Blogia

estabolsanoesunjuguete

The People That Time Forgot (1977)

The People That Time Forgot (1977):

Serie B en todo el sentido, esta película narra el enésimo viaje cinematográfico al mundo perdido, donde dinosaurios y cavernícolas todavía subsisten, con el ingrediente de situarla más allá del polo, en reminiscencia a esas teorías de la tierra hueca.Tiene todos los ingredientes ya conocidos: una expedición de occidentales que logran sobrevivir, conformada por el científico, el aventurero y la periodista, dinosaurios de cartón piedra y rígidos movimientos y la cavernícola de turno, una sexy prima hermana de Vilma Picapiedra con enorme escote incluido, interpretada por la también cantante Dana Gillespie. 

Como curiosidad, cuenta con la "actuación" de David Prowse, el mismísimo Darth Vader, como el verdugo encargado de inmolar a las doncellas al dios volcán, y que el único parlamento que recita es un grito ahogado cuando es derrotado por Doug McClure, uno de los actores en los que está basado el personaje Troy McClure de Los Simpsons.

También cuenta con la participación de uno de los rostros más reconocidos de la fantasía ochentera, la inglesa Sarah Douglas, a quien ví por primera vez en Superman y Superman II como la malvada Ursa, secuaz del General Zod; luego como la reina Taramis, antagonista de Conan en Conan El Destructor; más tarde interpretando a la hechicera Lyranna en The Beastmaster 2, cayendo por un portal temporal en Los Angeles contemporáneo y haciendole la vida imposible a Dar; y por último, como Sinclair, una sádica oficial del ejército en El regreso de los muertos vivientes 3, empeñada en atronillar carne zombie en armatostes metálicos en la más oscura de las tres películas de muertos vivientes que ví por entonces (sólo años más tarde supe de una cuarta entrega que nunca pasaron en televisión).

Fuera de estas apariciones casi que anecdóticas, la película no da para más que entretenimiento lineal en un cruce antropológico entre King Kong y El Planeta de los Simios.

The Batman

The Batman:

La primera crítica que como fan del Hombre Murcielago le hago a esta serie es el diseño de los personajes, obra del equipo creador de Las aventuras de Jackie Chan, en cabeza de Jeff Matsuda, diseñador de personajes, y el productor y escritor Duane Capizzi, aunque en todas las temporadas participa gente que estuvo en el mismo equipo creativo.

El estilo de Matsuda es el de estilizar la figura, hasta hacerla muy básica y, a medida que avanzan las temporadas, esto juega en contra de la expresividad de los personajes, siendo casi caricaturescos.

Este tipo de animación y de dibujo podía funcionar en una serie como la de Jackie, quizás debido al caracter cómico del personaje, pero no acaba de cuajar en Batman. Aunque en las escenas de acción logran mucho dinamismo y flexibilidad, debemos recordar que uno de los atractivos de Batman es el aura intensa del personaje, que se debe notar incluso cuando no se está moviendo y en esta serie pierde bastante en ese aspecto.

Personajes clásicos como El Pinguino sobreviven al rediseño, no así El Acertijo, el cual no obstante gana al ser presentado como un experto en informática y comunicaciones, ni Gatúbela con esas enormes orejas, y el que lleva la peor parte es el Guasón: en lugar de un payaso refinado en su crueldad, tenemos a un bufón de corte, de aspecto totalmente desaliñado, con surikens en forma de barajas y un estilo de pelea peculiar que no tiene nada que ver con el personaje, el estilo de pelea del Pinguino se justifica por sus años en Oriente, el de Gatúbela por su afinidad con felinos, pero este Guasón hace que los enfrentamientos con Batman sean más físicos lo que difiere mucho de mi versión ideal del personaje.

Los personajes nuevos, tanto villanos como aliados, me parece que no aportan demasiado al Batiuniverso, y en eso no contribuyen los guiones simplistas en los que Batman se enfrenta a un villano por capítulo, sin mayor continuidad ni profundización en la psicología o motivación de los personajes.

Y en este punto, creo que también falla  la serie: el telos, el propósito del héroe queda desdibujado en un chico rico que crea vistosos aparatos para detener a los golpes a villanos sin trascendencia.

 

Sin embargo, la serie logra su cometido de entretener a los fans. Lo que sucede es que después de Batman, la serie animada, de Bruce Timm y Paul Dinni, serie que mostraba a un Batman más clásico, más detectivesco, esta nueva representación del Hombre Murciélago no logra crear la nostalgia que producía levantarse muy temprano, para ver  por Warner Chanell dos capítulos seguidos de Batman y Batman del Futuro.

Midnight Special 2016

Las dos películas que he visto hasta ahora de Jeff Nicholls comparten, además del actor principal, Michael Shannon, el mismo punto de partida: un hombre, padre de familia, de extracción baja-obrera, que se ve enfrentado de repente a lo desconocido, a lo fantástico que irrumpe en su existencia trastocándo su psique y las relaciones que este hombre entabla con los que lo rodean.

 

En Take Shelter, Curtis arriesga su matrimonio, la salud de su hija y su estabilidad emocional, en busca de un refugio contra una catástrofe que es apenas desvelada mediante sueños y alucinaciones angustiosas, pasando de ser un padre de familia bastante contenido a un hombre furioso que le reclama a sus vecinos por su indiferencia.

En Midnight Special, Shannon lleva su papel más allá; ahora no sólo es el padre de familia que explota, es un hombre  capaz de llegar a la violencia física más extrema con tal de cumplir su propósito y salvar la vida de su hijo.

En ambas películas, lo fantástico entra en juego sin demasiadas explicaciones y los protagonistas se entregan a ello con la pasión del místico y la violencia del poeta. Una vez descubierto su destino, ambos hombres van en su cumplimiento, arrasándo convenciones sociales y lazos.

Y son estos lazos los que explora Nicholls en ambas películas; los protagonistas masculinos de estas dos cintas son hombres tan reprimidos a la hora de demostrar emociones, excelentemente caracterizados por Shannon, que juega a ser  parco sin llegar a aparecer frío o distante, que ven en sus acciones la mejor manera de demostrar la preocupación y la pasión que sienten por sus respectivas familias.

 

La razón, el por qué de lo fantástico no es explicado, ¿la catástrofe de Take Shelter es natural o provocada, quienes son los seres de luz de Midnight Special?, y para mí eso es un acierto, no entrar en lógicas redundantes en la ciencia ficción ni la fantasía, presentar lo maravilloso como parte intrínseca del universo, a lo que nos debemos entregar con la misma estoicidad y valentía que los personajes de Nicholls.

Al margen: algunas lecturas hasta ahora

Estos son los libros que he leído desde mediados del año pasado hasta la fecha.

Debo decir que ya no leo demasiado.Trabajo y vida familiar me ocupan mucho tiempo, y después de casi diez horas diarias frente a un computador en el trabajo, no tengo muchas ganas de hacer lecturas profundas precisamente frente a una pantalla, así que me decidí por libros de lectura rápida y poco trascendentes, más bien entretenimiento fácil, aunque como siempre, me llevé una que otra sorpresa.

El sueño de Fevre- GRR Martin: Después de la desilusión que me causaron los últimos tomos de la saga de Canción de hielo y fuego, no me atrevía a acercarme al resto de la narrativa de Martin; pero como seguidor de los mitos vampíricos, no podía pasar por alto esta novela sobre los hemofágos. El que estuviera ambientada en el Mississippi, me sonaba sospechosamente a Anne Rice, pero nada más lejos de los edulcorados vampiros sufrientes de Rice, estos vampiros son tan turbios como las aguas que navegan, y tan decadentes como las marismas del río sobre el que se desplazan. No aporta mucho al mito del vampiro, pero es una novela que entretiene.

 

El hombre en el castillo. Philip K Dick. No acabé de conectar con este libro, si me acerqué a él fue porque ví el primer capítulo de la serie homonima y no me pareció muy entretenida; sin embargo, debo reconocer que Dick es muy bueno creando personajes, dotándolos de la vitalidad necesaria para que sus peripecias tengan una razón de ser, y su visión paranoica del espacio-tiempo conocido es siempre sobrecogedora.

La torre oscura-La torre oscura. Stephen King. Un mal final para una saga, a mi parecer, muy larga. A King no le alcanza el aliento para construir toda una mitología, el trasfondo fantástico del universo que se ha movido me resulta confuso, no sé si debido al tiempo transcurrido entre la lectura de los diferente tomos de la saga, y creo que los grandes antagonistas, el hombre oscuro y el Rey Carmesí tienen unas conclusiones casi que anecdóticas; mejor tratamiento obtiene la Torre, cuando al final descubrimos en qué consiste y su papel dentro de la historia.

Mesías de Dune, Hijos de Dune y Dios emperador de Dune. Frank Herbert. Me considero fanático de la saga de Dune. Si en el primer libro descubrí el inmenso universo en el que orbita Arrakis, en el segundo tomo asistimos a la consolidación del poder por parte de Paul Atreides y en Hijos de Dune vemos cómo el imperio queda por fin consolidado bajo la égida de los gemelos Atreides. Sin embargo, Dios emperador de Dune me pareció un libro largo y aburrido, con un personaje central que no  atrae para nada, dado a largas peroratas que no conducen a ninguna parte y una trama extensa hasta el hastío. 

Los Perros de Riga. Henning Mankell: Al Noir norteño llegué por Mankell y por Larsson, y pasada la sorpresa a causa de la violencia presente en esa sociedad, el aspecto humano de las tramas y la implicación emocional de los personajes fue lo que más me atrajo de ambos autores, incluso en la parte filmica, tanto en la trilogía cinematográfica de Millenium (la versión gringa nunca la he visto), como en la serie Wallander protagonizada por Kenneth Branagh.


Inferno Dan Brown. Más de lo mismo, la fórmula que le otorgó éxito a Brown ya está desgastada, el personaje central no parece evolucionar y el argumento desaprovecha los elementos más oscuros de la iconografía occidental , el Infierno de Dante y el choque de culturas entre Oriente y Occidente que representan los monumentos de Florencia y Constantinopla. 


El elfo oscuro. La morada. R A Salvatore.Aunque considero que juega sobre terreno conocido, elfos, magia, confrontaciones, tópicos de la fantasía heroica, la creación del personaje principal hace que esta novela sea entretenida y se lea de manera fluida.



Brooklyn Follies de Paul Auster. Mi primer encuentro con Auster fue en Mr Vértigo, y la anécdota casi mística del chico que aprende a levitar gracias a su maestro me pareció tan brillante que el final más secular me decepcionó bastante, de manera que tardé muchos años en volver a Auster, hasta ahora, que el hastío me llevó a este Brooklyn Follies, del que he salido convaleciente pero renovado, en ese estado de gracia, como recién parido a un mundo que no está tan mal después de todo, en el que debería dejarnos toda buena novelística. El argumento esta vez no es tan inverosímil, pero los personajes son tan reales, tan perdedores y humanos, tan cotidianos y desgraciados, que toman vida y desarrollan un destino que no cuesta leer.

For the love of Spock

Aparte de Star trek, la nueva generación, nunca he sido  cercano a la saga de Viaje a las estrellas, sin embargo eso no me impide dar el justo valor que la serie tiene dentro de la ciencia ficción catódica.

Recuerdo haber visto a Leonard Nimoy en un par de papeles, pero nunca lo consideré un actor de culto, hasta darme de bruces con él en la serie Fringe, donde se midió codo con codo con John Noble, y me ví obligado a reconsiderar por qué Nimoy y Spock habían alcanzado el pedestal que ocupaban dentro de la cultura pop occidental.

Este documental, más que una  biografía al uso, es una visión de amor de parte de un hijo hacia su padre, un dialogo con la ausencia y una reconciliación con el pasado, además de descubrirnos a un actor de rígido método, comprometido con sus seguidores y fiel a sí mismo.

Queda ahora como tarea, revisionar el legado de Nimoy  e iniciar la búsqueda de ese equilibrio interior de Spock que conlleva a tener larga vida y prosperidad.

The Mephisto waltz 1971

 

En la línea de Rosemary´s Baby de 1968, esta película nos narra la lucha de una joven esposa en contra de una secta diabólica que le arrebata a su familia, no sólo en lo sentimental sino también en lo físico, al reemplazar al esposo por uno de ellos.

 

Jacqueline Bisset, hermosa en todo momento, encarna a Paula, esposa de Myles , un pianista frustrado que conoce a Duncan Ely, un viejo pianista en la cúspide de su éxito, al que una enfermedad degenerativa esta llevando a la tumba, y a la turgente hija de Ely, Roxanne.

Desde el primer momento, Paula desconfía de la generosidad de esta familia, de su interés morboso en Myles, pero éste, turbado por la ambición de lograr ser un mejor pianista y los cantos de sirena de la vida lujosa y lujuriosa que llevan sus anfitriones (la fiesta de navidad es casi una bacanal pagana, con figuras religiosas a modo de candelabro y un perro con máscara de hombre, terminado con un beso apasionado entre padre e hija que revela su profundo y oscuro lazo), decide no escuchar a su esposa y casi se entrega voluntariamente en sacrificio.

 

Una vez efectuado el ritual, las sospechas de Paula se transforman en angustia ante la pérdida de su única hija y el descubirmiento de asesinatos horribles en torno a la familia Ely. Pero decidida a no perder a su esposo, utiliza las mismas armas de su enemigo, y convoca al diablo para que le proporcione la manera de vencer.

 

Esta es una película de mujeres, los enfrentamiento entre Paula y Roxanne son los mejores diálogos de la cinta, y los hombre desfilan como simples marionetas en manos de esta dos femme fatales, que exhudan sensualidad a más no poder.

 

El atrezzo diabólico de la mansión de Ely se lleva un papel preponderante, mostrándola casi como un laberinto en el que Paula se va perdiendo poco a poco, puntuado por una banda sonora espeluznante, el Mephisto Waltz de Liszt que da título a la película, que es utilizado como recurso para mostrar la entrega de Myles a los adoradores y su consiguiente alejamiento de Paula.

 

Al igual que en El bebé de Rosemary, el diablo nunca es mostrado, aunque por la expresión de la cara de Paula, entre el miedo y el reconocimiento, uno puede intuir que siempre estuvo ahí, a la vista, o que no es tan terrible a la mente humana como la religión nos ha hecho creer.

 

El final, un extásis sexual que deja en duda la pureza que esperaríamos de una mujer que lucha contra el diablo para recuperar a su familia, alcanza un máximo de efectividad más allá de la sumisa entrega de Rosemary a su satánico hijo, por el contrario en esta cinta nos encontramos con toda la potencia infernal de una mujer que ha conseguido lo que quiere.

Batman: Hugo Strange

Hugo Strange tal vez no sea de los bativillanos más conocidos, sobre todo por la poca repercusión mediática que ha tenido, pero no por ello deja de ser un enemigo menor o de poco cuidado en el bativerso.

Apareció por primera vez en el número 36 de Detective Cómics, nada menos que en 1940, ya delineado como un mad doctor, un científico loco y criminal, que utiliza una niebla electrica artificial para cometer robos a bancos en Ciudad Gótica. Batman se entera de ello al salvar a un agente federal que susurra Niebla y Strange antes de morir, no sin entregar una lista de los objetivos de Strange.  El trabajo detectivesco está servido en bandeja de plata, no obstante, Batman hace uso de su aguda mente deductiva y va a la caza del científico y sus secuaces, los cuales logran reducir al Hombre Murciélago y conducirlo hasta la guarida del profesor, donde se enfrentan a puño limpio con la subsiguiente derrota del gafudo científico, quién jura dedicar su vida a vengarse de Batman. Como vemos, Batman sigue en la senda del justiciero urbano que se dedica a atrapar ladrones y golpear gangsters, pero con Strange empiezan a perfilarse las grandes mentes criminales, los archivillanos que harán pasar al Hombre Murciélago a otro plano.

Otra aparación de Strange se da en el arco Strange Aparitions, en el número 3 de Shadow of the Batman, 1986, con guión de Steve Englehart y Marshall Rogers y Terry Austin en lápices y pinceles.

Después de luchar contra un científico radioactivo, que le ha producido fuertes quemaduras en todo su cuerpo, Bruno Díaz decide darle descanso a Batman y se interna en una clínica de reposo dirigida por un tal doctor Todhunter y su sexy asistente Magda. Prisionero en su habitación, Bruno utiliza su equipo de Batman para escapar y descubrir que es Hugo Strange quien se esconde detrás de todo ese montaje, pero es reducido gracias a un veneno y su archienemigo lo desenmascara.

Haciendose pasar por Díaz, Strange empieza a saquear Industrias Díaz, pero la novia de Bruno, Silver St Cloud sospecha y pone en alerta  a Dick Grayson quien, como Robin, ayuda a Bruno a escapar, no sin antes transformar en monstruo a la sexy Magda.

Sin embargo, Strange se deja llevar por su avaricia y convoca a tres villanos para venderle la identidad de Batman al mejor postor; Rupert Thorne es uno de ellos, y antes que pagar, prefiere sacarle la información a golpes, arrojandolo al río ante la negativa de Strange. Con el doctor supuestamente muerto, Thorne reinica sus actividades ilegales, pero un fantasma lo acecha, la figura siniestra de Strange, casi hasta volverlo loco, obligandolo a confesar sus crímenes.

Un enfrentamiento más con el doctor, ocurre en el arco argumental Presa en Legends of the Dark Night 11 de 1990, con Doug Moench en los guiones y Paul Gulacy en los dibujos.

Batman aún es considerado un proscrito por la policía, solo cuenta con la confianza de Gordon quien por entonces es capitán. El alcalde de Gotham decide que Batman debe ser atrapado y ordena a Gordon crear un equipo para tal fin, además de contratar al psiquiatra Hugo Strange como asesor. Gordon recluta a Max Cort, un policía obcecado que no siente simpatía por Batman, para ser parte del equipo. Sin embargo, Cort empieza a trabajar con Strange, dejándose manipular por las sugestiones hipnóticas del doctor, hasta acabar convertido en El Azote, un justiciero asesino que se dedica a tasajear a todo el bajo mundo de Ciudad Gótica con sus dos espadas.

Por su parte, el Strange que nos presenta este arco argumental es totalmente delirante: el cuento del psiquiatra loco es más viejo que andar a pie, pero Strange se arropa con toda la lógica de su profesión y de su mente brillante surge un enemigo de cuidado, que no sólo indaga la identidad de Batman sino que se hace pasar por él para secuestrar a la sexy hija del alcalde, que lo ha menospreciado durante una cena.

Perseguido por la policía, luchando contra El Azote y teniendo que demostrar su inocencia, Batman se ve en apuros para derrotar a sus enemigos, sin embargo Strange es víctima de su propia obsesión, al vestirse como Batman es abatido por la policía, aunque no se recupera su cuerpo.

Este es el Batman que me gusta, urbano y esforzado, casi se puede sentir el sudor de los cuerpos y el humo y el ruido de la ciudad, pero también dividido entre su sentido de la justicia y su justificación ante sí mismo por haberse tornado en justiciero; el tono realista del dibujo y el guión detectivesco más que fantasioso hacen de esta historia una novela negra protagonizada por el Hombre Murciélago.

De locura el detalle del Hombre Murciélago regresando a pie a la Baticueva, porque todavía no ha terminado el Batimóvil, y la continuidad de la historia de Selina Kyle de Catwoman Año Uno.

Los tres arcos en un solo link, aquí.

 

Un enfrentamiento más entre el doctor y Batman se da en Batman y Los Hombres Monstruos del 2006, con guión y arte de Matt Wagner.

Hugo Strange es un genetista que, en busca de financiación, se ve envuelto en las redes de Sal Maroni, de las que se sacude violentamente utilizando sus hombres monstruos modificados, mutantes hambrientos de carne humana, a los que Batman derrota después de una sangrienta batalla. Strange se sale del problema ocultandose a plena vista, como un experto en la psique de Batman, de forma que si el enmascarado intenta atraparlo pasará como una vendetta personal.

Esta historia, si bien vertiginosa y con mucha acción, no me parece tan lograda como la anterior, demasiado gore para el Hombre Murciélago, y tiene una continuación, ya sin Hugo Strange titulada Batman y el Monje Loco.

 

Batman y los hombres monstruo.

Batman y el monje loco.

 

 

Otras historias de Batman en el blog.

Falta de confianza

Ya lo decían Radiohead hace años: The goverment, they don´t, they don´t speak for us...

 

A raíz del artículo publicado por la revista Semana: ¿Por qué tanto desánimo?, me permito unos apuntes:

La falta de confianza en las instituciones, empezando por el gobierno y terminando por los medios de comunicación, es un proceso que se ha estado gestando desde hace mucho tiempo, pero que solo ahora viene a hacerse visible, pienso que debido, en gran parte, a las redes sociales, las cuales nos dieron la oportunidad de expresar nuestras opiniones personales a tiempo completo, sin intermediarios ni dialógo -aceptemoslo, las redes generan más ruido blanco que dialogo real-, mostrándo una de las grietas más descorazonadora de la democracia occidental: ¿en realidad ellos hablan por nosotros? Una vez elegidos, por maquinarias políticas, más que por voto popular, no existe ningún mecanismo de control posterior; en el caso de la revocatoria por firmas, el mecanismo ha demostrado ser más una herramienta de la oposición politiquera que de control sobre los elegidos.

Los medios de comunicación al servicio del establishment han creado la opinión de que no existe otra alternativa a la democracia occidental, corrupta y corruptora, que no hay otro camino que el capitalismo avasallante y destructor; incluso cuando crean rebeldía, es una resitencia al servicio del poder imperante. Además de encumbrar como líderes a personajes sin ningún bagaje ideológico ni intelectual, que no crean consenso sino que dirimen escándalos de los que salen favorecidos, no construyen cultura sino tendencias.

Por supuesto, toda la culpa no es de los medios, ya que la izquierda o el pensamiento alternativo no han dado más de sí, no presentan propuestas viables, o siguen los mismos caminos que pretenden contender.

Esta falta de confianza en las organizaciones, en la sociedad, obtiene un reflejo negativo en el campo más díficil de definir que es el propio cuerpo, la creación de una identidad: al no poder ser parte de un cuerpo social que nos conecte, que nos incluya, intentamos hacer de nuestro propio yo nuestro campo político, pero hasta ahora inevitablemente hemos caído en la vanalización narcisita, la infantilización en el afán de ser entretenidos, como en una especie de onanismo virtual, que no permite o delega a un segundo plano, el análisis de cómo el poder se ejerce sobre nuestros cuerpos, de cómo la ideología permea nuestra corporeidad, haciendo casi imposible la disensión.

Novelas gráficas y otros bombones envenenados

Freddie y yo: En clave de Slice of Life, en esta novela gráfica se nos cuenta una historia de amor verdadero, amor hacia la música, hacia la vida, hacia los recuerdos que atesoramos y las personas que asociamos a ellos, una historia tejida en torno a uno de los personajes más mitológico que haya dado el rock en toda su historia: Freddie Mercury.

Ni siquiera los grandes mártires del rock , como John Lennon, alcanzaron el histrionismo, el "divismo", de Mercury, lo que convirtió al carismático líder de Queen en un personaje sobresaliente, que aún años después de su muerte nos sigue seduciendo.

 

 

Cabos sueltos: Los españoles Raule y Roger firman estas historias cortas y autoconclusivas, enmarcadas en el cuadro de costumbres, pero que no por eso dejan de tocas fibras universales al presentarnos devenires humanos comunes a cualquier sociedad y cultura. El trazo alargado de Roger se aúna a la melnacolía de los argumentos de Raule, en pequeñas tragicomedias de rápida lectura y lenta digestión.

 

La Noche de Philippe Druillet: La noche se teje en torno a una pérdida, la muerte de la mujer del autor mientras éste realizaba la obra, así que lo que empieza como una obra de ficción al más puro estilo de Druillet, trazo barroco, de una psicodelia imponente, termina como una elegía, una destrucción de magnitud apocalíptica en la que el autor y los personajes se someten a una muerte siempre presente.

The Angry Red Planet y The Time Travelers.

The Angry Red Planet (1959) Esta película empieza como una cinta más de bajo presupuesto, interiores, mucho dialogo y actuaciones muy convencionales.

Una misión a Marte, entre las muchas que el cine nos ha brindado desde que Méliés cinematografiara su Viaje a la Luna, compuesto por un grupo bastante típico de personajes, la joven y guapa científica, personaje principal, interés romántico del intrépido militar encargado de la seguridad de todos, el científico mayor y venerable y el gordito risueño y bonachón, casi que la alegre familia americana en paseo de domingo, sólo que al llegar el planeta se descubre como el iracundo y rojo dios de la guerra cuyo nombre lleva.

 

Y aquí empiezan los aciertos de la película. El primero, aunque risible, es el uso de un filtro intensamente rojo para visualizar las salidas de los astronautas a la superficie del planeta: si Marte no tiene atmosfera, ¿a qué viene esa coloración rabiosa de la luz solar?. Las "plantas" marcianas, pues hay vida en el planeta, que se encontraban detenidas, congeladas, por alguna fuerza superior capaz de controlarlas, recurso utilizado para que no notemos que en realidad se trata de un decorado dibujado, disimulado por un feroz filto de luz roja, son las primeras en tornarse amenazantes, cuando una gigantesca planta carnivora se apodera de la joven.

Y este es el segundo acierto de la película, los monstruos. Si bien la zoología fantástica siempre se basa en formas animales conocidas, la mezcla de características de los monstruos de Angry Red Planet es fresca y sobrecogedora. El siguiente bicho en atacar a los exploradores es un ser arácnido y vampiresco del que escapan a duras penas, antes de enterarse de la existencia de los marcianos mismos, seres de un solo ojo y entidad vaporosa, un poco al estilo de los monstruos del ello de Planeta Prohibido de 1956, que retienen con un campo de fuerza a los ya asustados astronautas.

Un último intento de desentrañar el misterio, conlleva a un viaje por un lago oleoso, desde el que atisban la titánica ciudad de los marcianos, interrumpido por una ameba gigante que asimila al gordito bonachón, implicando un escape apresurado que conlleva a la muerte del viejo profesor y una carrera contrareloj, por parte de Iris, la científica, por salvar a su enamorado, infectado por la ameba que se está comiendo sus tejidos.

El final, previsible, risas y happy end y un romance que llega a buen término, no sin antes habernos regalado la zoología marciana más vistosa que yo haya visto en una película de la época.

 

 

The Time Travelers 1964: Al igual que la anterior, The time travelers es una película escrita y dirigida por Ib Melchior y comparte con ésta la estructura de los personajes: un grupo de científicos aventureros compuesto por el venerable anciano, el hombre inteligente pero intrépido y su joven damisela enamorada y el comparsa bromista.

En esta ocasión los científicos experimentan sobre el tiempo, abriendo un portal hacia el futuro, donde la tierra ha sido devastada por una guerra nuclear y la humanidad se encuentra dividida en dos clases: arriba, en el desierto, mutantes belicosos sin otro interés que el saqueo y la barbarie, calvos para más inri, premonición absoluta de los War boys de la frustrante Mad Max Fury Road; el otro grupo es una comunidad científica, tecnologicamente avanzada, que utiliza unos androides de aspecto humano muy imaginativos para los trabajos pesados, y las mujeres visten con sexis ropas ceñidas muy de aquellos tiempos futuros.

Por supuesto, la historia transcurre en espacios cerrados y se centra en el conflicto surge entre los viajeros temporales y los residentes, a punto de embarcarse en un viaje espacial hacia un nuevo planeta para salvar a la humanidad de la extinción.

El ritmo de la película no es constante, alternandose los momentos de alta tensión entre los personajes y  escenas sin mucha acción, en la que se muestran los avances tecnólogicos que permitirán a la humanidad perseverar en otro planeta, puntuados por apuntes cómicos a cargo del amigo chistoso.

Hasta el enfrentamiento final entre los dos bandos, cuando los mutantes irrumpen y destruyen todo a su paso, obligando a los viajeros y a algunos de los hombres del futuro a volver al presente a través del portal, para encontrarse con que el tiempo ya no trancurre de la misma forma para ellos, quedando atrapados en una paradoja temporal mostrada a través de la repetición de fotogramas ya vistos.

En cuanto a guión y actuación, considero que esta película es inferior a The Angry Red Planet, algunas escenas están bien  logradas en el aparte técnico, como la destrucción de los androides en la batalla final, pero en general los efectos especiales son más trucos de feria de pueblo y el final extravagante no ayuda a mejorar lo visto antes.

Mike Mignola

Por supuesto que conocí el trabajo de Mignola a través de la adaptación al cine de Hellboy, pero luego de ver su manera tan peculiar de dibujar y sus historias retorcidas, he estado siguiendo todo lo que puedo encontrar.

Por acá, un número de Hellboy: Semilla de destrucción.

Los inicios del Niño del Infierno, desde que fue convocado por Rasputín hasta el momento en que se enfrenta a su maestro, trazos fuertes definidos por un excelente manejo de las sombras, mansiones antiguas, imaginería cristiana, monstruos lovecraftianos y mucha acción.

 

Y un one shot dibujado por él:


Iron Wolf - Las LLamas De La Revolucion, con guión de Howard Chaykin (al parecer todo un veterano de los cómics, al que no conocía) y John Francis Moore. Una historia steampunk dibujada a la manera de Mignola, en la que un aristocráta despojado inicia una revolución para recuperar lo que es suyo y hacer justicia de paso. Un detalle que me gustó mucho: las naves son de madera, otorgándole un aire al más clásico steampunk aunque el vapor no se mencione por ninguna parte.

Cabeza de Tornillo y Bogavante Johnson:

Las historias cortas que conforman el libro El Asombroso Cabeza de Tornillo y otros objetos extraños de Mike Mignola, han dado en el clavo.

La mezcla entre guiones pulp y el trazo anguloso y oscuro de Mignola me ha gustado mucho, ofreciendo historias que fluyen rápido, pero en las que hay que detenerse a revisar el detalle del dibujo, el diseño de los personajes y los escenarios,  el subtexto que recuerda a las mitologías lovecraftnianas, pero también a la literatura barata de la epóca, entroncando con las escenografías hammerianas más clásicas.

Para mí, todo un deleite.

Bogavante Johnson 01 - El Prometeo de Hierro, si bien comparte con el anterior el trazo y los sombreados, difiere en el tono, siendo más ciencia ficción de serie B, con nazis incluidos. No por eso deja de ser una historia efectiva, que cumple con su cometido de introducir un héroe bastante atípico (¿qué carajo en un bogavante y cómo alguien puede llegar a sentirse identificado con ese animal?).

A destacar, los apartes en los que se explica la historia del "verdadero" Bogavante, en los que se disecciona el devenir de los héroes de la cultura popular, desde la literatura barata, pasando por los cómics, hasta el cine.

 

Baltimore: Las campanas malditas.

Otro personaje "bizarre" y bizarro de Mignola, un antiguo soldado con pata de palo, que persigue al vampiro que destruyó a su familia por una Europa desolada por la guerra, el cual al ser tocado por la maldad le otorga una eficacia destructiva sólo superada por su obsesión de librar el mundo de su enemigo, sin importarle demasiado que la Primer Guerra haya despertado al Rey Rojo y a cientos de alimañas infernales que habían sido olvidadas  o permanecían aletargadas. Mignola escribe, Stenbeck dibuja, y esto se nota en menos detalles y más sangre, pero igual muy buen personaje, a ver qué más encuentro de él por ahí.

Hellboy: El hombre encorvado.

Alfonso Azpiri

 

Como a tantos otros ilustradores de temas adultos, "descubrí" a Alfonso Azpiri en las páginas de la revista Heavy Metal.

Lorna, el sensual personaje creado por el español, me sedujo de la misma manera en que seduce a todos los hombres con los que se va encontrando en su periplo por los salvajes y húmedos países en los que transcurren sus peripecias.

Porque si algo tiene Azpiri, es que sus historias se desarrollan en mundos decadentes, donde la magia y la tecnología conviven en medio de una flora y una fauna exhuberante, asfixiante, territorios propicios para outsiders que se valen de la violencia y la sexualidad para imponerse a la autodestrucción.

En Pesadillas, Azpiri no sólo dibuja y escribe sino que también colorea las historias cortas que componen el libro, las cuales tiene en común la fascinación por la ciencia ficción y la fantasía oscura, tan propias del autor.

La ciencia ficción de Azpiri es la ciencia de la destrucción, la tecnología usada en su forma más pesimista.

La fantasía, por su parte, nos retrotrae a lo atavíco, a lo anímico, la voluntad del hombre o lo que queda de él, en medio de la naturaleza desbordada, luchando por sobrevivir.

El trazo de Azpiri no podía ser menos que sus guiones: abigarrado, promiscuo, excesivo, priman las formas retorcidas, la carne putrefacta, de la que emerge, poderosa y sexual, la mujer como demiurgo de la promesa de un renacimiento, diosa madre que destruye y que recrea, doncella en peligro de sexualidad avasallante. La naturaleza es un personaje más, dibujado de la forma más extrema, pantanos, parámos, densas selvas húmedas, paisajes extraterrestres en los que la supervivencia es la única recompensa.

 

En Cementerio Estelar, los guiones corren a cargo de Carlos Gimenez, basados en historias de Jack London. Aunque la temática es afín y la parte gráfica muy bien lograda, no es de mis favoritos de Azpiri.

 

Batman The Killing Joke

La broma asesina me resultó una película desconcertante: dos películas, unidas entre sí simplemente porque en ambas aparece Batman, fuera de ello, sin nada en común, salvo quizás el tono de animación bastante ligero con que se desarrollan ambas historias.

La primera película, se centra en Barbara Gordon como Batichica. Una sensualidad desbordante que explotan en angulos que permitan apreciar el cuerpo de la joven, para dar satisfacción al adolescente que a todos nos habita, y una insulza historia de amor, es todo lo que Barbara/Batichica nos relata, como voz en off, durante la primera parte.

 

Luego de repente, Batman se da cuenta que su lucha contra el Guasón no puede terminar sino con la muerte de alguno de los dos, y en un intento por entender las motivaciones de su enemigo capital, irrumpe en el Asilo de Arkham para confrontarlo.

Pero la broma empieza y el Guasón ya ha escapado, raptando al comisionado Gordon y dejando malherida a Barbara de paso.La segunda película da inicio. Con un narrador omnisciente, en esta ocasión.


La historia original, escrita por Alan Moore,  pretendía ser una oscura espiral hacia la locura, pero creo que explicar el pasado del Guasón como razón de ser del personaje, es algo que excede incluso a un guionista consumado como Moore. ¿Por qué el Guasón debe ser un payaso o un comediante triste? Moore ya había explorado esa faceta en Watchmen, otorgándole esa posibilidad al Comediante, el hombre que descubre el sinsentido de la vida, pero que en lugar de decantarse por la fatalidad, se lo toma como una broma, cruel tal vez, sin demasiada gracia, pero broma al fin.

En La broma asesina, el paso de comediante fracasado a supervillano psicótico es demasiado ligera para mí. Prefiero el Guasón de  Nolan, un ser sin pasado, sin huellas dactilares que nos permitan saber qué quiere o qué lo motiva, y la frase que mejor lo define la pronuncia Alfred al sentenciar que tal vez sólo quiere ver arder el mundo.

Yo preferiría un Guasón que en su cordura, era un hombre demasiado serio, que se  tomaba la vida y sus preocupaciones tan a pecho que, cuando la tragedia lo tocó, sólo pudo reaccionar de forma histérica, con una risa maníaca y un sentido del humor retorcido.

 

Pero como no se trata de mis gustos, sino del guión escrito por Moore, del cual esta segunda película no se aparta mucho, nos encontramos con que la palabrería existencialista a la que Moore nos tiene acostumbrados, y que puede resultar literariamente interesante, se recita  en la película tan rápido que se pierde el sentido del experimento que está tratando de realizar el Guasón, quedando en un secuestro sin demasiado suspenso, y al final, tras los golpes de rigor, el villano se negará a aceptar la senda de su salvador, la redención no es posible en un mundo humano de contradicciones, debe seguir por su camino estrecho hasta expiar su culpa, contando un chiste malo y riendo sin parar.


Sin embargo, hasta en esto falla la película, porque la broma final no hace sino acentuar la perspectiva del payaso triste y la que se supone es la confrontación más esclarecedora que hayan tenido Batman y el Guasón, se queda en una más, con final entre risas, como una comedia cualquiera.

Bernie Wrightson: 1948-2017

Me acabo de enterar del fallecimiento del historietista Bernie Wrightson, creador de La Cosa del Pantano, personaje muy cercano a mí por la serie televisiva y las películas que se hicieron en los ochenta, y por la revitalización que Alan Moore realizó del personaje, siendo de los pocos cómics físicos que poseo.

De Wrightson he leído su versión del Arma X, la abigarrada historia de la creación de Wolverine a partir del mutante Logan por parte del ejército.

Pero el trabajo suyo que más me ha impactado son las ilustraciones para el Frankenstein de Mary Shelley, que por momentos me hacen pensar en Doré, pero más melancólico y oscuro.

 




 

Johnny B. Goode, el rocanrol que escuchan los marcianos.

Ha fallecido Chuck Berry.

Si el rocanrol se midiera por generaciones, Chuck sería como el abuelo descarriado que se niega a rendirse a los impulsos sexuales de su guitarra.

 

Johnny B Goode fue la primera canción de rocanrol que marcó mi vida, por aquella memorable escena de Regreso al futuro en la que Marty McFly toca en el baile, aunque tardé varios años más en entender el chiste del primo.

Siguiendo con el cine, en los noventa Tarantino nos reventaría las retinas y los tímpanos con aquel cadencioso baile de Mia y Vincent, al ritmo de You never can tell.

En el apartado musical, Jhon Lennon nunca ocultó su gusto por Berry, los Beatles versionaron Rock n roll music y Roll Over Beethoven, y ya en su andanza en solitario, tocó el Johnny B Goode junto a Berry, con un alucinante tambor de Yoko en segundo plano (???!!!).

Judas Priest realizaron una versión heavy del tema, e incluso Andrés Calamaro tiene una versión en español en su Vivo en Ayacucho.

 

Pero si hay algo que convertirá en inmortal esta canción, es el hecho de que, a pedido de Carl Sagan,  fuese incluida en el disco de la sonda Voyager con sonidos de la Tierra, así que a estas alturas, no es de extrañar que en algún lugar del universo, haya un marciano bailando al ritmo de Johnny B Goode.

Batman the return of the caped crusaders

No recuerdo mucho de los argumentos de la serie de Batman de los sesenta, pues era muy niño cuando, en los ochenta, reponían esta serie en la televisión colombiana. Sólo sé que a partir de allí nació mi gusto por el Hombre Murciélago.Esta serie de Batman contenía todo lo que asocio con el concepto de pop en la televisión, colores delirantes, escenografías chillonas, buenos buenísimos, malos malísimos, coreografías musicales sin ton ni son, frases estereotipadas y juegos de palabras, confianza en la tecnología como mediadora hacia la prosperidad, finales felices, etc.

Y por supuesto, las viñetas con las explosivas onomatopeyas, marca de la casa.

En Batman, hasta donde recuerdo, se omitía el pasado oscuro del personaje, las motivaciones de venganza o sed de justicia a causa de la muerte de sus padres. Batman era, simplemente, un superdetective, que derrotaba a unos villanos bastante carismáticos y caricaturescos, a los que la policía parecía ser incapaz de controlar. Esta falta de base psicológica que podría convertir en plano al personaje, se pasaba por alto gracias al trabajo histriónico de Adam West y a la ligereza cómica de los argumentos.

Esta "luminosidad" de Batman se ve reflejada incluso en su Baticueva; mientras en otras encarnaciones del vigilante de Gótica la baticueva es un sitio oscuro, donde colecciona sus obsesiones, en la versión de los sesenta es un lugar amplio, iluminado, nada abigarrado, en el que la ciencia y la tecnología ocupan un lugar preponderante en aras de resolver misterios, dos amistosas herramientas que permiten al intelecto preclaro de Batman sobreponerse a los retorcidos planes de sus archienemigos.

Todos estos elementos, se conservan, enhorabuena, en el film animado Batman the return of the caped crusaders (2016), en el que el universo animado de Warner Bros se decanta por el homenaje, antes que por la parodia, contando con las voces originales de Adam West, Burt Ward y Julie Newmar; con el añadido de un giro argumental en el que Batman, mediante tecnología mal utilizada, obtiene todo el control de Ciudad Gótica, algo parecido a lo que ocurría en el cómic Batman Tirano escrito por Alan Grant, otorgándole un conflicto psicológico al siempre derecho Batman/Bruno Díaz, uno que, si lo cargamos con tintes políticos imposibles, refleja hasta donde debe llegar el control en aras del bienestar y la inutilidad de los organismos de control, reflejado en el momento en que Batman retira de sus puestos al comisionado y al jefe de policía, acusándolos de esperar siempre de él la solución a los problemas de la ciudad.

 

Excelente película que no hace sino aumentar el mito en torno al Batman de la infancia, aquel que a pesar de sus tonterías y sus bailes rídiculos, nos anclaría emocionalmente al personaje, antes del revolcón del Batman de Tim Burton en los noventa.

Kingdom of Spiders y Empire of the ants de 1977

Dos películas de 1977 que tratan sobre insectos que atacan a los humanos.

Al parecer a finales de los setenta a Hollywood se le ocurrió que todo tipo de bichos se volcaran contra el hombre, recreándo verdaderas hecatombes seudo ecológicas, supongo que a raíz del éxito de Tiburón; todas estas películas las ví de niño en televisión, ya en los ochenta, enfrentándo en la pantalla el repelente ataque de arañas, tarantulas, abejas africanas y quién sabe cuántos bichos más.

De Kingdom of spiders lo único qué puedo decir es "¿en qué estaba pensándo cuándo decidí ver esta película?????" Uno esperaría que William Shatner, un tipo que ya para el 77 acumulaba muchas horas de rodaje, tuviera un poco más de histrionismo a estas alturas, pero no, la actuación de Shatner es totalmente plana, sin matices, su personaje carece de motivaciones y se dedica a sobrevivir a las patadas a una migración de tarantulas, organizadas por física hambre, debido a que el ser humano ha cambiado por completo su entorno. Los ataques de las arañas no resultan tan aterradores como los productores de la cinta imaginaron, pero no dejan de ser repulsivos, y aunque el guión es muy malo el final abierto presenta un giro tan extraño que uno esperaría una continuación que, gracias a Dios, nunca llegó.

 

 

 

Empire of the ants: Según parece, en los setenta era muy común arrojar los residuos radiactivos en el mar. Que dichos residuos fuesen a parar a la playa y conviertieran una colonia de hormigas en monstruos gigantes que esclavizaran, a base de feromonas, a toda una población perdida en la Florida, era puro folclor.

La película se dice basada en un cuento de HG Wells, pero según leo en reseñas, el guión no tiene nada en común con el citado cuento, así que nos encontramos con una película de serie b, que utiliza imágenes ampliadas de las hormigas reales mezclándolas con los fondos en los que transcurre la historia, y muñecos surreales en los "ataques" a los personajes.

Una de las cosas más molestas de esta película es precisamente los ataques de las hormigas, para generar "suspenso" cada que los bichos van a atacar se escucha un zumbido que termina haciéndose tedioso, y para que no se note demasiado que las hormigas atacantes son el realidad muñecos mal hechos, la camara entra en un frenético movimiento que se supone genera angustia pero que lo único que logra es un dolor de cabeza a base de aburrimiento.

Aunque las actuaciones resultan más convincentes que en el film que comentaba antes, el intento de darle profundidad psicológica a los personajes queda en pura chachara en una película cuyo único foco de atención es la superviviencia de los protagonistas al ataque de los insectos.

Lo más relevante de esta cinta es el supuesto control sobre la población humana que la reina hormiga logra a través de una sesión de feromonas, por lo demás una película más entre las muchas de ataques de animales que el cine estadounidense realizó durante esas fechas.

Películas vistas en el 2016

 

Battle royale: aparte de la aparición de Takeshi Kitano, siempre distante, siempre inexpresivo, pero en esta ocasión teñido de violencia, no acabo de entender qué tiene esta película para ser considerada de culto, es una historia demasiado vista: adolescentes sobreviviendo a un juego macabro en el que tienen que matarse entre ellos, nada del otro mundo.

Legendary weapons of china: Las películas de artes marciales de los Shaw Brothers tiene para mí un encanto especial, la ambientación, las coreografías, las motivaciones de los personajes casi siempre en busca de justicia a través de las artes marciales, ética de forajidos muy al estilo de los westerns clásicos, y por supuesto ese toque místico en el manejo de las técnicas y las armas, hacen que sea un cine muy apreciado en lo personal y esta película participa de todas esas características, sin llegar a descollar demasiado.


Crazy heart:  Jeff Bridges ha crecido mucho desde que en mi adolescencia lo ví enfrentarse a unos audífonos explosivos que le colocó Tommy Lee Jones en Marea de Fuego (Blown Away) y luego, en la tele, en el clásico de Carpenter Starman. En Crazy Heart interpreta a un cantante de country bastante mayor que inicia una idilica relación con una joven que, como en una vieja canción, termina en separación; el argumento no es nada del otro mundo, pero la interpretación de Bridges es la de un actor consumado, exacto en la emoción, comedido de manera que el espectador puede identificarse con el personaje y sus motivaciones y vivienciar una historia que bien podría sucedernos a cualquiera de nosotros.

Phantasm I y II: Un extraño sepulturero de un pueblo en medio de la nada, transforma cadáveres en enanos mutantes, para utilizarlos como esclavos en una dimensión desértica. Además de ser casi indestructible, utiliza un arma arrojadiza en forma de esfera sumamente letal, sólo comparable a los discos cortacabezas de El Angel Negro (1990). Aunque el argumento tiene su gracia, y la película por momentos logra aterrorizar, no es de mis favoritas entre el cine de terror de los ochenta y la segunda parte es innecesaria, muy de aquella decáda estar excediéndose en las secuelas aunque no aportaran nada a la historia original, o la enredaran con argumentos rebuscados, como el origen de Freddy Krueger en Pesadilla en la Calle Elm.

birth (anime)

Synchronicity 2015

The Time Machine clásica

Crouching.Tiger.Hidden.Dragon.Sword.of.Destiny.2016.

The Reptile1966

dark angel

justice league vs teen titans

bronson 2008

crimson peak

ip man 3

10000.Saints.2015

anomalisa

Batman v Superman Dawn of Justice

Shôrinji kenpô (Killing Machine)

Dust.Devil.The.Final.Cut.1992.

el monje bajo de la montañathe

zohar secret

The.Adventures.of.Buckaroo.Banzai.Across.the.8th.Dimension.1984

Dune miniserie

The.Indian.In.The.Cupboard.

you´re next

The Monolith Monsters (1957)

The monster that challenged the world

Captain Fantastic (2016)

the young sherlock holmes

Quatermass and the Pit - 1967

Series vistas en el 2016

Mr Robot temporada 1: Las historias de hackers siempre resultan fascinantes, de la misma manera que antes lo eran las historias de espías de la Guerra Fría, sólo que hoy el enemigo son los bancos, las megacorporaciones, los gobiernos-empresas privadas que utilizan nuestros datos para manipularnos, y llega el hacker como el último paladín de la libertad a usurparles aquello que, desgraciadamente, no ha sido robado sino que nosotros mismos hemos entregado, por ignorancia o por desidia, o quizás por la desesperación de sentirnos "conectados" que sólo nos induce a más depresión y resaca.

La trama de Mr Robot no es nueva, pero los personajes son frescos, sobre todos los personajes femeninos, y siempre resulta reconfortante recuperar a esos actores que te acompañaron en la juventud, caso de Christian Slater, aunque desde el principio se intuye que su personaje no es del todo real.

 

The Shield Temporadas 1 a la 7. Revisar las 7 temporadas de The Shield fue todo un descenso en picada emocional, desde las primeras temporadas brutales hasta las últimas, repetitivas y en ocasiones aburridas.

El trancurrir de una comisaria en un conflictivo barrio de Los Angeles, contaba con personajes poderosos: Vic Mackey y su equipo de asalto, con cuya corrupción el espectador es capaz de  identificarse, y los efectivos detectives Dutch y Claudette que no sólo resultaban interesantes por los casos que resolvían sino también por la interacción entre ellos. Pero a medida que avanzan las temporadas, las situaciones de Vic y los demás se tornan repetitivas, mientras que la separación de Dutch y Claudette, además de lo aburrido de los casos que ahora resuelven, conllevan a que la serie pierda atractivo, hasta desembocar en un final bastante decepcionante.

 

Rose Red: Miniserie de 2002 basada en una historia de Stephen King. Creo que lo único bueno de esta miniserie fue ver de nuevo a Julian Sands, quien me aterrorizó en la infancia con su interpretación en Warlock, 1989. Del resto, no me gustó nada, ni las interpretaciones ni la historia, tal vez la ambientación de la vieja casa embrujada, fuera de eso la trama no cautiva, no causa suspenso y mucho menos miedo y el final abierto es de lo más aburrido.

 

Game of Thrones Temporada 6: teniendo en cuenta el material original escaso en sucesos de los últimos libros de Canción de Hielo y fuego, es impresionante lo que los productores de esta serie han conseguido hacer en las últimas temporadas.

Sin embargo, Game of Thrones empieza a dar señales de desfallecimiento. El periplo de Daenerys para consolidar su ejército y regresar a los siete reinos ha durado demasiado, y  conseguir liderar a los dothraki después de seis temporadas ya no resulta tan sorprendente.

En cuanto a la revelación más esperada, el origen de Jon Nieve, era una teoría ya muy difundida en internet y no quedó muy clara en las visiones del Cuervo, de quien no se sabe todavía qué papel exacto cumple en la trama total de la historia y cuyo aprendizaje ha sido de lo más aburrido.

Ver a Tyrion otra vez como un cortesano experto en triquiñuelas diplomáticas, no me entusiasma, prefiero el Tyrion errante que va sobreviviendo a punta de ingenio.

El personaje que más me sorprendió fue Arya, que ha pasado de niña problemática a dolor de cabeza de todos los enemigos de los Stark.

Si la temporada 7 es la última, espero que no se den prisas en atar los cabos sueltos de cualquier manera, sino que todo encaje a la perfección, teniendo en cuenta la gran cantidad de personajes y subtramas que involucra esta serie.

 

 

Daredevil Temporada 2: Historias de superhéroes hoy en día hay demasiadas y teniendo en cuenta lo que han hecho en los últimos años, las últimas películas de los X Men y Spiderm     | .

an, por ejemplo, Marvel ha dejado de ser para mí la punta de lanza en cuanto a calidad se refiere; prefiero el universo animado de DC, puesto que Btaman Vs Superman tampoco me pareció gran cosa, larga y pretenciosa cinta que busca unir a todos los personajes de DC con una historia "adulta" totalmente hueca. Y odio a Ben Affleck desde que destruyó con su "actuación" a Daredevil en la película homónima de 2003.

Así que me acerqué a esta serie más por el hecho de ser de Netflix que por otra cosa, y me llevé la sorpresa con una primera temporada intensa, centrada en el inmenso Vincent D´Onofrio como el Kingpin, para ratificar en calidad en esta segunda temporada con la entrada en escena de un devastador Punisher, otro personaje maltratado por Hollywood.

No sé si por tratarse de una serie, pero los personajes son mejor desarrollados que en sus versiones cinematográficas y eso, como espectador, se agradece demasiado, mejores personajes, buenas coreografías, tramas más intensas y menos gasto en efectos especiales "espectaculares".

 

The Wire, Temporadas 1 y 2:Había escuchado que esta serie era una de las mejores de género negro y una de las primeras en imprimirle ese aspecto de calidad a las producciones de HBO, y me dejé llevar por la curiosidad, descubriendo una de las series mejor logradas, en cuanto a personajes y trama, del subgenero policíaco que haya visto en muchos años. La idea de reunir un montón de policías fracasados, que resultan ser mejores de lo que se suponía, más la dura intriga de lo que se teje en los barrios bajos, me pareció genial, los personajes son construidos con cuidado, incluso los secundarios resultan poderosos: el detective Lester, interpretado por Clarke Peters, al principio distante y entregado a su hobby que termina por ser un detective pulcro y concienzudo, y el personaje de Omar interpretado por Michael K Williams, que termina robándose todo el interés con su extraña cruzada.

Entre los personajes principales, descolla para mí Idris Elba en el papel de Stringer Bell y Dominic West como Jimmy McNulty.

 

La segunda temporada ya no me gustó tanto, repitió el mismo esquema con resultados más flojos, pero igual tuvo excelentes momentos como el de McNulty en el prostíbulo.

 

Luther Temporadas 1 y 2: Una vez vista The Wire, leí en internet que Idris Elba había realizado esta serie en su Inglaterra natal, así que me volqué a verla, obteniendo una vez más la satisfacción de encontrar una serie bien realizada, sin grandes alardes, pero con mucha calidad, con actores entregados a su trabajo y argumentos densos,  que ahondan en la sicología de personajes torturados y no me refiero sólo a los asesinos a los que se enfrenta el protagonista.

Luego, en la segunda temporada, la serie decae, tal vez por lo largo de los capítulos, mientras en la primera temporada se resolvía un caso por capítulo, en esta cada caso dura dos capítulos, perdiendose muchas veces el hilo y el interés entre un capítulo y otro.

La gran sorpresa, Ruth Wilson, actriz a quien no conocía y que se lleva, de mi parte, todos los aplausos en esta serie.

 

Terriers: Un expolicía y un exconvicto resuelven casos en las soleadas calles californianas. La premisa de la que parte esta serie es bastante conocida, pero son las actuaciones, más que los argumentos, los que hacen que esta serie sorprenda y enganche, lástima que no tuvo continuidad.

 

Aftermath: pequeña gran sorpresa de este año, el fin del mundo se acerca y una familia debe sobrevivir a toda clase de catástrofes y monstruos sobrenaturales; nada sobresaliente, ni en los guiones ni en las interpretaciones, pero aún así, es una serie entretenida.

Sueños orbitales.

El denso pulsar sòdico de una noche estrellada
un rumor en polvo que cubre el follaje con un rastro de carbono
como si el universo sòlo pudiera construirse
a partir de la noche
en estado nocturno
en òrbita de sueño.

 

vincent