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Breviario del caos
Tendemos a la muerte como la flecha al blanco, y no le fallamos jamàs, la muerte es nuestra ùnica certeza y siempre sabemos que vamos a morir, no importa cuando y no importa donde, no importa la manera. La vida eterna es un sinsentido, la eternidad no es la vida, la muerte es el reposo al que aspiramos, vida y muerte estàn ligadas, aquellos que demandan otra cosa piden lo imposible y no obtendràn màs que humo como su recompensa. Nosotros, quienes no nos contentamos con palabras, consentimos en desaparecer y aprobamos este consentir, no elegimos nacer y nos consideramos afortunados de no sobrevivir en ninguna parte a èsta vida, que nos fue impuesta màs que dada, vida llena de preocupaciones y dolores, de alegrìas problemàticas o malas. Que un hombre sea feliz, ¿què prueba esto? La felicidad es un caso particular y nosotros observamos sòlo las leyes del gènero, razonamos a partir de ellas, sobre ellas meditamos y profundizamos, despreciamos a quien quiuera que busque el milagro y no estamos avidos de beatitudes, nuestra evidencia nos basta y nuestra superioridad no se encuentra en otra parte.
Cada uno de nosotrs muere solo y muere por completo (...) La soledad es una de las escuelas de la muerte y el comùn no asistirà a ella nunca...
...Nuestro destino es siempre multiplicarnos, con el sòlo fin de perecer innumerables...
Alberto Caraco.
Editorial Sexto Piso S. A., Mèxico, 2004.
Cioràn
Es religioso quien puede prescindir de la fe pero no de Dios.
¿Te has preguntado alguna vez por qué un borracho comprende más? Porque la embriaguez es sufrimiento.
¿Por qué un loco ve más? Porque la locura es sufrimiento.
¿Y por qué el sufrimiento lo sabe todo? Porque es Espíritu.
Los defectos, los vicios, los pecados no nos descubren aspectos ocultos del ser por los destellos de placer, sino por el desgarro de la carne y del espíritu. Por la revelación de las negaciones. Porque todo lo que es negativo es expiación y, como tal conocimiento. Un ser que lo supiera todo sería un río de sangre. Dios, al ser depositario de tanto dolor, ya no pertenece al tiempo. Es una hemorragia con dimensiones de eternidad. Él empezó a sangrar desde el primer instante fuera de la Nada.
La soledad te transforma en un Cristobal Colón navegando hacia el continente de tu propio corazón.
¡Cuántos mástiles se yerguen en tu sangre cuando sólo los mares te atan al mundo! Yo me embarcaría a cada momento hacia los ocasos del tiempo.
Hay miradas como destinadas a consolarnos de todas las melodías que no hemos oído...
En la tristeza todo se vuelve alma.
El hastío es la sensación enfermizamente clara del tiempo que te espera, en el que tienes que vivir y con el que no sabes qué hacer.
Si una sola vez has estado triste sin motivo, lo has estado toda la vida sin saberlo.
Para ser feliz en la soledad necesitas tener la preocupación constante de una obsesión o de una enfermedad. Pero cuando el hastío dilata los sentidos en el vacío y el mundo abandona el espíritu, el aislamiento se vuelve agobiante e insulso, y los días parecen tan absurdos como un ataúd colgando de un cerezo en flor.
Mi cosmogonía añade a la nada inicial una infinidad de puntos suspensivos...
Utiliza la razón mientras estés a tiempo.
Más acá de Dios sólo nos queda el anhelo por Él.
Algunas noches en blanco duran tanto que, tras ellas, el tiempo ya no es posible.
Existir, osea, teñir de afecto cada instante. Mediante matices de sentimiento hacemos a la nada una conseción de realidad. Sin los dispendios del alma viviriamos en un universo blanco. Porque "los objetos" no son sino ilusiones materiales de excesos interiores.
Dios nos mira a través de cualquier lágrima.
El hombre está tan solo que la desesperación le parece un nido y el pavor un refugio.
Inutilmente busca un sendero en la espesura del ser, se queda mohíno con la cara vuelta al callejón sin salida de su propio espíritu. Porque en él, la luz no se ha separado d ela oscuridad.Como remate de la creación, el espíritu pertenece al principio del mundo.
Nada despojará de su conciencia a las noches del tiempo. ¿No se ennoblecerá más su destino durante esa herencia nocturna?
El hombre tiene de su parte muchas noches...
Las repetidas decepciones suponen ambiciones inhumanas. Los hombres verdaderamente tristes son los que, no pudiendo echarlo todo a rodar, se han aceptado como ruina de su ideal.
El tiempo es la cruz donde nos clava el hastío.
El suicidio, como cualquier otro intento de salvación, es un acto religioso.
En un corazón donde se haya instalado la nada la irrupción del amor es indeciblemente desgarradora porque no encuentra terreno alguno donde florecer. Si tan sólo hubiera que conquistar a la mujer, ¡qué fácil sería! ¡Pero roturar la propia nada, dominarse trabajosamente en la hostilidad del alma, abrir un camino hasta uno mismo! Esa guerra, que te arroja con odio contra ti mismo, explica por qué nunca querrás matarte de modo más cruel que en las convulsiones del maor
El amor es santidad más sexualidad. Nadie ni nada puede aliviarnos esta paradoja escarpada y sublime.
Desde el hastío, a través de un largo proceso, podemos fondear en Dios. En sí, el hastío sólo es una falta de religión.
Nada te satisface, ni tan siquiera lo Absoluto; sólo la música, ese desvanecimiento de lo absoluto.
Más que en cualquier otra cosa, en el amor se es o no se es. La falta de diferencia entre la vida y la muerte es un fenómeno propio del,enamoramiento.
El futuro: el deseo de no morir, traducido a una dimensión temporal.
Poder sufrir con locura, valor, sonrisa y desesperación.
El sino del hombre es una continua ausencia de "ahora" y una insistente frecuencia de "antaño" (palabra esta que es expresión de la fatalidad). De su prolongada resonancia surge un incurable temblor de perdición.
Sólo me siento en casa, cuando estoy a orillas del mar. Porque sólo puedo construirme una patria con la espuma de las olas.
En el flujo y reflujo de los pensamientos sé muy bien que ya no me queda nadie: sin país, sin continente, sinmundo. Me he quedado con los suspiros lúcidos d elos amores fugaces en noches que aúnan la felicidad con la locura.
La tristeza es un don, como la embriaguez, la fe, la existencia y como todo cuanto es grande, doloroso e irresistible. El don de la tristeza.
E.M. Ciorán.
El ocaso del pensamiento,
Tusquetes Editores, Barcelona, 1995.
Revoluciòn
¿Y si la historia no fuese más que la risa de Dios? ¿Cada revolución una de sus carcajadas? Carcajadas que resuenan como truenos mientras los divinos ojos lagrimean de risa.
Miguel de Unamuno.
Sexo
Definitivamente, me decía, no hay duda de que en nuestra sociedad el sexo representa un segundo sistema de diferenciación, con completa independencia del dinero; y se comporta como un sistema de diferenciación tan implacable, al menos, como éste.
(...)
Igual que el liberalismo económico desenfrenado, y por motivos análogos, el liberalismo sexual produce fenómenos de empobrecimiento absoluto. Algunos hacen el amor todos los días; otros cinco o seis veces en su vida, o nunca. Algunos hacen el amor con docenas de mujeres, otros con ninguna. Es lo que se llama la "ley del mercado"
(...)
En un sistema económico que prohibe el despido libre,, cada cual consigue, más o menos, encontrar su hueco. En un sistema sexual que prohibe el adulterio, cada cual se las arregla, más o menos, para encontrar su compañero de cama. En un sistema económico perfectamente liberal, algunos acumulan considerables fortunas; otros se hunden en el paro y la miseria. En un sistema sexual perfectamente liberal, algunos tienen una vida erótica variada y excitante; otros se ven reducidos a la masturbación y a la sociedad. (...) Las empresas se pelean por algunos jóvenes diplomados, las mujeres se pelean por algunos jóvenes; hay mucha confusión, mucha agitación.
José Vicente Anaya.
Manifiesto infrarrealista (1975)
Tomado de Katarsis.
EZLN
Dignidad: En el mundo en el que nos obligan a vivr y a morir, no hay lugar para la dignidad. El poder quiere que la dignidad se guarde en el olvido, en el silencio, en la carcel y en la tumba.
Jodidos: Los poderosos de los poderosos practican una democracia, la democracia del desprecio. Para ellos no hay indios o mestizos, blancos o morenos. Para los poderosos, los otros tienen un sólo nombre: jodidos.
Nosotros: Nosotros los todos que alimentamos el corazón y la palabra con el amrgo pan de la esperanza. Nosotros, los que en el pasado vemos una lección y no un estorbo, los que voltamos al ayer para aprender y no para arrepentirnos. Nosotros, los que miramos el futuro como algo que se construye en el presente, los que aspiramos a un mañana contodos. Nosotros, los que balanceamos el miedo con vergüenza, la prudencia con valor y la indiferencia con memoria. Nosotros, los seres humanos que existimos, es decir, que desafiamos al poder.
Libertad:
La libertad es como el mañana.Hay quienes esperan dormidos a que llegue, pero hay quienes desvelan y caminan la noche para alcanzarla.
Historia:
La historia no es más que garabatos que escriben los hombres y mujeres en el suelo del tiempo.El poder escribe su garabato, lo alaba como escritura sublime y lo adora como verdad única. El mediocre se limita a leer los garabatos. El luchador se la pasa emborronando cuartillas. Los excluidos no saben escribir...todavía.
EZLN,
Documentos y comunicados.
Ediciones Era S.A. de C.V., México, D.F., 1998
Metafísica

Interpretamos la aparición de formas d epensamiento metafísico como indicio de la histórica y universal agudización de la necesidad de armonía y abstracción frente a una creciente disonancia social y existencial. Poe consiguiente, los metafísicos han sido indisociables de la patogénesis de la insatisfacción en las grandes civilizaciones. Para convencerse, basta contemplar cómo bajo el tejado de las palabras básicas de la metafísica -ser, esencia, fundamento, dios, logos, cosmos, alma, inmortalidad, idea, orden- subyacen las experiencias más dolorosas de la humana existencia; experiencias, desde luego, que en la copia en limpio de la metafísica aparecen como separadas. La copia en limpio tiene la misión de proclamar el éxito de los esfuerzos metafísicos po la armonización. En ella se manifiestan ya los triunfos de la conciencia lógica sobre el mundo lóbrego y mortificante
(...)
Irónicamente, la crisis de la modernidad nos abre sin querer accesos a la tentativa metafísica de dominio del mundo, ya que contemplamos con una impotencia más propia de pueblos primitivos que de civilizaciones avanzadas cómo el hado pasivo de la moderna omnipotencia nos acarrea la era de la segunda impotencia.Con ella, en el presente, ue se hace sus ilusiones sobre su actitud posmetafísica fundamental, se ha creado una curiosa afinidad de experiencias con aquellas antiguas condiciones del mundo que estimularon la metafísica.
(...)
¿De qué preguntas hablamos? Puede hablarse sólo de dos, sin las que la elevación del pensamiento hacia la metafícia no tendría objeto: la desigualdad d elos destinos y el temor al tiempo que todo lo devora.
(...)
A nuestro modo de ver, las viejas ideas metafísico-cósmicas sobre el orden fallan por una simple diferencia lógica: una visión ordenadora no es per se la visión de un orden.
(...)
Tiempo y muerte no son dos experiencias distintas, sino una sola, cuyo punto esencial es la temporalidad. Que toda vida individual muere se halla ya contenido en la circunstancia de que todo lo verdadero parece ser "en el tiempo" y que nada que viva puede sustraerse a la destrucción por el paso del tiempo. lo que es captado por el tiempo sufre los estragos de la enfermedad del devenir y el pasar. El que nace, al tiempo es deudor de una muerte que ha de pagar a la naturaleza.
(...)
La metafísica, la cristiana sobre todo, sabái que nosotros, en cuianto que mortales, somos zombis, muertos vivientes, que tansitamos dentro del propio cadáver con la mosntruosa pretensión de estar vivos.
Peter Sloterdijk
Metafísica y cultura alternativa.
Revista Lateral # 70, 2001.
Nicolàs Gòmez Dàvila
No he encontrado en la literatura colombiana otro autor como Nicolàs Gòmez Dàvila, una especie de Cioràn criollo, pero sin tanto cinismo.
Todo fin diferente de Dios nos deshonra.
La tècnica no cumple los viejos sueños del hombre, sino lor remeda con sorna.
El hombre cree que su impotencia es la medida de las cosas.
Pensar suele reducirse a inventar razones para dudar de lo evidente.
Despuès de desacreditar la virtud, este siglo logrò desacreditar los vicios.
Las perversiones se han vuelto parques suburbanos que frecuentan en familia las muchedumbre domingueras.
El tiempo es menos temible porque mata que porque desenmascara.
Ciencia es lo que en particular a nadie importa, y en genral a todos.
Literatura es lo que sòlo en particular importa.
Escolios a un texto implìcito. 1.
Instituo colombiano de cultura, Bogotà, 1977
La ciudad subterrànea
La ùnica centralidad que admite la ciudad hoy es subterranea en el sentiodo que le da M Maffesoli y que remite sin duda a la multiplicidad de los dispositivos de enlace del poder tematizada por Foucault. Nos quedan, ahora en plural y en sentido "desfigurado", los centros comerciales reordenando el sentido del encuentro entre las gentes, esto es , funcionalizandolo al espectàculo arquitectònico y escenogràfico del comercio y con-centrando las actividades que la ciudad moderna separò: el trabajo y el ocio, el mercado y la diversiòn, las modas elitistas y las magias populares.
La ciudad virtual.
J Martin Barbero.
Revista Universidad del Valle, Nùmero 14, Agosto de 1996, pàgina 32.
La rueda de los nacimientos
No haber nacido. Salir de la rueda de los nacimientos (...) ¿Estaràn las màquinas suficientemente estropeadas, sus piezas suficientemente sueltas para entregarse y entregarnos a la nada?
El Antiedipo.
Deleuzze y Guattari.
Produccion
...La produccion es inmediatamante consumo y registro, el registro y el consumo determinan de un modo directo la produccion, pero la determinan en el seno de la propia produccion: producciones de producciones, de acciones y de pasiones; producciones de registros, de distribuciones y de anotaciones; producciones de consumos, de voluptuosidades, de angustias y de dolores.
El Antiedipo.
Guattari-Deleuze.
Màquinas.
En todas partes maquinas, y no metaforicamente: màquinas de màquinas, con sus acoplamientos, sus conexiones. Una màquina-organo empalma con una màquina-fuente: una de ellas emite un flujo que la otra corta. El seno es una màquina que produce leche, y la boca, una màquina acoplada a aquella. (...) De este modo, todos "bricoleurs"; cada cual sus pequeñas màquinas.
Felix Guattari- Gilles Deleuze.
El antiedipo.
Nosotros

Nosotros, los todos que alimentamos el corazòn y la palabra con el amargo pan de la esperanza (...), Nosotros, los que balanceamos el miedo con verguenza, la prudencia con valor y la indiferencia con memoria. Nosotros, los seres humanos que existimos, es decir, que desafiamos al poder.
EZLN.
Documentos y Comunicados, 1998.
Ediciones Era S.A. de C.V., Mèxico D.F.
Medios y miedos

Si la television atrae es porque la calle expulsa, es de los miedos que viven los medios.
J. M. Barbero.
La ciudad virtual.
Revista de la Universidad del Valle, Agosto de 1996, N. 14, pàg. 33.
Tribus
...Grupalidades nuevas cuya ligazòn no proviene ni de un territorio fijo ni de un consenso racional y duradero sino de la edad y el gènero, de los repertorios estèticos y los gustos sexuales, de los estilos de vida y de las exclusiones sociales. (...) Basados en implicaciones emocionales y en locaciones nòmadas esas tribus se entrelazan en redes ecològicas u orientalistas que amalgaman referentes locales a simbolos vestimentarios o linguìsticos desterritorializados, en un replanteamineto de las fronteras de lo nacional no desde afuera, bajo la figura de la invasiòn, sino de adentro: en la lenta erosiòn que saca aflote la arbitraria artificiosidad de unas demarcaciones que han ido perdiendo capacidad de hacernos sentir juntos.
Jesùs Martìn Barbero.
La ciudad Virtual.
Revista Universidad del Valle N. 14, agosto de 1996
Ello
Ello funciona en todas partes, bien sin parar, bien discontinuo. Ello respira, ello se calienta, ello come. Ello caga, ello besa. Qué error haber dicho el ello. En todas partes máquinas, y no metafóricamante: máquinas de máquinas, con sus acoplamientos, sus conexiones. Una máqina-órgano empalma con una máquina-fuente: una de ellas emite un flujo que la otra corta. El seno es una máquina que produce leche, y la boca, una máquina acoplada a aquélla. La boca del anorexico vacila entre una máquina de comer, una máquina anal, una máquina de hablar, una máquina de respirar (crisis de asma) . De este modo, todos "bricoleurs"; cada cual sus pequeñas máquinas. Una máquina-órgano para una máquina energía, siempre flujos y cortes.
Felix Guattari-Gilles Deleuze.
El Antiedipo.
Muerte melancólica
...Nosotros traficamos con nuestros muertos con la moneda de la melancolía, los primitivos viven con los suyos bajo los auspicios del ritual y la fiesta.
Jean Baudrillard.
Lo simbólico
Lo simbólico no es ni un concepto, ni una instancia o una categoría, sino un acto de intercambio y una relación social que pone fin a lo real, que disuelve lo real, y al mismo tiempo, la oposición entre lo real y lo imaginario.
Jean Baudrillard.
El intercambio simbólico y la muerte.
El psicoánalisis y la sexualidad
Lawrence (...) tenía la impresión, mera impresión, de que el psicoanalisis estaba encerrando la sexualidad en una extraña caja con adornos burgueses, en una especie de triangulo artificial bastante desagradable, que ahogaba toda la sexualidad como producción de deseo, para rehacerla de nuevo bajo el "sucio secretito", el secretito familiar, un teatro íntimo en lugar de la fábrica fantástica, Naturaleza y Producción. Tenía la impresión de que la sexualidad poseía más fuerza o potencia.
El Antiedipo
Gilles Delleuze- Felix Guattari.
Causas Perdidas
Sólo de causas perdidas se puede ser partidario irrestricto.
N. Gómez Dávila.
Aventura metafísica
Todo es trivial si el universo no está comprometido en una aventura metafísica.
N. Gómez Dávila.
Amor
Las perfecciones de quien amamos no son ficciones del amor. Amor es , al contrario, el privilegio de advertir una perfeccion invisible a otros ojos.
Nicolas Gomez Dávila.
Ser
El ser rezuma por todos los poros del mundo
Nicolás Gómez Dávila.
Individuos
Para Dios no hay sino individuos.
Nicolás Gómez Dávila.
Última esperanza
Nuestra última esperanza está en la injusticia de Dios.
Nicolás Gómez Dávila.
El capitalismo y la màquina
El problema del socius siempre ha sido èste: codificar los flujos del deseo, inscribirlos, registrarlos, lograr que ningùn flujo fluya si no està canalizado, taponado, regulado. Cuando la màquina teritorial primitiva ya no bastò, la màquina despòtica instaurò una especie de sobrecodificaciòn. Sin embargo, la maquina capitalista, en tanto se establece sobre las ruinas màs o menos lejanas de un Estado despòtico, se encuentra en una situaciòn por completo nueva: la decodificaciòn y la desterritorializaciòn de los flujos. El capitalismo no se enfrenta a esa situaciòn desde afuera, puesto que de ella vive y encuentra en ella a la vez su condiciòn y su materia, y la impone con toda su violencia. Su producciòn y su reperesiòn soberanas no pueden ejercerse màs que a este precio.
El Antiedipo
Gilles Delleuze y Felix Guattari.
El artista

El artista es el señor de los objetos; integra en su arte objetos rotos, quemados, desarreglados para devolverlos al régimen de las máquinas deseantes en las que el desarreglo, el romperse, forma parte del propio funcionamiento; presenta máquinas paranoicas, milagrosas, célibes, como otras tantas máquinas técnicas, libre para minar las máquinas tecnicas con máquinas deseantes. Además, la propia obra de arte es máquina deseante.
El Antiedipo.
Guattari-Delleuze
Máquinas
Las máquinas deseantes, por el contrario, al funcionar no cesan de estropearse, no funcionan más que estropeadas: el producir siempre se injerta sobre el producto, y las piezas de la máquina también son el combustible.
El Antiedipo
Felix Guattari- Gilles Deleuze.
Utopìa y desencanto
El desencanto corrige, efectivamente, la utopìa, templa su furia y refuerza su parte de esperanza porque la protege de sus aspectos màs dèbiles e inocentes.
Claudio Magris.
ABC Cultural, 24 de febrero, 2001, pàgina 8.
Dejarse arrastrar
El hombre-masa no afirma el pie sobre la firmeza inconmovible de su sino; antes bien, vegeta suspendido ficticiamente en el espacio. De ahì que nunca como ahora estas vidas sin peso y sin raìz se dejen arrastrar por la màs ligera corriente. Es la època de las corrientes y del dejarse arrastrar.
Josè Ortega y Gasset.
El automovil como fruto del àrbol edènico
El nuevo hombre desea el automovil y goza de èl; pero cree que es fruto espontàneo del àrbol edènico. En el fondo de su alma desconoce el caràcter artificial, casi inverosìmil, de la civilizaciòn, y no alargarà su entusiasmo por los aparatos hasta los principios que los hacen posibles.
Josè Ortega Y Gasset.
La rebeliòn de las masas.
Citado en La rebeliòn de Ortega. Revista Lateral 108, diciembre de 2003, pàg. 13.
Izquierda y derecha
Ser de la izquierda es, como ser de la derecha, una de las infinitas maneras que el hombre puede elegir para ser imbècil.
Josè Ortega Y Gasset.
La rebeliòn de las masas.
Robar
Desconozco la felicidad de quien recibe: con frecuencia he soñado que el robar debe ser más delaitoso que el aceptar.
Nietzsche.
Insatisfecho
Hay en mí algo insatisfecho, algo insaciable, que quiere hablar. Hay en mí un ansía de amor, que habla asimismo el lenguaje del amor.
Frederik Niesztche.
Ser y persona
Otro blog para leer y reflexionar...
Neurosis total
Un blog para leer...
Underground

La Cultura Oficial sale a tu encuentro, pero al Underground tienes que ir tú.
Frank Zappa.
Señales
En esto reconoceréis las señales de los tiempos...
Los Simpsons

"En un mundo bajo guerra mediática donde el capitalismo negocia con su decadencia Los Simpson se volvieron bandera para esconder lo más odioso que padece un pueblo como el estadounidense también victimado permanentemente. “Las mayorías infantiles se siguen reflejando cada vez más en el modelo universalizado del yanqui superficial, estúpido, individualista y consumista contagiado como una plaga al mundo dependiente. Los Simpsons, hoy, constituyen una verdadera agencia de legitimación y mantenimiento de formas de relaciones humanas, de nociones arquetípicas sobre cómo entender y vivir la sexualidad, la política, la familia, la moda y, por cierto, la religión. Esta "inocente" caricatura, que reporta 2.500 millones de dólares en ganancias anuales para la cadena Fox y que cautiva a 60 millones de telespectadores en 66 países, es mucho más que una "inocente" serie animada de televisión, si se la examina "con lupa"."
Buen Abad Domínguez
Tomado de aquì...
Recuerdo que cuando empecè la lectura de Còmo leer al pato Donald denigrè de Walt Disney y sus criaturas. Gracias a Dios no terminè de leer el libro y pude disfrutar de Fantasìa.
Marcas

Después de la Segunda Guerra Mundial las empresas se dieron cuenta de que podían producir más de lo que podían vender. Así surgieron las marcas, donde el objetivo es que la persona compre el objeto no por su funcionalidad sino por cómo le hace sentir: más sexy o más sofisticado, más joven o más elegante.
Neil Boorman.
Tomado de aquì...
Locura

La locura es la introducciòn de la esperanza en la lògica.
Cioràn.
Dios

Toda desesperanza es un ultimàtum a Dios.
Cuando no tienes con què compararte, te comparas con Dios. Todo exceso nos lo aproxima. Porque Èl no es sino nuestra incapacidad de detenernos en algùn lugar. Todo lo que no tiene lìmite, el amor, la ira, la locura , el odio, es de esencia religiosa.
¿No serà Dios mi propio estado de la nada?
Cioràn.
Tumbos

Si diera rienda suelta a mis voces, ¿en què parajes nos encontraria el pensamiento? ¿Es què no ves, Señor, que, predestinados a ir dando tumbos, moriremos el uno del otro; porque ni tù ni yo hemos inventado un sostèn fuera de nosotros mismos?
¡He querido contar contigo y he caìdo; has querido contar conmigo y no has tenido donde caer!
Cioràn.
Viejo impotente

¿Què preces encontrarè para tì, Viejo Impotente, y del fondo de què agotamiento lanzarè un alarido hacia tu indiferencia? ¿Pero quièn me dice que tambièn yo soy viejo, màs viejo que tù, que mi corazòn es màs canoso que tu barba?
Cioràn.
Oraciòn

¡Dios mìo! Lìbrame de mì, porque de los aromas y miasmas del mundo hace mucho que me librè yo. Eleva mi alma hacia un arrepentimiento lleno de cànticos y no me dejes junto a mì; antes bien, extiende tus desiertos entre mi corazòn y mi pensamiento. ¿Acaso no ves tù el maligno espìritu de mi destino, predestinado a la maldiciòn y al llanto?
Cioràn.
Dios

En Dios sòlo hay que ver una terapèutica contra el hombre.
Cioràn.
Mundo

25. ¿Còmo es posible alegrarse del mundo màs que cuando se huye de èl?
Franz Kafka.
Tarea
22. Tù mismo eres la tarea. No hay ningùn dìscipulo ni a lo largo ni a lo ancho.
Franz Kafka
Lucha

8. Es como la lucha con las mujeres, que termina en la cama.
Franz Kafka
Regreso

5. A partir de determinado punto ya no hay regreso. Es preciso alcanzar este punto.
Franz Kafka
Pecados capitales

3. Hay dos pecados capitales humanos de los que se derivan todos los otros:impaciencia y desisdia. A causa de la impaciencia han sido expulsados del paraìso, a causa de la desidia no vuelven a èl. Pero quizàs haya sòlo un pecado capital: la impaciencia. A causa de la impaciencia han sido expulsados, a causa de la impaciencia no vuelven.
Franz Kafka
El camino

1. El verdadero camino va por una cuerda que no ha sido tendida en lo alto, sino apenas sobre el suelo. Parece destinada màs a hacer tropezar que a que se camine por ella.
Franz Kafka.
Coacciòn social

“Pues bien, a medida que avanzamos por el intrincado camino de la civilización se va definiendo un aparato de coacción que no solamente regula las relaciones entre los individuos sino que se instala en la conciencia de estos en forma de “autocoacción”: es el “super-yo”, que aparece como el código social del comportamiento inscrito en la propia individualidad “
Josè Marìa Perez.
Tomado de www.evolucionando.wordpress.com
Manipulaciòn social

reside en su carácter oculto o subrepticio por parte del agente y la inconsciencia por parte del sujeto (-objeto) paciente. La manipulación social se da allí donde se descarta toda consciencia crítica por parte del manipulado. El hombre no percibe el ataque. Los estímulos de la manipulación permanecen ocultos a la conciencia. Crean una falsa conciencia, a partir de la cual la víctima de las prácticas de manipulación cree que ha tomado una decisión racional y personal”
Josè Marìa Vigil.
Tomado de www.evolucionando.wordpress.com
Desierto

Irse al desierto para, en el èxtasis de la soledad, convertirse en un grano de arena de la eternidad.
Peter Sloterdijk.
Simulaciòn

Simular una cosa, ¿es otra cosa que pensarla? Y lo que es pensado, es una ola de sueños.
Louis Aragòn.
Cultura alternativa
Las culturas alternativas surgen cuando los seres humanos tienen una diferencia insalvable con el mundo.
Peter Sloterdijk
Lo Pop

Lo 'pop' es, ante todo, una tendencia que se inscribe en la mercantilización extrema, en el consumo, en los dictados de la moda. Lo 'pop' son mercaderías para ser consumidas por el pueblo, mercaderías de signo cultural, pero que ya no guardan relación con la expresión artística. Parafraseando: ¿qué tiene de 'revolucionaria' la imagen del Che Guevara degradada a ícono de camiseta vendida hasta el hartazgo? Así, en esa línea: ¿qué tiene de arte, de premio a la inteligencia y la creatividad, el hoy llamado 'pop'?
Siendo mercaderías para vender, su principal productor -no podía ser de otra forma en un mundo capitalista, industrial, donde todo gira en torno al mer-cado- es Estados Unidos, la principal potencia capitalista.
Una de las mayores exportaciones de Estados Unidos, junto a las manufactu-ras, la agricultura, los productos farmacéuticos, las armas o la alta tecnología, la constituye justamente la cultura popular, entendida como mercaderías 'pop'. Para ejemplificarlo: alrededor del 85 % de las imágenes audiovisuales que circu-lan por el mundo vienen de este país. Más de dos tercios de las entradas que se venden en los cines de Europa son para ver películas de Hollywood (no precisamen-te cinearte). Las canciones de las estrellas pop, como Madonna y Michael Jack-son para citar los símbolos actuales -pronto ya vendrán otros-, son himnos obli-gados para los jóvenes de todo el mundo. Las hamburguesas y las bebidas gaseosas estadounidenses, consumidas hasta en los más recónditos rincones del orbe, han impuesto sus logotipos como íconos de una cultura pop moderna. Casi las tres cuartas partes de los programas de computación que se usan en el mundo obedecen instrucciones en idioma inglés, así como los videojuegos. El arte/industria mo-derno de la diversión tiene el sello del 'american dream' hasta los tuétanos, y por supuesto se desarrolla en in-glés.
En otros términos: la producción cultural masiva ha pasado a ser otra mer-cadería más que ofrece el libre mercado, pero que en realidad no es tan libre. No es libre porque el proceso de concentración ha llevado (hace ya décadas) a la monopolización de unos pocos gigantes multinacionales, cada vez menos, -la libre competencia es ya pieza de museo-, y por otro lado, los pueblos no tienen la más mínima incidencia sobre esa producción sino que se ven limitados a la función de consumidores de los productos terminados.
'El efecto político decisivo de la cultura popular estadounidense consiste en anestesiar, en despolitizar', afirma el crítico Charles Krauthammer. Dicho de otra manera: lo 'pop' es buen negocio para el poder en tanto 1) se vende -y mucho- y 2) juega como adecuado mecanismo de sujeción social.
Sin dudas el mundo capitalista provocó transformaciones espectaculares en la historia humana, transformaciones sin retorno. Gracias a la revolución indus-trial, las grandes masas de las sociedades agrarias, analfabetas y por siempre alejadas del ámbito cultural, pudieron comenzar a tener acceso a un mundo ante-riormente reservado a selectas élites. La llegada de los medios masivos de comu-nicación, desde la prensa en adelante, popularizó la cultura. Obviamente que bienvenido ese movimiento en la historia, en tanto un avance. Pero en vez de po-sibilitar la genuina expansión de una cultura popular -la televisión es, segura-mente, quien mejor lo ilustra- la masificación terminó siendo funcional a los poderes. Lo 'pop' -que de popular tiene sólo lo masivo- pasó a ser en vez de un instrumento de mejoramiento de las masas, una nueva ofensa a la inteligencia. Tal vez, en algún nivel, puedan divertir el Pato Donald, Superman o Britney Spears. ¿Pero por qué conformarse con tan poco?
¿Puede la cultura de masas ir más allá de esta 'anestesia', de esta diver-sión ramplona y banal a la que nos tiene acostumbrado Hollywood y toda la para-fernalia audiovisual actual? Sí, sin dudas. ¿Quién dijo que lo popular tiene que ser barato, sin gusto y chabacano?
Marcelo Coloussi
Cultura pop ¿negocio? ¿ofensa a la inteligencia?
www.guìacultural.com/guìa_tematica/arte_y_cultura/cultura_pop.htm
Naturaleza salvaje

En nuestra proipia naturaleza salvaje es donde mejor nos resarcimos de nuestra no-naturaleza, de nuestra espiritualidad...
Nietszche.
Sabidurìa

Muchas cosas, quede dicho de una vez por todas, quiero no saberlas.-La sabidurìa marca lìmites tambièn al conocimiento.
Nietszche.
Mentira duplicada
"Toda verdad es simple" -¿No es esto una mentira duplicada?
Nietzsche.
Lugar de la verdad
El grado y fortaleza de la valentìa de uno mismo son los que deciden sobre en què lugar uno se detiene o no se detiene todavìa, sobre en què lugar juzga "aquì està la verdad"; lo deciden màs, en todo caso, que cualquier sutilidad u obtuosidad de ojo o de espìritu.
Nietzsche.
Ociosidad
La ociosidad es el comienzo de toda psicologìa. ¿Còmo?, ¿serìa la psicologìa un vicio?
Nietzsche.
Nihilismo
Para un guerrero del conocimiento, que està siempre en lucha contra verdades feas, la creencia de que no existe ninguna verdad es un gran baño y un relajamiento de los miembros...El nihilismo es nuestra especie de ociosidad....
Nietzsche.
Contracultura

A finales de los años sesenta un pensamiensto que prolonga por herencia o polèmica la reflexiòn de los de Frankfurt va a tomar como eje la crisis entendida como emergencia del acontecimiento, contacultura, implosiòn de lo social, muerrte del espacio pùblico o impasse en la legitimaciòn del capitalismo. Y màs allà de las ideologìas de la crisis -de los que no se verà libre nadie que lo aborde- en torno a ese concepto va a desarrollarse un esfuerzo importante por pensar el sentido de los nuevos sujetos -actores sociales- desde los jòvenes y las mujeres a los ecologistas- y los nuevos espacios en los que, del barrio al hospital psiquiatrico, estalla la cotidianidad, la heterogeneidad y conflictividad de lo cultural.
J M Barbero
De los medios a las mediaciones, Convenio Andrès Bello, Bogotà, 2003.
Idolos

Hay màs idolos que realidades en este mundo.
Nietzsche.
Guerra

Ante todo,la guerra. La guerra ha sido siempre la gran listeza de todos los espìritus que se han vuelto demasiado interiores, demasiado profundos;incluso en la herida continùa habiendo una fuerza curativa. Una sentencia cuyolugar de origen yo mantengo oculto a la curiosidad docta, viene siendo desde hace largo tiempo mi divisa:
increseunt animi, virescit volnere virtus (Se crecen los a`nimos, se fortalece la fuerza con la herida).
Nietzsche.
El crepùsculo de los ìdolos
Transvaloraciòn de todos los valores

Ninguna cosa en la que no intervenga la petulancia sale bien. Sòlo la demasìa de la fuerza es la prueba de la fuerza.-Una transvaloraciòn de todos los valores, ese signo de interrogaciòn tan negro, tan enorme, que arroja sombras sobre quièn lo coloca...
Nietzsche.
Revoluciòn

...Mediante un proceso contrario en el que se simbolizò algo grandioso y total, el tèrmino revoluciòn tambièn fue vulgarizado, trivializado y alterado. Podìaser utilizado refiriendose a un producto nuevo (...), a cualquier cosa que uno desease presentar como moderna y avanzada(...)
Desde entonces la degeneraciòn y confusiòn en la idea de revoluciòn ha llegado tanlejos que hoy es inevitable habalr de la banalidad de la revoluciòn. En los ùltimos años se ha asistido a este fenòmeno en su màxima extensiòn ante la pervivencia de la revoluciòn como una moda en occidente, adoptada como una uniòn abigarrada de movimientos de individuos que buscan en ella el entretenimiento o el provecho. Como resultado, escuchar cualquier cosa descrita como revolucionaria es casi un sìntoma cierto de que a uno se le està ofreciendo un absurdo. Este estado de cosas ha sido descrito con grna fortuna por Jacques Ellul.Extraìda de la sociedad de consumo,tal como lo anpotado, la revoluciòn no exige precio, es un pasatiempo. Cualquiera hace su revoluciòn, desde el artista hasta el hombre de negocios: se trata de un aspecto màs del estilo de vida de cada cual, es el producto del aburrimiento.
Perez Zagorin.
Revueltas y revoluciones en la Edad Moderna.
Ediciones Càtedra S.A., Madrid, 1985.
Diarrea de imàgenes

"la información representa intereses económicos"
"hay que comprender cómo mirar"
"somos víctimas del ojo"
"si el ojo hiciera la digestión de las imágenes viviríamos con diarrea"
"hay que comprometerse con la mirada"
"no existe equilibrio descifrable por la conciencia, la idea de que vivimos en un equilibrio ecológico o entre el bien y el mal es mentira, el bien lo quieren pocos, el mal es más seductor"
Daniel Melero
Tomado de www.aguastonicas.blogspot.com
La revoluciòn, el opio del pueblo

La revoluciòn bien puede ser el mito màs poderoso de nuestro tiempo, dado que ciertamente es el màs penetrante. En lugar de servir sin màs como el nombre o la descripciòn de cierto tipo de acontecimientos, es un sìmbolo de identificaciòn y de exigencia, una declaraciòn de preferencia normativa, una vaga composiciòn de imàgenes y sentimientos apropiados a la manipulaciòn y con distintos pòpòsitos, una moda, e incluso un opio (igual que la religiòn, la revoluciòn tambièn puede ser "el opio del pueblo")
Perez Zagorin.
El mundo

El mundo es la totalidad de los hechos, no de las cosas.
Los hechos en el espacio lógico son el mundo.
El mundo se descompone en hechos.
Es manifiesto que por muy diferente del real que se piense un mundo ha de tener algo en común con él -una forma-.
Espacio, tiempo y color (cromaticidad) son formas de los objetos.
La realidad total es el mundo.
Ludwid Wittgenstein
Tomado de www.usuarios.iponet.es/ddt/tlf.htm
Revoluciòn

...La revoluciòn es una condiciòn indispensable para el perfecto conocimiento de la sociedad. Segùn còmo la definamos, la revoluciòn puede ser tìpica o atìpica, comùn o extraña. Màs en el caso de las sociedades, naciones y comunidades que han vivido alguna revoluciòn, no podemos intentar comprenderlos sin conocer sus revueltas. En un sentido profundo y por ello no tautològico, es cierto que cada pueblo consigue la revoluciòn que merece y es igualmente cierto que llega a las revoluciones de que es capaz.
Perez Zagorin.
Revueltas y revoluciones en la Edad Moderna.
Ediciones Càtedra S.A., Madrid, 1985.
Temperatura de la vida

¿Mi intimidad con las cosas que se extinguen? Yo me sobrevivo despuès de cada tristeza...
Sòlo cuando me duele el alma de infelicidad, mi corazòn se pone a latir. El suspiro es el marco ideal de la respiraciòn y la felicidad no es la temperatura de la vida.
Cioràn.
Lucidez

Toda lucidez es la consecuencia de una pèrdida.
Cioràn.
Publicidad
La publicidad fracasa, las depresiones se multiplican, el desarraigo se acentúa; sin embargo, la publicidad sigue construyendo las infraestructuras de recepción de sus mensajes. Sigue perfeccionando medios de desplazamiento para seres que no tienen ningún sitio adonde ir porque no están cómodos en ninguna parte; sigue desarrollando medios de comunicación para seres que ya no tienen nada que decir; sigue facilitando las posibilidades de interacción entre seres que ya no tienen ganas de entablar relación con nadie."
Michel Houellebecq
Tomado de www.hugovillalobos.blogspot.comPalabra de Woody
El sexo entre dos personas es una cosa hermosa; entre cinco es fantástico.
Sólo se vive una vez, pero una vez es más que suficiente si se hace bien.
La única manera de ser feliz es que te guste sufrir.
Me gusta leer pornografía en Braille.
Para ti soy ateo. Para Dios, soy la fiel oposición
Woody AllenTomado de Inmaculada Decepciòn.hombre
el hombre es el camino màs corto entre la vida y la muerte.
Cioràn
Shopping
« Aséptica y fría, la estética del shopping es funcional a la ideología contemporánea: orden y control, libre pero limitada elección -una metáfora de las democracias actuales-, borramiento de los límites entre ficción y realidad, e ilusión de diversidad. Vidrieras de un gusto único, uniforme, en las que lo distintivo no está precisamente en los objetos sino en las marcas comerciales. Los mismos productos se repiten indefinidamente: sólo cambian de nombre, de color, de etiqueta. »
Tomado de www.consumehastamorir.com.
Ojo a la imagen que acompaña al artìculo…
Dios

Ya no hay grandes palabras. La gente, de vez en cuando, dice "Dios", simplemente para pronunciar una palabra que una vez fue grande.
Elias Canetti.
Odiar

A quien hemos visto dormir, ya no le podremos odiar nunca.
Elias Canetti.
Un solo hombre
No està en manos de Dios el poder salvar de la muerte a un solo hombre. Ahì està el caràcter uno y ùnico de Dios.
Elias Canetti.
Libro ùnico
Puesto que el hombre y la novela son isomorfos, lo normal serìa que èsta pudiera contener todo lo que tiene que ver con aquèl(...) En el fondo, todo deberìa poder transformarse en un libro ùnico, que uno escribirìa hasta poco antes de su muerte; esa manera de vivir me parece razonable, feliz, y quizàs hasta posible de llevar màs o menos a la pactica.
Michel Houellebecq.
El mundo como supermercado.
Mil verdades
Hay mil verdades, el error es uno.
Nicolàs Gòmez Dàvila.
Escolios a un texto ìmplicito.
Ideas estùpidas
Para inducirnos a que las adoptemos, las ideas estùpidas alegan el inmenso pùblico que las comparte.
Nicolàs Gòmez Dàvila.
Verguenzas

Las fuentes de inspiraciòn de un escritor son sus verguenzas; quièn no los descubra en sì mismo o las eluda està condenado al plagio o a la crìtica.
Cioràn.
Belleza en el rostro
Para que haya belleza en el rostro, claridad en la palabra, bondad y firmeza en el caràcter, la sombra es tan necesaria como la luz. No son enemigas; antes bien, se dan la mano amistosamente, y cuando la luz desaparece, la sombrava detràs de ella.
Frederich Nietzsche.
Conversaciòn larga
En una conversaciòn un pocolarga, el màs sabio dice al menos una locura y tres estupideces.
Frederich nietzsche
Mi sombra habla
El Viajero.-Por Dios y por todas las demàs cosas en que no creo, mi sombra habla:la oigo hablar, pero no lo creo .
Frederich Nietzsche
El viajero y su sombra
Edicomunicaciones,S.A., Barcelona,1994.
Màxima cristiana
Amàos los unos a los otros, y odiad a todos los demàs.
Nicolàs Suescùn.
De los cuadernos de N.
Revista Gaceta nùmero 14, septiembre-octubre de 1992.
Libertad
La libertad no es fin, sino medio. Quien la toma por fin no sabe què hacer cuando la obtiene.
Nicolàs Gòmez Dàvila.
Amor
El amor es el òrgano con que percibimos la inconfundible individualidad de los seres.
Nicolàs Gòmez Dàvila.
Estrechez del medio
Quienes gimen sobre la estrechez del medio en que viven pretenden que los acontecimientos,los vecinos, los paisajes, les den la sensibilidad y la inteligencia que la naturaleza les negò.
Nicolàs Gòmez Dàvila.
Arbitro insobornable.
Limitar nuestro auditorio limita nuestras claudicaciones. La soledad es el ùnico àrbitro insobornable.
Nicolàs Gòmez Dàvila.
Disfraz
Los hombres cambian menos de ideas que las ideas de disfraz.
En el decurso de los siglos las mismas voces dialogan.
Nicolàs Gòmez Dàvila.
Dos filas de ahorcados
El pensamiento que quiere ser siempre justo se paraliza: Elpensamiento progresa cuando camina entre injusticias simètricas, como entre dos filas de ahorcados.
Nicolàs Gòmez Dàvila.
Texto breve
Un texto breve no es un pronunciamiento pretencioso, sino un gesto que se disipa apenas esbozado.
Nicolàs Gòmez Dàvila .
Escolios a un texto implìcito .
Borrachos,santos, enamorados y poetas
La pasiòn por la santidad sustituye al alcohol en la misma medida que la mùsica. Al igual que el amor y la poesìa. Formas distintas del olvido,perfectamente sustituibles.Los borrachos, los santos, los enamorados y los poetas se encuentran inicialmente a la misma distancia del cielo, o mejor dicho, de la tierra. Sòlo las vìas difieren, aunque todos estàn en vìas de dejar de ser hombres. Asì se explica por què el placer de la inmanencia los condena de forma similar.
Cioràn.
Desconecten la màquina.
Cuando ustedes responden a la màquina le suministran màs registros que haràn oìr a sus "enemigos" y eso mantiene en funcionamiento a toda la màquina de nova- El rasgo chino que representa al "enemigo" debe ser semejante o responder- No respondan a la màquina-Desconectènla.
William Burroughs.
Sueño.
El ùnico pepel del sueño es el olvido del tiempo, del principio demonìaco que vela en èl.
Cioràn.
Sueño e insomnio
Las noches en blanco (las ùnicas negras) hacen de tì un verdadero buzo del tiempo.
Cioràn.
Melancolìa
La melancolìa: halo vaporoso de la temporalidad.
Cioràn.
Tiempo
Sensaciones etèreas del Tiempo en el que el vacìo se sonrìe a sì mismo...
Cioràn
Tiempo
El tiempo es un sucedaneo metafìsico del mar. Uno sòlo piensa en èl cuando quiere vencer la nostalgia marina.
Cioràn.
Lugar a donde ir
El mundo no es màs que un Ninguna-parte universal. Poe eso nunca tenemos un lugar a donde ir.
Cioràn.
Soledad
La soledad no te enseña a estar solo, sino a ser ùnico.
E. M. Cioràn.
Sentido de la vida

Todo el secreto de la vida se reduce a esto: no tiene sentido; pero cada uno de nosotros le encontramos uno.
El ocaso del pensamiento.
E. M. Cioràn.
Filosofìa.
Mi filosofìa es bien sencilla, contempla tu pene mientras duermes.
Elmo Valencia.
Cuerpo mediàtico
CIBORGS, FORENSES Y LA AXILA DE SANEX. EL CUERPO EN LA SOCIEDAD MEDIÁTICA
María José Lucerga Pérez
(Universidad de Murcia)
¿Líneas de expresión...? Olvídate.
Alisa tu piel: ¡Rejuvenece!
Nuevo Smooth Result.
Está en ti. Está en Maybelline".
"¿Suerte? Tal vez. A él ya lo habían cableado y puesto a punto para el combate, y ya estaba acostumbrado al ergonómico asiento posterior del avión negro de fibra de vidrio A-230 General Dynamics. El A-230 volaba rozando el límite de una letal inestabilidad, y cada sensor de su fuselaje estaba monitorizado por su propio banco de microcomputadores, todos ellos conectados al "cerebro-serpiente" del copiloto mediante dos cables gemelos de miopreno que salían de ambos lados de su esófago..., y entonces él desaparecía, ¡oh, sí!, cuando los cables se enchufaban, cuando el fuselaje resonaba por sus nervios, con su cuerpo exultante por esta nueva identidad, por este nuevo poder".
(Tom Maddox, "Ojos de serpiente" en Mirroshades,
Una antología ciberpunk, Madrid, Siruela: 1998, pág. 45)
I.- BREVE RECORRIDO NOCTURNO POR ALGUNAS IMÁGENES CORPORALES
22.30 horas en cualquier cadena generalista de ámbito estatal. Un perfil de mujer envuelto en silencio asciende desde el margen inferior derecho de la pantalla en dirección a un varonil torso desnudo. A la altura de la axila se detiene y deposita un beso. Un simulacro de beso para sugerir a los ojos del que mira una simulada ausencia de sudor. Los cuerpos Sanex no huelen.
Quince minutos más tarde, un forense metafísico y solitario trabaja sobre un amasijo de vísceras y gusanos que alguna vez fueron cuerpo en una de las series más famosas de la temporada. Nada que no haya visto en portadas de periódicos, en las noticias o en La matanza de Texas.
Un tanto aburrida, inicio una vuelta por los canales internacionales hasta que la RAI1 atrapa mi atención. Plano medio de tres vientres femeninos y una mano que los utiliza a modo de lienzo para trazar líneas indicando la inexistente celulitis que habría que eliminar. Edad y flacidez son males evitables. Soy libre para conseguir el cuerpo que quiero siempre, por supuesto, que siga las directrices del diseñador de moda que acaba de entrar en escena. En caso contrario puedo parecer un bicho raro y desfasado el próximo otoño.
Decido que ya tengo demasiada dosis de corporalidad por esta noche. Apago el televisor y dudo entre sumergirme en una historia de híbridos ciberpunk o convertirme yo misma en ciborg conectándome al ordenador. Opto por lo segundo y entro en un chat donde todos los participantes son hobbits, enanos, hadas o elfos.
Para bien o para mal, vivo en un mundo en donde resulta difícil desembarazarse de las imágenes de los cuerpos.
II.- EL REGRESO DEL CUERPO
Durante bastantes siglos, el cuerpo ha sido una evidencia negada en Occidente. Presente por doquier en la vida cotidiana, metáfora recurrente en política, religión, arquitectura o arte, la corporeidad en sí misma fue sin embargo escamoteada como experiencia y como objeto de reflexión hasta que la ciencia la recuperó presentándola como “cosa dada”.
Pero si ya el cuerpo como cárcel del alma estaba lejos de ser un mero hecho natural, en la era de las prótesis de cadera, la silicona, las técnicas de reproducción asistida, la clonación y la realidad virtual, resulta casi risible defender la noción de un cuerpo biológico con límites definidos y ajeno a la cultura de que forma parte. Tal vez por eso, la obviedad de la afirmación “Somos cuerpo” con la que suelen comenzar la mayor parte de estudios sociales sobre el tema[1] deja de parecernos tal cuando se reformula como “Somos cuerpo culturalmente mediado”.
En el marco de la civilización occidental y en los albores del nuevo milenio, hablar de cultura implica como mínimo hablar de secularización[2], globalización, mercado, tecnología y medios de comunicación. Si además nos movemos en el territorio del "cuerpo recuperado", significa hablar de feminismo ya que a esa recuperación han contribuido de forma decisiva los estudios de género. Todos estos factores se reúnen bajo un paraguas conceptual -el de la postmodernidad- que utilizamos para intentar definir los tiempos que nos han tocado en suerte. Así pues, nuestros "cuerpos culturalmente mediados" son "cuerpos postmodernos", o lo que es lo mismo, cuerpos desacralizados (y resacralizados, como veremos más adelante), globalizados, mercantilizados, tecnológicos y sujetos a las construcciones de género. De igual modo, son cuerpos mediáticos en tanto en cuanto los medios de comunicación homogeneizan, difunden y naturalizan los aspectos anteriores fundiéndolos en un cuerpo modelo que se nos ofrece como guía para la elaboración de nuestra propia identidad corporal y que podemos reconstruir a partir de las pautas siguientes.
III.- SEÑAS DE IDENTIDAD DEL CUERPO POSTMODERNO
· Yo soy mi cuerpo: Hoy más que nunca, la identidad reside en la corporalidad. El cuerpo es mi primer contacto con el mundo, la base de mis experiencias, mi herramienta de presentación en la vida cotidiana (glosando a Ervin Goffman), mi mayor fuente de placer, la llave de mi fracaso o de mi éxito. El viejo adagio “Mens sana in corpore sano” resulta ser cierto. Si llevo una dieta equilibrada, hago deporte, duermo bien y cuido mi imagen mejoran mi estado de ánimo y mi rendimiento intelectual; me siento –y me sienten- más persona.
Los otros también son cuerpo. Cuerpo que miro, escucho, huelo y palpo. Que provoca en mí sensaciones y deseos. Que a veces considero objeto que puedo consumir, vender o comprar. Cuerpo que deshago como identidad en la tortura, la pornografía o la guerra.
· El fin del cuerpo discreto: En este contexto, lo discreto no tiene tanto que ver con el exhibicionismo (otra característica del cuerpo postmoderno) como con los límites. El cuerpo ha dejado de ser una entidad cerrada, con fronteras definidas y perfectamente reconocibles. No se trata sólo de que formemos parte de un entorno con el que evolucionamos de forma conjunta. Nuestros cuerpos son sistemas abiertos que se prolongan al exterior y que permiten la inclusión de elementos ajenos que los modifican. El cuchillo, el volante, el teléfono, el ordenador o las lentillas son extensiones de nosotros mismos. El marcapasos, el riñón trasplantado o la prótesis de titanio son tan nuestros como el hígado que nos acompaña desde el nacimiento. La simbiosis con la máquina hace cada vez más complicado discernir dónde empieza y dónde acaba nuestro cuerpo[3]. La cirugía y la tecnología comenzaron a derribar una barrera que la genética ha hecho saltar por los aires:
"La caracterización del complejo corporal como barrera frente a la injerencia de las circunstancias externas sufre un nuevo embate ante el desarrollo inusitado de las biotecnologías. La facilidad con que es posible diseñar y transformar el cuerpo, no sólo modificando sus hábitos o su presentación externa, sino también manipulando sus ritmos fisiológicos o sus determinaciones físicas, ha producido un nuevo impacto sobre las representaciones del cuerpo discreto. Su insuficiencia para hacer frente a la manipulación genética o cibernética señala el desmoronamiento de la imagen milenaria del cuerpo como "templo" o "fortaleza" y el ascenso de representaciones que lo presentan indefenso, frágil, permeable, penetrable". (Rodrigo Alonso, www.arteuna.com )
El cuerpo abierto, tan difícil de aprehender en sus contornos, es un cuerpo plenamente modificable, accesible a la intervención. Puedo cambiar el color de mi pelo, el tamaño de mis senos o la forma de mi nariz. Puedo eliminar arrugas en un intento de engañar al tiempo. Puedo incluso elegir el sexo de mis hijos. Nunca las "tecnologías del yo" de las que hablaba Foucault[4] se materializaron en tal abanico de posibilidades y nunca a la vez estuvo tan oculta su relación con las tecnologías de poder, ya que el reino de libertad que pregonan estos cuerpos a la carta es en muchos sentidos pura falacia.
· La falsa libertad de los cuerpos a medida: Parece que los avances científicos, médicos, cosméticos y tecnológicos nos han proporcionado por fin la oportunidad de ser quienes realmente queremos a través de nuestro cuerpo. Sin embargo, dos cuestiones ponen en tela de juicio este mito pretendidamente libertario. En primer lugar, la posibilidad de moldear un cuerpo a medida está lejos de ser algo al alcance de todos por razones de mera desigualdad económica y social. La cosmética, la moda o la cirugía suponen un gasto que no pueden permitirse todos los bolsillos y aunque el mercado intenta democratizar el consumo en estas áreas ofreciendo sucedáneos, incluso éstos están vedados a amplias capas de la población mundial. Cuando uno está muy cerca de ser no cuerpo debe representársele como un mal chiste lo del cuerpo a la carta. En segundo lugar, resulta cuanto menos inquietante que los instrumentos disponibles para ejercer esa libertad se utilicen de forma abrumadora para construir cuerpos que siguen los cánones estéticos predominantes. Hace algunos años, un buen porcentaje de los hombres que acudían al cirujano plástico pedían el trasero de Antonio Banderas; hoy, muchas chicas estarían dispuestas a todo para conseguir los labios de Angelina Jolie, la cinematográfica Lara Croft. Nos vestimos y cortamos el pelo buscando definir nuestra personalidad pero sin alejarnos un ápice de los consejos de las revistas y pasarelas de moda. Incluso en los espacios más subversivos y menos atados a lo físico como los juegos en red o los chats de Internet casi nadie elige ser bajito, gordo o feo. Como señala Elizabeth Reid en el artículo "Identity and the Cyborg Body" (1994), el ciberespacio[5] no libera a los navegantes de las ataduras del mito de la belleza; más bien les ayuda a redefinirse dentro de él. En definitiva, salvo algunas tendencias artísticas encuadradas dentro del body art que aprovechan las potencialidades del cuerpo autoconstruido para reflexionar sobre esta nueva corporeidad poniendo de manifiesto su lado oscuro, la mayor parte de los mortales oscilamos entre la dócil integración, el escapismo o la transgresión virtual, consolándonos con ser amantes fogosos o fuertes guerreros que ejercen su poderío dentro de la red.
· El cuerpo inacabado: El estatus de sistema abierto y el incremento de las posibilidades de intervención han hecho del cuerpo un proyecto sin final y nos han embarcado en un constante proceso de mejora y replanteamiento. Siempre se puede ser más delgado, más atractivo, más fuerte. Debajo de este anhelo de superación, que en casos como la anorexia degenera en tendencia autodestructiva, late una permanente insatisfacción que es alimentada por el mercado a través de la publicidad para seguir manteniendo la dinámica del consumo (Featherstone 1991). Cada nuevo producto que sale a la venta necesita crear de forma previa en nosotros la amarga conciencia de una imperfección (arruga, papada, ojera, michelín) que puede dejar de ser tal adquiriéndolo. Pero en el corazón de esta desenfrenada búsqueda hay algo más que conecta con una de nuestras más antiguas y profundas aspiraciones: la eternidad.
· El cuerpo resacralizado/desacralizado: Desaparecidas el alma y la creencia en la vida futura, el cuerpo surge como nuevo proyecto de salvación y trascendencia. Nuestra ansia de inmortalidad se canaliza en el aquí intentando transformar la vida en un estado de juventud permanente o detenerla hasta que pueda regenerarse con técnicas como la criogenización. El ejercicio, la dieta, la moda o la cirugía vienen así a sustituir al elixir de la eterna juventud o al seductor y peligroso pacto con el diablo de Dorian Gray. Los cuerpos del siglo XXI, sometidos a lo que Featherstone y Hepworth (1991) denominan un proceso de “desdiferenciación y desinstitucionalización del curso de la vida”, alejan de sí la imagen de la vejez como algo física y moralmente reprobable, extendiendo prácticas corporales y sociales propias de los jóvenes a todas las edades. En otras ocasiones, la indagación se traslada al ciberespacio donde ciborgs, dobles virtuales o avatares nacen como una promesa de pervivencia, como una "versión tecnohermética de la resurrección de la carne" (Alonso y Arzoz 2002).
Como reverso de este proceso se incrementan también las tendencias desacralizadoras que reducen el cuerpo a grosera charcutería en el gore o las snuff movies, que desvelan hasta el último de sus rincones y secretos en la pornografía, que hacen de él un mero soporte para la exhibición de la moda (Saulquin 2001) o que lo convierten en mercancía.
· El cuerpo mercantilizado: En una sociedad de mercado, el cuerpo no sólo es un recurso que se pone al servicio de la venta de los más variopintos productos[6]; él mismo ha devenido mercancía. Consumimos cuerpos en el cine, los anuncios y las retransmisiones deportivas. Sabemos que en él reside nuestro valor de cambio y consumimos moda, maquillajes o dietas para aumentar ese valor. Y lo curioso es que lo hacemos para convertirlo a su vez en un objeto para consumir. Por otra parte, como todas las mercancías, el cuerpo del nuevo capitalismo es un cuerpo seriado, un patrón producido y reproducido hasta la saciedad prácticamente sin alteraciones con la inestimable ayuda de la cosmética, la medicina, la ropa, la ingeniería genética y los medios.
IV.- CUERPOS MEDIADOS, CUERPOS MEDIÁTICOS
Hasta el momento he intentado articular un esbozo general del cuerpo postmoderno, un cuerpo que, como ya he señalado, los medios de comunicación contribuyen a solidificar y difundir como canon social. Sin embargo, en un mundo en el que cada vez más parcelas de la realidad son percibidas y experimentadas como fenómenos puramente mediáticos, las propias características estructurales de los medios dejan su impronta en nuestras concepciones corporales. Así, noticias, reality shows, publicidad, concursos, cine, revistas de salud y de moda, videojuegos y demás universos virtuales nos muestran estas otras facetas de la nueva corporeidad:
· Del cuerpo plenamente accesible al cuerpo descorporeizado: En su análisis sobre el discurso televisivo como fenómeno plenamente postmoderno, Jesús González Requena (1992) señala que el triunfo del modelo espectacular de la "escena fantasma" ha situado al espectador en una posición privilegiada en cierto modo cercana al narrador omnisciente de la literatura decimonónica[7]. El uso de varias cámaras, la grúa, el zoom o los planos detalle nos aseguran plena accesibilidad a todas las perspectivas y a los rincones más pequeños de los cuerpos que contemplamos. Gracias al desarrollo de las nanotecnologías podemos incluso navegar por el interior de faringes, úteros o intestinos. El cuerpo mediático se despoja así del último velo y lo hace para enfrentarnos a su más íntimo secreto: la ausencia de corporeidad. Los “cuerpos Sanex” no huelen; los “cuerpos Danone” son intocables. Como ellos, el resto de los cuerpos mediáticos nos escamotean lo esencial de la experiencia corporal, eso que nos hace necesitar de los cinco sentidos para aprehenderla y disfrutarla: el peso, los olores, los fluidos, la temperatura o los surcos de la edad que hacemos nuestros al deslizar la mano por la cara de un ser querido:
"...la asombrosa capacidad de la televisión para colmar la mirada del espectador tiene por contrapartida la descorporeización del espectáculo y, por tanto, descansa en una estructural sobresignificación de esa carencia esencial que anida en la relación espectacular.
El cuerpo, pues, se evapora, la mirada sólo encuentra unas huellas luminosas del cuerpo que desea y que sin embargo ha sido escamoteado. El instante del suceso irrepetible en que la hazaña de un cuerpo se encontrara con una mirada carece ya de sentido". (González Requena 1992, pág. 80)
No obstante, como sigue argumentando González Requena, la carnalidad negada reivindica su lugar en el universo de los medios irrumpiendo en ellos a través de lo siniestro. Fenómenos ya mencionados como el cine gore o el snuff, los programas de operaciones y autopsias en directo, los desfiles de freaks que pueblan nuestras sobremesas o la violencia real que nos llega de la mano de los informativos son la contrapartida de la evanescencia del cuerpo mediático oficial, poniendo de manifiesto ...
"Un universo desimbolizado, imaginario, especular, que tiende a resquebrajarse y a hacer emerger lo que tendía a tapar: lo real siniestro, lo real ausente de toda estructuración simbólica y toda configuración imaginaria- como agujero negro que rechaza todo sentido y todo deseo. (González Requena 1992, pág. 148)
· Fragmentos de corporalidad: Las modernas técnicas narrativas audiovisuales, utilizadas para potenciar la visibilidad, la cercanía y la creación de un efecto de simultaneidad nos someten a una visión fragmentada en la que el efecto estético se experimenta en muchas ocasiones unido a una extraña sensación de desasosiego ante la presentida inhumanidad de esa marea de cuerpos sin rostro y rostros sin cuerpo que pueblan los videoclips y los anuncios publicitarios. La inquietante boca del spot "¿Hablas Micra?", rodado por David Lynch para Nissan, puede ser un buen ejemplo. Pero no es el único. Sospechamos que las espectaculares piernas que luce la estrella de turno en el primer plano de la escena de cama no son suyas sino de una modelo que jamás saltará a la fama y que por supuesto no figurará en los títulos de crédito. Nos referimos a los presentadores de los informativos con el significativo nombre de "bustos parlantes". Nos enfrentamos a diario con el horror de los despojos resultado de atentados, asesinatos, hambrunas o guerras. En este proceso imparable, llega un momento en que los fragmentos, lejos de ayudarnos a intuir el cuerpo al que pertenecen, terminan convirtiéndose en objetos inertes, a veces terribles y a veces bellos. Dejan de ser persona porque también dejan de ser cuerpos. Una incapacidad para percibir el todo que cuadra bien con una época que ha renunciado hace tiempo a la complejidad y a las explicaciones globales.
· A la negación por el camino de la hipérbole: Al igual que la fragmentación, la exageración forma parte de los mecanismos constructivos de los cuerpos mediáticos. Las pantallas y las páginas de las revistas están plagadas de pechos imposibles y músculos inalcanzables, aunque también de figuras eternamente infantiles, sin curvas y sin un átomo de grasa. Exceso en la delgadez y exceso en la exuberancia. Y es que aunque Kate Moss y Pamela Anderson den vida a dos estereotipos femeninos diametralmente opuestos, ambas imágenes forman parte de un continuo que, hiperbolizando uno u otro extremo, acaban negando la existencia de los cuerpos reales, mayoritariamente asentados en la imperfecta medianía.
· El cuerpo sin historia: Los determinantes históricos y los espacio-temporales no suelen estar muy presentes en los retratos corporales mediáticos. Por lo que respecta a tiempo y espacio, a veces se trata de simple ausencia (los cuerpos solitarios o en entornos oníricos en los anuncios de perfume). En otros casos estos cuerpos habitan un universo imaginario creado ex profeso como protección frente a los embates de la realidad (bastantes de los mundos virtuales). Por otra parte, la negación del tiempo ata la corporalidad transmitida por los medios a un estadio de eterna juventud donde la edad sólo irrumpe como símbolo de la decadencia o como retrato optimizado destinado a complacer a una nueva generación de consumidores mayores que lo último que quieren oír es que comienzan a hacerse viejos. Otras características inherentes a los cuerpos en su dimensión socio-histórica, tales como su pertenencia a un grupo social o su procedencia geográfica, son en general irrelevantes en los entornos mediáticos, que presuponen un mundo urbano y de clase media, a medida de un espectador, lector u oyente estándar que tampoco existen. En cuanto al factor etnia, hace su aparición ligado a estereotipos corporales como “víctima” (las prostitutas que aparecen asesinadas en las series, los cuerpos ahogados que arriban a nuestras costas), “héroe deportivo” u “objeto de deseo”. Las imágenes de los cuerpos multirraciales de las primeras y últimas campañas de Benetton distan mucho de ser lo común en los medios de nuestro país, todavía escasamente preparado para asumir su propia realidad multicultural.
· Vuelve el hombre: Frente a la ausencia de historicidad destaca la omnipresencia del factor género. Los cuerpos mediáticos, sobre todo en su dimensión de objetos, han sido durante mucho tiempo cuerpos femeninos y, a pesar de los avances sociales en este campo, todavía queda un largo camino por recorrer para que las nuevas construcciones de género se traduzcan en nuevas imágenes corporales. La zafiedad de spots como el de MG-Rover, donde un par de jóvenes conductores levantan la falda a unas muchachas para descubrir un interior tan espectacular e inesperado como el de su vehículo, es sólo una pequeña muestra. En el otro lado de la balanza, el hombre ha comenzado a hacer acto de presencia en espacios tradicionalmente reservados a la corporeidad femenina. Cuerpos masculinos a gusto consigo mismos como el del modelo australiano Ian Lawless en la campaña de la fragancia Lacoste Pour Homme, que hablan a un nuevo hombre hedonista, con capacidad adquisitiva y preocupado por su imagen[8]. Jóvenes lánguidos a lo Calvin Klein o duros tipo Colin Farrell que llenan las páginas de las revistas de adolescentes o de las ya no tan jóvenes lectoras de Glamour y Cosmopolitan. La fotografía que Tom Ford realizó al vicecampeón del mundo de aikido Samuel Dekeber para el lanzamiento del perfume M7 de Yves Saint Laurent, que parece pensada directamente para la revista Zero. ¿Democracia de los cuerpos mediáticos, surgimiento de una nueva masculinidad o tal vez sólo consolidación de mujeres y homosexuales como nuevos grupos de consumo?
· El cuerpo trascendido: Sin duda, uno de los lugares más comunes cuando se habla del ciberespacio es el de la desaparición del cuerpo o bien el de su liberación de las limitaciones de tiempo, espacio y carnalidad. Con respecto al tema de la libertad ya he expresado mis dudas sobre que ésta sea tan absoluta como suele creerse, aunque es evidente que Internet y el resto de las nuevas tecnologías digitales suponen un ensanchamiento de las posibilidades de comunicación por encima de distancias y un escenario de experimentación de la identidad, especialmente en el terreno del género. Cuando me tropiezo en la red con alguien que dice ser Mr. Spock y tener las orejas puntiagudas no se me ocurre pensar que sea un vulcaniano, pero si dice llamarse Xena y ser una princesa guerrera no pondré la mano en el fuego porque su verdadero nombre no sea Paco. Ahora bien, sobre lo que no habrá casi dudas es sobre la edad y adscripción socioeconómica del navegante. En general será blanco[9], joven y perteneciente al sector acomodado de algún país del primer mundo.
En cuanto a la desaparición nada más apartado de la realidad. Internet está lleno de cuerpos que interactúan -en una modalidad que Joan Mayans (2002) denomina "tecnopresencia" frente a la copresencia goffmaniana- y de descripciones corporales. Que las identidades sean construidas y ficticias no quiere decir que sean acorpóreas ni anónimas. Basta con entrar en un chat para darse cuenta de hasta qué punto el cuerpo sigue presente en la red. Dado que no existe la posibilidad de verse, la descripción del yo-personaje (se ajuste o no al cuerpo que teclea) suele ocupar una parte importante de los intercambios. Por otro lado, emoticonos, onomatopeyas y emotes son recursos que los internautas utilizan para transmitir la parte no verbal que el cuerpo actualiza en la comunicación cara a cara (llanto, risa, emoción, acercamiento, alejamiento, roces, etc.)[10]
Pero éstos no son los únicos cuerpos que pueblan el ciberespacio. En La nueva ciudad de Dios, Iñaki Arzoz y Andoni Alonso señalan que el cuerpo es uno de los mitos más fuertes de un digitalismo que ellos consideran último estadio de la larga tradición tecnohermética. Para estos autores, el cibercuerpo no es otra cosa que una nueva “encarnación” del cuerpo astral, un pariente lejano de los viajes chamánicos, las visiones místicas, los vuelos de las brujas, la Divina Comedia o los sueños como género literario. Al lado de este doble digital nos ofrecen una lista de otros habitantes corporales del mundo de las redes entre los que mencionan a los personajes de los juegos de rol, la imagen digitalizada de la webcam, los protagonistas de la narrativa ciberpunk, los avatares (como Lara Croft), los knowbots (asistentes informáticos, algo así como ángeles de la guarda que guían los viajes a través de la red) o los agentes (programas que simulan ser personajes e intervienen en chats, por ejemplo, y que se han hecho famosos para el gran público gracias al agente Smith de Matrix).
Aunque tal vez el mito corporal más poderoso de Internet es el del propio cuerpo que se sienta frente al ordenador convertido en ciborg[11], en un híbrido donde se mezclan humanidad y vida artificial y que despierta en nosotros la misma mezcla de atracción y temor que los fantasmas de sus ancestros, los autómatas de E.T.A. Hoffmann, el Golem de Gustav Meyrink, el Frankenstein de Mary Shelley, los robots de Isaac Asimov o los androides de Philip K. Dick.
En un plano más cotidiano, Internet y la televisión están condicionando nuestros hábitos corporales, en especial los de las generaciones más jóvenes. Las excesivas horas que pasamos sentados delante de la pantalla acarrean a la larga problemas de visión, de columna y de sobrepeso. Junto a estos problemas meramente físicos destaca Roberto Balaguer el surgimiento de una serie de patologías psicosomáticas que reflejan "una vivencia de reducción del cuerpo a una categoría limitada, en un mundo atravesado por la ausencia de fronteras y límites" y para las que propone el término "hipocuerpo":
"Hipocuerpo es la vivencia de la pequeñez, de limitación del cuerpo, que es vivido como una herida narcisista frente a las nuevas dimensiones socioculturales del cuerpo, representadas por el hipercuerpo" (Balaguer Prestes, R.: Textos de la cibersociedad, nº 2. http://cibersociedad.rediris.es/textos )
A la vista de esta situación cabe preguntarse si el contrapunto de la hipertrofia del cuerpo mediático no está siendo la degradación del cuerpo real, creando una paradoja en la que cuanto más tiempo dedica el segundo a intentar emular al primero más lejos está de conseguirlo. Las redes nos sitúan en un panorama un tanto diferente, ya que el doble virtual nace precisamente como identidad paralela que trasciende las limitaciones del cuerpo físico, sin necesidad ni deseo de que haya un puente entre ambos. De hecho, Alonso y Arzoz se preguntan si detrás de este proceso no hay una vuelta a la consideración del cuerpo como cárcel y hablan de los digitalistas como "los nuevos ascetas que esperan liberarse de su cuerpo para ir al encuentro de la divinidad" (2002, pág. 160). Personalmente pienso que esa definición sólo se ajusta a los primeros internautas visionarios y a una minoría de adeptos al credo digital popularizado en su versión utópica por pensadores como Nicholas Negroponte y en su versión distópica por la literatura, el cómic y el cine ciberpunk. En general, da la impresión de que la experiencia mediática y de las redes a nivel cotidiano y mayoritario está mucho más marcada por la inconsciencia, la indolencia y el afán de entretenimiento.
De una u otra manera, lo cierto es que el reinado de lo corporal mediático nos está conduciendo a la progresiva reducción del protagonismo de los cuerpos individuales en los campos de la comunicación y la experiencia. La imposibilidad de alcanzar un parangón con el modelo genera un estado de permanente frustración del que pretendemos escapar mediante un consumo desbocado. Las identidades virtuales superan a menudo el terreno del simple juego y acaban escindiéndose del universo real. La interacción cara a cara, tal vez el principal lugar donde nos actualizamos y construimos como cuerpo, está siendo sustituida por una casi-interacción (Thompson 1998)[12] pasiva, un monólogo en el que dejamos que hablen con y por nosotros otros que ni siquiera son tales. Es indudable que nuestra corporalidad ha cambiado y en muchos sentidos lo ha hecho de forma positiva, pero estamos tan enfrascados en amoldarla a cánones ajenos que corremos el peligro de renunciar a su esencia, ésa que surge de nosotros mismos y que se manifiesta de forma privilegiada en el encuentro. Esa que, en raras e inesperadas ocasiones, descubrimos como plenitud en el misterio del cuerpo hecho palabra.
Cuerpo, lo oculto,
el encubierto, fondo
de la germinación,
la luz,
delgados hilos
líquidos,
médulas,
estambres con que el cuerpo
alrededor de sí sostiene
el aire, bóveda,
pájaro tenue, terminal, tejido
de luz corpórea al cabo
el despertar.
(José Ángel Valente, El fulgor 1983-84)
BIBLIOGRAFÍA
- Alonso, A. y Arzoz, I.: La nueva ciudad de Dios. Madrid, Siruela 2002.
- Alonso, R.: "Nuevos mapas para el cuerpo". www.arteuna.com/CRITICA.
- Balaguer Prestes. R.: "El hipocuerpo, una vivencia actual que la virtualidad no puede eludir". Revista Textos de la cibersociedad, nº 2. http://cibersociedad.rediris.es/textos
- Barthes, R.: El sistema de la moda y otros escritos. Barcelona, Paidós Comunicación 2003.
- Bernárdez, A.: "Cuerpos imaginarios: ¿exhibición o encubrimiento de las mujeres en la publicidad? CIC Digital 6. www.ucm.es/info/per3/cic
- Biocca, F.: "The Cyborg´s Dilemma: Progressive Embodiment in Virtual Environments". www.ascuc.org/scmc/vol3/issue2/biocca2.html
- Blas Brunel, S.: "El cuerpo del televisor", en La Balsa de la Medusa 47, 1998 (pp. 67-87).
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- Entwistle, J.: El cuerpo y la moda. Una visión sociológica. Barcelona, Paidós Contextos 2002.
- Featherstone, M. Hepworth, M. y Turner, S. B.: The Body. Social Process and Cultural Theory. London, SAGE Publications 1991.
- Featherstone, M.: "The Body in the Consumer Culture", en Featherstone, M. Hepworth, M. y Turner, S. B.: The Body. Social Process and Cultural Theory. London, SAGE Publications 1991 (pp. 170-196).
- Featherstone, M. y Hepworth M.: "The Mask of the Ageing and the Postmodern Life Course", en Featherstone, M. Hepworth, M. y Turner, S. B.: The Body. Social Process and Cultural Theory. London, SAGE Publications 1991 (pp. 371-389).
- Foucault, M.: Tecnologías del yo. Barcelona, Paidós 1990.
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- Goffman, E.: La presentación de la persona en la vida cotidiana. Buenos Aires, Amorrortu 1987.
- González Requena, J.: El discurso televisivo: espectáculo de la postmodernidad. Madrid, Cátedra 1992.
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- Lyon, D.: Jesús en Disneylandia, La religión en la postmodernidad. Madrid, Cátedra 2000.
- Mardones, J.M.: Para comprender las nuevas formas de religión. Estella, Ed. Verbo Divino 1994.
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- Reid, E.: "Identity and the Cyborg Body". www.rochester.edu/college/FS/publications/ReidIdentity.html.
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- Sennett, R.: Carne y piedra. El cuerpo y la ciudad en la civilización occidental. Madrid, Alianza Editorial 2002.
- Sterling, B. (ed.): Mirroshades. Una antología ciberpunk. Madrid, Siruela 1998.
- Thompson, J.B.: Los media y la modernidad. Una teoría de los medios de comunicación. Barcelona, Paidós 1998.
- Turner, S., B.: El cuerpo y la sociedad. Exploraciones en teoría social. México, Fondo de Cultura Económica 1989.
- Turner S., B.: "The Discourse of Diet". Featherstone, M. Hepworth, M. y Turner, S. B.: The Body. Social Process and Cultural Theory. London, SAGE Publications 1991. (157-170)
1. Valgan como acercamiento preliminar a estos estudios las obras de Turner (1989) y Featherstone, Hepworth y Turner (1991) citadas en las bibliografía que acompaña a este trabajo, así como el encuadre que Joanne Entwistle (2002)ofrece en el primer capítulo de su obraEl cuerpo y la moda. Un estudio sociológico.
2. Y de crisis de este concepto para explicar adecuadamente lo que está ocurriendo en las sociedades modernas (Mardones 1994, Lyon 2000).
3. De hecho, la relación va más allá para algunos teóricos de la cibernética, la teoría de la información o la teoría general de los sistemas, que han hecho del ordenador el paradigma de funcionamiento de los organismos vivientes, concibiéndolos como sistemas de adquisición, procesamiento y almacenaje de información.
4. En la obra del mismo título (Barcelona, Paidós 1990) Foucault define las "Tecnologías del yo" como aquellas que : "... permiten a los individuos efectuar, por cuenta propia o con la ayuda de otros, cierto número de operaciones sobre su cuerpo y alma, pensamientos, conducta, o cualquier forma de ser, obteniendo así una transformación de sí mismos con el fin de alcanzar cierto estado de felicidad, pureza, sabiduría o inmortalidad" (pág. 48). Junto a ellas habla de tecnologías de producción, tecnologías de sistemas de signos y tecnologías de poder, "que determinan la conducta de los individuos, los someten a cierto tipo de fines o dominación y consisten en una objetivación del yo". El contacto entre estas últimas y las tecnologías del yo es denominado por Foucault "gobernabilidad".
5.Aunque la autora centra su reflexión en los MUDs o juegos de rol en red, esta afirmación es trasladable a todos los procesos de construcción de cibercuerpos y de ciberidentidades.
6. Siguiendo a Óscar Traversa, Asunción Bernárdez (www.ucm.es/info/per3/cic) señala que precisamente este carácter del cuerpo como signo libre, válido para anunciar cualquier cosa, ha terminado haciendo de él un signo vacío. La sobresignificación le ha llevado a despojarse de todo significado.
7. En este modelo de espectáculo, que ha fagocitado los tres anteriores descritos por González Requena (carnavalesco, circense y escena a la italiana), se produce un reinado absoluto de la configuración concéntrica. La posición de la cámara prefigura el lugar virtual que adoptará el espectador, permitiéndole el acceso a todos los ángulos de visión.
8.En el portal de noticias de Yahoo del 11 de marzo de 2003 se recogía una nota sobre la presentación pública de esta campaña, con una argumentación en la línea de lo que estoy exponiendo:
“El hombre Lacoste Pour Homme tiene una capacidad innata para destacar sin arrogancia, siempre buscando la colaboración en lugar de la competitividad. Además, tiene un gran encanto personal y confianza en sí mismo, lo que le hace encarar la vida con un estilo único, el "estilo en la piel". El hombre actual, con gran sensibilidad hacia los detalles, redefine su estilo con un toque personal que consigue un "look moderno" y elegante”.
9. O blanca, joven y acomodada. Según los datos ofrecidos por Nielsen//NetRatings (Interactive, año 4, nº 38, pág. 25) el porcentaje de mujeres internautas ha superado levemente al del hombres en Estados Unidos durante el último año (51%) mientras que en Europa ha alcanzado el 42%. Los responsables del estudio prevén una situación de equilibrio para el año 2010. No obstante, siguen señalando, la imagen actual de la Red continúa siendo la de un medio dirigido esencialmente a hombres.
10. Mayans define el emote como el uso de una tercera persona narrativa que sirve para expresar "acciones, actos y actividades físicas que serían visibles de haber un cuerpo frente al usuario” (2002, pág. 53) y lo incluye dentro de lo que Howard Reinghold llama "disembodied body language". Asimismo señala que este tipo de recursos no suplen a la comunicación no verbal sino que la dramatizan.
11. Frank Bicoca (www.ascuc.org/scmc/vol3/issue2/biocca2.html) señala que el desarrollo actual de los modernas tecnologías de lo virtual se caracteriza por una progresiva "encarnación", que consiste en la inmersión creciente de los canales sensomotores en la interfaz de los ordenadores a través de un acoplamiento del cuerpo a los sensores y expositores de la interfaz. A esta relación se refiere con el término de “compromiso sensorial”, un compromiso que puede medirse atendiendo a las dimensiones siguientes:
· Número de canales sensoriales comprometidos con el entorno virtual (en principio, olfato, gusto y casi tacto están fuera de nuestra experiencia en la red pero, poco a poco, los sentidos van entrando en los universos virtuales).
· Grado de fidelidad sensorial (resolución y color, por ejemplo, se acercan cada vez más a nuestra visión real en el canal virtual).
· Incremento de la saturación de los canales sensoriales comprometidos con el entorno virtual y supresión de los no comprometidos (un ejemplo sencillo lo tenemos en el cine, donde la oscuridad y el Dolby Surround exacerban vista y oído y anulando los demás sentidos).
· Compromiso motor (movimiento y actividad corporal forman cada vez más parte de la interfaz, mediante herramientas que van desde el ratón hasta los videojuegos que mapean elcuerpo).
· Número de canales motores comprometidos en el entorno virtual (sistemas que reproducen movimientos, altavoces, etc.).
· Resolución de los sensores corporales (cada vez pueden reproducirse más matices y detalles de labios, ojos, etc.).
· Coordinación sensomotora: el grado en que los cambios en la posición del cuerpo se corresponden con cambios en la interfaz (realidad virtual).
12. En Los media y la modernidad, J. B. Thompson hace referencia a tres tipos básicos de interacción: interacción cara a cara, interacción mediática (correspondencia, teléfono, correo electrónico, etc.) y casi-interacción mediática (el modelo de los medios de comunicación). A diferencia de los dos primeros tipos, la casi-interacción mediática se dirige a un amplio abanico de receptores potenciales (no es interpersonal), estrecha el radio de acción de las señales simbólicas (generalmente asociadas al cuerpo, kinésicas, proxémicas, etc.) y es monológica, no existe reciprocidad. En realidad, yo diría que sí que existe participación del receptor (en contextos separados de tiempo y espacio y profundamente asimétrica); lo que no existe es diálogo.
Tomado de Tonos, Revista electrònica de estudios filològicos, nùmero VII, junio de 2004. en www.um.es/tonodigital.com
Olvidar las intenciones

El olvido de las intenciones es la tonterìa màs frecuente que se comete. Mientras caminamos olvidamos hacia donde vamos y jamàs llegamos.
Signo de la moralidad.- La Moralidad va a desaparecer al disminuir la opresiòn de los espìritus. Pero esto no quiere decir que virtudes como la justicia, la moderaciòn, la tranquilidad de alma vayan a desaparecer tambièn. Por el contrario seràn vigentes por su utilidad.
Niesztche.
El viajero y su sombra
Libre albedrìo

Los partidarios de la doctrina del libre albedrìo no tienen derecho a castigar porque cada cual es libre de escoger el camino o las razones (malas o buenas) que se le antojen. Si un hombre comete un crimen està en su derecho de escoger las malas razones que obrò sin motivo y sin intenciòn.
Niesztche.
El viajero y su sombra
Promesa solemne

Prometo no leer nunca màs a autores en los que se trasluzca la intenciòn de querer hacer un libro; en adelante, sòlo leerè a aquellos cuyas ideas llegaron impensadamente a formar un libro.
Niesztche.
El viajero y su sombra
El estilo grande
El estilo grande nace cuando la belleza triunfa de lo monstruoso.
Niesztche.
El viajero y su sombra
Los prisioneros
Una mañana los prisioneros salieron al patio a trabajar: el guardiàn estaba ausente. Unos se entregaron inmediatamente al trabajo como, era su costumbre , pero otros permanecieron sin hacer nada, lanzando en torno miradas provocativas . Entonces uno saliò de las filas y dijo en voz alta:"Trabajad tanto como queràis o no hagàis nada; es completamente indiferente. Vuestras secretas maquinaciones han sido todas descubiertas y el guardiàn de la prisiòn os ha sorprendido y va pronto a pronunciar sobre vuestras cabezas su juicio terrible. Como sabèis, es duro y rencoroso. Pero estad atentos a lo que voy a deciros: hasta hoy no me habiàis conocido aùn; yo no soy el que creèis. Soy hijo del guradiàn de esta prisiòn y puedo conseguirlo todo de èl. Puedo salvaros y quiero salvaros. Pero debo advertiros que sòlo salvarè a aquellos de vosotros que crean que soy el hijo del guardiàn de la prisiòn. Los que no me crean que recogan el fruto de su incredulidad". "¡Bien!- dijo despuès de un momento de silencio uno de los prisioneros màs maduros-; ¿què importancia tiene para tì que te creamos o no? ¡Si eres verdaderamente el hijo y puedes hacer lo que dices, intercede en nuestro favor y haràs de veras una buena obra! ¡Pero guàrdate esas tonterìas de fe y de incredulidad!" "¡No quiero creerte!- interrumpiò un joven-. Todo esto son chifladuras! Apuesto a que dentro de ocho dìas estaremos aùn aquì, en la misma situaciòn que hoy, y que el guardiàn no sabe nada ". "Y dado el caso de que sea verdad lo que dices, no sabe nada ya- exclamò el ùltimo de los prisioneros, que acababa de descender al patio-: nuestro guardiàn ha muerto de repente". "¡Bravo!- exclamaron a la vez casi todos los prisioneros-. ¡Bravo! ¡Eh, señor hijo! ¿Y la herencia? ¿somos quizà ahora prisioneros tuyos?" "Ya os lo he dicho- respondiò dulcemente el burlado-; darè libertad al que tenga fe en mì, y lo afirmo con tanta convicciòn como que mi padre es aùn vivo" Y los prisioneros ya no rieron y alzaron las espaldas y le dejaron en el patio.
Federico Niesztche.
El viajero y su sombra
El loco
Como estaban presentes muchos que no creìan en Dios, sus gritos provocaron risas:
-¿Se te ha perdido?-decìa uno.
-¿Se te ha extraviado como un niño? -preguntaba otro.
-¿Se te ha escondiddo? ¿Tiene miedo de nosotros? ¿Se ha ido de viaje? ¿Ha emigrado?- asì se gritabam los unos a los otros.
El loco saltò en medio de todos y los atravesò con la mirada:
-¿Dònde està Dios? Yo se los voy a decir. ¡Nosotros lo hemos matado, ustedes y yo! ¡todos nosotros somos sus asesinos! Pero, ¿Còmo pudimos hacerlo? ¿còmo pudimos bebernos el mar de un solo trago? ¿quièn nos dio la esponja para borrar el horizonte? ¿què hacìamos al desprender la Tierra de su Sol?
¿hacia a donde se mueve ahora? ¿lejos de todos los soles? ¿caemos sin cesar? ¿hacia adelante, hacia atràs, de lado, erramos en todas direcciones? ¿Hay todavìa un arriba y un abajo? ¿flotamos en una nada infinita? ¿nos persigue el vacìo con su aliento? ¿no ven de continuo acercarse la noche, siempre la noche? ¿No hay que encender las linternas en pleno dìa? ¿no oyen el rumor de los sepultureros qye entierran a Dios? ¿no percibimos aùn nada de la descomposiciòn divina? ¡Porque los dioses tambièn se descomponen! ¡Dios ha muerto! ¡Dios permanece muerto! ¡Y nosotros lo hemos asesinado!
Friedrich Nietzsche.
La muerte de Dios.
Universidad Nacional Autònoma de Mèxico
2003, paginas 23 y 24.
Lo light.
Bebidas light, cigarrillos light, programación televisiva light, moda light, dietéticos light. He aquí uno de los mayores imaginarios postmodernos. Nuevo sensorium generacional.
Atravesados por un analfabetismo cultural, nuestros jóvenes poseen un esquema deseante muy "ligero"(1), con altos porcentajes de consumo, lo que lleva a la banalización del gusto y de los discursos cotidianos. Discursos que se sitúan hoy por hoy en un ambiente de llenura informática contra el conocimiento, la reflexión, la interpretación y el desciframiento. Es decir, de los paradigmas de concentración, preocupación, contracción se ha pasado a los de relajación, distracción, disipación. La figura del pensador de Rodin ha sido trocada por la de Homero Simpson. Información banal versus pensamiento ilustrado; alfabetización funcional versus alfabetización crítico-creativa.
Con la quiebra de los proyectos modernos se ha elevado en los últimos años el nivel de incredibilidad en la razón y en sus conceptos de progreso, desarrollo, emancipación, libertad, futuro. El apego por estas teleologías se ha debilitado. El desencanto, la pérdida de sentidos, se abren a puertas del siglo XXI. De las vanguardistas y aventureras utopías sobre el equitativo reparto de la riqueza y la abolición de las clases sociales, sólo quedan fragmentos no identificables; a la modernización instrumental científica y tecnológica se le observa con horror por sus impactos en todos los ámbitos naturales y sociales. El lenguaje ha hecho crisis, se han desarticulado sus signos. Ya no nombra al Ser, ni lo funda, sólo sirve de utensilio comunicador, un simple medio. Hedonismos, sensualismos espectaculares van armando el mapa de una época donde prima el "imperio de lo efímero". La pérdida de los sentidos modernos ha hecho que - ante la falta de una plataforma conceptual y espiritual para el naufragio - se hayan globalizado instituciones dadoras de mentalidades neoconservadoras: fundamentalismos, terapeutas místicos, psicólogos, lectores de cartas astrales como nuevos chamanes, esoterismos, sectas cristianas, "nueva era", literaturas de autoayuda, todas apoyadas por los medios masivos de comunicación, promotores y transmisores de sentidos, los cuales dan a la gran mayoría soluciones inmediatistas que no curan el vacío pero evitan que se agrave (Cf. Modernismo, pluralismo y crisis de sentido. Berger L. y Luckmann T. Barcelona: Paidós.).
Este pluralismo postindustrial, económico y de mentalidades, conduce a una relativización de los sistemas de valores y aumenta la posibilidad de elección dentro de la multiplicidad de ideales y sistemas teleológicos exhibidos en vitrinas para usar y consumir. Amparado en la economía de mercado y en una supuesta democracia del consumo, el pluralismo de la modernización es un simulacro social donde se cree que todos pueden escoger autónomamente su propia tabla de salvación. En la cultura light esto es lo que más prospera. Se exhiben e imponen la sociedad del espectáculo, la moda, el individualismo, la incapacidad para establecer compromisos con el futuro, el facilismo, el paradigma del atajo, la pasión desmesurada por las nuevas tecnologías de la cibercultura: las realidades virtuales, la internet, la estética del video-clip, lo tecno-imaginativo, el síndrome del programador (zapping); se reivindica el pastiche estético, ese reencauche híbrido y nostálgico por las producciones del pasado; se impulsa la simulación de arrogancia y la salud corporal de pasarela, la falsa erudición ante el juego de cámaras; la poesía fácil, llevadera, superficial, realizada por chicas de la farándula, el compromiso con una ecología frívola y capitalista.....
Por lo tanto, lo light es ante todo llenura. Promueve un mercado de deseos frágiles y múltiples. Cultura polifónica y extravagante, cuya cualidad es la copia y la parodia. El joven consume sin conocer, conoce sin preguntar. De tal manera que se asume el saber como lo difícil y el desconocimiento como lo mejor, actitud que conduce a la trivialización de la lucidez y del pensamiento. La consigna light entonces se anuncia en estos términos: "abajo la superioridad de los inteligentes, viva la dicha de consumir sin tener que pensar" (To munch light. Alberto Saldarriaga Roa). Se legitima la estupidez, la tontería, el ademán ridículo. Se margina y se expulsa hacia la intemperie toda vitalidad reflexiva. La duda y el cuestionamiento se sitúan en un paréntesis denigrante. El que hace su "inventario de asombros" pasa a ser "lo otro" excluido, extravagante, idiota, nerds. De allí que se promueva una cierta lectura inmediatista y ligera que sólo sirve para una racionalidad productivo-instrumental, desligitimando a la lectura lúcido-agónica la cual, según Fernando Cruz Kronfly, ha sido lentamente desplazada por un ingenuo divertimento (2).
Del mismo modo, las producciones modernas levantadas con base en las ideas de monumentalidad estética, caen ante las sensibilidades de lo leve, lo rápido, lo decorativo, lo espontáneo, ignorando el concepto de planeación panorámica de la obra de arte. La cultura, al decir del escritor Oscar Collazos se rebaja a "segmento superficial o en últimas espectacular, incorporada a un más vasto segmento: el de la información o el entretenimiento... donde se construye el edificio del facilismo y la banalidad con el pedestre argumento de que hay que 'darle al público lo que le gusta'..."(3)
Todos estos imaginarios se teleglobalizan magnificando su influencia y se encarnan en las nuevas tribus urbanas, configuradas por el uso de las simbólicas que marcan su identidad o su diferencia. Sin embargo, las tribus citadinas no logran llenar sus abismos con tanto tele-espectáculo a domicilio. Su soledad se enmascara, escondiéndose de sí misma a través de una mentalidad utensiliar y depredadora. Soledad en la masificación. El individuo light "tiende a encerrarse en sí mismo, en su micro-mundo aunque éste se conecte con el cosmos. La televisión que lo fascina, el equipo de sonido que lo aturde, el walkman que lo encierra, el micro computador y el 'nintendo' que casi no dan cabida al 'otro', constituyen la tecnología del ensimismamiento"(4). Sólo le queda el goce inmediatista, el asistir a una plena cartografía del placer sin preocupación del futuro. Los macroproyectos políticos, económicos, culturales y sociales son expulsados interesándole únicamente los proyectos micros, individualistas, útiles para el momento. Devorador de mensajes globales, casi despolitizado, el chico light pasa de la resistencia crítica al hiperconformismo. Espetacularidad, fascinación, éxtasis, manipulación son los órdenes que cumple a cabalidad.
Con estas luminarias, nuestros jóvenes entran a formar parte de las llamadas generaciones X y Y , fáciles maneras de nominar imaginarios juveniles masificados que conducen al deseo a su piedra sacrifical, pues les proponen desear mal, consumir objetos finiseculares, instaurar un vacío indiferente, una pregunta insulsa.
Víctimas y victimarios de la cultura de la modernidad en crisis, multicultural y yuxtapuesta en una América Latina que sigue caminando por una historia forzada a dar bruscos saltos (de una modernidad perisférica y a medias a una postmodernidad impuesta desde arriba) las actuales generaciones han dejado ya el estadio analítico-crítico de la aventura moderna y han penetrado a la fase sintética del relax postmoderno, condición de pérdida y búsqueda en el laberinto epocal.
Carlos Fajado Fajardo, Enero 1999
carfajardo@hotmail.com
Poeta y ensayista colombiano. Profesor universitario. Ha publicado, entre otras obras, "Origen de silencios" (1981) "Serenidad Sitiada" (1990) "Veraneras" (1995) "Atlas de Callejerías" (1997). Varios de sus ensayos han sido publicados nacional e internacionalmente. Ganador de premios, entre los que se cuentan, Premio nacional de poesía Antonio Llanos, Santiago de Cali, 1991; Premio de poesía Jorge Isaacs, 1996 y 1997.
NOTAS
(1) El término inglés Light, según el diccionario de la lengua inglesa, tiene diversos significados : luz, claridad, iluminación, ligero, brillante, lámpara, liviano, frívolo, alegre, de poca monta, inconstante, suelto, sin carga, delicado, sin esfuerzo, casual, variable...
(2) Cf. Cruz Kronfly, Fernándo. "La tierra que atardece". Bogotá: Planeta, 1998.
(3) Oscar Collazos. La cultura de la Diet Coke. En Magazín Dominical. El Espectador, Santafé de Bogotá. ( 9 de noviembre, 1997) p. 8-9.
(4) Edgar Vásquez. Otros valores, otra sociedad, otro individuo. En Revista Universidad del Valle.# 14 (Ag. De 1996) p.88.
Tomado de Revista Casinada en www.usuarios.iponet.es
El absurdo y la vida.
Albert Camus.
El mito de Sísifo.
Sìsifo
No hay màs que un problema filòsofico verdaderamente serio: el suicidio. Juzgar si la vida vale o no la pena vivirla es responder a la pregunta fundamental de la filosofìa. Lo demàs, si el mundo tiene tres dimensiones, si el espìritu tiene nueve o doce categorìas, vienen a continuaciòn. Se trata de juegos; primeramente hay que responder.Lo que se llama una razòn para vivir es, al mismo tiempo, una excelente razòn para morir.
Matarse, en cierto sentido, y como en el melodrama, es confesar. Es confesar que se ha sido superado por la vida o que no se la comprende. Sin embargo no vayamos demasiado lejos en esas analogìas y volvamos a las palabras corrientes. Es solamente confesar que eso "no merece la pena". Vivir, naturalmente, nunca es fàcil. Uno sigue haciendo los gestos que ordena la existencia, por muchas razones, la primera de las cuales es la costumbre. Morir voluntarimente supone que se ha reconocido, aunque sea instintivamente, el caràcter irrisorio de esa costumbre, la ausencia de toda razòn profunda para vivir, el caràcter insensato de esa agitaciòn cotidiana y la inutilidad del sufrimiento.
Albert Camus
El mito de Sìsifo.
Anàlisis de la sonrisa
Es sospechosa la sonrisa que no se adhiere a una persona y que parece venir de otra parte, de otro; viene, efectivamente, de otro, del demente que espera, se prepara y se organiza antes de declararse.
Luz fugitiva emanada por nosotros mismos, nuestra sonrisa dura lo que debe durar, sin prolongarse màs allà de la ocasiòn y del pretexto que la ha suscitado. Como no se demora en nuestro rostro, apenas se le percibe se aplica a una situaciòn dada, se agota en un momento. La otra, la sospechosa, sobrevive al acontecimiento que la hace nacer, se instala, se perpetùa, no sabe còmo desvanecerse. En un primer momento solicita nuestra atenciòn, nos intriga, despuès nos molesta, nos turba y nos obsesiona. Es inùtil que intentemos hacer abstracciòn de ella o rechazarla, pues nos mira y nosotros la miramos. No hay medio de eludirla, de defenderse contra su fuerza de insinuaciòn. La impresiòn de malestar que nos inspiraba se espesa, se profundiza y se transforma en miedo. Pero ella, incapaz de concluirse, se expande como separada e independiente de nuestro interlocutor, sonrisa en sì, sonrisa aterradora, màscara que podrìa cubrir cualquier rostro: el nuestro, por ejemplo.
Emil Cioràn.
Publicado en el Magazìn Dominical de El Universal, Nùmero 487, de Junio 25 de 1995.
Do the evolution
La humanidad NO supone una evoluciòn hacia un tipo mejor, màs fuerte o màs elevado, en la forma como se lo cree hoy en dìa. El "progreso" no es màs que una nociòn moderna, vale decir, una nociòn errònea. El europeo de ahora es muy inferiro al europeo del Renacimiento; la evoluciòn no significa en modo alguno y necesariamente acrecentamiento, elevaciòn, potenciaciòn.En un sentido distinto cuajan constantemente en los màs diversos puntos del globo y en el seno de las màs diversas culturas, casos particulares en los que se manifiesta en efecto un tipo superior: un ser que en comparaciòn con la humanidad en su conjunto viene a ser algo asì como un superhombre. Tales casos excepcionales siempre han sido posibles y acaso lo seràn siempre. Y linajes, pueblos enteros pueden encarnar eventualmente tal golpe de fortuna.
El anticristo.
Frederich Nietzsche.
En alguna parte leì que Ernest Junger hablaba del superhombre en decadencia como un ser que atesora energìa-tanta energìa que consumimos, atòmica, eòlica, lo que se quiera-, que al final lo destruirìa.
Yo pienso que màs que energìa lo que devoramos es informaciòn, nos bombardean constantemente con informaciòn, con nuevas tecnologìas que transforman nuestro cuerpo hasta reducirnos a ese homùnculo pan mediàtico que alguna vez encarnò Marylin Manson en su Omega and the mechanical animals, el Post-human.
