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Colombia celebró el Día Nacional de los Derechos Humanos con actos y marchas

Colombia celebró el Día Nacional de los Derechos Humanos con actos y marchas
 
DERECHOS HUMANOS
Con la jornada se dio inicio a la Semana por la Paz, que se celebrará en el país hasta el próximo domingo 16 de septiembre con conferencias, mesas redondas y otras actividades.
Lunes 10 Septiembre 2012

Colombia celebró este domingo el Día Nacional de los Derechos Humanos con diversos actos simbólicos y marchas en algunas ciudades del país, impulsados por la iglesia Católica, la sociedad civil y organizaciones no gubernamentales.
 
El presidente colombiano, Juan Manuel Santos, recordó esta fecha en su cuenta de la red social Twitter, al final de una semana en la que dio a conocer al mundo los detalles del proceso de paz que su Gobierno abordará con las FARC dentro de un mes en Oslo.

 
"Hoy es el Día Nacional de los Derechos Humanos y renovamos nuestro inquebrantable compromiso por su protección y promoción", escribió el mandatario.
 
En la Plaza de Bolívar, un colectivo de jóvenes envió un mensaje por la paz en Colombia en un acto simbólico en el que dibujaron una estrella en el suelo con pétalos de flores.
 
Cartagena de Indias, declarada sede de los Derechos Humanos de Colombia en 1985, se sumó a la celebración de esta jornada con una caminata organizada por la Pastoral Social de la Arquidiócesis de Cartagena en la que se escucharon lemas como "no queremos más violencia, queremos la paz".
 
En Colombia esta fecha fue decretada festiva por la Ley 95 de 1985, en honor a San Pedro Claver y a los jesuitas que encabezaron la campaña por los derechos de los esclavos en la Cartagena de Indias del siglo XVII.
 
Con esta festividad se da inicio a la Semana por la Paz, que se celebrará en el país hasta el próximo domingo 16 de septiembre con conferencias, mesas redondas y otras actividades.

El pasado viernes, el Diálogo Interagencial en Colombia (DIAL), que reúne una decena de organizaciones no gubernamentales (ONG) internacionales concedieron en Bogotá el Premio Nacional a la Defensa de los Derechos Humanos.
 
Los galardonados fueron las activistas Judith Maldonado y Jackeline Rojas y el Colectivo de Abogados "José Alvear Restrepo" (Cajar).
 
Un reciente comunicado de la llamada Caravana Internacional, que concentra a 40 juristas del mundo, denunció que la situación de los defensores de derechos humanos en Colombia se ha deteriorado desde el 2010 y que el gobierno de Santos no muestra voluntad para permitir el acceso a la Justicia.
 
En el primer semestre del 2012, un total de 29 defensores de los derechos humanos fueron asesinados en Colombia, según un informe del Programa Somos Defensores, que atribuyó este panorama a un recrudecimiento del conflicto y a la resistencia ejercida por comunidades como la indígena.
 
EFE

http://www.semana.com/nacion/colombia-celebro-dia-nacional-derechos-humanos-actos-marchas/184368-3.aspx

 

Cuba mantiene una de las tasas de mortalidad infantil más bajas del mundo

Cuba mantiene una de las tasas de mortalidad infantil más bajas del mundo


Cubadebate

 


La mortalidad infantil en Cuba se mantiene en 4,7 por cada 1.000 nacidos vivos, una de las cifras más bajas del mundo, indicó este sábado Berta Lidia Castro Pacheco, jefa del Grupo Nacional de Pediatría del Ministerio de Salud Pública.

Consultada por Prensa Latina, la funcionaria explicó que este logro se debe a la decisión del Gobierno del presidente Raúl Castro de mantener un sistema sanitario accesible y gratuito para todos pobladores, además de impulsar desde hace décadas un programa de vacunación que da cobertura a 100% de los niños cubanos contra 13 enfermedades.

Castro Pacheco recordó que un reciente estudio de la Organización Mundial de la Salud (OMS) destaca que la mortalidad infantil se redujo de 35,9 en 1960 a 4,9 en 2011.

El documento de la OMS también remarcaba que este avance se obtuvo pese a que Cuba sufre desde hace 50 años un bloque económico y comercial impuesto por Estados Unidos.

Castro Pacheco señaló que en 1959, cuando triunfó la revolución, en la isla caribeña había un médico por cada 1.008 habitantes, la atención pediátrica no sobrepasaba 10% de la población infantil y menos de 60% de los partos eran institucionales.

La funcionaria cubana explicó que a partir de la década del 70, en el país se desarrolla una política social centralizada en manos del Estado, que estableció la equidad y acceso a los servicios sanitarios, garantizando la atención de grupos vulnerables.

En julio pasado, el ministro cubano de Salud, Roberto Morales, informó que en los primeros cinco meses de 2012, en Cuba mejoraron los indicadores de salud.

El funcionario anunció la disminución de las tasas de mortalidad escolar y preescolar, con índices de 3,2 y 1,3 muertes por 100.000 habitantes, respectivamente.

Al referirse a la tuberculosis pulmonar, el ministro explicó que en 2011 la tasa de incidencia fue de 6,7 por cada 100.000 habitantes, mientras en los primeros cinco meses del año es de 5,9.

Sobre el Virus de Inmunodeficiencia Humana (VIH), Morales reveló que la isla han disminuido los diagnósticos tardíos de Sida y la mortalidad por esa causa, mientras la sobrevida de pacientes que iniciaron tratamiento en 2010 se eleva a 94,4%.

Fuente: http://www.cubadebate.cu/noticias/2012/09/01/cuba-mantiene-una-de-las-tasas-de-mortalidad-infantil-mas-bajas-del-mundo/

 

http://www.rebelion.org/noticia.php?id=155446

Estados Unidos utilizará el "combate a la piratería" para intervenir en la Triple Frontera

Estados Unidos utilizará el "combate a la piratería" para intervenir en la Triple Frontera


Matrizur.org

 


En el marco de un Seminario sobre "Propiedad Intelectual y lucha contra la piratería" la ministra de la Corte Suprema de Justicia, doctora Gladys Esther Bareiro de Módica expuso sobre “la piratería como barrera para el desarrollo” haciendo un llamado a combatir esta actividad.

Módica dijo que se requiere una campaña que sea diseñada por un equipo de expertos de distintas áreas como sociología, marketing y educación, principalmente capaces de establecer un programa de mensajes de gran impacto hecho sobre bases científicas. "La cuestión no es sencilla no solo en su elaboración, sino también en cuanto a quienes serán responsables de la campaña y fundamentalmente, quienes la financiarán" refirió bajo fuertes sospechas que señalan a la Agencia EE.UU. para el Desarrollo Internacional (USAID) y conglomerados de industrias audiovisuales estadounidenses como los financistas.


La magistrada sostuvo que es el paso que debe darse ya que se dispone de los instrumentos normativos adecuados. "La Corte Suprema de Justicia desde la recientemente creada Dirección de Derechos de Propiedad Intelectual, viene impartiendo seminarios de actualización a jueces y fiscales a fin de unificar criterios y así hacer posible la “vigencia pacifica” de esos derechos. Creemos que en poco tiempo más contaremos con magistrados suficientemente adiestrados en materia de derechos intelectuales. Y entendemos que hay voluntad política de las instancias ejecutivas (el gobierno de Federico Franco)para reprimir este tipo de delitos" puntualizó la ministra.

Por su parte, el Director de Propiedad Intelectual del Paraguay, Carlos González, mencionó que una de las barreras más grandes para la persistencia de la piratería es la “tolerancia social” en todos los ámbitos, cualquiera sea el nivel sociocultural o económico llamando a penalizar a quienes infringen los derechos de autor de las empresas.

La USAID Paraguay, junto a Monsanto y Rio Tinto, estaría involucrada en el reciente golpe parlamentario contra el Presidente Fernando Lugo, según lo denunciado por especialistas y organizaciones sociales paraguayas, que ven en la excusa del combate contra la piratería, una política de injerencia y control por parte del Gobierno de los Estados Unidos en Sudamérica.

La propiedad intelectual y la “piratería” se han utilizado como excusa para criminalizar a gobiernos al vincularlos con actividades relacionadas con el narcotráfico, el lavado de dinero y la falsificación de monedas, como así también el financiamiento del terrorismo internacional al punto de considerar a la Triple Frontera (Argentina, Brasil y Paraguay) blanco de guerra del gobierno del ex presidente George W. Bush (ver) luego de los eventos de las Torres Gemelas del 11-S, argumento que vuelve a mencionarse como causa de posible intervención.

 

Fuente: http://matrizur.org/index.php?option=com_content&view=article&id=23046:paraguay-usaid-financiara-campana-del-gobierno-golpista-contra-la-pirateria-en-la-triple-frontera&catid=46:conocimiento-y-tecnologia&Itemid=69


http://www.rebelion.org/noticia.php?id=155454

La inestabilidad del precio de los alimentos genera una preocupación creciente

La inestabilidad del precio de los alimentos genera una preocupación creciente, y el Banco Mundial está preparado para responder
Julio 30, 2012


 
 “No podemos permitir que el aumento a corto plazo del precio de los alimentos tenga consecuencias perjudiciales a largo plazo para los más pobres y vulnerables del mundo”.
 Jim Yong Kim, Presidente del Banco Mundial.

CIUDAD DE WASHINGTON, 30 de julio de 2012. Habida cuenta de la excepcional sequía que está afectando a los Estados Unidos de América, las condiciones actuales de los cultivos en otras regiones productoras de cereales y el consiguiente aumento de los precios internacionales de los alimentos, el Banco Mundial ha manifestado hoy su preocupación por los efectos de esta inestabilidad en los pobres del mundo, que son sumamente vulnerables al alza de los precios de los alimentos.

“Cuando los precios de los alimentos registran fuertes subidas, las familias reaccionan sacando a sus hijos de la escuela y consumiendo alimentos más baratos y menos nutritivos, lo cual puede tener efectos catastróficos a largo plazo en el bienestar social, físico y mental de millones de jóvenes”, declaró el Presidente del Grupo del Banco Mundial, Jim Yong Kim. “El Banco Mundial y sus socios están siguiendo de cerca esta situación para ayudar a los Gobiernos a implantar políticas que ayuden a las personas a afrontarla mejor”.

“Algunas medidas como los programas de alimentación escolar, las transferencias condicionadas de efectivo y los programas de alimentos por trabajo pueden ayudar a aliviar la presión sobre los pobres a corto plazo”, continuó Kim. “A medio y largo plazo, el mundo necesita políticas sólidas y estables e inversiones agrícolas continuas en los países pobres. No podemos permitir que el aumento a corto plazo del precio de los alimentos tenga consecuencias perjudiciales a largo plazo para los más pobres y vulnerables del mundo”.

Hasta ahora, las previsiones de los cultivos no apuntan a una posibilidad de escasez real de los principales cereales; sin embargo, las existencias son reducidas y las cosechas seguirán dependiendo de las condiciones climáticas mundiales, por lo que los precios son más vulnerables a una mayor inestabilidad.

La inestabilidad de los precios de los alimentos genera imprevisibilidad en el mercado y plantea riesgos fundamentales para los consumidores y los Gobiernos con respecto a la seguridad alimentaria. La inestabilidad también desincentiva la inversiones agrícolas necesarias para el desarrollo, debido al aumento de los riesgos financieros y la incertidumbre para los productores y los comerciantes.

Aunque los precios de numerosos alimentos básicos han registrado un considerable aumento, el Banco ha observado que las condiciones actuales difieren de la crisis de 2008. En 2008, si bien otros cereales sufrieron un aumento de precio, los precios del arroz y del trigo fueron los que más se incrementaron, aunque cayeron sustancialmente en 2009 debido a una reacción notable de la oferta por parte de los agricultores que buscaban beneficiarse del alza de los precios. En 2012, han aumentado los precios de todos los cereales salvo el arroz (trigo, maíz y soja):

•El precio del trigo ha aumentado más de un 50% desde mediados de junio.
•El precio del maíz se ha incrementado más de un 45% desde medianos de junio.
•La soja ha aumentado casi un 30% desde principios de junio y casi un 60% desde finales del año pasado.
Tan solo en junio los analistas esperaban una disminución de los precios tras las nuevas cosechas, no un aumento. En los Estados Unidos de América se procedió a una siembra temprana del maíz y algunas semillas de soja, y la desastrosa sequía era impredecible en esta fase. El incremento de los precios no solo afectará al pan y a los alimentos elaborados, sino también al forraje y, en última instancia, al precio de la carne.

En 2008, el precio del arroz aumentó más del triple, lo que tuvo una enorme repercusión negativa en los pobres, especialmente en Asia. Aunque el precio actual del arroz se mantiene elevado, las existencias de este cereal son relativamente holgadas. Además, los precios actuales del petróleo crudo, los fertilizantes y el transporte internacional de mercancías se sitúan en niveles más bajos que en 2008, con lo que se reducirán los costos de la importación de alimentos y también la siembra y el cultivo para la próxima temporada.

Los efectos de la sequía de los Estados Unidos de América en los mercados mundiales se ven exacerbados por el hecho de que otros países también están sufriendo actualmente problemas de producción a causa de las condiciones climáticas. Las precipitaciones casi continuas están ocasionando problemas a los cultivos de trigo en numerosos países europeos, mientras que los cultivos de trigo en de Rusia, Ucrania y Kazajstán se han visto muy afectadas por la falta de lluvia. En , las lluvias monzónicas se sitúan un 20% por debajo del promedio anual a largo plazo. Julio es un mes crítico para la siembra y puede acarrear importantes consecuencias negativas si las precipitaciones no mejoran.

En caso de que la situación actual empeore, el Grupo del Banco Mundial está preparado para ayudar a los países solicitantes a través de medidas como el aumento de la inversión agrícola y relacionada con la agricultura, el asesoramiento sobre políticas, el financiamiento por vía rápida, el Programa Mundial para y de donantes múltiples, y productos de gestión de riesgos. Asimismo, nos estamos coordinando con los organismos de las Naciones Unidas a través del Equipo de Tareas de Alto Nivel sobre de y con organizaciones no gubernamentales, y estamos apoyando a la Asociación para el Sistema de Información sobre los Mercados Agrícolas (SIMA) con el fin de mejorar la transparencia del mercado de alimentos y ayudar a los Gobiernos a adoptar respuestas informadas ante el aumento de los precios mundiales de los alimentos.

El Banco Mundial lleva mucho tiempo advirtiendo que cabe esperar que los precios de los cereales sean inestables y superiores a la media al menos hasta 2015. En los países más pobres, donde las personas gastan hasta dos tercios de sus ingresos diarios en alimentos, el alza de los precios representa una amenaza para el crecimiento mundial y la estabilidad social. Sin embargo, este aumento puede aportar a los agricultores pobres los ingresos que tan desesperadamente necesitan, lo que les permitiría invertir, incrementar su producción y, de ese modo, formar parte de la solución mundial para la seguridad alimentaria.

Hay casi 1000 millones de personas en el mundo que pasan hambre. Más del 60% de esas personas son mujeres. La malnutrición contribuye a las enfermedades infantiles y maternas, a la disminución de la capacidad de aprendizaje, a la reducción de la productividad y al aumento de la mortalidad. Un tercio de todas las muertes infantiles mundiales se atribuye a la malnutrición, y hasta el 80% de nuestra estructura cerebral se desarrolla durante los primeros 1000 días de vida, por lo que el acceso a alimentos nutritivos es esencial, en particular en el caso de los niños pequeños.

Artículo completo: http://www.bancomundial.org/es/news/2012/07/30/food-price-volatility-growing-concern-world-bank-stands-ready-respond

¿El fracaso de la educación?

¿El fracaso de la educación?

¿El fracaso de la educación?


¿No hay más salida que las intervenciones biológicas para lograr una humanidad moral?
ADELA CORTINA 1 SEP 2012 


La educación es el clavo ardiendo al que se coge cualquier conferenciante que trate de sugerir soluciones para la crisis financiera, política y social que venimos padeciendo. Cuando sus recursos académicos no le dan para más, sugiere que trabajemos conjuntamente los distintos sectores sociales, incluida la sociedad civil, porque sacaremos más provecho de la cooperación que de la búsqueda egoísta del beneficio individual. Pero, claro, como en la vida corriente esas declaraciones sobre las excelencias de la cooperación y de la ayuda mutua se quedan en eso, en declaraciones, y las realizaciones van por otros derroteros, el conferenciante acaba afirmando, para alivio del público, que todavía nos queda una salida, la de la educación, para salvar el cotidiano abismo entre los dichos y los hechos.
Decía Ortega que lo que nos pasa es que no sabemos lo que nos pasa, pero la verdad es que sí lo sabemos, que lleva toda la razón el célebre chiste de un encuestador que pregunta a un transeúnte si se dejaría corromper, y el interpelado contesta: si es una encuesta, rotundamente no; si es una proposición, hablemos. ¿Cómo conseguir adecuar las actuaciones a las encuestas?
No parece que nuestras sociedades crean de verdad que los seres humanos tienen dignidad, y no un simple precio, ni que la libertad, la igualdad y el apoyo mutuo sean superiores a sus contrarios. No parecen creerlo porque no lo hacen, las realizaciones no concuerdan con las declaraciones, del dicho al hecho hay un inmenso trecho.
Tan patente es la contradicción entre el decir y el hacer que algunos neuroéticos, es decir, algunos autores que trabajan sobre las bases cerebrales de la moralidad, han señalado como el gran problema de nuestra época la falta de motivación moral. Las gentes obedecen mal que bien las leyes legales, porque obligan mediante coacción. Y este “mal que bien” no precisa muchas explicaciones en un periodo como el actual. Pero la debilidad y la fuerza de la moral vienen de que son las personas mismas las que han de estar convencidas de que los seres humanos son dignos de una vida buena, de que hay valores que es necesario encarnar en la vida cotidiana. Ése es el precio que hay que pagar por la autonomía moral, y ésa es también su grandeza.
Pero como la motivación moral no parece estar en sus mejores momentos, más bien, según los autores mencionados, ni está ni se le espera, sugieren ir pensando en un camino que no se puede recorrer en el corto plazo, ni tal vez siquiera en el medio, pero a lo mejor sí en el largo: mejorar moralmente la especie humana interviniendo en el cerebro.
Si es verdad —prosiguen estos autores— que la moralidad humana tiene al menos una base biológica, entonces un tratamiento neurológico o genético permitiría fomentar las emociones que apoyan nuestro sentido de la justicia y nuestra capacidad para el altruismo. De hecho, sustancias como la oxitocina parecen aumentar la confianza en las personas, los inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina, incrementar la cooperación y reducir la agresión, y también el ritalín parece reducir las agresiones violentas. ¿Podríamos con todo ello organizar por fin el soñado mundo feliz, en el que todos los seres humanos alcanzan sus metas ayudando a los demás a perseguir las suyas?
Sería algo similar a lo que el norteamericano Arthur Caplan aseguraba, entusiasmado con la posibilidad de mejora: “Si tuviera la posibilidad de insertarme un chip en el cerebro con el que pudiera ya hablar francés, sin tener que pasar por academias, cursos, audición de cintas y todo ese calvario que implica el aprendizaje de un idioma, no lo dudaría ni un segundo”. ¿Podría hacerse algo análogo en relación con la moral?
La verdad es que éste es un proyecto recurrente en la historia, en las ciencias, y no sólo en ellas. El Frankenstein de Shelley, La isla del doctor Moreau de Wells, El mundo feliz de Huxley, La naranja mecánica de Kubrik, son una minúscula muestra de ese afán de mejorar moralmente a los seres humanos interviniendo ya, sin confiar para esta mejora en la educación que debería venir de una sociedad que dice mucho, pero no parece interesada en hacerlo.
Ciertamente, proyectos como éste pertenecen todavía a la tecnociencia ficción, pero las ficciones pueden convertirse en realidad en el medio y largo plazo, y conviene que la ciudadanía las conozca para formarse una opinión y debatirla. En este debate una cuestión sería clave, a mi juicio: ¿no hay más salida que las intervenciones biológicas para conseguir una humanidad convencida de los mejores valores de palabra y obra? ¿O más bien sucede que no existe el chip moral, no hay fármaco ni implante que sustituya a la paciente formación voluntaria del carácter de las personas, de las instituciones y de los pueblos? En tal caso, en este 2012, declarado Año de las Neurociencias, seguiría siendo cierto que sólo la libertad es el camino hacia la libertad.
Adela Cortina es catedrática de Ética y Filosofía Política de la Universidad de Valencia y Directora de la Fundación ÉTNOR.
http://elpais.com/elpais/2012/08/21/opinion/1345566047_467785.html

La ocupación del lenguaje

La ocupación del lenguaje

La ocupación del lenguaje

La derecha no solo disfruta de un poder político y económico indiscutible sino que también busca la hegemonía cultural. Para hacerlo, procura desacreditar el progresismo valiéndose muchas veces de su discurso

GONZALO ABRIL / MARÍA JOSÉ SÁNCHEZ LEYVA / RAFAEL R. TRANCHE 1 SEP 2012 


Actualmente la derecha acapara un inmenso poder político y económico. Pero además de imponer en toda su radicalidad el modelo neoliberal, trata de operar un cambio de mentalidades que lo normalice y con ello ejercer la hegemonía cultural mediante el control de las representaciones colectivas. Este proyecto se sustenta en una campaña sistemática de autolegitimación y descrédito de los argumentos progresistas, en coordinación con la derecha mediática mayoritaria, cuyas estrategias discursivas fundamentales son:
La creación y propagación de conceptos.Propias o prestadas, las nuevas nociones trazan un mapa de la vida pública, sus actores y sus conflictos: competitividad, moderación salarial, dar confianza a los mercados, privilegios (para denominar derechos), copago. Se exponen como verdades incuestionables pero su sentido y alcance nunca se explicitan, pues parecen lograr mayor eficacia práctico-política cuanto menor es su precisión semántica. Por ejemplo, “libertad” asume un significado muy cercano a “seguridad”. El eslogan de la BESCAM en Madrid lo ejemplifica: “Invertir en seguridad garantiza tu libertad”. Como en la “neolengua” de Orwell, las nuevas nociones son a menudo “negroblancos”, inversiones del significado común de los vocablos. El “Plan de Garantía de los Servicios Sociales Básicos” es el programa de recortes del gobierno de Castilla-La Mancha. El “proceso de regularización de activos ocultos” de Montoro es una amnistía fiscal.
Klemperer narra que la población alemana no hizo suyo el lenguaje de los nazis a través de sus tediosas peroratas, sino por medio de expresiones repetidas de modo acrítico en los contextos de la vida cotidiana. Las palabras de los actuales líderes de la derecha no son menos letárgicas. Sus muletillas (“no se puede gastar lo que no se tiene”; la sanidad “gratuita” es insostenible; solo nosotros tenemos “sentido común”) contrarían cualquier prueba de verdad o validez normativa: el capitalismo financiero se basa en el crédito, o sea, en “gastar más de lo que se tiene”; la sanidad pública no es gratuita, sino financiada colectivamente; y es una inversión ideológica y un dislate suponer que cabe sentido común en el hecho de reclamarlo como propio y exclusivo, es decir, como no común. Pero por su simpleza, su fuerte arraigo en la doxa y su apariencia no ideológica, tales expresiones consiguen adhesión.
La usurpación de la terminología del oponente. Nadie es dueño del lenguaje, pero las expresiones se adscriben legítimamente a tradiciones, relatos e identidades políticas determinadas. Al usurpar los términos de la izquierda, la derecha neutraliza y a la vez rentabiliza su sentido contestatario. Esperanza Aguirre afirma que las políticas de los sindicatos “son anticuadas, reaccionarias y antisociales”. Palabras como “cambio” o “reformas”, antes vinculadas a proyectos progresistas, disfrazan ahora contrarreformas. Rajoy dijo en la conmemoración oficial de la Constitución de 1812: “Los gaditanos nos enseñaron que en tiempo de crisis no solo hay que hacer reformas, sino que también hay que tener valentía para hacerlas”. Sustentándose en la reputación de espacios y tiempos institucionales, los actuales recortes se invisten del valor simbólico de reformas históricas.
Los actuales recortes se presentan subrayando su valor simbólico de reformas históricasLa estigmatización de determinados colectivos. Médicos, enseñantes, funcionarios, estudiantes y trabajadores fijos son descalificados. Al disfrutar de supuestos “privilegios”, parecen co-responsables de la situación actual. Desprestigiándolos se puede activar un malestar social basado en el rencor, la envidia y el miedo, y socavar la reputación de lo público para justificar su liquidación. Se alude a los desempleados como beneficiarios de la reforma laboral, pero se les supone holgazanes que deben redimir su inutilidad con labores sociales. Un empresario farmacéutico, Grifols, propone como solución donar sangre: “En épocas de crisis, si pudiéramos tener centros de plasma podríamos pagar 60 euros por semana, que sumados al paro son una forma de vivir”. El parado se convierte así en un desecho cuyo cuerpo puede ser mercantilizado. El siguiente paso podría ser la venta de órganos o de los hijos a los que no se pueda mantener. Los primeros ajustes en la sanidad pública penalizan a un nuevo apestado, el enfermo, lo señalan como causante del déficit, y exigen que (re)pague por su debilidad. Si la estigmatización es el paso previo a la expulsión, como ya ocurre con los sin papeles, otros muchos colectivos podrán ser excluidos.
Un método de argumentación basado en la simpleza y la comprensión inmediata. De nuevo, el “sentido común”, ritornello favorito de Rajoy, sustenta este procedimiento. Formas de razonamiento y esquemas mentales al alcance de todos hacen posible que las ideas y soluciones impuestas sean aceptadas como conclusiones propias, expresiones de un pragmatismo irrefutable y del interés colectivo. Se apela así a espacios imaginarios de consenso de los que el oponente no puede autoexcluirse: “No es una cuestión de izquierdas o de derechas, sino de sentido común”, afirma Alicia Sánchez-Camacho.
El eufemismo, la atenuación y la exageración, el defender premisas contradictorias, se han normalizado en el repertorio retórico derechista: Rajoy afirma que hará “cualquier cosa que sea necesaria, aunque no me guste y aunque haya dicho que no la iba a hacer”. La reducción de profesores interinos “no se puede plantear en términos de despidos —alega el ministro Wert—, sino de no renovación de contratos”. Beteta generaliza burdamente: los funcionarios “deben olvidarse de tomar el cafelito, deben olvidarse de leer el periódico”.
La construcción de marcos de sentido. La acción del gobierno de Zapatero era tachada de improvisada, mendaz e insensata. Establecido ese marco, cualquier medida gubernamental corroboraba la imputación general y así se lograba una incontrovertibilidad que desconocen las fórmulas dialogantes. En el espacio público se tiene más poder cuando se controla el marco de lo decible y discutible. La derecha es magistral utilizando esta estrategia, pero tras una prolongada degeneración de la vida pública, de la que el PSOE es corresponsable, se ha consolidado una visión consensual indistinta de la lógica del sistema: no hay más que una realidad y ninguna opción para interpretarla.
El parado puede llegar a convertirse en un desecho cuyo cuerpo puede ser mercantilizadoUna táctica de “orquestación”. La reiteración machacona de una consigna (y no de un argumento, como sugiere la equívoca noción de “argumentario”) a varias voces, en momentos y lugares distintos, es habitual: “los interinos han entrado a dedo”, “los sindicatos viven de las subvenciones”, “los profesores trabajan poco”, etcétera. “Lo que digo tres veces es verdad”, afirmaba el Bellman de Lewis Carroll. La derecha saca partido de esa “performatividad” que rige la economía de los enunciados públicos: cuando un comportamiento es reiteradamente reputado de normal, se tiende a normalizarlo; o a estigmatizarlo, si se le ha tildado repetidamente de anómalo.
La fijación de estos mecanismos gracias al poder amplificador de los media. Los medios funcionan como laboratorios discursivos que difunden las nuevas expresiones y consignas, y los asesores preparan declaraciones inmediatamente traducibles a un titular. Inversamente proporcional al impacto de estos mensajes resulta la capacidad de contestarlos: los análisis críticos se disuelven en un aluvión de artículos, columnas y editoriales que logran una difusión e influencia mucho menor.
La moralización del discurso público. La política contemporánea se desvía hacia un registro moral, explica Rancière. Pero el moralismo de la derecha desconoce las razones del otro: bueno o malo, normal o aberrante, son calificativos atribuidos de modo categórico y sin margen de discusión, apropiándose la universalidad de la noción en disputa, como señala Zizek. Las “personas normales, sensatas…, españoles de bien” a que apela Rajoy son indudablemente de derechas. Cuando encubre su integrismo moral la derecha incurre en la paradoja política: Ruiz Gallardón pretende asumir la defensa de los derechos de las mujeres y la lucha contra la “violencia estructural” que padecen con una contrarreforma de la ley de aborto limitadora de derechos y que refuerza la violencia legal.
Muchos ciudadanos nos sentimos justamente indignados por lo “descarado” de estos procedimientos. Y quizá sea en esa desfachatez, pérdida del rostro, donde podría cifrarse tanto su fragilidad como la inquietante capacidad de contagio de sus postulados.
Gonzalo Abril (UCM), Mª José Sánchez Leyva (URJC) y Rafael R. Tranche (UCM).


http://elpais.com/elpais/2012/06/06/opinion/1338982268_785200.html

El proceso de paz en Colombia

El proceso de paz en Colombia

Con las buenas nuevas de la posibilidad de inicios de dialogo entre las guerrillas de las FARC y el ELN con el gobierno de Santos, se presenta una nueva esperanza para el fin del conflicto armado en Colombia.

Sin embargo, surge la duda y el reclamo ante la perspectiva de que estas negociaciones se lleven a cabo a puertas cerradas, sin la participaciòn de otros actores aparte del gobierno, ademàs del anuncio que parece sospechosamente oportunista en momentos en que empieza a moverse la maquinaria  electoral, sobre todo cuando la gestiòn del presidente Santos ha tenido tantos tropiezos.

Es innegable que Colombia debe encontrar salidas negociadas a un conflicto de demasiados años, pero otorgar beneficios jurídicos a los cabecillas de las FARC no me parece justo con las víctimas.

Además, el fin del conflicto armado no garantiza el fin de la violencia que se vive en este país, esa violencia que pareciera congénita en nosotros, y tampoco soluciona las profundas grietas en la justicia social, la participación real, la distribución equitativa,  y otros tantos problemas que nos aquejan.

Ni guerrilleros ni militares en el Cauca

Hasta ahora, personalmente no habìa leìdo ninguna nota en la que se tratara el conflicto presentado entre los indigenas y las fuerzas armadas en el Cauca, desde el punto de vista de los indìgenas, sòlo las tan publicitadas "làgrimas patrioticas" del soldado expulsado  era lo màs resaltado en la mayorìa de los medios de comunicaciòn.

En rebelìon se puede leer una nota completa que muestra la versiòn de los hechos contadas por los indìgenas.

Capitalismo

Capitalismo

Capitalismo ¿y ahora qué?

La crisis, nuestra compañera fiel desde hace cuatro años ya, lo ha llevado a la cuerda floja. Y ahí nos debatimos. Sin saber si optar por el capitalismo y sus conocidos males o por las supuestas bondades de no sabemos qué.


El capitalismo, como toda mutación humana, surge en la sociedad al perseguir un incentivo que mejorase las expectativas de las gentes. El capitalismo es consecuencia del primitivo instinto humano hacia el intercambio, que desde el siglo XIX pasó a ser una fuerza arrolladora en las sociedades más avanzadas y fue desplazando a cualquier otra organización productiva anterior. Pronto el nuevo sistema capitalista mostró excesos en su aplicación que generaron la crítica integral al mismo o, en todo caso, el reformismo de su evolución. A pesar de todo, contenía tales eficiencias en su funcionamiento que deslumbraba por su avance contundente, y hasta los más críticos del sistema preferían vivir en sociedades capitalistas sobre cualquier otra opción, para desde allí cuestionar el sistema.
Ahora, la crisis que comenzara en 2008 nos hace pensar sobre las imperfecciones del sistema o sobre su hipertrofia, o acerca de su alarmante propensión a caer en ciclos depresivos que desconciertan a los pueblos que aspiran a una vida estable. Al capitalismo le conviene pensar sobre sí mismo y, tal vez, concebir una próxima mutación social que no fracase como lo han hecho las anteriores alternativas.

La síntesis del concepto
 El capitalismo es la última etapa, hasta ahora, entre los modelos de vida económica que el hombre ha adoptado.
 Está vinculado a la elección de la libertad individual como valor preferente.
 Surge de forma natural a partir de la permisividad de la propiedad privada.
 En el capitalismo, la propiedad privada tiende a perpetuarse, crecer, con el incentivo de la propia acumulación: es un signo de la condición humana.
 Los individuos buscan, incluso antes que la acumulación de propiedad, el disfrute de seguridad; el capitalismo ofreció a la gente la relativa seguridad de un empleo con una remuneración regular que por escasa que fuera constituía un gran avance sobre la esclavitud o la mendicidad.
 Pero el capitalismo no fue una realidad, aun con los incentivos que ofrecía, hasta que una innovación se instaló en el modo de actuar humano: la división del trabajo y, después, la producción seriada mediante una generación de máquinas de eficiencia inimaginable.
 Se confirma una vez más que nada llega a promover una mutación de los modelos sociales si no hay una innovación significativa que facilite y estimule el cambio.


La inspiración teórica sobre el modelo capitalista
Si tuviéramos que simplificar la dialéctica que el capitalismo ha suscitado, habría dos pensadores que han alimentado toda argumentación: Adam Smith y Karl Marx.
Quizás no hablaron de lo mismo, ni siquiera eran coetáneos, después han sido reforzados o rectificados por sus seguidores en direcciones complejas, pero cada uno de ellos fijaron las referencias:
- Smith narró una mecánica social, basada en la naturaleza humana: impulsada hacia la libertad, hacia la búsqueda de la utilidad mediante una continua reconsideración de lo que se produce, cómo se produce y dónde se vende lo producido: el mercado. Allí se gestan los éxitos, los fracasos y los cambios; fija el destino de los recursos disponibles bajo la orientación del mayor beneficio esperado.
- Marx puso su sensibilidad en las consecuencias del capitalismo como modo de producción. Mediante una respetable exégesis histórica propone una evolución predeterminada que acabará rescatando la propiedad privada para la colectividad; recuperando la plusvalía que el modelo capitalista utilizaba como incentivo del sistema y emancipando a la base social más amplia –el colectivo trabajador– para otorgarle la dirección de un nuevo estadio histórico que sustituiría a la degeneración del capitalismo. Nadie puede dudar de que esta posición marxista no sea más compasiva que la capitalista, pero nadie ha demostrado aún que haya un modelo más eficaz que el capitalismo para producir más bienes y repartirlos a más gente.
La realidad histórica es que el modelo capitalista ha acabado hasta ahora con cualquier otra opción de producción económica.


¿Estamos seguros del capitalismo que nos conviene?
El capitalismo ha sido y es el escenario de nuestras vidas; ha construido el mundo que conocemos. Tal vez no estemos seguros de qué pensar sobre el capitalismo o lo quisiéramos cambiar... ¿Hasta el punto de que dejara de ser el terreno de juego para la economía? ¿Hay alternativas más seguras y capaces de hacer razonablemente felices a la sociedad?

¿Quién ha sentenciado que la cantidad de bienes y su redistribución sea un bien absoluto? ¿Por qué no asumir como preferible una sociedad más pobre en términos absolutos pero menos herida por las sumisiones organizativas de unos hombres ante otros? ¿Es un fin en sí mismo que el PIB universal crezca incesantemente? ¿Nos gustaría que fuera prioritario el índice de igualdad social? ¿Deberíamos reducir o eliminar el incentivo del beneficio individual? ¿Da vértigo una sociedad con mercados esterilizados o, de una vez, queremos acabar con su dictadura?

El coreano Ha-Joon Chang, especialista en desarrollo económico en la Universidad de Cambridge, premio Leonticff 2005, ha aislado las paradojas más inspiradoras que el capitalismo nos puede suscitar; los “Economistas aterrados”, profesionales que reaccionan ante la crisis de 2008; Chomsky de forma permanente enjuicia críticamente los mercados; lo hace John Gray. Y tantos otros. Sigamos los pensamientos de uno y otro lado, viendo las dos caras que tiene toda afirmación que hoy se puede hacer sobre el capitalismo. Quizás podamos escoger con facilidad nuestra respuesta o quizás validemos las dos respuestas. Y, por supuesto, seguirnos preguntando.

 

Tomado de Filosofìa Hoy

Sexo y pereza


Hace unas semanas, un documental emitido por la televisión española revelaba una realidad insospechada para los que amamos la cultura japonesa: el 70% de los habitantes de Japón no mantiene nunca relaciones sexuales: parejas casadas que llevan veinte años sin hacer el amor, novios castos que evitan tocarse, ejecutivos solitarios que pagan por poder acariciar... un gato. Podríamos pensar que se trata de una cultura puritana y reprimida o de una sociedad de disciplina “protestante”, volcada en el trabajo, que ha dado la espalda a los placeres del erotismo. Pero es mucho más complicado e inquietante. Porque resulta que este Japón monacal, de pocos hijos y menos abrazos, cuenta con la más floreciente industria del sexo del mundo, con unos ingresos de 20.000 millones de euros al año que representan el 1% del PIB del país. Aún más: no se trata sólo de la industria más potente sino también de la más refinada, la más variada, la más imaginativa y la menos púdica: las calles de Tokio ofrecen sin tapujos toda clase de reclamos publicitarios y toda clase de servicios; y sus ciudadanos los reciben y los usan con la misma naturalidad con la que comen sushi o compran el último modelo de iPhone.

¿Hay alguna contradicción o, por el contrario, una proporcionalidad directa entre la abstinencia sexual y la hipertrofia de los estímulos sexuales? La característica central de esta refinadísima industria del placer corporal es que todas sus ofertas, sus adminículos, sus imágenes y sus promesas de gozo no sólo excluyen la penetración (que es la que define la prostitución, ilegal en Japón) sino que está orientada a suprimir cualquier mediación propiamente humana. ¿Cómo decirlo? No es que en Japón estén desapareciendo las “relaciones sexuales”; lo que están desapareciendo son las “relaciones” en general mientras que el sexo sin relaciones, completamente autorreferencial, va ocupando un lugar cada vez más importante en la vida de individuos desconectados del mundo que no sienten la menor vergüenza en exhibir y proclamar esta desconexión. Esta riquísima, civilizadísima, libérrima industria sexual -con todo su aparato escénico e instrumental- está orientada a ahorrar el trabajo de las dependencias exteriores: el cortejo, la conversación, los preliminares, el otro mismo. Uno de los japoneses entrevistados en el documental declaraba con alegre franqueza que prefería masturbarse en una cabina con una vagina de plástico mientras veía imágenes pornográficas que acostarse con su novia: “me da mucha pereza”, decía, “porque cuando estoy con ella tengo que ocuparme de su placer y prefiero ocuparme sólo del mío”. Lo extravagante de este egoísmo es que quiebra la regla antropológica básica de los últimos 15.000 años según la cual el propio placer sexual estaba asociado precisamente a la existencia de otros cuerpos y al reconocimiento, aunque fuese negativo, de nuestra dependencia de ellos. El sexo en Japón se ha emancipado de los cuerpos, esas criaturas tan inmanejables, tan incómodas, tan exigentes, tan imprevisibles.

“El infierno son los otros”, decía el filósofo Jean-Paul Sartre. Los otros, sobre todo, dan pereza. Hasta ahora nos cansaba trabajar y nos cansaba también estudiar mientras que estábamos siempre dispuestos a reunirnos con unos amigos, ir a una fiesta, participar en el bullicio de una conversación, desnudar de nuevo con emoción el pecho del amado. Ahora lo que cansan son las relaciones. Sexo sí, relaciones no. La industria sexual en Japón refleja y alimenta una sociedad de perezosos masturbadores que pagan para no tener que ocuparse de sus mujeres o de sus novias; que pagan, en definitiva, para emancipar su propio placer de cualquier contacto exterior.

El colmo de la civilización, ¿será la masturbación industrial? Tres cosas llaman la atención de esta extraña pereza cultural. La primera, como insólita ruptura antropológica, tiene que ver con el hecho de que las imágenes y los instrumentos han absorbido por completo la intensidad de los objetos a los que aludían o sustituían. La pornografía, las muñecas, los juguetes sexuales, fuente hasta ahora de estímulo y de insatisfacción, sucedáneos irritantes del cuerpo deseado, se han convertido en el objeto mismo donde se satisface el deseo. Esas imágenes, esas muñecas, esos juguetes, constituyen la superación completa de todas las imperfecciones y todas las molestias, al servicio ahora de un placer encerrado, como un molusco, en el propio cuerpo. En su cabina, frente a la pantalla, manipulando el artefacto de plástico, el perezoso no echa de menos el cuerpo verdadero; todo lo contrario: se siente aliviado, liberado, sexualmente colmado en su confortable negación del mundo.

La segunda cosa que llama la atención de esta ruptura antropológica es, en cambio, de orden muy tradicional: esta nueva sociedad de perezosos masturbadores sigue siendo, como la anterior, machista y masculina, y en ella la mujer ocupa no sólo un papel subalterno sino también instrumental. La industria japonesa del sexo, que no está dirigida a las mujeres, emplea sin embargo a muchas mujeres, pero no porque los clientes pidan o necesiten cuerpos femeninos, sino porque los cuerpos femeninos, con un poco de trabajo, pueden lograr parecer imágenes, muñecas y juguetes. Los hombres se ahorran el trabajo de las relaciones; las mujeres trabajan para ahorrar a los hombres el trabajo de las relaciones. Ciencia-ficción y patriarcado se citan en los locales de masturbación industrial de Tokio. La vieja utopía homofóbica y misógina de un mundo sin mujeres se hace realidad en estos recintos de sexo puro donde una sucesión de Unos Machos se derrite en un espacio sin Nadie.

La última sorpresa es inquietante y se refiere a la naturalidad con que los japoneses reivindican su derecho a la pereza antropológica. Hay algo muy desagradablemente machista en la bravuconería del latin-lover que se jacta en público de sus hazañas sexuales; pero uno casi siente nostalgia del macho de las cavernas, y hasta del salvaje torturador, ante la obscenidad del masturbador industrial al que sobran todos los cuerpos del mundo y que exhibe su auto-erotismo como la máxima satisfacción y la máxima evolución a la que puede aspirar un individuo humano.

Una de las ventajas del sexo es que obliga a prestar atención al otro. No cuidamos un cuerpo enfermo de buena gana, pero nos ocupamos con minucioso entusiasmo del cuerpo deseado. El amor y el deseo constituyen la única garantía irrefutable de la existencia del mundo y de nuestra dependencia recíproca en él. Un beso es una forma de materializar al otro; una caricia una marca de salvación del cuerpo ajeno. ¿Que pasa cuando la pereza llega al extremo de cortar todo vínculo -incluso el del deseo- con un cuerpo de carne y hueso? Japón, vanguardia del capitalismo, está a punto de liberarse industrialmente de la atadura de los otros. Quizás sea bueno. Un perezoso antropológico emancipado de todas las relaciones corporales no será un maltratador doméstico ni un violador en serie ni un sádico verdugo; un masturbador satisfecho nunca será un activo destructor del mundo. Pero un macho que se “independiza” de los cuerpos a través de la masturbación artefacta, un perezoso radical adicto a la ausencia industrial del mundo, hará muy poco por conservar ese mundo que desprecia, allí donde se encuentre en peligro, y hará en cambio todo lo que sea necesario -y sin ningún malestar o remordimiento- por conservar la industria de la que depende su independencia. Entre la barbarie antigua, tan saludablemente asesina, y la masturbación ultracivilizada, tan bárbaramente perezosa, ¿no habrá aún alguna forma de seguir reivindicando la existencia del mundo, el amor libre, la dependencia voluntaria, el beso salvífico, el placer compartido?

Santiago Alba Rico
Sexo y pereza

Estética en la ética del cine del siglo XXI

Estética en la ética del cine del siglo XXI

Sabemos que el ajuste económico no es un fin en sí mismo sino una herramienta de la clase dominante para producir un ajuste social y cultural que elimine cualquier horizonte liberador en los dominados. Del mismo modo que se gestiona la sanidad o la educación públicas con la intención de hacerlas menos atractivas que sus correlatos privados, se propone una precariedad cultural que no plantee una alternativa a la del espectáculo de masas excepto por estar financiada con menos medios y por tanto represente en el imaginario colectivo una especie de “clase B” de la alienación del ocio, tan necesaria para soportar la productividad y la competitividad a la que la supervivencia obliga al pueblo sometido. En ese mundo de la representación lo original “es pobre” y las ideas “son gratuitas”, un pensamiento tan reaccionario como subversivo que se vuelve inmaculado donde el valor de cambio es el precio de las cosas.

José Ramón Otero Roko
Estética en la ética del cine del siglo XXI

Cuerpos llenos y máquinas sociales

Cuerpos llenos y máquinas sociales

sábado, julio 24, 2004
Cuerpos llenos y máquinas sociales: los 3 grandes cortes.
 
“Pues nadie hasta ahora ha conocido la fábrica del cuerpo de un modo lo suficientemente preciso como para poder explicar todas sus funciones”
Spinoza
 
El pensamiento, en la filosofía esquizoanalítica indudablemente nos lleva directamente a las máquinas. Desde un inicio se propone pensar  a las sociedades según las distintas máquinas que la componen. “Es evidente que puede buscarse siempre la correspondencia entre un tipo de sociedad y un tipo de maquina”.(1)

¿Pero como pensar estas distintas máquinas? Pensando en Jacques Monod : «  Les êtres vivants, par leur structures macroscopiques comme par leur fonction, sont, nous l’avons vu, étroitement comparables à des machines.»(2) Distinguimos entonces dos tipos de máquinas, las máquinas que llamaríamos técnicas, y componen piezas de grandes máquinas por un lado. Y por otro, máquinas deseantes que componen el conjunto de las relaciones y establecen conexiones con el resto de las máquinas y las cargan, las hacen funcionar. Estas máquinas entre otras (y creo que podríamos encontrar un tipo de maquinista en cada relación establecida entre estas) conforman el conjunto de las máquinas sociales y se insertan juntas sobre un cuerpo lleno al que están adscriptos y que funciona como megamáquica. Entre estas máquinas podríamos establecer 3 grandes cortes en el socius que si bien parecen marcar una linealidad en el tiempo, no caen nunca en desuso, se insertan una sobre la otra para seguir volcando el deseo sobre la producción, cuando la vigente parece no ser suficiente. Entre estos 3 grandes cortes podríamos destacar: una máquina Salvaje o territorial, Una máquina Bárbara o despótica y una máquina Capitalista o civilizada.

 
La máquina Salvaje o Territorial:
 
Deleuze y Guattari ven una primera expresión del socius en lo que ellos denominan máquina Salvaje. En este tipo de máquina, la producción deseante y con ella, todo el proceso de producción, va a estar inscripto sobre el cuerpo lleno de la tierra.”Pues la tierra no es tan solo el objeto múltiple y dividido del trabajo, también es la entidad única e indivisible, el cuerpo lleno que se vuelca sobre las fuerzas productivas y se las apropia como presupuesto natural o divino.”(3) Es en la tierra donde se inscribe todo el proceso de producción, allí se registran los objetos, se distribuyen los cuerpos y las fuerzas. Reúne sobre si misma toda la cadena de producción, herramientas, órganos humanos, etc...

En esta máquina las relaciones sociales se van a organizar según las relaciones de parentesco a través de la filiación o la alianza, por las cuales se van a distribuir los bienes. El objetivo de esta máquina es la inscripción del cuerpo a través de ritos crueles que codifican los flujos que tienden a escapar.”La crueldad es el movimiento de la cultura que se opera en los cuerpos y se inscribe sobre ellos, labrándolos… inserta a la fuerza el deseo en la producción y reproducción sociales.”(4) Todo ese movimiento de rituales  va a traer una forma muy particular de territorialidad que va a marcar linajes, phylum sobre el cuerpo lleno de la tierra que son anteriores al surgimiento del Estado.

 

La máquina Bárbara o Despótica:

 
En este tipo de régimen, la figura del Déspota viene ocupando el lugar que antes le pertenecía a la tierra y con el nace el Estado. Él surge renegando de las antiguas formas de alianza y filiación que se extendían sobre toda la comunidad como ente inmanente que se daban en la máquina salvaje, ya que su única filiación es con Dios, lo que marca su trascendencia con respecto a los otros miembros de la comunidad. Según Deleuze y Guattari: “El déspota es el paranoico.” Que se proyecta sobre el campo social instalándose en el límite de la producción como nuevo cuerpo lleno, que al mantener un régimen de filiación directa con Dios, es quien conecta a éste con el pueblo.

El Déspota es, en este caso, el que todo puede, concentra sobre si todas las fuerzas de la anti-producción, creando en lo hombres una deuda a cual todos quedan inscriptos a su mando, incluyendo la posibilidad de vida o muerte. De esta manera produce una sobrecodificación de los códigos salvajes distribuyendo los flujos según la amenaza de muerte, que se diferencia con la máquina Salvaje ya que en esta la muerte era algo vivido como natural. La muerte, en esta máquina Bárbara ya no es más el accidente, sino que pasa a pertenecer a las amenazas del Déspota. El surgimiento del Estado provoca una nueva división. Se para sobre el cuerpo lleno de la tierra, y lo divide. A diferencia del régimen anterior, este ya no separa los flujos sobre el cuerpo de la tierra, sino que actúa dividiendo a la tierra en si misma, marcando las diferencias a nivel territorial. Desterritorializando así, las codificaciones marcadas sobre la máquina territorial. “La unidad inmanente de la tierra como motor inmóvil da lugar a una unidad trascendente de una naturaleza por completo distinta, unidad de Estado; el cuerpo lleno ya no es la tierra, sino el Déspota, el Inengendrado, que ahora se encarga tanto de la fertilidad del suelo como de la lluvia de cielo, y de la apropiación general de las fuerzas productivas.”(5) El Estado es, aquí, el deseo del Déspota pasado a los sujetos que se inscriben a su cuerpo, lo que nos lleva a ver como hasta una de las mayores máquinas de represión puede ser fuente de deseo.

Es sobre el cuerpo lleno del Déspota, donde recae toda la producción, y este la siente no solo como suya, sino como surgiendo de él. Es interesante ver los análisis de Elías Canetti sobre la paranoia como una patología del poder y la masa(6), sobre todo en la necesidad de masa que este detenta. En su análisis sobre Hitler, él nos comenta que éste entendía que cada terreno conquistado era una parte más agregada a su propio cuerpo. “Es un hecho que Hitler guarda rencor a su ejercito por cada palmo de terreno conquistado que los soldados abandonen… Pues lo conquistado para Hitler es como un trozo de su propio cuerpo… El cuerpo del paranoico es su poder y con él medra o se marchita. Hasta el último momento el dictador se esfuerza por impedir que el enemigo profane aquel cuerpo.”(7)

Junto con el Déspota, surge la moneda, y con ella, la posibilidad de acumular. Recibiendo de Dios el titulo y poder, inscribe los aldeanos a su cuerpo haciéndolos trabajar para él, retirando todo aquello que exceda a la cantidad de trabajo invertido para poder reproducir los medios producción. Plusvalía que se retira del trabajo a través de pagos de tributos por deudas heredadas debido a leyes trascendentes. Con el surgimiento de esta nueva máquina, no queremos decir que se allá eliminado el otro sistema de códigos que había surgido con la máquina territorial, sino, por lo contrario, estos códigos pasaron a ser sobrecodificados en nombre de un déspota que se hace oír como primero en la línea filiativa. “Los engranajes de la máquina de linaje territorial subsisten, pero ya no son más que las piezas trabajadoras de la máquina estatal. Los objetos, los órganos, las personas y los grupos mantienen al menos una parte de su codificación intrínseca, pero estos flujos codificados del antiguo régimen son sobrecodificados por la unidad trascendente que se apropia de la plusvalía. La antigua inscripción permanece, pero enladrillada por y en la inscripción del Estado.”(8) De esta manera, el horror del Estado sigue siendo el mismo que atemorizaba a las sociedades salvajes: el terror a los flujos descodificados. Y es en este sentido en que el Estado surge sobrecodificando todos os códigos instalados en los regimenes anteriores, pero esta sobre codificación se va a ver enfrentada a otro tipo de desterritorialziación, para la cual el Estado parece no estar dando cuenta, ligada a una máquina que surge en el seno de las relaciones despóticas y se instaura como nuevo cuerpo lleno, el capital.

 

La máquina Capitalista.

 

Según nos traen Deleuze y Guattari, el Estado va a conocer su decadencia con la propiedad privada y la propiedad mercantil. Si el primer gran movimiento de desterritorializaciónsurge con la aparición del Estado y el déspota, ello nada es en comparación con este nuevo movimiento que se instala dando entrada a la máquina capitalista. Si bien, anterior a la formación del capitalismo, ya podíamos deslumbrar una moneda que descodificaba los flujos a través de la abstracción, eso todavía no era suficiente. Estas relaciones que surgían en el seno de la moneda, todavía funcionaban como lazos de alianza entre el comerciante (en vías de desarrollo) con los medios de producción, que todavía no le pertenecían al capitalismo, ya que seguían inscriptos sobre el cuerpo lleno del déspota.

Podemos decir que el surgimiento del capitalismo se da en el momento en que éste se vuelve productor de capital, y se pasan a reproducir así las relaciones capitalísticas. Es de esta manera que la producción toma como cuerpo lleno al Capital, que crea un nuevo socius en el seno de todas las relaciones sociales. Estas relaciones que ha tomado el capital como abstracción encargado de inscribir el valor, le ha aportado independencia del cuerpo del déspota, y va a pasar a fluctuar entre relaciones más complejas, llevándonos a esquematizarlas en ecuaciones. Por un lado, un capital variable, compuesto por la fuerza de trabajo. Por otro, un capital constante, formado por la propia fuerza del capital. “Que una apariencia matemática reemplace aquí a los antiguos códigos significa,  simplemente, que asistimos a una quiebra de los códigos y de las territorialidades subsistentes en beneficio de una máquina de otra clase, que funciona de otro modo. Ya no es la crueldad de la vida, ni el terror de una vida contra otra, sino un despotismo posmortem, el déspota convertido en ano y vampiro.”(9) De esta manera vemos al capitalismo producir un nuevo lenguaje que ya no se remite a las sobrecodificaciones significantes del Déspota sino a la producción de signos asignificantes(10) que parecen no mantener ninguna identidad fija, lo que le permite circular sobre todo el campo social.

Vemos surgir aquí una nueva forma de plusvalía. Si el salvaje y el déspota se apoderaban del sobrante, del plusvalor por codificación (plusvalía de código) que traía retribuciones de poder y prestigio sustentadas en la inmanencia de la tierra (por diferencia de series codificadas)(11) como en la trascendencia del déspota (debido, en este caso a una sobrecodificación de los flujos ya codificados) sobre los agentes productivos. El capitalismo se inscribe en un régimen diferente, apoyado en la propia inmanencia de las relaciones capitalistas, se apropia de la plusvalía por el flujo de capital sobrante que corre entre la ecuación:   Capital Variable/Capital Constante.   Flujo de trabajo sobre  flujo  de  capital. Como dice Marx: “La cuota de plusvalía dependerá, si las demás circunstancias permanecen invariables, de la proporción existente entre la parte de la jornada de trabajo necesaria para reproducir el valor de la fuerza de trabajo y el tiempo suplementario o plus-trabajo destinado al capitalista.”(12) Si los regimenes anteriores funcionaban a través de una captación y registro de los flujos a través de las  distintas líneas de código, el capitalismo actúa de forma contraria, genera una descodificación de todos los flujos anteriores, imponiendo sobre ellos una única línea axiomática al cual se conectan todas las fuerzas productivas. El capital surge en este caso como cuerpo lleno del cual deriva y a la cual se vuelca toda la producción.

Como en la máquina bárbara, el capitalismo llega desterritorializando las formaciones anteriores, y hasta, superándola a través de una descodificación, pero esto no quiere decir que los antiguos códigos tanto de la máquina territorial como de la máquina despótica hayan desaparecido, por lo contrario, vuelven a surgir una y otra vez y hasta a veces con más fuerza. Simplemente, ya no surgen como formaciones de base, sino como inscriptos en la línea axiomática. El despota en este caso, no desaparece para siempre frente al torbellino capitalista, él vuelve a surgir siempre que sea necesario pero siempre ligado a la línea axiomáticas trazada por el capital.

Desterritorialización y reterritorialización vendrían a ser entonces movimientos propios al capitalismo, que en un primer momento positivo libera las energías productivas del deseo y en un segundo momento captura el excedente de este flujo sometiéndolo a la línea axiomática.

 
Citas:
 

1)DELEUZE, “conversaciones” pág.  274

2) MONOD, J. « Le hasard et la nécessité », Points, pág. 111.

3)DELEUZE, G., GUATTARI, F., “AntiEdipo: capitalismo y esquizofrenia”, Paidós, Barcelona, 1998, pág. 146.

4) Ibíd., pág. 151.

5) Ibíd., pág. 152

6) CANETTI, Elías, “Masa y Poder”, Muchnik, España, 2000.

7) CANETTI, Elías, “La conciencia de las palabras”, Fondo de Cultura Económica, México, 1981, pág. 23.

8) DELEUZE, G., GUATTARI, F., op. cit., pág 202.

9) Ibíd., pág. 235.

10) “Asignificante: Se distinguirán de las semiologías significantes- aquellas que articulan cadenas significantes, y contenidos significados- de las semióticas a-significantes que obran a partir de cadenas sintagmáticas sin engendrarles efecto de significación, en el sentido lingüístico, y que son susceptibles de conectarse directamente con sus referentes en el cuadro de una interacción diagramática. Ejemplo de semiótica a-significante: la escritura musical, los corpus matemáticos, las sintaxis informáticas, robóticas, etc.” GUATTARI, F., “Cartografías del deseo”, La marca, Bs As, 1995,  pág. 201.

11) “La plusvalía de código es la fórmula primitiva de la plusvalía en tanto que responde a la célebre fórmula de Mauss: el espiritu de la cosa dada, o la fuerza de las cosas que hace que las donaciones deban ser devueltas de manera usuraria siendo signos territoriales de deseo y de poder, principios de abundancia y de fructificación de los bienes.” DELEUZE y GUATTARI,  op. cit., pág. 156.

12) MARX, K. “Obras Escogidas” Tomo I, Ediciones en lenguas extranjeras, Moscú, 1955, pág. 444. 

 
 

http://www.capitalismoyesquizofrenia.blogspot.com/

La imagen tomada de Industrial Humanity.

Fredric Jameson La lógica cultural del capitalismo tardío

"...un rasgo fundamental de todas laspostmodernidades antes enumeradas: a saber, que en ellas desaparece la antigua frontera(característicamente modernista) entre la alta cultura y la llamada cultura de masas o comercial, ysurgen nuevos tipos de textos imbuidos de las formas, categorías y contenidos de esa industria de lacultura que con tanta vehemencia han denunciado los ideólogos de lo moderno, desde Leavis y laNueva Crítica norteamericana hasta Adorno y la Escuela de Frankfurt. En efecto, a laspostmodernidades les ha fascinado precisamente este paisaje «degradado», chapucero y kitsch, delas series televisivas y la cultura del Reader's Digest, de la publicidad y los moteles, del cine deHollywood de serie-B y de la llamada «paraliteratura», con sus categorías de lo gótico y lo románticoen clave de libro de bolsillo de aeropuerto, de biografía popular, novela negra y de ciencia ficción ofantástica: ya no se limitan a «citar» estos materiales, como hubieran hecho un Joyce o un Mahier,sino que los incorporan a su propia sustancia."

Fredic Jameson, La lógica cultural del capitalismo tardío

 

El verdadero Che Guevara

El verdadero Che Guevara

El verdadero Che Guevara

PARIS – La historia, cuando es contada por Hollywood, a menudo carece de sentido, pero por lo general los creadores de películas tienen el sentido común de no mostrar bajo una luz amable a los asesinos y los sádicos. Sin embargo, la nueva película de Steven Soderbergh hace eso, y más.

 

El Che como romántico revolucionario, tal como lo representa Benicio del Toro en la película de Soderbergh, nunca existió. Ese héroe de la izquierda, con su aire hippie y su barba, imagen que hoy es icónica de las remeras y taza de café de todo el mundo, es un mito creado por los propagandistas de Fidel Castro, una especie de cruza entre Don Quijote y Robin Hood.

 

Al igual que esas historias, el mito del Che tiene una similitud superficial con los hechos históricos, pero la historia real es mucho más oscura. Algún Robin Hood probablemente cometió actos violentos contra los ricos y, para cubrir sus rastros, dio a los pobres parte del botín. En la España medieval, probablemente había caballeros parecidos al Quijote cabalgando por las sendas del reino, librándolo no de dragones, sino de los pocos musulmanes que quedaban.

 

Lo mismo es válido para el legendario Che. Ningún adolescente en rebelión contra el mundo o sus padres parece capaz de resistirse al atractivo de la imagen del Che. Vestir una remera con su rostro es la manera más sencilla y barata de parecer estar del lado correcto de la Historia.

 

Lo que funciona para los adolescentes también parece funcionar con los directores de películas que quieren sentirse eternos adolescentes. En los años 60, el estilo Che, con barba y boina, era al menos una atrevida declaración política. Hoy es poco más que una pose de moda que inspira una épica de Hollywood de gran presupuesto. ¿Qué viene después, un parque temático del Che?

 

Sin embargo, una vez hubo un verdadero Che Guevara: es menos conocido que la marioneta de ficción que ha reemplazado a la realidad. El verdadero Che fue una figura más significativa que su clon de ficción, ya que fue la encarnación de lo que la revolución y el marxismo realmente significaron en el siglo veinte.

 

El Che no era un humanista. De hecho, ningún líder comunista sostuvo nunca valores humanistas. Fieles al profeta fundador de su movimiento, Stalin, Mao, Castro ni el Che tuvieron nunca respeto por la vida. Para bautizar un nuevo mundo, era necesario derramar sangre. Cuando uno de sus primeros compañeros de lucha lo criticó por la muerte de millones de personas durante la revolución china, Mao observó que millones de chinos mueren todos los días, así es que ¿qué importa?

 

De manera similar, el Che podía matar y encogerse de hombros. Estudió medicina en Argentina, pero escogió no salvar vidas, sino eliminarlas. Tras llegar al poder, el Che condenó a muerte a quinientos "enemigos” de la revolución sin juicio previo, ni siquiera con demasiada discriminación.

 

Castro, que no es ningún humanista, hizo lo que pudo por neutralizar a Guevara, nombrándolo Ministro de Industria. Como era de esperarse, el Che aplicó políticas soviéticas a los cubanos: la agricultura fue destruida y por todo el país quedaron regadas fábricas fantasmas. No le importaban la economía de Cuba ni su pueblo: su propósito era buscar la revolución por si misma, significara lo que significara, como el arte por el arte.

 

De hecho, sin su ideología el Che habría sido poco menos que otro asesino en serie. La propaganda ideológica le permitió matar en números mayores que lo que habría podido imaginar cualquier asesino en serie, y todo en el nombre de la justicia. Hace quinientos años, el Che probablemente habría sido uno de esos sacerdotes o soldados que exterminaron a los nativos de América Latina en el nombre de Dios. En el nombre de la Historia, el Che consideraba que matar era una herramienta necesaria de una causa noble.

 

Pero supongamos que juzgamos a este héroe marxista según sus propios criterios: ¿realmente transformó al mundo? La respuesta es sí, pero para peor. La Cuba comunista que ayudó a crear es un fracaso indiscutible, mucho más empobrecida y menos libre que antes de su "liberación". A pesar de las reformas sociales de las que la izquierda gusta jactarse acerca de Cuba, el índice de alfabetismo era mayor antes de que Castro llegara al poder, y el racismo contra la población negra estaba menos extendido. De hecho, hoy es mucho más probable que los gobernantes de la isla sean blancos que durante los días de Batista.

 

Más allá de Cuba, el mito del Che ha inspirado a miles de estudiantes y activistas en toda América Latina, haciéndolos perder la vida en absurdas guerras de guerrillas. La izquierda, inspirada por el canto de sirena del Che, prefirió la lucha armada a las urnas. Al hacerlo, abrió el camino a las dictaduras militares. América Latina aún no se ha curado de estos efectos secundarios del guevarismo.

 

De hecho, cincuenta años después de la revolución cubana, los latinoamericanos siguen divididos. Las naciones que rechazaron la mitología del Che y escogieron el camino de la democracia y la libertad de mercado, como Brasil, Perú y Chile, están mejor que nunca: la igualdad, la libertad y el progreso económico han avanzado a la par. Por el contrario, las que siguen nostálgicas de la causa del Che, como Venezuela, Ecuador y Bolivia, están en estos momentos al borde de la guerra civil.

 

El verdadero Che, que dedicó la mayor parte de su tiempo como presidente del Banco Central de Castro a supervisar ejecuciones, merece ser mejor conocido. Quizás si la película épica de dos partes de Soderbergh resulta un éxito de taquilla, sus financistas querrán filmar una secuela más ajustada a la verdad. Ciertamente no faltaría material para “La verdadera historia del Che”.

 

Guy Sorman, filósofo y economista francés, es autor de Empire of Lies.

 

Copyright: Project Syndicate, 2009.

www.project-syndicate.org

Traducido del inglés por David Meléndez Tormen

http://www.taringa.net/posts/ciencia-educacion/7965826/El-verdadero-Che-Guevara.html

 

Erotismo en Espiral

¿Qué hacer con el horror y con el goce? ¿Qué hacen el horror y el goce con nosotros? ¿Qué queda de humanidad en eso que nos pone en contacto con lo inhumano, con lo no humano? El hombre es una criatura que —en variadas circunstancias— se teme a sí misma. ¿Puede superar ese horror? ¿Puede hacerlo definitivamente? ¿Cuál es, si es posible saberlo, el secreto de todo goce y de todo horror?
Para pensar el erotismo y la sexualidad —y todo el abanico de conductas y afectos a ellos asociados— es preciso, por principio de cuentas, abandonar —o al menos relativizar— los procedimientos habituales de la ciencia. En un texto ya clásico, Georges Bataille mostrará que no es posible comprenderlo si se le aísla, por ejemplo, de la historia del trabajo, por una parte, o de la historia de las religiones, por la otra. El goce y el horror forman una unidad que es necesario poner de manifiesto. Esa unidad es designada de modo genérico con un término incubado a lo largo y a lo ancho de la historia de las religiones: es lo sagrado. Una —inestable— unidad o convergencia o “cohesión” de los opuestos. La ciencia “no alcanza” al erotismo precisamente porque no puede trabajar con él, no puede “analizarlo”, sin separarlo de otras manifestaciones humanas. Pero en el erotismo, según se advertirá, es todo lo humano lo que queda puesto en cuestión.
Erótica es, en principio, la afirmación de la vida —una afirmación que no puede simplemente excluir a la muerte, o desentenderse de ella.
 
Sergio Espinosa Proa
Del delicioso horror de la escritura. Nota sobre Georges Bataille.

Revista Espiral.

Noam Chomsky: La raíz del problema de las drogas está en Estados Unidos.

Chomsky: La raíz del problema del Narco es Estados Unidos

La raíz del problema, está en Estados Unidos, no en México, aseguró el lingüista.

La raíz del "problema de las drogas" está en Estados Unidos, no en México, y las estrategias de ambos países no pueden resolver el problema, afirmó Noam Chomsky.

En entrevista con la revista cibernética estadunidense Guernica, afirmó: "El problema de las drogas está en Estados Unidos, no en México. Es un problema de demanda y tiene que ser abordado aquí, pero no se hace así. Se ha demostrado una y otra vez que la prevención y el tratamiento son mucho más efectivos en costos que la acción policiaca, operaciones fuera del país, control fronterizo y más. Pero el dinero va en otra dirección y nunca tiene impacto. Cuando los líderes aplican durante décadas políticas que no tienen consecuencias para el objetivo declarado y son muy costosas, uno debe preguntarse si están diciendo la verdad y si esas políticas son para otro objetivo, porque no reducen el uso de drogas".

Chomsky se preguntó por qué se aplican estas políticas inefectivas y costosas a pesar de que se sabe que hay otras más eficaces y baratas. “Sólo hay dos respuestas posibles: o todos los líderes están colectivamente locos, lo cual podemos descartar, o simplemente persiguen otros objetivos. En el extranjero es una campaña de contrainsurgencia; en casa, una forma de deshacerse de una población superflua –hay una correlación muy cercana de raza y clase–, no perfecta, pero casi: de hecho, los hombres negros están siendo hechos a un lado. En Colombia lo llamarían limpieza social. Aquí simplemente los ponen en las cárceles.”

Afirmó que el incremento masivo de encarcelamientos, sobre todo de afroestadunidenses, y también de latinos, se debe a la llamada guerra contra las drogas en Estados Unidos, pero tiene raíces en una larga historia de control y esclavización, tanto formal como mediante el sistema penal contra la población negra.

Subrayó que las consecuencias de estas políticas "son significativas para los centros del poder: emprender operaciones contrainsurgentes en Colombia y otras partes, y una limpieza social aquí, en la forma tradicional estadunidense. Todo esto está al descubierto".

Los líderes saben cómo proceder

Chomsky consideró que otra parte del problema es el armamento. “¿Dónde consiguen sus armas los cárteles de la droga? Son otorgadas por Estados Unidos. Si corta el flujo de armas no acabaría con la violencia, pero tendría gran efecto. Si los cárteles en México desean rifles de asalto, los obtienen en Arizona.”

Interrogado sobre las opciones que tiene el gobierno de México para enfrentar la violencia y si sería justificable suspender garantías hasta restablecer el orden en zonas como Ciudad Juárez, Chomsky respondió: “Uno primero debe preguntar qué es lo que el gobierno de México intenta hacer, y eso es un poco opaco. Parece que en cierto grado apoya a uno de los cárteles contra los otros. Si eso es lo que intenta hacer, no hay ninguna justificación.

"Pero si desea detener el negocio de las drogas, considero que sabe cómo proceder y no es con la acción militar: se debe ir al corazón del asunto. Parte de la respuesta se dio en la declaración de los tres ex presidentes (Ernesto) Zedillo, (Fernando Henrique) Cardoso y (César) Gaviria: hace unos años presentaron un informe en el que plantearon que la criminalización de las drogas sólo incrementaba el problema y que algunas deberían ser legalizadas, como el alcohol, y reguladas. Eso es parte del asunto, pero la parte de fondo esta aquí, en Estados Unidos."

En la entrevista, Chomsky dijo que se reunió con reporteros y editores de La Jornada este año y el anterior, con quienes trató, entre otros temas, el peligro que corren los periodistas que intentan cubrir el tema del narcotráfico y la inevitable autocensura. Explicó que le hablaron sobre informes que abordaban el problema e incluso sobre la gran cantidad de negocios en México vinculados de alguna forma con el narco, y que "cuando uno empieza a publicar cosas como ésas y a investigarlas, está amenazando los centros del poder en la sociedad mexicana, que no desean quedar expuestos. Si pueden usar sicarios para detenerlo, lo harán".

Agregó que se enteró de que hay zonas de cultivo en el norte de México protegidas por criminales y por fuerzas de seguridad, y que zonas que antes se dedicaban a la agricultura ya son parte del negocio ilícito. Señaló que un reportaje de La Jornada reveló que economistas de la Universidad Nacional Autónoma ded México (UNAM) calculan que los ingresos reales de los trabajadores se desplomaron de manera espectacular durante el gobierno de Felipe Calderón como resultado de las políticas económicas. Por esto, afirmó, "México tiene alternativas limitadas" en el problema del narco, “ya que el Don de la mafia está aquí, al otro lado”.

Dijo que el problema está vinculado con una serie de políticas en ambos países, y que en Estados Unidos, en los últimos 30 años, la promoción del sector financiero en la economía y la destrucción del sistema productivo han llevado a que los ingresos reales se hayan estancado para la mayoría de la población: "ha tenido los mismos efectos que el neoliberalismo en México; menos agudos, pero similares".

Esto lleva a confirmar, igual que con las políticas antinarcóticos, que "los gobiernos no están para servir a sus ciudadanos; trabajan para sus bases principales", que son, sobre todo, integrantes del sector financiero.

Libre mercado y libre trabajo

Cuando le preguntaron si se opone a que un país soberano, como Estados Unidos, adopte medidas razonables para detener y deportar indocumentados, Chomsky respondió: "Es una pregunta interesante en Estados Unidos, donde todos son inmigrantes ilegales; todos, menos los que viven en las reservaciones indígenas". Indicó que todo depende de qué se está hablando. “Si uno se dice campeón del ‘libre mercado’ debe estar en favor del movimiento libre del trabajo; no se puede tener libre mercado sin eso, según indica Adam Smith.”

Deterioro educativo

Acerca del deterioro de la educación en ambos países, Chomsky señaló que México tiene a la UNAM, “una universidad de muy alta calidad… es difícil el ingreso, pero es gratuita. Y en Estados Unidos, si se consideran los principales sistemas de educación pública, uno tiene que ser rico o poder asumir una gran deuda para acudir a la universidad. En la ciudad de México hay una universidad fundada por (Andrés Manuel) López Obrador que no sólo es gratuita, sino abierta a todos. "Es cierto que hay muchos defectos en el sistema educativo mexicano, pero en algunas cosas es mejor que aquí. Debería haber oportunidades de educación decentes para todos."

Afirmó que es "responsabilidad social" garantizar educación obligatoria para todos, y condenó los intentos de privatizar los sistemas públicos y intereses empresariales que pretenden lucrar con la educación.

Recordó que el año pasado viajó de México a California y el contraste fue claro: México, país relativamente pobre, mantiene un sistema de educación superior de alta calidad y gratuito, aunque no para todos, pero "sustancial". California, uno de los estados más ricos del planeta, está destruyendo las mejores universidades públicas del país, y posiblemente privatizando algunas, como Berkeley y la Universidad de California en Los Ángeles.

 

http://www.taringa.net/posts/noticias/12188476/Chomsky_-La-raiz-del-problema-del-Narco-es-Estados-Unidos.html

Tesis sobre la Revolución Cultural

Tesis sobre la Revolución Cultural

Tesis sobre la Revolución Cultural.(1) 

Guy Debord.

2

El arte puede cesar de ser un informe sobre sensaciones y convertirse en una organización directa de sensaciones más intensas. Es una cuestión de producirnos a nosotros mismos, y no de producir objetos que nos esclavizan. 

3

Mascolo tiene razón al decir que la reducción de la jornada laboral bajo un régimen de dictadura del proletariado es «la más segura garantía que puede ofrecer de su autenticidad revolucionaria». Es más, «si el hombre es una mercancía, si puede ser tratado como cosa, si las relaciones generales entre los hombres son relaciones cosificadas, ello es posible porque al hombre se le puede comprar su tiempo». Mascolo, en todo caso, concluye demasiado rápido que «el tiempo de un hombre que trabaja libremente» se emplea siempre adecuadamente, y que «el comercio del tiempo es el único mal»(2). No hay libertad en el uso del tiempo sin la posesión de los instrumentos modernos de construcción de la vida cotidiana. El uso de esos instrumentos marcará la diferencia entre un arte utópico revolucionario y un arte revolucionario experimental.

6

Quienes no intentan superar el viejo orden establecido en todos sus aspectos no pueden adherirse al desorden del presente, ni en la esfera de la cultura. Uno debe luchar, y no mantenerse a la espera -y eso vale igualmente para la cultura- de que el orden desplazado del futuro formule una apariencia determinada. Es su posibilidad, presente ya en nuestro tiempo, lo que devalúa cualquier expresión en formas culturales ya conocidas. Uno debe rebasar toda forma de pseudocomunicación hasta su destrucción final, para alcanzar algún día una comunicación directa y real (desde nuestra hipótesis de trabajo de los más altos objetivos culturales: la construcción de la situación). El triunfo espera sólo a aquellos que sean capaces de generar auténtico desorden sin amarlo en absoluto. 

Notas: 

1. Internationale situationiste #1, Junio 1958, pp. 20-21. 

2. Dyonis Mascolo, Le Comunnisme: Revolution et communication, ou la dialectique des valeurs et des besoins, Paris, Gallimard, 1953. 

 

http://www.accpar.org/numero3/tesis.htm

 

 

Walter Lippmman y la opinión pública


Walter Lippmann y su crítica a la democracia actual


25-jul-2010
Lidia López Miguel

Walter Lippmann, pionero en el estudio de la comunicación, ataca al sistema democrático actual en su obra cumbre: ’La opinión pública’ (1922).

La opinión pública, la obra cumbre de Walter Lippmann, es una de los libros más importantes sobre la teoría de la comunicación escritos hasta el momento. Su valor no solo reside en que es una lectura imprescindible para todo aquel interesado en el asunto, sino en que además, a pesar de que la obra vio la luz en 1922, continúa siendo de total actualidad.

La preocupación de Lippmann por la formación de la opinión pública
Esta obra de Lippman está vertebrada por dos puntos fundamentales: Por un lado la explicación de cómo se forma la opinión a través de estereotipos, y por otro, las indicaciones sobre cómo se debería formar la opinión pública a través de una crítica incisiva al sistema democrático actual.

El autor se muestra muy preocupado por la falta de conocimiento directo con respecto a los acontecimientos sobre los cuales se opina, de buena voluntad, pero sin saber si las informaciones que se reciben son ciertas. Lippmann ofrece múltiples ejemplos que corroboran esta idea que recogió mientras ejercía sus trabajos propagandísticos para el Gobierno estadounidense durante la Primera Guerra Mundial.


La idea del pseudoentorno, el acceso a la información
Lippmann considera que las ideas que las personas se forman sobre la realidad, crean un pseudoentorno, intercalado, entre el entorno real y los individuos, y que inevitablemente interfiere en sus comportamientos. Sin embargo, los actos que se derivan de esos pensamientos no actúan en ese pseudoentorno sino que lo hacen en el entorno real.

Para tener un conocimiento más o menos realista de la sociedad es necesario que las personas sepan qué es lo que sucede con la información, cómo se accede a ella. Se debe tener en cuenta el secretismo y la censura que existe en algunas de las informaciones, se debe ser consciente de la gran cantidad de hechos que nunca llegan a ser conocidos. Pero, además, no tendrán la misma información quienes accedan a un círculo social amplio que los que tengan un círculo social más pobre.

Los estereotipos
Sin embargo, pese a ese conocimiento insignificante, no se puede evitar opinar sobre hechos que hayan acontecido o acontezcan en espacios y tiempos muy distantes de las propias experiencias. Aquí entran en juego los estereotipos como una forma de economizar el esfuerzo por conocer determinadas personas e incluso sociedades.

Para Lippmann la importancia no reside en el uso de los mismos sino más bien en el grado de credulidad que se les otorga. A esto se suma otro factor, y es que las personas tienden a fijarse en los hechos que consolidan sus estereotipos y eluden los que los contradicen.

Personas con distintas opiniones votan al mismo partido
Para explicar este aspecto Lippmann recurre a las elecciones estadounidenses de 1920 para, de paso, hacer una dura crítica al sistema democrático. A raíz de los resultados el autor llega a la conclusión de que en el caso, traído como ejemplo, de unas elecciones, no es necesario invocar a "un alma colectiva, una mente nacional y un espíritu de la época encargados de imponer orden ante una opinión que es fruto del azar" sino que es algo muy normal que las campañas consigan que las personas con distintos pensamientos voten al mismo partido.

Los políticos conocen a la perfección la manera de tratar los asuntos en los que es difícil obtener una cierta unanimidad en las opiniones. En consecuencia, basan sus discursos en "ideas vagas que tengan con frecuencia al poder de aunar opiniones profundamente arraigadas". De esta manera, el político consigue que, por un motivo o por otro, el votante se sienta identificado con él.

Crítica al sistema democrático
En un segundo término, en La Opinión Pública, Lippmann centra su discurso en la crítica al sistema democrático que permite que la gente se crea libre por elegir entre un número muy limitado de papeletas en cualquier tipo de elecciones. El problema reside, siempre según el autor, en que desde los inicios del sistema democrático se ha tenido más en cuenta cómo se forma la maquinaria para formar la Opinión Pública que el estudio de las fuentes y los procesos vinculados con su origen y formación.

La primera solución que aporta Lippmann al respecto es que las personas comiencen a ser conscientes de las carencias e intenten incrementar su capacidad de conocimiento, desconfiando de quienes pretendan manipular su inteligencia.

Sin embargo, tras analizar los problemas y las consecuencias del socialismo gremial, Lippmann aporta una propuesta de solución más radical que la anterior aunque más realista a la hora de su aplicación. Lo que el teórico propone es que se deje de lado la idea de que todos los hombres tienen por instinto el arte de gobernar, un punto fundamental de la teoría democrática.

El cometido de la prensa
Pero ¿qué papel juega la prensa en todo esto? Según Lippmann los primeros demócratas consideraron el tema de la elaboración de las opiniones públicas como un problema de libertades civiles, pero éstas no garantizan la opinión pública en el mundo moderno. La prensa se considera desde siempre el principal medio de conocimiento de la realidad y se pretende que sea ésta la que busque esa verdad.

Lippmann critica duramente este pensamiento, en el que se incluye la idea de que la verdad debe llegar por sí misma y no hay que pagar por ella. Para él, encontrar la verdad supone un gran esfuerzo de la propia persona y no es algo que se pueda regalar.

Las noticias y las verdades no son lo mismo
Una de las ideas que aporta Walter Lippmann al final de este libro, a modo de llamamiento colectivo para un cambio inmediato, es la que se refiere a la necesidad de distinguir o dejar de asumir que las verdades y las noticias son lo mismo.

Para el escritor esta confusión proviene en gran medida de que la prensa es mucho más frágil de lo que la teoría democrática ha hecho creer y no puede soportar sobre sus hombros la carga de ser la base en la que se sustenta la soberanía popular.

http://lidia-lopez-miguel.suite101.net/walter-lippmann-y-su-critica-a-la-democracia-actual-a21760

 

  

Biblioteca Escèptica

aquì.

El lenguaje binario y la exclusión.

Ya reúnan información, se comuniquen a distancia, hagan funcionar las lavadoras, hagan sumas o vídeos, todos los ordenadores digitales traducen la información en ceros y unos del código máquina. Estos dígitos binarios se conocen como bits y se combinan en grupos de ocho formando bytes. Los ceros y unos del código máquina parecen proponerse como símbolos perfectos de los órdenes de la realidad occidental, las antiguas categorías lógicas que establecían la diferencia entre apagado y encendido, derecha e izquierda, luz y oscuridad, forma y materia, mente y cuerpo, blanco y negro, bien y mal, verdadero y falso, vida y muerte, algo y nada, esto y aquello, aquí y allí, dentro y fuera, activo y pasivo, verdadero y falso, sí y no, cordura y locura, salud y enfermedad, arriba y abajo, sentido y sinsentido, este y oeste, norte y sur. Y, cuando se llega al sexo, forman una linda pareja. Hombre y mujer, macho y hembra, masculino y femenino. Uno y cero parecían correctos, hechos el uno para el otro: 1, la línea definida y vertical, y 0, el diagrama de nada en absoluto; pene y vagina, cosa y agujero… como anillo al dedo. Un emparejamiento perfecto.

Hace falta dos para hacer un grupo binario, pero todos estos pares son dos de un tipo, y el tipo es siempre del tipo uno. 1 mas 0 suman otro 1. Macho y hembra equivalen a hombre. No existe un equivalente femenino. No existe junto al hombre una mujer universal a su lado. El macho es uno, uno lo es todo, y la hembra no tiene “nada que se pueda ver”. La mujer “funciona como un agujero“, un vacío, un espacio, “una nada, es decir, nada igual, idéntico, identificable… una imperfección, un defecto, una falta, una ausencia, fuera del sistema de representaciones”. Lacan establece la ley sin dejar duda alguna: “Solo existe la mujer como lo excluido por la naturaleza de las cosas”, explica. Ella es “no-todo”, “no-totalidad”, “no-uno”, y lo que sabe puede describirse como “no-saber”.

[…]

Sadie Plant.

Leído aquí.