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INVOCACIÓN Raquel Lanseros

INVOCACIÓN Raquel Lanseros

Que no crezca jamás en mis entrañas
esa calma aparente llamada escepticismo.
Huya yo del resabio,
del cinismo,
de la imparcialidad de hombros encogidos.
Crea yo siempre en la vida
crea yo siempre
en las mil infinitas posibilidades.
Engáñenme los cantos de sirenas,
tenga mi alma siempre un pellizco de ingenua.
Que nunca se parezca mi epidermis
a la piel de un paquidermo inconmovible,
helado.
Llore yo todavía
por sueños imposibles
por amores prohibidos
por fantasías de niña hechas añicos.
Huya yo del realismo encorsetado.
Consérvense en mis labios las canciones,
muchas y muy ruidosas y con muchos acordes.

Por si vinieran tiempos de silencio.

 

 

 

https://literariedad.co/2016/05/01/poemas-de-raquel-lanseros/

Cuanto puedas Constantino Kavafis

Cuanto puedas  Constantino Kavafis

Y si no puedes hacer tu vida como la quieres,
trata esto al menos, cuanto puedas:
no la humilles en la enorme conexión del mundo,
en los múltiples vaivenes y conversaciones.

No la humilles llevándola
a pasear frecuentemente, ni la expongas
a la estupidez cotidiana
de las relaciones y de los amigos
para que no se vuelva una carga extraña.

 

https://periodicodepoesia.unam.mx/texto/las-lagrimas-de-los-caballos-inmortales/

Batman Ninja

De acuerdo con sus mismos creadores, las primeras influencias para la creación de Batman fueron personajes del cómic y el cine estadounidense de la época: El Zorro, El Fantasma que Camina y, por supuesto y cuya influencia más se nota, La Sombra. Pero con el paso de los años, la figura de Batman, su pericia en la lucha, sus armas y su origen, se han definido más hacia el imaginario del Ninja japonés, un peleador táctico pero letal, silencioso pero aterrador.

Incluso en las revisiones del personaje más actuales, se hace hincapié en el entrenamiento en disciplinas orientales, desde Batman del Futuro hasta Batman Begins.

Pero donde más se interpoló esta asociación entre Batman y los ninjas fue en el corto Batman of Shanghai, donde se reimaginó todo el concepto de el Hombre Murcielago para hacerlo coincidir con la estética del cine de aventuras chino de los años 30.

Es por esto que Batman Ninja no toma por sorpresa al fan de Batman, y ya que Warner esta echando mano de todo el acervo del Caballero Oscuro, después de Gotham by Gaslight, la exploración de los Elsewords que involucran a Batman nos conduce a esta nueva entrega.

Hasta aquí lo que conecta con el Batman que conocemos, porque Warner parece darle carta blanca al equipo encargado para que realicen un anime utilizando los personajes de DC y ellos se desbandan en dicha libertad: el escritor Kazuki Nakashima, el diseñador de caracteres Takashi Okazaki , creador de otra mixtura entre Oriente y Occidente como es Afro Samurai, y el director Junpei Mizusaki.

La animación, el diseño de los personajes y los backgrounds son una muestra de lo mejor que conciben los japoneses el arte de la animación, siendo a mi modo de ver el punto fuerte de esta película.

Luego viene un guión que no me acaba de convencer por caer en los lugares comunes del anime: mechas sin gracia, enfrentamientos entre daimyos, mezcla entre el Japón feudal y el moderno hipertecnologizado, unido a un escaso desarrollo de personajes, ofreciendonos más de lo mismo, el enfrentamiento entre Batman y El Guasón sólo que en un ambiente exótico.

Las batallas, las armas y los trajes, además de algunos detalles de fanservice como acordarse que las chicas tiene senos, salvan esta película del desastre.

Se agradece la bocanada de aire fresco que supone la irrupción de otras formas de animación en la anquilosada visión de Warner y DC, pero para un personaje que hace de la lucha, la superación física y la rectitud moral sus valores, tan enraizados en la creencia que los occidentales tenemos de las artes marciales de oriente, como lo es Batman, creo que se desperdició una gran oportunidad de mostrarnos cómo funciona el código moral del Murciélago y cómo engarza esa concepción del bien y el mal con sus habilidades físicas y mentales.

Galaxy of Horrors

Una colección de cortometrajes de ciencia ficción y terror, que no guardan relación estilística ni argumental entre sí, salvo quizás en el afán de impactar con historias límites.

Sin embargo, la mayoría más allá de la parte visual, resultan bastante convencionales en sus argumentos.

 

Edén: una sociedad futurista dividida en excluidos y residentes de una utopía tecnológica, que haría las delicias de Slavoj Zizek al demostrar que la lucha de clases sigue vigente, con horror gore infectocontagioso en espacios reducidos, elementos ya vistos en otras muchas películas.

Iris: Una aplicación telefónica conciente, más humana que sus usuarios, detiene a un asesino, nada del otro mundo, argumento flojo y actuaciones olvidables.

Phatos: visulamente impactante, un ser parecido a un hombre, anclado a una máquina por un cordón umbilical atado a su cabeza, debe comprar y consumir constantemente, en una angustia rídicula y confusa que el guión no alcanza a hacer creíble.

Eveless: Imaginería retro quirúrgica, en un guión sin interés, la recreación artificial de un ser humano no pasa de ser una mera anécdota sin desarrollo.

Flesh Computer: un homenaje a la Nueva Carne de David Cronemberg, actualizada a las nuevas tecnologías, pero no alcanza la mezcla de repulsión y fascinación que conseguía el canadiense en ExistenZ y Videodrome.

They will die in space: desde Alien el terror en el espacio exterior ha sido un elemento muy utilizado en la ficción, pero en este corto no presentan nada novedoso.

Entity: el corto que más impacto me causó en la parte visual, la influencia de 2001 Odisea en el Espacio se deja sentir desde el primer momento, los efectos visuales están muy bien realizados y el final abierto es inquietante, deja con ganas de más.

Kingz: Un corto que busca ser más de acción que de ciencia ficción, en la que un par de amigos se enfrentan a un ser extraterrestre a punta  de tiros y machetazos; aparte del diseño del antagonista, me pareció el más aburrido de todos.

The Monkey King 3

Tercera entrega de la saga The Monkey King, empezada en 2014 con The Monkey King, protagonizada por Donnie Yeng y Chow Yun-fat.

Para The Monkey King 2, el reparto cambió y Aaron Kwok tomó el papel de Sun Wukong.

 

En esta tercera parte, el  monje Xuanzhang (Feng Shaofeng) continúa su viaje al Oeste en compañía de sus díscipulos, Sun Wukong, quien lo ha aceptado plenamente como maestro, el cerdo Bajie y el pez Wujing.

Pero es la voluntad de Buda que el monje conozca, además del amor al prójimo, el amor romántico, así que recala en La Tierra de las Mujeres, donde conoce a la Reina por quien experimentará el más sincero amor.

Si la primera parte de esta trilogía, se centraba más en las secuencias de acción de Donnie Yen, las secuelas han variado el tono con argumentos más contemplativos, sin renunciar a los espectaculares efectos especiales y la mezcla entre acción y comedia que ya se había visto en la segunda parte.

El trabajo actoral es aceptable, aunque el peso de la historia se desplaza desde Sun Wukong al Monje, la pareja central de actores demuestran empatía haciendo llevadera una historia que a mi pearecer es demasiado larga.

El guión  oscila entre la aventura familiar, la comedia naif tan cara a los orientales y la acción intrascendente.

Es en el diseño de producción, los efectos especiales, el diseño de vestuario y la producción en general donde brilla esta película, mostrándo una historia de fantasía llevada a buen término por su director Cheang Pou-soi, que sin embargo no logra emocionar más allá del mero entretenimiento.

Un cierre no demasiado satisfactorio para una trilogía que empezó endeble, logró remontar en su segunda entrega pero no alcanzó a moverme como espectador.

Star Wars: The Last Jedi

Me considero fan de la primera trilogía de Star Wars, primero por ser películas que disfruté en mi infancia en televisión, por la mitología que contienen, el viaje del héroe perfectamente trazado según los canónes clásicos de la fantasía heroica, la imaginería entre retro y low fi de la tecnología utilizada, nada parece demasiado nuevo, los transportes, las naves, incluso las armas y los lugares se sienten anacrónicos, olvidados en la desidia de planetas arenosos y calurosos, y por supuesto la presencia del epítome del malo de película, la enorme figura oscura y trepidante de Darth Vader.

 

Alcancé a ver El Imperio Contraataca, cuando en los noventa, repusieron las películas en cine, y fuí uno de los más emocionados cuando se conoció la noticia de que Lucas haría una nueva trilogía.

Y aquí empiezan los peros.

El Episodio Uno, La amenza Fantasma fue una de las mayores decepciones que me haya deparado el cine hollywoodense en toda mi vida; recuerdo que preferí ver Episodio Uno antes que Matrix, y como cinéfilo, considero que fue un error visto en retrospectiva, pues mientras la película de las Wachowski, cuando todavía eran los Wachowski, trascendió a la historia de la ciencia ficción en el cine, la película de Lucas es apenas hoy recordada como producto de marketing, con la figura de Darth Maul.

Con este antecedente, el Episodio Dos ni siquiera me llamó la atención, siendo una de las películas de Star Wars que menos he visto.

Hasta el Episodio Tres, La Venganza de los Sith.

En esta película volvimos a encontrar al Lucas perdido, se dejó de torpezas seudo políticas y se centró en el conflicto del personaje de Anakin y su enfrentamiento final con Obi Wan, del cual resultaría el mayor malo de película de la historia Darth Vader.

La venta de LucasFilm a Disney auguró una vena más comercial a la nueva trilogía. Siguiendo las corrientes del cine hollywoodense actual, muchos efectos especiales y poco seso en el guión: exponer a los personajes a situaciones extremas, una tras otra, no es crear un guión, es simplemente llenar la proyección de macguffins, y lo único de agradecer es que prescindieron de personajes seudo humorísticos como el terrible Jar Jar.

La jugada estaba en rejuvenecer el elenco sin dejar atrás a los míticos personajes, volver a crear una situación que requiriera la aparición de nuevos héroes,  y no encontraron nada mejor que una nueva tiranía que precisara otra vez de una Resistencia, y apabullarnos con escenarios y efectos cada cuál más imponente que el anterior.

Los contra, demasiados personajes, muchos de los cuales no tienen el empuje necesario para hacerlos interesantes, demasiadas subtramas, la mayoría inanes y vacías, y un afán por emular la trilogía original.

Y por supuesto, una avalancha de publicidad.

Ver el incio de esta nueva trilogía en cine , me dejó un sabor agridulce, una película más, en espera que la segunda parte mejorara en algo.

 

Y la decepción continúa.

Los personajes principales siguen sin resultar atractivos, el antagonista no tiene ningún gancho, el enfrentamiento final carece de emoción, las peripecias son tantas que uno olvida qué están buscando los personajes, además de secundarios rídiculos, como Benicio del Toro, con una interpretación horrible y una aparición que no empuja el guión a ningún lado.

Adam Driver sigue interpretando un antagonista vacío, sin motivaciones más allá de la malcriadez de acabar con sus progenitores, y Daisy Ridley aún se ve forzada.

Los huecos en el guión continúan, quién es Snoke, cuál su motivación, un personaje sin sentido, sobre todo después de una muerte tan pendeja.

Disney sólo busca taquilla, al parecer los espectadores actuales solo buscan entretenimiento sin cuestionarse la integridad de la historia que se le está brindando, mitos sin pahtos, superhéroes antes que héroes en el sentido clásico y trágico, todo lo cual queda servido, con creces, pues son películas larguisímas, en esta nueva trilogía y supongo, no he visto Rogue One, en todos los spin-offs que continúan ampliando el universo de Star Wars, arrasando de paso el canon que tan celosamente construyeron los fan en las décadas anteriores.

Batman Gotham By Gaslight

Batman Gotham By Gaslight:

Extrapolar personajes conocidos a otra epóca y lugar, siempre es un ejercicio imaginativo válido en la ficción, se trate de cómics o cine.

Más cuando se trata de dar una visión diferente de un personaje tan arraigado a la ficción occidental, por melodramático y misterioso, como Jack el Destripador.

En esta película, basada en el cómic del mismo nombre, nos encontramos con un Batman victoriano, pero que en esencia es el mismo personaje que conocemos, esta vez enfrentándose a un asesino serial que cobra sus víctimas entre la gente más pobre de la ciudad, más exactamente en mujeres de vida fácil, emulando al conocido Jack. 

Las voces cuentan con el recurrente Bruce Greenwood (Gerald, en El Juego de Gerald, de Netflix), como Batman - Bruno Díaz, y la recordada  Kari Wuhrer,  Maggie Beckett en Deslizadores y la alocada Jackie en El amo de las bestias 2.

La dirección corre a cargo de Sam Liu, quien se ha encargado de  anteriores  cintas del Hombre Murciélago como Batman: The Killing Joke y Batman and Harley Quinn, y de Liga de la Justicia como Justice League vs. Teen Titans y Teen Titans: The Judas Contract, ninguna de las cuales me había parecido muy acertada.Creo que esta vez Liu sí acierta en la dirección, además de un guión que si bien no presenta grandes sorpresas, resulta más interesante que las anteriores propuestas del director.

La animación continúa en la típica línea de la Warner,  sin ser tan dura como en las películas de los Titanes ni tan cartoon como en la de Harley Quinn, y por supuesto no cae en el fanservice de ésta última.

En cuanto a la historia, Batman debe enfrentar a un asesino de mujeres de los barrios bajos, bailarinas y prostitutas y a la hermana Leslie quien las protege, ante la indiferencia de la policía y el clasismo de los habitantes de Ciudad Gótica.

Batman siempre ha presentado un sentido de la justicia desenfocado, más cercano a lo paramilitar que a la justicia como equidad, más a la ley del Talión que a la ética de retribuir a la víctima por su pérdida.

El que un asesino "limpie" las calles de la suciedad que ofrece la mujer, en un sentido biblíco de la impureza femenina, no dista tanto del mismo afán justiciero de Batman, y lo vemos reflejado en el hecho de que Bruno Díaz en lugar de combatir la pobreza y el vicio, invierta su enorme fortuna en una Feria Mundial, como una parque de atracciones, pues es mejor visualizar la higiene que tratar con la excrecencia.

Que esta "limpieza" provenga de los hombres encargados de proteger la ley es el oxímoron que cierra el ciclo, la justicia siempre desea ver sangre, la sangre siempre debe ser lavada con más sangre.

Excelente reinterpretación del asesino victoriano, sigue las reglas del género, ofrece secuencias de acción y peleas atractivas y seduce con los personajes secundarios, como Selina Kyle, una ex domadora devenida en actriz y el trío de desharrapados que ayudan a Batman, Timm, Jason Y Dick.

Star Trek, La ira de Khan

No recuerdo mucho de la primera serie de  Star Trek, pero en la adolescencia fuí asiduo de Star Trek the new generation.

Igual, el capitán Kirk y el señor Spock son parte de la cultura popular y conocidos aún cuando no se sea seguidor de la serie, y supongo que esto se debe a lo bien construidos que están los personajes, con los actores sintiéndose cómodos en sus roles y asumiendo sus interpretaciones de tal forma que los personajes cambian y avanzan, y eso que William Shatner no es un actor por el que sienta afinidad.

De Ricardo Montalbán, recuerdo algo de su papel bonachón en La isla de la fantasía, por lo que su encarnación del conquistador Khan resulta sorprendente, intensa, un ser  que a pesar de su intelecto superior sucumbe al odio y no es capaz de enfrentar la pasión y el riesgo de Kirk y la racionalización de Spock.

Quizás estos dos aspectos son los que hacen tan interesantes y longevos los personajes de Kirk y Spock, la dualidad que existe entre ambos caracteres, que los lleva a encontrar soluciones a situaciones límites, siempre en busca del bien común, contrario a Khan quien, en busca de su venganza, sacrifica a toda su tripulación, a pesar de contar con toda la admiración de sus huestes. Khan cuenta con un gran intelecto, pero carece del carisma emocional de sus contendientes.

Los personajes son poderosos, pero de nada hubieran servido sin un guión que los sostuviera, los dialógos son excelentes, con cierto tufillo moral de reflexiones existencialistas, pero demuestran interacción entre los personajes, la lucha no sólo es de voluntades sino también verbal, al punto que el grito emocional de Kirk llamándo a su contrincante es parte del acervo cultural pop.

El leitmotiv de toda la película es la manera cómo afrontamos la muerte y la pérdida, con ira, en el caso de Khan, de soslayo como hace Kirk, o enfrentándola como el don último que podemos legar igual que Spock.

Esta película no se centra en efectos especiales, pobre costumbre de la ciencia ficción actual, sino que utiliza los motivos de la ciencia ficción como un elemento más de la historia que se está contando, no hay aventuras pararelas ni subtramas que hagan perder el interés, sino que se mantiene en línea recta, acompañando al espectador en la peripecia de sus personajes y en su desarrollo, porque los personajes que empiezan la película no son los mismos que la terminan, encontrando redención, catarsis y crecimiento en el transcurso, de manera que renacen como el planeta que se ha convertido en el destino final del último viaje del señor Spock.

Dunkirk 2017

 

Una gran sorpresa el cambio de registro de Nolan en la dirección de Dunkirk, acostumbrado como venía a sus thrillers laberínticos y de múltiples lecturas.

En Dunkirk la historia tiene menos tintes de fantasía y sin embargo no deja de ser excepcional, aunque en los primeros minutos Nolan intente desequilibrar el relato con diferentes líneas temporales y puntos de vista, que luego simplemente fluyen hacia un relato con narrador omnisciente y un espectador más bien pasivo.

Es de realzar la fotografía con la que se arropa y reluce toda la cinta, azules marinos, grises y claroscuros, ofrecen una paleta que lejos de sosegar enmarcan la vitalidad agónica de los soldados dispuestos a todo por sobrevivir. 

A pesar de su gran factura, las películas de soldados y aviones no logran estremecerme, así que Dunkirk no es para mí una de las mejores películas de Nolan que haya visto hasta el momento.

Películas que ví en 2017. Parte 2.

The arrival 2016:

Toda la película gira en torno al personaje de Amy Adams, cuya actuación es discreta sin resultar fría. Una profesora universitaria, aislada emocionalmente debido a la muerte de su hija, se convierte en el único vínculo entre la humanidad y una raza de extraterrestres heptapodos, cuya concepción circular del lenguaje les permite extrapolar el tiempo. Esta cualidad borgiana de la trama pudo haber sido mejor aprovechada, pero tanto guionista como director son incapaces de mostrar un relato circular ni los cambios que dicha percepción del tiempo tendría en un ser humano, contentándose con una película de bajo suspenso y final predecible.

Lord of Illusions (1995) Clive Baker podrá ser un buen narrador de historias escritas, no lo sé, no he leído nada de él, pero como cineasta se pierde en sus propias ideas, filmando un western diabólico enredado, con una jovencísima Famke Janssen como damisela en peligro que debe ser rescatada.

Sword master 2016 Un excelente film de artes marciales y fantasía, narra el enfrentamiento entre dos maestros espadachines que, en busca de la perfección de su arte, dejaron de lado su realización personal y se enfrascan en un viaje de redención, del que sólo uno ha de volver. El guión es interesante, la fotografía impresionante como cabe esperar de una película oriental, las interpretaciones son creíbles y los duelos, aunque fantásticos, desbordan adrenalina.


20 Million Miles to Earth (1957) De todas las películas del maestro Ray Harryhausen que he visto hasta ahora, esta me parece la más floja; si bien el trabajo de animación es excelente, como siempre, la narración sobre la que se estructura me parece débil y a ratos aburrida: una nave espacial trae desde Venus a una criatura que, en el ambiente de la Tierra, se convierte en un enorme monstruo reptil que, por supuesto, debe ser destruido. Mitad saurio, mitad coloso, el enorme animal es abatido en el Coliseo Romano, elementos típicos en la mitología de Harryhausen. Pero fuera del monstruo, la dirección es bastante plana, las actuaciones mediocres y la película no pasa de ser una más de serie B clásica.


Get out 2017: Esta película aprovecha la inseguridad racial de la sociedad estadounidense para establecer una base para una historia peculiar y retorcida. Una vuelta de tuerca a la trama del slasher dentro de una enorme casa, creo que Get out y You´re next son cintas renovadoras dentro de este subgenero, aunque la primera se centra menos en lo gore y lo espectacular en la parte de supervivencia del personaje central y la destrucción de los antagonistas.

Graveyard shift.1990 Que el material de origen de una película provenga de un escritor reconocido, no es garantía de calidad; esta verdad evidente la hemos aprendido a las malas con el traslado de la obra de Stephen King a imagenes en movimiento, sea cine o televisión.Y creo que se debe al tiempo y la intensidad que King dedica a crear ambientes y construir sus personajes, detalle que hasta ahora ninguna de sus adaptaciones cinematográficas ha logrado, exceptuando quizás las miniseries, como It o The shining.En esta Graveyard shift el monstruo de turno no es demasiado espectacular, pero sí el ambiente en que se esconde: un cementerio, situado justo encima de una mina abandonada, al lado de una hilandería, donde un ser enorme lleva mucho tiempo alimentándose de seres humanos, a juzgar por la cantida de huesos que hay en su guarida.Los personajes no descuellan y las actuaciones no ayudan, otra oportunidad perdida para ver la obra del Rey traducida en cine.


Angeles con caras sucias: Me atreví con Angeles de caras sucias por Humphrey Bogart, un actor al que profeso admiración, pero me llevé una grata sorpresa al comprobar el trabajo interpretativo de James Cagney, quien se roba toda la película, dejando a Bogart con un secundario discreto.

Cagney encarna al pícaro que bien puede ser un gran amigo, un amante dedicado, pero también un hombre duro que conoce las calles y que no se arredra ante nada en la jungla de cemento. Queda un tono de moralina en el hecho de que se excuse a Rocky Sullivan, el personaje de Cagney, presentandolo como un producto d euna sociedad decadente, y que al final decida ponerse de ejemplo para que otros chicos del barrio no sigan su misma senda.

Aún así, esta moraleja no le quita vigor a la película, construida a base un guión que no descansa, permitiendo en pocos trazos acercar al espectador a las vivencias de un barrio de clase baja en una gran ciudad, y personajes muy bien delineados como los interpretados por Ann Sheridan y Pat O´Brien.

La dirección de Michael Curtiz es la de un hombre que guía con mano firme pero invisible a unos actores que conocen su trabajo, un artesano que construye historias profundas, de las que perduran, como ya había descubierto en ese clásico inmenso que es Casablanca.

Capitan america 1990: Nada que decir, la peor adaptación de un héroe Marvel que se haya hecho, no sólo en los noventa, sino en toda la historia de las películas de superhéroes.

Boogie nights: Una comedia que empieza muy bien, mostrando el ambiente de la industria porno de los 70s, con la leyenda de John Holmes flotando alrededor de un  Mark Wahlberg con una interpretación insípida, y películas como Garganta Profunda como referente de lo que fue el cine para adultos de ese entonces. Mejor desempeño actoral tienen secundarios como Burt Reynolds, Philip Seymour Hoffman, el siempre efectivo William H. Macy y un alucinado Alfred Molina. Sin embargo, la historia se pierde en una serie de gags sin mucha gracia, hasta un final "feliz" donde explican el chiste, la escena del desnudo del personaje  Dirk Diggler (Wahlberg) era totalmente innecesaria, pues toda la película giraba en torno a las medidas anatómicas del protagonista.


 

The cell 2000 No puedo decidir si esta película es un excelente film que recopila toda la imaginería de comienzos de siglo, desde los videos de Floria Sigismondi, hasta los montajes artísticos de Damien Hirst, o una de las peores actuaciones de Jennifer López.

El guión es lo de menos, bastante convencional, utilizar la tecnología para adentrarse en la mente de un asesino serial para salvar la vida de su última víctima.

Aquí lo imponente es la puesta en escena y la fotografía, entre lo surreal y lo frenético prostmoderno, con enfásis en esas imágenes drogo-quirúrgicas y de fetiches tecnológicos tan caras al videoclip de esos años.

La historia cede a la tentación del interés romántico entre sus protagonistas y el final feliz.

Pero lo más relevante es el inmenso perfomance del gran Vincent D’Onofrio, de quien el director sabe aprovechar su gestualidad y buen hacer para retratar un personaje escalofriante. 

Runaway 1984: De acuerdo a las películas basadas en sus libros que he visto, Michael Crichton me parece un escritor de best sellers  muy convencional, opinión que comparto acerca de la única novela suya que he leído The Andromeda Strain. Al igual que sus películas, a juzgar por Runaway, entretenida pero intrascendente. Más allá de lo anecdótico, como  que el villano sea un acartonado Gene Simmons y el protagonista Tom "Bigotes" Selleck, además de la aparición de Kirstie Alley en todo su esplendor ochentero. Aparte el guión bastante endeble, y los robots sin alma y de diseño tosco que hacen pensar en los robots caricaturescos de Futurama, la película se desarrolla como un juego de policías y ladrones sin demasiado suspenso, pero por supuesto con final feliz.


The Sorcerer And The White Snake 2011: Una de las películas más aburridas de Jet Li que haya visto, una comedia de enredos con transfondo fantástico, con efectos especiales deficientes y una historia para olvidar.


Brainstorm 1983 Demasiado acostumbrado a ver a Christopher Walken como hampón, mafioso o antagonista, la interpretación que hace de científico irascible en esta película no me acaba de gustar. Grato volver a ver a Louise Fletcher, la infame enfermera Ratched de One Flew Over the Cuckoo’s Nest. Lo más impresionante de esta película son sus efectos especiales. Douglas Trumbull es un excelente creador de efectos, pero como director se pierde en la pelicula. La posibilidad de acceder a la conciencia humana, e incluso más allá, a través de la tecnología resulta interesante como temática para la ciencia ficción, pero este guión no explora el tema a profundidad, resultando una película que pudo haber sido mejor, aunque sin resultar mala, imagino que hay quién la considera una película de culto.


Kong Skull island: mejores efectos especiales, no significan mejor calidad en una película; si el King Kong de Peter Jackson pecaba de revisionista, esta nueva versión pretende dar inicio a una franquicia, pero lo único que obtiene es una película de monstruos gigantes persiguiéndose entre ellos y personajes humanos planos y sin interés. Las "actuaciónes" de  Tom Hiddleston, inexpresivo, incómodo de ver, y de Samuel L Jackson, repetitivo, poco creíble, no ayudan a que esta película sea digerible para los que vimos las anteriores encarnaciones del Rey Kong.

Fear city 1984: En Fear city, Abel Ferrara se ensaña una vez más en su misoginia y el sentimiento de culpabilidad tan propio del catolicismo, que ya había visto en Angel of Vengeance y Bad Lieutenant. Ferrara se empeña en demostrar que los hombres sólo pueden comunicarse con las mujeres a través de la violencia, ya sea el experto en artes marciales que ve en las bailarinas strippers a sus víctimas, o al exboxeador  ahora convertido en representante de strippers Matt Rossi. Ambos buscan una salida a sus laberintos personales, en la comunión de la violencia, en un enfrentamiento que los purifique o los destruya.La ciudad es un personaje más en esta cinta, la Nueva York oscura y de callejones sucios que ya había visto en la cinematografía de Ferrara, un personaje principal junto a un inmenso Tom Berenger, acompañado del impecable Billy Dee "Bigotes" Williams (el mismísmo Lando de Star Wars) y Jack Scalia, un actor que me acompañó en mi adolescencia televisiva en las series Pointman y Tequila y Bonetti.

Mojin The Lost Legend.2015. Los increíbles escenarios, supongo que generados por CGI, en los que se desarrolla la acción , no bastaron para dar consistencia a una película que busca ser un blockbuster oriental, pero cuenta con un guión predecible y unos personajes acartonados.


Cult of Chucky: una película innecesaria y prescindible, que sólo busca lucrar con una franquicia en franca decadencia desde hace muchos años, y que no le aporta nada a dicho culto, porque ni siquiera las escenas gore causan emoción alguna, ya que es más de lo mismo, efectos que hemos visto mil veces antes en películas de este tipo.


X-Men First class:Creo que el error más grande que han cometido los productores de las nueva franquicia de los Hombres X, es querer hacer de Jennifer Lawrence el centro de esta encarnación de los mutantes dirigidos por Charles Xavier.

Para las nuevas generaciones, acostumbrados a ver a Lawrence en franquicias como los Juegos del Hambre, la aparición de esta chica como heroína puede ser indiscutible, pero para los que crecimos con X-Men la serie animada, y  vimos ansiosos la primera trilogía de los Hombres X, Mística sigue siendo y siempre lo será una de las villanas más carismáticas de todo el universo mutante, una femme fatal que no se cuestiona la moral de sus acciones mientras le permitan sobrevivir en un mundo más cambiante que ella.

Hasta ahora, Lawrence no ha sabido encarnar a esa Mística luchadora e impredecible, no sé si por limitaciones del guión o por incapacidad de la actriz de vestirse con la piel morada de la metamorfa.

Además de las poses de divos de  James McAvoy y Michael Fassbender no consiguen la química de los Xavier y Lehnserr anteriores, mientras que otros personajes del universo mutante apenas son repasados por encima, caso de Emma Frost.

El villano de turno, interpretado por un cansado Kevin Bacon, no logra ninguna conección emocional con el espectador, algo parecido a lo que me ocurrió cuando empecé a verma la serie The Following.

En cuanto al guión, se nota demasiado armado, las costuras chirrian y es una lástima que los guionistas o no puedan utilizar el material original, por ser propiedad de Disney, o les de pereza leer tantos cómics y prefieran idear una historia que da vueltas en lo mismo de siempre: crear historias con personajes simplones y finales abiertos para continuar la franquicia sin perder espectadores.

Die monster die Recuerdo que una vez siendo niño, empecé a ver esta película en el inolvidable Clásicos del terror, presentado por Hernán Castrillón Restrepo, y no la finalicé, no recuerdo si por sueño o aburrimiento.Y es que esta película, salvo la aparición de Boris Karloff no ofrece gran cosa, las motivaciones de los personajes no son profundas, las interpretaciones menos, los monstruos no causan más espanto que cientos de monstruos que hayamos visto antes en películas y ni siquiera la ambientación logra crear suspenso.

Okja 2017: El gran éxito de Netflix en sus series originales, no se vió reflejado en Okja, una película que busca tratar temas como la alimentación y la manipulación genética, pero se queda a mitad de camino entre comedia familiar y película con mensaje. Lo mejor,las interpretaciones de Ahn Seo-hyun y Paul Dano.

La gran muralla: No pensaba ver esta película protagonizada por Matt Damon, pero al leer que el director era Zhang Yimou, me apresuré a revisarla, quedando estupefacto. ¿Cómo puede hacer una película tan mala, alguien que facturó cintas impresionantes como Héroe, La casa de las dagas voladoras y La maldición de la flor dorada en los dos mil? Parece que al querer confeccionar blockbusters hollywoodenses, Yimou olvidó todo lo que había aprendido anteriormente y se dió en la cara con una de las películas más malas del año.

Las guillotinas 2012  Del director Andrew Law. Las Guillotinas son un grupo de asesinos al servicio del Emperador quienes, una vez pacificado el reino, deben ser borrados de la historia. Como película de acción funciona perfecto, entretiene con secuencias dinámicas y coreografías bien realizadas. La fotografía, pulcra y profesional. Buena escenografía, creando ambientes constrastantes entre los dos grupos sociales que combaten, la clase dominante representada por el palacio del emperador por un lado, y una especie de chabola comunal donde se alojan los excluidos y leprosos. El guión es sólido y llevado a cabo con suficiencia. Es en las actuaciones donde creo que más cojea esta película, sin embargo las coreografías y el diseño de las armas salvan la película.

Vremya Pervyh (The Spacewalk) (2017) : la historia de los dos primeros cosmonautas rusos en hacer caminata espacial. Emotiva y divertida. Una película dirigida con pulso firme, nunca se pierde el interés, ni siquiera en los momentos cómicos, y la peripecia de los personajes mantiene en vilo al espectador a pesar de la extensión de la cinta.


Horror Stories III.2016 Una película coreana que se divide en cuatro historias de terror, empezando por el escape de una chica zorro desde Marte hasta una nave habitada sólo por un robot, al cual debe convencer de dejarla con vida. El primer segmento es una típica historia de fantasmas oriental, con un viajero perdido que recala en un pueblo fantasma, donde se le pide que permanezca en convivencia con los demonios; es la que menos me gustó, pues el final es confuso.El segundo segmento nos muestra una road movie angustiante, con un conductor de camión que aterroriza y agrede a una pareja de novios que van por la carretera, quienes al final demuestran tanta sevicia como la de su agresor.La tercera historia es una muestra de ciencia ficción splatter en la que un robot en desuso clama por venganza contra la ama de casa que lo destripó.

Viaje al centro de la tierra 1988: Lo que empieza como una comedia de aventuras juvenil, se sumerge en una película de estetica cyberpunk low tech ochentera, con un guión inexistente e interpretaciones tan malas que uno se pregunta en qué estaban pensando sus realizadores, más cuando leo que se trata de una secuela.

The Limehouse Golem 2016: El asesino serial victoriano, de rancio abolengo en la tradición occidental desde Jack el Destripador, debería ser considerado un subgénero dentro del slasher.

Personas evisceradas con saña quirúrgica en los barrios pobres de un Londres neblinoso, ya de por sí es un gancho para los amantes del género negro con tintes de púrpura de sangre coagulada; pero además esta película nos introduce en todo un ambiente carnavalesco: los music hall del siglo XIX, especie de cines de barrio con producciones de serie B de la época.

Esta es una película de personajes, empezando por el inspector Kildare, interpretado por el inglés por excelencia Bill Nighy,quien arropa a su personaje de la incertidumbre de quien desea salvar una vida en contra de cumplir su deber; el contrapunto lo lleva Elizabeth, interpretada por Olivia Cooke, quien en un principio se nos presenta como una chica víctima de sus circunstancias, para luego enfocarse como una mujer de desiciones tajantes y carácter cortante; además de secundarios de lujo, entre ellos Aveline,una actriz enamorada del esposo de Elizabeth, interpretada por María Valverde, recordada por su papel de Fiamma en Cracks del 2009.

Estos dos personajes establecen un juego del gato y el ratón, en el que ambos se persiguen mutuamente, sin que al final ninguno de los dos consiga lo que quiere. Porque esta película, como es regla en este subgénero, contiene una vuelta de tuerca, imprescindible, no por vislumbrada menos asombrosa, que resulta en un desenlace devastador, tan destripante como el asesino que ha emborronado las calles de Limehouse con su historia.


Blackie the pirate, elcorsario negro: La película más aburrida de Terence Hill y Bud Spencer.


Tightrope 1984: Me da la impresión que una vez asentada la polvareda que significó la apertura sexual de finales de los sesenta y principios de los setenta, la sociedad estadounidense volvió a estigmatizar el sexo, degradandolo a actividad oscura y humillante.

Pienso en películas como Fear city de Abel Ferrara de 1984,  Cruising de William Friedkin de 1980 y esta Tightrope de 1984, que si bien no está dirigida por él, es una película de Clint Eastwood, no sólo por su protagonismo y por estar producida por Malpaso Productions, la empresa del viejo Clint, sino por la temática y la caracterización de los personajes: un putañero policía de homicidios de una oscura y calurosa Nueva Orleans, divorciado y padre de dos niñas, se ve involucrado con un asesino en serie que se especializa en las mujeres con las que el policía tiene vínculos en sus salidas nocturnas.

Todos los personajes, en especial el de Eastwood, tiene problemas para exteriorizar sus sentimientos, en un dialogo el interés romántico del protagonista le pregunta si tanto investigar crímenes sexuales no lo ha afectado y él responde:

-Me hizo tratar a mi mujer más tiernamente.

-Y ella como respondió?

-No quería ternura en su vida.

La persecución involucra por fin a la familia de Wes Block, cuando el asesino secuestra a la hija de éste, pero después de ser liberada, la niña no emite una queja, no llora, sino que permanece encerrada, tan dura como su padre, y en la siguiente escena en el hospital, Block está en la ventana, de espaldas a la habitación, en la que su ex mujer permanece silenciosa como un reproche.

Una película dura y sin concesiones.

 


Godfathers of canton: El cambio de registro en las producciones de la Shaw, no logró emocionarme como otras películas de esta productora. Una historia de gangsters que si bien tiene un guión sólido y cuenta con la participación de Gordon Liu como Lin Si Hai, no loogra el nivel dramático y acción de otras cintas de la Shaw Brothers.

Z for Zachariah 2015: Mis prejuicios contra el cine estadounidense muchas veces me llevan a perderme películas que merecen ser vistas, sea por el nombre del director o por el de los actores que en ella participan. Después del desastre para el Universo DC que implicó Suicide Squad, rematado este año con Justice League, no tenía buena impresión de Margot Robbie. Sin embargo en esta película, en la que la interpretación es crucial, pues sólo consta de tres personajes, Robbie hace una performance contenida pero profunda, pasando de una chica a la que el apocalipsis radioactivo ha dejado sola en el mundo, a una mujer que se sobrepone a su destino y lo afronta.  Chiwetel Ejiofor es un buen actor, pero sus gestos de hombre dolido y consumido por el pasado ya están muy vistos. El guión podría haber sido más sustancial, pero queda envuelto en una fotografía plácida que se deja llevar por la historia hasta un final abierto.

Le nouveau (2015) Una comedia de adolescentes francesa entretenida, pero intrascendente. Final feliz, por supuesto.

The master:Gao Jian es un alumno de la escuela de Shi Zhengzong Tormenta de truenos, que por casualidad salva la vida del peleador Jin Tianyun y éste, como pago le enseña sus técnicas, por lo cual el orgulloso Zhengzong lo repudia y lo expulsa de la escuela. Un año más tarde, la escuela es tomada por tres peleadores sin escrúpulos y el maestro es secuestrado junto a su familia. Gao Jian regresa, no sólo para liberar a su maestro, sino también para vengar la muerte de Jin Tianyun.


La torre oscura. Lo único que se me ocurre decir respecto a esta película, es que tanto productors, director y actores, han olvidado el rostro de su padre, de su madre y de paso el de Stephen King. Como adaptación de la saga de King, pésima. Como película de acción, pésima. 


What Happened to Monday.2017: Noomi Rapace es una de mis actrices de culto, desde que participara en la adaptación de la trilogía Millenium de  Stieg Larsson. En esta película,  nos encontramos con una distopía tecnocrática y fascista al uso, de las ya muchas veces vistas en el cine, con un ingrediente diferente: está siete veces protagonizada por Rapace, quien interpreta desde la nerd tecnológica, la ejecutiva adaptada al sistema, la punk, hasta la luchadora que entrega su vida después de llevarse varias más por el medio.La sopresa, Glenn Close a quien no veía desde hace mucho.Guión bien trabajado, escenarios logrados, que crean una sensación de encerramiento absoluto, con un final algo desconcertante.

From A Whisper To Scream 1987 Antología de historias de terror, que lo único relevante que tiene es que se trata de la última participación en cine del gran Vincent Price.


Blade of the immortal: gran película, pero a mi parecer le faltó algo más de emoción. Es una película fría como el acero, en la que importan más las cruentas batallas a espada que el desarrollo de los personajes, quienes sólo se definene por su capacidad de permanecer de pie después de un enfrentamiento, entre más cruento y sangriento, mejor.Soy adepto a las películas de samurái, pero con esta no acabé de conectar, aún cuando tiene un guión imponente y unas coreografías rápidas y afiladas como una katana samurái.

Batman and Harley Quinn y Batman vs Two-Face

Batman and Harley  Quinn:

La participación de Bruce Timm en este película, presagiaba calidad en los guiones y maestría en los diseños.

Pero el guión me pareció de lo más infantil que han trabajado en las películas animadas de DC que he visto hasta ahora, ni siquiera las historias de Los Jóvenes Titanes son tan simples.

Y los diseños, resultan demasiado caricaturescos, como si Timm estuviera tan seguro de su arte que ya ni siquiera hace el esfuerzo, nada que innovar, como si los fans estuvieramos dispuestos a tragarnos cualquier cosa, incluso el fan-service más descarado;  somos concientes de la carga erótica de las heroínas y villanas nacidas del trazo de Timm, pero hacerlo explícito termina arruinándolo, haciendo el chiste demasiado evidente.

Ante la notoriedad que ha adquirido el personaje de Harley Quinn en los últimos años, yo esperaba un mejor tratamiento para Harly; pero convertirla en una sidekick de Batman no es una faceta que le cuadre al personaje.

El único aspecto de esta película que me gustó fue el reparto de voz:  Melissa Rauch, la reconocida Bernardette de TBBT, logra con su voz otorgarle personalidad al personaje de Harley, gruñona y chillona a veces, pero también tierna y dispuesta a ayudar a sus amigos. Por otro lado, Paget Brewster, la agente Prentiss de Criminal Minds,  como Hiedra Venenosa, logra un contrapunto con la actuación de Raunch, dandole un caracter más maduro y centrado a Hiedra.

Una película bastante mediocre, para mi gusto.

 


Batman vs Two-Face

Absoluta sorpresa saber que Adam West finalizó este proyecto antes de morir.

Confieso que en algún momento de la adolescencia renegué del Batman de los sesenta por considerarlo demasiado kitsch, con sus villanos naif y el decorado pop que convertía a Batman en un extrafalario detective, adepto a tecnologías pulcras e imposibles.

Pedancias de juventud, quizás inflenciado por corrientes de pensamiento un tanto apocalípticas, que consideraban lo kitsch como la muerte del arte, definido por Matei Calinescu como: “Lo que constituye la esencia de lo kitsch es su abierta indeterminación, su vago poder alucinógeno, su espuria ensoñación, su promesa de una fácil catarsis” 1

La distancia de los años me ha permitido ser más indulgente: ¿acaso las películas de Batman de Burton fueron cine-arte? ¿ o las de Nolan, cine de autor?

Batman es un producto kitsch desde su concepción, y esta versión televisiva su consumación como producto de masas, como kitsch fagocitador no sólo de la estética de la epóca, sino también de la ética de entonces, con mujeres liberadas y villanos hedonistas, en contraposición con el flemático Batman interpretado por West, que no se trastocaba la capucha por más entuertos que produjeran sus antagonistas y defensor a ultanza del status quo, incluso más que las mismas instituciones encargadas de ello.

Este Batman puede ser kitsch, pero no por ello menos disfrutable que las versiones más modernas del personaje.


1Citado en: Elena Moreno. 2003–2004 . «La cara kitsch de la modernidad». Documentos Lingüísticos y Literarios 26-27: 23-26www.humanidades.uach.cl/documentos_linguisticos/document.php?id=48 

Películas que ví en 2017. Parte 1

The Lair of the White Worm [1988] Ken Russell: Historia a medio tiempo entre lo psicodélico y el terror de serie B británico, narra el enfrentamiento entre un grupo de jóvenes y la superviviente de un antiguo culto ofiólatra, con toda la carga fálica y sexual que dichos cultos conllevan. La sopresa: la actriz que interpreta a la mujer-serpiente es la misma que da vida a la compañera de oficina de Jim Carrey en Mentiroso, mentiroso:"He tenido mejores!".
Aparte de los delirios psicotrónico-religiosos, nada del otro mundo, una película entretenida pero no muy buena.

The Devils. Siempre me han atraído las historias que implican la Inquisición, quizás por esa mezcla de política y religión, capaz de aplastar cualquier cosa que se interponga en su objetivo. Esta es una película excesiva, en su ambientación, en las pasiones de sus protagonistas, en el guión y las interpretaciones.
Russell nos muestra el cuerpo desnudo del fanatismo religioso, las entrañas malsanas de la ambición de poder y las evisceraciones de las que era capaz la Santa Inquisición, en un metraje pesadillesco en el que el protagonista más relevante es la naturaleza humana en su peor expresión.
Primer: No digo que el cine deba ser fácil, pero algunas películas enrollan tanto la trama que terminan haciendose ilegibles; Primer es una de esas. Lo que empieza como una historia sobre dos amigos ingenieros que logran crear una máquina del tiempo, termina enredandose en una paradoja de dobles que no tiene un final muy claro, o por lo menos, no para mí; urgidos por evitar una catastrofe entre sus amigos, los protagonistas se reemplazarán a sí mismos en una elipse temporal que no maneja el suspenso, transformándose en una historia plana que no acaba de cuajar.
The Master 2015: No acabo de entender esta película, el argumento se me escapa y la profusión de personajes me confunde;  me interesé por esta película creyendola un blockbuster de artes marciales pero me encontré  con una trama  dificil de seguir , aunque con duelos muy bien coreografiados que hacen ver hasta el final.
Liga de la Justicia Oscura: Después de la decepcionante serie de Costantine, ver al personaje tomándo su lugar en el universo DC es un alivio; aunque extrañamos al Constantine más pulp, esta versión es mejor que la presentada en la serie, vemos a Constantine más como líder, poniendo en juego todas sus habilidades para manejar el lado más sombrío de la magia, sin darse por vencido, pero sin abandonar esa ironía que tanto caracteriza al personaje. Pues si bien es Batman quien reune al equipo, formado por Zatana, Jason Blood y el Demonio Etrigan, Deadman y una aparición de La Cosa del Pantano, es Constantine quien consigue cohesionar al equipo, pasando por alto todas las diferencias que ha tenido con ellos en el pasado.
Dirigida por el experimentado Jay Oliva, director de  Batman: The Dark Knight Returns y Justice League: The Flashpoint Paradox, el guión es predecible pero no aburrido y la animación profesional sin excesos, Warner no corre riesgos a la hora de animar, con buen manejo de la dinamica de los personajes y la acción.
Zoom-2015: Una comedia totalmente intrascendente, ni siquiera el que combine animación y live action consigue que la historia sea interesante.

Transcendence (2014) La idea de trascender a través de la tecnología no es nueva, cada vez que el ser humano se ha enfrentado a nuevos retos tecnológicos ha supuesto una mejora en las condiciones de vida, dignidad y realización de sus semejantes, desde la Revolución Industrial hasta el Intenet de las Cosas. Pero, a riesgo de parecer apocalíptico, estos cambios no han alcanzado el nivel soñado, acaso si algo nos contentamos con fantasmas fugaces de utopías de consumo; si esta era la sociedad del dialógo, internet se convirtió en el medio del insulto anónimo, la opinión vanal y la manipulación de big data por parte de gobiernos y corporaciones; si pretendíamos hacer de la red la gran Biblioteca Universal borgiana, el acceso ilimitado a todos los niveles derivó en charlas insustanciales, hiperconectismo psicótico y entretenimiento intrascendente. Y es de este último lo que provee esta cinta, en la que Johnny Deep actúa como si se sintiera incómodo con el papel que interpreta,  sin lograr crear para nada suspenso, arrastrándose hasta un final lacrimógeno y sin sorpresa. Está bien que el director Wally Pfister haya sido director de fotografía de Christopher Nolan, pero no le aprendió nada en cuanto a llevar a buen término un guión ni a la dirección de actores.

Doctor strange 2016 Benedict Cumberbatch sorprendió en su encarnación de Sherlock Holmes en la reactualización del mito que hizo la BBC, pero los tips actorales que le sirvieron en Sherlock se notan demasiado usados en esta Doctor Strange; Mads Mikkelsen no es un actor por el que sienta gran predilección y la gran Tilda Swinton muestra sus horas bajas en la interpretación de una poderosa hechicera; creo que a nivel actoral lo único que se agradece a esta película es la presencia de Rachel McAdams.
En cuanto al guión, un mero pretexto para meter efectos CGI uno tras otro hasta finalizar con un antagonista tan inhumano que no da miedo, y al que matan de aburrimiento al igual que al espectador.

Atlantis the lost continent: Para mi, el nombre de George Pal está ligado a la ciencia ficción clásica, con ese impresionante título The time machine de 1960, película en la que la mano directora de Pal muestra un pulso firme a la hora de relatar una historia con economía de espacios (después de todo se trata de viajes en el tiempo, no en paisajes delirantes como en la fallida versión de 2002), en lo que se nota su faceta como productor, y la creación de los terribles Morlocks.
Sin embargo, en Atlantis no se nota nada de esto, es como si Pal hubiese quedado agotado después de La máquina del tiempo, ya que en esta película los monstruos apenas son anecdóticos, la historia es floja y los protagonistas centrales no muestran nada de carisma, excepto quizás Edward Platt como el sacerdote Azar.
Una decepción completa, teniendo en cuenta el nombre del director.

Shaolin Temple 3 - Martial Arts Of Shaolin: No creo que esta película sea de lo mejor de Jet Li, en esta etapa aún le falta pulir más su carácter actoral, lo que no quiere decir que no demuestre sus impresionantes dotes como artista marcial; el argumento es bastante blando y la película no descuella sobre otras producciones parecidas.

The Neon Demon (2016) Una película de supuesto suspenso psicológico. Lo más aburrido que me haya visto este año.

El aprendiz de Merlin: secuela sin alma de una miniserie que me gustó mucho por allá en los dos mil, un guión de pacotilla y unos personajes sin gancho.

Martial club La dupla Lau Kar Leung en la dirección y Gordon Liu como protagonista, que tan buen resultado ofreció en Las 36 cámaras del Shaolin de 1978, repite en esta Martial Club del 81, aunque no con igual resultado.
Para mí estas películas tienen un aroma especial: al estar filmadas en estudio, el espacio reducido no permite encuadres demasiado vistosos con los que pretender obnubilar al espectador, como en muchas cintas de acción occidentales que resultan mareantes, así que se centran en las coreografías, de manera que es imprescindible el buen rendimiento de los artistas marciales involucrados.
Esta cinta mezcla la comedia con la acción a partes iguales, con resultados bastante deficientes, pero en la parte de los enfrentamientos, Gordon Liu muestra su pericia y por qué es uno de los artistas marciales más reconocidos.

May 2002 Frikismo psicopático con toques gore. Entretenida, pero de ritmo irregular. Lo mejor, la interpretación de la nunca más vuelta a ver Angela Bettis, recordada por su papel de Carrie White en Carrie, 2002.

The Monkey King 1 y 2: No he leído la obra literaria en la que está basada, pero la historia del Rey Mono es suficientemente conocida para resultar interesante. Esta versión tenía además el atractivo de estar protagonizada por Donnie Yen, artista marcial de probada calidad, pero de escasa interpretación. Y es el trabajo de Yen el primer pero que le coloco a esta producción, Yen no consigue que el personaje sea interesante por sí mismo, sino por las grandes hazañas que realiza, convirtiéndolo en una especie de bufón suertudo, al que al final todo le sale bien y todo el mundo le perdona sus faltas. Además, los efectos CGI son tan pulidos, tan bien llevados, que acaban por resultar demasiado irreales.
En contraste, el Wu Kong interpretado por Aaron Kwok en la segunda parte resulta más concentrado e irascible, más creíble, mejor encarnado, además de rodeado por personajes más interesantes y envuelto en un guión más atrayente. Excelente antagonista, interpretada por la extraordinaria Gong Li.

Brave New World (1998) Adaptación desabrida del clásico de Aldous Huxley, con la participación de Leonard Nimoy. Una sociedad pletórica puede resultar tan asfixiante como la peor distopía.

Wu Dang  2012: Fantasía y artes marciales envueltas en un guión aburrido y predecible: una especie de Indiana Jones oriental en busca de antiguos artilugios de poder, une sus habiliades con una hermosa ladrona para buscar un místico tesoro con el cual poder salvar la vida de su hija, aquejada de una extraña enfermedad.

Butch Cassidy and the Sundance Kid 1969: epopeya occidental, sustentada por las actuaciones de Paul Newman y Robert Redford, con un final trepidante.

Tjuvheder.2015 Con una fotografía bastante "sucia", que en este caso ayuda a retratar la sordidez de los ambientes, esta dura historia de los bajos fondos suecos tiene su punto fuerte en las interpretaciones de los actores involucrados, en primer lugar Malin Levanon, la protagonista principal.No soy muy afín a la serie negra noreuropea, pero esta película me hizo recordar la dureza de los crímenes y personajes del desparecido Henning Mankell.

Pedicab Driver 1989 Sammo Hung dirige y protagoniza una película de artes marciales  con coreografías poderosas en contraste con un guión endeble.

Invincible Shaolin 1978: producción de la Shaw Brothers, dirigida por Chang Cheh y protagonizada por los Five Venom, un super grupo de artistas marciales de increíbles habilidades; el guión cuenta el enfrentamiento entre dos escuelas shaolin, engañadas por un general de milicias.
El viejo gancho de ver al héroe entrenar con un maestro, superarse a sí mismo hasta alcanzar la realización de su práctica, es la parte más interesante de esta cinta, además de las coreografías marciales.

Ghost in the shell 2017: Soy muy prejuicios con el cine gringo actual, y películas como ésta me dan la razón.
Los guionistas de Hollywood pareciera que  no leen los libros, cómic o mangas en los que basan su trabajo, quedándose sólo con el comentario superficial o con la fórmula ya conocida.
Esta película carece de todo: guión, interpretaciones (Scarlett Johansson no es una buena actriz y encima quieren ponerla como heroína de acción) ni secuencias de acción interesantes.
Un lamentable blanqueamiento a una de los mangas y animes de culto de los 90.

Children of Men (2006) La interpretación de Michael Caine es lo más interesante de esta película, una vez su personaje desaparece, nos quedamos ante un guión errático, que Clive Owen no sabe enderezar.

Jeepers Creepers 3

Después de tantos años desde la no muy bien lograda segunda parte de Jeepers Creepers, entiendo que el director Victor Salva intenta reintroducir al espectador a la mitología del Creeper y a las dos historias precedentes, pero al pretender ubicar esta película en algún punto intemedio entre las dos precedentes, se pierde en un guión sin demasiada emoción, en el que lo único interesante es el protagonismo que toman la terrible camioneta y las armas del Demonio, como se empeñan en titular las películas por estos lares, y nos deja esperando una película más en la que por fin se revelen la naturaleza y el origen del monstruo.

Una vez más los adolescentes son las presas favoritas del Creeper, pero en esta ocasión, la historia de amor y los dos jóvenes protagonistas resultan  más aburridos que los de la saga Crepúsculo. Creo que el único personaje que resulta interesante es el de Gaylen Brandon, interpretada por Meg Foster (They Live, Furia ciega, Leviathan), la traumada abuela de la protagonista que logra penetrar la psique del Creeper.

En espera de la siguiente parte, esta nueva incursión en el mundo del Demonio deja un regusto incierto y no le hace justicia a uno de los monstruos más originales que dio el cine de terror de los dos mil.

Liga de la Justicia Oscura y Teen Titans The Judas Contract.

Liga de la Justicia Oscura

Después de la decepcionante serie de Costantine, ver al personaje tomándo su lugar en el universo DC es un alivio; aunque extrañamos al Constantine más pulp, esta versión es mejor que la presentada en la serie, vemos a Constantine más como líder, poniendo en juego todas sus habilidades para manejar el lado más sombrío de 
la magia, sin darse por vencido, pero sin abandonar esa ironía que tanto caracteriza al personaje.

Pues si bien es Batman quien reune al equipo, formado por Zatana, Jason Blood y 
el Demonio Etrigan, Deadman y una aparición de La Cosa del Pantano, es Constantine quien consigue cohesionar al equipo, pasando por alto todas las diferencias que ha tenido con ellos en el pasado.

Dirigida por el experimentado Jay Oliva, director de  Batman: The Dark Knight Returns y Justice League: The Flashpoint Paradox, el guión es predecible pero no aburrido y la animación profesional sin excesos, Warner no corre riesgos a la hora de animar, con buen manejo de la dinamica de los personajes y la acción.

 

 

Teen TitansThe Judas Contract

Nunca he sido muy cercano a los Teen Titans, ni a la serie de Glen Murakami y su consabida película, ni a esta nueva encarnación que tuvo su primera aparición en la anterior Justice League vs. Teen Titans.

En la mencionada serie, el estilo de comedia infantil nunca acabó por engancharme, mientras que  estas dos películas pulsan por ser una especia de Clase de Beverly Hills con superhéroes, y caen en todos los tópicos de series adolescentes y juveniles.

Los guiones resultan planos y aburridos, con algunas concesiones a la líbido adolescente como las heroínas ligeras de ropa o besos apasionados, el liderazgo de Robin o Nightwing siempre resulta forzado y la animación, aunque  bien hecha y muy pulcra, no pretende ir más allá de ser el vehículo para contar una historia sin ningún tipo de atractivo.

Gerald´s game

Gerald´s Game 2017:

Parece que por fin alguien ha entendido cómo funciona la narrativa de Stephen King y ha podido trasladarla a la pantalla. Quizás por estar producida por Netflix los realizadores no tuvieron la presión de recuperar costos de forma inmediata como en el cine, antes que la película decayera en la distribución.


Gerald´s game se centra en los personajes, se toma el tiempo de describirlos, narrarnos sus motivaciones, sus miedos, y con esa lógica tan propia de King, demostrarnos cómo son capaces de sobrevivir, de salir avantes a situaciones límites; más que centrarse en la espectacularidad del monstruo o la lucha contra éste, como muchas otras cintas basadas en el autor.

No sé si debido a mi debilidad por la actriz Carla Gugino, pero me parece que su interpretación es convincente, y su personaje se desarrolla con rigor, desde la esposa insegura del inicio, hasta la mujer que hace lo necesario para sobrevivir, un poco en la línea del personaje de Mark Petrie; lástima el final, pero ya estamos acostumbrados a que los cierres de King no sean del todo satisfactorios, así que esta especie de final feliz ya lo hemos visto en otras historias suyas, como Misery.

La aparición de Carel Struycken, el recordado Largo de la Familia Addams, más que un monstruo, es apenas un antagonista que impulsa a la protagonista a sobrevivir.

Como curiosidad, la mención al Haz de la mitología de la Torre Oscura y la concatenación de hechos entre el eclipse y el abuso del padre, ya presente en Dolores Claiborne.

The Dunwich Horror 1970

The Dunwich Horror (1970)

Roger Corman produce y Daniel Haller dirige, en una película protagonizada por Dean Stockwell, rostro familiar en el cine y la televisión, y Sandra Dee una dulce rubia que es víctima de un hipnótico seguidor de los Antiguos, que la utiliza como puerta para propiciar el regreso de la mitología lovecraftiana.

La película es bastante pobre en cuanto a guión y las interpretaciones tampoco la hacen más interesante, Stockwell interpreta un personaje que pretende ser misterioso pero que resulta distante y vacío. Creo que la única interpretación destacada es la de Sam Jaffe, quien da vida al abuelo Whateley, quien en una ocasión anterior intentó traer a los Antiguos ocasionando sólo la locura de su hija Lavinia.

Los créditos de inicio, son una animación monocroma impresionante.

 

En cuanto a la escenografía, es donde más destaca la película, la casa de los Whateley es una reminiscencia a las casonas de los filmes de la Hammer y el altar donde se realizan los sacrificios rezuma antigua malignidad; sin embargo, en cuanto a efectos especiales, Corman es conocido por escatimar recursos en este aspecto, así que los monstruos nunca son mostrados, quizás basandose en la premisa lovecraftiana de que son indescriptibles, contentándose con algunos juegos de luces bastante pobres y un atisbo a un ser tentacular hacia el final del film.

 

Puede que la película no sea la mejor, pero es un acercamiento visual bastante certero al panteón lovecraftiano.

Brian Aldiss: 18 de agosto de 1925 — 19 de agosto de 2017

Ha muerto el escritor de ciencia ficción, Brian Aldiss.

No era de mis favoritos, quizás por su estilo difícil en sus novelas más personales (Informe sobre probabilidad A) y lo superficial en sus obras de más fácil lectura: Frankenstein desencadenado, Drácula desencadenado, pero sí lo recordaré como un narrador dotado, imaginativo y contundente en su crítica de hacia donde nos puede llevar la tecnología desprendida de humanidad, Los superjuguetes duran todo el verano, de donde extraje el siguiente relato:

El nuevo apogeo:

Apogee Again (1999)
No sé si os lo vais a creer, pero hubo un tiempo en que vivíamos en un mundo diferente. Muy parecido al nuestro, pero un poquito diferente.
Una de las diferencias era el comportamiento del sexo femenino. Pero entonces, como siempre habíamos imaginado, las mujeres tenían alas y sabían volar. Las alas no eran como las de los ángeles, sino más parecidas a la cola de un pavo, de aspecto frágil, multicoloreadas, en tonos que capturaban y reflejaban la luz del sol. Y eran enormes. Oh, las mujeres estaban tan hermosas cuando volaban desnudas sobre nuestras cabezas. Era de dominio público que algunos jóvenes morían cuando contemplaban esa belleza intolerable.
Debido a la naturaleza de su dieta, sus deyecciones eran leves y caían flotando al suelo, casi desafiando la ley de la gravedad.
Debería decir que las mujeres vivían en lo alto de grandes columnas huecas. Nadie conocía la antigüedad de las columnas, pero tampoco se habría concedido crédito a quien lo supiera. Eran las columnas que sostenían las plataformas elevadas. Mujeres jóvenes y viejas volaban de una enorme plataforma aérea a otra, esas inmensas plataformas donde a los hombres no les estaba permitido poner el pie. Como contaré más adelante, las mujeres voladoras bajaban a la altura del suelo en ocasiones, por supuesto. Algunas se casaban con hombres. El día de la boda, o cuando perdían la virginidad, pasara lo que pasara antes, las plumas caían de sus alas. Las estructuras de las alas se marchitaban y morían. Y desde aquel día, las mujeres casadas tenían que ir a pie por todas partes. Y comportarse como personas normales, que ni siquiera imaginan lo que es volar. En la época de la que estoy hablando, cuando el mundo se estaba oscureciendo cada vez más y el sol empequeñecía, corría un dicho entre los hombres: «Si Halón hubiera querido que voláramos, no nos habría dado testículos».
Los hombres que vivían en el suelo no creían en nada. Hasta la idea de la existencia de un Halón procedía de las mujeres. Vivían al día, lo cual significaba que les costaba imaginar lo que no tenían delante de las narices. Pero las mujeres poseían una fe, y bastante ridícula, llena de fantasías extravagantes.
Las mujeres se aferraban los genitales cuando recitaban, «Creo que nuestra breve vida no lo es todo. Creo que después del final de nuestras vidas, la oscuridad pervivirá. Creo que volarán dragones y nos devorarán a todas, hasta el último pedazo, incluidas las partes útiles que asimos».
Deliciosos estremecimientos se apoderaban de ellas cuando recitaban este mantra cada día al anochecer. Porque creían y no creían al mismo tiempo. La idea de dragones voladores era tan…, bien, ridícula, a decir verdad.
Había otras muchas cosas que preocupaban a las mujeres, por supuesto. Cantar era, prácticamente, un arte marcial. Acicalarse las alas ocupaba mucho tiempo. Moverlas era un ejercicio diario. Se decía que, por las noches, dos mujeres conchabadas se lanzaban sobre un hombre distraído y le conducían a su Plataforma, donde lo compartían. En tales ocasiones, sus alas no perecían.
Las mujeres cantaban su felicidad desde las alturas. Los hombres captaban tenues melodías. Algunos hombres habían muerto por amor a la música. Se habían inventado grandes amplificadores de hojalata batida, con el fin de que la música se oyera con más claridad. De fabricar amplificadores se ocupaban los amplificeros.
Fabricante de calor era una ocupación modesta. Nadie podía inventar el fuego, porque las llamas no podían tolerar nuestra compleja atmósfera.
La profesión mejor considerada al nivel del suelo era la de elevador. Los elevadores siempre estaban creando alas falsas, que el comprador se sujetaba al cuerpo para intentar ascender hasta las plataformas. ¡Cualquier cosa con tal de atrapar a una de aquellas beldades aladas! Hasta el momento, sólo el joven Dedlukki lo había conseguido. Otros habían logrado elevarse hasta la altura de las plataformas, pero las mujeres les habían repelido con palos, hasta que cansados de agitar los brazos se habían precipitado a su muerte en el lejano suelo.
Así que las mujeres volaban libres, disfrutando de las brisas, y los hombres trabajaban o cuidaban de sus rebaños. Las mujeres volaban libres, recortadas contra un cielo turquesa que iba cambiando poco a poco de color, mes tras mes, derivando hacia un gris más ominoso, y del gris a un rojo deslustrado. Las mujeres volaban libres mientras el calor daba paso gradualmente al frío.
El elevador Wissler era un hombre que sabía poco de estas cosas. Wissler fue quien convocó al consejo y anunció por primera vez que estaba ocurriendo lo que él llamaba Enfriamiento Global, y que llegaría un momento en que la atmósfera se congelaría, a menos… Ah, pero ¿a menos qué? Se suscitó un gran debate.
Por fin, se tomó la decisión de consultar a las mujeres al respecto. Enfocaron los amplificadores de hojalata hacia las alturas.
—Hermosas damas, terribles cambios van a acontecer en nuestro mundo. El sol continúa alejándose. Antes de que alcance la máxima distancia, la mayor parte de nuestro aire se transformará en océano. Eso dicen los sabios.
»Y los hombres sabios hablan de dragones que devorarán el mundo.
»¿Cómo podemos devolver el calor a nuestras tierras? Sólo mediante el calor de nuestros cuerpos. En consecuencia, os suplicamos con toda humildad que permitáis a cierto número de jóvenes y hombres apuestos subir los dos mil peldaños ocultos en el interior de vuestras columnas y acceder a vuestras plataformas. Cohabitarán con vosotras, y fornicarán con vosotras a base de introducir sus pegos en vuestros encantadores lares. La fricción resultante devolverá el calor a nuestro mundo agonizante. Os rogarnos que aceptéis nuestra oferta.
Risas agudas llegaron desde el mundo superior. Voces mordaces transmitieron burlas. Algunas decían: «¡Excelente treta, hombres idiotas! ¡Pero no nos engañáis!». Otras gritaban «¡No os vamos a recibir aquí arriba! ¡De ninguna manera!».
Los hombres volvieron a cuidar de sus ovejas y vacas. La temperatura descendió. Nuestra atmósfera estaba compuesta de cuatro gases principales. El gas al que llamábamos aspargo sufrió alteraciones. Estallaron extrañas tormentas Aunque el aspargo no es respirable, dio la impresión de que facilitaba nuestra respiración. Estaba subiendo, de modo que la respiración al nivel del suelo se hizo irregular. Cuanto más frío hacía, más subía el aspargo.
En cuanto a las mujeres, sufrían mucho debido a su desnudez. Sus hermosas alas perdieron lustre. Se les cayeron las plumas, hasta que ya no pudieron volar. Por fin, cuando pareció que el cielo se había teñido de rojo para siempre, y una extraña niebla lo invadía todo, una mujer de edad avanzada que todavía conservaba las alas bajó al suelo y convocó al elevador Wissler y los demás.
Dirigió la palabra a la multitud congregada.
—Hablo en nombre de la mayoría de nuestras mujeres. Hemos observado que el aire se enfría y cuesta más respirar. Por lo tanto, proponemos bajar a vuestro nivel para presentar nuestros lares a vuestros pegos, con el fin de que tenga lugar un coito masivo y el calor generado devuelva nuestro planeta al estado de felicidad en que se encontraba.
»Somos conscientes de que esta acción tal vez parezca desagradable, pero no se nos ocurre otra alternativa. Vuestros Jovenes han de cumplir su deber por el bien de la raza.
No demostró la menor sorpresa cuando los jóvenes accedieron de inmediato y con entusiasmo a su propuesta. Muchos se presentaron voluntarios. Confesaron que sus pegos ya estaban preparados para cumplir su deber y entrar en varios lares. Se acordó un día, y con bastante precipitación, pues el aumento del frío amenazaba con provocar una terrible letargia. El sol era poco más que un ojo congelado, empequeñecido bajo su párpado de nubes que lo eclipsaban. Los hombres estaban desesperados, pues algunos animales de los que dependían para subsistir habían caído en una extraña catalepsia, de la que era imposible despertarles.
El día acordado, las mujeres bajaron los dos mil peldaños tallados en el interior de sus grandes columnas. Ninguna podía volar. Sus alas inútiles rozaban la pared interior mientras descendían. Colgados cabeza abajo, en la parte inferior de los grandes peldaños, había objetos grandes similares a babosas. Se removieron cuando las mujeres pasaron. Uno o dos incluso extendieron delgadas antenas de quisquilla, como si examinaran el desfile.
El suelo pareció muy oscuro a las mujeres. Algunas estaban asustadas. Los hombres las recibieron con antorchas llenas de oropéndolas, aunque el brillo de las antorchas ya no era tan intenso como antes. No obstante, bastaron para que los hombres condujeran a las mujeres hasta su Gran Salón, donde se habían instalado cuarenta toscas camas, con mantas de colores chillones, veinte a cada lado del salón, con un estrecho espacio en medio para que cualquiera pudiera caminar y tomar posiciones.
Casi todas las mujeres se habían cubierto con trozos de tela para no pasar frío. Mientras se desvestían, los hombres también se quitaron sus toscas prendas a toda prisa. Se presentaron a sus parejas. Algunos pegos ya estaban en posición de firmes. Otros necesitaron cierta persuasión. Sonó un gong, una nota algo apagada. Los ochenta participantes se acostaron en las camas, uno al lado del otro. Se besaron y palparon las partes principales de la pareja, como los pegos, los lares y los tutis.
A otro golpe de gong, comenzó la fornicación en masa. Ochenta traseros se movieron al unísono. Un sonido de succión invadió la sala. Se generó mucha excitación y calor. De hecho, como el sorprendido superintendente comentó después, «el semen generado bastaba para llenar botellas de leche suficientes para alimentar a todos los cahows del planeta».
Hacia el final de aquella larga jornada, los hombres descubrieron que preferían la inmovilidad. Se estaba produciendo efecto neuroléptico. Los traseros dejaron de moverse, hasta quedar inmóviles como una talla. Las mujeres se libraron de sus cargas y se levantaron con dificultad, porque también estaban derivando hacia la inmovilidad. Pasaron por encima de los cuerpos inertes de los hombres y abandonaron el Gran Salón del Esparcimiento y la Copulación. Entonces, sus ojos entornados descubrieron un extraño espectáculo.
Una profunda niebla azul, casi tan espesa como melaza cubría el suelo, hasta la altura de la rodilla, y continuaba subiendo. El aire parecía compuesto de copos de nieve, y transmitía ruidos extraños, algunos toscos, algunos musicales. La atmósfera se estaba depositando. Las mujeres, sujetándose mutuamente para no caer, en muchos casos con sus vestidura aleteando en el viento, volvieron hacia sus columnas.
Se esforzaron por entrar, se esforzaron por subir unos pocos peldaños, hasta que una extraña catalepsia se apoderó de ellas. La última mujer que entró miró hacia arriba, y vio a través de un jirón en las nubes que su sol, en otro tiempo cordial ya no era más que una chispa lejana.
—Nos equivocamos —exclamó con voz ahogada—. ¡Demos gracias a Halón!
El fenómeno del apogeo se intensificó, aceleró, como si siguiente perihelio no distara varios miles de años.
La luna apareció, como una lámpara en el cielo atormentado. No consiguió iluminar. Rodaba muerta en su órbita. La nieve caía en largas varillas remolineantes, en lugar de copos individuales. La niebla azul se había espesado, y se convirtió en líquido. Al cabo de pocas horas, hasta el Gran Salón del Esparcimiento y la Copulación estaba inundado. Sólo tejado sobresalía del agua. Después, el tejado se hundió bajo olas ominosas. Ningún grito brotó de las gargantas de los hombres: todos se habían enamorado de la oscuridad, las profundidades abisales y los silencios voraces de la eternidad.
Continuaba lloviendo. Y el agua subía por los costados de las columnas.
¿Qué había sido de las mujeres refugiadas dentro de esas columnas?
El cambio de la atmósfera las redujo a la catalepsia, sobre los grandes peldaños. Se aovillaron juntas en una parodia de algún desastre étnico, se transformaron en algo sólido. Los pulmones dejaron de moverse, los corazones de latir, la sangre de circular. Sus úteros, aquellos receptáculos de un futuro lejano, se convirtieron en porcelana. Y lo que contenía aquella cámara de porcelana era una cosa diminuta y paciente, una mera multiplicidad de células, satisfecha con esperar durante siglos de frío y oscuridad, hasta que una vez más planeta y satélite surcaran siglos de proximidad.
Por encima de aquellos guiñapos de maternidad momificada, las cáscaras que colgaban de la parte inferior de los escalones empezaron a moverse. Se estaban agitando, despertando de un largo sueño filogénico en que la noche era día y el día era noche, y el escroto de una gamba contenía todas las dimensiones.
Las gambas habían revivido y ascendían, todavía medio dormidas, a través de los cilindros inundados, hasta estallar en toda su gloria sobre su entorno resucitado, todo oscuridad crepuscular y aspargo vivificante. El aspargo, con su punto de congelación bajo, lanzaba vientos nuevos sobre un enorme mar bravío, que de vez en cuando rompía contra las plataformas.
Por debajo de ellas se extendía un océano de atmósfera antigua. Por encima, el manto magnificente de estrellas, como si una nueva llama abrasara la galaxia. En verdad había fuego, convertido en diamantes…
Sus bigotes crecieron al verlo y olerlo. Sus cuerpos se estiraron como medias elásticas. Sus numerosas piernas desarrollaron altura, músculos y actividad. El color apareció a lo largo de sus cuerpos huecos. Corrieron chillando de felicidad, regocijándose del privilegio de estar vivas, conscientes… volando. Pues mientras corrían, sus alas brotaron como flores gigantescas, se extendieron, batieron como cometas y transportaron sus frágiles cuerpos al corazón del alegre aspargo oscuro.
Cuando sus cuerpos se elevaron, también lo hicieron su ánimos. El aspargo estaba encendido de color.
Y la raza negativa, libre de información, libre de conocimientos, libre de cualquier sabiduría, excepto la de navegar en los vientos sobre el océano, partió a diseminar su semilla en grandes regueros perfumados sobre los zafiros de hielo, hasta que la aurora solar despuntó, y una vez más la luz del sol regresó para cumplir su deber con los seres que existían bajo ese océano atmosférico.
Ninguna especie conocía a la otra. Cada una tenía su turno de felicidad. Para cada una, la otra especie era como un sueño.
Como ya he dicho, este mundo era muy parecido al otro aunque un poco diferente.

Lo Mejor De Stanley G Weinbaum

Terminé de leer el recopilatorio Lo Mejor de Stanley Weinbaum, con grata sorpresa al descubrir un autor que va más allá de la ingenua ciencia ficción que esperaba encontrar en un colaborador de revistas pulp de los años treinta.

Una Odisea Marciana (A Martian Odyssey, 1934) y El Valle de los Sueños (Valley of Dreams, 1934) Ambientados en un planeta Marte de psicodelia biológica, estos dos relatos tiene la peculiaridad de mostrar la vida alienígena de una manera original, nada de hombrecitos verdegrises en son de conquista o en procura de lograr que el ser humano alcance la trascendencia, como es habitual cuando de marcianos se trata, sino de los últimos remanentes de una vida evolucionada en un planeta que se apaga debido a la falta de combustibles y energía, pero tan vitales, tan lógicos en su propia evolución, como inquietantes a fuerza de resultar extraños para la psique humana.

Máxima Adaptabilidad (The Adaptative Ultimate, 1935) Una mutación lograda en el laboratorio, convierte a una moribunda en una femme fatale, una vampiresa capaz de seducir a medio mundo con tal de alcanzar sus objetivos, obviando todo código moral, como si la conciencia, el bien común, fueran lastres que  los mediocres seres humanos de todos los días debemos soportar, incluso en contra del más básico de los instintos, el de superviviencia.

Las gafas de Pigmalión (Pygmalion's Spectacles, 1935): La tecnología como puente para acceder a otras realidades, un planteamiento que la ciencia ficción ha venido realizando desde sus inicios, me atrevo a decir. Con lo que no contaron ninguno de los autores clásicos que incursionaron en el tema, es que lo peor de la virtualidad, el simulacro y la fluidez líquida en las relaciones, se trasladaría al otro lado de las pantallas, infectaría la realidad misma con su relatividad, convertiría el tiempo en inmediatez sin historia y la comunicación en intercambio de imágenes, hasta el punto en que Galatea no sería la realización de vida de Pigmalión sino una más en una lista de contactos, un holograma al que ningún dios otorgaría vida.

Mares Cambiantes (Shifting Seas, 1937) Una amena historia acerca de cómo todos los seres humanos estamos conectados en esta pecera que llamamos Tierra, y cómo cualquier cambio que en ella ocurre repercute más allá de fronteras, creencias y todo lo demás.

Los Mundos "Si" (The Worlds of If, 1935) Algunas teorías  niegan la posibilidad del viaje en el tiempo, encadenándonos a los más profundos temores del paso del tiempo y la degradación, amén del profundo terror que nos invade ante la muerte. Pero si en lugar de viajar en el tiempo, pudiéramos contemplar en las aguas aún más inquietas de las consecuencias de las decisiones que nunca tomamos, como si nos fuera permitido caminar por el jardín de los senderos que se bifurcan, quizás ese espejo llevaría a la desesperación y ese jardín se tornaría en laberinto.

La Luna Loca (The Mad Moon, 1935) Otro cuento en el que encontramos las constantes de la narrativa de Weinbaum: el tipo duro e intrépido que se enfrenta a la naturaleza agreste del espacio exterior por algo de dinero, del que sin embargo es capaz de renunciar en pro del amor de una chica  que, aunque igual de intrépida que él, se ve superada por la naturaleza desaforada de los planetas del sistema solar y debe ser rescatada; la fauna-flora exuberante, pues en estos mundos no existe diferenciación entre unos y otros, enfrentándose al hombre que no invade sino que explora y explota, con total dejadez pues carecen de cualquier otra voluntad que no sea el apetito más básico; por supuesto un final feliz entre la pareja protagonista, algo que a mí me resulta ingenuo, pero parece que a Weinbaum le funcionaba de maravilla. Uno de los personajes alienígenas: una especie de gato de Chesire que habla en enigmas.

Rescate de un Secreto (Redemption Cairn, 1936): Una aventura que se desliga de las temáticas biológicas para centrarse más en la space opera, con asesinos y celadas y el rescate de la damisela en peligro.El Ideal (The Ideal, 1935) El científico loco van Manderpootz construye una máquina capaz de mostrar el ideal último de una mente; la belleza absoluta, lo siniestro freudiano, expuestos a través de una pantalla. Una vez más, Weinbaum erró el tiro, las pantallas actuales no muestran más que lo banal.

La Isla de Proteo (Proteus Island, 1936) Una vez más el interés biológico de Weinbaum se ve reflejado en una isla del Pacífico donde experimentos genéticos han creado una flora y una fauna únicas, con claras reminiscencias de La Isla del doctor Moreau, condimentada con los típicos rasgos de su autor: una damisela en peligro y un explorador con nervios de acero capaz de rescatarla.

El planeta de los parásitos (Parasite Planet, 1935): En uno de los tomos de lo mejor de la ciencia ficción clásica, Isaac Asimov presentaba este cuento como una joya del género, y no desencaminaba para nada; la trepidante narración nos introduce a un ecosistema tan llamativo que sólo puedo compararlo con el creado por Frank Herbert en Duna, con la diferencia que en Arrakis todo es contención y ahorro, mientras en el planeta Venus de Weinbaum es exuberancia y floración incontenida.

Lotófagos (The Lotus Eaters, 1935) En Lotófagos volvemos a encontrar a los protagonistas de Parasite Planet, Ham y Pat, quienes ahora casados continúan la exploración de Venus; pero mientras en el cuento anterior todo era aventura, en este hay un punto de oscura inflexión, de desesperada reflexión, cuando los exploradores tropiezan con una especie tan inteligente que ha renunciado a todo locomoción y decisión, para dedicarse a una contemplación tan intensa que los aboca a su propia desaparición.

Alfonso Azpiri 1947-2017

Como a tantos otros ilustradores de temas adultos, "descubrí" a Alfonso Azpiri en las páginas de la revista Heavy Metal. En esas páginas ví por primera vez a la voluptuosa Drunna, a las delicadas chicas de Manara, y a la desválida Lorna.


Lorna, el sensual personaje creado por el español, me sedujo de la misma manera en que seduce a todos los hombres con los que se va encontrando en su periplo por los salvajes y húmedos países en los que transcurren sus peripecias.


Porque si algo tiene Azpiri, es que sus historias se desarrollan en mundos decadentes, donde la magia y la tecnología conviven en medio de una flora y una fauna exhuberante, asfixiante, territorios propicios para outsiders que se valen de la violencia y la sexualidad para imponerse a la autodestrucción.


En Pesadillas, Azpiri no sólo dibuja y escribe sino que también colorea las historias cortas que componen el libro, las cuales tiene en común la fascinación por la ciencia ficción y la fantasía oscura, tan propias del autor.


La ciencia ficción de Azpiri es la ciencia de la destrucción, la tecnología usada en su forma más pesimista.La fantasía, por su parte, nos retrotrae a lo atavíco, a lo anímico, la voluntad del hombre o lo que queda de él, en medio de la naturaleza desbordada, luchando por sobrevivir.

El trazo de Azpiri no podía ser menos que sus guiones: abigarrado, promiscuo, excesivo, priman las formas retorcidas, la carne putrefacta, de la que emerge, poderosa y sexual, la mujer como demiurgo de la promesa de un renacimiento, diosa madre que destruye y que recrea, doncella en peligro de sexualidad avasallante. La naturaleza es un personaje más, dibujado de la forma más extrema, pantanos, parámos, densas selvas húmedas, paisajes extraterrestres en los que la supervivencia es la única recompensa.


En todo este paisaje, Lorna se vale de su única arma, su sensualidad sin límites, no sólo para sobrevivir, sino también para ponernos a soñar, sueños húmedos por supuesto.


Buen viaje, maestro Azpiri.

Nightmares And Dreamscapes. From the Stories of Stephen King

En el cine hemos encontrado algunas adaptaciones especiales de la obra de Stephen King, aunque abundan más las malas.

En televisión, aparte de It y El resplandor, más por la nostalgia que ambas suscitan en mí, las adaptaciones de King han resultado bastante regulares, cuando no soporíferas en lo absoluto, como en Red Rose.

Nightmares And Dreamscapes. From the Stories of Stephen King:

Battleground: Un gigantesco William Hurt, se enfrenta a un comando de soldados de 
juguetes que han venido por una venganza; inusual capítulo en el que la carencia de 
dialógos no hace más que acrecentar la interpretación de Hurt. Realiza un cameo una 
actriz recordada por los que nos gusta la fantasía ochentera: Mía Sara, la princesa Lilly de Legenda de Ridley Scott.

Crouch End: Una incursión fallida en los terrenos cenagosos de los mitos de Cthulu, con los tópicos lovecraftianos de siempre, tentáculos, gatos y gramática del más allá. La diferencia entre King y Lovecraft es que, en el primero, el mundo cotidiano se ve transido por lo fantástico, mientras que en el segundo, el mundo real ha ocupado el puesto de lo horroroso y éste vuelve por lo que es suyo. Excelente protagonismo de Claire Forlani y nada más.

Umney’s Last Case: William H Macy es un gran actor, pero si la historia que interpreta es floja ninguna buena interpretación puede hacerla interesante. El punto de partida es bueno, un escritor que cambia de lugar con su creación para eludir lo amargo de la vida real, pero el desarrollo de la trama, el final abierto, deja mucho que desear.

The End of the Whole Mess: Después de Battleground, el capítulo que más me ha 
gustado, si bien no presenta actores demasiado conocidos, la historia y la manera cómo está planteada hacen este capítulo interesante por lo que plantea y entretenido por cómo lo cuenta, una cura para la violencia del mundo sólo es posible a través de la extinción total de la especie humana.

The Road Virus Heads North: Un escritor compra una pintura que viene con un fantasma sanguinario. En la novela de Joe Hill, hijo de Stephen King, titulada El traje del muerto, un viejo rockero con problemas para ligarse sentimentalmente compra el traje de un hombre muerto que viene con un fantasma consigo, y a partir de ahí debe huir para salvar su vida y la de aquellos a los que quiere, incluidos dos perros. Parece que el hijo retomó el guión del padre y lo llevó a mejor término.

The fifth quarter: Exconvictos, piratas y tesoros, el más aburrido de los episodios, y eso que King es muy bueno recreando historias penitenciarias y de patíbulo.

Autopsy room four: Sorpresa: el actor Richard Thomas, recordado por interpretar a Billy Denbrough adulto en It, la cosa, recuperado para los seguidores de las adaptaciones de Stephen King a la televisión.

You know they got a hell of a band: un "homenaje"? a las figuras muertas del rock n roll clásico, pero que como historia de suspenso o terror resulta de los capítulos más aburridos de esta serie.