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estabolsanoesunjuguete

Para leer en la silla elèctrica

Ordalìas

Ordalìas


¿Por què has conseguido

una muerte tan vaga

que sucede y no sucede

y retorna a los orìgenes?

***

Elegìa.

Entonces comencè

a transcurrir solo

en el tiempo

Entonces el dìa se dividiò por mitades

por la imparidad de la muerte.

***

He vivido rescatando mi vida
de la nada
como la araña teje
sobre el abismo
las vagas hilaturas del viento.


***
Vida afortunada

mente ambigua

os

cura alter

nativa

alien

nada

***

Soy un ser rescatado

de nieblas de espolio

cuaro heridas levitan

mis cuatro miembros

y un corazòn partido

purificò mi abyecciòn.

***

Todo lo que resta

del agitado transcurso de los dìas

es un polvo hecho de polvo.

***

El no ser  tolera excepciones

Nosotros somos una de ellas

***

Aunque yo sòlo sea una partìcula de la vida

tengo que aceptarla toda

***

Tendremos que acostumbrarnos

por fin

a la ternura de la vida

 

Gustavo Ibarra Merlano.

Ordalìas.

Santa Fe de Bogotà, D.C., 1995

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Sellado

Ordalías

Ordalías

Quién podría pensar

que esta alegría

es un llanto adiestrado

con discreción

en remisas ceremonias

y este llanto

la destilada agua

residual del gozo

 

Gustavo Ibarra Merlano.

Ordalìas

Expreso asuntos conocidos

con vocablos que no conozco

y utilizo palabras consabidas

en pensamientos que no comprendo.

***

Sòlo Dios sabe quièn està vivo y quièn està muerto.

***

El olvido anula algunas presencias

mientras promueve otras.

 

Gustavo Ibarra Merlano.

Mar

Mar

El mar se fue a la mar

a perderse de sì mismo.

 

Gustavo Ibarra Merlano.

Dios

Dios no cree en los ateos.

Gustavo Ibarra Merlano

Poemas de Gustavo Ibarra Merlano

Poemas de Gustavo Ibarra Merlano

Sobre el mar embravecido

navegaciones aturdidas

duro puerto de las horas

signos subcelestes en la marmaja

soluble del poniente

soledades rodean mi soledad

caigo de un mar a otro

buscando mi conciencia

consumado el naufragio.

Poema de Gustavo Ibarra Merlano

Los tiempos venideros

son dìas ya sucedidos

y los dìas

donde estoy viviendo ahora,

ya pasaron por cielos abolidos.

El tiempo es una gota de silencio que rueda

por todos los camino.

Porque tambièn los màrmoles son huesos.

Poema de Gustavo Ibarra Merlano

Ahora soy

uno de esos cadàveres sucesivos

que abandonamos mientras vivimos

como las escamas de un mal

demasiado insistente

 

Los muertos son como hijos

encontraos por casualidad

y que han nacido sin permiso

Poemas de Gustavo Ibarra Merlano

Poemas de Gustavo Ibarra Merlano

No sabemos si el abismo que nos espera

es mayor que el que nos precede

por eso debemos contentarnos

con la justa cantidad de los dìas asignados

***

Epitafio

yazgo          desocupado

de                mi mismo

Ordalìas

Ordalìas

Me diste aquella vida

para quitàrmela ahora

Tal vez llegue de nuevo

en el oleaje

de la donaciòn alternativa.

***

Siento tu cuerpo

siento tus huesos

como si fueras a nacer de nuevo

y te estuviera palpando

desde otra vida

***

Quedate en el mundo y vive

en mansedumbre tu soledad

no pidas razones del abandono

no hay ninguna

porque toda soledad

es esta soledad.

***

El agua mutilada

llora por su esencia

perdida en cada ola

¡Las restituciones de la espuma!

 

Gustavo Ibarra Merlano

Kenosis (frag.)

Kenosis (frag.)

Doy gracias a Dios

por haber permitido

que yo

pertenezca a sus rebaños.

Por haber tolerado mis orejas de cerdo

y el sufrimiento de mis riñones

por haberme consentido erigir hasta el exceso

el lado opuesto de la santidad

y ejercer el oficio imprevisto

y tenebroso de vivir.

 

Gustavo Ibarra Merlano.

Ordalìas.

Textos de exilio

V.

Litigio y rebeldía de la carne

cuán agradecidos debemos estar

con la vida

por habernos escogido.

Frescor y espuma

en los labios del alma

la persecución de una sombra

nueva.

Vivimos en un espacio

de sustituciones

el verbo

no importa donde

fuera del mundo.

El poeta lo sabía de antemano

terminaremos abatidos

por las Furias.

Fernando Arbelaez.

Poemas del exilio, Colcultura, Bogotá, 1986.

Lo anormal

Lo anormal me fascina como una prueba de rebeldìa del hombre contra el instinto...

Josè Asunciòn Silva

De sobremesa.

Un escarabajo

Un escarabajo

Porque yo, durante todo este tiempo estuve echado en mi cama, con un cobertor oscuro bien extendido sobre mí, expuesto al aire que sopla desde la puerta entreabierta (...)

Cuando estoy en la cama debo de tener la forma de un coleóptero de gran tamaño, de un ciervo volante o un escarbajo.

Preparativos de una boda en el campo.

Franz Kafka.

La ejecución

La ejecución

-(...) Todavía utilizo los diseños del antiguo comandante.(...)

Mostró la primera hoja. El explorador (...) sólo vió líneas que se cruzaban repetida y laberínticamente, y que cubrían en tal forma el papel que apenas podían verse los espacios en blanco que los separaban.

(...)

-...Usted ya ha visto que no es fácil descifrar la inscripción con los ojos; pero nuestro hombre lo descifra con sus heridas. (...)Pero ya la Rastra lo ha atravesado completamente y lo arroja en el hoyo (...). La sentencia se ha cumplido, y nosotros, el soldado y yo, lo enterramos.

Franz Kafka

La sentencia

La sentencia

-Nuestra sentencia no es  aparentemente severa. Consiste en escribir sobre el cuerpo del condenado (...), la disposición que él mismo ha violado.

(...)

-¿Conoce él su sentencia?

-No -dijo el oficial. (...)-Sería inútil anunciársela. Ya lo sabrá en carne propia.

(...)

-Pero, por lo menos ¿sabe que ha sido condenado?

-Tampoco- dijo el oficial(...)

-¿No? -dijo el explorador (...)-, entonces,¿el individuo tampoco sabe cómo fue conducida su defensa?

-No se le dio ninguna oportunidad de defenderse.

Franz Kafka.

El aparato

El aparato

-Este aparato (...) es un invento d enuestro antiguo comandante. (...) Como usted ve, consta de tres partes. (...) La inferior se llama la Cama, la de arriba el Diseñador, y esta del medio, la Rastra. (...) Las agujas están colocadas en ella como los dientes de una rastra, y el conjunto funciona además como una rastra, aunque sólo en un lugar determinado, y con mucho más arte. (...) Aquí sobre la Cama, se coloca al condenado. (...) Está totalmente cubierta con una capa de algodón en rama (...). Sobre este algodón se coloca al condenado, boca abajo, naturalmente desnudo. (...) En cuanto el hombre está bien asegurado por las correas, la Cama es puesta en movimiento. (...) Sin embargo, la verdadera ejecución de la sentencia corresponde a la Rastra.

Franz Kafka.

En la colonia penitenciaria.

El viajero (Fragmento)

El viajero (Fragmento)

      A Fernand Fleuret.

Abridme esta puerta a la que llamo llorando.

 

La vida es tan variable como el Euripo.

 

Tù mirabas descender un banco de nubes

con el paquebote huèrfano hacia las fiebres venideras

y todos estos pesares estos arrepentimientos

                   Recuerdos.

Guillaume  Apollinare.

Henry Miller

Libertad: ¡El beneficio de la libertad! ¿Tenemos que esperara siempre hasta que seamos dignos de ella antes de recibirla? ¿O es la libertad algo que hay que arrancar a quienes la  niegan tiránicamente? ¿Hay alguien lo bastante grande, lo bastante sabio para que pueda decir durante cuánto tiempo un hombre tiene que seguir siendo un esclavo?

 

Educación: Sólo hay una clase de educación: la que os lleva a afirmar y mantener vuestra propia libertad.

 

Idealista: Un idealista es una persona que desea hacer girar las ruedas de la vida hacia atrás. Recuerda muy bien lo que le daban; no piensa en lo que él podía dar. Él mismo se agría imperceptiblemente, pero el proceso comienza virtualmente en el momento en que uno piensa en función de “el mundo”.

 

Camino: El camino de los barcos, y de los hombres en general, es un camino de zigzag. El borracho se mueve describiendo curvas, como los planetas. Pero el hombre que no tiene una meta se mueve en un tiempo y un espacio continuo que es únicamente suyo y en el que Dios está siempre presente.

 

La existencia de Dios: La razón solamente nos informa que para que exista un problema tiene que existir algo real que lo origine. No nos corresponde a nosotros resolver si existe o no Dios; corresponde a Dios decir si existimos o no nosotros.

 

El fin de Dios: Sabemos que nada se puede esperar en el actual plano mundial. El fin del hombre histórico se acerca. El futuro lo será en función de eternidad, y de libertad, y de amor. (…) En vez del mito y de la fábula tendremos una realidad eterna. Todo lo que ahora pasa por ciencia desaparecerá; no será necesario buscar la clave de la realidad porque todo será real y duradero.

 

Verdaderos revolucionarios: Somos los verdaderos revolucionarios, puesto que no bautizamos con la sangre ajena, sino con nuestra propia sangre, libremente derramada.

 

La costumbre de inquirir: Como se sabe, la costumbre de inquirir todo lleva a hacerse sabio o escéptico. También lleva a la locura. Su verdadera virtud, no obstante, consiste en lo que hace a uno pensar por su cuenta, lo hace a uno volver a la fuente.

 

Las preguntas debidas: Los años de instrucción elemental  destruyeron el arte. Como chimpancés, aprendimos a hacer únicamente las preguntas debidas, las que podían contestar los maestros.

 

Solución de la vida: Si la solución de la vida es vivirla, entonces vivamos, ¡vivamos más abundantemente! Los maestros de la vida no se encuentran n lo libros. No son figuras históricas. Están situados en la eternidad, y nos exhortan incesantemente a unirnos con ellos en la eternidad.

 

Sufrimiento: El sufrimiento es innecesario. Pero uno tiene que sufrir antes de que sea capaz de comprender que es así. Además, sólo entonces se hace claro el verdadero significado del sufrimiento humano. En el último momento de desesperación, ¡cuando uno ya no puede seguir sufriendo!, sucede algo que tiene la naturaleza de un milagro. La gran herida abierta por la que se derramaba la sangre de la vida se cierra y el organismo florece como una rosa. (…) Al árbol de la vida lo mantienen vivo no las lágrimas, sino el conocimiento de que la libertad es real y eterna.

 

Henry Miller.

La crucifixión rosada. Plexus 2. Santiago  Rueda-Editor, Buenos Aires, 1965.