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estabolsanoesunjuguete

Vida

Vida

La vida duele. Cada movimiento que hago està equivocado y cada palabra mìa es errònea. Y cada uno de esos errores se paga caro... Entre nosotros, allà, el futuro es como un insomnio infinito, y el hombre es como un caracol; deja su pasado baboso tras de sì como una huella transparente y carga el futuro sobre su espalda como una concha de caracol en la que se ovilla  cada noche para pernoctar...

Milorad Pavic

Dios

Dios

En el fondo de cada sueño està Dios...

 

Dios no se asoma a nuestros pensamientos, sino a nuestros sueños. Està sentado allì y espera hacer el amor con nosotros.

Milorad Pavic

Heroìnas

Heroìnas

Las heroìnas de las novelas, esas vampiresas, no chupan tu sangre pero, a veces, quizàs llegan a tu sueño y te roban un poco de tu semen masculino dulcemente derramado para fecundar la imaginaciòn.

Milorad Pavic.

Siglo XXI

La caracterìstica principal de nosotros en el siglo XXI es olvidar todo lo que ha ocurrido en el siglo pasado, el XX. Nuestra alma se volviò corta y poco clara.

Milorad Pavic.

Actores

Actores

De noche, cuando nos dormimos, nos transformamos todos en actores y cada vez salimos a un escenario distinto para recitar nuestro papel. ¿Y de dìa? De dìa, en la realida aprendemos ese papel...

Milorad Pavic

Sueños

Sueños

Los sueños no se pueden captar en el espejo.

Milorad Pavic

Futuro

Futuro

El futuro es cosa extraña. Si lo podemos ver, el futuro se anula y deja de serlo-le dije-, el futuro se destrenza en nuestras vidas como se puede destrenzar una cuerda...pero sè con seguridad que cada futuro anhela que uno aproveche su oportunidad...

Milorad Pavic

Lovecraft de pelìcula

En www.unfilmable.com se puede encontrar bastante informaciòn sobre pelìculas basadas en la obra de Howard Phillips Lovecraft.

De las mencionadas yo sòlo he podido empezar a ver la soporìfera Beyond The Wall Of Sleep, dirigida por Brad palmer, pero no tuve el suficiente hastìo para llegar hasta el final...Inquietante las escenas en que el loco cientìfico protagonista manipula el cerebro destapado de una paciente de un hospital siquiatrico...

Nadaismo

Al joven Adàn  le sucediò un hecho extraordinario. No habìa podido conciliar el sueño. Estaba pensando en que ni siquiera su propia existencia era suya pues le parecìa prestada, cuando de pronto vio en forma de visiòn alucinada a Zaratustra con una amplia capa negra sobre los hombros entrando por la ventana y ordenàndole: "Adàn, si no crees en nada, Nadaìsmo. Anda y lo fundas y lo propagas por el mundo como una peste". Y diciendo esto, desapareciò. Adàn, lleno de jùbilo por la visiòn que habìa tenido, se vistiò y saliò para Medellìn dispuesto a cumplir lo ordenado por Zaratustra que acababa de bajar de la montaña.

Elmo Valencia.

Genocidio

Genocidio

Señor, entreabre tu ventanilla y escùchanos, henos aquì, en Islanada, recièn llegados de Colombia, siete desadaptados dispuestos a rendirte el homenaje de nuestra fe pulverizada. Traslada a esta islita azul tu reino y sè tù tambièn, a nuestro lado, de este mundo. De què le sirve a Dios crear el mundo, si pierde al hombre? Porque somos màs puros, Señor, que el sacerdote que se lava las manos en el agua para bendecirla, que los comerciantes que acaparan la sal de la tierra, que los mercaderes que comercian con la luz del mundo...

(...) Cuando quememos  los bluyines, nuestra desnudez serà el hallazgo de la pureza.

(...) No me pregunten por què vinimos a vivir a esta isla perdida. Tal vez como protesta por el genocidio cometido en la aldea donde vivìa Birguita porque recordemos que los òrganos genitales de los hombres muertos a mansalva fueron arrancados a navaja y colocados como trofeos en las bocas sangrantes de las mujeres, tambièn asesinadas.

(...) Quizàs nos vinimos porque las estrellas  del cielo estaban siendo sustituidas por terribles signos anunciadores de guerras atòmicas y aniquilamientos terrestres, o porque queriendo legitimar una vez màs  el sentimiento de que el hombre es la pasiòn y el centro del universo, deseamos consagrar nuestras vidas en esta isla para rendirnos una adoraciòn limitante con la idolatrìa.

Islanada.

Elmo Valencia.

Editorial Big Bang, Santa Fe de Bogotà, 1996.

Dios

Dios

Dios antes de morir pensò:(...) Mi nueva orden debe ser, disminuid y dividìos.

Elmo Valencia.

La pregunta

La pregunta

Esa fue la primera pregunta que nos hicimos el dìa que llegamos y serà por lo visto la misma pregunta que nos tendremos que hacer todos los dìas: Què irà a pasar de ahora en adelante?

Elmo Valencia.

Cuentos cortos de Augusto Monterroso

Cuentos cortos de Augusto Monterroso

Caballo imaginando a Dios

A pesar de lo que digan, la idea de un cielo habitado por Caballos y presidido por un Dios con figura equina repugna al buen gusto y a la lógica más elemental, razonaba los otros días el Caballo.

Todo el mundo sabe –continuaba en su razonamiento- que si los caballos fuéramos capaces de imaginar a Dios lo imaginaríamos en forma de jinete.

 

La fe y las montañas

Al principio la Fe movía montañas sólo cuando era absolutamente necesario, con lo que el paisaje permanecía igual a sí mismo durante milenio.

Pero cuando la Fe comenzó a propagarse y a la gente le pareció divertida la idea de hacer mover montañas, éstas no hacían sino cambiar de sitio, y cada vez era más difícil encontrarlas en el lugar en que uno las había dejado la noche anterior, cosa que por supuesto creaba más dificultades que las que resolvía.

La buena gente prefirió entonces abandonar la Fe y ahora las montañas permanecen por lo general en su sitio.

Cuando en la carretera se produce un derrumbe bajo el cual mueren varios viajeros, es que alguien muy lejano o inmediato, tuvo un ligerísimo atisbo de Fe.

 

La Tortuga y Aquiles

Por fin, según el cable, la semana pasada la Tortuga llegó a la meta.

En rueda de prensa declaró modestamente que siempre temió perder, pues su contrincante le pisó todo el tiempo los talones.

En efecto, una diezmiltrillonésima de segundo después, como una flecha y maldiciendo a Zenón de Elea, llegó Aquiles.

 

Augusto Monterroso.

 

 (El dibujo es mío, un primer intento con paint)

Algunas monedas de Jorge Luis Borges

Algunas monedas de Jorge Luis Borges

Quince Monedas (frag)

Asterión

El año me tributa mi pasto de hombres
y en la cisterna hay agua.
En mí se anudan los caminos de piedra.
¿De qué puedo quejarme?
En los atardeceres
me pesa un poco la cabeza de toro.

 

Un poeta menor

La meta es el olvido.
Yo he llegado antes.


Génesis, IV, 8

Fue en el primer desieto.
Dos brazos arrojaron una gran piedra.
No hubo un grito. Hubo sangre.
Hubo por vez primera la muerte.
Ya no recuerdo si fuí Abel o Caín.


El prisionero

Una lima.
La primera de las pesadas puertas de hierro.
Algún día seré libre.


El espía

En la pública luz de las batallas
otros dan su vida a la patria
y los recuerdos el mármol.
Yo he errado oscuro por ciudades que odio.
Le di otras cosas.
Abjuré de mi honor,
traicioné a quienes me creyeron su amigo,
compré conciencias,
abominé del nombre de la patria,
me resigné a la infamia.

 

Jorge Luis Borges

La rosa profunda.

 

La ilustración es mía.

Islanada

Islanada

Una cama de hierro

Tirado en una cama de hierro, dura, sin fe en nada, comencè a reclamar para mì un vèrtigo alocado, una irresponsabilidad sin lìmites, un pensamiento libertino y sin compromisos que diera la medida de mi existencia inùtil y sin porvenir, y un herìsmo negro que fuera el recuerdo de mi perdiciòn como ùnica forma de trascender, de vivir y salvarme.

 

Irresponsabilidad

La irresponsabilidad es el reflector que alumbra mi camino. No hay camino. ¿Què hay? Nada.

 

 

 

Señor, entreabre tu ventanilla y escùchanos, henos aquì, en Islanada, recièn llegados de Colombia, siete desadaptados dispuestos a rendirte el homenaje de nuestra fe pulverizada. Traslada a esta islita azul tu reino y sè tù tambièn, a nuestro lado, de este mundo. De què le sirve a Dios crear el mundo, si pierde al hombre? Porque somos màs puros, Señor, que el sacerdote que se lava las manos en el agua para bendecirla, que los comerciantes que acaparan la sal de la tierra, que los mercaderes que comercian con la luz del mundo...

(...) Cuando quememos  los bluyines, nuestra desnudez serà el hallazgo de la pureza.

(...) No me pregunten por què vinimos a vivir a esta isla perdida. Tal vez como protesta por el genocidio cometido en la aldea donde vivìa Birguita porque recordemos que los òrganos genitales de los hombres muertos a mansalva fueron arrancados a navaja y colocados como trofeos en las bocas sangrantes de las mujeres, tambièn asesinadas.

(...) Quizàs nos vinimos porque las estrellas  del cielo estaban siendo sustituidas por terribles signos anunciadores de guerras atòmicas y aniquilamientos terrestres, o porque queriendo legitimar una vez màs  el sentimiento de que el hombre es la pasiòn y el centro del universo, deseamos consagrar nuestras vidas en esta isla para rendirnos una adoraciòn limitante con la idolatrìa.

Islanada.

Elmo Valencia.

Editorial Big Bang, Santa Fe de Bogotà, 1996.

 

La ilustración es mía.

Proceso de apretòn de manos

Quien da la mano da lo mejor de sì.

 

Señor mendigo, reciba usted esta bella sentencia

La mano que se estrecha vale su peso en oro

(La mano que se estrecha no oprimida por un guante

No oprimida por la estrechez de la boca del jarro

donde antes hubo flores

No la mano atrapada en la puerta

despachando dolor en los cinco sentidos

La mano lavada la mano sin pedanterìa

con la que se levanta una hostia o se compra un helado)

 

(Fragmento)

Jota Mario Arbelaez.

¿Perdì mi vida?

¿Perdì mi vida?

Mientras mis amigos, honestos a màs no poder,

derribaban dictaduras,

organizaban revoluciones,

y pasaban, el cuerpo destrozado,

a formar parte

de la banal historia latinoamericana,

yo leìa malos libros.

 

Mientras mis amigas, las màs bellas,

se evaporaban delante de quien,

indeciso, apenas sì alcanzaba

a decirles la mucha falta que hacen,

yo continuaba leyendo malos libros.

 

Ahora lo comprendo:

en aquellos malos libros

habìa amores màs locos, guerras màs justas,

todo aquello que algùn dìa

habrà de redimir tantas causas vacìas.

 

Juan Gustavo Cobo Borda

Toda la vida

Toda la vida

Momentos

en que toda la vida

 

apenas nos alcanza para cruzar la calle

 

Anabel Torres

sueños

sueños

Los sueños humanos son como cuartos. Entre ellos hay salas lujosas y cuartuchos saturados. Los hay soleados y sombrìos. Algunos dan al rìo y al cielo, otros al traspatio y al sotàno. Las palabras en ellos semejan cosas y pueden ser combinadas de un cuarto a otro. Los pensamientos dentro de nosotros en realidad, esas habitaciones en nuestro interior, agrupados en palacios o cuarteles, pueden ser moradas de otros donde uno resulta ser sòlo un inquilino. A veces estàn cerradas con llave y no podemos abandonarlas. Estamos encerrados como en un calabozo hasta que nuestros sueños nos liberan y nos dejan salir. Pero  los sueños  son como los invitados a una boda, hay que esperarlos. Mientras tanto, reina el insomnio. Dicen que existen dos insomnios, como dos hermanas. El de antes de dormirse y el otro, despuès de despertar en plena noche.El primero es madre de la mentira, el otro es madre de la verdad.

Milorad Pavic.

hombre

el hombre es el camino màs corto entre la vida y la muerte.

Cioràn