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estabolsanoesunjuguete

Revolución

algunos tienen puestas en la revolución sus esperanzas, pero cuando te revelas e instauras tu nuevo gobierno descubres que tu nuevo gobierno es aún el mismo buen Papá de siempre. Sólo que con una máscara de cartón.

(…)

sí, revolución suena como muy romántico. pero no lo es . es sangre y tripas y locura; es niños asesinados por interponerse en el camino, niños que no entienden que coño pasa. Es tu puta, tu mujer con el vientre abierto de un bayonetazo y violada luego ante tus ojos. Es hombres torturando a hombres que antes reían con los dibujos del ratón Mickey.

hasta  ahora sólo he visto ese anhelo emocional y romántico de Revolución; no he visto ni un solo dirigente sólido ni una plataforma realista que aseguren CONTRA la traición que hasta ahora siguió luego siempre. si he de matar a un hombre, no quiero verle sustituido por una copia fiel del mismo hombre y el mismo sistema. hemos  malgastado la historia como una pandilla de borrachos jugando a los dados en los retretes del  bar del barrio. me  da vergüenza ser miembro de la especie humana. pero  no quiero añadir nada a esa vergüenza, quiero raspar  y quitar un poquito  de ella.

no quiero decir que haya que renunciar. estoy a favor del auténtico espíritu humano, esté donde esté, donde se haya escondido, sea lo que sea. pero cuidado con los farsantes que lo pintan todo de color de rosa y te dejan en la estacada con 4 polis feroces y ocho o nueve muchachos de la guardia nacional y sólo tu ombligo por última oración.

(…)

dios decía ESPERA  y es duro esperar con la tripa vacía y ya el alma no se siente tan bien y quizás no pases de los 55. y la última vez que dios apareció fue hace ya casi 2000 años y no hizo más que unos cuantos trucos baratos de prestidigitador, dejó que unos cauntos judíos le liaran y luego se largó. uno acaba cansado de sufrir. los propios dientes de la propia boca no bastan para matarle a uno…

Charles Bukowski.

Escritos de un viejo  indecente.

 

PD 2015:

Resubo el archivo:

Escritos de un viejo Bukowski indecente.

Bestiario

El rinoceronte: El gran rinoceronte se detiene. Alza la cabeza. Recula un poco. Gira en redondo y dispara su pieza de artilleria. Embiste como un ariete, con un solo cuerno de toro blindado, embravecido y cegato, en arranque total de filosofia positivista.

Nunca da en el blanco, pero queda siempre satisfecho de su fuerza.

El sapo: Salta de vez en cuando, sólo para comprobar su radical estático. El salto tiene algo de latido: viéndolo bien, el sapo es todo corazón.

(…)

En su actitud de esfinge hay una secreta proposición de canje, y la fealdad del sapo aparece ante nosotros con una abrumadora cualidad de espejo.

El avestruz: Más que pollo, polluelo gigantesco entre pañales. El mejor ejemplo sin duda para la falda más corta y el escote más bajo. Aunque siempre está a medio vestir, el avestruz prodiga sus harapos a toda gala superflua, y ha pasado de moda solo en apariencia. Si sus plumas “ya no se llevan” las damas elegantes visten de buena gana su inopia con virtudes y perifollos de avestruz: el ave que se engalana pero que siempre deja la íntima fealdad al descubierto. Llegado el caso, si no esconden la cabeza, cierran por lo menos los ojos “a lo que venga”. Con sin igual desparpajo lucen su liviandad de criterio y engullen cuanto se les ofrece ala vista, entregando el consumo al azar de una buena conciencia digestiva.

 

J. J. Arreola.

Bestiario

Editorial Joaquín Mortiz S.A., México, 1972.

Aforismos

¿Ah , cuántas veces me habré confesado a la noche, con esperanzas de que me absuelva! ¿Y no lo ha hecho!

 

Mi hipocondría es ciertamente la capacidad de extraer en cualquier suceso de la vida, llámese como se llame, la mayor cantidad de veneno en beneficio propio.

 

Hay cierto estado (bastante frecuente , el menos para mí) en el que la presencia de una persona queridísima es tan insufrible como su ausencia, o al menos en su presencia no sentimos el placer que  anticipábamos durante la insoportable ausencia.

 

En la Tierra no hay superficie más interesante que el rostro humano.

 

Nuestro mundo llegará a ser tan refinado que creer en Dios resultará tan ridículo como hoy en día creer en fantasmas

 

¿Creéis acaso que el buen Dios es católico?

 

En el mundo los santos han logrado más en escultura que vivos.

 

¿Es nuestro concepto de Dios algo más que una personificación de lo incomprensible?

 

El escritor da cuerpo a las metáforas; el lector, alma.

 

Pasaron a la cripta familiar de mis pecados juveniles, la de los malos libros.

 

Podemos estar seguros de que en ningún buen poema el primer verso se escribió al principio.

 

Quien tenga dos pantalones, que venda uno y compre este libro.

 

Darle el último toque a una obra, es decir, quemarla.

Georg Christoph Lichtenberg.

Fondo de cultura economica, México, 1995.

Los seguidores

 (...)

Conocì a Gagarin en la calle.(...). Èl habìa instalado un telescopio en la acera.

-Vea a Fobos- me dijo-. Perderà pocos segundos.

(...) Yo no habìa visto el cielo. A diario està uno todo el tiempo bajo techos o mirando hacia adelante. De modo que vì a  Fobos minusculo en el cielo y me sentì maleable.

Dìas despuès me llevò a la azotea del Hotel Atlantico, entonces abandonado, donde se congregaban en las noches con los telescopios. El sabìa la posiciòn de los astros y cada vez nos los indicaba. Nosotros amanecìamos vindolos, invadidos de asombro, con la certidumbre de que el contenido del cielo no està ni arriba ni abajo y que se està alejando.

(...) Y nos multiplicabamos. (...) Pero siendo tantos se le dificultò a Gagarin mantener el control. Se presentaron riñas (...) Y luego comenzò a gestarse el malestar de un puñado contra Gagarin.

(...) Entonces ocurriò el percance. Uno de los detractores cayò arrojado desde la escalera entre los pisos doce y trece despuès de una rencilla. Y sus amigos acusaron a Gagarin de inspirador del homicidio e hicieron que lo arrestaran.

Muchos han vuelto a su modo de vida anterior. (...) Porque la detenciòn de Gagarin se difundiò por los noticieros y ahora nos echan de los edificios (...) O si nos descubren mirando nos quitan los telescopios y nos obligan a bajr y a dispersarnos.

Heider Rojas

Algeciras, Huila, 1963.

Supresiòn de las cartas

Ediciones indice, Santa Fe de Bogotà, 1999.

Caìn

Siento inclinaciòn hacia la herejìa de Caìn (...) . Dejo que mi hermano se vaya al diablo a su manera.

Robert Louis Stevenson.

Cuentos fantàsticos

El libro

Fustigué los estantes de las bibliotecas públicas en busca de aquél libro.

Desesperado, interrogué las vitrinas de las librerías, aún cuando presentía que dicho volumen no estaría en ellas, por no tratarse de un best sellers. Recorrí con ardor los puestos de los vendedores de libros de segunda, pero al parecer los dioses no me eran propicios en esta búsqueda insensata.

Esa noche, soñé con el libro.

Al despertar, interrogué mis paginas ajadas y encontré un fragmento del libro en uno de mis poemas mal logrados; sorprendido, me mire al espejo y hallé un párrafo completo reflejado en el...

Quiera Dios que algún día me esté dado leer el libro entero...

Bufón.

El ùltimo hombre

Cuenta la leyenda que el ùltimo hombre bajò de su aparato mecànico, ahora inservible por falta de combustible, y  arrastrò su vida apagada hasta el mar, fuente de toda vida y respuesta y desde allì, postrado, clamò para que su Dios compareciera...

Dicen los charlatanes, alrededor de la hoguera, cuando la tribu se reùne despuès de comer a contar historias y a acicalarse, que el hombre no obtuvo respuesta, debido a que su dios se habìa desentendido de èl o lo habìa olvidado, quizàs porque el dios estaba senil o enfermo o tal vez porque estaba muerto.

Sin embargo,los sabios señalan que el hombre no consiguiò respuesta, simplemente porque Dios era èl y èl estaba con Dios, y que al morir el hombre Dios desapareciò con èl...

Bufòn.

30-IX-05

La nave.

La vieja y oxidada nave espacial llegò dando tumbos a travès del tiempo vacìo del espacio interestelar, hasta arribar a aquèl lejano planeta, donde sus habitantes la acogieron.

Durante mucho tiempo estuvieron indecisos sobre si abrirla o no, aùn cuando a simple vista comprendieron que se trataba de un medio de transporte, hueco en su interior, diseñado para que un ser viviente pudiera sobrevivir dentro de èl.

Cuando por fin de decidieron, comprobaron, no sin aprehensiòn, que se hallaban ante un fèretro flotante: su ùnico tripulante hacìa tiempo que habìa muerto a considerar por el estado del cuerpo.

Màs por nostalgia hacia aquèl explorador truncado que por curiosidad cientìfica -ya que su propia tecnologìa rebasaba con mucho la del desaparecido visitante-, se dedicaron a estudiar la nave. En la pared exterior, bajo la cabina de mando, hallaron escrito, con pintura ajena al resto del artefacto, unos caracteres que tardaron poco en descifrar, gracias a los muchos archivos entre tangibles y electrònicos hallados dentro del mismo aparato: La Española, decìa.

Despuès de muchas disquicisiones, concluyeron que se trataba del nombre de la nave , que presumiblemente habìa sido escrito allì por su solitario tripulante.

Pero nunca pudieron saber què significaba. Y ese fue el ùnico secreto que no pudieron arrancarle a la muerte...

 

Antes de embarcarse en su viaje sin retorno, Floyd Bowman sintiò la imperiosa necesidad de concederle un rasgo humanizante al frìo metal de la càpsula espacial, que habrìa de transportarlo millones de kilòmetros al olvido. La primera idea que se le ocurriò fue colocarle un nombre. Asì que tomò un tarro de pintura y con una brocha trazò el nombre de La Española, justo debajo de la cabina de mando en la cara exterior del aparato.

Y sonriò ante la alusiòn.

Pues La Española era el nombre del barco en que navegaba Jim Hawkins hacia la Isla del Tesoro, en la novela del mismo nombre que èl, Floyd Bowman, habìa leìdo cuando sòlo tenìa once años de edad...

26-02-06

Bufòn.

El ùltimo hombre

El ùltimo hombre levantò los ojos al cielo e implorò respuestas con un gemido estridente, antes de caer de bruces sobre la tierra desolada.

Al otro lado del tiempo, a miles de unidades astronòmicas de olvido, la entidad llamada Dom captò el dèbil  mensaje gracias a los dispositivos receptores de las màquinas blandas implantadas en su piel.

De inmediato Dom se conectò a la Inteligencia Central y asì supo que el mensaje provenìa de un planetoide extinto.

Por un instante, estuvo tentado de enviar una respuesta, acusando recibo de la sùplica interpuesta...

Pero la Inteligencia Central le hizo saber que no serìa necesario ya que , gracias a un extraño sentimiento llamado esperanza, el ùltimo hombre, en el ùltimo instante, tuvo la certeza de estar siendo escuchado...

24-02-07

Bufòn.

Penèlope

Ulises subiò a la màquina del tiempo y la puso en marcha.

Hacia el pasado estaba Penelope tal como la viò el primer dìa. Hacia el futuro, Penèlope tal como habrìa de verla al regresar...Pero siempre Penelòpe tejiendo la trama del tiempo...

Bufòn.

07-05-06

Sueños

El soñador despertò en las arenas grises de un Circo. Se desprendiò del Visor de Imàgenes Auto-generados y esperò la llegada de un tècnico del Sistema de Soporte.

Su sueño de evasiòn habìa fracasado por problemas tècnicos. Contrariado, el Soñador rogò que su sueño pudiera ser recuperado.

Mientras esperaba la llegada del Tècnico, se dedicò a recorrer la existencia de la que habìa querido escapar. Descubriò con desilusiòn que era un payaso trashumante de vida irrelevante, asì que deseò con desesperaciòn la restauraciòn de su sueño.Se llenò de una gran sorpresa cuando viò aparecer no aun tècnico, sino a su Asesor, un ejecutivo de rango intermedio, antipàticamente pulcro y distante.

-Quiero recuperar mi sueño- exigiò el Soñador.

-Me temo que eso es imposible, mìster Dick- respondiò el Asesor con muestras de extremada cortesìa, absolutamente profesional.

El Soñador se exasperò:

-Escuche... soy un infeliz payaso de circo de barrio...Debo salir de aquì, necesito recuperar mi sueño...

-Ese es precisamente el problema, mìster Dick. Usted no esun simple payaso de circo. Esto es sòlo un sueño generadopor usted, a partir de  nuestra consola P.E. 2030, de hace cinco años.

-¿Què?- el Soñador estaba desconcertado.

-Efectivamente, mìster Dick, hace cinco años usted era usuario de nuestra consola de sueños autogenerados, con la que soñaba ser un payaso errante. Con la puesta en el mercado de una nueva consola mejorada, usted quiso adquirir un nuevo sueño y, como ya es costumbre en usted, nos pidiò hacerlo a partir de su sueño de payaso para evitar tener que desconectarse del Sistema de Apoyo y evitarse todo el papeleo que ello conlleva...

-¿Còmo ya es costumbre? ¡Quiere decir...?-balbuceò el Soñador.

-Asì es. Usted ha estado usando nuestras consolas por màs de treinta años, saltando de un sueño a otro, a medida que la tecnologìa avanza...

-¿Màs de treinta años?-gimiò anonadado-. Pero...¿la joven de la que me enamorè?, ¿las oportunidades que perdì?...

-Todo eso no son màs que meros transcursos de su sueño, mìster Dick. Le recuerdo que nuestra tecnologìa sòlo presta el servicio de soporte: todo lo demàs , el argumento del sueño, dìgamos, corre por cuenta del soñador...Puede llamarlo libre albedrìo, si le parece...

-Y si esto es un sueño...¿què hay detràs?...

El Asesor consultò su computador portatil.

-En su sueño anterior usted fue un oscuro revolucionario en una repùblica del sur...Debo reconocer que sus sueños son modestos, mìster Dick, lo cual nos facilita mucho el trabajo...

-¿Y detràs de eso?

-Con nuestra consola P.E. 2027 usted formaba parte de un grupo de ladrones de banco...y antes de eso- se adelantò el Asesor- con nuestras consolas anteriores usted fue, sucesivamente, Guerrero, Amante, Trovador... Al parecer , està usted dispuesto a afrontar todos los arquetipos programables...

El Soñador a punto de derrumbarse, gimoteò:

-¿Y detràs de todo eso? ¿Què hay detràs de todos mis sueños?

La prestancia profesional del Asesor se descompuso ante la desesperaciòn real de su cleintey, por un segundo, apreciò como lo que en realidad era, un hombre tan cansado como el que màs. Pero se recuperò en seguida y consultò su computador, tan pequeño que le cabìa en un bolsillo.

-Bueno...me veo obligado a recordarle que hace exactamente treinta y un  años, usted firmò un contrato con nuestra compañìa, mediante el cual, su identidad, su cuerpo y sus sueños pasaban a formar parte de nuestros activos. Desde entonces, la compañìa se ha encargado de suministrarle el soporte tècnico para que usted pudiera dedicars a soñar con entera libertad... Nosotros, a cambio, obtenìamos todos los datos necesarios para mejorar el producto y el servicio...Sin embargo, usted ha sido un soñador durante tanto tiempo que su cuerpo ya no resistirìa sino un sueño màs, y de hecho, ni siquiera estamos seguros de que otro sueño sea recomendable...

-Pero dìgame, ¿quièn soy entonces?- gritò el Soñador al borde de las làgrimas, cayendo de rodillas sobre la arena de la pista circular, bajo la mirada apagada de las gradas vacìas.

-Yo..yo relalmente no lo sè, mìster Dick. Esos datos no estàn a mi alcance. Si es tan importante para usted, podrìa pasar una peticiòn por escrito que serà cuidadosamente estudiada y respondida dentro de los tèrminos...

El Soñador se levantò, clavò sus ojos inyectados en sangre en el Asesor y se sintiò henchir de odio. Con fiera presteza saltò sobre el ejecutivo inerme y extinguiò su aliento con las manos. Pero una fuerte luz roja y un timbre de alarma resonaron en su cabeza, haciendolo rodar por el suelo junto a su vìctima...

Un tècnico vestido de blanco irrumpiò en una impoluta habitaciòn de hospital y manipulò los aparatos de soporte, colocados junto a la cama en que yacìa mìster Dick, manipulandolos hasta normalizar los signos vitales.

Un pàlido Asesor entrò en la habitaciòn cuando todo hubo terminado:

-Esta vez haido uste demasiado lejos, mìster Dick. Estuvimos a punto de perderlo...-reprochò.

-No se preosupe, Aldiss- sonriò tristemente mìster Dick-, el antifaz del asesino era la ùnica y ùltima màscara que me quedaba por probar...

-Espero que lo haya disfrutado- dijo, con una frìa e indiferente cortesìa.

-Al cien por ciento-exclamò mìster Dick.

Aldiss tragò saliva y saliò del cuarto. Mìster Dick le hizo un guño al tècnico, quièn soltò una sonora carcajada.

-Y ahora , Gibson,-continuò mìster Dick-, desconecte todo mi soporte vital, por favor...

10-XI-05

Bufòn.

La respuesta

El Buscador se sentìa naufragar.

Presentìa que una vez habìa tenido la Respuesta, pero como entre sus facultades no estaba la de recordar o retener, ni la de asociar, omitir u olvidar hasta crear una memoria, desconocìa la situaciòn de la Ventana donde podìa acceder  a ella...

Asì que iniciò una nueva Bùsqueda, casi al azar.

Pensò que si no encontraba la Ventana donde se hallaba su respuesta, encontrarìa otra que lo remitiera a aquella, de manera que , en algùn momento, podrìa recrear una aproximaciòn  a la respuesta original...

A veces , sobre todo por las noches cuando estaba exhausto, anhelaba retroceder en el tiempo, porque tenìa la sensaciòn de que sòlo en su pasado o en sus sueños, volverìa a obtener la Respuesta...

29-X-05

Bufòn.

El buscador

El Buscador sabìa que estaba atrapado en el laberinto, pero no le importò. Estaba demasiado ocupado para preocuparse por ello.

Si antaño las personas le solicitaban sabidurìa, èl se limitaba a otorgarles un dogma, una profesiòn de fe, una ideologìa que ellos abrazaban hasta abrasarse...

Pero ya el Buscador no tenìa tiempo para jugar con las fatuas pretensiones de los Usuarios, quienes ahora exigìan informaciòn y entretenimiento, y èl debìa fagocitarlo todo y regurgitarlo, en tiempo real, sin ningùn asomo de trascendencia...

Bufòn.

El bibliotecario

Con el paso del tiempo, el Bibliotecario ya no fue necesario. El Buscador lo hacìa todo, tenìa todas las respuestas, o por lo menos, los Enlaces adecuados que podìan conllevar a esa respuesta.

Lejos de amilanarse ante esta situaciòn, el Bibliotecario se armò de paciencia y mala fe y empezò a tejer un laberinto, a construir una red donde atrapar al Buscador...

Bufòn.

 

Naturaleza robòtica

La doctora Susan Calvin yacìa en el piso de su inmaculado laboratorio, entre un amasijo de vìsceras y sangre.

La asèptica luz blanca de una làmpara permitìa ver que no sòlo habìa sido estrangulada y destripada, sino tambièn brutalmente abusada.

 Calvin habìa dedicado su vida entera al perfeccionamiento de organismos cibernèticos capaces de emular la naturaleza humana, aùn en su lao màs profundo, oscuro y miserable.

En un rincòn del laboratorio, la policìa encontrò al ùltimo robot sobre el que trabajaba la doctora Calvin, sumido en posiciòn fetal en un charco de sus propias deyecciones, totalmente ensimismado, chupando con frenesì el dedo pulgar de una de sus manos manchadas de sangre...

30-04-07

Bufòn.

 

Un crimen

La polìcia considerò aquèl acto como criminal, dada la alevosìa y el furor manifestados en el ataque, que resultò mortal.

La parte acusadora hablò de premeditaciòn.

El abogado defensor obtuvo la opiniòn profesional de varios especialistas, quienes hablaron de un profundo malestar narcisista.

Sin embargo, el hecho irrefutable era que el acusado habìa atacado a uno de sus clones -conocidos en el mercado como "copias"-, destrozàndole la cara con las uñas...

26-28--02-07

Aviso a los civilizados

Pero revolución supondría (…), la existencia de una clase que no sólo odia a su opresor, sino que sabe cómo  combatirlo, y como hacer desaparecer  los elementos cuya supresión es técnicamente necesaria para permitirle cometer todos los delitos.

(…) Lo que verdaderamente desea ese desire de revolution que en todos nosotros late, no es precisamente la supresión de tal o cual propiedad privada, ni la de algún elemento preciso de código de orden público o moral, sino el momento de la fiesta revolucionaria, tan parecida a la fiesta de los locos del medioevo o al carne-vale, tanto por sus contenidos inconcientes como por su utilidad social: el instante en el que el hombre reencuentra su perdida animalidad a través de la masa, y en el que, bajo el pretexto de un supuesto cambio social duradero, pero sobre todo bajo el escondrijo de la masa, va a permitirse la comisión de todos los delitos: parce que vous avez commencé la revolution par le crime, il faut la continuer par le crime, como intentó decir desde una celda de la Bastilla el divino marqués. Porque la revolución no es sino la máscara de un crimen.

(…)

Del erotismo, la revolución sólo conoce la violación. De la masa, las pasiones incendiarias. De la calumnia, la mutilación. Del crimen, el que no contiene pecado y puede por lo tanto celebrarse con chillidos, con furor: ¿qué hombre pequeño no ha soñado algún día con imágenes como estas, sacadas del archivo secreto d ela revolución?

(…)

Ese momento de la revolución, que constituye la clave de su deseo, no pertenece a la historia. La sociedad y la historia se han edificado no sobre una negación, sino sobre una absoluta forclusión. Lo que la sociedad forcluye es la animalidad, nunca perdida, y que revuelve cíclicamente y de diversas maneras en el lynch, en la guerra, en la revolución. Esa parte maldita no puede ser abolida, pero tampoco puede ser el objeto de una revolución. Está al otro lado d ela historia, como lo que se opuso a ella desde su principio. Y sin embargo, la historia no tiene otro futuro que ese: su aniquilación momentánea, semejante a un organismo. Y nosotros, esperar al héroe que, seduciendo nuestra parte histórica o social, nos lleve a la guerra y a la muerte, a la anti-historia. No hay pues, espiral ni progreso alguno. La historia es un retorno cíclico a su desaparición.

Leopoldo María Panero.

Aviso a los civilizados. Libertarias/Prodhufi, S.A., Madrid, 1990.

 

El Mundo

Dios todavía no ha creado el mundo; sólo está imaginándolo, como entre sueños. Por eso el mundo es perfecto, pero confuso.

Augusto Monterroso

 

Cuentos fantàsticos

La magia de los espejos era poderosa en ese paìs. Al abocarse a los espejos y a través de ellos, las personas podían establecer contacto con los muertos y los ausentes; pero sobre todo, mirando su propio reflejo en las aguas congeladas, podían comunicarse consigo mismos...

Bufón.

05-05-07

***

Al final, la ciudad se convirtió en el hábitat marchito de una marea en constante movimiento de desposeídos fantasmas grises, algunos como jirones de telas sucias aleteados por la brisa, otros como hojas de papel o restos de empaques de pasabocas arrastrados calle abajo; o como pequeñas nubes negras del humo del escape de un motor a gasolina, barridos por el viento...

04-05-07

Bufón.

***

A. recorrió las calles deshojadas, la ciudad de repente silenciosa, congelada, sòlo para constatar, con un indicio de pánico ardiendo entre su pecho, que era el único habitante de una ciudad abandonada...

04-05-07

***

Revelaciòn. 

                            "...Crushed like a

                            bug in the ground..."

                            Radiohead.

La noche antes de morir, escondido bajo el sillón, sobre el suelo polvoriento, con la manzana podrida clavada en el costado y las patas inservibles llenas de motas de suciedad, Gregor Samsa comprendió el sentido de su vida, el de cualquier vida.

Pero la imposibilidad de articular lenguaje humano le impidió comunicar a alguien sus certezas; incluso, aunque hubiera podido hablar, ¿con quien podría haberlo hecho?, ¿con el padre todopoderoso nuevamente dueño de s.f. mismo; con la madre postrada a causa de la vergüenza; con la hermana indiferente; con la criada impertinente que gozaba haciéndolo sufrir?...

Gregor permaneció en su sórdido rincón, con el acerbo sabor de la recién adquirida experiencia latiéndole en la boca hasta que, al filo de la madrugada, casi sin darse cuenta, murió...

Bufón.

***

Refugio

Durante muchos años de fatigar las bibliotecas del mundo, Abdul Assir habìa conocido todo tipo de libros: volúmenes que eran ventanas a otras vidas, hermosos papiros que al ser revelados en sus paginas reflejaban el rostro -y tal vez el alma- del lector que se abismaba en ellos; habìa oído hablar de tablillas de barro y estelas de piedra que podían conducir al lector a la presencia directa de la divinidad, e inscripciones en templos antiguos que era mejor no leer para no correr el riesgo de precipitar el fin de la creación.

Incluso, alguna vez razonó que el universo entero podría ser un libro -infinito e ubicuo, rasgos no adjudicables a un libro humano-, en el que sòlo Dios podía leer...

Pero nunca habìa visto un libro que fuera un refugio. Y mucho menos que se tratara de un tomo tan prosaico -un best-sellers de segunda mano-, donde el joven lector se abstraía de tal manera, que durante horas el mundo y su sórdida realidad desaparecieran y el dolor ya no pudiera alcanzarlo...

Bufón.

***

Los Restituyentes

Cuando la antigua raza de los Restituyentes arribó a la Tierra, la visión de un mundo ferozmente destruido auguró pocas esperanzas de que valiera la pena restituir a la especie causante de tal devastación.

De todas maneras, más por meticulosidad en el trabajo que por convicción, se pusieron manos a la obra en su incansable labor de reconstruir vidas apagadas.

Era poco lo que quedaba, y estos fragmentos aislados resultaban casi imposibles de situar dentro de una imagen general, que permitiera la comprensión de la extirpe desaparecida.

No obstante consiguieron arrebatarle a la muerte y al olvido parte del botín cosechado. Los primeros seres abocados a la recreación a partir del último instante antes de la destrucción, despertaban presas de la angustia, los ojos desorbitados, la boca podrida en alaridos. No tardaban en morir, víctimas de su propia desesperación.

Los Restituyentes se encontraron perplejos. Al parecer estos seres no tenían ninguna motivación para aferrarse. Pensaron que quizás en criaturas de fisiología ten endeble, la aniquilación total debió resultar traumática, así que en los siguientes intentos los seres fueron recreados a partir de momentos más alejados del apocalipsis final. Pero los resultados fueron iguales. Los seres se eclipsaban hasta borrarse. Desconsolados, los Restituyentes estaban a punto de abandonar, cuando uno de Ellos descubrió material escrito. Se trataba de unos pocos folios apenas conservados. No fué difícil comprenderlos ya que las formas comunicativas del planeta habían estado vagando por el espacio durante mucho tiempo.

Las páginas ajadas hablaban de un sentimiento llamado amor, que instalaba al sujeto en la esperanza de la trascendencia, del rompimiento de los límites individuales para unirse en uno con el objeto de su amor, trasgrediendo dimensiones de espacio y tiempo.

Dada que la suya era una sociedad más que todo científico y tecnológico, un entendimiento como este era para Ellos no sólo extraño sino además tentador.

De vuelta al trabajo, restituyeron a todos los seres encontrados alrededor del  punto en que fueron hallados los documentos y, una vez despiertos, interrogados al respecto. Nadie parecía saber nada y se marchitaban sin ganas de luchar.

No obstante, al fin encontraron a un hombre que pareció interesado. Los Restituyentes le mostraron las hojas de papel para que revelara su significado.

Él las miró extraviado...

-Lo que tienen aquí-explicó- no son una muestra de escrituras sagradas ni legislaciones ni novelizaciones que regían nuestras vidas... Esto ahora lo recuerdo, son cartas devueltas que envié a una joven a la que juré amar toda la vida, pero a la que abandoné causándole un gran dolor...

El ser no dijo nada más y languideció hasta extinguirse.

Los Restituyentes regresaron a sus naves, decepcionados de que, una vez más, habían sido burlados en sus intenciones...

Bufón

29-10-05/17-04-07

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Nòmadas 

Ellos siempre habían sido nómadas y eso no había cambiado con el tiempo, pero ahora procuraban controlar los ímpetus de sus desplazamientos desde que comprendieron que, algunas veces, sus abruptas irrupciones podían generar cambios inverosímiles en el planeta- o incluso en el sistema completo- de destino, con consecuencias imprevisibles, nefastas unas, otras un tanto desconcertantes, como la ocurrida en aquel planetoide azul, en el cual la fuerza de su arribo trastorno tanto el entorno que provocó la desaparición total de la especie dominante, seres instintivos pero de gran adaptabilidad, permitiendo la ascensión de una raza más débil, menos resistente, pero poseedora de un vislumbre de conciencia que les permitió sobrevivir.

Para algunos de Ellos este hecho era una perentoria advertencia.

Para otros, no era más que una de esas ironías de la naturaleza...

Bufón

26-11-06

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El libro

Fustigué los estantes de las bibliotecas públicas en busca de aquél libro.

Desesperado, interrogué las vitrinas de las librerías, aún cuando presentía que dicho volumen no estaría en ellas, por no tratarse de un best sellers. Recorrí con ardor los puestos de los vendedores de libros de segunda, pero al parecer los dioses no me eran propicios en esta búsqueda insensata.

Esa noche, soñé con el libro.

Al despertar, interrogué mis paginas ajadas y encontré un fragmento del libro en uno de mis poemas mal logrados; sorprendido, me mire al espejo y hallé un párrafo completo reflejado en el...

Quiera Dios que algún día me esté dado leer el libro entero...

Bufón.

 

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Cine porno

Conocido es que el cine porno es compañero de viaje del cine comercial. De hecho, el film cochon  -clandestino, esto es, previo a la legalización de la pornografía dura- nace prácticamente con los Lumiére y Edinson. Se desconoce cuál fue la primera película pornográfica, pero es factible considerar que se rodó en los albores del cinematógrafo. Otro aspecto es su conservación. Además, por mor de su ilegalidad se impone el trabucamiento de fechas, lo cual se traduce en una disparidad de fechas harto notoria entre la anualidad otorgada en el film y nuestra periodización. Así el erudito Joseph-Marie Lo Duca lo atribuye a 1907 con Le Voyeur, aunque otros estudiosos optan por A l´ecu d´or ou la bonne auberge, datada en 1908.

Ramón Freixas.

Revista Dirigido por, 327, Octubre 2003, página 22.

Pornografía y representación.

Existe, sin embargo, una estética de la pornografía en absoluto alejada de la estética de lo narrativo y de lo cinematográfico. El mismo acto sexual pornográfico está basado, como atinadamente indica Guy Hennebelle en el especial de su revista CinémaAction (“Les dessous de cinéma porno” N° 59, 1991) en una contradicción esencial; efectivamente no existe la representación aunque exista el fingimiento. “Una actriz porno puede fingir que se excita, pero está siendo efectivamente penetrada” Puede decirse que el estado eidético de la representación y el estado de la verdad coinciden. No hay representación (pues resulta obvio que la pornografía lo es) que pueda comparársele en este sentido a la pornografía, de ahí que su praxis haya variado tanto y continúe  haciendolo, pese a que las variantes estén tan firmemente constreñidas a las posibilidades de lo estrictamente sexual.

Andrés Barba.

Pornografía y representación.

Revista Letra Internacional, # 88, otoño 2005, pág 24.

Ciencia ficción.

Para sentar antecedentes históricos, diremos que la CF partió de una perspectiva precientífica o protocientífica, asentada en una sátira desmitificadora y en una crítica social ingenua para irse acercando a las ciencias humanas y naturales, que cada vez eran más sutiles. En el siglo XIX las ciencias naturales alcanzaron y sobrepasaron a la imaginación literaria; cabe afirmar que las ciencias dedicadas a las relaciones humanas la alcanzaron en sus logros teóricos más considerables, pero no en la práctica social alienada. En el siglo XX la CF pasó al campo del pensamiento antropológico y cosmológico, volviéndose un diagnóstico, una advertencia, un llamado a la comprensión y a la acción- siendo éste el más importante- un mapa de opciones posibles.

(...)

La Cf. moderna de importancia, dueña de fuentes de gozo más profundas y duraderas, presupone a la vez cogniciones más complejas y amplias: examina ante todo el uso y efecto político, psicológico y antropológico del conocimiento, de la filosofía de la ciencia, y el surgimiento de fracasos a causa de ello.

(...)

Por tanto, no es sòlo la curiosidad humana y humanizadora bàsica lo que da nacimiento a la ciencia ficcion. Màs allà de una indagaciòn por nadie dirigida, causa de un juego semàntico sin referente claro, el gènero ha estado unido siempre a la esperanza de encontrar, en lo desconocido, el ambiente, la tribu, el estado, la inteligencia ideal o cualquier otro aspecto del Bien Supremo (o al miedo y el rechazo de su elemento opuesto). De todas maneras, se da por hecho la posibilidad de otros sistemas coordenados y campos semànticos extraños y covariantes.

(...)

Los extraños -habitantes de una utopìa,monstruos o, sencillamente, seres distintos- son un espejo del hombre(...)

Pero ese espejo no solo refleja, sino que transforma y constituye una matriz virgen y una dìnamo alquìmica: el espejo es un crisol.

 

Darko Suvin.

Metamorfosis de la ciencia ficción. Sobre la poesía y la historia de un género literario.

Fondo de Cultura Económica, México, 1984.

El cuento folclórico y la fantasía.

El  mundo del cuento folclórico (Märchen, y posteriormente cuento de hadas) está orientado positivamente hacia el protagonista; se define el cuento folclórico mediante el triunfo del héroe: tomando en cuenta las demoras narrativas necesarias, ese héroe tiene a su disposición armas y auxiliares mágicos. Por el contrario, el mundo de la fantasía está orientado negativamente respecto al protagonista; se define una fantasía mediante el desamparo terrible del héroe.

Darko Suvin.

Metamorfosis de la ciencia ficción. Sobre la poesía y la historia de un género literario.

Fondo de Cultura Económica, México, 1984.

Delirium tremens

-La sensación al despertar con delirium tremens, con el terror siniestro de la muerte escurriéndose de los oídos como esas telas pesadas que tejen las arañas tropicales, la sensación de ser el monstruo jorobado de un pantano gimiendo debajo de la superficie en el fango caliente arrastrando largamente una carga también caliente hacia ninguna parte, la sensación de estar sumergido hasta los tobillos en sangre de cerdo hirviendo, ¡uf!, de estar hasta la cintura en una cacerola gigante de agua oscura y grasienta sin un vestigio de espuma o jabón -Mi rostro visto en el espejo con una expresión de intolerable angustia tan asolado y abrumado por el dolor que ni siquiera resulta posible llorar delante de algo tan feo, tan perdido, sin relación alguna con su primitiva perfección y por lo tanto sin ninguna imagen que justifique sus lágrimas: es como si el "stranger" de William Seward Burroughs ocupara de repente mi lugar en el espejo...

 

(…)

 

…Pero no existe en absoluto alegría o diversión, la gente dice “oh bueno, está borracho y feliz, dejémoslo dormir tranquilo y que se reponga” –El pobre borracho está llorando  -Llora llamando a su madre y a su padre, a su hermano y a su amigo, llora y pide ayuda –Intenta actuar coordinadamente acercando un zapato a su pie pero ni siquiera puede hacer bien esto; dejará caer el zapato o golpeará contra algo, invariablemente pasará alguna cosa que lo hará llorar otra vez –Querrá sepultar la cara entre sus manos  y llorar y gemir rogando una piedad que sabe que no existe –No solamente porque no lo merece sino sencillamente porque de todos modos no existe.

 

Jack Kerouak

Big Sur.

Adriana Hidalgo editora, S.A., Buenos Aires, 2005.

 

La tembladera o el delirium tremens de Dios

La bochornosa, delirante noche telescopiada dentro del fétido dia: el día dentro de la noche: se dio cuenta de que era el crepusculo, aunque lo había confundido con la madrugada. Alguien estaba sentado en su cama y le tomaba el pulso con la mano (...)

-Desde luego que tenemos la tembladera-dijo.

-La tembladera, sí- El cuerpo le temblaba de tal manera, después de la sorpresa inicial, que le impedía hablar-. Bueno, y ¿que tengo? -trató de incorporarse, apoyandose en el codo que, temblandole también, no lo aguantó, se volvió a hundir y cayó de espaldas con un gruñido.

-Es el alcohol... Y quizás otras cosas. A juzgar por sus comentarios de los últimos días, yo diría que está tan mal como usted mismo sospecha. (...)

Con la mirada fija en el río, su angustia era como un gran ojo sin párpado.

Caía la oscuridad; por entre la bruma desvaneciente, las estrellas comenzaban a salir. (...) Al ocupar sus puestos, las estrellas eran llagas que se abrían en su ser, multiples duplicaciones de aquella angustia, de aquel ojo. Las constelaciones podrían haber sido monstruosidades en el delirium de Dios. El desastre parecía embarrado sobre la totalidad del universo. Era como si estuviera viviendo en la preexistencia de alguna catástrofe inimaginable...

Malcom Lowry

Piedra infernal.

Revista de ciencia ficciòn

Un fanzine de ciencia ficciòn para descargar, aquì...

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Sellado

Un millòn de años antes de Cristo

Un millòn de años antes de Cristo

Mis referencias cinematogràficas sobre el hombre prehistorico  se reducìan, hasta hace un par de dìas, a la antropològica La guerra del fuego de Annaud, poetica y esclarecedoramente imaginativa; a la inquietante primera parte de 2001 odisea en el espacio de Kubrik, violenta, visceral y filmada con esa obsesividad por el detalle propia de este director; y al tour de force narrativo y visual de Mel Gibson en Apocalipto, tan estruendosa pero hollywoodensemente  impecable como todos los productos manufacturados por este señor. ¡Ah! Se me olvidaba -por irrelevante- 10000 años antes de Cristo, que si no estoy mal es de Emmerich.

A esta lista puedo añadir ahora Un millón de años antes de Cristo, dirigida por Don Chaffey.

Que si la pelìcula es mala?, bueno a mì me entretuvo un buen rato, con sus efectos especiales de una iguana agrandada  y dinosaurios en stop motion a cargo del maestro Harryhausen, una mirada un poco chauvinista con unos cavernicolas rubios màs civilizados que sus vecinos morenos, y una historia un poco enrevesada, la falta de dialogos es de rigor en una pelicula de este tipo, pero falta no hace, al contrario se agradece esa escacez de verborrea de muchos productos de comprar y tirar, que intentan dar profundidad a los personajes o explicar el guiòn en lugar de mostrarlo.

Pero ver a Rachel Weltz de troglodita sexy, la Vilma Picapiedra de los años pop, es otra cosa.

Rachel de axilas depiladas, hermosas piernas bronceadas, cejas delineadas y sombra de ojos, vestida con un bikini de piel cruda...¡Ahhhh....!

Poemas de Jaime Gil de Biedma

Del diario de K
Si ahora de pronto optase
por no escribir (o no pudiera) y diera
el día por perdido, posponiendo
para quien sabe cuando, y además
que importa, la metódica
copia de mi agresividad
contra mí mismo, ¿pensaría
como K (conocido empleado
de seguros) que esa dudosa obligación
no cumplida, se me iba a convertir
de alguna burocrática manera
en la razón de una desdicha irreparable?

Círculo vicioso
bebo en la coche con expersidiarios
y también conalgún
anacoreta,bebo sinmás
en sótanos a oscuras  o en balcones
iluminaods y de pronto bebo
quizá absolutamante solo
mientras nadie me llama y busco
a quien me llama: viene
en sentido contrario al de la espera.


Jaime Gil de Biedma


La poesía española contemporanea. Harold Alvarado Tenorio. Editorial Oveja Negra, Bogotá.

Poemas de Josè Saramago

Hasta la carne
Otros dirán en verso otras razones,
quién sabe si más útiles, más vigentes.
Éste no cambió su naturaleza,
suspendida entre dos negociaciones.
Ahora, inventar arte y manera
de juntar el azar y la certeza,
se lleve en eso, o no, la vida entera.

Como quien se muerde las uñas cercenadas.

 

Proceso
Las palabras más simples, más comunes,
las de andar por casa y dar a cambio,
en lengua d eotro mundo se convierten:
basta que, de sol, los ojos del poeta,
rasando las iluminen.

 

Programa
En el esfuerzo de nacer está el final,
en la rabia de crecer se continúa,
en la prueba de vivir aceda la sal,
en la cava del amor resuda y suda.
Remedio, sólo muriendo: buena señal.

 

Signo de escorpión
Sabrás que para tí no habrá descanso,
la  paz no está contigo, tampoco la fortuna:
el signo así lo ordena.
Te pagan bien los astros esta guerra:
Por más breve que sea la cuenta de tu vida,
pequeña no será.

 

"En el corazón, quizá"
En el corazón, quizá, o más exacto:
una herida rasgada con navaja,
por donde  se va la vida mal gastada,
con total conciencia nos apuñala.
El desear, el querer, el no bastar,
equivocada búsqueda de la razón
que el azar de ser nos justifique,
es eso lo que duele, quizá en el corazón.

 

Destino
Hago en el suelo untrazo, junto al agua:
No tarda la marea en alisarlo.
Así es el poema, es común suerte
que arenas y poemas tanto valgan
al vaivén de la marea, al ven ven de la muerte.

 

Otro lugar común.
¿Por qué un grito no saco de la garganta,
esfera de sonido que me trasnporte,
en la punta incandescente de una flecha,
donde el tiempo no gaste ni lamuerte?
Materia mal compuesta y decadente
huyendo de sí misma avergonzada,
personaje que olvidó su papel
en medio de la escena abucheado.

José saramago.