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estabolsanoesunjuguete

Para leer en la silla elèctrica

Felicidad

Es condiciòn sine qua non de la felicidad el egoìsmo. El hombre feliz no ha de preocuparse por la desdicha ajena porque entonces deja de serlo.

Fernando Vallejo.

Que coman mierda.

El hìgado es como la vida, para gastarse. ¡O què! ¿Se lo vamos a dejar enterito y funcionando a los gusanos? Que coman mierda.

Fernando Vallejo

Cada dìa.

Cada dìa vamos subiendo en edad y bajando en discernimiento.

Fernando Vallejo.

Derechos del hombre

El ùnico derecho que tenìa el hombre era el de no existir.

Fernando Vallejo.

Momentos

Momentos

En medio del desastre de nuestras vidas hay momentos en que creemos que todo està bien, y momentos en que creemos que todo està mal. Hoy todo està bien porque asì se me antoja.

Fernando Vallejo.

Libros

Libros

Los libros son malos en su mayorìa y la gente es fea por lo general.

Fernando Vallejo.

Nadaìsmo

El nadaìsmo no ofrece soluciones, sino dudas, pues la duda es un principio creador.

Islanada.

Elmo Valencia.

Me arrastro y sobrevivo

Me arrastro y sobrevivo

Lo que me pasa es tràgico y paradòjico. Entre màs me esfuerzo por encontrar un jùbilo, una afirmaciòn de mi vida, siento que mi alma està vacìa, herfana, sin alas. Me arrastro y sobrevivo.

Islanada.

Elmo Valencia.

Rumores del mar.

Rumores del mar.

-¡Al carajo!¡Al carajo!¡Al carajo!-iban diciendo las olas sin parar.

Fernando Vallejo.

Los muertos

Los muertos

Los que se borran a sì mismos de la memoria por completo son los muertos. De un momento al otro, sin darse cuenta, dejan de saber quienes son y quienes fueron.

¿Què muerto se recupera a sì mismo? ¡Ninguno! Es condiciòn sine qua non de la muerte la irrecuperabilidad del difunto.

Fernando Vallejo.

Encanto de la vida

Encanto de la vida

La vida sòlo tiene un encanto autèntico; el encanto del juego. Pero, ¿y si nos da lo mismo perder que ganar?

Cohetes.

Charles Baudelaire.

Amor

Amor

Amamos a las mujeres proporcionalmente a lo extrañas que nos sean. Amar a las mujeres inteligentes es un placer de pederasta. Lo que viene a decir que la bestialidad excluye la pederastia.

Cohetes.

Charles Baudelaire.

La vagina vil

La vagina vil

La fuente de todos nuestros males hay que irla a buscarla ahì, en el pervertido gusto por ese hueco vicioso, viscoso y pantanoso:la vagina vil que perpetùa la`pesadilla del ser y empuerca al mundo.

Fernando Vallejo.

El camino

El hombre no tiene sino sus dos pies y un camino que no conduce a ninguna parte.

Islanada.

Elmo Valencia

El amor

-El amor es el deleite que sentimos por la prostituciòn. No existe ningùn placer noble que no pueda ser explicado partiendo de la prostituciòn.

(...)¿Què es el arte? Prostituciòn.

-El amor puede resultar de un sentimiento generoso: el gusto por la prostituciòn; pero se corrompe en seguida con el gusto por la propiedad.

El amor quiere salirse de sì mismo, confundirse con su vìctima, como el vencedor con el vencido, pero conservando privilegios de conquistador, ...

Cohetes.

Charles Baudelaire.

Dios

Dios

Aunque Dios no existiera, la religiòn segurìa siendo Santa y Divina.

Dios es el ùnico ser que, para reinar, no necesita ni siquiera existir.

Lo que ha sido creado por el espìritu està màs vivo que la materia.

Cohetes.

Charles Baudelaire.

Los que pasan corriendo

Los que pasan corriendo
Si uno sale en la noche apasear por una calle, y un hombre, ya visible desde lejos -pues la calle se empina ante nosotros y hay luna llena- viene corriendo en direcciòn a nosotros, no por eso lo agarraremos, asì sea dèbil y estè hecho una miseria, ni aunque alguien venga corriendo y gritando detràs de èl, sino que lo dejaremos seguir corriendo, ya que es de noche, y no es culpa nuestra si la calle, al claro de luna llena, se empina ante nosotros, y, aparte de todo esto, quizàs esos dos hayan organizado la correrìa para diversiòn propia, quizàs ambos persiguen a un tercero, quizà el primero sea injustamente perseguido, quizà el segundo quiera asesinar, y nosotros nos harìamos còmplices del asesinato, quizà ninguno de los dos sepa del otro, y cada uno corre por su propia cuenta a su cama, quizà sean sonàmbulos, quizà el primero porte armas.
Y, por ùltimo, ¿no tenemos el derecho de estar cansados?; ¿no hemos tomado tanto vi-
no?
Nos alegramos de que tampoco veamos ya al segundo.

Franz Kafka.

L`amour

Un culo y un amor son una misma cosa. Sólo lo sabe quien ha amado de verdad. El amor tiene que ser un cuerpo y un alma. Sólo los hipócritas, los fariseos, los falsos amantes, separan el alma del cuerpo.

Terenci Moix.
El sexo de los ángeles.

Poemas de Jota Mario

Nada más bello que lavarse los dientes en la ventana con la ciudad que comienza a echar humo

Con la ciudad que levanta persianas

Con la ciudad atravesada por ambulancias de leche

Y piernas de adolescente rumbo a su diversión estival

Con la ciudad donde tu retrato marca la hora de mi muerte cada 5 segundos

Con la ciudad que ha tomado mi forma como el agua

Toma la forma del recipiente donde vive

Escudriñar en el buzón la mano amiga que te habla

Desde un país donde ya es hora de acostarse

Escribir en el muro como propósito del día

Amortiguar el odio

Mírate el pene mientras duermes

Olvidar por segunda vez por tercera vez por cuarta vez

Hasta que se haya olvidado del todo

Meter la mano en el espejo para sacar de él todo lo necesario

Para reconstruírse

Para no padecer hambre sed desnudez o deseo


Y reírse de la locura

Sentado en el anverso de la luna

 

La santidad de nuestros nombres

No es santidad de calendario


Somos santos no porque practiquemos el bien

Sino porque tan-bién practicamos el mal


El problema de la existencia de Dios

Es problema de Dios

No nuestro, que existimos


He aquí estos pobres santos que escriben sus sandeces

En sanitarios y sanatorios del Estado

Si pecamos

No somos nosotros quienes pecamos

Sino la sociedad por obligarnos a pecar


Soy un santo moderno porque no me santiguo


Con la puntualidad de un franciscano

Hacemos el amor todos los santos

Días


Santos fuertes como Sansón

Santos como Domingo orando toda la semana

Pronto habrá santos enlatados


Nuestra oración es la blasfemia

Es el beso en los labios

Nuestra oración es el silencio


Los nadaístas somos los verdaderos santos

Y sanseacabó

Colegiala desnuda

Regresa la niña del colegio

Quién sabe qué pensamientos oculta su cabellera negra

Seguramente el profesor calificó mal su tarea

Seguramente que le tocó los senos

Seguramente le prometió un confite

Regresa a su casa la niña que querría ser desencuadernada

Que gustaría ser repasada por un lector ávido de conocimientos

Regresa con el ánimo de despojarse de sus vestiduras

De estrenar su desnudo para ponerse cómoda

Para poder pensar sin problemas en la regla del tres

Regresa la niña con ganas de chupar un bombón

Y chupando bombón piensa la niña que debe haber algo más dulce

Y la sangre circula como miel por su panal florido

y ella siente la voz del atavismo cosquilloso que le dice que para poder aprender

    / hay que despojarse voluntariamente de todo

Y deseosa de aprender ella se va quitando el vestido

Ese vestido de colegio que con tanto cariño le cosió su mamá

La blusa blanca de infinitos botones

La falda azul ajustada con un gancho de nodriza

Los zapatos del uniforme

Las medias tobilleras que escalan sus piernas derechitas

El brassier que contiene principios básicos de trigonometría

Los calzoncitos de amoníaco

Carpa bajo la cual acampa la prodigiosa respiración de la reina de Saba

Mosquitero de los deseos

Atarraya del poniente

Cabo Cañaveral del cohete carnal

La niña sabe que hay un cinco rayado en mitad de sus piernas

Un coño bien calificado

El honroso diploma

con el cual se gradúa

profesional en el amor

Colegiala del alma

míreme

¿qué piensa hacer cuando esté grande?

 Tomado de La idea fija en www.laideafija.com.ar

Los siete pecados capitales

Al rosario de los siete pecados capitales, vanidad, lujuria, ira, gula, envidia, avaricia y pereza, el escritor serbio Milorad Pavic añade el oscuro pecado de olvidar los sueños y no concluir las lecturas empezadas en la que uno, desesperadamente, se busca a sì mismo.

En una estructura de siete cuentos transcurridos en siete espacios diferentes, Pavic nos relata siete intentos fallidos de comuniòn    que se transforman en una larga huida por los pasillos de la inconciencia, hasta el ùltimo cuento o habitaciòn, donde hallamos un elemento  comùn, màs no indisoluble como conector, entre los siete sueños o lecturas que en este caso, vienen a ser lo mismo.

De còmo  lo onirìco y lo irònico intervienen   en las vidas dìa tras dìa de los habitantes de este nuevo siglo XXI que , poco a poco, van olvidando lo que hicieron el siglo pasado, de còmo el lector y el escritor no siempre resultan impunes, nos dan cuenta estos siete relatos...

Y siempre resulta reconfortante volver a orillas de los sueños donde Dios nos espera para hablar con nosotros y , si tenemos suerte, tal vez para hacer el amor con nosotros...

Siete pecados capitales. Milorad Pavic, Sexto Piso editorial, Mèxico, 2003.