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La poesìa consecuente

La poesìa consecuente

La poesía consecuente No es la palabra el material originario de la poesía, sino la letra. La palabra es:
1. Composición de letras.
2. Sonido
3.Designación (significado)
4. Portadora de asociaciones de ideas.
El arte es inexplicable, infinito; para poder hablar de creación coherente es preciso que el material sea unívoco.
1. La sucesión de letras en una palabra es unívoca, la misma para todo el mundo. Es independiente de la toma de posición de cada observador.
2. El sonido sólo es unívoco en la palabra hablada. En la escrita depende de la capacidad imaginativa del observador. De ahí que el sonido sólo pueda ser material para la declamación y no para la poesía.
3. EI significado sólo es unívoco si, por ejemplo, el objeto en cuestión está presente. Si no, también depende del potencial imaginativo del observador.
4. La asociación de ideas no puede ser unívoca puesto que depende de la capacidad combinatoria del observador. Cada cual tiene sus vivencias y recuerda y combina a su manera.
4. La poesía clásica daba por supuesta la analogía entre los hombres. Consideraba unívoca la asociación de ideas. Se equivocaba. Lo cierto es que para ella todo gravitaba en torno a la asociación de ideas: "Über allen Gipfeln ist Ruh" (La calma reina sobre todas las cumbres). Goethe no sólo quiere evocar la calma de las alturas sino recordarle al lector que también él, al igual que el poeta hastiado del trálago urbano y de los asuntos oficiales, debe gozar del silencio. Basta con tomar a un vecino de una comarca cuya densidad de población fuera de dos habitantes por kilómetro cuadrado e imaginárselo leyendo este verso para darse cuenta de lo poco generales que son las asociaciones de ideas. Probablemente le impresionará mucho algo como "rápido y zigzagueante como un rayo arrolla el metro al rascacielos". Sea como fuere, la constatación del silencio no despierta en él sentimiento poético alguno porque para él es una cosa habitual.
El poeta cuenta con las sensaciones poéticas. ¿Qué es una sensación poética? Toda la poesía del silencio depende de la capacidad emotiva del observador. Las palabras aquí no tienen ningún valor.
Aparte de un ritmo tonal de importancia casi nula, en el verso siguiente no hay más que un pobre intento de rima entre "ru" (silencio) y "du" (tu). Según la poesía clásica la única relación posible entre elementos es la que se refiere a las asociaciones de ideas o, lo que es lo mismo, a las sensaciones poéticas: Toda la poesía clásica nos parece hoy lo mismo que la filosofía dadaísta, con el agravante de que cuanto más se esfuerzan en distanciarse de lo que el dadaísmo supone más desquiciada parece. Hoy por hoy sólo los cupletistas de varieté siguen cultivando la poesía clásica.
3. La poesía abstracta ha liberado, y eso supone un gran logro, a la palabra de sus asociaciones y valora a la palabra como palabra, y el concepto como concepto, pero sin dejar de considerar nunca el sonido. Esto es sin duda más consecuente que la valoración de sensaciones poéticas, pero no es suficiente. Los pintores dadaístas apuntaban a lo mismo que la poesía abstracta sólo que de manera más consecuente, valorando los objetos reales a partir del contraste que producen clavados y pegados en el cuadro unos junto a otros. De este modo los conceptos son mucho más significantes: que traducidos en palabras.
2. También me parece inconsecuente hacer del sonido el soporte del poema, cuando lo cierto es que el sonido no puede ser unívoco nada más que en la palabra hablada y no en la escrita. La poesía sonora sólo es consecuente si nace cuando el artista la recita sin haberla escrito. Es preciso hacer una distinción radical entre Poesía y declamación. Para la declamación la poesía no es sino un material. A la declamación le da igual si su material es o no poesía. Se puede declamar el alfabeto, que en sí no es más que una forma práctica, y conseguir un resultado artístico. Todavía habría que escribir mucho sobre la declamación.
1. La poesía consecuente se construye con letras. Las letras no son conceptos. Las letras en si mismas no tienen sonido, sólo tienen un potencial sonoro que el rapsoda actualizará de tal o cual modo. La poesía consecuente valora las letras y sus agrupaciones en el contraste resultante de su oposición.

La poesía consecuente (Konsecuente Dichtung), 1924 Publicado en: G. Zeitschrift hir elementare Gestaltung, Berlín, 10 año, n.9 3, junio de 1924, Kurt Schwitters, IVAM, Valencia, 1995

Kurt Schwitters
Tomado de www.uclm.es

Miguel Angel

Miguel Angel

Cuando entramos a su cuarto ella anunció que me iba a dar un beso. Entonces yo la miré a los ojos y cuando, al cabo de un tiempo, largo o corto no lo sé, pude encontrar el norte y el caminito en el mar y en el monte de sus ojos, supe que lo que tenía qué hacer, antes de que ella me diera el beso, era decirle puras palabras bonitas. Y fuí y me senté en un rincón de su cuarto, lo más lejos que pudiera de ella, y allí me puse a hacer memoria para juntar las palabras necesarias como para ir empezando, las que nos enseñaba el profesor Torres en primaria. Y comencé: comencé a decirle Unicornio, salvavidas, pasto seco, valle, mundo, penitencia, medicina, tren nocturno, mediodía, Nevada Smith, páramo, tránsito, tierra de desolación, niños que ven al hombre que camina y le gritan caminante, chotacabra, ojos que no ven corazón que no siente, luna, racimo de lunas, rayito de luna, selva dormida, dolores y males sin nombre, reliquia de un mundo olvidado, condición de melancolía, oscuro y clarito, héroes sin gloria, kilometros de distancia, abandono, voluntad, ciruelo, río Madeleine, Lady Madeleine, siempreviva, máquina del tiempo, papalote, sombra, cría cuervos y te sacarán los ojos, memoria perdida, hacedor de estrellas, capitán sin barco, entierro prematuro, pradera y alborada y fuga en cadenas, lluvia, destierro, inquilino nuevo, epílogo, Ícaro, globo, destinito, bruja, madrugada, dormidera, comelona, torre de marfil, mosquismo y frescura. Luego todo me fue saliendo facilito y fui haciendole historia cuando las palabras en sí no contaban ya una historia. Le hablé de paraísos artificiales y lují lujá, del color de su pelo, de dos de mis dedos tocando su pelo, de que me gustaría coger y chuparle el pelo, de la casa de la colina, de familias enteras destruidas por una casa, de la primera vez que Irma la Dulce me llevó al campo, al cine, al mundo,me besó en la cara y me quitó sus besos, de la Historia Patria, de una vez que ganó el América y la gente del Deportivo Cali alquiló policía para que echara bala, del Ventanal de la bella Abigail Smith, de la luz que entra a mi casa, del beso que ella me daría cuando yo acabara de contarle todo esto, te creo tan infalible, no me lleves a la ruina, ni que fueras mi alegría. Y cuando me cansé de hablar tanto me quedé allí sentado, vuelto una picha.
Entonces fue cuando vine a saber que el exceso de charla también produce anguatia.

Andrés Caicedo.
Angelitos Empantanados.

we don't need no education

we don't need no education

Domingo, 19 de julio de 1910, dormir, despertar, dormir, despertar, perra vida.

Si me pongo a pensarlo, tengo que decir que en muchos sentidos, mi educaciòn me ha perjudicado mucho. No obstante, no me eduquè en ningùn lugar apartado, en alguna ruina en las montañas; no podrìa encontrar una sola palabra de reproche contra esta posibilidad. Aùn a riesgo de que todos mis maestros pasados no puedan comprenderlo, me hubiese gustado y habrìa preferido ser ese pequeño habitante de unas ruinas, tostado por el sol, el cual entre los escombros, sobre la hiedra tibia, ne habrìa iluminado poe rodas partes, aunque al principio me habrìasentido dèbil bajo el peso de mis buenas cualidades, unas cualidades que habrpian crecido en mì con la fuerza con que crecen las malas hierbas

Diario.
Franz Kafka

Coup de grâce

Coup de grâce

Durante cien años o màs el mundo, nuestro mundo, ha estado muriendo.Y en estos cien ùltimos años aproximadamente, ningùn hombre ha sido lo bastante loco como para meter una bomba por el ojo del culo a la creaciòn y hacerla saltar por los aires. El mundo està pudriendose, muriendo poco a poco. Pero necesita el coup de grâce, necesita saltar en pedazos. Ninguno de nosotros està intacto y, sin embargo, tenemos en nuestro interior todos los continentes y los mares que separan los continentes y las aves del aire. Vamos a consignar la evoluciòn de este mundo que ha muerto, pero que no ha recibido sepultura. Estamos nadando en la superficie del tiempo y todo lo demàs ha naufragado, està naufragando, và a naufragar.

Tròpico de Càncer.
Henry Miller.

Do the evolution

Do the evolution

La humanidad NO supone una evoluciòn hacia un tipo mejor, màs fuerte o màs elevado, en la forma como se lo cree hoy en dìa. El "progreso" no es màs que una nociòn moderna, vale decir, una nociòn errònea. El europeo de ahora es muy inferiro al europeo del Renacimiento; la evoluciòn no significa en modo alguno y necesariamente acrecentamiento, elevaciòn, potenciaciòn.
En un sentido distinto cuajan constantemente en los màs diversos puntos del globo y en el seno de las màs diversas culturas, casos particulares en los que se manifiesta en efecto un tipo superior: un ser que en comparaciòn con la humanidad en su conjunto viene a ser algo asì como un superhombre. Tales casos excepcionales siempre han sido posibles y acaso lo seràn siempre. Y linajes, pueblos enteros pueden encarnar eventualmente tal golpe de fortuna.

El anticristo.
Frederich Nietzsche.

En alguna parte leì que Ernest Junger hablaba del superhombre en decadencia como un ser que atesora energìa-tanta energìa que consumimos, atòmica, eòlica, lo que se quiera-, que al final lo destruirìa.
Yo pienso que màs que energìa lo que devoramos es informaciòn, nos bombardean constantemente con informaciòn, con nuevas tecnologìas que transforman nuestro cuerpo hasta reducirnos a ese homùnculo pan mediàtico que alguna vez encarnò Marylin Manson en su Omega and the mechanical animals, el Post-human.


Jacob lucha contra el àngel

Jacob lucha contra el àngel

La sed bajo la espada.

Es hora- ¡al fin!- de agredir tu sonrisa,
de romper, en tu vuelo,
un sosiego y un orden que lastiman el mundo.
A tus alas pongo el racimo, la làgrima y el hueso.
A tu candor, el espesor de un deseo.
A ti, levitado,
un vientre con la carga de un hijo
y dos bocas urdiendo su contacto en un beso.
A tu tiempo sin birdes, la muerte
-la mìa, la de todos-
A tu ser transparente
la certeza y el bulto de todo lo que existe.
Esto es sudor y vida que discurre,
es duraciòn con fechas,
con mìmite,
con su exacta memoria para cada suspiro.
Es el tù, el otro, el martes a las cinco,
la niña casadera desvistiendo un retrato.
Es mi sueño en el agua y el agua que nos sueña.
Es tu hiriente derrota confirmada en nosotros.
Es tu pulso sin nadie, tu cuerpo sin sonido,
puesto a beber la brisa sin saber de la sangre.

A la incorporeidad del àngel, Rojas Herazo impone la tangibilidad- casi que escatòlogica- del hombre.

¡Oh mugre, narices en lo negro,
oh vientre y ojos en la baba,
oh gusanos que buscàis
el podrido sendero para subir a nuestro labio!
Testificad nuestra batalla,
hablad aquì de lo mudable,
de la alegrìa cortada de raìz,
del suplicio de habitar unos ojos
mientras gira la tierra y el aire se levanta
y el amor nos habita sin saber nuestro nombre.
Venid, obscuros, lìquenes olvidados,
las falanges del òxido,
los mìos, los de atràs,
los que hicieron al hombre, los que afianzaron el corcel en el casco
y la casa en la piedra,
los que sostuvieron en vilo la humedad de la noche
y confundieron, en el alba,
el rocìo con el ojo, la yerba con la sangre,
el aire con el cuerpo y el lodo con la rosa.
Os llamo, os invoco,
a vosotros recurro en la hora de mi nariz prisionera del sexo.
A vosotros, la màs ardiente y rescatada anterioridad,
recurro con mi duelo.
A vosotros en la convicciòn de la espada y el vino.
A vosotros que ahora flotàis en el polen
a vosotros en el tenblor que lastima el muñòn de mis alas.

No ser àngel nunca màs, pero permanecer en el dolor de la perdida. Ese muñòn de alas cercenadas que recuerda que alguna vez tuvimos alas.
Pero el cuerpo nos coloca en la doble condiciòn de habitantes del espacio, pero tambièn del tiempo, insoslayable:

(...)
¡Oh eternidad, oh lujo desdichado!
tu esplendor es apenas la fatiga del àngel.
Màs acà te negamos,
màs acà , entre nosotros,
en la brasa que muerde tus fronteras azules.
Aquì termina el àngel y comienzan los huesos.
Somos el duro reino que te opone la muerte.

Pero a vece parece que se cansara de ser cuerpo -podredumbre, consumiciòn- y exclama:

Apuntes en la libreta de Medusa

(...)
Toda presencia deja una grasa eterna sobre nosotros.
Es mugre.
Toda presencia es odio.

Hèctor Rojas Herazo.
Agresiòn de las formas contra el àngel.

Angelita, again

Angelita, again

En una de esas fiestas, en la de Raquel Pineda, fue que conocì a Raimundo, un muchacho que vivìa cerca de mi casa y yo nunca me habìa llegado a dar cuenta, que le dije que no le cogìa el paso cuando me sacò a bailar un bolero, y èl que pena, se puso rojìsimo y me pidiò disculpas y allì mismito se fue de la fiesta. Yo lo vì salir sin despedirse de nadie, todo rojo todavìa, yo le dije que no le cogìa el paso seguro por hacerlo poner asì de rojo, pero pobrecito. Entonces le dije a Lulita que me acompañara afuera, ¿ a dònde? A la esquina a alcanzar a un muchacho que saliò corriendo. Siquiera que cuando a Lulita le hablan de muchachos se arrebata toda, pues saliò conmigo, fue de una. Corrimos hasta la esquina y alcanzamos a ver a Raimundo que caminaba por toda la mitad de la calle. Yo le dije a Lulita que me esperara pero ella dijo que no, que iba, y yo què, ¿me iba a poner a discutir? Fuimos las dos. Cuando èl nos viò abriò los ojos y se puso otra vez rojo. Yo le dije a Raimundo, discùlpeme Raimundo, usted no baila mal, camine , venga. Y èl no decìa nada , hasta que tràquete, yo no sè còmo hizo pero se me lanzò y me diò un beso en la boca delante de Lulita, y ella se riò, ¿en què estarìa pensando? Yo me la conozco. Me separè de Raimundo y lo mirè a los ojos pero no le dije nada. Èl me cogiò la mano y me le diò un apretoncito. Yo por mi parte sentì una cosa rica, que la boquita tan linda de èl se le frunciò cuando me apretò la mano. Yo hubiera sido para siempre feliz a donde tenga oportunidad de verlo màs, (¿pero Miguel Angel?). Si no lo hubieran matado en esa misma esquina unos del Sur por robarle un reloj de oro que tenìa. Lo ùltimo que hizo en este mundo fue apretarme la mano. Seguro estaba pensando en mì cuando lo mataron.

Angelitos Empantanados.
Andrès Caicedo.

Angelita

Angelita

Yo no quiero ni recordar mi fiesta de 15. Porque se quedò en que iba a bailar el vals con mi papà, ¿què tiene que ya no se use si yo quiero? Y era capaz de encerrarme, asì le dije a mi mamà, de encerrarme desde por la mañana en mi cuarto y no bajar a la fiesta. Hubiera sido mejor. Ji,ji,¿què tal una fiesta de 15 donde la que cumple los 15 no aparece por ninguna parte?
El vals con mi papà. Allì es cuando me coge esta cosa mala que no quiero sentir, ni pensarla, que lloro, que no me veo linda cuando lloro, que no me gusta.
Mi papà ni se hablaba con mi mamà casi, y se tomaba sus tragos. Se los tomaba seguro porque ella le gritaba tanto, porque ya no dormìan juntos, por eso era que tomaba pues el ajì siempre se ha vendido bien, por eso no era.¿Pero por què tenìa que estar borracho en mi fiesta de 15? ¿Por què no se esperò y comenzò a tomar despuès de bailar mi vals? O antecitos incluso, cuando se acaban de tomar el primero o el segundo y se ponen contentos, rosados, se ven hasta de lo màs bien.Pero no cuando ya estàn borrachos, cuando llevan bebiendo cuànto y no hacen otra cosa que hablar, no pueden parar nunca, y diga bestialidades.¿Por què tenìa que estar asì justamente antes de bailar mi vals?Sobre todo que se hubiera dado cuenta ya, de por sì, era un riesgo, que nadie sabìa que iba a decir la gente.

Me acuerdo que esta casa estaba taquiada de gente, que no cabìa un alma, que cuando bajè las escaleras todo el mundo me esperaba para felicitarme, para darme un beso, tan linda Angelita bajando las escaleras con ese vestido blanco, que la gente decìa mìrenla ya es toda una mujercita,no me faltaba sino una rosa roja en las manos para ser la doble de Kim Novak, claro que màs niñita. Y mi papà aplaudiendo y haciendo bulla desde allà del fondo. Allì he debido saber lo que iba a pasar, què bruta,, còmo no pensarlo siquiera. Sobre todo que el vals fue la primera cosa importante de mi fiesta. Que cuando sonò El Danubio Azul todo el mundo se abriò, los mùsicos pararon. Era un disco, claro, a dònde se iba a conseguir en Cali un conjunto que tocara El Danubio Azul. Y yo salì al centro de la pista toda vestida de blanco, y mi papà me recogiò allì en todo el centro, me acuerdo que me agarrò de la cintura y me sonriò a la cara con la boca abierta. Allì fue cuando me dì cuenta que su boca no olìa a manzana.
Bueno, de una.La gente no se reìa, la gente estaba calladìsima, ¿serìa por pena? ¿Pena de què, de ver borracho al Rey del Ajì? ¿Pena por pobrecita Angelita, tan sabida y tan linda, pero bailando, la pobre, el vals con su papà en sus 15? Si mi papà despuès de agarrame por la cintura me hubiera hecho dar vueltas y vueltas, no una sino muchas vueltas, ver las caras como en el cine cuando el cine da vueltas, o no ver a nadie, mirarlo sòlo a mi papà radiante de la felicidad, y a ver quièn dice algo, quien dice tan rìdicula Angelita, de dònde habrà sacado esto, dònde lo habrà visto, quien se va a atrever a decir nada si Angelita està dando vueltas, si no fue sino dar la primera vuelta y mi papà se doblò, paf, me enterrò la frente, la boca, la cumbamba, el nudo de la corbata aquì en mis senos, en mi barriguita, y allì fue donde màs tirò ese jugo que le venìa saliendo de la boca. Desuès vino el sorbete de paedacitos de coco, de papaya, aceitunas, queso, lechuga molida.
Andrès Caicedo.

La noche de Jacob

La noche de Jacob

I
Tienes aquì el potente oleaje del mineral,
de la palabra, de la distancia y de la noche.
Sobre nosotros, temblando como un vasto filo,
el vidrio y la espuma de tus alas,
tu resplandor màs agudo y sonoro que la muerte.
Estàs entre el hombre y Dios
y las formas estallan, se retuercen,
te revelan fronteras que rechazan tu vuelo.
¡Oh, tù, mimado por el delirio y el lujo de la luz, vaporoso y flotante,
feliz entre la mùsica que difunde tu enigma!
Tù, la màs leve criatura de un abril
cuyo aroma no ha descendido aùn
sobre los gajos y el fragor de la tierra.
Contra tì la distancia, el terròn,
el torvo ceño de la casa, del peltre, de la madera y de la hoja.
Porque las normas en derrota
son creadoras de tu soplo inaudible,
porque divides,
porque en un fino sitio
tu voz rema en un aire donde Dios nos olvida.
Tener dientes, aquì, velados por el humo,
mordiendo secamente la paloma y la espada,
el hierro con los ojos, con las manos la llama.
Tenerte -¡oh, àngel!- despojar tu sonrisa,
nutrirnos de una dicha que fue nuestra,
que un enero del tiempo robaste a nuestra sangre.
¡Ay, nosotros respondemos por tu vuelo!
Ahora es el colibrì sobre las cañas,
ahora es el alba,
ahora es la mujer que requiere a su hijo
entre miles de hijos que la miran llorando.
Ahora es la alcoba
y el retrato
y la pared para el retrato.
Ahora es el nosotros,
lo que muere, respira,
se sacude y recuerda,
el nosotros que anulas con tu fuego invisible.

Hèctor Rojas Herazo

dos poemas de Héctor Rojas Herazo

Atònito suspenso

La pluma inunda el ave.
la rosa se concentra
y pètalo por pètalo
refugia su perfume en sus espinas.
El àrbol ,regresando por la savia
busca el lodo y el hueso
y acurruca su verde en la semilla.
El honbre se repliega en sus facciones,
toca su llaga viva, e introduce su imagen en su sangre.
Todo colmillo monda en su blancura,
toda forma dibuja su contorno,
todo espesor defiende su volumen.
Es el santo y la seña,
es el repliegue,
la norma concentrada,
el ruido que se oye y se vigila.
El ojo abierto,
la pezuña en vilo,
el camino sin nadie,
la palabra seca,
el mar que roza a Dios,
traga su espuma
y detiene sus olas esperando.

Nocturno resplandor

De repente
en lo màs profundo y desasido del sueño
un relàmpago me ilumina y me divide,
me ciega totalmente con su harina temible.
Estupefacto miro en mi derredor,
me llamo, me busco deslumbrado.
No estoy. Me siento sobre el lecho.
Unas alas apagan mis valles de alegrìa.

Tomados de Agresión de las formas contra el ángel

cualquiera puede querer ser jim morrison, pero solo ellos pudieron ser radiohead

cualquiera puede querer ser jim morrison, pero solo ellos pudieron ser radiohead

anyone can play guitar

Destiny... destiny protect me from the world
Destiny... hold my hand, protect me from the world

Here we are, with our running and confusion
And I don’t see no confusion anywhere

if the world does turn
And if london burns
I’ll be standing on the beach with my guitar
I wanna be in a band
When I get to heaven

Anyone can play guitar and they won’t
Be a nothing anymore

Grow my hair... grow my hair I am jim morrison
Grow my hair... I wanna be wanna be wanna be jim morrison

Here we are, with our running and confusion
And I don’t see no confusion anywhere

if the world does turn
And if london burns
I’ll be standing on the beach with my guitar
I wanna be in a band
When I get to heaven
Anyone can play guitar and they won’t
Be a nothing anymore

declaración de intenciones de músicos entregados a lo suyo, anyone can play guitar es, para mí, una de las canciones más memorables del Pablo Honey, el album que puso a los Radiohead en el mapa de los amantes del rock en Cartagena.
Publicitados al principio en lo que parecía ser la revitalización de la música rock con aquello del rock alternativo, amalgama de sonidos desde el grunge de seattle, el nuevo punk, la continuación de bandas ya existentes-R.E.M, Soundgarden- y nuevas propuestas como Smashing pumkings, sumergidos luego en el llamado Nuevo Rock, tan dificil de delimitar como el anterior, o conocidos como abanderados del post-rock, esta canción muestra quienes son y a dónde quisieron llegar desde sus inicios fuera de tópicos y etiquetas...
aunque el mundo se destruya yo quiero estar a solas con mi ángel, me siento tan frágil que si el destino no sostiene mi mano me iré cuesta abajo con este mundo que se destruye y reconstruye día a día...
y por supuesto yo también quisiera ser Jim Morrison o por qué no, Thom York...

la salvaje esperanza

Eramos dioses y nos volvieron esclavos.
Eramos hijos del Sol y nos consolaron con medallas de lata.
Eramos poetas y nos pusieron a recitar canciones pordioseras.
Eramos felices y nos civilizaron.
Quien refrescará la memoria de la tribu.
Quien revivirá nuestros dioses.
Que la salvaje esperanza sea siempre tuya,
querida alma inamansable.
GONZALO ARANGO.

carta del suicida

carta del suicida

JURO que esta mujer me ha partido los sesos,
porque ella sale y entra como una bala loca,
y abre mis parietales, y nunca cicatriza,
así sople el verano o el invierno,
así viva feliz sentado sobre el triunfo
y el estómago lleno, como un cóndor saciado,
así padezca el látigo del hambre, así me acueste
o me levante, y me hunda de cabeza en el día
como una piedra bajo la corriente cambiante,
así toque mi cítara para engañarme, así
se abra una puerta y entren diez mujeres desnudas,
marcadas sus espaldas con mi letra, y se arrojen
unas sobre otras hasta consumirse,
juro que ella perdura, porque ella sale y entra
como una bala loca,
me sigue adonde voy y me sirve de hada,
me besa con lujuria
tratando de escaparse de la muerte.
y, cuando caigo al sueño, se hospeda en mi columna
vertebral, y me grita pidiéndome socorro,
me arrebata a los cielos, como un cóndor sin madre
empollado en la muerte.

Gonzalo Rojas.
Tomado de www.las2001noches.com

angelitos

angelitos

--aló,aló- me dijo, dándome pataditas-.Cómo vamos de abismo.
Me voltié y lo miré.
-Todavía no toco fondo-le dije.(...)
-Puede que no haya fondo- dijo Danielito.

(...)

-Un día, cuando me preguntaste, te dije que no sabía lo que era el amor. Ahora lo sé. Mi amado dice que son un montón de mariposas cabalgando adentro.
-¿Ah, sí? Pues tampoco me parece muy brillante la definición.
-No es una definición. En todo caso es lo que yo siento.

desesperaciòn

desesperaciòn

Es totalmente cierto que escribo esto porque estoy desesperado a causa de mi cuerpo y del futuro con este cuerpo.
Cuando la desesperaciòn resulta tan definida, tan vinculada a su objeto, tan contenida como la de un soldado que cubre la retirada y se deja despedazar por ello, entonces no es la verdadera desesperaciòn. L averdadera desesperaciòn ha ido, siempre e inmediatamente, màs allà de su meta, (al poner esta coma, se ha demostrado que sòlo la primera frase era cierta).
¿Estàs desesperado?
¿Sì? ¿Estàs desesperado?
¿Escapas? ¿Quieres esconderte?

Los escritores hablan hediondez.

15 de noviembre, (de 1910), las diez de la noche. No dejarè que me domine el cansancio. Me lanzarè de un salto a mi narraciòn corta, aunque me despedaze la cara.
(...)
18 de diciembre. (...)Noche, las once y media. El hecho de que, en tanto no me haya liberado de mi oficina, estoy sencillamente perdido, me resulta de lo màs claro; de ahì que se trate tan sòlo, mientras ello sea posible, de mantener la cabeza lo bastante alta para no ahogarme. Hasta què punto serà dìficil, què fuerzas habrà que extraer de mì, son cosas que se demuestran por el simple hecho de que hoy no he podido llenar las nuevas horas de escr, de ocho a once de la nocheitorio; de que incluso no considero ahora esta circunstancia comouna desgracia tan grande y de que he escrito sòlo estas pocas lìneas precipitadamente, antes de acostarme.
(...)
21 de diciembre. (...) Visitado a Baum; oìdo cosas muy bonitas. Yo, decaìdo como antes y como siempre. La sensaciòn de estar atado, y al mismo tiempo la otra, la de que, si me desatara, serìa peor aùn.

Franz Kafka
Diarios. Bruguera, Libro Amigo, 1984

Canciòn para Tania

Para tì, Tania, canto. Quisiera cantar mejor, màs melodiosamente, pero entonces quizà no hubieses accedido a escucharme. Has oìdo cantar a los otros y te han dejado frìa. Su canciòn era demasiado bella o no lo bastante bella.
Es el veintitantos de octubre. Ya no llevo la cuenta de los dìas. ¿Dirpias: mi sueño del 14 de noviembre pasado? Hay intervalos, pero intercalados entre sueños, y no queda conciencia de ellos. El mundo que me rodea està desintegràndose, y deja aquì y allà lunares de tiempo. El mundo es un càncer que se devora a sì mismo...Pienso en que, cuando el gran silencio descienda sobre todo y por doquier la mùsica triunfarà por fin. Cuando todo vuelva a retirarse a la matriz del tiempo, reinarà el caos de nuevo, y el caos es la partitura en la que està escrita la realidad. Tù, Tania, eres mi caos. Por eso canto. Ni siquiera soy yo, es el mundo agonizante que se quita la piel del tiempo. Todavìa estoy vivo, dando patadas dentro de tu matriz, que es una realidad sobre la que escribir.
Henry Miller.
Tròpico de Càncer.
Cìrculo de Lectores, 1977

angelitos empantanados

angelitos empantanados

Lo que era viernes, las ùltimas 2 horas de la tarde( geografìa e historia) me la pasaba pensando en el puesto de revistas. Era uno situado en la primera ceiba a la derecha del Paseo Bolìvar, al que me habìa llegado buscando los cuentos de Santo El Enmascarado de Plata( que en mi casa me los tenìan prohibidos, junto a los de Edgar Allan Poe, porque eran cuentos de la plebe), y terminè fue descubriendo las revistas de mujeres; cuando ya llevaba mis tiempos de ser cliente me las mostrò con disimulo el dueño del puesto ( un cucuteño hosco, de fabulosa mota, con el que me enemistè despuès porque le pedì rebaja y èl no quiso darmela, y yo me puse altanero y èl me diò de pata, y yo me le fuì corriendo pero mentàndole la madre, no en voz alta sino vocalizàndole bien el insulto sin que ningùn sonido saliera de mi boca, pero tan claro era que a las dos cuadras el hombre aùn se sentìa aludido y quiso salir a perseguirme pero no encontrò nadie que se le quedara cuidando las revistas) cuando ya no habìa un solo cuento de Santo que yo no hubiera visto, incluso los tomos, entonces me dijo:
-Venì acercate te muestro una cosa.
Yo me le acerquè con cuidado. Debajo de muchos "Domingos Alegres" me dejò ver la primera revista
-¿No querès ver mejor una revista de estas?- me dijo, y como que se reìa.
-¿Cuànto vale?
-A treinta, barato-me contestò.
Yo le paguè los 30 ( pero no era barato) y me sentè en la banca de siempre: ya habìan tumbado el viejo teatro Bolìvar y en su lugar no habìa quedado màs que el lote lleno de maleza, y la calle entre el parque y el lote no estaba aùn pavimentada. Digo que siempre me sentaba en la banca frente al lote. Abrì la revista, voltiè ràpido la primera pàgina y mirè para todos lados: en las otras bancas se hacìan, igual que hoy, viejitos conversadores de saco y corbata, bastòn y sombrero, y alrededor emboladores negros. Yo me cambiè de banca. Me hice en una bien al fondo, al lado de la fuente, y me sentì inquieto mirando el batallòn Pichincha, edificio gòtico que hoy no existe; en aquella època ya habìan trasladado a los soldados a Melèndez y en el edificio funcionaba el colegio Politècnico, donde estudiaron Jorge Herrera , Carlos Bernal...
Habìa quedado màs còmodo en aquella banca del fondo, hasta escuchando el sonar del agua de la fuente, viendo una mujer acostada sobre una alfombra verde: le habìan sacado la foto en picado y miraba a la càmara sacando la lengua, con los pochekes desparramados. Entonces el dueño me gritò desde su banquito y todo el mundo oyò, y yo estaba sabroso y por eso sentì verguenza.
-No se me haga tan lejos,pollo, que me gusta tener los clientes a la vista.
Yo pasè la pàgina de la mujer en la alfombra ràpido, como para que vieran que no me interesaba mucho, y fui y me hice en mi banca frente al lote, la ùnica desocupada. Nadie me habìa visto. Nadie me viò que vì la revista 3 veces, hasta que vino el dueño y me dijo:
-Ya estuvo-, y me arrebatò la revista-. Si quiere verla màs a ver los otros treinta. Yo no le dije nada, flojito como estaba. Me quedè allì un rato mirando el lote, los carros, agarrè mis libros y me fuì caminando Sexta abajo. ¿Còmo serìa poner toda la mano encima, le sacarìan a uno la lengua? Cuando lleguè a mi casa me abriò mi hermana mayor, y yo no fuì capaz de subir los ojos para que no viera que ya habìa conocido a la mujer.

Andrès Caicedo.
Angelitos Empantanados.
Editorial Norma , abril de 2000.

Poemas de Jhon Berger

Poemas de Jhon Berger

Palabras
I
gargantas abajo
se precipitaban
la gente y la sangre

en los helechos
inalcanzable
aullaba un perro

una cabeza entre labios
abriò
la boca del mundo

sus pechos
como palomas
se le posan en las costillas

su hijo mama el largo
hilo blanco
de las palabras que vendràn

II
la lengua
es la primera hoja de la columna vertebral
bosques de lenguaje la rodean
como un topo
la lengua
abre madrigueras en la tierra del habla

como un pajaro
la lengua
vuela en arcos
de palabra escrita.

La lengua està amordazada y sola en la boca.
...............................................
Pàginas

describo palabra por palabra
tù aceptas cada hecho
y te preguntas
¿què quiere decir?

Cuartilla tras cuartilla de cielo
cielo salado
cielo de la làgrima plàcida
impreso del otro cielo
horadado de estrellas.
Pàginas puestas a secar.

Pàjaros como letras alzan el vuelo
-ea, alcemos el vuelo-
se ciernen en cìrculos y se posan en el agua
junto a la fortaleza de lo ilegible.
..................................................................................

Doce tesis sobre la economìa de los muertos(Fragmento)

1. Los muertos rodean a los vivos. Los vivos son el centro de los muertos. En este centro se encuentran las dimensiones de espacio y tiempo. Lo que lo rodea es intemporal.
2. Entre el centro y lo que lo circunda se producen intercambios que, por lo general, no son del todo claros. Todas las religiones han tratado de aclararlos. La credibilidad de una religiòn depende de la claridad y de la frecuencia de estos intercambios. Los engaños o los misterios de las religiones son el resultado de intentar producir sistèmaticamente intercambios.
3. La escazes de intercambios claros se debe a que no abunda lo que puede cruzar intacto la frontera entre la intemporalidad y el tiempo.
4. Ver a los muertos en tèrminos de las personas concretas que existieron tiende a oscurecer su naturaleza. Intentemos considerar a los vivos como podrìamos suponer que lo hacen los muertos: colectivamente. L a colectividad no sòlo se reunirìa en el espacio, sino tambièn en el tiempo. Incluirìa a todods los que han vivido. Y asì estariamos tambièn pensando en los muertos. Los vivos pensamos en los muertos como en aquellos que han vivido; pero los muertos incluyen a los vivos en su propia colectividad
5. Los muertos habitan un momento intemporal de construcciòn incesantemente recomenzada. La construcciòn es el estado del universo en un instante concreto.
6. Conforme a su recuerdo de la vida, los muertos saben que el momento de construcciòn es asimismo el momento del derrumbamiento. Porque han vivido nunca pueden quedarse inertes.

Tomado de Pàginas de la herida. Jhon Berger. Visor libros. 2· ediciòn, 2003.

Paria

 ¡Cómo goza con sus républicas
y puebla su nido doméstico
-la soga al cuello- el hombre libre!
Yo soy un cuclillo esquelético.

Yo, corazón eunuco, ávido
de lo que embriague y lo que vibre.
Su libertad para mí canto.
Para mí : solo. Y siempre libre.

Mi patria...se encuentra en el mundo;
y, ya que el planeta es redondo,
no temo su límite ver.
Mi patria está donde la pongo.
En tierra o mar, bajo la planta
de mis pies -cuando estoy de pie.

Si estoy acostado, mi patria
es el lecho solo y deshecho
donde voy de noche a forzar
a mi mitad: es una mujer.
La que no he tenido jamás.

Mi ideal es un sueño hueco.
Es mi hrizonte lo imprevisto.
Y me roe el mal de la tierra,
de la tierra que nunca he visto.

Sigan su senda los corderos
de Tombuctú hasta Vizcaya.
Mi senda me sigue : sin duda,
me seguirá  hasta donde vaya.

Sobre mí tiembla mi bandera,
que tiene el cielo por corona:
es la brisa entre mi  cabello.
También puedo sufrir discursos
en todas las elngus del mundo.
puedo callarme cuando quiero.

Mi pensamiento es soplo árido:
el aire que, doquiera, es mío.
No digo nada más. Es todo.
Mi palabra es eco vacío.

Es mi pasado lo que olvido.
Una mano en la otra mano
es lo único que me ata.
Mi recuerdo: nada. Mi huella.
Mi presente: todo lo que huy.
¿Futuro?Mañana...mañana...

No conozco a mi semejante.
Soy el que, sin cesar, me hago.
-El yo humano es aborrecible.
Yo no me odio ni me amo.

¡Ah! La vida es una muchacha
que me esclaviza a voluntad.
Mi sino es volverla andrajosa,
prostituirla sin desear.

¿Dioses? Nací al azar, tal vez.
puede que existan, por azar...
Pero si quieren conocerme
en algún sitio me hallarán.

En donde yo muera, mi patria,
para recibir mi sudario
(sin pedírselo) se abrirá.
Pero un sudario, ¿para qué?
Puesto que mi patria es la tierra,
vaya solo mi hueso allá.

Tristan Corbiére.

Poesía Francesa. Antología. Andrés Holguín.

Ediciones Guadarrama, Madrid, 1954.-

 

shoji ueda

shoji ueda

fotogràfo japonès deudor del surrealismo, naciò en 1913 y muriò en el año 2000.
Interesado al principìo por la pintura, se dedicò a la fotografìa a partir de 1928; cercano al surrealismo, Ueda sin embargo no deslimita el cuerpo humano ni el paisaje sino que los reconstruye desde una perspectiva espacial, con una profundidad de fondo que le otorga a la imagen una carga onirìca sin necesidad de montajes excesivos...