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estabolsanoesunjuguete

Para leer en la silla elèctrica

Mira donde rendimos culto

Mira donde rendimos culto

Mira donde rendimos culto.

 

Todos vivimos en la ciudad.

 

La ciudad forma -con frecuencia fìsicamente y siempre

psìquicamente- un cìrculo. Un juego . Un anillo de muerte

alrededor del sexo. Conduce hacia las afueras de los suburbios de la ciudad. En las afueras descubres zonas de sofisticado vicio y tedio, prostituciòn de menores.

Pero en el

sucio anillo  que rodea de inmediato a la diurna zona comercial encuentras la autèntica vida, la vida tumultuosa de

nuestro mundo, la ìnoca vida callejera, la vida nocturna.

Especìmenes enfermos en hoteles de a dòlar, pensiones baratas, bares, casas de empeño, antros y burdeles, en galerìas moribundas que nunca mueren, en calles y calles de

cine abiertos toda la noche.

Jim Morrison

Poemas Urbanos 

Cuadernillos de Poesìa , Panamericana Editorial, 1997.

Pensamientos infames

Para un pàjaro, el tamaño de un bosque es el de la ùnica rama en la que puede posarse en un instante determinado.

 Los bolìgrafos no escriben puestos boca arriba porque la direcciòn natural de la escritura es hacia el infierno.

 La mala poesìa es perjudicial para el alma. La buena es mucho peor.

 La infancia y la adolescencia son esas edades del hombre en que uno mismo se hace la vida imposible; la madurez, cuando los demàs se encargan del trabajo.

 Nadie puede dañarse dos veces en el mismo rìo.

Para el agua del pozo , el cielo es lo profundo.

 

Vicente Luis Mora.

Tomado de Clarìn Revista de nueva literatura, nùmero  53 septiembre-octubre de 2004

sida

aquellos que tienen nombre y que nos llaman

un dìa adelgazan -parten

nos dejam abocados al abandono

en el interior de un inùtil dolor mudo

voraz

 

archivamos el amor en el abismo del tiempo

y màs allà  de la piel negra del disgusto

presentimos vivo

el pasajero ardiente de las arenas -el viajero

que irradia un olor a violetas nocturnas

 

encendemos entonces una llama en los dedos

nos desperrtamos trèmulos confusos -la mano quemada

junto al corazòn

 

y nada màs se mueve en el centrifugado de los segundos -todo nos falta

 

ni la vida ni lo que de ella queda nos consuela 

la ausencia brilla en la aurora de las mañanas

y con el rostro aùn manchado por el sueño oìmos

el rumor del cuerpo llenàndose de pena

 

asì guardamos las breves nubes  los gestos

los inviernos el reposo la somnolencia

el viento

arrastrando lejos las imàgenes difusas

de aquellos que amamos y no volvieron a llamar

 

(de Horto de Incêndio,1996) 

Al Berto, poeta portuguès,1948-1997 

Tomado de Clarìn, revista de nueva literatura,

septiembre-octubre 2004 , pàgina 41

                                                                                  

 

Poemas de Hugo Chaparro Valderrama

Del  libro Para un fantasma lejano, Premios Nacionales de Cultura, 1998:

 

Sobre el insomnio y sus fantasmas.

Imagino

que en cualquier momento

cuando abra los ojos

tras el sueño

te verè allì.

Aunque no sea cierto.

30-XII-1996

 

Nostalgia por el futuro.

Nostalgia for me ia a dying enemy.

Peter Greenaway

 

Siempre es preferible la nostalgia

por aquello que puede imaginarsee:

el futuro.

La certeza en la esperanza,

 en la memoria del porvenir,

 en lo que aùn no es

pero pudo ser posible.

Tu imagen regresando en el tiempo,

cumpliendo con esa esperanza

y ese futuro.

9-II-1997

 

Los ojos o el espejo del alma

Aun si fuera un vampiro
y jamàs viera mi rostro
por toda la eternidad
siempre tendrìa tus ojos
para contemplarme en ellos.

13-II-1997
Hugo Chaparro Valderrama.

Amor vampiro

Era la suya, Conde Dràcula,
una soledad tan grande
que ni siquiera un espejo
la podìa reflejar.
Las muchachas huìan de usted,
burlonas y radiantes,
porque su magia ya era
un asunto del pasado.
Y en ese laberinto esquivo
en el rumbo y el destino
que seguìan sus largas noches,
lograba aliviar su miedo
y su fantasmal tristeza,
imaginando en el sueño
una pàlida criatura
que sugerìa el amor,
que rondaba por su casa
con ese aire espantado,ligero o furtivo,
de una sombra pasajera
temblorosa como el agua y las figuras que traza.
Una leve recompensa
que lo ayudò a soportar
el tedio y el ritmo incierto
del profundo mar del tiempo;
su infinita soledad y la discreta fortuna
que mereciera alguien digno
-lo que nosotros, mortales,
recordaremos por siempre,
evitando que el olvido,
querido y fatal Conde,
sea otra injusta condena;
persiguiendo, insomnes tal vez como usted,
esa ilusiòn, la eternidad,
simulada en el paisaje de un rostro que refleje elnuestro
y nos hunda en su mirada.

Para Vicente Quiriarte en los cien años del Conde.

Hugo Chaparro Valderrama.
Para un fantasma lejano.
Ministerio de Cultura.
2000

Benjamìn Peret

Poeta surrealista francès, 1899-1959.

"Todos los mitos reflejan la ambivalencia del hombre frente al mundo y frente a sí mismo, ambivalencia que a su vez es resultante del profundo sentimiento de disociación experimentado por el hombre e inherente a su naturaleza. Se considera a sí mismo como débil, desamparado, frente a las fuerzas naturales que lo dominan. Presiente que podría llevar una existencia menos precaria, sentirse más dichoso. Pero no puede discernir el camino de su bienestar bajo las condiciones de vida que la naturaleza y la sociedad le imponen y se consuela con ubicarlo en una edad de oro perimida o en un futuro extraterrestre. La importancia de los mitos reside entonces en la aspiración a la felicidad que contienen, en la percepción de su posibilidad, y en los obstáculos que se interponen entre el hombre y su deseo. En suma, expresan el sentimiento de una dualidad en la naturaleza de la que el hombre participa, y en la que no ve una resolución posible a lo largo de su existencia."
Tomado de www.fundanin.org

Soberbia

Soberbia

Le pedí un sublime canto que endulzara
mi rudo, monótono y áspero vivir.

El me dio una alondra de rima encantada...
¡Yo quería mil!

Le pedí un ejemplo del ritmo seguro
con que yo pudiera gobernar mi afán.

Me dio un arroyuelo, murmullo nocturno...
¡Yo quería un mar!

Le pedí una hoguera de ardor nunca extinto,
para que a mis sueños prestase calor.

Me dio una luciérnaga de menguado brillo...
¡Yo quería un sol!

Qué vana es la vida, qué inútil mi impulso,
y el verdor edénico, y el azul Abril...

¡Oh sórdido guía del viaje nocturno!
¡Yo quiero morir!

Estancias.

Hacia el jardìn de luz de la ilusiòn,
entre las brumas de la edad,
echo a volar mi corazòn.
Consumido por la pasiòn
quiero volver a la infantilidad.

Escueto,triste, duro corazòn,
ebrio del acre vino de la edad,
envuelto en negras llamas de pasiòn:
has de volver a la infantilidad,
roto, cansado, viejo corazòn.

¡Oh, sì! Volver a la infantilidad,
hacia eljardìn de luz de la ilusiòn...
Y còmo ir entre las brumas de la edad,
perdida ya la sencillez del corazòn?

Balada de la loca alegrìa

Mi vaso lleno -el vino del Anáhuac-
mi esfuerzo vano -estéril mi pasión-
soy un perdido -soy un marihuano-
a beber y a danzar al son de mi canción...

Ciñe el tirso oloroso, tañe el jocundo címbalo.
Una bacante loca y un sátiro afrentoso
conjuntan en mi sangre su frenesí amoroso.
Atenas brilla, piensa y esculpe Praxiteles,
y la gracia encadena con rosas la pasión.
¡Ah de la vida parva, que no nos da sus mieles
sino con cierto ritmo y en cierta proporción!
¡Reìd,danzad al soplo de Dionisos que embriaga el corazón...

La Muerte viene, todo será polvo
bajo su imperio: ¡polvo de Pericles,
polvo de Codro, polvo de Cimón!
Mi vaso lleno -el vino del Anáhuac-
mi esfuerzo vano -estéril mi pasión-
soy un perdido -soy un marihuano-
a beber y a danzar al son de mi canción...

De Hispania fructuosa, de Galia deleitable,
de Numidia ardorosa, y de toda la rosa
de los vientos que beben las águilas romanas,
venid, puras doncellas y ávidas cortesanas.
Danzad en delitosos, lúbricos episodios,
con los esclavos nubios, con los marinos rodios.
Flaminio, de cabellos de amaranto,
busca para Heliogábalo en las termas
varones de placer... Alzad el canto,
reíd, danzad en báquica alegría,
y haced brotar la sangre que embriaga el corazón.
La Muerte viene, todo será polvo:
polvo de Augusto, polvo de Lucrecio,
polvo de Ovidio, polvo de Nerón!

Mi vaso lleno -el vino del Anáhuac-
mi esfuerzo vano -estéril mi pasión-
soy un perdido -soy un marihuano-
a beber y a danzar al son de mi canción...

Aldeanas del Cauca con olor de azucena;
montañesas de Antioquia, con dulzor de colmena;
infantinas de Lima, unciosas y augurales,
y princesas de México, que es como la alacena
familiar que resguarda los más dulces panales;
y mozuelos de Cuba, lánguidos, sensuales,
ardorosos, baldíos,
cual fantasmas que cruzan por unos sueños míos;
mozuelos de la grata Cuscatlán-¡oh ambrosía!-
y mozuelos de Honduras,
donde hay alondras ciegas por las selvas oscuras;
entrad en la danza, en el feliz torbellino:
reíd, jugad al son de mi canción:
la piña y la guanábana aroman el camino
y un vino de palmeras aduerme el corazón.

La Muerte viene, todo será polvo:
¡polvo de Hidalgo, polvo de Bolívar,
polvo en la urna, y rota ya la urna,
polvo en la ceguedad del aquilón!

Mi vaso lleno -el vino del Anáhuac-
mi esfuerzo vano -estéril mi pasión-
soy un perdido -soy un marihuano-
a beber -a danzar al son de mi canción...

La noche es bella en su embriaguez de mieles,
la tierra es grata en su cendal de brumas;
vivir es dulce, con dulzor de trinos;
canta el amor, espigan los donceles,
se puebla el mundo, se urden los destinos...
¡Que el jugo de las viñas me alivie el corazón!
A beber, a danzar en raudos torbellinos,
vano el esfuerzo, inútil la ilusión!

Envìo
A ti que me reprochas el arcano
sentido del amor que està en mi verso,
fùlgido y hondo, lùgubre y arcano,
te hablo en la triste vanidad del verso.

Tu en la Muerte rendido, yo en la Muerte,
ni un grito apenas del afàn del mundo
podrà hallar eco en la oquedad vacìa...
El Polvo reina, el Polvo, el Iracundo...
¡Alegrìa! ¡Alegrìa! ¡Alegrìa!

Mèxico, 1921

Porfirio Barba Jacob

Las tribulaciones del estudiante Torless

Las tribulaciones del estudiante Torless "De todas las cosa que durante el dìa hacemos en el colegio, ¿cuàl es la que propiamente tiene objeto? ¿Es que algo tiene objeto? Quiero decir, en sì mismo, ¿entiendes? Por la noche sabemos que hemos vivido otro dìa, que hemos aprendido esto y aquello, que hemos cumplido satisfactoriamente el plan de estudios; pero hay algo vacìo en todo eso. Quiero decir, interiormente. Nos queda, por asì decirlo, una sed ìntima, enteramente interior."

"...La primera pasiòn de los adolescentes no es amor de uno por el otro, sino de odio contra todo."

Robert Mussil.
Las tribulaciones del estuciante Torless.
Seix Barral.

Antología mínima de poetas españoles

Luis Miguel Madrid

Que las semanas pasen

Que las semanas pasen

para olvidar los años.

Que los peces crezcan

como este inmenso miedo

de ser valiente.

Que vengan cosas y acontecimientos,

que la nada imponga

lo que pueda y en los cajones

donde se archiva la pena

que la muerte viva.

 

 

Luis Antonio de Villena

El fauno del parque

¡Qué extraño el joven fauno que grita

su hermosura! Al viento

el brazo aleve,

como agitando un tirso

de flores y de espumas

parece que te habla o te onvita.

Su cuerpo es una danza

extática y curva, su cabello es suave como

tarde en un río,

hay una flor extraña

prendida en su cintura

y un mudo deseo que hiere en sus pupilas.

¿Qué raro fuego guarda

el fauno entre los labios?

Parece de su brazo desprenderse un perfume,

mientras en sangre eterna vence al polvo del aire.

Ideal como la dócil cauda de la tarde, 

el joven semidiós triunfa del viandante.

Barro o mármol es oro y amor, solitario en el parque.

Poemas de Porfirio Barba Jacob

Poemas de Porfirio Barba Jacob

SINTESIS

Yo fuerte, yo exaltado, yo anhelante,
opreso en la urna del dìa,
engreìdo en mi corazòn,
ebrio de mi fantasìa,
y la Eternidad adelante...
adelante...
adelante...

Lamentaciòn baldìa

Mi mal es ir a tientas con alma enardecida
ciego sin lazarillo bajo el azul de enero;
mi pena, estar a solas errante en el sendero;
y el peor de mis daños, no comprender la vida.

Mi mal es ir a ciegas, a solas con mi historia,
hallarme aquì sintiendo la luz que me tortura
y que este corazòn es brasa transitoria
que arde en la noche pura.

Y venir sin saberlo, tal vez de algùn oriente
que el alma en su ceguera viò como un espejismo,
y en ansias de la cumbre que dora un sol fulgente
ir con fatales pasos hacia el fatal abismo.

Con todo, hubiera sido quizàs un noble empeño
el exaltar mi espìritu bajo la tarde ustoria
como un perfume santo...
¡Pero si el corazòn es brasa transitoria!

Y sin embargo, siento como un perenne ardor
que en el combate estèril mi juventud inmola...
(Oh noche del camino, vasta y sola,
en medio de la muerte y del amor!)

Barranquilla, 1906.
Tomado de Poesìas Completas. " Festival del libro colombiano, sin fecha."

En la galerìa

En la galerìa Si una dèbil, casi tìsica caballista fuese obligada por un implacable director latigo en mano y un pùblico incansable a dar vueltas ininterrumpidamente por la pista sobre un caballo lanzado a la carrera, repartiendo ininterrumpidamente besos y haciendo reverencias, y si este juego ofreciese perspectivas de prolongarse en un gris futuro, siempre con el incesante zumbido de los ventiladores y de la orquesta, y acompañado por los aplausos que pasan y vuelven y que en realidad hacen el efecto de martinetes, quizàe entonces un joven espectadoor de la galerìa bajase las largas escalinatas que cruzan todas las localidades, se largase a la pista, e imponièndose a las marchas de la siempre complaciente orquesta gritase:
-¡Alto!
Pero como no ocurre esto, una hermosa y sonrosada dama entra corriendo por entre los cortinajes que ante ella abren los orgullosos lacayos ; el director, con mirada deferente, se le acerca resollando como un animal, la sube sobre el caballo verde manzana como si fuese su nieta predilecta que emprende un viaje peligroso; no se decide a dar el latigazo inicial; finalmente, dominàndose, lo da. Miradas ansiosas siguen los saltos de la amzona; casi que no pueden comprender su destreza; el director trata de amonestarla con gritos en inglès; furiosamente exige de los peones que sostienen los arcos que pongan la mayor atenciòn; con los brazos en alto suplica a la orquesta que haga silencio antes del gran salto mortal; finalmente desmonta a la pequeña del trèmulo caballo; la besa en las dos mejillas y no considera suficientes todas las ovaciones, mientras ella, sostenida por èl, en puntas de pie y rodeada por el polvo, echa atràs la cabecita, quiere compartir su felicidad con todo el circo. Estando asì las cosas, el espectador de la galerìa apoya la cabeza en la baranda y hundièndose en la marcha final como en una pesadilla llora sin darse cuenta.
Franz Kafka.
Tomado de Relatos completos.

¡Ni una persona mayor!

-Estamos en una isla. Por lo menos eso me parece. Lo de allà afuera, en el mar ,es un arrecife. Me parece que no hay personas mayores en ninguna parte.
El otroo muchacho mirò alarmado.
-¿Y aquèl piloto? Pero no estaba con los pasajeros, es verdad, estaba màs adelante, en la cabina.
El muchacho rubio mirò hacia el arrecife con los ojos entornados.
-Todos los otros chicos...-siguiò el gordito-. Alguno tiene que haberse salvado. ¿Se habrà salvado alguno, verdad?
El muchacho rubio empezò a caminar hacia el agua afectando naturalidad. Se esforzaba por comportarse con calma y, a la vez, sin parecer demasiado indiferente, pero el otro se apresurò tras èl.
-¿No hay màs personas mayores en este sitio?
-Me parece que no.
El muchacho rubio habìa dicho esto en un tono solemne, pero en seguida le dominò el gozo que siempre produce una ambiciòn realizada, y en el centro del desgarròn en la selva brincò dando media voltereta y sonriò burlonamente a la figura invertida del otro.
-¡Ni una persona mayor!

El señor de las moscas.
William Golding
Alianza editorial,2002.

Vida

Vida

Oh Vida

   hagàse en mì la luz

       de tu Voluntad.

 

Y la voluntad de Tu amor

        si asì lo aprecia para tu Reino

                  en este mundo humano;

 

Y si soy digno del designio

                     de tù misiòn sagrada

Guiar al hombre hacia sì mismo.

Gonzalo Arango

Angelita

Angelita

Si Angelita no sufre

  en mi propia carne

La vida no me sopla el mensaje.

Para que prenda la chispa

     del Apocalipsis

   Que arrasarà con esta civilizaciòn

           càncer de la vida.

Gonzalo Arango

Poemas de Leòn de Greiff

Esta mujer es una urna...

Esta mujer es una urna
llena de místico perfume,
como Annabel, como Ulalume...

Esta mujer es una urna.

Y para mi alma taciturna
por el dolor que la consume,
esta mujer es una urna
llena de místico perfume...!

Relato de Sergio Stepansky

Juego mi vida, cambio mi vida.
De todos modos
la llevo perdida...
Y la juego o la cambio por el más infantil espejismo,
La dono en usufructo, o la regalo...

La juego contra uno o contra todos,
la juego contra el cero o contra el infinito,
la juego en una alcoba, en el ágora, en un garito,
en una encrucijada, en una barricada, en un motín;
la juego definitivamente, desde el principio hasta el fin,
a todo lo ancho y a todo lo hondo
-en la periferia, en el medio,
y en el subfondo... -

Juego mi vida, cambio mi vida,
la llevo perdida
sin remedio.

Y la juego, -o la cambio por el más infantil espejismo,
la dono en usufructo, o la regalo... :
o la trueco por una sonrisa y cuatro besos:
todo, todo me dá lo mismo:
lo eximio y lo ruin, lo trivial, lo perfecto, lo malo...

Todo, todo me dá lo mismo:
todo me cabe el diminuto, hórrido abismo
donde se anudan serpentinos mis sesos.

Cambio mi vida por lámparas viejas
o por los dados con los que se jugó la túnica inconsútil:
-por lo más anodino, por lo más obvio, por lo más fútil:
por los colgajos que se guinda en las orejas
la simiesca mulata,
la terracota rubia,
la pálida morena, la amarilla oriental, o la hiperbórea rubia:
cambio mi vida por un anilo de hojalata
o por la espada de Sigmundo,
o por el mundo
que tenía en los dedos Carlomagno: - para echar a rodar la bola...

Cambio mi vida por la cándida aureola
del idiota o del santo;
la cambio por el collar que le pintaron al gordo Capeto;
o por la rígida ducha que le llovió en la nuca
a Carlos de Inglaterra;
la cambio por un romance, la cambio por un soneto;
por once gatos de Angora,
por una copla, por una saeta,
por un cantar;
por una baraja incompleta;
por una faca, por una pipa, por una sambuca...

o por ésa muñeca que llora
como cualquier poeta.

Cambio mi vida al fiado – por una fábrica de crepúsculos
(con arreboles);
por un gorila de Borneo;
por dos panteras de Sumatra;
por la perlas que se bebió la cetrina Cleopatra-
o por su naricilla que está en algún Museo;
cambio mi vida por lámparas viejas,
o por la escala de Jacob, o por su plato de lentejas...

¡o por dos huequecillos minúsculos
-en las sienes-
por donde se me fugue, en griseas podres,
toda la hartura, todo el fastidio, todo el horror que almaceno en mis
odres...!

Juego mi vida, cambio mi vida.
De todos modos
la llevo perdida...

Leòn de Greiff.

Què viva la mùsica

Què viva la mùsica

Tù, haz aùn màs intensos los años de la niñez recargàndolos con la experiencia del adulto. Liga la corrupciòn a tu frescura de niño. Atravieza verticalmente todas las posibilidades de precocidad. Ya pagaràs el precio: alos 19 años no tendràs sino cansancio en la mirada agotada de capacidad de emociòn y disminuida la fuerza de trabajo. Entonces bienvenida sea la dulce muerte fijada de antemano. Adelàntate a la muerte, precìsale una cita. Nadie quiere a los niños envejecidos. Solo tù comprendes que enredaste los años para malgastar y los años de la reflexiòn en una sola torcida actividad intensa. Viviste al mismo tiempo el avance y la reve.

Andrès Caicedo

En la luna

En la luna Suelen decirme- a manera de critìca- que vivo en la Luna.
¿Les he dicho yo - amanera de critìca- que viven en Tierra?
Cada uno tiene que vivir en algùn astro, a no ser que èl mismo sea un asteroide.
Si ustedes viven en la Tierra y yo vivo en la Luna, quiere decir que somos vecinos.
Vecinos mìos: vuestra Tierra se ve amenazadora allà en lo alto. ¿Què nueva guerra estàis tramando?
Prestadme una ramita de culantro para adornar mi sopa. Comerè a vuestro nombre pero en mi buen provecho.
"Felicitaciones feliz cumpleaños stop recuerda cuànto te gustaba el culantro cuando estabas en casa stop Enrique y yo te echamos mucho de menos stop bendìgote Amalia".
Aquì en la luna se vive supremamente bien. Os veo rodar a mi alrededor en esa bola de tierra que va dando tumbos por el Universo sin sentido y sin seso.
Y yo estoy aquì confortablemente iluminado mecièndome en el espacio sideral como en una hamaca de oro,
Vuestra pobre Tierra trastabillando en el Infinito y pidiendo limosna entre los astros.
El señor Jehovà viene a hacerme la visita en la luna nueva
Y se queda toda la tarde aspirando el incienso que le ofrezco en un potecito,
Porque desde que se jubilò quedò eternamente enviciado con el humo del incienso.
Las conversaciones del señor Jehovà exceden todo lìmite de hermosura,
Y luego se despide majestuosa y cortèsmente porque tiene la piel tan delicada que no puede dormir sobre el esponjoso polvillo de la Luna.
El señor Jehovà me trajo un pastel de chocolate que quièn sabe de dònde lo tomarìa..
Debiò haber sido de la Casa Blanca porque estaba adornado con el signo U$A.
¡El señor Jehovà hace unas cosas!
Aquì en mi luna me paso el dìa cantando,
Los felices dìas del Universo en el coro de las estrellas.
El señor Jehovà no me cobra el arrendamiento ni me manda la factura de la luz.
Me dice que està muy disgustado con los que venden el agua, el aire y la luz de esa Tierra desgraciada - la señala repetidamente con el dedo.
Si yo no me hubiera venido a vivir en la Luna ya me habrìa muerto en vuestra Tierra inhòspita y cicatera,
A la que el señor Jehovà le tiene tanta làstima como a un hijo deforme.
Yo no le pregunto nada al señor Jehovà porque Èl se maravillarìa de que le preguntase algo.
El señor J., amablemente, me anuncia su visita con tres dìas de anticipaciòn,
yo salgo a recibirlo radiante y alborozado.
Cuando lo veo venir, aprecido a Walt Whitman, le lanzo gritos jubilosos para que sepa que lo espero con gusto,
Y cuando llega y me abraza me siento tan contento como un cohete que estalla.
Le he quitado a la Luna las banderillas que le clavaron ruso y norteamericanos.
Y le he puesto un poco de tintura de yodo en las heridas, para que cicatrice.
La Luna es un torito virgen que muge por el cielo; el hocico le huele a leche de nube.
Yo no voy a permitir que los gringos y los rusos me lo toreen.

La Tierra lleva a la Luna de la mano a dar un paseo por el universo, la Luna que es su hija pequeñita.
La Tierra le da de mamar a la Luna, el seno cubierto con sus chales de nubes.

Como dicen que la Luna anda desnuda, yo le pido ami mujer que se enlune, que se alune, que se deslune, que me enlunice.

Lo que màs falta me hace en la Luna son las noches de Luna,
cuando la Luna perfuma las noches de la tierra.
La Tierra que adivina el porvenir en la bola de la Luna.
La Tierra que se mira en el espejo de la Luna.
La Luna recubierta con espato de Islandia.

Vecinos mìos: el hijo de la Tierra en la Luna se marea,
la Luna se tambalea, se bambolea, se menea.
Yo no puedo sentirme como en mi casa en esta Luna.
Si no mandàis por mì, me arrojarè de cabeza.

Jaime Jaramillo Escobar.
Selecta. Tercer Mundo Editores. Bogotà, 1987.

el vino

el vino (...) El vino es semejante al hombre: Jamás se sabrá hasta qué punto es posible estimarlo y despreciarlo, amarlo y odiarlo, ni de cuántos actos sublimes o fechorías monstruosas es capaz. No seamos entonces más crueles con él que con nosotros mismos y tratémoslo como nuestro igual.
A veces me parece que oigo decir al vino (que habla, con su alma, con esa voz de los espíritus que sólo los espíritus oyen): "Hombre, bienamado mío, quiero alzar hacia ti, a despecho de mi cárcel vítrea y de mis cerrojos de corcho, un canto lleno de fraternidad, un canto colmado de dicha, de luz y de esperanza. Yo no soy ingrato; bien sé que te debo la vida. Sé lo que el dármela te ha costado de labor y de, sol sobre la espalda. Tú me has dado la vida, y yo te recompensaré. Y te pagaré ampliamente mi deuda, pues experimento una dicha extraordinaria cuando caigo en un garguero sediento, después del trabajo. El pecho de un buen hombre es una morada que me complace más que las melancólicas e insensibles bodegas. Es una alegre tumba donde realizo con entusiasmo mi destino. Hago en el estómago del trabajador un gran tole-tole, y desde allí por escaleras invisibles, subo hasta su cerebro, donde ejecuto mi danza suprema.

Baudelaire.
Tomado de www.lamaquinadel tiempo.com

"Quemamos con malas artes
el espìritu del vino
y no và a regresar
no va a regresar..."
Heroès del Silencio

Llamado al arte

Llamado al arte El arte no es ningùn oficio. El arte no es ningùn destino. El arte es amor.
El amor requiere el amor, es un asunto bilateral. El arte requiere de pùbloco, es un asunto pùbloco.
El arte se convierte hoy en una actividad amorosa social. Por ello, artista, entra en el pueblo y muestrale tu gran corazòn. Tus llamados a los hombres, tus discursos tribunicios, seràn poemas.
Tù tienes el medio màs extremado del amor a tu disposiciòn: tù tienes a Dios. Por ello, sea quien sea el cochero asalariado o el marinero de los canales, tendràn que escucharte y creerte. Tu trabajo es lucha; contra la somnolencia y el embotamiento, lucha contra el espìritu de la negaciòn y la noche. El hombre se ha inventado las estrellas.

Iwan Goll.
Tomado de Expresionismo. Ed. Argumentos. 1984