Paranoia
La paranoia es una forma de conciencia. Y toda conciencia es una forma de Amor.
Charles Manson.
Epìgrafe de un capìtulo de la serie televisiva Millenium.
La paranoia es una forma de conciencia. Y toda conciencia es una forma de Amor.
Charles Manson.
Epìgrafe de un capìtulo de la serie televisiva Millenium.
"La Muerte, acompañada de sus seis hijos..."
Evangelio de Bartolomè
(Recensiòn Copta)
He aquì que de repente aparece la Muerte
acompañada de sus seis hijos,
de los cuales tres son varones y tres son hembras.
Yo la miro fijamente y la escupo en la cara,
y ella me lanza una palabrota por debajo de su manto raìdo.
-Mala Muerte, mala Muerte:
si yo te preñè seis veces
te puedo preñar las siete.
Cuando yo estaba enfermo vino el Gran Visir a mi alcoba con sus seis amantes,
de los cuales tres son varones y tres son hembras,
y abriendo la puerta a las tres de la madrugada,
los echò desnudos sobre el tapiz, a los pies de mi cama,
y cohabitò con ellos al borde de mi fiebre.
Despuès yo tuve que ponerme a pelear con la Muerte, hasta que se estuviera callada.
-Mala Muerte, mala Muerte:
Si te preño siete veces
te puedo preñar las nueve.
El dìa que lleguè al puerto para tomar posesiòn del barco en que habrìa de dar la
la vuelta al mundo,
la Muerte, con un pañuelo rojo atado al brazo, quiso echarme al mar por la pasarela,
y tuve que darle una patada en la boca.
Pero ella me esperaba siempre en los cuatro puntos cardinales
acompañada de sus seis hijos, de los cuales tres son dèbiles y tres son gigantes.
-Mala Muerte, mala Muerte:
Si te preñè en Nueva York
te preño en Alejandrìa.
La Muerte me perseguìa por toda la cordillera de los Andes con su maletìn negro en
la mano.
La Muerte andaba detràs de mì por los pasillos del Banco de Londres y Montreal Ltda.
La Muerte me acechaba en las avenidas de Rìo de Janeiro disfrazada como un vendedor
de esencias.
La Muerte llena de impaciencia, mordìa uno a uno los ciento veinte dedos de sus
seis hijos,
de los cuales tres son bizcos y tres tienen el labio partido.
-Mala Muerte, mala amiga:
Si yo te preñè de noche
te puedo preñar de dìa.
La Muerte me manda paquetes postales ahumados al apartado aèreo nùmero 5094,
la Muerte introduce amenazas anònimas por debajo de la puerta de mi casa en el
nùmero cuatro de la calle 14,
la Muerte me espera en las escaleras, en las bocacalles, en los grandes almacenes
de especias,
la Muerte me manda razones con el juez, me escribe insultos con carbòn en las
paredes.
-Mala Muerte, mala esposa:
vivo o muerto da lo mismo,
te preño de todos modos.
La Muerte le habla mal de mì a los vecinos, me empuja en el bus, me espera a la
salida de los cines,
la Muerte me oculta las recetas del mèdico, me derrama la leche, me esconde las
medias,
la Muerte manda a sus hijos a que me tiren piedra, que se burlen de mì, que me
muestren la lengua,
la Muerte obstruye las cañerìas de mi casa, se orina en el zaguàn, abre goteras
en el techo.
Es evidente que la Muerte me persigue, ¿no les parece a ustedes?
Jaime Jaramillo Escobar
Para su casa ha estudiado los vientos
-que no los haya de amor
para que no los haya de pena; que no los haya de pasiòn
para que no los haya de soledades.
¡Ah, los vientos de las soledades!
Por las cuatro puertas
ha tocado su trompeta
para renunciar al sonido de las aves,
a las proposiciones del paisaje,
a la voluptuosidad de la luz,
y se ha encerrado en su silva ìntima
a tocar su flauta solo.
¡Ah! y ha cernido un azor en los pòrticos
para guardar su dominio.
¡Ah, los vientos de la pena!
Amilkar Osorio.
Vana Stanza.
Del poeta español Juan Bonilla:
La guerra va a estallar.
La guerra va a estallar de un dìa a otro.
Ya los periòdicos han suprimido
los crucugramas y los jeroglìficos
y la secciòn de horòscopos tambièn, para evitar
que se deslicen los mensajes secretos de los enemigos.
Muy pronto en las terrazas de los bares
los camareros cobraràn las copas
en el mismo momento de servirlas
para impedir que un bombardeo ponga en fuga
a los clientes sin haber pagado.
La guerra va a estallar de un dìa a otro.
Ayer hubo Consejo de Ministros y luego cena:
de primer plato flan de cangrejo de rìo tailandès
con mantequilla de verduras, luego
jamoncito de aves con crema de morillas
y blinis de manzana con ciruelas en el postre.
El Presidente quiso darnos ànimos
en el mensaje que televisaron:
"que pase lo que pase hemos de confiar en la bondad de Dios".
Se parecìa a alguno de aquellos humoristas
que actuaban en los clubes las noches de los sàbados.
La guerra va a estallar de un dìa a otro.
Como las gotas que presagian
tormenta llegan los corresponsales.
No hay otro tema de conversaciòn en las tabernas,
los pesimistas dicen que nunca acabarà esta guerra
aunque no haya empezado todavìa,
que cuando explote no se detendrà
y vaticinan que un dìa cercano
sus hijos se incorporaràn a filas
para dar de comer a la bulimia
inapagable de la Muerte.
La cal del miedo nos devorarà.
La guerra va a estallar de un dìa a otro.
En los supermercados todo el mundo
hace acopio de latas de conserva,
paquetes de cafè, botes de leche, cigarrillos.
Y el insomnio, que arrasa la ciudad con sus fantasmas,
va hincando sus banderas de desesperaciòn y angustia
en la piel de los que saben Historia,
en la de quienes aùn conservan frescos
rastros de sangre antigua en las paredes
de la memoria.
La guerra va a estallar de un dìa a otro.
Igual que en las arenas movedizas
un cuerpo se hunde irremisiblemente,
la ciudad se sumerge en el espanto
y la impotencia en el fango del tiempo.
En cada corazòn hay un letrero
que avisa: hemos cerrado por reformas,
y todo el mundo ahorra sueños: los guardan para cuando tengan frìo
y no haya nada que arrojar al fuego.
Un transistor esparce por el aire
la voz urgente de un ministro lùgubre
interrumpiendo una canciòn de amor:
la guerra ha comenzado.
Cordura de Dios que quitas el pecado del mundo.
Padre nuestro que estàs en paradero
desconocido, lìbranos de Ti.
No nos llenes el tiempo con tu ausencia.
Tù utilizaste el fuego del infierno
para encender el sol de nuestra infancia.
No nos des certidumbre de tus ojos
despuès de que los nuestros ya no puedan
mirar la rosa negra de la vida.
Oh cordura de Dios que catas
el pecado del mundo,
dispendia tu bondad con los cobardes,
los que te encuentran en cualquier fenòmeno
de metereologìa, los que imponen
tu Nombre en leyes y oraciones.
Confòrmate con ser un huèsped
de nuestra infancia rota en mil pedazos.
Vacìanos de Ti,
regresa a tus orìgenes
a aquella inmensa noche de tormenta
en la que el miedo de unos monos te inventara.
Fumar en Sarajevo
Con cinco cajetillas de Marlboro
le puedes susurrar obscenidades
a una muchacha complacida
sobre la que derramaràs un hijo
que no sabrà tu nombre.
Con tres te agencias una lata
de carne con un sello de la O.N.U .
pero sin fecha de caducidad.
El hambre es un barato alucinògeno
que convierte los gatos en ternera.
Un cigarrillo vale para entrar
en el Obala, el ùnico cinema
que aùn funciona en Sarajevo.
Ahora proyecctan una de Woody Allen.
Ya sabes, los problemas cotidianos
de unos burgueses que se buscan
a sì mismos en el gran caos urbano
y las grandes preguntas sin repuestas:
¿de dònde vengo? ¿a dònde voy?
¿puede vivirse bien con sòlo un sueldo?
¿es pecado morderse las uñas en vigilia?
Entre los "muñequitos" de los ochenta, la abeja Maya figura, junto a Josè Miel, entre las series animadas protagonizadas por animales, que mostraban todo el lado humano de historias fantasiosa y divertidas y personajes entrañables que se mantiene en la memoria, aunque las vicisitudes de los argumentos se hayan borrado por completo.
En el caso de Josè Miel, puedo recordar la bùsqueda de su madre y sus frenèticas escapadas de la Mantis Religiosa , a quien accidentalmente deja tuerta y que finalmente se unirà a èl en la batalla en el panal de la madre de Josè Miel. Tal vez por tratarse de Josè Miel de una historia con un continuo dramàtico màs dilatado, uno puede recordar màs detalles de la trama, no asì la abeja Maya, de quien se recuerdan màs los personajes, como el glotòn Willy y la misma Maya, una suerte de Pequeña Lulù en el reino animal, pero no por eso excenta de esa inocencia que tomabamos como nuestra en la niñez y que parece haber desaparecido junto con estos programas de la tele.
La imagen y la evocaciòn de la abeja Maya las debo a Cult cartoon, monos de los ochenta, en www.cultcartoons.com
Creep-Radiohead
When you were here before
Couldn't look you in the eye
You're just like an angel
Your skin makes me cry
You float like a feather
In a beautiful world
And I wish I was special
You're so fuckin' special
But I'm a creep, I'm a weirdo.
What the hell am I doing here?
I don't belong here.
I don't care if it hurts
I want to have control
I want a perfect body
I want a perfect soul
I want you to notice
When I'm not around
You're so fuckin' special
I wish I was special
But I'm a creep, I'm a weirdo.
What the hell am I doing here?
I don't belong here.
She's running out again,
She's running out
She's run run run running out...
Whatever makes you happy
Whatever you want
You're so fuckin' special
I wish I was special...
But I'm a creep, I'm a weirdo,
What the hell am I doing here?
I don't belong here.
I don't belong here.
Cuando estuviste aquí antes
No te podía ver a los ojos
Eres como un ángel
Tu piel me vuelve loco
Tu flotas como una pluma
En un mundo hermoso
Y yo desearía ser especial
Tu eres tan malditamente especial
Pero yo soy un desgraciado, soy un bicho raro
¿Qué diablos estoy haciendo aquí?
No pertenezco aquí
No me importa si hiere
Quiero tener control
Quiero un cuerpo perfecto
Quiero un alma perfecta
Quiero que te des cuenta
Cuando no estoy alrededor
Tu eres tan malditamente especial
Yo desearía ser especial
Pero yo soy un desgraciado, soy un bicho raro
¿Qué diablos estoy haciendo aquí?
No pertenezco aquí
Ella está huyendo nuevamente
Ella está huyendo
Ella está está está huyendo
Lo que sea que te haga feliz
Lo que sea que quieras
Tu eres tan malditamente especial
Yo desearía ser especial
Pero yo soy un desgraciado, soy un bicho raro
¿Qué diablos estoy haciendo aquí?
No pertenezco aquí
No pertenezco aquí
Una canciòn y un grupo que primero nos quisieron vender como rock alternativo y luego como nuevo rock...sea lo que sea, permanecieron màs allà de posibles etiquetas... aunque ultimamente he leìdo que se trata de post-rock...
Tomado de www.cancionestraducidas.vivelaweb.com
Tenemos un nuevo abogado, el doctor Bucephalus.
Por su aspecto hace recordar poco el tiempo en que era el caballo de batalla de Alejandro de Macedonia.Sin embargo quien està al tanto de ciertos detalles algo nota. Asì fue como ùltimamente pude ver yo mismo a un ujier de los màs simples que, admirado, contemplaba al abogado con la mirada profesional del carrerista consuetudinario del montòn, y lo hacìa cuando el abogado levantaba sus muslos para ascender paso a paso la resonante escalera de màrmol.
La burocracia en general està de acuerdo con que se admita a Bucephalus. Con asombrosa sabidurìa sostienen que, de acuerdo con el orden social hoy imperante, Bucephalus se encuentra en una situaciòn especialmente difìcil y que por ello, asì como por la importancia que tiene en la historia universal, merece se le tenga consideraciòn.
Hoy -esto nadie puede negarlo- no hay ningùn Alejandro Magno.
Pero no son pocos los que saben asesinar; tampoco faltan quienes tengan sufuciente habilidad como para traspasar al amigo con una lanza por sobre la mesa del banquete, y a muchos Macedonia les queda demasiado chica, de modo que maldicen a Filipo, el padre, pero nadie, nadie puede abrirse paso hasta la India. Ya en aquèl entonces las puertas de la India eran inalcanzables, pero el camino que a ellas conducìa habìa sido marcado por la espada del rey. Hoy esas puertas estàn en otra parte completamente distinta, màs lejos y màs alto. Son muchos los que portan espadas, pero sòlo para hacer esgrima, y quien quiera seguirlas con la mirada se pierde.
Quizà, por eso lo mejor sea hacer lo que Bucephalus: sumerjirse en los libros de derecho. Libre, sin tener que soportar la presiòn de los muslos del jinete, lejos del estruendo de las batallas de Alejandro, a la tranquila luz de una làmpara lee y vuelve las hojas de nuestros viejos libros.
Franz Kafka.
En www.papelcontinuo.net dí con este link al artista callejero Banksy, en el cual se pueden encontrar poderosas imágenes que mezclan la cultura pop con la crítica más descarnada.
“Imagina una ciudad en la que el graffiti no es ilegal, una ciudad en la que todo el mundo puede pintar donde quiera. Donde cada calle está inundada con millones de colores y pequeñas frases. Donde esperar el autobús nunca ha sido aburrido. Una ciudad viva que pertenece a todos, no solo al estado y a los dueños de grandes negocios. Imagina una ciudad así y no te acerques demasiado a la pared, está recién pintada” Banksy
PD: Resubo las imágenes pues el link murió.












El misterio de la inmaculada decepciòn ...
Cultiva una risa saludable para espantar las enfermedades del espíritu: suicidio y locura.
Los que hacen melodramas con la Literatura terminan en el Calvario, la droga, el manicomio. Porque la peor locura del hombre es amar al hombre, salvarlo. Pues el hombre es irredimible.
La risa sigue siendo mi tabla de salvación para no caer al precipicio (evasión y muerte), y preservar un mínimo de optimismo vital necesario al espíritu.
A los futuros Calvarios hay que subir en helicóptero para evitar delirios redentores y , de paso, la caída.
¡Basta de masacres y horrendos martirios!
Jesús ahogó en sangre el Espíritu. Aún nos aplasta la crueldad de su cruz. Su dolor nos esclaviza a la piedad, nos hace cómplices culpables de su revolución fracasada. Víctimas de su idealismo que ya dura 20 siglos sin Sol.
Es hora que estalle la aurora de una conciencia libre, hija del Universo, sin chantajes ni terrores metafísicos, sin remordimientos ni esperanzas, sin verdugos ni crucificados.
Desclavemos al Mártir de su símbolo oxidado, despertemos de su sueño imposible. Sólo así la humanidad podrá salvarse de su Salvador.
La luz cristiana cumple dos mil años de arrodillar el alma, esterilizarla en la ilusión, el arrepentimiento. Hemos vivido infernalizados en la expiación, el miedo, la castración del espíritu, el complejo deicida. Su moral ha embarrotado la conciencia del hombre, atándolo a los laberintos ciegos de la razón, retardando su fulgurante despertar cósmico.
Avasallados por ídolos de oro y santos de palo, limosneando perdón y misericordia a deidades misteriosas, tiranas, a cambio de la más cobarde traición a la tierra y al hombre mismo. ¡Basta del terrorismo celestial! Todos los altares son patíbulos. Todas las iglesias son tumbas. Los sacerdotes son mercenarios de Dios o del Poder.
Vivimos en los subterráneos de la mente, ser-vil-mente, a la sombra del Hombre, ocultándonos de él. El fantasma de Cristo empavorece las almas, eclipsa la Tierra. Aún no hemos asomado la verdadera cara al verdadero Sol.
Amigo Jesús: me saco tus clavos, deja ya de atormentarme con tus promesas. Devuélveme la tierra y el ímpetu solar. Quédate con todo el Cielo. Yo te perdono por querer redimirme. Perdóname tú por hacerte sufrir.
Descendamos juntos del Peñasco, mi buen crucificado, y vámonos por las praderas en busca del Sol. Respiremos el aire purificador, lavemos nuestras heridas en el lodo de los cráteres, en los mansos lagos; despojémonos de ilusiones y paraísos, exprimamos el jugo de los trópicos, reventemos la coraza del almendro y comamos su corazón de carne. Acostémonos sobre la hierba a contemplar este crepúsculo que puede ser el último de la tierra y el primero de nuestro nacimiento cósmico.
...Te he querido tanto, mi pobre Redentor, pero debo dejarte, salvarme solo. Olvídame, yo también te olvidaré.
Del dolor que me dejaron tus clavos brotarán alas en mi espíritu. Me esperan mundos boreales, alboradas en otros planetas, músicas desconocidas, barcas de adorables monstruos, alondras que vuelan sobre la gravedad de Newton, emplumadas serpientes diseminando cantos floridos en el firmamento de los Rayos Gamma. ¡Aleluya, la Tierra resucita, nada está vacío de Dios, todo está poblado de vida eterna! Su eterno rumor es un canto de cuna que despierta los cielos y enciende los astros apagados. ¡Yo mismo soy un planeta muerto en la noche racional, en busca de la Luz Demente donde todo ES en incesante reflujo bajo el relámpago exterminador!.
Adiós, carpinterito, toma tu cruz y déjame. Tus idealismos me tuvieron crucificado 20 siglos viejos. Me arranco tus clavos, me libero,. No doy la medida del hombre. Me voy a fertilizar la carne con polen de planetas vírgenes.
El Universo es mi destino y mi lecho. Mi conciencia se desnuda de viejos harapos, de tus virtudes descarnadas. Estoy listo para las Nuevas Fornicaciones. Que me preñe el Ojo Centella del Dios Terrible. Que rujan en mi mente los orgasmos de Dios.
Quiero morir definitivamente ¡ en lo que Ser!.
Gonzalo Arango
Declaro solemnemente que no escribo para la Inmortalidad. Escribo modestamente para esta vida y para los que viven aquì, y ahora.
Deseo una gloria que me alcance en mi carne y en este instante, no despuès.
Escribo a velocidades de planeta, acontra reloj contra la muerte. Deseo conquistar mi vida como ùnica finalidad del arte. A esta conquista sacrifico gustosamente la pureza, la perfecciòn y toda idea de Absoluto. Por toda gloria busco la plenitud de los sentidos, el extàsis de mi cuerpo en otro cuerpo.
No pretendo ser clàsico al estilo de los "estilistas" que sacrifican una aventura por una metàfora. Yo, en cambio, lo dejo todo, desde Adàn hasta Marx, por meterme a un filme de vaqueros con mi amante. En eso me distingo de la raza bastarda de los intelectuales.
Confieso a la manada de truhanes que se interesan por estas cosas del Espìritu, que no me interesa perdurar en los manuales de literatura para estudiantes de retòrica. Mis libros no tienen ese aroma que santifica las almas e ilumina los claustros sombrìos de la virtud.
Gonzalo Arango.
...Pateamos la piedra tumbal y resuctamos. Sonò la hora de bautizar la tierra con una nueva barbarie purificadora. El planeta hiede a nuestras almas muertas. No màs resignaciòn, no màs quietud, no màs derrotismo. Se abre el proceso, vamoa a acusar, a enterrar a los muertos, a limpiar la tierra de excrementos, ¡vamos a vivir!, nuestro mensaje es de muerte, seremos tiernos como verdugos. De este apocalipsis sòlo se salvaràn los vivos. Nuestro diluvio es de odio. No perdonaremos. No hay que ser blandos ni compasivos. Hay que ser crueles, insobornables al bien. Hay que ser peores que virtuosos. Hay que consumar la muerte del humanismo en esta regiòn del espìritu donde el hombre està muerto: en sus ilusiones. La razòn es una rata muerta: hiede. Un vaho de putrefacciòn asciende de los poros hasta el alma, infecta la carne, la vida, el planeta... Todos los valores de esta civilizaciòn maxfactorizadad y marxistas hay que arrojarlos a la cañerìa sin excepciòn. El hombre està corrompido desde la cabeza hasta el coxis, hay que desmentalizar la carne, adanizar el espìritu. Nuestra literatura serà el purgante para que el hombre, en vez de caca, defeque sus razones...
Para que el hombre no sea aniquilado, para que el espìritu no sea sentado en la silla elèctrica, para que un resto de dignidad animal no nos sea arrebatado por esta civilizaciòn de acero, los nadaìstas prometemos hacer un arte de ignominia que consista en aplastar al hombre sobre un water closet hasta que se eleve, como por encima de un pedestal, en sus propios excrementos, y sienta que todo eso perfumado que llamaba los VALORES, no era màs que un montòn de MIERDA...
Gonzalo Arango.
Estas breves noches temporales casi podrìan enseñarle a uno a temer la noche eterna...
Franz Kafka.
Cartas a Milena.
Hace algunos años yo salìa mucho a remar en canoa por el Moldava. Remontaba la corriente y luego me tendìa en el fondo del bote y me dejaba arrastrar por la corriente bajo los puentes. El espectàculo que yo brindaba a los que me veìan desde el puente daba de haber sido muy còmico, a causa de mi extremada flacura. El empleado en cuestiòn (1), que me viò una vez desde el puente, luego de hacer resaltar lo còmico de la situaciòn, resumiò sus impresiones asì: le habìa parecido estar contemplando una escena previa al juicio final; el instante en que las tapas de los ataùdes ya se han levantado pero los muertos continùan inmòviles aùn.
1. Un empleado de la oficina en la que trabajaba Kafka.
Franz Kafka.
Cartas a Milena.
(...) Escribir mal y sin embargo, sentirse obligado a escribir si no quiere uno abandonarse a la desesperaciòn totla. ¡Tener que pagar un precio tan terrible por la dicha del buen trabajo! No ser, en realidad, verdaderamente desgraciado, no sentir ese aguijòn fresco de la desdicha, sino pasar la mirada sobre las pàginas del cuaderno repletas continuamente de cosas que uno odia, que le provocan asco o cuando menos una melàncolica indiferencia, y que no obstante es preciso escribir para vivir
Franz Kafka.
Cartas a Felice.
A pesar de todo, escribir hace bien. Me siento màs sereno que hace dos horas, mientras estaba con su carta en la silla tijera. Mientras estaba tendido allì, a un paso de mì yacìa un escarabajo, patas arriba, desesperado. No podìa enderezarse, me habrìa gustado ayudarlo, era tan fàcil hacerlo, bastaba un paso y un empujoncito para brindarle una ayuda efectiva. Pero lo olvidè a causa de la carta. Ademàs no podìa poderme de pie. Por fin, una lagartija logrò que volviera a tomar conciencia de la vida que me rodeaba. Su camino la llevò hasta el escarabajo, que ya estaba totalmente inmòvil. De modo que no fue un accidente, me dije, sino una lucha mortal, el raro espectàculo de la muerte natural de un animal. Pero la lagartija al deslizarse por encima del escarabjo, lo enderezò. Por unos instantes continuò inmòvil, como muerto, pero luego trepò la pared como la cosa màs natural. Es probable que eso me haya brindado, de alguna manera, un poco de coraje. Loc ierto es que me puse de pie, bebì leche y le escribì a usted.
Franz Kafka.
Cartas a Milena.
No afirme usted que dos horas de vida son, sin duda alguna, màs que dos pàginas de escritura; la escritura es màs pobre, pero màs clara.
Franz Kafka.
Cartas a Milena.
El hombre martirizado por sus demonios se venga ciegamente en su pròjimo...
El sueño es la criatura màs inocente y el hombre insomne la màs culpable.
Franz Kafka.
Cartas a Milena.
...Sòlo a travès de los besos se consigue aprender algo serio...
Franz Kafka.
Cartas a Felice.
-No se enamore nunca de un ser salvaje, señor Bell-le aconsejò Holly-. Ese fue el error de Doc. Siempre llevaba seres salvajes a su casa. Un halcòn herido en un ala. Otra vez fue un gato montès enorme, con una pata rota. Pero no se puede entregar el corazòn a un ser salvaje: cuanto màs se hace , màs fuertes se vuelven.
Truman Capote.
Desayuno en Tiffany's
Lo mejor de escribir no es la tarea en sì de colocar palabra tras palabra, ladrillo tras ladrillo, sino los preliminares, los trabajos preparatorios, que se hacen en silencio, en cualquier circunstancia, en sueños igual que en vela: En resumen, el perìodo de gestaciòn. Ningùn hombre consigna nunca lo que tenìa intenciòn de decir: la creaciòn original, que està produciendose todo el tiempo tanto si escribes como si no, pertenece al flujo primario: no tiene dimensiones, ni forma, ni componente temporal. En ese estado preliminar, que es la creaciòn y no el nacimiento, lo que desaparece no sufre destrucciòn; algo que ya existìa, algo imperecedero, como la memoria o la materia. o Dios, acude a la llamda y uno se arroja a ello como una ramita en un torrente.
Henry Miller.
La crucifixiòn rosada.