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estabolsanoesunjuguete

Para leer en la silla elèctrica

Poemas de Alexandr Blok

Què diferente es caminar entre la gente

Y simular que no se ha muerto

y en este juego de tràgica pasiòn

confesar que aùn no se ha vivido.

 

Y escrutando en la nocturna pesadilla

encontrar el orden como un desordenado torbellino

para que en el inexpresivo resplandor del arte

descubramos el mortal incendio de la vida.

***

 

Hoy no recuerdo lo que ayer pasò

en la madrugada olvido lo de la tarde anterior

en los dìas blancos extravìo el fuego

y en las noches ya no evoco los dìas.

 

Pero, ante la muerte, en la hora decisiva,

todos los dìas, y noches nos pasan por la mente

Y entonces -en el bochorno, en la estrechez-

es sumamente doloroso soñar

en todo lo hermoso que se fue.

Deseas levantarte y no puedes

Es de noche.

***

 

Somos los olvidados, solitarios sobre la tierra,

a hurtadillas nos sentamos cerca al calor.

 

Desde este càlido rincòn del cuerto

miramos la bruma de octubre.

 

Por la ventana, como entonces, se ve el fuego.

Querido mìo, ya estamos viejos.

 

Todo lo que hubo, tempestad y desdicha

ha quedado atràs, ¿què esperas del futuro?

 

¿Seguro quieres leer allà todavìa,

alguna inesperada novedad?

 

¿Acaso esperas algùn àngel tempestuoso?

Todo pasò. Nada podràs regresar

Quizás las paredes, los libros, los días.
Querido amigo, ellos están habituados.

Yo no espero nada, no murmuro.
No añoro nada de la que se fue.

 

Cinco poetas rusos. Editorial Norma, S.A., Santa Fe de Bogotà, 1995.

El Verano - Albert Camus

Ya no quedan desiertos. Ya no quedan islas. Y, sin embargo, se siente su deseo. Para comprender el mundo, a veces es necesario apartarse de él; para servir mejor a los hombres, mantenerlos a distancia un momento. Pero ¿dónde encontrar la soledad que necesita la fuerza, la larga respiración en la que el espíritu se recoge y se mide el valor? Quedan las grandes ciudades. Sólo que se necesitan todavía condiciones.Albert CamusEl verano

Libertad

Libertad

La libertad comienza donde nace lo maravilloso.

Louis Aragón.

Sabiduría oriental

Ahora que lo pienso, eso es la sabiduría oriental. El occidental cree que hay algún secreto que él puede descubrir. Oriente dice: "¿Cómo mierda puedo saberlo?"

William Burroughs

Soledad

Entonces supe lo que era la soledad. Pero las palabras de Bobo me llegaban desde la tumba, con un dulce chisporroteo sibilante. "Nadie está verdaderamente solo. Tú eres parte de todo lo vivo". Lo díficil es convencer a alguien de que realmente forma parte de ti. ¿Y entonces? Las partes tendríamos que colaborar. ¿Me entiendes?

Willliam Burroughs

Reescribir

¿Qué estás reescribiendo? Toda la vida preocupado por el Control y el Virus. Después de entrar, el virus usa la energía, la sangre, la carne y los huesos del huésped para hacer copias de sí mismo. Modelo de insistencia dogmática nunca de fuera me gritaba en el oído: "¡ESTE NO ES TU SITIO!".

William Burroughs

Michel Houellebecq

Catástrofe: Me gustaría escapar de la presencia obsesiva del mundo moderno; entrar en un universo tipo Mary Poppins, donde todo va bien. No sé si lo conseguiré. También es difícil pronunciarse sobre la evolución general de las cosas. Teniendo en cuenta el sistema socioeconómico actual, teniendo en cuenta, sobre todo, nuestros presupuestos filosóficos, es evidente que el ser humano se precipita a corto plazo y en condiciones terribles hacia una catástrofe. De hecho, ya la tenemos encima. Las  consecuencias lógicas del individualismo son el crimen y la desdicha. Llama la atención el entusiasmo que nos anima a perdernos; es de lo más curioso. Por ejemplo, sorprende ver la alegre despreocupación con que la se acaba  de desbancar al psicoanálisis para sustituirlo por una lectura reduccionista del ser humano basada en hormonas y neurotransmisores. La disolución progresiva, en el curso de los siglos, de las estructuras sociales y familiares, la tendencia creciente de los individuos a considerarse partículas aisladas, sometidas a la ley de los choques, compuestos provisionales de partículas más pequeñas…, todo eso impide que se pueda aplicar ninguna solución política.. así que es legítimo empezar por  desmontar las fuentes de huero optimismo. Si volvemos a un análisis más filosófico de las cosas, nos damos cuenta de que la situación es todavía más rara de lo que creíamos. Vamos hacia el desastre., guiados por una imagen falsa del mundo; y nadie lo sabe. Ni siquiera los neuroquímicos parecen darse cuenta de que su disciplina se mueve sobre un campo minado. Antes o después abordarán las bases moleculares de la conciencia; y entonces se darán de bruces con los modos de pensamientos derivados de la física cuántica. No nos libraremos de una redefinición de las condiciones del conocimiento, de la noción misma de realidad; tendríamos que tomar conciencia de todo esto, a nivel afectivo, desde este mismo momento. En cualquier caso, mientras insistamos en una visión mecanicista e individualista del mundo, seguiremos muriendo. No me parece sensato empeñarse durante más tiempo en el sufrimiento y en el mal. Hace cinco siglos  que la idea del yo domina el mundo; ya es hora de tomar otro camino.

 

Poesía: A lo mejor, en el fondo y sobre todo, yo escriba poemas para hacer hincapié en una carencia monstruosa y general (que se puede considerar afectiva, social, religiosa, metafísica; y cada una de estas aproximaciones es igualmente cierta). También, quizás, porque la poesía es la única manera de expresar esa carencia en estado puro, en estado original; y de expresar simultáneamente cada uno de sus aspectos complementarios.

 

Sociedad de mercado: …No sólo vivimos en una economía de mercado, sino, de forma más general, en una sociedad de mercado, es decir, en un espacio de civilización donde el conjunto de las relaciones humanas, así como el conjunto de las relaciones del hombre con el mundo, está mediatizado por un cálculo numérico simple donde intervienen el atractivo, la novedad y la relación calidad-precio. Esta lógica, que abarca tanto las relaciones eróticas, amorosas o profesionales como los comportamientos de compra propiamente dichos, trata de facilitar la instauración múltiple de tratos relacionales renovados con rapidez (entre consumidores y productos, entre empleados y empresas, entre amantes), para así promover una fluidez consumista basada en una ética de la responsabilidad, de la transparencia y de la libertad de elección.

 

Dios maligno:

Asociamos la onda a la mujer,

el corpúsculo a lo masculino

componemos pequeños dramas

anhelando a un Dios maligno.

 

Realidad: En ausencia de conflictos, aparece y se desarrolla un mundo. La red de interacciones envuelve el espacio, crea el espacio con su desarrollo instantáneo. Observando las interacciones conocemos el mundo. Definiendo el espacio mediante los datos observables, en ausencia de contradicciones, proponemos un mundo del que podemos hablar. Llamamos a este mundo “la realidad”.

 

Abismo: Me gustaría anunciar buenas nuevas, prodigar palabras de consuelo; pero no puedo hacerlo. Sólo puedo observar cómo se abre el abismo entre nuestros pasos y nuestras actitudes. Surcamos el espacio, el ritmo de nuestros pasos corta el espacio con la exactitud de una navaja; surcamos el espacio y el espacio es cada vez más oscuro.

Hubo un momento preciso en que se rompió el contacto. No consigo recordarlo, pero debió de producirse a cierta altura.

 

Soledad: Tuvo que haber un momento de comunión en el que no teníamos ninguna objeción contra el mundo;

entonces, ¿cómo es posible que nuestra soledad sea tan grande?

Debió de ocurrir algo, pero el origen de la deflagración nos resulta impensable;

miramos  a nuestro alrededor, pero ya nada nos parece concreto, ya nada nos parece estable.

 Rostro inmòvil
H: La vida se perpetùa de relàmpago en relàmpago,
   la informaciòn circula;
   en el fondo de la noche se enlazan los destinos;
   las cartas estàn marcadas.

M: Atravesamos los dìas con el rostro inmòvil,
   ya no hay amor en nuestras miradas estèriles,
   la infancia ha terminado, la suerte està echada,
   nos acercamos al final de la partida.

H. Las partìculas
   flotan a la deriva en el silencio
   y el vacìo articula
   su presencia en la noche

M: El polvo forma torbellinos en el suelo gris;
   una ràfaga de viento purifica el espacio.
   Quisimos vivir, aùn quedan indicios;
   nuestrsoc cuerpos se suspenden en la espera.

Universo lìrico:
M: Habrìa que atravezar un universo lìrico
   como se atraviesa un cuerpo muy amado;
   habrìa que despertar las fuerzas oprimidas,
   la sed de eternidad, patètica y dudosa.

Saciedad de los deseos:
M: Cierto que en la contradicciòn que invade las mañanas
   respiramos, y el cielo es apasible
   pero ya no creemos que la vida es posible,
   no tenenemos la impresiòn de ser humanos.

H: El movimiento de indiferencia
   sobre un eje frìo y morbido
   es una metàfora de la ausencia,
   una semitrancisiòn hacia el vacìo.

   La señal de lo real velado
   en una semiluminiscencia,
   horrible como un cielo estrellado,
   semitransiciones hacia la ausencia.

   Los choques de las màquinas neuronales
   en un campo de deseos ficticios
   definen un mundo liberal
   donde ya nada es definitivo.

M: La naturaleza tiene que adaptarse al hombre
   y lo humano se acaba y se vuelve rìgido;
   siempre he tenido miedo de caer al vacìo,
   estaba sola en el vacìo y me dolìan las manos.

H: En la muerte, los cuerpos desencarnados
   de quienes creìamos conocer
   tienen el aspecto remilagado
   de los que no volveràn a nacer.

   Ahì estàn, simples y sin heridas,
   saciados todos sus deseos
   ya sòlo son una osamenta
   que el tiempo acaba desgastando.

Metàforas:
H: Cargadas de energìa, unas partìculas circulan en un espacio cerrado, durante un tiempo limitado. Llamemos ciudad a ese espacio; comparemos la energìa con el deseo; tendremos una metàfora de la vida.
   (...)
   Como la roca necesita el agua
   que la erosiona,
   asì nosotros necesitamos nuevas metàforas.

Poesìa desesperada: ... La poesìa es una actividad completamente desesperada. Mucha gente siente necesidad de escribir poemas en el curso de su vida; pero ya nadie los lee. La idea de que la poesìa es algo forzosamente aburrido ha echado raìces; y la canciòn sòlo calma en parte la necesidad poètica.
Liberaciòn femenina: Lo que se dio en llamar "la liberaciòn de la mujer" le convenìa màs a los hombres, que veìan en ella la posibilidad de multiplicar los encuentros sexuales. Despuès vinieron la disoluciòn de la pareja y de la familia, es decir, de las ùltimas comunidades que separaban al hombre del mercado. Creo que, en general, es una catàstrofe humana; pero vuelven a ser las mujeres las que salen perdiendo. En la situaciòn tradicional, el hombre se movìa en un mundo màs libre y màs abierto que la mujer; o sea, en un mundo màs duro, competitivo, egoìsta y violento. Los valores femeninos clàsicos estaban impregnados de altruismo, amor, compasiòn, fidelidad y dulzura. Aunque ahora nos reìmos de esos valores, hay que decir claramente que son valores civilizados superiores, y que su desapariciòn total serìa una tragedia.


Contradicciones: ... Si el arte consiguiera reflejar con cierta honestidad el caos actual, ya serìa un gran logro; y en ralidad no se podrìa pedir màs. Si uno se siente capaz de exprsar una idea coherente, bien està; si tiene dudas, debe comunicarlas tambièn. Personalmente, creo que el ùnico camino es seguri expresando, sin compromisos las contradicciones que me desgarran; y a la vez sabiendo que lo màs probable es que esas contradicciones resulten ser representativas de mi època.


Religiòn: El problema es uqe ninguna religiòn actual es compatible con el estado general del conocimiento; està claro que lo que nos hace falta es una nueva ontologìa. Tal vez estoa problemas parezcan exageradamente intelectuales; no obstante creo que tiene poco a poco, enormes consecuencias concretas. En mi opiniòn, si no ocurre algo en ese terreno, la civilizaciòn occidental no tiene ninguna posibilidad.

Michel Houellebecq.

El mundo como supermercado

 

 

Cibernetica

Libro único: Puesto que el hombre y la novela son isomorfos, lo normal sería que ésta pudiera contener todo lo que tiene que ver con aquél. (…) En el fondo todo debería poder transformarse en un libro único, que uno escribiría hasta poco antes de su muerte; esa manera de vivir me parece razonable, feliz, y quizás hasta posible de llevar más o menos a la práctica.

 

Buenos y malos poemas: La inteligencia no ayuda en absoluto a escribir buenos poemas; sin embargo, puede impedir que uno escriba poemas malos.

 

Novela ideal: Me gustaría que no hubiera ninguna diferencia. Un libro de poemas debería poder leerse de un tirón, de principio a fin. Del mismo modo, uno debería poder abrir una novela en cualquier página, y leerla con independencia del contexto. El contexto no existe. Es bueno desconfiar de la novela; no hay que dejarse atrapar por el argumento; ni por el tono, ni por el estilo. También en la vida cotidiana hay que andar con cuidado para no dejarse atrapar  por la propia historia o, de forma aún más insidiosa, por la personalidad que uno imagina que es la suya. Habría que conquistar cierta libertad lírica; una novela ideal debería poder incluir pasajes en verso, o cantados.

 

Búsqueda sexual: …El objetivo mayoritario de la búsqueda sexual no es el placer, sino la gratificación narcisista, el homenaje que una pareja deseable rinde a la propia perfección erótica.

 

Poesía: La poesía es el medio más natural de traducir la intuición pura de un instante. Existe, sí, un núcleo de intuición pura que puede producirse directamente en imágenes o en palabras. Mientras vivimos en la poesía, vivimos también en la verdad. Los problemas empiezan después, cuando hay que organizar esos fragmentos, establecer una continuidad a la vez razonada y musical.

Michell Houellebecq

 

Ciegos

La juventud ya no quiere aprender nada, la ciencia està en decadencia, el mundo marcha patas arriba, los ciegos guìan a otros ciegos y los despeñan a los abismos.

Umberto Eco

El nombre de la rosa.

Enemigos

Enemigos

El hombre emprende un duelo con la vida y el mundo. Primer paso: los padres. La vida se encarga luego de presentar nuevos adversarios: condìscipulos, maestros, conciudadanos, el insondable mundo de la mujer contra el varòn, o al menos, puras contrariedades, entre los cuales son dìficiles de hallar los seres que llevan buenas intenciones (y aùn este hallarlos es en cierto sentido un acto de lucha, una actividad impuesta al hombre, un deber, una prueba vital.

Max Brod

Kafka.

Control

Control

Todo me lleva a la atroz conclusiòn de que jamàs habrìa sido escritor sin la muerte de Joan, y a comprender hasta què punto ese acontecimiento ha motivado y formulado mi escritura. Vivo con la amenaza constante de la posesiòn, y la necesidad constante de liberarme de la posesiòn, del Control. De manera que la muerte de Joan me puso en contacto con el invasor, el Espìritu Feo, y me embarcò en una lucha de toda la vida, en la que no he tenidomàs remedio que buscar lasalida escribiendo.

William Burroughs

Mi pequeño credo

Mi pequeño credo (frag)

El escritor, al unísono, actúa bajo dos impresiones: la humildad y el orgullo. Humildad, porque su contribución siempre será limitada y precaria, rezagada. Orgullo, porque sabe, en una forma trascendente por lo inexorable, que está contribuyendo a forjar su idioma, incidiendo en su destino final. De allí el compromiso con su palabra. Tiene un hondo deber, un patético deber. Cada vocablo tiene vida propia, cada cláusula está cargada de una energía que puede fecundar o destruir. Es, pues, responsable como ningún otro artesano de su tarea. Tiene que ejecutarla en un tiempo preciso —el tiempo de su vida expresiva, que es un tiempo limitado y gimnástico, generacionalmente acotable— y hacerla con los instrumentos más codiciosos. En cada afirmación o negación, en la más simple partícula descriptiva, en el verbo o el adjetivo aparentemente más inocuos, está ganando o perdiendo su alma. Y, a lo mejor, contribuyendo a que la pierda o la gane quien lo escucha. De allí su desazón por la justicia nominativa. Débe ser justo. Justo con su obra y justo con quien le ha otorgado su libertad de leerlo.

***

Estar a solas con su lector, he ahí la máxima aspiración del verdadero escritor. Despojado. Sin trucos ni recursos apelativos. Solos de verdad. Dialogando, diciéndose cosas mutuamente, en la tierra de la palabra. Si eso no se logra, el tiempo de la aproximación —el único, el inapelable tiempo de la consolación, el intercambio y la íntima compañía— ha sido perdido para siempre. Todo el ímpetu, toda la sabiduría, toda la astucia (la buida y entrañable astucia del buen escritor) deben encaminarse a la transfriguración de su lector. Que éste vaya a su libro con un alma y regrese con otra. Escribir es lo contrario de la paz. Es la guerra por excelencia. La guerrilla, mejor dicho. Hecha de paciencia y velocidad, de sorpresa y rigor, de tensos rodeos y de bruscos y felinos zarpazos. Y hay que poseer la ciencia y el coraje de la minación. Se harán estallar las zonas minadas en su justo momento, sin contemplaciones. De lo contrario, el lector quedará intacto. No se podrá romper ni ablandar. Será tierra infecunda o tierra de zarzas. No dará frutos.

***

¿A qué tanto afán por aclarar las influencias? Cuando lle¬guen, bienvenidas. Mientras más hondas y perdurables, mejor para quien influye y es influido. Indica que se ha cumplido el proceso natural de toda fecundación. Implica, así mismo, que el caudal de un escritor (en este caso el que influye) ha encontrado nuevo cauce, que seguirá fecundando nuevas comarcas. Aceptar una influencia, sobre todo si es una gran influencia, es aceptar la tradición. Sólo quien ha sido influido muy a fondo (por uno o por muchos escritores parientes) puede ser un creador. Los otros, los que se dejan influir a medias, serán los escritores mediocres. El verdadero escritor no batalla con sus elecciones esenciales.

*** 
  El escritor no debe retroceder ante nada, absolutamente ante nada, si realmente desea llegar a un sitio larga y tenazmente elegido. Está en plan de conquista y todos los medios le son permitidos. Después vendrá la pacificación y la teoría. Todo César encuentra sus jurisperitos. Aquí es forzoso recordar que si un escritor es verdaderamente grande (me refiero a una grande alma alservicio de las palabras y las ideas, al servicio del hombre) sus instrumentos y sus resultados serán grandes.

***

Para un verdadero escritor, lo más difícil es escribir. También lo más gozoso. En ningún caso se habla de "inspiración" o de mera facilidad. Se habla de esperanza en la desolación de rigor secreto, de ponderada alegría. Terror a esas cláusulas trotonas. Hay que tascarlas para que no se desmanden, para que no rieguen la carga en el camino.

***

El escritor no debe alardear. Se es culto y punto. Se es inculto y no hay nada que hacer. Ningún disfraz es valioso. Ni la ignorancia ni la cultura pueden mimetizarse. Emergen solas, cuando menos se las espera; son auto-suficientes. Cuando sabes algo de verdad, lo reflejas aunque lo calles.

***

Manejar los silencios. Mientras más silencios se conjuguen en una prosa, será más acerada y se cargará de más contenido. La sobriedad (la medida, el despojo y el ritmo) es silencio que conoce su fuerza. Por eso es un arma infalible. 


  ***

 No rechazar la alegría. Ni aún en los instantes de mayor patetismo. La alegría es la salud de la prosa. Le da su frescura y color sanguíneos. Permite al acierto y la risa. Nos obliga a la llaneza coloquial, nos desinfla y aquieta. Nos otorga, en suma, la buena impureza, la que está contaminada del hombre y la tierra. Estar vivos es el acto de alegría por excelencia. Estemos vivos paratener derecho a seguir hablando con el hombre después de muertos.

***

Hay que luchar contra los dones. Son nuestros únicos y verdaderos enemigos. Lo que no poseemos, no batalla contra nosotros. Lo que creemos poseer (los dones, siempre traidores) tampoco es nuestro pero nos engaña con más efecto.***Mis defectos centrales: ignorancia, apresuramiento convocativo, impaciencia para dejar que la materia se enfríe. Los conozco, los respeto y los mido. Toda mi tarea es mantenerlos a raya. Terminarán venciendo, lógicamente. Mientras llega ese día, toda cautela será escasa. Pies de plomo, mucho olfateo, estar atento al más pequeño movimiento (Puede ser el decisivo) en la línea de fuego. La ignorancia es atrevida, el apresuramiento es embriagador, la elocuencia tiene borradores sombríos. Ya lo dijo un filósofo chino (a poco andar, descubrimos que todo lo que hay que0 decir ya lo han dicho los filósofos o los verduleros chinos): "Los frutosmás dulces los da la paciencia".

 

Héctor Rojas Herazo.

Poemas con ladrones

Poema con ladrones

I

La noche da cobijo a los pasos del ladrón que tiene liviandad de funámbulo en los muros.

II
Palpita el puñal, la ganzúa, la flor de los cerrojos en la oscuridad de costales y pretinas

III
hay ladrones que han adiestrado  su sombra, su dócil sombra que evita entrar por las ventanas y que espera en la esquina de la noche la llegada agitada de su dueño.

IV
Luego del pillaje, los ladrones juntan en sus manos un ramo de flor de adrenalina.

V

Hay quienes han visto su casa destechada en la noche que tiene olor de ladrones en las tapias. Sobre sus camas, el cielo azul desnudo

VI
Pero ningún ladrón es más hábil que el olvido.

Juan Manuel  Roca

Ciudadano de la noche, Fundación Simón y Lola Guberek, Bogotá, 1989.

 

Poemas de Gonzalo Márquez Cristo

Dominio de las huellas

Volví de la noche: aún me  escucho el corazón.

Para construir en el abismo me entrego al resplandor que aniquila, que escalda mi rostro.

Aquí sólo el fuego conoce los caminos.

Hemos sido encargados de profanar el mundo, de seguir a quienes fundaron una progenie de espectros y de anunciar la llegada de los emisarios del terror.

Cuando la sombra nos precede sospecho que el tiempo me vigila.

Fui expuesto. Me acechan los inquisidores. El victimario sufre la tiranía de sus huellas y ese incesante sobresalto será nuestra única venganza.

Somos los nuevos nómadas, los prisioneros del futuro, los de la mirada inacabable.

Es en momentos aciagos cuando es oportuno renacer, conteniendo la respiración, sintiendo el miedo que aletea en la ventana.

¿Aún será posible expresar la primera sílaba? ¿Emprender nuestro retorno vegetal?

¿Recobrar el canto del agua? ¿Liberar a la raíz?

Comprendí todos los regresos.

La poesía se lee cerrando los ojos.

Instigué a la flor para que se rebelara contra la primavera. Extravié mi sed.

Oh noche, todo se ha creado en contra tuya.

 

Génesis

Para sobrevivir nos arriesgamos a la memoria, nos entregmos al vacío.

Ya conocimos el ave de rapiña del viento y la serpiente del agua. El silencio jamás volverá a separarnos.

Regresamos al sílex, escuchamos la oración del fuego.

Emprendemos el numinosos sobresalto. Vivimos la voracidad de los hallazagos y el juego espectral del deseo.

El único fruto del árbol al que no podemos renunciar es a su sombra. Sufrimos la persecución de la primavera -y fue allí donde la palabra se hizo verde.

Lo que más dura es el instante, lo que más aulla es la luz.

Cuando se interrumpe el tiempo alguien decide nacer.

 

Gonzalo Márquez Cristo.

 Oscuro  nacimiento. Común Presencia Editores, Bogotá, 2005.

Lobotomìa

Lobotomìa

Se abriò la puerta de la galerìa y los negros entraron una camilla con un cartel a los pies que decìa en grandes letras negras, MCMURPHY RANDLE P. POSTOPERATORIO. Y debajo habìan escrito con tinta, LOBOTOMÌA.

Atrapado sin salida.

Ken Kesey.

Editorial La Oveja Negra Ltda, 1984.

Acabo de terminar de leer esta novela de Kesey y no he dejado de preguntarme hasta què punto somos en realidad manipulados por eso que el Jefe llama "el Tinglado", y que no viene a ser màs que las concesiones que nosotros mismos hacemos en pos de un poco de confort y tranquilidad...

Restituciones

Pretendo que todo lo perdido se convierta en poema

Las heridas como los huracnes tienen nombre. Y aunque ignoro por qué a mi alredor nacen los abismos, desde el origen fuí mancillado por la felicidad, por su cima inclemente.

Las invasoras restas del recuerdo. La pugna de la raíz. La antiguedad del silencio...

No pongo flores en el cementerio del sueño, pero continúo a pesar de todas las arenas movedizas del espíritu.

La culpa que no te deja partir es el amor.

Y ahora la niebla, la lluvia, la ausencia...

El desequilibrio llamado belleza, la terrible orfandad de lo sagrado+, la rosa ígnea que  me guía en la desesperación...

Sé que el camino terminará por encontrarme.

Como todo lo que se hace visible para morir.

 

Gonzalo Márquez Cristo.

Oscuro Nacimiento. Común Presencia Editores. Bogotá, 2005.

Sobre la poesìa (Frag.)

Sobre la poesìa (Frag.)

La palabra

se mueve

 

en sentido puesto

 

a nuestras

apariencias

***

La palabra no busca. Adhiere.

 

Concede formas que nos permiten una curvatura en la memoria de lo ausente, para proteger la duda y el fracaso de nuestros sentidos.

 

Hernando Socarràs

Toda la vida

Toda la vida

Momentos

en que toda la vida

 

apenas nos alcanza para cruzar la calle.

 

Anabel Torres

Aquel niño

Aquel niño

Me parece un sueño,

y sin embargo,

yo fuì aquèl niño

que ayer jugaba

siempre solo

junto al mar.

 

(En verdad

uno se envejece

en lo que dura

una ola en lo alto).

 

Jorge Marel.

Descenso a la luz

Descenso a la luz

La noche es mi regreso. Transito el museo de la ausencia.

Todo sufrimiento es inútil para quien no persigue la poesía, para quien me alimenta con sus ojos a las águilas.

Ejercito la sed. Amo tan solo a quienes no pude salvar.

Ya no existe una oscuridad que guíe  nuestros sueños ni los fantasmas del deseo inconcluso; solo el abyecto intercambio que ha reemplazado al rito.

Ya no busco, pierdo...

Y ni siquiera encuentro lugar en el asombro.

No puedo olvidar más. Ni pretendo saber las tres respuestas ocultas por la muerte.

Aquí nadie carece del odio necesario para recobrar el paraíso, ni confiesa su ruda caída en el día.

Debo ser sombra o grito. Retorno o nacimiento.

Cada origen decretará la abolición del yo.

Es entonces cuando la respiración será verde.

Y aunque todo se lo deba al dolor... Avanzo: caigo. Elijo los caminos que no tienen final. Las voces que incendian las tinieblas. El poema.

Tú lo sabes, cuerpo estremecido:

No es en el tiempo donde he puesto mis palabras.

 

Gonzalo Márquez Cristo.

Oscuro nacimiento. Común Presencia Editores, Bogotá, 2005.