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Los Beatles

Los Beatles

 

 

 

La leyenda màs difundida de los cuatro cabezas greñudas de Liverpool, nos los presenta como cuatro personalidades creativas y cuatro jòvenes de amable sonrisa, que cambiaron al mundo con su mùsica y carisma.

El locuaz e inteligente Jhon, Paul el guapo, El tìmido George, Ringo el bromista, no fueron màs que caricaturas que ellos mismos y los medios se encargaron de difundir.

Pero no todo fue paz y amor, creatividad y genio, expansiòn y locura.

Los Beatles tambièn cometieron errores y en sus vidas tambièn hubo altas cuotas de dolor y desilusiòn.

Aunque la visiòn màs "oscura" -por llamarlo de alguna manera- que nos preseentan Peter Brown y Steven Gaines en su libro Los Beatles The love you make, an insider's story of The Beatles, en su tìtulo original), no deja de ser menos inquietante.

Jhon es descrito como un hombre de profundos conflictos personales, acosado por el pasado, el abandono de sus padres, la muerte de su madre, las drogas, el vacìo que supuso la fama, un matrimonio aburrido  que lo llanzò en brazos de la intelectualmente màs amena Yoko Ono. Gran compositor, un tipo con talento, pero hiriente y cìnico y capaz de grandes rencores.

Una vez alcanzado el èxito, Paul vira hacia una vvida aburguesada, que de manera petulante intentò hacerse con el mando de la parte creativa del grupo a la muerte de Brian epstein.

Alrededor de ellos, un perdido George, un sin lugar Ringo, el incomprendido Brian, las novias y esposas de todos ellos, los amigos como Mal Evans, muerto en un tiroteo con la polìcia, Stu Sutcliffe, Neil Aspinall; Julian, Sean, Yoko...

Otra de las leyendas es que la ruptura de los beatles ocurriò por culpa de yoko Ono cuando en realidad, segùn cuentan los autores, a la muerte de Brian epstein los Beatles empezaron a perder el control sobre las empresas encargadas de administrarlos, Nems, Northern Songs; Apple no fue màs que un elefante blanco; surgieron disputas sobre quien los representarìa, si Lee Eastmann , padre de Linda, como querìa Paul, o un oscuro y no siempre honesto representante llamado Allen Klein, como deseaban los demàs Beatles.

Finalmente la banda se disolviò.

Pero su mùsica permanece. Hay algo en sus canciones que incita en mì una sensaciòn de inocencia y asombro, de rabia y rebeldìa; de evasiòn de la realidad pero tambièn de paz con el mundo.

Los Beatles, una biografìa confidencial. Peter Brown y Steven Gaines, Javier Vergara Editor S.A, Buenos Aires , 1991.

 

Apuesta por el rock and roll

Apuesta por el rock and roll

Ya no puedo darte el corazón
Iré donde quieran mis botas
y si quieres que te diga qué hay que hacer
te diré que apuestes por mi derrota

Quítate la ropa, así está bien
No dejes nada por hacer
Si has venido a comprarme, lárgate
Si vas a venir conmigo, agarrate

Largémonos chica hacia el mar
No hay amanecer en esta ciudad
Y no sé si nací para correr
pero quizás sí que nací para apostar

Sé que ya nada va a ocurrir
Pero ahora estoy contra las cuerdas
y no veo ni una forma de salir
Pero voy a apostar fuerte mientras pueda

Largémonos chica hacia el mar
No hay amanecer en esta ciudad
Y no sé si nací para correr
pero quizás sí que nací para apostar

Ya no puedo darte el corazón
Perdí mi apuesta por el rock'n'roll
Perdí mi apuesta por el rock'n'roll
Perdí mi apuesta
Es la deuda que tengo que pagar
y ya no tiene sentido abandonar
Ya no tiene sentido abandonar
OOoooohhhh!!!
Noooo late el corazón.


Hèroes del silencio

(Tomado de www.hèroes-del-silencio.letras.terra.com)

Yo era un adolescente. Soñaba con la revoluciòn absoluta que renovara un orden de cosas que me excluìa. El rocanrol en todas sus manifestaciones era mi estandarte, mi punta de lanza, el escudo que me abrigaba contra los picotazos de la desilusiòn.

Pero la revoluciòn no llegò. Y de repente me encontrè convertido en un bufòn sin hogar y sin trabajo, ajeno a toda experiencia humana .

Los ìddolos fueron cayendo uno a uno: Charly en una especie de sinsentido absurdo, Guns N roses en la desidia, Hèroes en la disoluciòn...

Tal vez apostè demasiado...

Quizàs no apostè nada en absoluto...

La habitaciòn del pànico

La habitaciòn del pànico

David Fincher parece estar dispuesto a demostrarnos, pelìcula tras pelìcula, que las concepciones de seguridad y bienestar con las que la sociedad nos rodea, e incluso nos engatuza, son tan fràgiles como todo en la condiciòn humana.

En La habitaciòn del pànico, la seguridad y protecciòn que nos brinda nuestra propia casa -nuestro propio yo-, se ven repentinamente amenazadas, puestas en duda, y la ùnica manera de preservar un poco la integridad es aislandonos, violentando la convivencia, sacrificando la comodidad en aras de la supervivencia.

En una sociedad acostumbrada a "verse", a "mirarse" como espèctaculo muchas veces intrascendente, como mero entretenimiento -Jaded Leto hace una alusiòn a la serie televisiva McGyver, cuando Forrest Whitaker intenta amedrentar a sus encerradas vìctimas con un cilindro de gas, y luego el mismo Whitaker ironiza sobre el actor Joe Pesci en sus papeles de gangster-, pasamos a la pantalla vigilante, a esa especie de Gran Hermano angustiado que observa como su pretendida seguridad se viene abajo -un poco Sliver de Phillip Noyce pero al revès-, hasta el momento en que Jodie Foster rompe todas las càmaras de la casa en su afàn por salir vivos, ella y su familia, de una situaciòn extrema.

Sin  embargo, La habitaciòn del pànico no alcanza las mismas cotas de dramatismo e ironìa o extrañamiento de pelìculas anteriores.

Sus personajes no sufren transformaciones tan radicales -el personaje interpretado por Foster al principio demuestra cieta tendencia a la claustrofobia que despuès no vuelve a aparecer- , ni encontramos esa irrefrenable fatalidad que niega los finales felices. El de esta pelìcula casi lo es, con la inquietud que deja pensar que la ùnica manera de mantenerse indemne al interior de esta sociedad, resulta ser casi invisible...

Hèroes de papel

Hèroes de papel

A cien años de la publicaciòn de la tira còmica The yellow kid en el diario World de Nueva york en 1896, Felipe Ossa realiza "una antologìa personal" en la que recopila " cincuenta de los còmics que màs se han destacado dentro del profuso acervo de las historietas del mundo" (1).

En cada una de las reseñas, Ossa presenta informaciòn puntual sobre el desarrollo de lo que èl llama "noveno arte", contextualizandolo, ofreciendo un resumen del argumento de la historieta, su historia, sus creadores y dibujantes, seguidos de comentarios interpretativos de manera objetiva y una minibiografìa de los autores, creadores,guionistas y dibujantes.

De esta manera nos encontramos con -y aquì sòlo voy a mencionar las que se publican en Cartagena- El capitàn y los chicos, que nosotros conocimos como Los hijos del capitàn; Benitìn y Eneas, El Fantasma, Tarzàn, Daniel el travieso, Olafo el amargado, Garfield y Calvin y Hobbes, publicadas por el diario El Universal, acompañadas algunas de excelentes  ilustraciones, este resulta un libro altamente informativo, de amena lectura y muy entretenido.

Los hèroes de papel, homenaje a los cien años del còmic.

Felipe Ossa, Altamir ediciones, Colombia, 1996.

Niño Jesus

No quiero aguarte la fiesta, estando ahi , quietecito, con lo lindo que te ves en los brazos de tu mami. Pero...

¿Ya alguien te dijo que no vas a llegar ni a los treinta y cinco?

¿Que jamas sabras lo que es ir a la universidad y graduarte con honores en teologia?

¿Que aunque amas a los niños y pides que los dejen ir a ti, nunca podras tenerlos de tu sangre?

Tampoco vas a tener una fabrica de muebles finos, sino un madero sin afanes aferrado a tu espalda como un naufrago.

Perdona si te insito,

solo quiero saber quien te amarro los zapaticos

y quien las manos en el Golgota.

 

¿Alguien te advirtioque hay besos con sabor a muerte? ¿Que mas tarde los gallos- por un corto instante- solo cantaran por Pedro y por ti nada mas?

 

Niño: debo decirte entonces que las mecedoras no van a esperar a que caigas en ellas a los ochenta años,

con sonrisa de porcelana blanca

y tu pension de jubilado

para que te mueras de viejo de un infarto o algo asi

y no de amor por mi...

ALICIA MARTINEZ BELTRAN

(Cartagena, 1977)

Poema inedito

Ninguna Nochebuena

En la primera pàgina de La Conspiraciòn, apuntò Paul Nizan: "Yo tenìa 20 años. No permitirè que nadie diga que es la edad màs hermosa de la vida". Hasta cumplidos los 14 yo tambièn considerè que la Navidad eran los dìas màs felices del año. Las estrecheces familiares se veìan compensadas con el par de zapatos y la camisa de rombos que uno siempre le envidiò a la vitrina, màs la pistola de totes con que comenzamos a acariciar la posibilidad de eliminar al vecino rico. La sonrisa de los padres a la sombra del àrbol de Navidad iluminaba la escena, màs allà de la consideraciòn de que habìa que ahorrar para su dentista. Pero la Pascua navideña comenzò a perder todo su prestigio con la entronizaciòn del ateìsmo en el corazòn, con la denuncia de que pesebre y àrbol eran atentados antiecològicos y el convencimiento de que el Niño Dios eran los papàs, todo esto añadido a la lata de la celebraciòn en familia.

 

De los rituales cristianos prefiero la Semana Santa, cuando el hombre Cristo comienza a padecer en carne propia los sufrimientos que le iba a heredar a Colombia, patria del INRI, de la flagelaciòn y la corona de espinas, donde un sicòpata sexual es capaz de acabar con sus propios miembros con màs niños que el rey Herodes.

 

Por eso en muchas casas se comenzarà a escuchar a partir de hoy, al piè del pesebre, la famosa frase española que no sè por què no figura en ningùn villancico : "A la mierda los pastores, se acabò la navidad".

 

JOTA MARIO ARBELAEZ

 

Tomado del periodico El Tiempo, 24 de Diciembre de 1999.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

El tiempo perdido

El tiempo perdido

 

El  tiempo que te ha sido acordado es tan corto que tù, cuando pierdes un segundo, pierdes tu vida entera; porque no es màs larga, sino sòlo tan larga como el tiempo que pierdes. Si has iniciado, pues, un camino, sigue adelante a despecho de toda circunstancia; sòlo puedes ganar; no corres peligro alguno; quizàs al fin te despeñes, pero si te hubieses vuelto atràs al cabo de los primeros pasos y bajado la escalera te habrìas despeñado en el comienzo mismo y no quizàs sino con toda seguridad.

Kafka

Sermòn de la ciudad

Sermòn de la ciudad

La verdad no es eterna.

Donde la verdad muere nace otra verdad a la vida.

Hay que aceptar estas muertes y resurrecciones que son procesos naturales del Ser.

Reprimir esas renovaciones inherentes al hombre y lo social, es un pecado mortal contra la naturaleza y el espìritu.

Pues ningùn don se nos legò como gratuito y absoluto; ni la tierra ni el cielo.

Nada es de nadie.

La tierra es una fiesta a la que fuimos invitados, y nadie tiene derecho a  usurpar  el pan, el vino, las rosas.

Todo lo que existe es Nuestro por el tiempo de la jornada que nos asignò la vida.

Lo que queda del sudor y los frutos retorna a los que empiezan, que a su vez gozaràn, sudaràn, y legaràn lo que heredaron: el vivificante polvo que abonarà la vid y la espiga para festejar a los futuros celebrantes.

Cada uno traerà su ansia, su sed, su porciòn de  felicidad por vivir, sus sueños por realizar, sus ojos hechos a la luz, su alma en un cuerpo bendito

 Gonzalo Arango

(Fragmento)

Heidi

Heidi

 

 

 

"Abuelito, dime tù

por què me voy, por què me voy..."

Con esta sencilla canciòn se iniciaba el exilio de Heidy, lejos de las montañas, de su abuelo, de su amiguito y su oveja preferida.

Heidi, junto a Corazòn, fueron dos series que,  basadas en clàsicos de la literatura occidental,  tocaron nuestro lado màs  sensible, sustentadas por una excelente  animaciòn, historias complejas y personajes bien trazados.

Malos de pelìcula

Malos de pelìcula

 

 

 

 

Malos de película
¿Quién no ha tenido pesadillas con Freddy Krueger haciéndose la manicure con los cuchillos de la cocina? y ¿quién no se ha imaginado alguna vez a Norman Bates, de Psicosis, alzando un cuchillo al otro lado de la cortina de la ducha?

Por Gemma Gil

El panteón de villanos de película cuenta con una nutrida representación de ilustres. El primero es el único e inigualable Darth Vader, de la Guerra de las Galaxias. Su capa negra y su espada láser son al uniforme del antihéroe como el traje sastre a una colección de Chanel. Seducido por el lado oscuro de la fuerza, su respiración agónica lleva poniendo los pelos de punta a varias generaciones de espectadores desde 1977. El despiadado Vader, capaz de intentar aniquilar a su propia progenie, opacaba con su presencia al joven Luke Skywalker, héroe del western galáctico ideado por George Lucas.

Pero si hay un perverso que se gane por goleada la predilección del público ese es Hannibal Lecter, más conocido entre los círculos policiales de Nueva York como Hannibal el caníbal. Interpretado por Anthony Hopkins, el malvado de El silencio de los Inocentes tenía tal habilidad para exasperar a la gente, que sus vecinos de celda eran capaces de suicidarse tragándose su propia lengua antes que seguir escuchándole, que ya es decir. La perversidad refinada de Hannibal encontró eco en dos nuevas películas. Ninguna de ellas consiguió el éxito en taquilla del primer largometraje, no obstante, las secuelas dejaron otra escena para el imaginario colectivo: ¿quién no se ha preguntado si realmente es posible que alguien se coma tu cerebro mientras todavía estás consciente?

Y si hablamos de mentes retorcidas nadie como Norman Bates, que se dedicaba a apuñalar mujeres vestido como su madre. Solo con ver los exteriores de la casa de Psicosis, el espectador ya sabía que ahí no podía ocurrir nada bueno. Anthony Perkins encarnó, con su apariencia de yerno adorable, a uno de los antihéroes más famosos de la obra de Alfred Hitchcock. Lo más inquietante es que el personaje estaba inspirado en Ed Gein, uno de los asesinos más famosos de Estados Unidos. Gein que, además de homicida era caníbal, mató y se comió a cuatro mujeres entre 1954 y 1957.

Alfred Hitchcock, maestro a la hora de retratar malos memorables, decía que el peso de las películas debía recaer sobre los villanos. Una filosofía que fue seguida al pie de la letra por Stanley Kubrick en The Shining. La mirada de Jack Nicholson en la piel de escritor poseído era suficiente para alterar los nervios del espectador más templado. Y eso, por no referirnos a ese par de gemelas de ultratumba que se empeñaban en aparecer por los pasillos del hotel para preguntar al patojo aquello de “¿quieres jugar conmigo?”. Menos mal que el niño tenía poderes paranormales.

Aunque para superpoderes los de Saruman en la trilogía de El Señor de los Anillos. El mago, interpretado por Christopher Lee, estaba envenenado por el poder maléfico del Señor de Mordor y, al contrario que todos los hombres solteros, no escatimaba en recursos para ponerse en el dedo el Anillo Único.

Y es que en el género de ciencia ficción el peso específico de los malvados no tiene parangón: Alien, Depredador, Godzilla. Casi todos con un aspecto repugnante como denominador común.

No obstante, en cuestiones de villanía no todo tiene por qué ser gris o inmundo, si no, baste con recordar al vividor de Lex Luthor, ese malísimo dispuesto a borrar California del mapa si Superman no lo remedia a tiempo.

Hasta ahora sólo hemos hablado de perfiles malignos en género masculino, pero de féminas perversas el mundo del cine está lleno. Mención especial merece el papel de Glenn Close como Cruella de Vil en 101 dálmatas. El personaje lo tiene todo, cara de bruja, voz estridente y un propósito tan malévolo como estúpido: despellejar a 101 cachorros para hacerse un abrigo.

¿Y qué decir de la Bruja del Oeste del Mago de Oz?, ¿O de Annie Wilkes, esa julieta de Misery dispuesta a descuartizar a su amado antes que poner fin a sus fantasías?
De carne y hueso o de ficción, histriónicos o apacibles, humanos o zoomorfos, cuando se trata de dar rostro a la maldad, el cine no escatima recursos. Son la salsa de las películas, los personajes que siempre recordamos. Y además, si no fuera por la perversidad de losmalvados qué aburridos serían los héroes.

Tomado de Revista D en www.prensalibre..com.

Nùmero 34, 27 de febrero de 2005

Poema inèdito de Juan Rulfo

Poema inèdito de Juan Rulfo

Recorte de periòdico. Diario El Espectador, domingo 16 de enero de 1995.

 

¿Dònde estabas? 

¿Dònde estabas?  Parecìa encontrarte

entre los ruidos màs pequeños

en aquellos que baten sus sonidos y se confunden

con las palpitaciones

con el murmullo de la tierra

con la canciòn de un pàjaro

con el grito de la sangre.

 

Parecìa encontrarte

apenas devuelta como iris

de una constelaciòn sin esperanza.

Me faltabas. Eras como un sueño

que nunca llega y que remotamente

nos espera entre dos estaciones. 

Olvidar las intenciones

Olvidar las intenciones

El olvido de las intenciones es la tonterìa màs frecuente que se comete. Mientras caminamos olvidamos hacia donde vamos y jamàs llegamos.

 

Signo de la moralidad.- La Moralidad va a desaparecer al disminuir la opresiòn de los espìritus. Pero esto no quiere decir que virtudes  como la justicia, la moderaciòn, la tranquilidad de alma vayan a desaparecer tambièn. Por el contrario seràn vigentes por su utilidad.

Niesztche.

El viajero y su sombra 

Trabajando como un perro

Trabajando como un perro



Coincidencias de la vida.

Yo trabajaba como mesero en una discoteca de Cartagena.

Salì de trabajar cerca de las sies de la mañana. Encendì mi walkman y ahì estaba A hard day·s night de The Beatles.



It’s been a hard day’s night, and I been working like a dog
It’s been a hard day’s night, I should be sleeping like a log
But when I get home to you I’ll find the things that you do
Will make me feel alright

You know I work all day to get you money to buy you things
And it’s worth it just to hear you say you’re going to give me everything
So why on earth should I moan, ’cause when I get you alone
You know I feel ok

When I’m home everything seems to be right
When I’m home feeling you holding me tight, tight

Owww!

So why on earth should I moan, ’cause when I get you alone
You know I feel ok

You know I feel alright
You know I feel alright

La letra de The completes Beatles lyrics en www.geocities.com.

La imagen de www.offthemark.com





Tocando a las puertas del cielo...(¿què pasarìa si nadie responde)

Tocando a las puertas del cielo...(¿què pasarìa si nadie responde)

Guns N' Roses - Knockin' on heaven's door

Mama take this badge from me
I can't use it anymore
It's getting dark too dark to see
Feels like I'm knockin' on heaven's door

Knock-knock-knockin' on heaven's door
Knock-knock-knockin' on heaven's door
Knock-knock-knockin' on heaven's door
Knock-knock-knockin' on heaven's door

Mama put my guns in the ground
I can't shoot them anymore
That cold black cloud is comin' down
Feels like I'm knockin' on heaven's door

Knock-knock-knockin' on heaven's door
Knock-knock-knockin' on heaven's door
Knock-knock-knockin' on heaven's door
Knock-knock-knockin' on heaven's door

'YOU JUST BETTER START SNIFFIN' YOUR OWN RANK SUBJUGATION JACK 'CAUSE IT'S JUST YOU AGAINST YOUR TATTERED LIBIDO, THE BANK AND THE MORTICIAN, FOREVER MAN AND IT WOULDN'T BE LUCK IF YOU COULD GET OUT OF LIFE ALIVE'

Knock-knock-knockin' on heaven's door

Mamá, llévate esta insignia de mi
No puedo usarla nunca más
Se está poniendo oscuro, muy oscuro para ver
Se siente como que estoy golpeando las puertas del cielo

Golpeando las puertas del cielo
Golpeando las puertas del cielo
Golpeando las puertas del cielo
Golpeando las puertas del cielo

Mamá, pon mis armas en el suelo
No puedo dispararlas nunca más
Aquella nube fría y oscura está bajando
Se siente como que estoy golpeando las puertas del cielo

Golpeando las puertas del cielo
Golpeando las puertas del cielo
Golpeando las puertas del cielo
Golpeando las puertas del cielo

TU MEJOR COMIENZA A OLFATEAR TU PROPIA GRADUACIÓN DE SUBYUGACIÓN PORQUE ES SOLO TU CONTRA TU ANDRAJOSO LÍBIDO, EL BANCO Y EL EMPRESARIO DE UNA FUNERARIA, POR SIEMPRE HOMBRE Y NO SERÍA SUERTE SI PUDIERAS SALIR VIVO DE LA VIDA

Golpeando las puertas del cielo

tomado de www.cancionestraducidas.vivelaweb.com

Libre albedrìo

Libre albedrìo

Los partidarios de la doctrina del libre albedrìo no tienen derecho a castigar porque cada cual es libre de escoger el camino o las razones (malas o buenas) que se le antojen. Si un hombre comete un crimen està en su derecho de escoger las malas razones que obrò sin motivo y sin intenciòn.

 

Niesztche.

El viajero y su sombra 

Soundtrack para una vidita estùpida

Soundtrack para una vidita estùpida

Escuchè Because por primera vez en uno de los volumenes de Anthology. Ascenciòn de voces, extàsis del sentimiento, cierta melàncolia de algo que se aleja, que se pierde para siempre, aun cuando la canciòn habla del encuentro.

Paroxismo: Because  aparecìa como telòn de fondo de American Beauty, aunque en ota versiòn...

Fuì uno de los ùltimos en salir de la sala de cine, disfrutando de la canciòn.

 

 Because (Lennon/McCartney)


Because the world is round it turns me on
Because the world is round...aaaaaahhhhhh

Because the wind is high it blows my mind
Because the wind is high......aaaaaaaahhhh

Love is all, love is new
Love is all, love is you

Because the sky is blue, it makes me cry
Because the sky is blue.......aaaaaaaahhhh

Aaaaahhhhhhhhhh....

La letra està tomada de  The completes Beatles lyrics en www.geocities.com.

La imagen de www.offthemarks.com/beatles 

¿Arde Parìs?

FILOSOFÍA POLITICA

Francia violenta, la sociedad en riesgo

El filósofo Slavoj Zizek dice que la ola de violencia en Francia surge en un contexto global en el que la libertad de decisión del sujeto es limitada y angustiante. Dice que el hombre no puede prever las consecuencias de sus actos en una democracia ilusoria que ofrece un falso poder de elección.

SLAVOJ ZIZEK.
Lo que hay que resistir cuando se nos presentan crónicas e imágenes de autos que arden en los suburbios de París, es la "tentación hermenéutica", la búsqueda de un significado o mensaje más profundo oculto en esos estallidos. Lo más difícil de aceptar es, precisamente, su extrema ausencia de sentido: más que una forma de protesta, constituyen un passage a l''acte que testimonia no sólo la impotencia de los perpetradores, sino, sobre todo, de la falta de lo que Frederic Jameson llamó "mapeo cognitivo", de su incapacidad para inscribir la experiencia de su situación en un todo significativo. La verdadera pregunta, entonces, es: ¿cuáles son las raíces de esa desorientación?

A los teóricos sociales les gusta repetir que la sociedad actual es completamente "reflexiva": no hay naturaleza ni tradición que proporcione una base firme en la que se pueda descansar; hasta nuestros impulsos más profundos (la orientación sexual) se viven cada vez más como algo que se elige. Cómo alimentar y educar a un niño, cómo proceder en la seducción sexual, cómo y qué comer, cómo descansar y divertirse; todas esas esferas son objeto de una creciente "colonización" por parte de la reflexión, se las experimenta como algo a aprender y sobre lo cual decidir. Sin embargo, la principal traba de la sociedad de riesgo reside en la brecha entre saber y decisión: nadie "sabe en verdad" qué hacer, la situación es por completo "indecidible", pero de todos modos hay que decidir. El problema, entonces, no es el de la elección compulsiva (tengo libertad de elección con la condición de que tome la decisión correcta), sino lo opuesto: la elección es libre, y por ese motivo se la experimenta como más frustrante.

Nos encontramos permanentemente en la posición de tener que decidir sobre cuestiones que afectarán nuestra vida, pero sin una base de conocimiento adecuada. Lejos de experimentársela como liberadora, esa compulsión a decidir libremente se experimenta en consecuencia como una apuesta obscena y angustiante, una suerte de inversión irónica de la predestinación: se me hace responsable de decisiones que me vi obligado a tomar sin un conocimiento adecuado de la situación. La libertad de decisión de la que goza el sujeto de la "sociedad de riesgo" no es la libertad de alguien que puede elegir con libertad su destino, sino la libertad angustiante de alguien que se ve constantemente impelido a tomar decisiones sin tener conciencia de sus consecuencias.

Nada asegura que la politización democrática de las decisiones cruciales, la activa participación de miles de individuos comprometidos, necesariamente vaya a mejorar la calidad y la exactitud de las decisiones y que, por lo tanto, los riesgos vayan a disminuir. Es tentador evocar aquí la respuesta de un católico devoto ante el reproche de un liberal ateo de que los católicos son tan estúpidos como para creer en la infalibilidad del Papa: "Nosotros, los católicos, por lo menos creemos en la infalibilidad de una y sólo una persona; ¿acaso la democracia no se basa en un concepto mucho más arriesgado, en que la mayoría de las personas, millones de ellas, son infalibles?"

El sujeto, entonces, se encuentra en una situación kafkiana de ser culpable por ni siquiera saber de qué es culpable (si es que lo es): me desvela la idea de que ya tomé decisiones que me pondrán en peligro, a mí y a mis seres queridos, pero que, en el mejor de los casos, sólo sabré la verdad al respecto cuando ya sea demasiado tarde. Recordemos la figura de Forrest Gump, ese "mediador evanescente" perfecto, lo opuesto al maestro (el que registra simbólicamente un acontecimiento al nombrarlo, al inscribirlo en el gran otro): se presenta a Gump como un espectador inocente que, limitándose a ese papel, desencadena sin saberlo un cambio de proporciones históricas. Cuando visita Berlín para jugar al fútbol y sin darse cuenta lanza la pelota del otro lado del muro, inicia así el proceso que derrumba el muro; cuando visita Washington y se le da una habitación en el complejo Watergate, en plena noche advierte que pasan cosas extrañas en las habitaciones de enfrente, llama al guardia y da comienzo a los hechos que culminaron con la caída de Nixon. ¿No es la máxima metáfora de la situación a la que apuntan los que proponen la "sociedad de riesgo", una situación en la que nos vemos obligados a dar pasos cuyas consecuencias están más allá de nuestro alcance?

Nos encontramos en el centro nervioso de la ideología liberal: la ideología dominante trata de vendernos la misma inseguridad que provocó el desmantelamiento del Estado Benefactor como la oportunidad de nuevas libertades. ¿Hay que cambiar de trabajo todos los años y depender de contratos breves en lugar de contar con un puesto estable y a largo plazo? ¿Por qué no verlo como la liberación de las limitaciones de un empleo fijo, como la oportunidad de reinventarse una y otra vez, de tomar conciencia de las posibilidades ocultas de la propia personalidad y de concretarlas? ¿Ya no se puede depender del seguro médico y el plan de jubilación habituales y hay que optar por una cobertura adicional por la que hay que pagar? ¿Por qué no percibirlo como una oportunidad más de elegir: una vida mejor ahora o seguridad a largo plazo? Y si esta prédica genera angustia, el ideológo posmoderno o de la "segunda modernidad" nos acusará de no ser capaz de asumir una completa libertad, de "huir de la libertad", o de aferrarnos de manera inmadura a viejas formas estables...

El programa televisivo más popular en Francia en el otoño de 2002, cuyo rating duplicaba el del famoso Gran Hermano, era C''est mon choix (Es mi elección). Los invitados al programa eran personas comunes que habían tomado una decisión peculiar que había determinado toda su vida: uno de ellos decidió que nunca usaría ropa interior, otro intentaba encontrar un compañero sexual más adecuado para sus padres. La extravagancia estaba permitida, incluso se la buscaba, pero con la explícita exclusión de las opciones que pudieran perturbar al público (por ejemplo, una persona cuya elección fuera ser y actuar como racista, quedaba excluida a priori). ¿Es posible imaginar mejor predicamento de lo que la "libertad de elección" significa en nuestras sociedades liberales? Podemos seguir haciendo nuestras pequeñas elecciones, "reinventándonos", con la condición de que tales elecciones no perturben de forma grave el equilibrio social e ideológico. En lo que respecta a C''est mon choix, lo verdaderamente drástico habría sido concentrarse en las elecciones "perturbadoras": invitar, por ejemplo, a racistas, vale decir a personas cuya elección (cuya diferencia) significara una diferencia. Ese es también el motivo por el que en la actualidad la "democracia" es una cuestión cada vez más falsa, un concepto tan desacreditado como consecuencia de su uso predominante, que tal vez deberíamos correr el riesgo de abandonarlo al enemigo. ¿Dónde y cómo se toman las grandes decisiones relacionadas con los temas sociales globales? ¿Quiénes las toman? ¿Se toman en el espacio público, con la participación comprometida de la mayoría? Si la respuesta es sí, sólo tiene una importancia secundaria que el Estado tenga un sistema unipartidario, etcétera. Si la respuesta es no, tiene una importancia secundaria que tengamos una democracia parlamentaria y libertad individual de elección.

 

Etienne Balibar propuso la idea de la crueldad excesiva, no funcional, como característica de la vida contemporánea: una crueldad cuyas figuras van desde el racismo "fundamentalista" y/o las masacres religiosas hasta los estallidos de violencia "sin sentido" de adolescentes e indigentes en nuestras megalópolis, una violencia que no tiene motivos utilitarios ni ideológicos. No debe engañarnos lo que se dice sobre que los extranjeros nos roban el trabajo o sobre la amenaza que éstos representan para nuestros valores occidentales: un análisis más minucioso pronto demuestra que todo eso que se dice proporciona una racionalización secundaria superficial. La respuesta que en última instancia nos da un skinhead es que golpear a los extranjeros lo hace sentir bien, que su presencia le molesta.

¿En qué se relacionan esos estallidos con el hecho de que vivimos en una "sociedad de riesgo" de elecciones permanentes? En todo: esos estallidos de violencia "excesivos" e "inútiles", que sólo dan muestra de un odio puro y desnudo ("no sublimado") por la otredad, son el anverso de la "reflexivización" de nuestra vida cotidiana. En ningún plano resulta más evidente que en el destino de la interpretación psicoanalítica. En la actualidad, las configuraciones del inconsciente (desde los sueños hasta los síntomas histéricos) perdieron su inocencia y se encuentran reflexivizadas: las "asociaciones libres" de un típico analizado educado consisten en su mayor parte en intentos de brindar una explicación psicoanalítica a sus perturbaciones, de modo que muy bien podría decirse que no sólo tenemos interpretaciones jungeanas, kleinianas, lacanianas... de los síntomas, sino síntomas jungeanos, kleinianos, lacanianos..., vale decir, cuya realidad comprende una referencia implícita a alguna teoría psicoanalítica.

Lo que pasa en el tratamiento psicoanalítico es algo estrictamente homólogo a la reacción del skinhead neonazi que, presionado a dar razones de su violencia, de pronto empieza a hablar como los asistentes sociales, sociólogos y psicólogos sociales, y menciona la disminución de la movilidad social, la creciente inseguridad, la desintegración de la autoridad paterna, la falta de amor materno en su primera infancia: la unidad de la práctica y su inherente legitimación ideológica se desintegra en violencia descarnada y en su interpretación ineficaz e impotente. El resurgimiento de la violencia "irracional", impermeable e insensible a la interpretación reflexiva es el necesario anverso de la reflexividad universalizada que proclaman los teóricos de la sociedad de riesgo. Así, cuanto más proclama la teoría social el fin de la naturaleza y/o la tradición y el ascenso de la "sociedad de riesgo", más atraviesa nuestro discurso cotidiano la referencia implícita a la "naturaleza": incluso cuando no hablamos del "fin de la historia", ¿no transmitimos el mismo mensaje cuando afirmamos que estamos ingresando a una era pragmática "postideológica", que es otra forma de decir que estamos entrando a un orden pospolítico en el que los únicos conflictos legitimados son los conflictos étnicos/culturales?

Algo característico del discurso político y crítico actual es que el término "trabajador" desapareció de nuestro vocabulario y se lo sustituyó y/u obliteró por "inmigrantes/trabajadores inmigrantes: argelinos en Francia, turcos en Alemania, mexicanos en EE.UU.". De esa manera, la problemática de clase de la explotación de los trabajadores se transformó en la problemática multiculturalista de la "intolerancia a la otredad", etcétera, y la excesiva inversión de los liberales multiculturalistas en la protección de los derechos étnicos de los inmigrantes sin duda extrae energías de la dimensión de clase "reprimida". Si bien la tesis del "fin de la historia" de Francis Fukuyama pronto cayó en desgracia, seguimos asumiendo en silencio que el orden global capitalista liberal-democrático es de alguna manera el régimen social "natural" que por fin descubrimos; seguimos pensando de forma implícita que los conflictos que tienen lugar en el Tercer Mundo son una subespecie de las catástrofes naturales, algo así como estallidos de pasiones violentas cuasi naturales o conflictos que se basan en la identificación fanática con las propias raíces étnicas. ¿Y qué es aquí "lo étnico" sino un nuevo término en clave para designar a la naturaleza?

Hay una anécdota sobre Picasso durante la Segunda Guerra Mundial: un oficial alemán visitó su estudio, vio Guernica y, asombrado ante la confusión modernista de la pintura, le preguntó: "¿Usted hizo eso?" Picasso le contestó con calma: "¡No, ustedes lo hicieron!" Hoy, y ante los estallidos de violencia en los suburbios de París, muchos liberales nos preguntan a nosotros, los pocos izquierdistas que seguimos confiando en una drástica transformación social: "¿No lo hicieron ustedes? ¿Esto es lo que quieren?" Y nosotros deberíamos contestar como Picasso: "¡No, ustedes lo hicieron! ¡Este es el verdadero resultado de su política!"


Traducción de Joaquín Ibarburu.

Sàbado 12.11.2005

Tomado de www.clarìn.com

Los dioses podridos

Esta ciudad no tiene importancia.

Lluvia , sol, otra vez lluvìa, sol.

No soporto màs esta porquerìa.

Todo se gasta en cuatro años por la misma calle,

siempre se deja algo en todas partes:

un brazo en una esquina,

centìmetros de suela en las aceras

Todo...todo...a cambio de nada,

un vacìo terrible...

No tengo siquiera deseos de morir.

Ademàs, las ciudades son iguales,

apestan, nausean, revientan...

Yo sugiero para mi gravedad el mar.

Sì, es lo ùltimo.

Te gusta el mar?

Estar tendido en la playa mirando

en el cielo nubecillas de felpa

huyendo como liebres al oeste...

Mirar el brillo de los negros,

la boca como brea,

y un miembro pequeño gastado por la sal.

Redes grasientas secando sus costillas

entre dos palmeras viejas.

Cajas traìdas en barcos esperando

sobre el muelle polvoriento.

Mujers de cuerpo duro

quemadas por el sol que las define.

Cangrejos oscuros y ciegos

mantando en tranvìa.

Turistas "lolitas" olvidadas en shorts

con sus nalguitas sobre la montura

de una bicicleta

amarillo el short y 13 años.

La brisa queriendo llevarse los cabellos màs allà,

màs allà donde termina el mundo de la playa

y comienzan los acantilados.

Dejarse masturbar por una ola

hembra o macho pero ola,

mirar alejarse las gaviotas

y un poco de ron en la ventana

recibiendo el sonido

de barcos pesqueros que regresan.

Sì, quiero mar para nosotros,

extensiones de mar pacìfico y salado

para todos los santos profetas locos

¡oh dioses podridos de ciudad!

 

 

 

Darìo Lemos.

Trece poetas nadaìstas. 

Promesa solemne

Promesa solemne

Prometo no leer nunca màs a autores en los que se trasluzca la intenciòn de querer hacer un libro; en adelante, sòlo leerè a aquellos cuyas ideas llegaron impensadamente a formar un libro.

 

Niesztche.

El viajero y su sombra 

 

El estilo grande

El estilo grande nace cuando la belleza triunfa de lo monstruoso.

 

Niesztche.

El viajero y su sombra