Tom Sawyer
Ilustraciones del clásico de Twain. El libro que me inoculó un virus del que ya no pude zafarme nunca más.
Ilustraciones del clásico de Twain. El libro que me inoculó un virus del que ya no pude zafarme nunca más.
La historia del anime japonés, aquí.
Acabo de ver la película de Peter Jackson Desde mi cielo, basada en la novela homónima de Alice Sebold, a la que le eché una hojeada alguna vez pero que no leí, lástima, error a subsanar.
Es sabido la capacidad de Jackson para los efectos especiales, lo excelente de su fotografía, aquí con unos pisajes surreales impresionantes, pero aunar todo esto a una historia hermosa y trágica, casi estoy tentado de decir real, es diferente a lo que ya había visto de él en el género fantástico.
Una historia atípica sobre un serial killer, esta vez narrada desde la perspectiva de la víctima, una párabola sobre la pérdida y las diferentes maneras en que los seres humanos pueden superar el luto y el dolor, con actuaciones más que sobradas, la de la joven Saoirse Ronan, super emotiva para una actriz tan joven y la de Stanley Tucci, frío, reservado, a la altura de los mejores malos de cine; es que hay actores que en los papeles de malo se lucen aún cuando casi siempre los vemos de bonachones, como le pasó a Kevin Spacey en Sospechosos habituales.
Lograda la elipsis narrativa mediante la cual nunca vemos el asesinato, pero dada la cantidad de sangre en el baño , uno se imagina lo brutal del hecho, lo que conlleva a identificarse más con la protagonista, una joven actriz que ya pasa a ser objeto de culto.
Parodia de Indiana y de los parques temáticos gringos.
Un corto animado de la Pixar, pa reirse un ratico.
El clásico de la literatura en una versión clásica de 1938, a cargo de Norman Taurog, lástima que en inglés, aquí...
La peliculaza de Alan Parker, basada en el album homonimo de Pink Floyd, subtitulada, aquí.
La entrañable historia de Tolkien en dibujos animados, aquí.
Una Larva a 68 revoluciones por pixel...
Una galería de este artista, aquí.
Pecado original
Has olvidado
aquel antiguo mar en que flotabas
entre el silencio y el latido; el agua
primera, sin memoria, dulce tumba
donde el ay no erizaba aùn sus mil puntas.
Has olvidado
la voz que te expulsò del Paraìso.
-Sabemos de aquel hùmedo tiempo con la fe
con que se dice una oraciòn. Y hay algo
en nuestro cotidiano desamparo
que se empecina en èl, que busca ansioso
su eternidad, su abrazo sin preguntas-
Pero no desfallezcas. Allà detràs de todo
hay otro mar (¿o el mismo?) que te espera.
¿Què corazòn me digo, latirà en su penumbra?
***
Señales
La luna brilla con ese furor ciego
que es señal inequìvoca
de que ha llegado el tiempo fèrtil del sacrificio.
Huele a la piel rayada de los tigres,
a orquìdea que se abre,
al humus que comienza a oscurecer la lluvia.
En un sueño de rìos y serpientes
naufraga la muchcha envuelta en llanto
y sus pechos recientes se estremecen
con un temblor antes desconocido.
La muñeca que abraza tiene los ojos muertos.
Y el àngel de la guarda
marca una cruz con sangre sobre sus muslos blancos.
***
Nocturno
Mi noche es como un valle reluciente de huesos.
La piel, arena, sìlice.Los labios agrietados.
Una cruz de ceniza sobre el vientre desnudo.
Heme aquì entre malezas, en medio de rastrojos,
muerta de cara al techo de la alcoba,
con la luna bailando en la pupila
y el corazòn como una liebre herida
que persiste en vivir. Quizà algùn dìa
un enjambre de abejas fabrique su colmena
cerca de mì. Quizà algùn dìa
me despierte el zumbido de su vuelo
sobre mis ojos, sobre mi garganta
y reverbere el cuerpo, luminoso, como un mar que cantando alza sus olas.
***
Terca señal
En un rincòn de la mañana,
bajo el lìvido sol, como una ampolla
de la hirviente ciudad,
los excrementos:
terca señal de que allì estuvo un hombre
¿Què fantasìas poblaràn sus sueños?
***
A quièn agradecer
A quièn agradece
la sabia geometrìa de tu oreja,
su lòbulo d eluz y la firmeza
de sus surcos de sombra,
y el deseo, que es una llamarada que se enciende
en la gruta de felpa
donde encierran su enigma tus màs perversas mùsicas.
***
Rindiendo cuentas
Por cada latigazo en el rostro,
por cada golpe de la espuela y cada gota de sangre,
nace una palabra, verde y brillante.
Un pequeño jardìn de tinta abre sus hojas, con callado vigor va dando savia al dìa.
La vergüenza contempla, con su cara biliosa, la innoble transacciòn, el triste pago,
las uñas impecables del verdugo.
Piedad Bonnet.
Editorial Norma,S.A, Bogotà, 1996.
Hasta la carne
Otros dirán en verso otras razones,
quién sabe si más útiles, más vigentes.
Éste no cambió su naturaleza,
suspendida entre dos negociaciones.
Ahora, inventar arte y manera
de juntar el azar y la certeza,
se lleve en eso, o no, la vida entera.
Como quien se muerde las uñas cercenadas.
Proceso
Las palabras más simples, más comunes,
las de andar por casa y dar a cambio,
en lengua d eotro mundo se convierten:
basta que, de sol, los ojos del poeta,
rasando las iluminen.
Programa
En el esfuerzo de nacer está el final,
en la rabia de crecer se continúa,
en la prueba de vivir aceda la sal,
en la cava del amor resuda y suda.
Remedio, sólo muriendo: buena señal.
Signo de escorpión
Sabrás que para tí no habrá descanso,
la paz no está contigo, tampoco la fortuna:
el signo así lo ordena.
Te pagan bien los astros esta guerra:
Por más breve que sea la cuenta de tu vida,
pequeña no será.
"En el corazón, quizá"
En el corazón, quizá, o más exacto:
una herida rasgada con navaja,
por donde se va la vida mal gastada,
con total conciencia nos apuñala.
El desear, el querer, el no bastar,
equivocada búsqueda de la razón
que el azar de ser nos justifique,
es eso lo que duele, quizá en el corazón.
Destino
Hago en el suelo untrazo, junto al agua:
No tarda la marea en alisarlo.
Así es el poema, es común suerte
que arenas y poemas tanto valgan
al vaivén de la marea, al ven ven de la muerte.
Otro lugar común.
¿Por qué un grito no saco de la garganta,
esfera de sonido que me trasnporte,
en la punta incandescente de una flecha,
donde el tiempo no gaste ni lamuerte?
Materia mal compuesta y decadente
huyendo de sí misma avergonzada,
personaje que olvidó su papel
en medio de la escena abucheado.
José saramago.
Leyendo acerca del cine de ciencia ficciòn contemporàneo, encuentro : Desrealizaciòn cinematogràfica: es decir, el reemplazo de la realidad real por una realidad virtual", Paul Virilio citado en El cine de ciencia ficción.
J.P.Telotte. Cambridge University Press. Madrid, 2002, pàg. 154.
Inmediatamente me viene a la mente Avatar de James Cameron, y de còmo el cine se ha olvidado de contar historias, no digamos originales pero por lo menos sì de maneras novedosas, en aras de glorificar la tecnologìa de efectos especiales, que permiten crear mundos, es cierto, pero mundos a los que no se necesita demasiada imaginaciòn para entrar; me viene a la mente la versiòn cinematogràfica de La historia sin fin que vì de niño, cuando Bastiàn grita, asomàndose a una ventana "¡Creo, yo sì creo en Fantasìa!". En la pelìcula de Cameron sòlo hay que sentarse en la butaca y convencerse uno mismo de que se merece ese bello espectàculo por el simple mèrito de haber pagado la entrada en el multiplex de turno y haber comprado en la cafeterìa.
Ya lo decìa Borges, que en zoologìa fantàstica es muy comùn que los animales reales se confundan para crear uno nuevo, pero la fauna de Avatar fuera de colores vistosos, capaces de competir con los diseños de Pokemòn, no ofrecen mayor cosa: dragones voladores, àgiles felinos, incluso los habitantes semi humanos de Pandora entran en el muy manido concepto de "hombrecitos grises" de la ciencia ficciòn màs tradicional:
Ahora , en cuanto a la historia narrada, nada nuevo bajo el sol, lo cual no tendrìa nada de malo si no intentara venderse como original: el concepto de un agreste planeta que contiene un elemento valioso para el hombre y unos inmensos indìgenas que no desean que lo obtengamos, està contenido en un relato de Lovecraft cuyo tìtulo no recuerdo completo pero que empezaba Las murallas de algo. El guerrero foràneo que se convierte en el lider de un pueblo eminentemente ecològico, es Dune cambiando las arenas de Arrakis por la fauna multicolor e iluminada de Pandora; incluso el discurso sobre convivencia y ecologìa ya venìa dado en anteriores producciones de Cameron como Terminator y El secreto del abismo.
Tal parece que Cameron se ha dispuesto a pasar a la historia como el prestidigitador por excelencia de productos de gènero, si en Titanic narrò "La historia de amor" por excelencia, en Avatar busca establecer la saga èpica màs impresionante, cara y premiada de la historia del cine.
Leo en el mismo libro de Telotte, que Judith Hess Wrigth en Genre films and the status quo "tipifica su acercamiento al argumentar que, en general, las pelìculas de gènero solo pretenden "producir satisfacciòn", màs que acciones", pàgina 57.
Y la pelìcula de Cameron produce mucha satisfacciòn, sobre todo a èl.
Con un ritmo irregular y demasiado larga para lo que cuenta, Society de Brian Yuzna tiene, no obstante, la particularidad de ofender nuestras convenciones morales màs arraigadas: el canibalismo y el incesto.
Por supuesto nada hay en el ser humano, desde un punto de vista biològico, que impida que nos devoremos unos a otros y, mucho menos, que podamos aproximarnos sexualmente a nuestros parientes màs cercanos.
En Society ademàs, lo anterior viene aderezado con una crìtica a la sociedad de los años ochenta, la llamada dècada perdida de los baby boomer, que tambièn fuera fuertemente retratada en American Psycho, años despuès.
Pero independientemente de esto, a mì personalmente lo que màs me tocò es el regocijo con que Brian Yuzna pone en escena los retorcidos y supurantes horrores biològicos creados por Screaming Mad George, en un festìn de horror biológico, que retrata que no hay nada peor en nuestras màs profundas pesadillas que nuestro cuerpo se convierta en nuestro peor enemigo, en algo que se destruye o màs intolerable aùn, que nos destruye a nosotros mismos, desde dentro, desde lo visceral, sin que podamos hacer nada al respecto: no todos tenemos la voluntad de coleccionar nuestos pedazos eviscerados como hacìa Brundle en La Mosca de Cronemberg.
Y para mì ha sido esta repulsion genuina lo que salva a Society y la convierte en un film memorable, ya que las actuaciones son bastante huecas, empezando por la de Billy Warlock (el recordado Eddie de la serie Guardianes de la Bahìa) y la de Devin Devasquez que sòlo aporta morbo (conejita Playboy haciendo topless -¡Ahh, tetas y sangre en el cine de los ochenta, que mejor desvirgue visual y emocional!), con personajes que se pierden en la maraña como Mrs Carlyn, la mamà de Clarisa, quien al parecer forma parte de la Sociedad pero igual es marginada por su estado mental.
El final feliz resultò ser un poco desconcertante, con los muchachos escapando en el jeep del protagonista y dejàndo a la sociedad en su Beverly Hills dorado, como si fuera algo contra lo que no se pudiera luchar.
Definitivamente, lo màs inquietante, los efectos especiales: la boca/herida del psiquiatra -¿remembranza al Guasòn de Batman?-, la apariciòn de la cabeza de Jenny entre las piernas de su madre y la "cara de culo" del padre, en una nota de humor negro resaltable.
Las tiras cómicas de Boquechivo.
Eso dicen aquí, en todo caso, muy bien logrados.
Gracioso cómic que ilustra la muerte del Trepamuros con la ayuda del movimiento del mouse.
PD: Actualización, 10 de Enero de 2012:
Hobo Lobo in Hamelin es un cuento ilustrado en formato hxtml.
Paik y los Fab Four, aquí.
Juan Francisco Casas pinta con boligrafo , elaborando impresionantes cuadros.
En mi niñez hubo dos imágenes que no por repetidas dejaban de asombrarme: una niñita sentada en un prado verde sacándose una espina de su pie y los perros jugando al póker. Aquí, la historia y el autor de estos últimos.