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Poemas de Pablo Saffarano

En el barrio van a hablar

 

Perfidia de un corazón hecho de espinas envueltas en un diario mojado.

Tarado, tarado, tarado, tarado me hacés sentir.

Tan tarado como que me doy cuenta y podría remediarlo y no me importa.

 

Adàn dijo 

Que ni el viento te toque.

Que no tengas pasado ni tiempo

ni ansiedad ni calma.

Que estés en todas las cosas

y siempre todo te nombre.

Que tu ira sea infinita y tu decepción

obscena.

Que tus sueños sean un espejo

donde se reflejen todas las formas

que podrìas haber sido.

 

Y elegiste esta.

Estos poemas estàn tomados de la web de Bicho  Mosquito en www.personal.telefonica.terra.es/web/bichomosquito/fito.htm 

 

 

El bidè

El bidè

Sin habernos dado cuenta, estábamos comidos por dentro. Aquel baño de lujo, con su caballito de mar por escudo en los azulejos, un pato y sus patitos alrededor, cisnes y peces paradisíacos, su cisterna, su taza, su bañera, su bidé y demás chorradas, todo más que reluciente, había representado su papel subrepticiamente, nos había socavado por dentro como termitas, como la carcoma la madera, y ahora nos sentíamos vacíos.
Recuerdo cuando vine de provincias por primera vez a Atenas y alquilé una habitación sin baño. Había, por supuesto, un rudimentario retrete en el patio, pero tenías que bajar una escalera oscurísima de madera que crujía y despertaba a todo el mundo. Una noche que llovía, y me entró la cagalera a medianoche, lo hice en un periódico y, tras envolverlo primorosamente, con su lacito y todo, lo dejé en medio de la calle, muy de mañana, camino del trabajo. Seguro que recordáis cuántos paquetes así se podían encontrar entonces por la calle. Algunos los tanteaban con el pie para adivinar su contenido. Se cuenta que uno lo llevó a la policía, sin abrirlo, y pidió recompensa. Bueno, pues un paquete de esos elaboré yo entonces, y aún ahora, después de tantos años, me entra la risa al recordarlo.
En aquel tiempo era un hombre alegre con pocas necesidades. Me afeitaba sólo dos veces por semana, cuando tenía cita en la colina con una chica que siempre tenía prisa por volver a casa. Siempre venía a hurtadillas y tenía un hermano con mentalidad de siciliano. Así que me casé con ella. ¿Qué podía hacer? En vez de que le dieran una buena cada vez que llegaba tarde... Por otra parte este es el destino del hombre, por lo menos eso dicen. Sea como sea, entre unas cosas y otras, me vi con todos los botones bien cosidos, es una ventaja, algo que te da seguridad. ¡Qué camisas tan bien planchadas al principio, qué mudas impecables, zapatos resplandecientes, como un pimpollo!. Además tenía su casita propia, de una sola habitación, pero con un patio amplio, que poco a poco, a fuerza de ahorrar, ampliamos con una cocina y otras habitaciones. En general habíamos progresado. Compramos frigorífico, lavadora, y la vida se volvía cada vez más cómoda.
Solo en cuanto a los sanitarios nos quedamos atrás. Al fondo del patio, dentro de un chozo, había un baño turco que me obligaba cada mañana a sentarme hecho un ovillo, aunque eso era un buen ejercicio ya que no solía hacer deporte. En el cuartito había una vasija de lata que llenaba cada mañana para lavarme. Baño, en la pila. El sábado por la noche empezaba la peripecia. Mi mujer me hundía en la pila y me frotaba hasta desollarme. Pero bueno.
Seguí progresando. Ayudante de contable aún, terminé de pagar el dormitorio, una cama robusta y mesillas con su lámpara encima, azul la mía, rosa la de la señora. Luego, ascendí a contable de verdad, cuando compramos aquel terrenito a plazos. Plantamos, claro está, dos o tres árboles, y al principio los domingos, después de insistir mi mujer, iba y los regaba. Al final, se me secaron, mucho trabajo, jefe ya de contabilidad, un sueldo sustancioso, y en pocos años la casa estuvo completa, a excepción del baño. Seguía faltando la culminación de una empresa de veinte años. "Algún día llegará la hora del baño", le decía a mi mujer, que no paraba de reñirme, se quejaba de que llega una visita, quiere ir a hacer aguas, y a ella se le cae la cara de vergüenza. Y sin embargo ¿qué era el baño habiendo llegado hasta aquí?. La guinda del pastel. Y como en todas las cosas que se hacen una vez en la vida ponemos todas nuestras fuerzas en hacerlas lo más perfectas posible, así en cuanto al baño tomé todas las medidas para conseguir algo bonito. Puse azulejos carísimos que formaban un conjunto original representando escenas varias, de manera que pudiera sentirme a gusto en tal lugar, todos los adminículos necesarios para la higiene, y naturalmente un bidé.
Lo demás no me importaba. Merecía la pena. Tienen una utilidad. Y luego, con la edad que tenemos ahora, disfrutemos algo también nosotros. Sólo el bidé me fastidiaba y estropeaba lo demás. El bidé. Porque, como soy estreñido y lo tenía delante mucho rato, me parecía que me hacía burlas con esa cara alargada, con esos ojos triangulares en la frente, uno azul y otro rojo, saltones como los de una rana, con la boca tragona, que lo chupaba todo con ese ronquido repentino al desaparecer el agua, como si murmurara: ¿has visto lo que he hecho de ti? ¿recuerdas lo apuesto que eras cuando llegaste del pueblo? ¿cómo te dejaste enredar así, desgraciado, toda una vida - una casa?. Yo soy el premio tras veinte años de trabajo. Para lavarte por abajo. ¿Has visto a lo que te he llevado?.
Me había dejado (y esto es lo peor) poner el yugo durante veinte largos años, para terminar aquí, ante una serie de cosas inútiles en mi opinión, o que si tienen alguna utilidad, maldita sea, no valen tanto como eso que se llama vida y juventud. Los mejores años los desperdicié como una hormiguita acarreando y arreglando esta casa de mierda, para levantar por fin este bidé, veinte años chupándome con su desagüe, y aquí estoy yo como un limón exprimido, con la cara como una pasa, por un bidè.
Y pensando así tiré de la cadena y me fui a la ventana a respirar un poco, a escuchar el ruido de la ciudad. Por doquier me llegaba un extraño murmullo. No era el rumor acostumbrado del tráfico. Era otra cosa: un insistente plash-plash cubría cualquier otro ruido. Tendí la oreja y lo comprendí. Toda la cuenca del Ática se había convertido en un gigantesco bidé y estábamos todos sentados encima lavándonos, lavándonos, lavándonos, mientras centenares de miles de cisternas, vertiendo cataratas de agua, saludaban nuestro progreso.

Mario Jakkass, escritor griego, 1931-1987.

Tomado de la pàgina web de El pez volador , www.estein.com/elpezvolador


El transeùnte

Todas las calles que conozco

son un largo monòlogo  mìo,

llenas de gentes como àrboles 

 batidos por oscura batahola.

O si el sol florece en los balcones

y si siembra su calor en el polvo movedizo ,

las gentes que hallo son simples piedras 

que no sè por què vienen rodando.

Bajo sus ojos que me miran hostiles

-como si yo fuera enemigo de todos-

no puedo descubrir una conciencia libre,

de criminal o de artista ,

pero sè que todos  luchan  solos

por lo que buscan todos juntos.

Son un largo gemido

todas las calles que conozco.

 

Rogelio Echavarrìa.

Poemas Urbanos. Cuadernillos de Poesìa, Panamericana Editorial, 1997 

 

Mira donde rendimos culto

Mira donde rendimos culto

Mira donde rendimos culto.

 

Todos vivimos en la ciudad.

 

La ciudad forma -con frecuencia fìsicamente y siempre

psìquicamente- un cìrculo. Un juego . Un anillo de muerte

alrededor del sexo. Conduce hacia las afueras de los suburbios de la ciudad. En las afueras descubres zonas de sofisticado vicio y tedio, prostituciòn de menores.

Pero en el

sucio anillo  que rodea de inmediato a la diurna zona comercial encuentras la autèntica vida, la vida tumultuosa de

nuestro mundo, la ìnoca vida callejera, la vida nocturna.

Especìmenes enfermos en hoteles de a dòlar, pensiones baratas, bares, casas de empeño, antros y burdeles, en galerìas moribundas que nunca mueren, en calles y calles de

cine abiertos toda la noche.

Jim Morrison

Poemas Urbanos 

Cuadernillos de Poesìa , Panamericana Editorial, 1997.

Pensamientos infames

Para un pàjaro, el tamaño de un bosque es el de la ùnica rama en la que puede posarse en un instante determinado.

 Los bolìgrafos no escriben puestos boca arriba porque la direcciòn natural de la escritura es hacia el infierno.

 La mala poesìa es perjudicial para el alma. La buena es mucho peor.

 La infancia y la adolescencia son esas edades del hombre en que uno mismo se hace la vida imposible; la madurez, cuando los demàs se encargan del trabajo.

 Nadie puede dañarse dos veces en el mismo rìo.

Para el agua del pozo , el cielo es lo profundo.

 

Vicente Luis Mora.

Tomado de Clarìn Revista de nueva literatura, nùmero  53 septiembre-octubre de 2004

sida

aquellos que tienen nombre y que nos llaman

un dìa adelgazan -parten

nos dejam abocados al abandono

en el interior de un inùtil dolor mudo

voraz

 

archivamos el amor en el abismo del tiempo

y màs allà  de la piel negra del disgusto

presentimos vivo

el pasajero ardiente de las arenas -el viajero

que irradia un olor a violetas nocturnas

 

encendemos entonces una llama en los dedos

nos desperrtamos trèmulos confusos -la mano quemada

junto al corazòn

 

y nada màs se mueve en el centrifugado de los segundos -todo nos falta

 

ni la vida ni lo que de ella queda nos consuela 

la ausencia brilla en la aurora de las mañanas

y con el rostro aùn manchado por el sueño oìmos

el rumor del cuerpo llenàndose de pena

 

asì guardamos las breves nubes  los gestos

los inviernos el reposo la somnolencia

el viento

arrastrando lejos las imàgenes difusas

de aquellos que amamos y no volvieron a llamar

 

(de Horto de Incêndio,1996) 

Al Berto, poeta portuguès,1948-1997 

Tomado de Clarìn, revista de nueva literatura,

septiembre-octubre 2004 , pàgina 41

                                                                                  

 

Poemas de Hugo Chaparro Valderrama

Del  libro Para un fantasma lejano, Premios Nacionales de Cultura, 1998:

 

Sobre el insomnio y sus fantasmas.

Imagino

que en cualquier momento

cuando abra los ojos

tras el sueño

te verè allì.

Aunque no sea cierto.

30-XII-1996

 

Nostalgia por el futuro.

Nostalgia for me ia a dying enemy.

Peter Greenaway

 

Siempre es preferible la nostalgia

por aquello que puede imaginarsee:

el futuro.

La certeza en la esperanza,

 en la memoria del porvenir,

 en lo que aùn no es

pero pudo ser posible.

Tu imagen regresando en el tiempo,

cumpliendo con esa esperanza

y ese futuro.

9-II-1997

 

Los ojos o el espejo del alma

Aun si fuera un vampiro
y jamàs viera mi rostro
por toda la eternidad
siempre tendrìa tus ojos
para contemplarme en ellos.

13-II-1997
Hugo Chaparro Valderrama.

Amor vampiro

Era la suya, Conde Dràcula,
una soledad tan grande
que ni siquiera un espejo
la podìa reflejar.
Las muchachas huìan de usted,
burlonas y radiantes,
porque su magia ya era
un asunto del pasado.
Y en ese laberinto esquivo
en el rumbo y el destino
que seguìan sus largas noches,
lograba aliviar su miedo
y su fantasmal tristeza,
imaginando en el sueño
una pàlida criatura
que sugerìa el amor,
que rondaba por su casa
con ese aire espantado,ligero o furtivo,
de una sombra pasajera
temblorosa como el agua y las figuras que traza.
Una leve recompensa
que lo ayudò a soportar
el tedio y el ritmo incierto
del profundo mar del tiempo;
su infinita soledad y la discreta fortuna
que mereciera alguien digno
-lo que nosotros, mortales,
recordaremos por siempre,
evitando que el olvido,
querido y fatal Conde,
sea otra injusta condena;
persiguiendo, insomnes tal vez como usted,
esa ilusiòn, la eternidad,
simulada en el paisaje de un rostro que refleje elnuestro
y nos hunda en su mirada.

Para Vicente Quiriarte en los cien años del Conde.

Hugo Chaparro Valderrama.
Para un fantasma lejano.
Ministerio de Cultura.
2000

El loco

¿No oyeron hablar de aquel loco que, en pleno dìa, corrìa por la plaza pùblica con una linterna encendida en la mano, gritando sin cesar:"¡Busco a Dios! ¡Busco a Dios!"?
Como estaban presentes muchos que no creìan en Dios, sus gritos provocaron risas:
-¿Se te ha perdido?-decìa uno.
-¿Se te ha extraviado como un niño? -preguntaba otro.
-¿Se te ha escondiddo? ¿Tiene miedo de nosotros? ¿Se ha ido de viaje? ¿Ha emigrado?- asì se gritabam los unos a los otros.
El loco saltò en medio de todos y los atravesò con la mirada:
-¿Dònde està Dios? Yo se los voy a decir. ¡Nosotros lo hemos matado, ustedes y yo! ¡todos nosotros somos sus asesinos! Pero, ¿Còmo pudimos hacerlo? ¿còmo pudimos bebernos el mar de un solo trago? ¿quièn nos dio la esponja para borrar el horizonte? ¿què hacìamos al desprender la Tierra de su Sol?
¿hacia a donde se mueve ahora? ¿lejos de todos los soles? ¿caemos sin cesar? ¿hacia adelante, hacia atràs, de lado, erramos en todas direcciones? ¿Hay todavìa un arriba y un abajo? ¿flotamos en una nada infinita? ¿nos persigue el vacìo con su aliento? ¿no ven de continuo acercarse la noche, siempre la noche? ¿No hay que encender las linternas en pleno dìa? ¿no oyen el rumor de los sepultureros qye entierran a Dios? ¿no percibimos aùn nada de la descomposiciòn divina? ¡Porque los dioses tambièn se descomponen! ¡Dios ha muerto! ¡Dios permanece muerto! ¡Y nosotros lo hemos asesinado!

Friedrich Nietzsche.
La muerte de Dios.
Universidad Nacional Autònoma de Mèxico
2003, paginas 23 y 24.

iggy y dios

Jack: ¿Què conciencia tenìas de la existencia de Dios cuando eras màs joven y vivìas en un ambiente de rock n roll?
Iggy: Bueno, no creìa en la existencia de un dios supremo que decidiera sobre el bien y el mal. Mi principal conciencia de dios era cuando tomaba alguna droga y me ponìa ¡uuuuh! Y veìa que la tierra se movìa y los àrboles vibraban, y a las personas desagradables y con mala salud les veìa una piel horrible, y a las que eran lo contrario las veìa relucientes...Supongo que vivì la tìpica experiencia alucinante de los adolescentes de los años sesenta, y eso fue lo màs cerca que estuve de dios.

Entrevista de Jack White a Iggy Pop, publicada en revista Rockdelux 214, enero 2004, pàsgina 37.

Benjamìn Peret

Poeta surrealista francès, 1899-1959.

"Todos los mitos reflejan la ambivalencia del hombre frente al mundo y frente a sí mismo, ambivalencia que a su vez es resultante del profundo sentimiento de disociación experimentado por el hombre e inherente a su naturaleza. Se considera a sí mismo como débil, desamparado, frente a las fuerzas naturales que lo dominan. Presiente que podría llevar una existencia menos precaria, sentirse más dichoso. Pero no puede discernir el camino de su bienestar bajo las condiciones de vida que la naturaleza y la sociedad le imponen y se consuela con ubicarlo en una edad de oro perimida o en un futuro extraterrestre. La importancia de los mitos reside entonces en la aspiración a la felicidad que contienen, en la percepción de su posibilidad, y en los obstáculos que se interponen entre el hombre y su deseo. En suma, expresan el sentimiento de una dualidad en la naturaleza de la que el hombre participa, y en la que no ve una resolución posible a lo largo de su existencia."
Tomado de www.fundanin.org

El señor de las moscas

Es el hombre un ser violento por naturaleza, que necesita un sistema de normas y regulaciones para contener sus instintos, o la violencia es un fenòmeno aislado que explota condicionado por las circunstancias? ¿Hasta què punto el ejercicio de nuestra propia libertad avasalla a los otros, violentàndolos? ¿ Acaso el mantenimiento de este sistema no conlleva violencias que , aunque tàcitas, no por eso son ineludibles?. Acabo de leer El señor de las moscas, la novela de William Goldwin, a la que hasta ahora sòlo habìa tenido acceso a travès de la pelìcula de 1963, dirigida por Peter Brooks, encontràndome con una historia de gran fluidez narrativa, en la que los personajes se definen màs por lo que hacen que por lo que dicen, de manera que esta novela carece de discursos y demagogias, y el paisaje juega un papel preponderante al inscribirse casi como un personaje màs. ¿Còmo sobrevivir en una isla desierta; aferràndose a los canones establecidos por una sociedad que , aquì y ahora, ya no significan nada, o adaptàndose a las nuevas circunstancias? De un lado tenemos a Ralph, intentando imponer una libertad basada en el bien comùn; del otro a Jack, procurando por la supervivencia del grupo; uno acatando reglas que permitan el mantenimiento del individuo, otro entregado a un afàn gregario que al final lo lleva a borrar su rostro tras una màscara. ¿Cuàl de los dos es el tirano? ¿Ralph, con regulacioones calcadas de un modelo ajeno a la situaciòn, o Jack que impone nuevas reglas; ambos procurando por la permanencia, Ralph a base de libre elecciòn, Jack utilizando la cohersiòn? La caracola encontrada por casualidad al fondo de la laguna, como sìmbolo de participaciòn colectiva- que no democràtica-,frente a la lanza, instrumento fabricado en el cual reposa la fuerza de una voluntad individual. Y una vez rota la caracola, Ralph no es diferente de los Cazadores: un animal acorralado por el miedo, la rabia y el instinto de supervivencia, que igual puede matar, con tal de preservar su vida y su libertad.

Soberbia

Soberbia

Le pedí un sublime canto que endulzara
mi rudo, monótono y áspero vivir.

El me dio una alondra de rima encantada...
¡Yo quería mil!

Le pedí un ejemplo del ritmo seguro
con que yo pudiera gobernar mi afán.

Me dio un arroyuelo, murmullo nocturno...
¡Yo quería un mar!

Le pedí una hoguera de ardor nunca extinto,
para que a mis sueños prestase calor.

Me dio una luciérnaga de menguado brillo...
¡Yo quería un sol!

Qué vana es la vida, qué inútil mi impulso,
y el verdor edénico, y el azul Abril...

¡Oh sórdido guía del viaje nocturno!
¡Yo quiero morir!

Estancias.

Hacia el jardìn de luz de la ilusiòn,
entre las brumas de la edad,
echo a volar mi corazòn.
Consumido por la pasiòn
quiero volver a la infantilidad.

Escueto,triste, duro corazòn,
ebrio del acre vino de la edad,
envuelto en negras llamas de pasiòn:
has de volver a la infantilidad,
roto, cansado, viejo corazòn.

¡Oh, sì! Volver a la infantilidad,
hacia eljardìn de luz de la ilusiòn...
Y còmo ir entre las brumas de la edad,
perdida ya la sencillez del corazòn?

Balada de la loca alegrìa

Mi vaso lleno -el vino del Anáhuac-
mi esfuerzo vano -estéril mi pasión-
soy un perdido -soy un marihuano-
a beber y a danzar al son de mi canción...

Ciñe el tirso oloroso, tañe el jocundo címbalo.
Una bacante loca y un sátiro afrentoso
conjuntan en mi sangre su frenesí amoroso.
Atenas brilla, piensa y esculpe Praxiteles,
y la gracia encadena con rosas la pasión.
¡Ah de la vida parva, que no nos da sus mieles
sino con cierto ritmo y en cierta proporción!
¡Reìd,danzad al soplo de Dionisos que embriaga el corazón...

La Muerte viene, todo será polvo
bajo su imperio: ¡polvo de Pericles,
polvo de Codro, polvo de Cimón!
Mi vaso lleno -el vino del Anáhuac-
mi esfuerzo vano -estéril mi pasión-
soy un perdido -soy un marihuano-
a beber y a danzar al son de mi canción...

De Hispania fructuosa, de Galia deleitable,
de Numidia ardorosa, y de toda la rosa
de los vientos que beben las águilas romanas,
venid, puras doncellas y ávidas cortesanas.
Danzad en delitosos, lúbricos episodios,
con los esclavos nubios, con los marinos rodios.
Flaminio, de cabellos de amaranto,
busca para Heliogábalo en las termas
varones de placer... Alzad el canto,
reíd, danzad en báquica alegría,
y haced brotar la sangre que embriaga el corazón.
La Muerte viene, todo será polvo:
polvo de Augusto, polvo de Lucrecio,
polvo de Ovidio, polvo de Nerón!

Mi vaso lleno -el vino del Anáhuac-
mi esfuerzo vano -estéril mi pasión-
soy un perdido -soy un marihuano-
a beber y a danzar al son de mi canción...

Aldeanas del Cauca con olor de azucena;
montañesas de Antioquia, con dulzor de colmena;
infantinas de Lima, unciosas y augurales,
y princesas de México, que es como la alacena
familiar que resguarda los más dulces panales;
y mozuelos de Cuba, lánguidos, sensuales,
ardorosos, baldíos,
cual fantasmas que cruzan por unos sueños míos;
mozuelos de la grata Cuscatlán-¡oh ambrosía!-
y mozuelos de Honduras,
donde hay alondras ciegas por las selvas oscuras;
entrad en la danza, en el feliz torbellino:
reíd, jugad al son de mi canción:
la piña y la guanábana aroman el camino
y un vino de palmeras aduerme el corazón.

La Muerte viene, todo será polvo:
¡polvo de Hidalgo, polvo de Bolívar,
polvo en la urna, y rota ya la urna,
polvo en la ceguedad del aquilón!

Mi vaso lleno -el vino del Anáhuac-
mi esfuerzo vano -estéril mi pasión-
soy un perdido -soy un marihuano-
a beber -a danzar al son de mi canción...

La noche es bella en su embriaguez de mieles,
la tierra es grata en su cendal de brumas;
vivir es dulce, con dulzor de trinos;
canta el amor, espigan los donceles,
se puebla el mundo, se urden los destinos...
¡Que el jugo de las viñas me alivie el corazón!
A beber, a danzar en raudos torbellinos,
vano el esfuerzo, inútil la ilusión!

Envìo
A ti que me reprochas el arcano
sentido del amor que està en mi verso,
fùlgido y hondo, lùgubre y arcano,
te hablo en la triste vanidad del verso.

Tu en la Muerte rendido, yo en la Muerte,
ni un grito apenas del afàn del mundo
podrà hallar eco en la oquedad vacìa...
El Polvo reina, el Polvo, el Iracundo...
¡Alegrìa! ¡Alegrìa! ¡Alegrìa!

Mèxico, 1921

Porfirio Barba Jacob

La isla

Con La Isla (Michael Bay, 2005), el cine norteamericano vuelve a tocar el tema de las utopìas, o en este caso de las antiutopìas.
La ùltima pelìcula que recuerdo ahora que abordara esta temàtica fue Gattaca(Andrew Nicoll, 1997).
Pero todo lo que en Gattaca era sobriedad y conflicto interior en La Isla es trepidancia de persecuciones y efectos especiales,lo que no desmerita la primera parte de la pelìcula en la cual se muestra un mundo post-atòmico, en el que una comunidad parece estar condenada a sobrevivir, alimentados por la ilusiòn de su estadìa en La Isla, un sitio paradisìaco en el cual la contaminaciòn no existe.
En esta primera parte, la pelìcula me recordò a Un Mundo Feliz de Aldous Huxley, aunque en ella prime màs la propaganda de productos que una indagaciòn en un posible mundo del futuro, y el control sobre los individuos sea realizado a otra escala, como el de no permitir el contacto entre los protagonistas, quienes empezaràn a descubrir al sentido de la sensualidad una vez fugados, de una manera bastante apagada por cierto: en la comunidad habìa mujeres embarazadas y nadie se preguntaba por què, en el mundo exterior, la protagonista observa un comercial en el que su "Patrocinadora" besa a un hombre y esto despierta en ella el instinto sexual.
Una vez descubierto el engaño, La Isla no existe, los habitantes de esta utopìa en realidad son una especie de cultivos biològicos para ser usados como piezas de repuesto para figuras adineradas, la pelìcula entretiene, que es al fin y al cabo su objetivo principal, a base de escenas de acciòn.
¿Han muerto las utopìas o es que un mundo feliz no es dramaticamente ascequible al pùblico y no es comercial?
Al decir de Vattimo, la utopìa se presentaba unida al racionalismo y va màs allà de "un deseo inmediato e ingenuo de bienestar y felicidad"(1), hacia "una comprensiòn racional y sistemàtica de la esencia humana, de sus posibilidades y su vocaciòn"(2).
Sin embargo "Ha sido observado con acierto que una de las caracterìsticas esenciales de la utopìa en el siglo XX es el de imponerse y difundirse de ese gènero literario al que diversamente se ha calificado de antiutopìa, distopìa, contrautopìa..." Estas antiutopìas "conservan todos los caracteres "optimizantes" de la utopìa, en el sentido de imaginar una realidad en la cual lo que en la situaciòn actual son sòlo posibilidades se realiza llevando al extremo el cumplimiento de todas sus implicaciones" (3).
La Isla, en lugar de hacer contraste entre todas las posibilidades actuales y las futuras, parece querer mostrarnos que, despuès de todo, no estamos tan mal, que podrìa ser peor.
Pero dudo mucho que el director se haya propuesto algùn tipo de planteamiento al realizar la pelìcula, eso sì que serìa utòpico...

1.Gianni Vattimo, Utopìa, contrautopìa, ironìa. Como nunca pensè utilizar este texto, que conservo en fotocopias de mis tiempos de estudiante, no anotè ni el nombre del libro del cual lo saquè, ni la editorial,ni nada.
2. Ibidem.
3. Ibidem.

PD: Actualización 10-01-2012: Gianni Vattimo, Utopía, contraut´pía, ironía.

Las tribulaciones del estudiante Torless

Las tribulaciones del estudiante Torless

"De todas las cosa que durante el dìa hacemos en el colegio, ¿cuàl es la que propiamente tiene objeto? ¿Es que algo tiene objeto? Quiero decir, en sì mismo, ¿entiendes? Por la noche sabemos que hemos vivido otro dìa, que hemos aprendido esto y aquello, que hemos cumplido satisfactoriamente el plan de estudios; pero hay algo vacìo en todo eso. Quiero decir, interiormente. Nos queda, por asì decirlo, una sed ìntima, enteramente interior."

"...La primera pasiòn de los adolescentes no es amor de uno por el otro, sino de odio contra todo."

Robert Mussil.
Las tribulaciones del estuciante Torless.
Seix Barral.

the beatles en historietas

En www.offthemark.com/beatles/beatles.com uno puede encontrar unas divertidas viñetas sobre los fab-four...

Antología mínima de poetas españoles

Luis Miguel Madrid

Que las semanas pasen

Que las semanas pasen

para olvidar los años.

Que los peces crezcan

como este inmenso miedo

de ser valiente.

Que vengan cosas y acontecimientos,

que la nada imponga

lo que pueda y en los cajones

donde se archiva la pena

que la muerte viva.

 

 

Luis Antonio de Villena

El fauno del parque

¡Qué extraño el joven fauno que grita

su hermosura! Al viento

el brazo aleve,

como agitando un tirso

de flores y de espumas

parece que te habla o te onvita.

Su cuerpo es una danza

extática y curva, su cabello es suave como

tarde en un río,

hay una flor extraña

prendida en su cintura

y un mudo deseo que hiere en sus pupilas.

¿Qué raro fuego guarda

el fauno entre los labios?

Parece de su brazo desprenderse un perfume,

mientras en sangre eterna vence al polvo del aire.

Ideal como la dócil cauda de la tarde, 

el joven semidiós triunfa del viandante.

Barro o mármol es oro y amor, solitario en el parque.

Alvaro Barrios

Alvaro Barrios

Sobre una de las paredes del Museo de Arte Moderno de Cartagena ,una figura de Jesùs en medio del oscuro espacio sideral, rodeado de galletas Festival de Noel . Al piè, serigrafìa, por Alvaro Barrios.

Yo no tendrìa màs de doce o trece años cuando vì esta obra por primera vez y fue asombroso descubrir un mundo onìrico como este, cuando la mayor parte de lo que uno veìa eran abstracciones inintelegibles, en ese momento, como en las pinturas de Obregòn, o mujeres  gorditas en las de Grau...

Poemas de Porfirio Barba Jacob

Poemas de Porfirio Barba Jacob

SINTESIS

Yo fuerte, yo exaltado, yo anhelante,
opreso en la urna del dìa,
engreìdo en mi corazòn,
ebrio de mi fantasìa,
y la Eternidad adelante...
adelante...
adelante...

Lamentaciòn baldìa

Mi mal es ir a tientas con alma enardecida
ciego sin lazarillo bajo el azul de enero;
mi pena, estar a solas errante en el sendero;
y el peor de mis daños, no comprender la vida.

Mi mal es ir a ciegas, a solas con mi historia,
hallarme aquì sintiendo la luz que me tortura
y que este corazòn es brasa transitoria
que arde en la noche pura.

Y venir sin saberlo, tal vez de algùn oriente
que el alma en su ceguera viò como un espejismo,
y en ansias de la cumbre que dora un sol fulgente
ir con fatales pasos hacia el fatal abismo.

Con todo, hubiera sido quizàs un noble empeño
el exaltar mi espìritu bajo la tarde ustoria
como un perfume santo...
¡Pero si el corazòn es brasa transitoria!

Y sin embargo, siento como un perenne ardor
que en el combate estèril mi juventud inmola...
(Oh noche del camino, vasta y sola,
en medio de la muerte y del amor!)

Barranquilla, 1906.
Tomado de Poesìas Completas. " Festival del libro colombiano, sin fecha."