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Vida peligrosa
Hoy soy tal vez el hombre más feliz de la tierra
Poseo todo lo que no deseo
Y cada instante la hélice me acerca más hacia lo único que amo en la vida
Y todo acaso lo perderé al llegar!
Blaise Cendrars.
Poesía francesa. Antología. Andrés Holguín.
Ediciones Guadarrama, Madrid, 1954.
En defensa de la literatura.
Un escritor es una persona ordinaria; tal vez sea más sensible, pero las personas muy sensibles a menudo son las más frágiles. El escritor no habla como portavoz del pueblo o encarnación de la rectitud. Su voz es por necesidad débil, pero es precisamente esa voz del individuo la que resulta más auténtica.
(…)
A partir de mi experiencia como escritor puedo decir que la literatura es inherentemente la afirmación que hace el hombre del valor de su propio ser y que ésta se valida durante la escritura; la literatura nace, ante todo de la necesidad del escritor de realizarse. Si ello ejerce algún impacto en la sociedad es algo que viene determinado cuando la obra ya está hecha, y ese impacto no depende en cualquier caso de los deseos del escritor.
(…)
Lo que se conoce como escritor no es más que alguien que habla o escribe, y si es escuchado o leído está al arbitrio de los demás.
(…)
La literatura sigue siendo una forma indispensable de actividad humana a la que tanto lector como escritor se entregan de propia voluntad. De ahí que la literatura no tenga ningún deber hacia las masas.
(…)
Este tipo de literatura que ha recuperado su carácter innato puede llamarse literatura fría. Existe simplemente porque el género humano busca una actividad espiritual pura más allá de la gratificación de los deseos materiales. Por supuesto este tipo de literatura no ha nacido hoy. Sin embargo, mientras que en el pasado debía luchar ante todo contra la opresión de fuerzas políticas y costumbres sociales, en la actualidad la batalla se libra contra los valores comerciales subversivos de la sociedad de consumo, su existencia depende de la disposición a cargar con la soledad.
(…) La literatura fía es aquella que escapará para sobrevivir, es la literatura que se niega a ser estrangulada por la sociedad en su búsqueda de la salvación espiritual. Si una raza es incapaz de dar cabida a este tipo de literatura no utilitaria no es sólo una desgracia para el escritor, sino también una tragedia para esa raza.
(…)
La literatura no es más que el hombre enfocando la mirada a su propio yo, y mientras lo hace empieza a crecer un hilo de conciencia que arroja luz sobre las cosas.
Subvertir no es el objetivo de la literatura; su valor reside en descubrir y revelar lo raramente conocido, lo poco conocido, lo que se cree conocido pero en realidad no se conoce muy bien de la verdad del mundo humano.
(…)
Cuando escribir me da para vivir o cuando uno está tan absorto en la escritura que olvida por qué escribe y para quién, se convierte en una necesidad; uno escribirá de forma compulsiva y dará a luz literatura. Es este aspecto no utilitario de la literatura lo que le es fundamental. Que escribir literatura se haya convertido en una profesión es un desagradable desenlace de la división del trabajo de la sociedad moderna y un fruto muy amargo para el escritor.
(…)
Si el escritor quiere desafiar a la sociedad debe hacerlo a través del lenguaje y valerse de los personajes e incidentes de sus obras, de otro modo sólo dañará la literatura. La literatura no son gritos furiosos y además no puede convertir la indignación de un individuo en acusaciones.
(…) En realidad este desafío no puede transformar la sociedad. Es tan solo individuo que aspira a trascender las limitaciones de la ecología social y adopta una postura muy poco conspicua. No es, sin embargo, una postura ordinaria porque se enorgullece de ser humana.
Discurso durante la recepción del premio Nobel en 2000.
Gao Xingjian.
Revista Letra Internacional N° 70, Madrid, 2001.
Vida peligrosa
Partículas elementales
Deseo
En sí, el deseo, al contrario que el placer, es fuente de sufrimiento, odio e infelicidad. Esto lo sabían y enseñaban todos los filósofos: no sólo los budistas o los cristianos, sino todos los filósofos dignos de tal nombre. La solución de los utopistas, de Platón a Huxley pasando por Fourier, consiste en extinguir el deseo y el sufrimiento que provoca preconizando su inmediata satisfacción. En el extremo opuesto, la sociedad erótico-publicitaria en la que vivimos se empeña en organizar el deseo en proporciones inauditas, mientras mantiene la satisfacción en
El ámbito de lo privado. Para que la sociedad funcione, para que continúe la competencia, el deseo tiene que crecer, extenderse y devorar la vida de los hombres.
Democracia
…la creencia en una determinación libre y racional de las acciones humanas, y especialmente en una determinación libre y racional de las elecciones políticas individuales, fundamento natural de la democracia, era seguramente el resultado de una confusión entre libertad e imprevisibilidad. Las turbulencias de la marea junto al pilar de un puente son estructuralmente imprevisibles; pero a nadie se le ocurriría calificarlas de libres por esa razón.
Michel Houellebecq.
Partículas elementales.
Poemas de Alejandro Aura
Tambor interno:
I:
Fuimos
niños náufragos
de algo
Adolescentes
náufragos.
Pero ahora las banderas
las izamos nosotros
y movemos
nosotros
los timones.
Fuimos
niños náufragos de algo.
Adolescentes
náufragos.
Pero ahora las banderas
las izamos nosotros
y movemos
nosotros
los timones.
Absurdo es dejar
Que el tiempo pasado nos detenga.
Tenemos la vida toda abierta.
Se comprende
que pueda ser oscura
pero en las oficinas,
los conventos,
las crujías;
oscura en los libros
o en los consejos,
pero no en la calle.
Porque en la calle se sufre
de hambre,
de frío,
de policías,
pero a la luz,
abiertamente,
mano a mano con todos.
La fe
llueve
en la calle
y anda el amor
juntando
muchachos y muchachas.
Mueran los que no creen
que la vida
se construye
a cada instante
y es hermosa.
Mueran, o sean condenados
a un millón
de latigazos
de esperanza.
Y los que en vida
Se casan con la muerte,
Y los cobardes
Que esperan la nueva generación
para acostarse con vírgenes,
y los que escriben
de cómo encontrar
para el amor
a la persona justa.
Mueran los que esperan sentados
Que el tiempo
Lo resuelva todo.
Nosotros
-hablo por mí
Y por todos
Los que quieran-
Menores aún
-comparativamante-
Hemos de exceder en estatura a las estatuas.
Han de venir,
Cuando muramos
Quienes crecerán lo doble de nosotros,
Hasta que el hombre alcance
su tamaño de hombre.
Nos importa nuestra vida.
Somos el poema-arma contra todos los estorbos:
los abuelos,
los cánones,
el régimen
el way of life
que nos imponen;
contra el odio destilado
que vuelcan
en nosotros
los mayores.
Creemos en los hombres
que se abren la camisa
sin vergüenza,
para que se sepa
bien
con quien se trata.
Somos los dueños
desde la segunda mitad de este siglo
hasta la muerte.
Somos los inventores del amor sonoro
Los amantes del amor sonoro.
Arriba, amor,
Irrumpe en la calle
Y haz lo que te toca.
II
No aprendimos a amar en el jardín
Sino en la calle.
Y el amor,
en nosotros,
es protesta.
el tiempo me camina por las calles
en tu nombre
y algo me crece del tamaño d eun tambor
entre la carne.
El tambor me hincha la lengua
y tu nombre se agolpa
en el poema.
Acuarela, conviértete.
Hazte nervio central de mi protesta
VI
Hablar
Nos daba miedo
Preferíamos los gritos atarantados
y el billar.
“¡Ovejas negras
-nos decían-.
Vagos!”
Sólo aprendimos a hablar
Sin saber por qué,
Cuando en los bailes
Nos acercábamos
A los pequeños cuerpos tibios
De las muchchas.
Pero a menudo
Nos cortaban la palabra
(Eva se rió de mi primer poema
Y a Lilia
Le daban asco las espinillas.)
Nada queríamos entender,
pero es de comprenderse,
nos daban domingo de hambre
y todos los días,
en casa,
preveían nuestro fracaso.
En la escuela,
Los más,
No sabíamos bien bien
Lo que estábamos haciendo,
Y reprobaban a los faltos de memoria.
Nos daba miedo hablar
Pero iniciamos la violencia
en las esquinas;
huimos de las casas paternas.
y ellas,
las muchachas
se pusieron pantalones.
Los cerebros de algunos
fueron creciendo
a ritmo monetario.
Los jovencitos afeminados
llevan ahora del brazo
a las muchachas decentes
y las madres
esperan que todo se componga.
También huimos
quienes matamos la esperanza
de los padres.
¿¡Qué se le va a hacer!
La contabilidad me enferma:
Yo siempre he tenido vocación para el amor.
Vii
Jugábamos con rifles de mentiras
Y nos gustaba escribir nuestros nombres
En las banquetas de cemento fresco.
No descendemos d ebuena familia.
Nos parecemos a los gatos pobres,
Escondidos en sotános nacemos
Y brotamos maullando en las esquinas.
VIII
Se me clavó la vida
en los sentidos.
No sé cómo.
Callejeando. Callejeando.
He sabido que besar me gusta
enormemente
Y que debajo del sueño está
como raíz
mi cuerpo.
Viene a golpes de hacha
la alegría.
Amé a una niña que jugaba al vacío
dando vueltas.
Ya sé lo que es prenderse de la nada.
XI
Su madre le dijo
que todos los hombres son malos
y ella se me queda mirando
como para purificarme.
XIII
No soy yo este que te habla
Sino este, todo, que te besa;
Éste, prendido, en vuelo,
De tu cuerpo.
Este soy
Que, artesano de tu cuerpo,
Atónito
Enmudece.
XVIII
Para que seas la niña alegre
Los invoco;
Para eso.
Llegan y danzan,
Hacen la música danzando,
Te agazajan.
Ya nadie ha de decirte
Que los ángeles no existen.
Astrología:
Deísta
Y concupiscente
Como si fuera
La primera vez
Que nazco.
¡Qué desorden
El que hay
En las estrellas!
Pregunta vital:
Si solo el amor
nos mueve,
¿ qué inmovilidad
tan seductora
es ésta?
Alejandro Aura.
Poesía. 1963-1993.
Consejo Nacional para la Cultura y las Artes, México D.F., 1998.
Bestiario
El rinoceronte: El gran rinoceronte se detiene. Alza la cabeza. Recula un poco. Gira en redondo y dispara su pieza de artilleria. Embiste como un ariete, con un solo cuerno de toro blindado, embravecido y cegato, en arranque total de filosofia positivista.
Nunca da en el blanco, pero queda siempre satisfecho de su fuerza.
El sapo: Salta de vez en cuando, sólo para comprobar su radical estático. El salto tiene algo de latido: viéndolo bien, el sapo es todo corazón.
(…)
En su actitud de esfinge hay una secreta proposición de canje, y la fealdad del sapo aparece ante nosotros con una abrumadora cualidad de espejo.
El avestruz: Más que pollo, polluelo gigantesco entre pañales. El mejor ejemplo sin duda para la falda más corta y el escote más bajo. Aunque siempre está a medio vestir, el avestruz prodiga sus harapos a toda gala superflua, y ha pasado de moda solo en apariencia. Si sus plumas “ya no se llevan” las damas elegantes visten de buena gana su inopia con virtudes y perifollos de avestruz: el ave que se engalana pero que siempre deja la íntima fealdad al descubierto. Llegado el caso, si no esconden la cabeza, cierran por lo menos los ojos “a lo que venga”. Con sin igual desparpajo lucen su liviandad de criterio y engullen cuanto se les ofrece ala vista, entregando el consumo al azar de una buena conciencia digestiva.
J. J. Arreola.
Bestiario
Editorial Joaquín Mortiz S.A., México, 1972.
Los seguidores
(...)
Conocì a Gagarin en la calle.(...). Èl habìa instalado un telescopio en la acera.
-Vea a Fobos- me dijo-. Perderà pocos segundos.
(...) Yo no habìa visto el cielo. A diario està uno todo el tiempo bajo techos o mirando hacia adelante. De modo que vì a Fobos minusculo en el cielo y me sentì maleable.
Dìas despuès me llevò a la azotea del Hotel Atlantico, entonces abandonado, donde se congregaban en las noches con los telescopios. El sabìa la posiciòn de los astros y cada vez nos los indicaba. Nosotros amanecìamos vindolos, invadidos de asombro, con la certidumbre de que el contenido del cielo no està ni arriba ni abajo y que se està alejando.
(...) Y nos multiplicabamos. (...) Pero siendo tantos se le dificultò a Gagarin mantener el control. Se presentaron riñas (...) Y luego comenzò a gestarse el malestar de un puñado contra Gagarin.
(...) Entonces ocurriò el percance. Uno de los detractores cayò arrojado desde la escalera entre los pisos doce y trece despuès de una rencilla. Y sus amigos acusaron a Gagarin de inspirador del homicidio e hicieron que lo arrestaran.
Muchos han vuelto a su modo de vida anterior. (...) Porque la detenciòn de Gagarin se difundiò por los noticieros y ahora nos echan de los edificios (...) O si nos descubren mirando nos quitan los telescopios y nos obligan a bajr y a dispersarnos.
Heider Rojas
Algeciras, Huila, 1963.
Supresiòn de las cartas
Ediciones indice, Santa Fe de Bogotà, 1999.
Caìn
Siento inclinaciòn hacia la herejìa de Caìn (...) . Dejo que mi hermano se vaya al diablo a su manera.
Robert Louis Stevenson.
El Mundo
Dios todavía no ha creado el mundo; sólo está imaginándolo, como entre sueños. Por eso el mundo es perfecto, pero confuso.
Augusto Monterroso
El cuento folclórico y la fantasía.
El mundo del cuento folclórico (Märchen, y posteriormente cuento de hadas) está orientado positivamente hacia el protagonista; se define el cuento folclórico mediante el triunfo del héroe: tomando en cuenta las demoras narrativas necesarias, ese héroe tiene a su disposición armas y auxiliares mágicos. Por el contrario, el mundo de la fantasía está orientado negativamente respecto al protagonista; se define una fantasía mediante el desamparo terrible del héroe.
Darko Suvin.
Metamorfosis de la ciencia ficción. Sobre la poesía y la historia de un género literario.
Fondo de Cultura Económica, México, 1984.
Ciencia ficción.
Para sentar antecedentes históricos, diremos que la CF partió de una perspectiva precientífica o protocientífica, asentada en una sátira desmitificadora y en una crítica social ingenua para irse acercando a las ciencias humanas y naturales, que cada vez eran más sutiles. En el siglo XIX las ciencias naturales alcanzaron y sobrepasaron a la imaginación literaria; cabe afirmar que las ciencias dedicadas a las relaciones humanas la alcanzaron en sus logros teóricos más considerables, pero no en la práctica social alienada. En el siglo XX la CF pasó al campo del pensamiento antropológico y cosmológico, volviéndose un diagnóstico, una advertencia, un llamado a la comprensión y a la acción- siendo éste el más importante- un mapa de opciones posibles.
(...)
La Cf. moderna de importancia, dueña de fuentes de gozo más profundas y duraderas, presupone a la vez cogniciones más complejas y amplias: examina ante todo el uso y efecto político, psicológico y antropológico del conocimiento, de la filosofía de la ciencia, y el surgimiento de fracasos a causa de ello.
(...)
Por tanto, no es sòlo la curiosidad humana y humanizadora bàsica lo que da nacimiento a la ciencia ficcion. Màs allà de una indagaciòn por nadie dirigida, causa de un juego semàntico sin referente claro, el gènero ha estado unido siempre a la esperanza de encontrar, en lo desconocido, el ambiente, la tribu, el estado, la inteligencia ideal o cualquier otro aspecto del Bien Supremo (o al miedo y el rechazo de su elemento opuesto). De todas maneras, se da por hecho la posibilidad de otros sistemas coordenados y campos semànticos extraños y covariantes.
(...)
Los extraños -habitantes de una utopìa,monstruos o, sencillamente, seres distintos- son un espejo del hombre(...)
Pero ese espejo no solo refleja, sino que transforma y constituye una matriz virgen y una dìnamo alquìmica: el espejo es un crisol.
Darko Suvin.
Metamorfosis de la ciencia ficción. Sobre la poesía y la historia de un género literario.
Fondo de Cultura Económica, México, 1984.
Delirium tremens
-La sensación al despertar con delirium tremens, con el terror siniestro de la muerte escurriéndose de los oídos como esas telas pesadas que tejen las arañas tropicales, la sensación de ser el monstruo jorobado de un pantano gimiendo debajo de la superficie en el fango caliente arrastrando largamente una carga también caliente hacia ninguna parte, la sensación de estar sumergido hasta los tobillos en sangre de cerdo hirviendo, ¡uf!, de estar hasta la cintura en una cacerola gigante de agua oscura y grasienta sin un vestigio de espuma o jabón -Mi rostro visto en el espejo con una expresión de intolerable angustia tan asolado y abrumado por el dolor que ni siquiera resulta posible llorar delante de algo tan feo, tan perdido, sin relación alguna con su primitiva perfección y por lo tanto sin ninguna imagen que justifique sus lágrimas: es como si el "stranger" de William Seward Burroughs ocupara de repente mi lugar en el espejo...
(…)
…Pero no existe en absoluto alegría o diversión, la gente dice “oh bueno, está borracho y feliz, dejémoslo dormir tranquilo y que se reponga” –El pobre borracho está llorando -Llora llamando a su madre y a su padre, a su hermano y a su amigo, llora y pide ayuda –Intenta actuar coordinadamente acercando un zapato a su pie pero ni siquiera puede hacer bien esto; dejará caer el zapato o golpeará contra algo, invariablemente pasará alguna cosa que lo hará llorar otra vez –Querrá sepultar la cara entre sus manos y llorar y gemir rogando una piedad que sabe que no existe –No solamente porque no lo merece sino sencillamente porque de todos modos no existe.
Jack Kerouak
Big Sur.
Adriana Hidalgo editora, S.A., Buenos Aires, 2005.
La tembladera o el delirium tremens de Dios
La bochornosa, delirante noche telescopiada dentro del fétido dia: el día dentro de la noche: se dio cuenta de que era el crepusculo, aunque lo había confundido con la madrugada. Alguien estaba sentado en su cama y le tomaba el pulso con la mano (...)
-Desde luego que tenemos la tembladera-dijo.
-La tembladera, sí- El cuerpo le temblaba de tal manera, después de la sorpresa inicial, que le impedía hablar-. Bueno, y ¿que tengo? -trató de incorporarse, apoyandose en el codo que, temblandole también, no lo aguantó, se volvió a hundir y cayó de espaldas con un gruñido.
-Es el alcohol... Y quizás otras cosas. A juzgar por sus comentarios de los últimos días, yo diría que está tan mal como usted mismo sospecha. (...)
Con la mirada fija en el río, su angustia era como un gran ojo sin párpado.
Caía la oscuridad; por entre la bruma desvaneciente, las estrellas comenzaban a salir. (...) Al ocupar sus puestos, las estrellas eran llagas que se abrían en su ser, multiples duplicaciones de aquella angustia, de aquel ojo. Las constelaciones podrían haber sido monstruosidades en el delirium de Dios. El desastre parecía embarrado sobre la totalidad del universo. Era como si estuviera viviendo en la preexistencia de alguna catástrofe inimaginable...
Malcom Lowry
Piedra infernal.
Investigaciones de un perro
La vida es dura, la tierra seca, la ciencia rica en comprobaciones, pero bastante pobre en resultados pràcticos.
(...)
Pregunto acaso -al menos desde que soy adulto- para que se me conteste? No alimento tan absurdas esperanzas. Veo los fundamantos de nuestra vida, presiento su hondura, veo a los obreros en la construcciòn, en su oscura obra, ¿he de esperar que gracias a mis preguntas todo se termine, sea destruido, abandonado? No; ya no espero eso por cierto. (...)
Con las preguntas me azuzo a mì mismo; quiero encenderme, por el silencio que me rodea, la ùnica rèplica.
(...)
Con mayor frecuencia reflexiono en los ùltimos tiempos acerca de mi vida, busco el error decisivo culpable de todo pero no lo encuentro. Y sin embargo, debo haberlo cometido, pues, si a pesar de no existir, el trabajo probo de toda mi vida no me hubiese permitido alcanzar la meta, ello demostrarìa que lo que me proponìa era imposible, y habìa que caer en la completa falta de fe, en la desesperanza.
(...)
Debo felicitarme por haber provocado con mis preguntas cierta agitaciòn en lo que a esto se refiere. Se comienza a fundar, a improvisar una especie de fundamento y por cierto que no se irà màs allà del comienzo. Pero ya es algo. si bien no se llega a la verdad -nunca se llegarà aella-, por lo menos se descubre parte de la confusiòn y de la mentira. Porque aùn lo màs descabellado de nuestra vida y especialmente esto puede fundarse. No de este modo completo -es una gracia del diablo- , pero de todas maneras en grado suficiente para protegerse de preguntas molestas.
(...)
¿còmo se las arreglan mis congèneres?¿Còmo son sus intentos de vivir? (...) Por lo demàs, ¿què se logra con preguntas?, yo he fracasado con ellas; tal vez mis compañeros sean màs inteligentes y empleen medios màs efectivos para soportar la existencia, medios que -a mi me parece- tal vez los ayuden en su angustia, los calmen, los adormezcan, cambien su ìndole, pero que en el fondo sean tan impotentes como los mìos, puesto que por màs que mire en derredor no veo resultados.
Franz Kafka.
Poemas de Jaime Gil de Biedma
Del diario de K
Si ahora de pronto optase
por no escribir (o no pudiera) y diera
el día por perdido, posponiendo
para quien sabe cuando, y además
que importa, la metódica
copia de mi agresividad
contra mí mismo, ¿pensaría
como K (conocido empleado
de seguros) que esa dudosa obligación
no cumplida, se me iba a convertir
de alguna burocrática manera
en la razón de una desdicha irreparable?
Círculo vicioso
bebo en la coche con expersidiarios
y también conalgún
anacoreta,bebo sinmás
en sótanos a oscuras o en balcones
iluminaods y de pronto bebo
quizá absolutamante solo
mientras nadie me llama y busco
a quien me llama: viene
en sentido contrario al de la espera.
Jaime Gil de Biedma
La poesía española contemporanea. Harold Alvarado Tenorio. Editorial Oveja Negra, Bogotá.
Poemas de Josè Saramago
Hasta la carne
Otros dirán en verso otras razones,
quién sabe si más útiles, más vigentes.
Éste no cambió su naturaleza,
suspendida entre dos negociaciones.
Ahora, inventar arte y manera
de juntar el azar y la certeza,
se lleve en eso, o no, la vida entera.
Como quien se muerde las uñas cercenadas.
Proceso
Las palabras más simples, más comunes,
las de andar por casa y dar a cambio,
en lengua d eotro mundo se convierten:
basta que, de sol, los ojos del poeta,
rasando las iluminen.
Programa
En el esfuerzo de nacer está el final,
en la rabia de crecer se continúa,
en la prueba de vivir aceda la sal,
en la cava del amor resuda y suda.
Remedio, sólo muriendo: buena señal.
Signo de escorpión
Sabrás que para tí no habrá descanso,
la paz no está contigo, tampoco la fortuna:
el signo así lo ordena.
Te pagan bien los astros esta guerra:
Por más breve que sea la cuenta de tu vida,
pequeña no será.
"En el corazón, quizá"
En el corazón, quizá, o más exacto:
una herida rasgada con navaja,
por donde se va la vida mal gastada,
con total conciencia nos apuñala.
El desear, el querer, el no bastar,
equivocada búsqueda de la razón
que el azar de ser nos justifique,
es eso lo que duele, quizá en el corazón.
Destino
Hago en el suelo untrazo, junto al agua:
No tarda la marea en alisarlo.
Así es el poema, es común suerte
que arenas y poemas tanto valgan
al vaivén de la marea, al ven ven de la muerte.
Otro lugar común.
¿Por qué un grito no saco de la garganta,
esfera de sonido que me trasnporte,
en la punta incandescente de una flecha,
donde el tiempo no gaste ni lamuerte?
Materia mal compuesta y decadente
huyendo de sí misma avergonzada,
personaje que olvidó su papel
en medio de la escena abucheado.
José saramago.
Piedra infernal
Necesitaba un trago desesperadamente. No sabía si tenía los ojos abiertos o cerrados. Horrendas sombras surgían desde el vacío, farfullando, frotándo su encrespada superficie contra su rostro, y él era incapaz de moverse. Algo se había metido debajo de su cama también, un oso que hacía intentos por levantarse. Voces, toda una prosopopeya de voces, murmuraban en su oídos, se retiraban, murmuraban de nuevo, cacareaban, chillaban, engatusaban; voces que le suplicaban que dejara de beber, que se muriera d euna vez por todas con la maldición encima. Abrumadoras, terribles sombras se acercaban, eran arrebatadas.
Una catarata de agua se colaba por la pared y llenaba la habitación. Una mano roja gesticulaba, aguijoneandolo sobre la denostada ladera d euna montaña, un suave arroyo llevaba cuerpos sinpiernas que gritaban desde enormes concavidades oculares, llenas d edientes rotos. La música ascendía hasta el chillido, y se serenaba. Sobre una revuelta cama manchada de sangre, en una casa cuya fachada había sido dinamitada, un grave escorpión violaba solemnemente a una negra manca.
Malcolm Lowry
Piedra infernal.
Automatas espermáticos
Automatas espermáticos: individuos diminutos que esperan sacar algún provecho de la serie infinita de acciones que realizan, cuando en realidad lo único que consiguen es mantenerse vivos, arrastrándose somo gusanos recién salidos de un vertedero.
Luis Alberto Ayala Blanco.
Automatas espermáticos. Editorial Sexto piso S.A., México, 2005.
Ciencia ficción.
El resultado de esa presentación fáctica de hechos ficticios es el enfrentamiento d eun sistema normativo fijo -una imagen cerrada del mundo tipo tolemaico- con un punto de vista o perspectiva que conlleva un conjunto de normas nuevo. En teoría literaria se llama a nuestra actitud de extrañamiento...
(...)
El mito hace absolutos e incluso personifica motivos obviamente constantes de sociedades perezosas. la CF, por el contrario, enfoca los elementos variables y portadores de futuro del ambito empírico y, por tanto, se la encuentra predominantemente en los grandes periodos agitados de la historia, como son los siglos XVI, XVII y XIX
(...)
La Ciencia Ficción "No se pregunta sobre el Hombre o el Mundo, sino ¿cuál hombre? ¿en qué tipo de mundo? Como género literario, la CF se opone al extrañamiento sobrenatural o metafísico tan de lleno como al naturalismo o al empirismo.
(...)
La CF es, por tanto, un género literario cuyas condiciones necesarias y suficientes son la presencia y la interacción del extrañamiento y la cognición, y cuyo recurso formal más importante es un marco imaginativo distinto del ambiente empírico del autor.
(...)
Para asentar antecedentes históricos, diremos que la Cf partió de una perspectiva precientifíca o protocientífica asentada en una sátira desmitificadora y en una cr´tica social ingenua, para irse acercando a las ciencias humanas y naturales, que cada vez eran más sutiles. En el siglo XIX las ciencias naturales alcanzaron y sobrepasaron a la imaginación literaria; cabe afrimar que las ciencias dediacadas a las relaciones humanas la alcanzaron en sus logros teóricos más considerables, pero no en la practica social alienada. En el siglo XX la CF pasó al campo del pensamiento antropológico y cosmológico volviéndose un diagnóstico, una advertencia, un llamado a la comprensión y a la acción y -siendo éste el punto más importante- un mapa de opciones posibles.
(...)
La CF moderna d eimportancia, dueña de fuentes de gozo más profundas y duraderas, presupone a la vez cogniciones más complejas y amplias: examina ante todo el uso y efecto plítico, psicológico y antropológico de l conocimiento, de la filosofía de la ciencia, y el surgimiento de fracasos a causa de ello.
Darko Suvin.
Metafora de la Ciencia Ficción, Fondo de Cultura Económica, México, 1984
Pequeño cazador de pasado
A Jorge Dávila
Se había planteado muchas veces la forma de recobrar su pasado. Y estudió el origen de todo para llegar al principio. Entonces supo que el pasado estaba en el sueño y que por eso -astutamente-, los antiguos lo inventaron.
Jorge Eliecer Pardo.
La octava puerta, Pijao Editores, Bogotá, 1986.
Rock N Roll, faire l´amour hasta divertirnos.
No tenemos pretensiones definitivas. Nos ocupamos de vivir solamente. Es nuestra mejor aspiración. Nos aburrimos artificialmente hasta más no poder, tomamos helados, vamos a cine, caminamos por las calles interminablemente, pasamos por las iglesias tibias y penumbrosas, miramos burlonamente los semáforos, oímos discos en algún apartamento, salimos a caminar por las afueras de la ciudad, nos distraemos en los arrabales, nos deleitamos en las barriadas proletarias, charlamos sobre las cosas, hasta volvernos idiotas. Nos enamoramos los unos d elos toros. Nos apreciamos en común. No nos preocupamos de nada a fondo, vivimos sin pensar como extraños animalitos. Reunimos algunos billetes y nos hacemos un surboum irreprochable. Nos gusta robar cositas, cucharitas preciosas en las heladerías, ceniceros. Hacemos cosas malas. De todos modos nuestra vida no tiene importancia para nadie ni siquiera para los que vivimos uno al lado del otro.
Amilkar Osorio.
El Yacente de Mantegna.
Editorial Universidad de Antioquía, Medellín, 1986.
Despertares
Espantosos despertares suelen seguir a los sueños infantiles.
Franz Kafka.
La construcción.
Tiempos felices hubo en que casi me decìa que la hostilidad del mundo contra mì probablemente habìa terminado o disminuido, o que el poder de la construcciòn me salvaba de la lucha de aniquilamiento que habìa perdurado hasta ahora. La obra me protege tal vez màs d elo que hubiera llegado a pensar en el interios de la construcciòn misma.
Franz Kafka.
La construcciòn.
Tiempo
El tiempo que te ha sido acordado es tan corto que tú; porque no es màs larga, sino sòlo tan larga como el tiempo que pierdes. Si has iniciado, pues, un camino, sigue adelante a despecho de toda circunstancia; sòlo puedes ganar; no corres peligro alguno; quizàs al final te despeñes, pero si te hubieses vuelto atrás al cabo d elos primeros pasos y bajado la escalera te habrìas despeñado al comienzo mismo, y no quizàs, sino con toda seguridad. Si no hallas nada aquì, en los pasillos, abre las puertas; si no hallas nada detràs de las puertas, tienes otros pisos; si no encuentras nada arriba, no importa; lànzate nuevamente escaleras arriba. Mientras no dejes de subir no tienen termino los escalones; bajo tus pies que ascienden, crecen ellos hacia lo alto.
Franz Kafka.
Abogados
Apolítico
los que agarraron quieren conservar y quieren convencerte de que es malísimo todo lo que pueda vaciarles los cajones del oro. yo soy apolítico pero con todas las artimañas que manejan esos reaccionarios, podría verme jodido y otra vez metido en el juego.
Charles Bukowski.
Escritos de un viejo indecente.
Una vida humana
El relato de una vida humana puede ser tan largo o tan breve como uno quiera.
Naturalmente se recomienda, por su extrema brevedad, la opción metafísica o trágica, que se limita al fin y al cabo a las fechas de nacimiento y muerte grabadas clásicamente en una lápida.
Michel Houellebecq.
Las partículas elementales
Henry Miller
Nuestros jóvenes miran con una visión tenue y borrosa; están repletos de miedo y espanto. El pensamiento que los martiriza día y noche es :¿estallará este mundo antes de que hayamos tenido oportunidad de gozarlo? Y nadie se atreve a decirles que aunque el mundo estallase mañana o pasado mañana, en realidad no importaría, porque la vida que anhelan es imperecedera. Tampoco nadie les dice que la destrucción de este planeta o su preservación y su imperecedera gloria giran en torno a sus propios pensamientos, a sus propias acciones
Individuo y sociedad:
El individuo ha pasado a identificarse involuntariamente con la sociedad. Pocos son capaces de ver que la sociedad está compuesta por individuos. ¿Quién sigue siendo individuo? ¿Qué es un individuo? ¿Y qué es la sociedad, puesto que ha dejado de ser la suma o el conglomerado de individuos que la contituyen?
Realidad y ficción:
La verdad es más extraña que la ficción porque la realidad precede a la imaginación y la incluye.
Lo que constituye a la realidad es ilimitado e indefinible.
Viaje:
Por toda la gran literatura circula la idea del viaje de ida y vuelta. No importa lo que el hombre se lance a descubrir, no importa hacia qué punto del tiempo o del espacio oriente su cansado cuerpo, finalmente regresa, regresa a la morada de sí mismo.
Voz:
Debido a nuestra abundante lectura llevamos dentro d enosotros tantas entidades, tantas voces, que es realmente raro el hombre que pueda decir que habla con su propia voz.
Henry Miller
Los libros en mi vida.
El yacente de Mantegna
No me dedicaba a a algo en particular, mi fuerte era vivir, percibir los alimentos, caminar por las barriadas, habalr poco, decir lo justo, era todo un aburrimiento pero una gran libertad. Las cosas violentas me parecían banales, (...) y así mi vida, la vida de cada uno de mis días se convertía en un intangible acuario de emociones débiles, pero único, unido -había unidad efectiva y hasta formal-. Había llegado el momento en que no tenía metas ni fines, ni pretensiones especiales, era como un solo plano.
Amilkar Osorio.
El yacente de Mantegna, Universidad de Antioquia, Medellín, 1986.
Juan Gelman
El velamen
La luz no cesa
de gastar lo que se ve, se asoma
con su costumbre d eloca
suspendida y pone huevos
en lo que sube de su mutilación.
Es más bella que sus er de rabia
Nada
detiene su velamen
en las aguas que no volvieron.
El espejo
El sueño castigado se queda
en el sueño de sí mismo, no
pendula su espanto.
¿A dónde irá con su memoria?
Entre árboles busca
una sombra verdadera
en esta duración. El sueño
era otros y es otro hoy que otros
lo niegan o creen que no existió.
No quiere encuentros falsos
y contempla su cara en un espejo
que se detuvo y guardó
fulgores que no envejecen
mañana.
Dios.
Gastado, errante, sortea
fracasos como charcos
hoy que llueve. No quiere
leer lo que escribió. Le dieron
un papel que nadie
puede interpretar.
Sólo un loco.
Mira la tarde que se extingue
y espera sin esperanzas
que la noche sea eterna.
Juan Gelman.
Vale la pena. Ediciones Era S.A. de C.V., México, 2001.
El negro blanco
Por primera vez en la historia civilizada, quizá por primera vez en toda la historia, nos hemos visto forzados a vivir con el conocimiento reprimido de que las más nimias facetas de nuestra personalidad, o la más mínima proyección de nuestras ideas, o, en realidad, la ausencia de ideas y personalidad, puede que todavía significasen la posibilidad de estar destinados a morir como una cifra más en una inmensa operación estadística en la que nuestros dientes serían contados y nuestro cabello rapado pero nuestra muerte en sí sería desconocida, sin honores, pasaría inadvertida, una muerte imposible de asumir con dignidad como la consecuencia posible d elas acciones serias que habíamos elegido llevar a cabo, una muerte que antes bien, sería ejecutada por un deus ex machina en una cámara de gas o en una ciudad radioactiva;
-Si en medio de la civilización -esta civilización fundada sobre el anhelo faustiano de dominar la naturalez dominando el tiempo, dominar los vínculos de causa y efectos sociales- en medio de una civilización económica fundada en la confianza de que el tiempo podía de hecho ser sometido a nuestra voluntad, nuestra psique estaba sometida a la intolerable ansiedad de que al carecer la muerte de causa la vida careciese de causa tmbién, y el tiempo, deprovisto de causa y efecto, se hubiese detenido.
(...)
El hombre que sabe que si nuestra condición colectiva es vivir con la muerte instantánea en uan guerra atómica, con la muerte relativamente rápida por el Estado como l´univers concentrationnaire, o con la muerte lenta por el conformismo, con todos nuestros instintos creativos y rebeldes sofocados (...), si el destino del hombre de siglo veinte es vivir con la muerte desde la adolescencia hasta la vejez prematura, entonces la única respuesta vivificadora es aceptar los términos de la muerte, vivir con la muerte como peligro inmediato, divorciarse de la sociedad, existir sin raíces, emprender este viaje sin rumbo fijo hacia el interior de los imperativos rebeldes del yo
(...)
Para ser un verdadero existencialista ( es cierto que Sartre mantiene lo contrario) hay que ser religioso, ha de tenerse un sentido propio del "propósito" (sea cual sea el propósito), pero una vida dirigida por la fe en la necesidad de la acción es una vida entregada a la noción de que el sustrato de la existencia es la búsqueda, el fin significativo pero misterioso; es imposible vivir una vida así a no ser que las emociones propias le provean a uno de profunda convicción.
Norman Mailer
El negro blanco, Tusquet Editores, Barcelona, 1973
La acción subversiva de la poesia
Hay una fuerza en el hombre, proveniente del simple hecho de vivir, que condiciona su destino de modo fatal. Esta fuerza, que se revela visible a cada momento, a través de las manifestaciones del amor, que tiende a trascender del individuo en una comunión con el todo, tiene sus propias leyes irreductibles a los esquemas racionales. La poesía aparece como expresión de ese impulso hacia el cumplimiento de un destino vital, y la ftalidad de ese destino se revela en la poesía como un hecho indiscutible. La poesia no es (...) un lujo o un divertimento, sino una necesidad del mismo modo que lo es el amor.(...) Prescindir d ela poesía equivaldría a renunciar a la vida.
Considerado así, lo poético no reside sólo en la palabra; es una manera de actuar, una manera de estar en el mundo y convivir con los seres y las cosas. El lenguaje poético en sus distintas formas (forma plástica, forma verbal, forma musical) no hace más que objetivar de un modo comunicable, mediante los signos propios de cada lenguaje particular, esa fuerza expansiva de lo vital. Como consecuencia, el mundo poético está en todos, en la medida en que cada hombre es un ser integral. La clara consigna de Lautréamont, "La poesía debe ser hecha por todos", no tiene otro sentido. Aquél que ignora la poesía es un mutilado, tal como lo es aquél que ignora el amor.
La última afirmación podría sugerirnos la idea de que vivimos en un mundo de mutilados, pero no es así: lo que habitualmente encontramos no es la falta del impulso poético, sino su represión. Y está reprimido porque vivir hacia lo ilimitado, como exige la poesía, es decir, vivir en la dimensión total, no resulta conveniente para las fuerzas opresoras que dominan el mundo. Aceptar ese modo de vivir significaría prestarle al hombre un carácter casi divino, lo que no interesa a los detentadores del poder, que prefieren considerar al hombre como un objeto, como algo inmóvil y sin dimensión. Para anular a la poesía se ha creado toda una organización de falso pudor, parecida a la que existe para limitar la extensión del amor. Por el crimen de pornografía se condena al amor sin trabas. parecida condena de pornografía amenaza a la poesía auténtica, sin trabas. Los dos procesos que abren el camino a la libertad, de la aventura, de lo imprevisto y de la exaltación, se ven constreñidos a la categoría de parias sociales.
(...)
Pero esto no quiere decir que la acción subversiva de la poesía se realice mediante el tratamiento directo de los temas de subversión. No necesita, por ejemplo, cantar a la libertad ( palabra degradada por los falsarios de todos los colores), pues cantar a la libertad ha demostrado ser uno de los recursos de los propiciadores de esclavitud. La libertad vive en la poesía misma, en su manera de expandirse sin trabas, en su poder explosivo. Está implícita en el acto de la creación, en este modo de surgir de las zonas del espíritu donde reina la insumisión, donde es libre en todas las dimensiones (...)
La acción subversiva se manifiesta al ofrecernos la poesía la imagen de un universo en metamorfosis en oposición al universo rígido que nos imponen las convenciones. La imagen poético en todas sus formas actúa como desintegradora de ese mundo convención, nos muestras su fragilidad y su artificio, lo sustituye por otro palpitante y viviente que responde al deseo del hombre. (...)
Una actitud disconformista señala el paso inicial que dirige al hombre hacia el centro de acción de la poesía (...)
(...)La insumisión alcanza ese límite extremo en el momento en que proclama la negación de la poesía, y ese momento aparece cuando la poesía se convierte en el valor supremo de subversión y en el mecanismo utilizado por los verdaderos poetas en defensa de la poesía en peligro, para reconquistar su fuerza liberadora. Mediante lo antipoético se retorna al punto cero, en contacto con la fuente originaria, con el fuego central. (...)
Latente o concreta, la subversión contenida en la poesía auténtica no ofrece dudas; pero la poesía no se reduce a un acto negativo puro: contemporaneamente a su acción provocadora afirma su fe en un mundo mejor que corresponda a la íntima realidad del hombre.
Aldo Pellegrini
La accion subversiva de la poesía.
Intrahombre
El hombre de adentro, el intrahombre -y éste es más divino que el tras-hombre o sobre-hombre nietzscheniano- cuando se hace lector hácese por lo mismo autor, o sea, actor; cuando lee una novela se hace novelista; cuando lee historia, historiador.
Miguel de Unamuno
Consumo
El consumo es un modo activo de relación ( no sólo con los objetos sino con la colectividad y el mundo), un modo de actividad sistmática y de respuesta global en el cual se funda todo nuestro sistema cultural.
Jean Baudrillard.
El sistema de los objetos.
Siglo XXI Editores, S.A., México, 1999.
Juicio
Cuando enjuiciamos nuestra propia existencia inevitablemente ponemos en juicio a la humanidad entera.
Ernesto Sabato.
Sobre héroes y tumbas.
Verdad
Acaso es la verdad la que nos une y son las razones las que nos separan.
Miguel de Unamuno.
Cada día volvemos a inventar el paraíso
Cada día volvemos a inventar el paraíso
Cada día la espada fogosa del ángel
calcinándonos el alma
Cada día
dejamos nuestros pasos
sin saber siquiera qué es
lo que se nos niega.
Rómulo Bustos.
Oración del impuro. Obra completa reunida. Universidad Nacional de Colombia, Bogotá, 2004
Euforismos
Colombia necesita un proceso alquímico que transforme el plomo en oro.
Confundí un dispensador de condones con un teléfono público. Llamé y me respondieron de una línea caliente.Hay quienes van de lo verde a lo podrido sin pasar por la madurez.El fin del mundo ya pasó y no nos dimos cuenta...
¿Y qué hacer con las ideas que ya se fueron?
Las arrugas son las cicatrices de la risa.
La clonación es la más evolucionada versión del incesto.
En el fondo de la condición humana nadie es malo, pero todo el mundo es cruel.
La vida es la distancia entre uno y la utopía.
Hablar de dificultades suele ser una manera de enterarse de uno mismo.
El vendedor de preservativos dijo: «Yo te condono esa deuda».
En todos estos años que no nos vimos, resultó que tú maduraste y yo me podrí.
Tú y yo somos diametralmente iguales.
Coñocimiento: mezcla de sabiduría y dependencia sexual.
Antonio Morales Riveira
Tomado de Revista Número.
Bien y mal
Al bien se le puede poner en tela de juicio, pero al mal -y esto es una paradoja-, al mal, aunque nos esforzamos constantemente por eliminarlo, se lo da siempre por supuesto.
Henry Miller.
El fin del mundo
El hombre no conocerà el fin, tal es mi conviccion. El mundo puede acabarse, pero si es asì serà el mundo imaginado por los cientifìcos, no el mundo creado por Dios. Cuando llegue el fin, llenaremos a nuestro mundo con nosotros.
Henry Miller.
Deudas
Al recibir cada una de las letras del acreedor, escribid cincuenta líneas sobre un tema extrterrestre y estareís salvados.
Baudelaire.
Mi casa
Sorprendido
despues de tanto
por un amor
creí haberlo desparramado
por el mundo.
Giuseppe Ungaretti.
Náufragos
Asperjados de luz
derivamos en la vasta ilusión del universo.
Misterio de este don
que nos hace desdichados y perfectos.
Romulo Bustos.
Oración del impuro. Obra reunida.
Universidad Nacional de Colombia, Bogotá, 2004.
Historia

No creas en la historia, porque la historia es impulsada por el dinero en cualquiera de sus formas.
Frank Herbert.
Hijos de Dune.
Vicio
El vicio de la lectura lleva el castigo de una muerte continua.
Miguel de Unamuno.
Poder
Incesantemente somos bombarseados con pseudorealidades creadas por gente muy sofisticada que usa mecanismos elctronicos muy sofisticados. Yo no desconfìo de sus motivos; desconfìo de su poder.
P. K. Dick.
Semejantes
Los hombres no son mis semejantes, son los que me ven y me juzgan; mis semejantes son aquellos que me aman y no me miran; los que me aman contra todo, los que me aman contra la decadencia, contra la bajeza, contra la traiciòn; a mì, y no a lo que yo haya hecho o haga; quienes me aman tanto como yo me amo a mì mismo; hasta el suicidio incluso...
Andrè Malruax.
La condiciòn humana.
Camino
¿No es ya patria el camino? Y la patria, la celestial y eterna se entiende, la que no es de este mundo, el reino de Dios cuyo advenimiento pedimos a diario (...), esa patria, ¿no seguirà siendo camino?
Miguel de Unamuno.
Còmo se hace una novela.
Rebelde
El rebelde, creo firmemente, está más cerca de Dios que el santo.
A él le es dado el dominio de las fuerzas tenebrosas que debemos obedecer para ser capaces de recibir luz de la iluminacion. El retorno a la fuente, la ùnica revoluciòn que tiene significado para el hombre, es el objetivo total del hombre. Es una revolucion que sòlo puede ocurrir dentro de su ser. Èste es el verdadero significado del precipitarse en la corriente d ela vida, de llegar a ser plenamente vivo, despertando, recuperando la propia identidad toda.
Henry Miller.
Los libros de la niñez
Más que nunca creo que a cierta edad se hace imperioso releer los libros de la niñez y la juventud. De lo contrario podríamos marcharnos a la tumba sin saber quienes somos ni por qué hemos vivido.
Henry Miller.
Los libros en mi vida.
Teoria de conspiraciòn
La teorìa social de la conspiraciòn... es una consecuencia de la desapariciòn de Dios como punto de referancia, y de la consiguiente pregunta: "¿Quièn lo ha reemplazado?"
(Karl Popper, Conjetures and refutations, London, Routledge, 1969, 1, 4)
Umberto Eco
El pèndulo de Foucault.
Religiòn
Si realmente hay que creer, que sea una religiòn que no nos haga sentir culpables. Una religiòn incoherente, brumosa, subterranea, que no acabe nunca. Como una novela, no como una teologìa.
Umberto Eco
El pèndulo de Foucault.
Amor
...el amor es el infinito puesto al alcance de los caniches...
Cèline
Realidad y ficción.
¿Es posible que la realidad no sólo sobrepase a la ficción, sino que la preceda, o más bien se apresure, con adelanto, a reparar los daños que la ficción provocará?
Umberto Eco.
El pendulo de Foucault.
Desechos
Se nace siempre bajo el signo equivocado y vivir con dignidad significa corregir día a día el propio horoscopo.
Creo que llegamos a se lo que nuestro padre nos ha enseñado en los ratos perdidos, cuando no se preocupaba por educarnos. Nos formamos con desechos de sabiduría.
Umberto Eco.
El péndulo de Foucault.
Espejos
Donde hay espejos hay estyadio humano, quieres verte. Pero no te ves. Te buscas, buscas la posición en el espacio en la que el espejo te diga "estás ahí, y ese eres tú"
Umberto Eco.
El péndulo de Foucault.
Dinero
Yo no veía ninguna objeción a que la sexualidad entrara en la economía de mercado. Había muchas maneras de ganar dinero, honradas y deshonestas, cerebrales o, por el contrario, brutalmente físicas. Uno podía ganar dinero gracias a la inteligencia, el talento, la fuerza o el valor, o incluso la belleza; también podía tener un simple golpe de suerte. Lo más normal es que el dinero llegara por herencia, como en mi caso; entonces, el problema se trasladaba a la generación anterior.
Gente muy diferente había ganado dinero en todo el mundo:
ex deportistas de alto nivel, gángsters, artistas, modelos, actores; un gran número de empresarios y financieros hábiles; también algunos técnicos y, con menos frecuencia, algunos inventores. A veces la gente ganaba dinero de forma mecánica, por pura acumulación; o, al contrario, gracias a un golpe de audacia coronado por el éxito. Nada de todo esto tenía el menor sentido, pero reflejaba una gran diversidad. Por el contrario, los criterios de la elección sexual eran exageradamente simples: se reducían a la juventud y a la belleza física. Cierto que estas características tenían un precio, pero no un precio infinito. Claro, la situación era muy distinta en siglos precedentes, en la época en que la sexualidad seguía fundamentalmente vinculada a la reproducción. Para mantener el valor genético de la especie, la humanidad tenía que tener en cuenta entonces ciertos criterio de salud, fuerza, juventud, vigor físico; la belleza sólo era una síntesis práctica. Actualmente, el reparto de cartas era diferente: la belleza no había perdido el menor valor, pero se trataba de un valor provechoso, narcisista. No había duda de que si la sexualidad tenía que entrar en el sector de los bienes de cambio, la mejor solución era apelar al dinero, ese mediador universal que ya permitía una equivalencia concreta con la inteligencia, el talento y la competencia técnica; que ya garantizaba una perfecta homogeneización de las opiniones, los gustos, los modos de vida. Al contrario que los aristócratas, los ricos no pretendían ser de naturaleza distinta al resto de la población; simplemente pretendían ser más ricos. El dinero era una noción abstracta en la que no intervenía la raza, el aspecto físico, la edad, la inteligencia o la distinción; ni nada que no fuera el dinero mismo, en realidad. Mis antepasados europeos habían trabajado duro durante varios siglos; se habían propuesto dominar y luego transformar el mundo, y en cierta medida lo habían conseguido. Lo habían hecho por intereses económicos y por amor al trabajo, pero también porque creían en la superioridad de su civilización:
habían inventado el sueño, el progreso, la utopía, el futuro.
Esa conciencia de misión civilizadora se había evaporado a lo largo del siglo XX. Los europeos, o por lo menos algunos de ellos, seguían trabajando, y a veces trabajando duro; pero lo hacían por interés o por un apego neurótico a su trabajo; la conciencia inocente de su derecho natural a dominar el mundo y a dirigir su historia había desaparecido. Como consecuencia de los esfuerzos acumulados, Europa seguía siendo un continente rico; pero estaba claro que yo había perdido esas cualidades de inteligencia y de obstinación que caracterizaban a mis antepasados. Como europeo acomodado, yo podía adquirir a un precio menor, en otros países, alimentos, servicios y mujeres; como europeo decadente, consciente de la cercanía de la muerte y en plena posesión de mi egoísmo, no veía el más mínimo motivo para privarme de todo eso. Sin embargo, era consciente de que una situación semejante era apenas sostenible, que la gente como yo era incapaz de garantizar la supervivencia de una sociedad, que incluso era, pura y simplemente, indigna de vivir. Vendrían cambios, ya estaban ocurriendo, pero yo no conseguía sentirme realmente afectado; mi única motivación auténtica consistía en librarme de toda aquella mierda lo más deprisa posible.
Plataforma
Michel Houellenbecq
Poesía contempóranea
Ignorancia
Es raro no saber nada, no estar seguro
De qué es cierto o qué es justo o qué es real,
Sino hablar con matices: “Eso creo”,
o “Bueno, así parece:
alguien debe saberlo”
Es raro no entender cómo marchan las cosas;
la astucia humana para hallar lo necesario,
su sentido formal, su puntual fecundar;
sí, es raro hasta el gastar
ese conocimiento –pues la carne
nos ciñe con sus propias decisiones-,
y pasar, sin embargo, la vida en vaguedades:
que cuando comenzamos a morir
no tenemos idea de por qué.
Philip Larkin. (Inglaterra)
JJJ
Relojero Dios
Di que la vida es el viaje sin retorno, el vuelo sin retorno
dilo sin acentos de histeria-
entonces podrías decir que te erguías en la fría luz de la ciencia,
viendo tal como eres visto, matrimoniado con los hechos.
Extraño, la vida es a la vez el fuego y el combustible; y nosotros,
los animales y los objetos, debemos estar aquí
sin hacer saltar una chispa de evidencia
de que alguna cosa que haya parado de vivir
recaiga nunca en vivir cuando se para la vida.
Hay un pálido idilio amoroso con el Dios relojero
de Descartes y Paley; Ël nos diseñó y nos instaló
en el Aparato: le encantaba manipular;
pero, habiendo completado lo que tenía que hacer,
se echó a un lado, erguido, amortajado en su soledad.
Primeras cosas
Perores cosas podían ocurrir, la vida es insegura,
los miedos del niño, en su mayor parte, un sueño falaz;
los días, cada uno igual al otro, te dejan vivir:
de pie a las siete y cinco, a la cama a los nueve,
las absolvedoras repeticiones, las tres comidas,
la aburrida y nutritiva comida del día de clase,
reír como respirar, una noche diaria de sueño-
la soledad es la recompensa de la enfermedad:
árboles de febrero, polvorientos y sin hojas,
el campo tamborileaba en tu ventana, todo un solo lienzo-
tu madre horrorizada por el regocijo infantil…
Recuerdo aquella primera deserción con miedo;
algo hizo que tanta parte de mí perdiera terreno,
la irregular y segura huida al arte.
Robert Lowell.
JJJ
Sobre las dificultades de la reeducación
Sencillamente excelentes
todos esos grandes planes:
la Edad de Oro, el Reino de Dios en la tierra,
la extinción del Estado.
Completamente plausibles.
Solamente ¡si no fuera por la gente!
Siempre y en todas partes estorba la gente.
Lo enredan todo.
Cuando se trata de la liberación del hombre
se van corriendo a la peluquería.
En vez de trotar tras la vanguardia
dicen: “Ahora estaría bien una cerveza”.
En vez de luchar por la causa justa
luchan con las várices y con el sarampión.
En el momento decisivo
buscan un buzón o una cama.
Poco antes de que irrumpa el milenio
hierven pañales.
En la gente se va todo a pique.
Con ellos no se puede presumir de Estado.
Esto es peor que un gallinero.
¡Vacilación pequeñoburguesa!
¡Idiotas consumistas!
¡Residuos del pasado!
Sin embargo, ¡no se les puede matar a todos!
Sin embargo, ¡no se puede uno pasar el día
entero convenciéndolos!
Sí, si no fuera por la gente,
entonces el asunto tendría ya otro aspecto.
Sí, si no fuera por la gente, entonces iría todo sobre ruedas.
Sí, si no fuera por la gente
!Ah, entonces!
(Entonces yo tampoco querría seguir molestando aquí).
Hans Magnus Enzesberger.
Historia de la Literatura Universal 10. De las vanguardias a nuestros días (II). José María Valverde.
Editorial Planeta, S.A., Barcelona, 1986.
Mario Rivero

Homenaje postumo al poeta Mario Rivero:
UN HABITANTE
Este hombre no tiene nada que hacer
sabe decir pocas palabras
lleva en sus ojos colinas
y siestas en la hierba
Va hacia algún lugar
con un paquete bajo el brazo
en busca de alguien que le diga
"entre usted"
después de haber bebido el polvo
y el pito largo de los trenes
después de haber mirado en los periódicos
la lista de empleos
No desea más que donde descansar
uno-por-uno-sus-poros
Hay tanta soledad a bordo de un hombre
cuando palpa sus bolsillos
o cuenta los pollos asados en los escaparates
o en la calle los caballitos
que fabrica la lluvia feliz
Y dentro en la tibieza
las bocas sonríen a la medianoche
algunas se besan y atesoran deseos
otros mastican chicles y juegan con sus llaves
crecen los bosques de ídolos
y el cazador cobra su mejor pieza
SEÑOR K
Franz Kafka
novelista checo
vendedor de seguros de vida
—Compañía de Accidentes de Trabajo
del Reino de Bohemia—
al cruzar los pasillos
de una notaría
y ver legajos empolvados
pensé en usted
Sentí que los días trabajan
discreta y taciturnamente
sobre nosotros
imaginé un espejo
y vi una arruga en mi frente
y una mosca
en la nariz del notario
Tomado de La palabra viva en www.udea.edu.co
Traductores de poesìa en Colombia
Sólo dos cosas
A través de mil formas transido
-nosotros, tú, yo- sólo sé
que en todas hemos sentido
la eterna cuestión: -¿Para qué?
Pregunta pueril que no oíste,
pues sólo tsrde supiste
que dado te fue padecer
-o razón, o locura, o mito- tu estigma fatal: el deber.
Del árbol, la nieve y el mar
nacer y morir es el sino;
dos cosas habrán de quedar:
la nada y mi propio destino.
Gottfried Benn
Traducción Otto de Greiff.
Es al atardecer
Es al atardecer cuando uno se aleja,
a la caída del sol.
Es entonces cuando se abandona todo.
El pensamiento recoge su tolda de tela de araña
y el corazón olvida el por qué de su angustia.
El caminante del desierto abandona su campamento,
que pronto desaparecerá bajo la arena,
y continúa su viaje en la quietud de la noche,
guiado por enigmáticas estrellas
Par Lagerkvist.
Traducción Axel Von Greiff
La angustia
Naturaleza, nada tuyo me conmueve, ni los campos
nutricios, ni el eco encarnado de las pastorales
sicilianas, ni las pompas aurorales
ni la solemnidad doliente de cualquier ocaso.
Me río del Arte, me río del Hombre también, de cantos,
de versos, de templos griegos y de torres retorcidas
que se perfilan sobre el cielo vacío de las catedrales,
y veo con un mismo ojo a los buenos y a los malos.
No creo en Dios, abjuro y reniego d todo
pensamiento, y en cuanto a esa vieja ironía,
el Amor, mejor preferiría que no la mencionaran más.
Cansado de vivir, temerosos de morir, semejante
a un bajel perdido, juguete del flujo y del reflujo,
mi alama para espantosos naufragios se apareja.
Paul Verlaine.
Traducción Andrés Hoyos.
Cambio de ser
Nada se parece más a un hombre que otro hombre,
cuando está tan lejos que no sabemos quién es.
Nadie ama más a un hombre que otro hombre,
siempre y cuando esté tan lejos que no pueda verlo.
Nadie desea ayudar más a un hombre que otro hombre,
cuando lo sabe tan lejano que nada puede hacer por él.
Nunca se manifiesta más la solidaridad de un hombre por otro hombre,
que cuando ya la corriente lo ha arrastrado y se pierde de vista.
Porque ese hombre que no vemos y está librado a su destino,
es nuestro hermano a condición de que nos deje tranquilos.
Desolación.
La tristeza de la calle
procede de los que vienen y que van.
De aquellos que no quieren llegar a donde van,
y andando van.
De los que no tienen a donde ir
y van andando.
De los que no tienen hacia donde regresar
y viene de regreso.
Y de los que regresan sin traer
lo que fueron a buscar.
Geraldino Brasil
Traducción de Jaime Jaramillo Escobar.
El camino del infeliz
La vida se me va... Quién sabe a dónde
con la luz parte... sigilosamente
de mí se aleja sin decir adónde.
Lo mismo que un amigo
que me abandona sin decir palabra,
que me abandona en soledad conmigo.
Si le pregunto :¿A dónde vas, a dónde?
se sonríe, no más, plácidamente,
sin dejar de partir quién sabe a dónde.
Le grito con angustia:
Mírame aquí, viviente, vivo. ¿A dónde
quieres que te siga? -Y con risa mustia
-Tú no eres yo- doliente me responde.
Pär Lagerkvist
Traducción Carlos López Narváez.
Ambos se amaban
Ambos se amaban, y callaban ambos.
Él no lo confesó, ni ella tampoco.
Se miraban los dos como enemigos,
y era su amor arrebatado y loco.
Al fin se separaron; sólo en sueños
se volvieron a ver; vagan inciertos
por el mundo: Creen vivir, y llevan
en cuerpos vivos corazones muertos.
Heinrich Heine
Traducción Santiago Pérez Triana.
Traductores de poesía en Colombia. Antología. Casa de poesía Silva, Bogotá, 1999.
Roberto Juarrroz
9.
¿Cómo amar lo imperfecto
si escuchamos a través de las cosas
cómo nos llama lo perfecto?
¿Cómo alcanzar a seguir
en la caída o el fracaso de las cosas
la huella de lo que no cae ni fracasa?
Quizá debamos aprender que lo imperfecto
es otra forma de la perfección
la forma que la perfección asume
para poder ser amada.
Roberto Juarroz.
Poesía Vertical Antología.
Común Presencia editores, Bogotá, 2001.
Cuentos fantàsticos
Circe
Yo no sueño, Ulises: cuento: una brizna, las estrellas, el aroma del heno, la lluvia, los árboles. Y como no quiero repetir nada, a nadie le pido permanencia. La vida es como el agua: tócala con la mano abierta y la sentirás vivir, siempre igual en su fuga. Pero si aprietas la mano para cogerla, la pierdes. Mucha gente ha pasado, de muchas leyes y distintos países, por esta casa a orillas del mar. Y en cada uno la felicidad tenía un nombre diferente; pero se trataba siempre de alguna vieja y arrugada historia que llevaban a cuestas.
Agustí Bartra.
Llamada
El último hombre sobre la Tierra está sentado a solas en una habitación. Llaman a la puerta...
Fredric Brown.
Cuento de horror
La mujer que amé se ha convertido en un fantasma. Yo soy el lugar de las apariciones.
J.J. Arreola.
Los fantasmas y yo
Siempre estuve acosado por el temor a los fantasmas, hasta que distraídamente pasé de un habitación a otra sin utilizar los medios comunes.
René Avilés Fabila.
Novela de terror
-Vámonos ya. Los muertos nos esperan.
José Emilio Pacheco.
Insomnio
Vendrá esta noche, como todas las anteriores.
Trepará por la pared y se esconderá en el armario o debajo de la cama. Esperará la hora exacta, cuando relaje los músculos del cuello y entorne los párpados (...) He intentado convencerle de que estoy débil y ya no le sirvo; mis mejillas están muy pálidas.
Pero el vampiro no escucha y se ríe de mi crucifijo.
Juan Gracia Armendáriz.
Grandes minicuentos fantásticos. Selección de Benito Arias García.
Alfaguara, S.A., Colombia, 2005.
Poema de Fedor Sologub
No ser alguien, ser nada,
Ir hacia el gentìo, soñar, mirar,
Con nadie compartir los sueños
Y nada pretender.
Cinco poetas rusos.
Editorial Norma, S.A., Santa Fe de Bogotà, 1995.
Navidad

A pesar de mi aversión contra toda religión organizada, siempre me ha gustado la Navidad. Supongo que porque jamás asocié la Navidad con el nacimiento de Cristo. Sólo suponía colgar mierdas en un árbol, recibir regalos y ver cómo las calles se volvían caóticas con la iluminación y los adornos.
Marilyn Manson.
La larga huida del Infierno.
Citado en Revista Shock N. 69, Diciembre de 2000
La navidad con Axl Rose

Durante una sesion de grabaciones, creo que de las Ilusiones, Axl se quedó practicamente viviendo en el estudio The Record Plant.
Nos cuenta cómo lo pasó:
No había calor en ese cuarto. Era un lugar frío, pero era el único lugar dond podía quedarme para ponerme a trabajar. ¡Parecía genial, pero era oscuro, frío y extraño! Tanto que llegó un punto en que algunas personas decían que yo hablaba sin próposito (...) Un amigo me trajo algunos regalos de Navidad. Otro llegó sin anunciarse y se quedó conmigo el día de Navidad, porque estaban muy angustiados por mí. (...) También fue salvaje porque esas personas no supieron nada de la Navidad anterior, cuando estaba yendo a sus casas, intentando encontrar alguien condroga. Siempre me identifiqué con la canción "Dead by Chritsmas" de Hanoi Rocks. Desde entonces festejo Navidad, aquella probablemnte fue la mejor que he tenido en veintinueve años.
Axl Rose en entrevista con Del James.
Autocontrol

A mí no me controla nadie, soy incontrolable. El único que me controla soy yo, y escasamente puedo hacerlo.
John Lennon.
Arte

Si el arte pudiera salvar al hombre. lo haría sólo permitiéndole no tomarse las cosas demasiado en serio, y convirtiéndolo de nuevo en un muchacho.
El arte es sólo una manera de expresar el dolor.
John Lennon
Arboles de navidad

Lo que le gusta, dice Marla, son todas esas cosas son todas esas cosas que la gente desea con intensidad y luego tira una hora o un día después; como los árboles de Navidad, que son el centro de atención hasta que, pasadas las fiestas, se ven esos árboles de Navidad muertos, todavía decorados con espumillón, tirados a un lado de la autopista. Al contemplarlos, piensas en los animales arrojados en la carretera o en las víctimas de crímenes sexuales, que llevan la ropa interior del revés y están maniatados con cinta aislante negra.
Chuck Palanhiuk.
El club de la pelea.
Un poco de sexo
Los órganos sexuales son una fuente de placer permanente y disponible. El dios que nos hace desgraciados, que nos ha creado transitorios, vanos y crueles, también ha previsto esta débil forma de compensación. Si no hubiera un poco de sexo de vez en cuando, ¿en qué consistiría la vida? Una lucha inútil contra las articulaciones que se anquilosan o la formación de caries. Y todo, además, completamente falto de interés: el endurecimiento de las fibres de colágeno, el crecimiento de las cavidades microbianas en las encías.
Michel Houellebecq
Singularidad
Es falso que los seres humanos sean únicos, que lleven dentro de sí una singularidad irreenplazable; en lo que a mí concierne, no percibía la menor huella de tal singularidad. Lo más normal es que uno se agote en vano intentando distinguir destinos individuales, caracteres. La idea de la unicidad de la persona sólo es un pomposos absurdo. Schopenhauer escribió en alguna parte que uno se acuerda de su propia vida un poco más que de una novela que haya leído.
Michel Houellebecq.
Viaje

...Cabellera era de tenes
la tarde. Y era una sed
de rutas la mar salada.
Y a mi corazón le dije
-como a un perro - :
"¡Vamos!¡Hola!"
...A mi corazón, que estaba
latiendo y llorando, sordo,
sobre la tierra desnuda
y desolada.
Dámaso Alonso.
Antología Poética.
Alianza Editores S.A., Madrid, 1979.
Poema 1
Tú no tienes nombre.
Tal vez nada lo tenga.
Pero hay tanto humo repartido en el mundo,
tanta lluvia inmóvil,
tanto hombre que no puede nacer,
tanto llanto horizontal,
tanto cementerio arrinconado,
tanta ropa muerta
y la soledad ocupa tanta gente,
que el nombre que no tienes me acompaña
y el nombre que nada tiene crea un sitio
en donde está de más la soledad.
Roberto Juarroz.
Poesía Vertical, antología, Colección Los Conjurados, Común Presencia Editores, Bogotá, 2001.
Follar
No cabe la menor duda de que follar calma: relativiza todo lo que está en juego.
Michel Houellebecq.
Salario
En la sociedad en que vivíamos, el principal interés del trabajo era el salrio y, en general, las ventajas financieras; el prestigio, el honor de la función ocupaban un lugar mucho más secundario que antes.
Michel Houellebecq
Será en europa, porque lo que es en Colombia el trabajo noabunda y cuando uno lo encuentra el prestigio no tiene nada que ver, se trata de ganarse un sueldo mínimo con el que sobrevivir, sueldo que siempre al parecer se encuentra por debajo de los límites de inflación, alienado e inhumano....
Arte
El arte consiste en llegar hasta las últimas consecuencias.
Henry Miller.
Resaca
Después de una juerga, uno se siente más solo y abandonado.
Charles Baudelaire.
Cohetes
I
Aunque Dios no existiera, la Religión seguiría siendo Santa y Divina.
Dios es el único ser que, para reinar, no necesita ni siquiera existir.
Lo que ha sido creado por el espíritu está más vivo que la materia.
El amor es el deleite que sentimos por la prostitución. No existe ningún placer noble que no pueda ser explicado partiendo de la prostitución.
(…) ¿Qué es el arte? Prostitución.
El amor puede resultar de un sentimiento generoso: el gusto por la prostitución; pero se corrompe enseguida con el gusto por la propiedad.
El amor quiere salirse de sí mismo, confundirse con su víctima, como el vencedor con el vencido, pero conservando privilegios de conquistador, sin embargo.
………………………………………….
II
El sacerdote es enorme, pues consigue que una muchedumbre crea en cosas sorprendentes.
Que la Iglesia quiera ser todo y hacer todo es una ley del espíritu humano.
Los pueblos adoran la autoridad.
Los sacerdotes son los servidores y los sectarios de la imaginación.
El trono y el altar, máxima revolucionaria.
III
Creo haber escrito ya en mis notas que el amor se parecía a una tortura o a una operación quirúrgica. Pero esta idea puede ser ampliada de manera más amarga. Incluso cuando los dos amantes pudieran estar muy enamorados y henchidos de deseos recíprocos, uno de los dos será necesariamente más tranquilo y estará menos poseído que el otro. Este, o aquella, es el operador, o el verdugo; el toro, es el sujeto paciente, la víctima (…) Tengo que confesarlo de una vez, creería estar cometiendo un sacrilegio si empleara la palabra –éxtasis- para referirme a esta descomposición.
-¡Juego espeluznante en el que uno de los jugadores debe perder el control de sí mismo!
En una ocasión alguien preguntó delante de mí en que consistía el mayor placer del amor. Uno de los presentes contestó, naturalmente: en recibir; y otro: en hacer entrega de sí mismo. Este dijo: ¡placer de orgullo! Y aquél: ¡voluptuosidad de humildad! Y todos esos basureros hablaban como si fueran la Imitación de Cristo… Al fin dimos con un impúdico utopista que afirmó que el mayor placer del amor consistía en formar buenos ciudadanos para la patria.
En cuanto a mí, afirmé: la voluptuosidad única y suprema del amor se aloja en la certeza que uno tiene de hacer el mal…
Y el hombre y la mujer saben desde que han nacido que en el mal reside cualquier tipo de voluptuosidad.
(…)
V
Amamos a la mujer proporcionalmente a lo extrañas que sean. Amar a las mujeres inteligentes es un placer de pederasta. Lo que viene a decir que la bestialidad excluye la pederastia.
Oración: Conoce pues los gozos de una vida áspera; y reza, reza sin cesar. La oración es un depósito de energía. (Altar de la voluntad. Dinámica de la moral. El embrujo de los sacramentos. Higiene del alma).
Música: La Música socava el cielo.
Encanto de la vida: La vida sólo tiene un encanto auténtico; el encanto del juego. Pero, ¿y si nos da lo mismo perder que ganar?
Sueño: A propósito del sueño, aventura siniestra de todas las noches, se puede decir que los hombres se duermen diariamente con una audacia que resultaría incomprensible si no supiéramos que es la consecuencia de la ignorancia del peligro.
Los grandes y hermosos bajeles: Esos grandes y hermosos bajeles, que se balancean (que se pavonean) imperceptiblemente en las aguas tranquilas, esos robustos bajeles, de aspecto desocupado y nostálgico, acaso no nos dicen con un lenguaje mudo:¡Cuándo zarpamos hacia la felicidad?
Belleza: Lo que no es un poquito deforme da la impresión de ser insensible; de ello se deriva que la irregularidad, aquello que no está previsto, la sorpresa, lo extraño, son algo esencial y la característica de la belleza.
(…)
… Una de las características más interesantes de la belleza –el misterio y, en fin (…), la Desgracia- No pretendo que la Alegría no sea susceptible de ser asociada a la Belleza, pero afirmo que la Alegría es uno de sus adornos más vulgares; mientras que la Melancolía es, por decirselo de algún modo, su ilustre compañía, hasta el punto de que no puedo considerar (¿no será mi cerebro un espejo embrujado?) un tipo de Belleza en el que no aparezca la Desgracia.
Deudas: Al recibir cada una de las letras del acreedor, escribid cincuenta líneas sobre un tema extraterrestre y estaréis salvados.
Cualidades literarias: Dos cualidades literarias fundamentales: el sobrenaturalismo y la ironía. La capacidad de una visión inmediata individual, aspectos que las cosas conservan frente al escritor y, luego, el giro mental satánico. La sobrenaturalaza contempla la tonalidad general y el acento, es decir, intensidad, sonoridad, nítidez, capacidad vibratoria, profundidad y resonancia en el espacio y en el tiempo.
Símbolos: En algunos estados del alma, casi sobrenatural, la profundidad de la vida se manifiesta por entero a través del espectáculo, por muy vulgar que sea, que uno tiene ante los ojos. Se convierte en un símbolo.
Soledad: Cuando haya inspirado el asco y el horror universales habré reconquistado la soledad.
Charles Baudelaire.
El cuerpo del músico
El cuerpo del músico se hace delgado y transparente, ágil de movimientos: un fantasma medieval que se divierte y dobla sus rodillas, arqueando la espalda para formar el puente con sus antepasados; la imagen de una torre en contorsión que lanza rayos fulgurantes de luz y sonido, es el nuevo músico del ruido..
Manuel Giraldo, Magil.
Conciertos del desconcierto.
Un plan
¡Oh, un plan a qué consagrar la vida, bueno o malo, no importa, sublime o infame, pero un plan (...), un plan que no se refiera a mí mismo, que me saque de mí, que me lleve como un huracán, sin sentirme vivir!
De sobremesa.
José Asunción Silva.
Felicidad
...El hombre no està hecho para la felicidad. Para tener acceso a la posibilidad pràctica de la felicidad, el hombre deberìa transformarse, transformarse fìsicamente.
Michel Houellebecq.
Dios y el coño

¿Con qué se puede comparar a Dios? En primer lugar con el coño de las mujeres, es evidente (...). En cualquier caso con algo donde el espíritu pueda llegar a ser posible porque el cuerpo está saturado de contento y de placer, y toda inquietud ha sido abolida. Ahora estoy seguro de que el espíritu no ha nacido, que quiere nacer, y que su nacimiento será difícil, porque la idea que nos hemos hecho de él hasta ahora es insuficiente y nociva.
Michel Houellebecq.
Hombres empapados en la vida
De lo poco que leì saquè la conclusiòn de que los hombres que màs se empapaban e la vida, que la moldeaban, que eran la propia vida, comìan poco, dormìan poco, poseìan pocos bienes, si es que poseìan alguno. No mantenìan ilusiones en cuestiones de deber, de procreaciòn, en los limitados fines de perpetuar la familia o defender el Estado...El mundo de los fantasmas es aquèl que no hemos acabado de conquistar. Es un mundo del pasado y no del futuro. Quien va hacia adelante aferrado al pasado, arrastra consigo las cadenas del presidiario.
Henry Miller.
Sexus.
Desesperaciòn
...Eso es la desesperaciòn. Algo glacial, un frìo y una soledad infinitos. Hasta entonces nunca habìa entendido que la desesperaciòn era frìa; siempre la habìa imaginado ardiente, vehemente, violenta. Pero no. La desesperaciòn era eso: un abismo sin fondo de oscura , helada, de intolerable soledad. Y el pecado de desesperaciòn de que hablaban los sacerdotes era un pecado frìo, que consistìa en aislarse de cualquier contacto humano, càlido y vivo.
Fragmento de una novela de Agatha Christie, leìdo por el protagonista de Plataforma de Michel Houellebecq.
Un ùltimo rasgo humano

Tenìa once años la primera vez que una niña me enseñò el coño; me quedè maravillado, aquèl òrgano hendido y extraño me pareciò adorable. Ella no tenìa mucho vello, era una niña de mi edad, se llamaba Martine. Se quedò mucho rato con las piernas abiertas, apartàndose las bragas para que la viera bien;pero cuando acerquè la mano le entrò miedo y saliò corriendo. Todo esto me parecìa reciente, no tenìa la impresiòn de haber cambiado mucho. Mi entusiasmo por los coños no habìa disminuido, incluso me parecìa que aquèl era uno de mis ùltimos rasgos plenamente humanos rconocibles; en cuanto al resto, ya no estaba muy seguro.
Michel Houellenbecq.
Plataforma.
Falta de amor
A falta de amor, no se puede santificar nada. Bajo los pàrpados se fusionan las manchas luminosas, hay visiones y hay sueños. Pero eso ya no concierne al hombre, que espera la noche; y la noche cae.
Michel Houellebecq.
Recuerdos
Acumulamos recuerdos para sentirnos menos solos en el momento de la muerte.
Michel Houellebecq.
Adulto
No creo en esa teorìa segùn la cual nos convetrimos en verdaderos adultos cuando mueren nuestros padres; nadie llega a ser nunca un verdadero adulto.
Michel Houellebecq
Relaciones humanas
Las relaciones humanas no son tan complicadas como las pintan: a menudo son irresolubles, pero no complicadas.
Michel Houellebecq
Arte
Las cuestiones estèticas y polìticas no son cosa mìa; no soy yo el que tiene que inventar ni adoptar nuevas actitudes, nuevas elaciones con el mundo; renunciè a ellas a la vez que me encorvaba de hombros, que mi cara se volvìa cada vez màs triste. (...) Mi conclusiòn se ha convertido en certeza: el arte no puede cambiar la vida. En cualquier caso, no la mìa.
Michel Houellebecq.
La felicidad
Me gustaban los catàlogos de vacaciones, su abstracciòn, su manera de reducir los lugares del mundo a una secuencia limitada de placeres posibles y tarifas; apreciaba especialmente el sistema de estrellas para indicar la intensidad de la felicidad que uno tenìa deecho a esperar. Yo no era feliz, pero valoraba la felicidad, y seguìa aspirando a ella.
Michel Houellebecq.
Leer
Vivir sin leer es peligroso, obliga a conformase con la vida, y uno puede sentir la tentaciòn de correr riesgos.
Michel Houellebecq.
Plataforma.
Prójimo
Uno cobra conciencia de sí mismo en su relación con el prójimo, y por eso la relación con el prójimo es insoportable.
Michel Houellebecq
Plataforma
Tiempo
Sòlo se puede olvidar el tiempo sirvièndonos de èl.
Baudelaire.
Follar
Follar consiste en desear meterse en otro, y el artista no sale nunca de sì mismo.
Baudelaire.
Solitud
No es difìcil estar solo, si eres pobre y fracasado. Un artista siempre està solo... si es un artista. No, lo que el artista necesita es solitud.
Henry Miller.
Aujourd`hui
Ya he superado mi juventud melancòlica. Me importan tres cojones el pasado y el futuro. Estoy sano. Incurablemente sano. Sin penas, sin remordimientos. Sin pasado, sin futuro. Tengo bastante con el presente. Dìa a dìa. ¡Hoy! Le bel aujourd`hui!
Henry Miller.
Ordalìas
Vida afortunada
mente ambigua
os
cura alter
nativa
alien
nada
***
Soy un ser rescatado
de nieblas de espolio
cuaro heridas levitan
mis cuatro miembros
y un corazòn partido
purificò mi abyecciòn.
***
Todo lo que resta
del agitado transcurso de los dìas
es un polvo hecho de polvo.
***
El no ser tolera excepciones
Nosotros somos una de ellas
***
Aunque yo sòlo sea una partìcula de la vida
tengo que aceptarla toda
***
Tendremos que acostumbrarnos
por fin
a la ternura de la vida
Gustavo Ibarra Merlano.
Ordalìas.
Santa Fe de Bogotà, D.C., 1995
Ordalìas
de la nada
como la araña teje
sobre el abismo
las vagas hilaturas del viento.
Gustavo Ibarra Merlano.
Ordalìas
¿Por què has conseguido
una muerte tan vaga
que sucede y no sucede
y retorna a los orìgenes?
***
Elegìa.
Entonces comencè
a transcurrir solo
en el tiempo
Entonces el dìa se dividiò por mitades
por la imparidad de la muerte.
Gustavo Ibarra Merlano.
Ordalías

Quién podría pensar
que esta alegría
es un llanto adiestrado
con discreción
en remisas ceremonias
y este llanto
la destilada agua
residual del gozo
Gustavo Ibarra Merlano.
Ordalìas
Expreso asuntos conocidos
con vocablos que no conozco
y utilizo palabras consabidas
en pensamientos que no comprendo.
***
Sòlo Dios sabe quièn està vivo y quièn està muerto.
***
El olvido anula algunas presencias
mientras promueve otras.
Gustavo Ibarra Merlano.
Mar

El mar se fue a la mar
a perderse de sì mismo.
Gustavo Ibarra Merlano.
Dios
Dios no cree en los ateos.
Gustavo Ibarra Merlano
Poemas de Gustavo Ibarra Merlano

Sobre el mar embravecido
navegaciones aturdidas
duro puerto de las horas
signos subcelestes en la marmaja
soluble del poniente
soledades rodean mi soledad
caigo de un mar a otro
buscando mi conciencia
consumado el naufragio.
Poema de Gustavo Ibarra Merlano
Los tiempos venideros
son dìas ya sucedidos
y los dìas
donde estoy viviendo ahora,
ya pasaron por cielos abolidos.
El tiempo es una gota de silencio que rueda
por todos los camino.
Porque tambièn los màrmoles son huesos.
Poema de Gustavo Ibarra Merlano
Ahora soy
uno de esos cadàveres sucesivos
que abandonamos mientras vivimos
como las escamas de un mal
demasiado insistente
Los muertos son como hijos
encontraos por casualidad
y que han nacido sin permiso
Poemas de Gustavo Ibarra Merlano

No sabemos si el abismo que nos espera
es mayor que el que nos precede
por eso debemos contentarnos
con la justa cantidad de los dìas asignados
***
Epitafio
yazgo desocupado
de mi mismo
Ordalìas

Me diste aquella vida
para quitàrmela ahora
Tal vez llegue de nuevo
en el oleaje
de la donaciòn alternativa.
***
Siento tu cuerpo
siento tus huesos
como si fueras a nacer de nuevo
y te estuviera palpando
desde otra vida
***
Quedate en el mundo y vive
en mansedumbre tu soledad
no pidas razones del abandono
no hay ninguna
porque toda soledad
es esta soledad.
***
El agua mutilada
llora por su esencia
perdida en cada ola
¡Las restituciones de la espuma!
Gustavo Ibarra Merlano
Kenosis (frag.)

Doy gracias a Dios
por haber permitido
que yo
pertenezca a sus rebaños.
Por haber tolerado mis orejas de cerdo
y el sufrimiento de mis riñones
por haberme consentido erigir hasta el exceso
el lado opuesto de la santidad
y ejercer el oficio imprevisto
y tenebroso de vivir.
Gustavo Ibarra Merlano.
Ordalìas.
Textos de exilio
V.
Litigio y rebeldía de la carne
cuán agradecidos debemos estar
con la vida
por habernos escogido.
Frescor y espuma
en los labios del alma
la persecución de una sombra
nueva.
Vivimos en un espacio
de sustituciones
el verbo
no importa donde
fuera del mundo.
El poeta lo sabía de antemano
terminaremos abatidos
por las Furias.
Fernando Arbelaez.
Poemas del exilio, Colcultura, Bogotá, 1986.
Lo anormal
Lo anormal me fascina como una prueba de rebeldìa del hombre contra el instinto...
Josè Asunciòn Silva
De sobremesa.
Un escarabajo

Porque yo, durante todo este tiempo estuve echado en mi cama, con un cobertor oscuro bien extendido sobre mí, expuesto al aire que sopla desde la puerta entreabierta (...)
Cuando estoy en la cama debo de tener la forma de un coleóptero de gran tamaño, de un ciervo volante o un escarbajo.
Preparativos de una boda en el campo.
Franz Kafka.
La ejecución

-(...) Todavía utilizo los diseños del antiguo comandante.(...)
Mostró la primera hoja. El explorador (...) sólo vió líneas que se cruzaban repetida y laberínticamente, y que cubrían en tal forma el papel que apenas podían verse los espacios en blanco que los separaban.
(...)
-...Usted ya ha visto que no es fácil descifrar la inscripción con los ojos; pero nuestro hombre lo descifra con sus heridas. (...)Pero ya la Rastra lo ha atravesado completamente y lo arroja en el hoyo (...). La sentencia se ha cumplido, y nosotros, el soldado y yo, lo enterramos.
Franz Kafka
La sentencia

-Nuestra sentencia no es aparentemente severa. Consiste en escribir sobre el cuerpo del condenado (...), la disposición que él mismo ha violado.
(...)
-¿Conoce él su sentencia?
-No -dijo el oficial. (...)-Sería inútil anunciársela. Ya lo sabrá en carne propia.
(...)
-Pero, por lo menos ¿sabe que ha sido condenado?
-Tampoco- dijo el oficial(...)
-¿No? -dijo el explorador (...)-, entonces,¿el individuo tampoco sabe cómo fue conducida su defensa?
-No se le dio ninguna oportunidad de defenderse.
Franz Kafka.
El aparato

-Este aparato (...) es un invento d enuestro antiguo comandante. (...) Como usted ve, consta de tres partes. (...) La inferior se llama la Cama, la de arriba el Diseñador, y esta del medio, la Rastra. (...) Las agujas están colocadas en ella como los dientes de una rastra, y el conjunto funciona además como una rastra, aunque sólo en un lugar determinado, y con mucho más arte. (...) Aquí sobre la Cama, se coloca al condenado. (...) Está totalmente cubierta con una capa de algodón en rama (...). Sobre este algodón se coloca al condenado, boca abajo, naturalmente desnudo. (...) En cuanto el hombre está bien asegurado por las correas, la Cama es puesta en movimiento. (...) Sin embargo, la verdadera ejecución de la sentencia corresponde a la Rastra.
Franz Kafka.
En la colonia penitenciaria.
El viajero (Fragmento)

A Fernand Fleuret.
Abridme esta puerta a la que llamo llorando.
La vida es tan variable como el Euripo.
Tù mirabas descender un banco de nubes
con el paquebote huèrfano hacia las fiebres venideras
y todos estos pesares estos arrepentimientos
Recuerdos.
Guillaume Apollinare.
Poemas de Alexandr Blok
Què diferente es caminar entre la gente
Y simular que no se ha muerto
y en este juego de tràgica pasiòn
confesar que aùn no se ha vivido.
Y escrutando en la nocturna pesadilla
encontrar el orden como un desordenado torbellino
para que en el inexpresivo resplandor del arte
descubramos el mortal incendio de la vida.
***
Hoy no recuerdo lo que ayer pasò
en la madrugada olvido lo de la tarde anterior
en los dìas blancos extravìo el fuego
y en las noches ya no evoco los dìas.
Pero, ante la muerte, en la hora decisiva,
todos los dìas, y noches nos pasan por la mente
Y entonces -en el bochorno, en la estrechez-
es sumamente doloroso soñar
en todo lo hermoso que se fue.
Deseas levantarte y no puedes
Es de noche.
***
Somos los olvidados, solitarios sobre la tierra,
a hurtadillas nos sentamos cerca al calor.
Desde este càlido rincòn del cuerto
miramos la bruma de octubre.
Por la ventana, como entonces, se ve el fuego.
Querido mìo, ya estamos viejos.
Todo lo que hubo, tempestad y desdicha
ha quedado atràs, ¿què esperas del futuro?
¿Seguro quieres leer allà todavìa,
alguna inesperada novedad?
¿Acaso esperas algùn àngel tempestuoso?
Todo pasò. Nada podràs regresar
Quizás las paredes, los libros, los días.
Querido amigo, ellos están habituados.
Yo no espero nada, no murmuro.
No añoro nada de la que se fue.
Cinco poetas rusos. Editorial Norma, S.A., Santa Fe de Bogotà, 1995.
Libertad

La libertad comienza donde nace lo maravilloso.
Louis Aragón.
Sabiduría oriental
Ahora que lo pienso, eso es la sabiduría oriental. El occidental cree que hay algún secreto que él puede descubrir. Oriente dice: "¿Cómo mierda puedo saberlo?"
William Burroughs
Soledad
Entonces supe lo que era la soledad. Pero las palabras de Bobo me llegaban desde la tumba, con un dulce chisporroteo sibilante. "Nadie está verdaderamente solo. Tú eres parte de todo lo vivo". Lo díficil es convencer a alguien de que realmente forma parte de ti. ¿Y entonces? Las partes tendríamos que colaborar. ¿Me entiendes?
Willliam Burroughs
Reescribir

¿Qué estás reescribiendo? Toda la vida preocupado por el Control y el Virus. Después de entrar, el virus usa la energía, la sangre, la carne y los huesos del huésped para hacer copias de sí mismo. Modelo de insistencia dogmática nunca de fuera me gritaba en el oído: "¡ESTE NO ES TU SITIO!".
William Burroughs
Ciegos
La juventud ya no quiere aprender nada, la ciencia està en decadencia, el mundo marcha patas arriba, los ciegos guìan a otros ciegos y los despeñan a los abismos.
Umberto Eco
El nombre de la rosa.
Enemigos

El hombre emprende un duelo con la vida y el mundo. Primer paso: los padres. La vida se encarga luego de presentar nuevos adversarios: condìscipulos, maestros, conciudadanos, el insondable mundo de la mujer contra el varòn, o al menos, puras contrariedades, entre los cuales son dìficiles de hallar los seres que llevan buenas intenciones (y aùn este hallarlos es en cierto sentido un acto de lucha, una actividad impuesta al hombre, un deber, una prueba vital.
Max Brod
Kafka.
Control

Todo me lleva a la atroz conclusiòn de que jamàs habrìa sido escritor sin la muerte de Joan, y a comprender hasta què punto ese acontecimiento ha motivado y formulado mi escritura. Vivo con la amenaza constante de la posesiòn, y la necesidad constante de liberarme de la posesiòn, del Control. De manera que la muerte de Joan me puso en contacto con el invasor, el Espìritu Feo, y me embarcò en una lucha de toda la vida, en la que no he tenidomàs remedio que buscar lasalida escribiendo.
William Burroughs
Poemas con ladrones
Poema con ladrones
I
La noche da cobijo a los pasos del ladrón que tiene liviandad de funámbulo en los muros.
II
Palpita el puñal, la ganzúa, la flor de los cerrojos en la oscuridad de costales y pretinas
III
hay ladrones que han adiestrado su sombra, su dócil sombra que evita entrar por las ventanas y que espera en la esquina de la noche la llegada agitada de su dueño.
IV
Luego del pillaje, los ladrones juntan en sus manos un ramo de flor de adrenalina.
V
Hay quienes han visto su casa destechada en la noche que tiene olor de ladrones en las tapias. Sobre sus camas, el cielo azul desnudo
VI
Pero ningún ladrón es más hábil que el olvido.
Juan Manuel Roca
Ciudadano de la noche, Fundación Simón y Lola Guberek, Bogotá, 1989.
Lobotomìa

Se abriò la puerta de la galerìa y los negros entraron una camilla con un cartel a los pies que decìa en grandes letras negras, MCMURPHY RANDLE P. POSTOPERATORIO. Y debajo habìan escrito con tinta, LOBOTOMÌA.
Atrapado sin salida.
Ken Kesey.
Editorial La Oveja Negra Ltda, 1984.
Acabo de terminar de leer esta novela de Kesey y no he dejado de preguntarme hasta què punto somos en realidad manipulados por eso que el Jefe llama "el Tinglado", y que no viene a ser màs que las concesiones que nosotros mismos hacemos en pos de un poco de confort y tranquilidad...
Sobre la poesìa (Frag.)

La palabra
se mueve
en sentido puesto
a nuestras
apariencias
***
La palabra no busca. Adhiere.
Concede formas que nos permiten una curvatura en la memoria de lo ausente, para proteger la duda y el fracaso de nuestros sentidos.
Hernando Socarràs
Toda la vida

Momentos
en que toda la vida
apenas nos alcanza para cruzar la calle.
Anabel Torres
Aquel niño

Me parece un sueño,
y sin embargo,
yo fuì aquèl niño
que ayer jugaba
siempre solo
junto al mar.
(En verdad
uno se envejece
en lo que dura
una ola en lo alto).
Jorge Marel.
Posesiòn

Mi concepto de posesiòn se acerca màs al mal medieval que a las modernas explicaciones psicològicas, con su insistencia dogmàtica en que esas manifestaciones tienen que venir de dentro y nunca, nunca, nunca de fuera. (Como si hubiera una diferencia nìtida entre lo interior y lo exterior). Hablo de una entidad poseedora definida. Y, por cierto, el concepto psicològico bien podrìa haber sido inventado por las entidades poseedoras, dado que nada hay màs peligroso para un poseedor, que ser visto como criatura invasora aparte por el huèsped que ha invadido. Por esa razòn el poseedor sòlo se muestra cuando es totalmente necesario.
William Burroughs
Bicicleta

Entonces el espìritu se desprende un poco de la mecànica humana, entonces no soy màs la bicicleta de mis sentidos, la rueda para afilar los recuerdos y las coincidencias. Entonces capto en mì el yo ocasional, capto todo de golpe tal como se me presenta: lo ocasional soy yo y, formada esta proposiciòn, me rìo de toda la actividad humana.
Louis Aragòn.
Una ola de sueños

Acabo de perder el hilo completo de mi vida: me pregunto, (...)por què camino de la locura recalo al fin bajo este arco, a decir verdad este puente que han llamado cielo. A este momento en que todo se me escapa, en que inmensas grietas se abren en el palacio del mundo, yo le sacrificarìa mi vida entera, si èl quisiese solamente durar a ese precio irrisorio.
Una ola de sueños.
Louis Aragòn.
Revista Letra Internacional Nùm. 70, 2001.
Parejas

Si eres como yo, a lo largo de tu vida probablemente habràs visto a un millar de parejas que te hacen preguntarte por què y còmo alguna vez llegaron a juntarse. Y si eres como yo solìa ser, probablemente se lo achacas al alcohol y a las prisas.
Jim Thompson.
Sòlo un asesinato.
El Aleph editores, S.A., Barcelona, 2004
Bufòn

Cuando una situaciòn se pone tan mala que no parece posible soluciòn alguna sòlo quedan el asesinato o el suicidio. O ambos. Si fallan, uno se convierte en un bufòn.
Henry Miller.
Conclusion
Sòlo el triàngulo amoroso
lograrà justificarme
y si no que lo diga la Santìsima Trinidad.
Gloria a ella, gloria a tì, gloria a este servidor.
Verano Brisas.
Cantos del verano.
Biblioteca Pùblica Piloto de Medellìn, Taller de escritores, 1987.
Ciervo

Solo melancolìa
del cuerpo al borde ya del precipicio.
Lejos, por la floresta,
un ciervo pasa.
Giovanni Quesseps
Brasa Lunar, Editorial Universidad De Antioquia, Medellìn,2004
Luz de luna

Para pensar
debo estar solo:
para amr
debemos estar juntos.
Pienso que te amo
cuando estoy solo
màs de lo que pienso en tì
cuando estamos juntos.
No puedo pensar
sin amar
o amar
sin pensar.
A solas amo
pensar en nosotros
juntos pienso
que amarìa estar solo.
Richard Murphy.
El poeta borracho

Debo vivir asì con locura y desmesura,
pasar los dìas escribiendo y las noches en la cantina.
Encontrar el alba silenciosa, melancòlica e impetuosamente
y escribir versos sobre la muerte y la tristeza.
Debo vivir asì. Yo mismo he elegido
quemar este barco -destino doloroso
mientras doy alaridos en el timòn. Di muerte al albedrìo
y ahoguè en la desesperanza todos los deleites, todos.
Fedor Sologub.
Pasado

Mi pasado fue un rìo envenenado del que uno tuvo la fortuna de escaparse y por le que uno se siente inmediatamente amenazado, años despuès de los hechos relatados. Doloroso hasta el punto en que leerlo resulta dìficil, y no digamos escribir sobre èl. Cada palabra y cada gesto ponen los pelos de punta.
William Burroughs
Marica
Navidad

Desde que lleguè a la edad viril nunca habìa conocido una Navidad feliz. Por mucho que luchaba contra ello, el Dìa de Navidad me encontraba siempre en el seno de la familia, como un caballero melancòlico envuelto en su negra armadura y obligado, como todos los idiotas de la cristiandad, a llenarse el estomago y escuchar la charla completamente vacua de sus parientes.
Henry Miller.
La crucufixiòn rosada. Nexus.
Santiago Rueda editores, Buenos Aires, 1966.
Navidad

Una Navidad, al filo de la medianoche, (...) la puerta de la galerìa se abriò violentamente de un empujòn y diò paso a un hombre gordo y barbudo, con los ojos enrojecidos por el frìo y con la nariz como una cereza. Los negros lo acorralaron en el pasillo con sus linternas. (...) Con una mano se protegìa los ojos enrojecidos de la luz de las linternas, mientras se chupaba el bigote.
-Jo,jo,jo -dijo-. Me gustarìa quedarme un rato, pero tengo prisa. Llevo un programa muy apretado, saben. Jo,jo. He de irme...
Los negros avanzaron con sus làmparas. Le obligaron a permanecer seis años aquì antes de darle de alta, bien afeitado y flaco como un palo.
Ken Kesey
Atrapado sin salida.
Editorial Oveja Negra, 1984.
Dios

De vez en cuando un amigo se convertìa: algo que me hacìa vomitar. Yo tenìa tan poca necesidad de Dios como Èl de mì y con frecuencia me decìa que , si Dios existiera, irìa tranquilo a su encuentro y le escupirìa en la cara.
Henry Miller
Tròpico de capricornio.
Punto de lectura, Madrid, 2003
El corazòn de los hombres

Me parecìa inùtil querer cambiar el estado de cosas; estaba convencido de que, sin un cambio del corazòn, nada cambiarìa, ¿y quièn podìa cambiar el corazòn de los hombres?
Henry Miller
El enemigo

Era el peor enemigo de mì mismo. No habìa nada que deseara hacer que no pudiese igualmente dejar de hacer. Aun de niño, cuando no me faltaba nada, deseaba morir: querìa rendirme, porque luchar no tenìa sentido para mì. Consideraba que la continuaciòn de una existencia que no habìa pedido no iba a probar, verificar, añadir ni substraer nada. Todos los que me rodeaban eran fracasados o, si no, rìdiculos. Sobre todo, los que habìan tenido èxito.
Henry Miller.
Guìa para viajeros
Morgualos
Si un morgualo se enamora, no necesita decirselo al morgualo de sus amores. Le bastará soñar con él por tres noches para que el otro lo sepa.
Frusos
El amor del fruso dura ocho días y es el único amor comprobadamente eterno que existe, pues también ocho días dura la vida del fruso.(...)
Los frusos viven el uno para el otro durante todos los instantes de su vida, hasta el momento en que la muerte los junta en el paraíso de los frusos, donde ambos se convertiran en un solo ser que , como todo ser que está solo, se pasa la eternidad de su paraíso buscando un amor.
Demhitiones
Un demhitión recién nacido puede escoger la existencia o denegarla: después d edos años de imperceptible observación y noviciado d ela vida, el joven e invisible demhitión decide libremente si se disuelve en la nada o si cobra existencia real...
Brotauros
No obstantes que hay dos sexos, los brotauros no se reproducen por ninguna clase de contacto físico, sino por la risa. Si un brotauro intempestivamente, sin él mismo esperarlo, se echa a reír y otro brotauro se contagia de esa carcajada, en el lugar donde choquen las ondas de amabas risas, aparecerá un nuevo brotauro...
Darío Jaramillo Agudelo.
Guía para viajeros.
Fondo de Cultura Economíca, Bogotá, 2005.
Inoculaciòn

En cuanto se escribe algo, ese algo pierde el valor de la sorpresa, asì como un virus pierde su ventaja cuando un virus debilitado ha creado anticuerpos alertados. De manera que, relatando mi experiencia logrè cierta inmunidad ante otras aventuras peligrosas del mismo tipo.
William Burroughs.
Marica.
Palabras por ahì
El hombre invisible
Un toxicòmano respeta poco su imagen. Usa la ropa màs sucia y gastada y no siente ninguna necesidad de llamar la atenciòn. Durante mi perìodo de adicciòn en Tànger, me conocìan como El Hombre Invisible. Esta desintegraciòn de la propia imagen se traduce a menudo en una sed indiscriminada de imàgenes. Billie Holliday dijo que supo que se habìa desenganchado de la droga cuando dejò de ver la televisiòn.
William Burroughs.
Marica. Editorial Anagrama, S. A., Barcelona, 2002.
Una perla
William Burroughs
Gustavo Tatis Guerra.
Génesis
Dios
hizo el universo
mientras soñaba.
Vigía
Vivir
Oficio del que está en el día y es el día.
Oficio del que está en la noche y es la noche.
Umbral
Antes de Dios
su delirio que hizo al universo
estaba el viento
la música del viento
el murmullo de Dios
el alfabeto sin principio d elos sueños.
Existo
Breve como todo milagro.
Breve el hechizo de existir.
En un parpadeo
el fulgor de otro parpadeo
El ángel
Vendrá el ángel
a pleno día
a recordarnos
una antigua
perdida
noción de alas.
El hombre
Entre el cielo y la tierra
teje su aventura
una urdimbre su corazón
un laberinto
y no hay otra morada.
Cosmos
Como un niño
el universo se amamnta
de la leche del misterio
Monólogo de Dios
Entre tu corazón y el mío
no me canso de hilar
un cielo que no cesa.
Gustavo Tatis Guerra.
El edén encendido.
Fundación Simón y Lola Guberek, Santa Fe de Bogotá, 1994.
Mujeres
-sabes -dijo-, los hay que simplemente no se les dan las mujeres. a mí, por ejemplo, nunca se me dieron demasiado bien.y me fastidia muchísimo todo el asunto. y cuando termina te sientes como si el jodido fueras tu.
-¿quieres tomarme el pelo?
sabes bien lo que quiero decir: tienes la sensación de que te timaron, de que te estafaron. los calzoncillos allí en el suelo con su levísima mancha-mierda estival y ella camino del baño, victoriosa. y tú allí tumbado mirando el techo con la cara fláccida, preguntándote qué coño es aquello, sabiendo que tendrás que escuchar su cháchara huera el resto de la noche...
Charles Bukowski.
Escritos de un viejo indecente.
Fontanarrosa

Nuevos aforismos de Ernesto Esteban Etchenique:
-Quien rìe ùltimo , de la desgracia ajena, rìe mejor.
-Dios aprieta pero no ahorca ni cae en el sadismo.
-No te quejes por haber caìdo en la porqueriza. Aùn no te han devorado los cerdos.
-Donde pasè, dejè mi huella. Despuès, pavimentaron.
-Qise conocerme a mì mismo. Cuando me hallè, estaba muy cambiado.
-Se aprende màs en la derrota que en la victoria, pero,...¿prefiero esa ignorancia!
-Reconoce tu idiotez y seràs un idiota lùcido.
-La hiena rìe pues no piensa en el mañana.
-Si tropiezas dos veces con la misma piedra... ¡sàcala de allì!
-Te regalarìa las estrellas, pero te has empecinado en un par de zapatos.
-Dios me señalò con su dedo...¡y me lo metiò en un ojo!
-Mientras màs brillante la luz, mayor el gasto.
-Una palabra pude herir. Pero un martillazo es feroz.
-Haz el mal sin mirar a cual.
-El loro plagia las palabras, pero quien està preso es el canario.
Roberto Fontanarrosa

Tras enterarme de la muerte del dibujante y escritor Roberto Fontanarrosa, dì por casualidad con estos apuntes entre la multitud de papeles que acumulo en casa:
Aforismos de Ernesto Esteban Etchenique:
-Mientras màs sè, menos sè. No sè.
-No juzgar a los hombres por sus actos. Condenarlos.
-Si todos los hombres del mundo se tomaran de las manos...¡Cuàn larga serìa esa fila!
-Piensa un minuto y seràs justo. Piensa una hora y se te harà tarde.
-Quieres vivir todos los dìas. Ya aburres.
-Se puede hacer una armadura con papel. Pero no te pelees.
-Todo lo que pueda depararte la vida, de ahora en màs, es basura
-El fruto de la codicia es amargo. Pero no hay otra cosa.
-Todo aquel es quien pudiera no haber sido, de serlo antes.
-Una vida màs larga...¿acortarìa La Muerte?
-No intentes demostrarme tu escepticismo. Yo no te creo.
-Si tu mejor amigo te incrusta un puñal en la espalda...desconfìa de tu amistad.
Cuentos reunidos.
Alfaguara S.A, Bogotà, 2004.
Literatura y vida

La literatura es asì, e igual la vida: uno no es, ni vive, ni escribe lo que quiere, sino lo que puede.
Fernando Vallejo.
El fuego secreto.
Planeta colombiana editorial, s.a., Bogotà, 1987.
Conjetura

La conjetura es necia. La vida no avanza en condicional, va derecho, sin desviaciones, sin titubeos, dejàndo atràs en cada punto de su lìnea recta las infinitas encrucijadas de lo posible, de lo que parte, entre muchos, justo el camino que no tomamos, el que llevaba a la dicha. Asì acabamos siendo lo que somos.
Fernando Vallejo.
Amor

He ahì el gran problema del amor, que no sabe a donde va. Va en su gratitud a la deriva. Y el hombre a la postre siempre, pero siempre quiere llegar.
Fernando Vallejo.
Suprema razòn del hombre

Le mataron y nunca supe por què. Tal vez por la suprema razòn del hombre, que es de los niños: porque sì.
Fernando Vallejo.
Peso

Lo que le pesa al hombre no es la ropa sino su carga de abstracciòn.
Fernando Vallejo.
Grande minicuentos fantásticos.
No sólo no creía en fantasmas, sino que ni siquiera los temía.
Georg Christoph Lichtenberg.
En Amalfi, al terminar la zona costanera, hay un malecón que entra en el mar y la noche. Se oye ladrar un perro más allá de la última farola.
Julio Cortázar.
Él cuenta sucedidos de la gentecilla linda del pueblo, la gente recién creada, que huele a barro todavía; y también cuenta los sucedidos de algunos tipos estrafalarios que él conoció, como aquél espejero que hacía espejos y en ellos se metía y se perdía, o aquel apagador de volcanes que el diablo dejó tuerto, por venganza, escupiéndole en un ojo.
Eduardo Galeano.
Mes estrechaba entre sus brazos chatos y se adhería a mi cuerpo, con una violenta viscosidad de molusco. Una secreción pegajosa me iba envolviendo, poco a poco, hasta lograr inmovilizarme. De cada uno de sus poros surgía una especie de uña que me perforaba la epidermis. Sus senos comenzaban a hervir. Una exudación fosforescente le iluminaba el e el cuello, las caderas ¡hasta que su sexo –lleno de espinas y de tentáculos- se incrustaba en mi sexo, precipitándome en una serie de espasmos exasperantes.
Oliverio Girando.
Grandes minicuentos fantásticos. Selección de Benito Arias García, Alfaguara, 2005
Poemas de José Manuel Arango
VI.Armonía.
perdido
por los ciegos senderos
de la música
tienes
el rostro
que tendrás en la muerte.
VII. Visita
si en mitad de la noche
nos despierta un olor de incendio
y abrimos la ventana y entre los árboles
hechos de dura sombra está solo
el aroma de las frutas en sazón
qué más sino la dolorosa alegría
de que nos hayan visitado una vez
los rojos querubines del fuego.
VIII. Hölderlin
Quizá la locura
Es el castigo
Para el que viola un recinto secreto
Y mira los ojos de un animal
Terrible.
IX
vagó toda la noche por calles desiertas
maldiciendo
alguien lo llamó por un nombre que no era
el suyo
pero sabía que era a él a quien llamaban.
X Ciudad.
1.
como repiten las manos
del ciego
la forma de una vacija
o recorren un rostro, minuciosamente
así voy, en la noche, por
la ciudad
(mujer
rencorosamente poseída
y vasto territorio del tacto:
conozco
el sabor agrio de tu sexo)
2.
rincones insidiosos, pasajes
ocultos, normas
arteras
y en mí
un mapa de la oscuridad.
3.
y no cruzo el puente de piedra
porque ya no hay piedra; no toco
los muros; pienso
otros muros vanos; descamino
los sitios, ya interiores, del hábito
4.
plazas posibles
donde el reloj marca otras horas
las calles que el ciego prefiere
y frecuenta
laberintos en la memoria.
XXV
negrura amenazante detrás de los párpados entre
el cerrar
y el abrir los ojos
la nada
de nuevo
este desolado estupor
XXVI. Augurio
repentina
la muerte canta
en los grifos
del agua.
XVII. Insomnio
aguas sombrías donde un pez de plata
son su fosforescencia alumbra
-para nadie- los restos
de ignotos naufragios
toda la noche
el viento ha golpeado
en la ventana
toda la noche
pasada en vela
tratando de recordar un rostro.
XXXII. La emboscada
mientras el viajero
se calza para el camino
la muerte
se esconde
en los espantapájaros.
XXXIV. Paraíso
infancia
vuelta a encontrar, al morder una fruta
en su sabor olvidado.
XXXVI
a veces
veo en mis manos las manos
de mi padre y mi voz
es la suya
un oscuro terror
me toca
quizá en la noche
sueño sus sueños
y la fría furia
y el recuerdo de lugares no vistos
son él, repitiéndose
soy él, que vuelve
cara detenida de mi padre
bajo la piel, sobre los huesos de mi cara
XLIII
qué son los curvos caminos
las ciudades de piedra donde un mismo hombre
canta y maldice en cien legnguas diversas
si de ti mismo nacen la memoria
y la fatiga de los viajes
y tras el último regreso
envejecido y solo
llegarás a saber
que no saliste nunca
del dédalo
de tu palma.
José Manuel Arango.
Poemas, Ediciones Autores Antioqueños, Medellín, 1991.
Poesìa colombiana
Poemas de Gustavo Tatis Guerra, del libro Convidado de las nubes, Editorial Lealon, Medellìn, 1993:
SIGNOS DEL CIELO
Lector de nubes
eso soy
En el cielo
otra vida
tu rostro borrado por los pàjaros.
LLUVIA
Mi oficio de niño
era la lluvia
Desanudaba
mi alma
de agua
en la corriente
LOCURA
Limpia y pura
como los vegetales
es la locura
del que lee en las nubes
el secreto de los dioses.
PÀJAROS
Con sus alas
escriben
la ìntima
errrancia
del cielo
PREGUNTA
Oh Dios
¡en què silencio
hiciste el leve
corazòn de la nube?
POEMA
Los dìas
uno tras otro
que me alucinan.
Poema de Roberto Bolaños
De Katarsis, fusilè este poemita de Roberto Bolaños:
RESURRECCIÓN
La poesía entra en el sueño
como un buzo en un lago.
La poesía, más valiente que nadie,
entra y cae
a plomo
en un lago infinito como Loch Ness
o turbio e infausto como el lago Balatón.
Contempladla desde el fondo:
un buzo
inocente
envuelto en las plumas
de la voluntad.
La poesía entra en el sueño
como un buzo muerto
en el ojo de Dios.
La mira del Señor
SEÑOR
libra a mi patria
de la riqueza y el abuso
del poder
No nos des màs de lo necesario
para vivir
pero danos el sentido
de vivir
¡Haznos un pueblo digno!
Que no falte en nuestra mesa
al lado del pan
un rayo de sol
y un olivo de paz que florezca
en el corazòn del pueblo
Danos tambièn manos limpias
para recoger las cosechas
y bendecir el Universo
Señor
danos la riqueza en conciencia
haznos invensibles con el poder
del amor
y para defender todo eso
la libertad
el pan
la justicia
danos coraje
un rifle
¡y buena punterìa!
Gonzalo Arango.
Exilio

Recorro todos los estadios de la eternidad: nada, ninguna presencia, ningùn signo. Lo humano està ausente de este mundo.
Oh dioses, ¿dònde ocultàis a los mortales?
La idea de que tendrè que vivir toda la eternidad en esta ausencia, abruma mi alma con el peso de un exilio.
Gonzalo Arango
Dios

No veo a Dios ni tengo esperanzas de encontrarlo.
Me pongo a buscar desesperadamente aquella mujer que amè en la tierra, de quien una vez màs me vendrìa la salvaciòn.
Gonzalo Arango
Porvenir

Del porvenir nadie tenìa la culpa. Lo màs seguro para nosotros era que no habìa porvenir. Que este hilo tenso de la vida iba a romperse una mañana de sol como èsta. Y por eso amabamos hasta el delirio a este gran rey de la creaciòn, que alguna vez, entre sus infinitos ciclos, dejarìa de brillar para nosotros. Esta verdad no la perdìamos de vista, y nos confiàbamos a esta luz que definìa nuestra porciòn de existencia infinita en el mundo.
Gonzalo Arango.
El amor o el nadaìsmo...

Una de esas mañanas estallò la paciencia de Amilkar U, en un reproche desolado, infeliz:
-Gonzalo, basta: el nadaìsmo o el amor...
-El amor-dije...
(...)
...el amor es mi manera de ser nadaìsta.
Gonzalo Arango
Palabra

La Palbra està dividida en en unidades que juntas formaràn una pieza y asì deben de ser tomadas; pero las piezas pueden ser consideradas en cualquier orden ya que estàn unidas en sentidos contrarios, dentro y fuera, arriba y abajo, como en una combinaciòn amorosa interesante.
William Burroughs.
Grupos de poder

Los grupos de poder del mundo cortan freneticamente las lìneas de conexiòn...El Planeta deriva al azar hacia un destino de insecto...La Termodinàmica ha vencido por abandono...los orgonoes siguen en la lìnea de salida...Cristo desangrado...el Tiempo se agota...
William Burroughs.
Escribir

Sòlo hay una cosa de la que puede escribir un escritor: lo que està ante sus sentidos en el momento de escribir...Soy un aparato para grabar...No pretendo imponer "relato", "argumento", "continuidad"... (...) El escritor se ve a sì mismo leyendo en el espejo como siempre ...
William Burroughs.
El almuerzo desnudo
Màs aventura

Una aventura no se empieza de nuevo, ni se prolonga. (...) He pensado lo siguiente: para que el suceo màs trivial e convierta en aventura, es necesario y sufuciente contarlo. Esto es lo que engaña a la gente; el hombre es siempre un narrador de historias; vive rodeado de sus historias y de las ajenas, vè a travès de ellas todo lo que le sucede; y trata de vivir su vida como si la contara.
Pero hay que escoger: o vivir o contar...
Jean Paul Sartre.
Aventura

Algo comienza para terminar: la aventura no admite añadidos; sòlo cobra sentido con su muerte. Hacia esta muerte, que acaso sea tambièn la mìa, me veo arrastrado irremisiblemente. Cada instante aparece para traer los siguientes. Me aferro a cada instante con toda el alma; sè que es ùnico, irreemplazable, y sin embargo no moverìa un dedo para impedir su aniquilaciòn.
Jean Paul Sartre.
La Naùsea.
Porvenir

Veo el porvenir. Està allì en la calle, apenas màs pàlido que el presente. ¿Què necesidad tiene de realizarse? ¿Què ganarà con ello? (...) Aùn asì el tiempo viene lentamente a la existencia, se hace esperar y cuando llega uno siente asco porque cae en la cuenta de que hacìa mucho que estaba allì.
Jean Paul Sartre
Cancioncita triste

-"Oh, la triste mùsica de todo, he hecho todo, he visto todo, he hecho todo con todos", digo con el telefono en la mano, "el mundo avanza con el afàn de un estudiante de escuela secundaria por aprender lo que llama las cosas Nuevas, la misma cancioncita triste de la verdad de la muerte....porque la razòn por la que hablo tanto de la muerte es que en realidad estoy hablando de la vida, no se puede morir sin vivir.
Jack Kerouac.
Big Sur.
Experiencias

Sòlo el tonto espera repetir una experiencia, el sensato sabe que a toda experiencia hay que considerarla como una bendiciòn. Todo lo que tratamos de negar o rechazar es precisamente lo que necesitamos; nuestra necesidad misma es la que con frecuencia nos paraliza, nos impide dar la bienvenida a una experiencia (buena o mala)
Henry Miller.
Paraìso

En un paraìso no se predica ni se enseña. Se prectica la vida perfecta o se reniega.
Henry Miller.
Visiòn paradìsiaca.

La visiòn es por completo una facultad creadora; utiliza el cuerpo y la mente como el navegante emplea sus instrumentos. Dispuesto a todo y alerta, poco importa si uno se encuentra un suspuesto atajo para las Indias o si descubre un nuevo mundo. Todo pide ser descubierto, no accidentalmente, sini intuitivamente. Si se busca intuitivamente, el destino de uno nunca està en un màs allà del tiempo o del espacio, sino siempre aquì y ahora. Si estamos llegando y partiendo constantemente, es tambièn cierto que estamos eternamente anclados. El destino de uno nunca es un lugar, sino màs bien una manera nueva de ver las cosas. Esto equivale a decir que no hay lìmites para la visiòn. Igualmente, no hay lìmites para el paraìso. Todo paraìso digno de este nombre puede soportar todos los defectos de la creaciòn sin sufrir merma ni màcula.
Henry Miller.
Ventanas

¿Què puede uno decirle a un hombre que insiste en crearse su propia prisiòn?
Hay un tipo de persona que, despuès de descubrir lo que considera un paraìso, procede a hallr defectos en èl. Con el tiempo el paraìso de ese hombre se convierte en algo peor que el infierno del que ha escapado.
Ciertamente, el paraìso, cualquiera que sea, dondequiera que estè, tiene defectos. (Defectos paradisìacos, si querèis) Si no los tuviese no podrìa atraer los corazones de hombres o de àngeles.
Se nos dice que las ventanas del alma son infinitas. Y es con los ojos del alma con los que se ve en el paraìso. Si hay defectos en vuestro paraìso, abrid màs ventanas.
Henry Miller.
Los poetas mienten III
Sòlo el poeta sabe de su radical inexistencia
Èl es apenas esa ficciòn construida por sus versos.
La red de mentiras tercas
donde busca atrapar
una muchacha
tan dura como la piedra,
tan libre como el viento,
tan entrañable como el abrazo
que se dan
quienes se quieren y tiemblan.
Juan Gustavo Cobo Borda
Revista Ateneo, Nùm. 6. 1998.
Trilce XV
En el rincòn aquel, donde dormimos juntos
tantas noches, ahora me he sentado
a caminar. La caja de los novios difuntos
fue sacada, o tal vez què habrà pasado.
Has venido temprano a otros asuntos
y ya no estàs. Es el rincòn
donde a tu lado, leì una noche,
entre tus tiernos puntos
un cuento de Daudet. Es el rincòn
amado no lo equivoques.
Me he puesto a recordar los dìas
de verano idos, tu entrar y salir,
poca y harta pàlida por los cuartos.
En esta noche pluviosa,
ya lejos de ambos dos, salto de pronto...
Son dos puertas abrièndose cerràndose,
dos puertas que al viento van y vienen
sombra a sombra
Cèsar Vallejo
Dos cowboys

En un bar de cowboys de Roswell, Nuevo Mèxico, oì por casualidad: Primer Cowboy: ¡Eh, Jed! ¿Què tal? ¿Còmo te encuentras? Segundo Cowboy: Bien. Muy bien. Me encuentro tan bien, que èsta mañana no he tenido que cascàrmela para ponerme el corazòn en marcha.
Truman Capote.
La Nueva Era

Andamos en pos de una meta superior, el encuentro con noxotros mismos.
Resulta que en una ola desesperada de la
civilizaciòn hemos sido abortados en estas playas
inhòspitas del planet, sin amor y divorciados de
Dios.
Aquì, entre las orillas de un abismo y un desierto
nos ahogamos.
Gonzalo Arango.
Paraìso
El anhelo de un paraìso, bien sea en este mundo o en el màs allà, casi ha desaparecido. En vez de una idèe force se ha convertido en una idèe fixe. De un mito potente ha degenerado en un tabù. Los hombres sacrificarìan sus vidas para lograr un mundo mejor, sea lo que fuere que eso pueda significar, pero no se moveràn un centìmetro para alcanzar el paraìso. Ni tampoco se esforzaràn por crear una migaja de paraìso en el infierno en que se encuentran. Es mucho màs fàcil, y màs sangriento, hacer una revoluciòn, lo que significa, para decirlo sencillamente, establecer otro status quo diferente. Si el paraìso fuera realizable -¡tal es la rèplica clàsica!- dejarìa de ser un paraìso.
Henry Miller.
El viento
¡El viento! ¡El viento!
Todos los cerebros contienen aceite, olvidad engullir las impurezas y los deseos, la llama oculta serà vuestro aliento, cuerpos y fuego estàn en sus manos.
¡El viento! ¡El viento!
El color fèertil, el mar espacioso, ¿quièn proseguirà la jerarquìa de su fabricaciòn? Rotas las cristalerìas sobre el basalto de los tumores, en la garganta del volcàn se ha deslizado un largo cometa. Lluvia de langostas, los salmos brotan en largas barbas de la boca del bàrbaro en otoño, otoño que sofoca los pozos, testigo indiscutible del estremecimiento solar a nuestros pies:
Cal, calvo, ceniza.
Tristan Tzara.
Otro
Cuando uno no ama su vida, cuando se sabe que hay que cambiar de vida no hay posibilidad de elegir, ¿no le parece? ¿Què hacer para ser otro? Eso es imposible. Serìa menester no ser ya nadie, olvidarse de sì mismo, por lo menos una vez (...) Sì, hemos perdido la luz, las mañanas, la santa inocencia de quien se perdona a sì mismo.
Albert Camus.
Libertad
....es una penosa faena, y una carrera de fondo solitaria y extenuante...
Albert Camus.
Crimen
¡Ah, quièn hubiera creìdo que el crimen no consiste tanto en hacer morir como en no morir uno mismo!
Albert Camus.
Razones
Siempre hay razones para asesinar a un hombre. En cambio, resulta imposible justificar que viva.
Albert Camus.
Dios

Dios no es necesario para crear la culpabilidad ni para castigar (...) La ùnica utilidad de Dios consistìa en garantizar la inocencia.
Albert Camus.
Inocencia y culpabilidad.

Ademàs, no podemos afirmar la inocencia de nadie, en tanto que sì podemos afirmar con seguridad la culpabilidad de todo. Cada hombre dà testimonio del crimen de todos los demàs, esa es mi fe y mi esperanza.
Albert Camus.
I·ve been taken for a fool, so many times....

Puesto que tenìa necesidad de amar y de que me amaran, crì estar enamorado. Dicho de otra manera, que hice el tonto.
Albert Camus.
La muerte del cuerpo

...La muerte del cuerpo, a juzgar por las que habìa visto, era, por sì misma, un castigo suficiente, que lo absolvìa todo. Se ganaba uno la salvaciòn ( es decir, el derecho a desaparecer definitivamente) con el sudor de la agonìa.
Albert Camus.
Culpables

En suma, que al mismo tiempo querrìamos no ser culpables y no hacer esfuerzo de purificarnos. No tenemos ni suficiente cinismo ni suficiente virtud; no poseemos ni la energìa del mal ni la del bien.
Albert Camus.
Juicio

Sin embargo, no hay mèrito alguno en ser honrado o inteligente de nacimiento, asì como seguramente no se es màs responsable por ser un criminal natural que circunstancial. Pero esos bribones quieren la gracia, es decir, la irresponsabilidad, y entonces alegan, sin verguenza alguna, justificaciones de la naturaleza o excusas de las circunstancias, aunque sean contradictorias. Lo esencial es ser inocente, que sus virtudes, por gracia de nacimiento, no puedan ponerse en tela de juicio, y que sus faltas, nacidas de una desgracia pasajera, sean siempre transitorias. Es lo que le decìa: se trata de sustraerse al juicio.
Albert Camus.
Ser dudoso

Para dejar de ser dudoso, hay que dejar de ser, lisa y llanamente.
Albert Camus.
Amor

El acto de amor es, en verdad, una confesiòn. En èl grita ostensiblemente el egoìsmo, se manifiesta la vanidad, o bien se revela la verdadera generosidad.
Albert Camus.
Padre

"No se contesta al padre" ¿Conoce usted la fòrmula? En cierto sentido es muy singular, porque, ¿a quièn contestar en este mundo, sino a los que queremos?
Albert Camus
Cuerpo

Cuando el cuerpo està triste, el corazòn languidece.
Albert Camus.
La caìda.
Prision

...Era allì donde experimentaba un vivìsimo deseo de viajar;parecìame que si hubiera continuado camino adelante y traspasado la lìnea en que el cielo se confunde con la tierra, habrìa encontrado allì la soluciòn del enigma: una vida nueva, mil veces màs accidentada que la nuestra;...Sì, tenìa muchas aspiraciones; pero enseguida pensè que hasta en la prisiòn se podìa encontrar mucha vida.
Fedor Dostoievsky.
El idiota.
Tristeza

Pero ahora tengo tanta tristez encima, que hasta de mis propios pensamientos me compadezco,y aunque,madrecita,con la compasiòn no se logra nada, bien lo sè, de todas formas te hace a ti mismo un poco de justicia. Confieso querida mìa, que en ocasiones, uno mismo se humilla sin razòn alguno, se desprecia...Si lo expresaramos en una metàfora, eso ocurre porque tù mismo te sientes acobardado, acorralado...
Dostoievsky.
Desgracia

¡Ay, amigo mìo, la desgracia es una enfermedad contagiosa! Los desdichados y los pobres deberìan rehuirse unos a otros para no contagiarse màs.
Dostoievsky.
Pobres gentes.
Libro

...Vives sin saber que tienes a tu alcance un libro donde toda tu vida se lee como en la palma de la mano. Cuando lees ese libro, empiezas a recordar poco a poco aquellas cosas en que no habìas caìdo antes, empiezas abuscar y a descifrar.
Dostoievsky.
