El odio a la música
La Mousiké -dice un verso de Hesíodo- vierte pequeñas libaciones de olvido en la tristeza. La tristeza es al alma donde se depositan los recuerdos lo que el sedimento es al ánfora que contiene el vino. Sólo podemos anhelar que repose. En la antigua Grecia la musa de la mousiké tenía por nombre Erato. Profetisa de Pan,dios del pánico, vagaba en trance por efecto de la bebida y del consumo de carne humana. Los chamanes eran inspirados por las fieras, los sacerdotes por los hombres inmolados, los aedos por las musas. Son siempre víctimas.
Pascal Quignard.
https://drive.google.com/file/d/1bnyr27ipBSU5_jJtH4fHWqSnqfycAFR1/view
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