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estabolsanoesunjuguete

Poemas de Alfredo Pèrez Bermùdez

En los escombros
 
si la piel se me cae de la cara

queda algo de oxígeno

para el coito

no te importe

que la peste entre y salga de mis poros

igual con gallinazos te encontré en los escombros

 
Oh! mi nena de plástico

somos buenos

ni para llenar sacos

con lucecitas de navidad en invierno.

 
 
 
Te peinaré el cabello con los dientes

 
El amor es mi adicción

y doy la frente

 
Así es que son tuyos

mis testículos

...arrasa con ellos

 
te peinaré el cabello

con los dientes

O me masturbaré hasta morir

de frío

 
soltando

los restos de mis huesos

como un Nijinski

en el sanatorio.

 
 Alfredo Pèrez Bermúdez (Ecuador)
Tomado de Cafè berlín en www.delagracia.de/cororo.htm

Poemas de Marta Sepùlveda

HACE UN TIEMPO ESCRIBI


 


Tal como están las cosas


mejor me arranco las plumas de las alas


para hacer una almohada....


 


Pero,


tal como están las cosas hoy


mejor le arranco las plumas a la almohada

 


para hacerme un par de alas.



YACE BAJO LA HIERBA


 


Y de su boca ya no brotan


palabras oscuras.


 


Bajo la luna


su sonrisa florece


es hierba, aire, savia.


 


Ahora su poema

 


no es verso es paisaje.

 

Marta Sepúlveda (Colombia)

 


 Tomado de Cafè Berlín www.delagracia.de/cororo.htm
 

Poema de Alejandro Acosta

EL AUTOR RECIBE VISITAS...

 

El sueño persigue trazas de flechas,

 

lanzas de extravío, siluetas
en campos de otros días.
No son sombras.
Son hombres
que bajan a beber en aguas de un río de escombros
cuando braman las cornetas a la luna.

 

Hoscos,
hueros de Dios,
traslúcidos,
deambulan y se entristecen
como imbéciles
fantasmas de unos sueños perdidos,
todos vencidos,
todos degollados,
maltrechos por alegres hachas,
por el mal arcabuz
y la peste.

 

La lluvia lame con un áspero aliento de olvido
blandos cráneos que miraron el mundo
mientra el olor de la sangre a mareos ascendía.

 

No son sombras,
ni pájaros negros contra el asfalto,
ni adustos árboles que flotan cintas
en la oración desierta de pilpintos.

 

Son abuelos de abuelos de abuelos
que caminan a través de nosotros,
parsimoniosos y flacos como mulas.

 

Late un corazón si el cuchillo lo arrima al fuego.

 

Alejandro Acosta (Argentina)

 

Tomado de www.zapatosrojos.com.ar

 

 

 

El cine segùn Baudrillard

Tomemos el cine como ejemplo para ilustrar este asunto de la ilusión: en el curso de su evolución, en el curso del progreso técnico del cine, al pasar del cine mudo al parlante, al color, a la alta tecnicidad de los efectos especiales, la ilusión (en el sentido fuerte del término) se retiró, se desvaneció. En la medida en que la técnica y la eficiencia cinematográficas dominan, la ilusión se va. El cine actual ya no conoce (digamos en general) ni la ilusión ni la alusión; se entrega a un modo hipertécnico, hipersofisticado, hipereficaz, hipervisible; ya no hay vacío, no hay elipse, no hay silencio (como tampoco en la televisión, hoy, con la que el cine se confunde más y más).

Nos acercamos cada vez más a eso que llaman la «alta definición» de la imagen, es decir, a la perfección inútil de la imagen. A fuerza de ser real, a fuerza de producirse en tiempo real, mientras más lograda la definición absoluta, la perfección realista de la imagen, más se pierde el poder de la ilusión.

(...)Siempre al añadir a lo real, al añadir real a lo real, con el propósito de una ilusión perfecta -la del estereotipo realista, perfecto-, se termina matando la ilusión de fondo.

La pornografía, por ejemplo, al añadir una dimensión a la imagen del sexo, le quita una dimensión al deseo y descalifica toda seducción. Y el apogeo de esta desimaginación de la imagen, de la pérdida de imaginación de la imagen, para hacer que una imagen no sea ya una imagen, es hoy la imagen de síntesis, o sea, todo lo que tiene que ver con la imagen numérica, la realidad virtual, etcétera.

Ahora bien, una imagen es justamente una abstracción del mundo, en dos dimensiones; es lo que le quita una dimensión al mundo real y, por eso mismo, inaugura el poder de la ilusión. La virtualidad, por el contrario, al hacernos «entrar» en la imagen, al recrear una imagen realista de tres dimensiones, o al añadir una cuarta dimensión que vuelve a lo real hiperreal, destruye esta ilusión. La virtualidad tiende a la ilusión perfecta, pero ya no se trata en absoluto de la misma ilusión creadora y artística de la imagen; se trata de una ilusión realista, mimética, hologramática que acaba con el juego de la ilusión mediante el juego de la reproducción, de la reedición de lo real; no apunta más que a la exterminación de lo real por su doble.

A la inversa, el trompe-l'oeil, por ejemplo, que le quita una dimensión a los objetos reales, vuelve mágica la presencia de éstos y encuentra el sueño la irrealidad misma en la exactitud minuciosa de la imagen. El trompe-l'oeil es el éxtasis del objeto real en su forma inmanente, y añade al encanto formal de la pintura el encanto espiritual del señuelo, de la ilusión, del engaño de las formas.

Pero, con la modernidad también perdimos la idea de que la fuerza está en la ausencia, que de la ausencia nace el poder. Ahora, por el contrario, queremos acumular, acrecentar, agregar cada vez más, y ya somos incapaces de enfrentar el dominio simbólico de la ausencia. Por eso mismo estamos hoy sumergidos en una especie de ilusión inversa, una ilusión desencantada: la ilusión material de la producción, de la profusión, la ilusión moderna de la proliferación de las imágenes y de las pantallas.

(...)El arte nunca es un reflejo mecánico de las condiciones positivas o negativas del mundo, sino más bien la ilusión exacerbada, el espejo hiperbólico de éstas. En un mundo condenado a la indiferencia, lo único que puede hacer el arte es «añadir» a esa indiferencia, girar en torno al vacío de la imagen, del objeto que ya no es un objeto.

(...)El arte se ha vuelto iconoclasta, pero esta postura iconoclasta moderna ya no consiste en destruir las imágenes, como la de la historia; más bien consiste en fabricar imágenes, hasta en fabricar una profusión de imágenes en las que no hay nada que ver. Son literalmente imágenes que no dejan rastros, no tienen consecuencias estéticas, propiamente hablando, pero detrás de cada una de ellas algo ha desaparecido. Este es el secreto, si es que hay uno, de su simulación. Entonces son simulación: no sólo ha desaparecido el mundo real, tampoco puede plantearse siquiera la pregunta por su existencia.

 Tomado de La ilusiòn y la desilusiòn estèticas en  www.analìtica.com/va/arte/portafolio/4417813.asp

El extranjero

Pensè que me bastaba dar media vuelta y todo quedarìa concluido. Pero toda una playa vibrante de sol  apretàbase detràs de mì. Di algunos pasos hacia el manantial. El àrabe no se moviò. A pesar de todo, estaba todavìa bastante lejos. Parecìa reìrse, quizà por el efecto de las sombras sobre el rostro. Esperè. El ardor del sol me llegaba hasta las mejillas y sentì las gotas de sudor amontonàrseme en las cejas. Era el mismo sol del dìa en que habìa enterrado a mamà y, como entonces, sobre todo me dolìan la frente y todas las venas juntas bajo la piel. Impelido por este ardor que no podìa soportar màs, hice un movimiento hacia adelante. Sabìa que era estùpido, que no iba a librarme del sol desplazàndome un paso. Pero di un paso,un solo hacia adelante. Y esta vez, sin levanterse, el àrabe sacò el cuchillo y me lo mostrò bajo el sol. La luz se inyectò en el acero y era como una larga hoja centelleante que me alcanzara en la frente.(...) Todo mi ser se distendiò y crispè la mano sobre el revòlver. El gatillo cediò, toquè el vientre pulido de la culata y allì, con el ruido seco y ensordecedor, todo comenzò...

 

Albert Camus.

El Extranjero. 

El Santo

En un volumen titulado Antologìa del cuento policìaco, me encontrè con una agradable sorpresa: siete novelas cortas, protagonizadas por el personaje de El Santo, escritas por Leslie Charteris (Leslie Charles Bowyer  Yin - cambiò su nombre en 1926, naciò en 1907 y muriò en 1993)

Confieso que ignoraba que el popular personaje tuviera un origen literario; yo pensaba que era una creaciòn para televisiòn, en aquella famosa serie interpretada por Roger Moore, y que luego malograran en el cine.

Como de los vericuetos de la seri no me acuerdo, ya que yo era muy pequeño para prestarle atenciòn a cualquier otra cosa que no fuera la animaciòn con la que abrìa el programa, sòlo puedo hacer comparaciones con la pelìcula.

Charteris nos dà la receta con la cual se cuece su personaje: "Para la leyenda de cualquier aventurero tòmese lo siguiente: una idea, un esquema, acciòn, peligro, fuga y tal vez una sorpresa en cualquier parte. Repetirlo indefinidamente, con intervalos regulares de quietud. Aderezarlo con el eterno descontento de horizontes inalcanzados y con el sempiterno contento de un àguila en libertad", nos explica en La virgen del Rhin.

Y seguido, a travès de las intrigas de La locuciòn latina, La vaca española, El maletìn del signor Ravenna, El viaje maravilloso, La virgen del Rhin, El ojo del àngel y El degollador ambicioso, presenta a Simon Templar como un pirata moderno, que se mueve al margen de la ley pero guiado por un concepto muy personal de la justicia, que gusta sacar provecho de las situaciones que se le presentan, pero que tambièn es capaz de dejarlas pasar en favor de alguien màs vulnerable que èl.

Eternamente joven, apuesto, elegante, El Santo se pasea en estas novelas por toda Europa, administrando su justicia implacable y sacando todo el provecho que pueda de las zonas màs oscuras de los apetitos humanos; provisto de su azul mirada, que bien puede expresar cierta beatitud -de ahì su apodo,no del uso indiscriminado de la hagiografìa catòlica para sus seudònimos, como en la pelìcula-, hasta una imperturbable sangre frìa, brinda algo de esperanza a seres solitarios y, de paso, se mete algo al bolsillo sin que la policìa se entere de ello...

Antologìa del cuento policìaco. Traducciòn y pròlogo de Salvador Bordoy Luque. Aguilar S. A., Madrid, 1967.

Hey Jude

 Hey jude, don’t make it bad.
Take a sad song and make it better.
Remember to let her into your heart,
Then you can start to make it better.

Hey jude, don’t be afraid.
You were made to go out and get her.
The minute you let her under your skin,
Then you begin to make it better.

And anytime you feel the pain, hey jude, refrain,
Don’t carry the world upon your shoulders.
For well you know that it’s a fool who plays it cool
By making his world a little colder.

Hey jude, don’t let me down.
You have found her, now go and get her.
Remember to let her into your heart,
Then you can start to make it better.

So let it out and let it in, hey jude, begin,
You’re waiting for someone to perform with.
And don’t you know that it’s just you, hey jude, you’ll do,
The movement you need is on your shoulder.

Hey jude, don’t make it bad.
Take a sad song and make it better.
Remember to let her under your skin,
Then you’ll begin to make it
Better better better better better better, oh.

Na na na na na ,na na na, hey jude...

Primera canciòn de los Beatles en calar hondo dentro de mis preferencias. ¿Por què? No sabrìa decirlo. Supongo que jugò a  su favor el hecho de que una amiga que estudiaba Traducciòn y Turismo transcribiera la letra para mì, en una epòca en que era difìcil obtener letras de canciones en inglès; sòlo existìa una revista llamada Cante en Inglès, muy buena segùn recuerdo...

En el libro "las vidas de John Lennon" de Albert Goldman, encuentro la siguiente anècdota: Mick Jagger cumplìa veinticinco años y para celebrarlo hizo una fiesta en un club del que era socio, junto a Keith Richards y un tipo llamado Tony Sànchez .

"Al entrar Paul McCartney-recordaba el español Tony-, todo el mundo se hacìa lenguas de Beggar·s Banquet que junto con discos como Sympathy for the devil y Street fighting man, era, con mucho, el mejor album de la carrera de  "Los Stones". Paul me alargò con discreciòn el disco al tiempo que me decìa: "Mira a ver que te parece, Tony. Es el nuevo que hemos grabado". Introduje el disco en el sistema de sonido y el lento, tremendo crescendo de Hay Jude conmocionò al club. Di la vuelta al disco y todos escuchamos la voz gangosa de John Lennon desbordando Revolution. Cuando todo hubo terminado me dì cuenta de que Mick parecìa de mal humor. "Los Beatles" le habìan superado"

Algo de culo

UNA CHARLA ENTRE CHICAS

Lula y su amiga Beany Thorm estaban sentadas a una mesa en el Raindrop Club bebiendo cubalibres mientra miraban y escuchaban una banda blanca de blues que se llamaba los Bleach Boys. El grupo pasò armoniosamente de "Dust My Broom" de Elmore James, a "Me and the Devil" de Robert Johnson y Beany soltò un gruñido.

(...)

-Me han dicho que Sailor sale pronto-dijo Beany-. ¿Vas a ir a verle?

(...)

-Voy a buscarle a la puerta-respondiò.

-Si no me cayeran tan gordos los hombres- comentò Beany-, casi te dirìa que tengas suerte.

-No todos los maridos pueden ser perfectos-dijo Lula-. Y a lo mejor Elmo no habrìa dejado preñada a esa tìa si no le hubieras echado de casa.

(...)

-Tendrìa que haberle disparado un 38 en la picha, eso es lo que tendrìa que haber hecho.

Los Bleach Boys pasaron a una especie de mambo de las marismas del profesor Longhair y Beany agarrò el brazo a una camarera.

-Traenos dos cubalibres dobles màs, ¿vale?-dijo-. Maldita sea, Lula, mira còmo se menea esa puta.

-¿La camarera?

-Eso es. Apuesto a que si yo tuviera un culo como el de èsa, Elmo no se la habrìa metido a todas las furcias de este lado del Tangipahoa.

-Nunca se sabe -respondiò Lula.

-Supongo -dijo Beany con los ojos llorosos-. Lo ùnico que sè es que yo dejarìa muchas cosas, a lo mejor incluso el Valium, sòlo por tener algo de culo, ¿sabes?.

 

Barry Guifford.

La historia de Sailor y Lula.

 

 

La historia de Sailor y Lula

A travès de una serie de dialogos sostenidos por los personajes, esta novela aborda  la infinita soledad del individuo, sus incertidumbre y esperanzas, sueños y temores, en la sòrdida realidad de esa frènetica huida que, al parecer, todos realizamos hoy en dìa.

Barry Gifford delinea los personajes casi sin que el narrador intervenga, dando vìa libre a los protagonistas y las situaciones de describirse a sì mismas, a travès de un flujo constante de charlas y hechos, al parecer vanales, pero que muestran còmo se resquebraja en pesadilla ese sueño americano que, en cierta forma, es el sueño de todos.

Sailor y Lula se han endurecido  a sì mismos, como resultado de las experiencias de un mundo que parece cebarse en las partes màs blandas, màs vulnerables,  sin que los personajes terminen por considerarlo cruel o despiadado, sino simplemente como cosas que pasan.

Los objetos adquieren cierto animismo que les confiere ya no sòlo el valor de sìmbolos sino que los hace parte del paisaje mismo: carros de marcas gringas, cigarrillos de marcas gringas, comida chatarra, moteles, restaurantes de carretera, convictos, clase media, novelas que puedes adquirir en supermercados, programas de t.v., incomunicaciòn, soledad...

Todos los elementos que conforman la pesadilla de aire acondicionado a la que estamos abocados...

 

La historia de Sailor y Lula. Barry Gifford. Alianza editores, Madrid, 1990. 

Hombre

Creo que quiero un hombre totalmente libre, y que se vale de su libertad para hacer el bien y para hacer feliz, un hombre sin pecado, sin tristeza, que hace reìr de manera que sea como una herramienta en las manos de Dios.

 Henry Miller.

Conversaciones con Henry Miller. Christian de Bartillat. Granica Editor, S.a. , Barcelona, 1997

Sentimientos

Seguid a vuestro corazòn, y es lo que siempre les digo a los jòvenes de hoy en dìa, porque estàn tan neuròticos y frustrados: Seguid a vuestros sentimientos, y no a vuestro cerebro. Siempre les digo: Olvidaos del cerebro, no es màs que un timòn. Usted sabe què es un timòn para dirigir un barco. Esto es todo, un timòn, pero  vuestros sentimientos son los que os impulsan. Son ellos los que os hacen hacer las cosas, sabedlo, seguid a  vuestros sentimientos, y no a lo que tenèis en la cabeza. No es bueno, y es lo que os vuelve locos.

Henry Miller

Respuestas

 Creo haber dicho en alguna parte: Lo que el mundo tiene de maravilloso es que da respuesta a todas las preguntas que se le plantean. La vida responde a todas las preguntas, y pueden darse todas las respuestas que se desea. Està en nosotros decidir. Se puede decir: es terrible, es malo, es bueno, o cualquier cosa. Todas son verdades, porque la verdad es una mezcla de todo.

Henry Miller.

Condiciòn social

La condiciòn social es mala, pero la vida es siempre buena. Es el hombre quien echa todo a perder. La vida es todo lo que tenemos, todo lo que conocemos. Ella lo es todo, buena y mala, es la vida, y nada màs se puede agregar. Debemos confrontarlo con la vida social, que no es la ùnica- salvo en las pequeñas comunidades donde hay una idea bàsica-, que es un caos.

Henry Miller.

Vida social

Nada anda bien en la vida social, pero es posible fuera de ella tener una vida individual. En este caso, es posible ser feliz.

Henry Miller.

Maestros

Siempre hablamos de los maestros, pero no los reconocemos. El maestro puede ser un vagabundo.

Henry Miller.

Homo sapiens

El homo sapiens està liquidado...

Henry Miller.

Filosofìa

En definitiva, mi filosofìa no es alegre. Para mì, para el individuo, puede ser que sea alegre, pero para la masa, es muy cruel. La condiciòn humana, como suele decirse, es abominable: Vivimos como las ratas, y ni siquiera somos buenos animales.

Henry Miller.

Memoria

Es terriblemente cierto aquello de que la memoria es màs viva que lo que era la realidad.

Henry Miller.

Velos

Siempre hay velos, y se dice que no hay que desgarrar el ùltimo velo, sino te quedas frente a frente con la locura, porque, cuando se levanta el ùltimo velo, se ve la nada... la idea màs terrorìfica: ver o pensar en nada. Puede ser que Dios sea nadie, o quizàs es un cualquiera. Esta idea puede volverte loco.

Henry Miller.

Conocerse

En Grecia, sobre las tumbas, suele escribirse: Conòcete a ti mismo, pero no creo en ello totalmente, porque pienso que nunca te conoces del todo. De alguna manera, siempre sigues siendo un misterio para ti mismo.

Henry Miller.