Lucha
8. Es como la lucha con las mujeres, que termina en la cama.
Franz Kafka
8. Es como la lucha con las mujeres, que termina en la cama.
Franz Kafka
5. A partir de determinado punto ya no hay regreso. Es preciso alcanzar este punto.
Franz Kafka
3. Hay dos pecados capitales humanos de los que se derivan todos los otros:impaciencia y desisdia. A causa de la impaciencia han sido expulsados del paraìso, a causa de la desidia no vuelven a èl. Pero quizàs haya sòlo un pecado capital: la impaciencia. A causa de la impaciencia han sido expulsados, a causa de la impaciencia no vuelven.
Franz Kafka
1. El verdadero camino va por una cuerda que no ha sido tendida en lo alto, sino apenas sobre el suelo. Parece destinada màs a hacer tropezar que a que se camine por ella.
Franz Kafka.
“Pues bien, a medida que avanzamos por el intrincado camino de la civilización se va definiendo un aparato de coacción que no solamente regula las relaciones entre los individuos sino que se instala en la conciencia de estos en forma de “autocoacción”: es el “super-yo”, que aparece como el código social del comportamiento inscrito en la propia individualidad “
Josè Marìa Perez.
Tomado de www.evolucionando.wordpress.com
reside en su carácter oculto o subrepticio por parte del agente y la inconsciencia por parte del sujeto (-objeto) paciente. La manipulación social se da allí donde se descarta toda consciencia crítica por parte del manipulado. El hombre no percibe el ataque. Los estímulos de la manipulación permanecen ocultos a la conciencia. Crean una falsa conciencia, a partir de la cual la víctima de las prácticas de manipulación cree que ha tomado una decisión racional y personal”
Josè Marìa Vigil.
Tomado de www.evolucionando.wordpress.com
Irse al desierto para, en el èxtasis de la soledad, convertirse en un grano de arena de la eternidad.
Peter Sloterdijk.
Simular una cosa, ¿es otra cosa que pensarla? Y lo que es pensado, es una ola de sueños.
Louis Aragòn.
Las culturas alternativas surgen cuando los seres humanos tienen una diferencia insalvable con el mundo.
Peter Sloterdijk
Tecnocracia
Por tecnocracia entiendo una forma social en la cual una sociedad industrial alcanza la cumbre de su integración organizativa. Es el ideal que los hombres suelen tener en mente cuando hablan de modernizar, poner al día, racionalizar o planificar. Para superar los desajustes y fisuras anacrónicos de la sociedad industrial, la tecnocracia opera a partir de imperativos incuestionables, tales como la necesidad de más eficacia, seguridad social, coordinación en gran escala de hombres y recursos, crecientes niveles de abundancia y manifestaciones del poder colectivo humano cada vez más formidables.
(...)
...Caracteriza a la tecnocracia el presentarse ideológicamente invisible. Sus concepciones sobre la realidad, sus valores, son tan sutilmente penetrantes como el aire que respiramos.
(...)
La tecnocracia se desarrolla sin resistencia incluso a pesar de sus crímenes y fracasos más escandalosos, en primer lugar porque la crítica que potencialmente pueda hacérsele se empecina en analizar esos fracasos con categorías anticuadas (...) pero izquierda, derecha y centro son lo mismo a este respecto; sin querellas se producen más tecnocrátas o entre facciones que suscriben los valores tecnocráticos de principio a fin.
(...)
El gran secreto de la tecnocracia reside, pues, en su capacidad para convencernos de tres premisas relacionadas entre sí, a saber:
1. Que las necesidades vitales del hombre (contrariamente a todo lo que han dicho todos los espíritus eminentes de la historia) son de naturaleza técnica.
2. Que este análisis formal (y altamente esotérico) de nuestras necesidades ha alcanzado ya un 99% de perfección. De forma que, a pesar de pequeños obstáculos e interrupciones debidos a los elementos irracionales de nuestro medio, han quedado satisfechos todos los requisitos previos de la plenitud humana. (...) Siempre que surja una fricción social en la tecnocracia, habrá de deberse a lo que se ha dado en llamar un "fallo en la comunicación" (...) Por tanto, sólo hay que sentarse y dialogar ¡y entonces todo se resolverá perfectamente!.
3. Que los expertos (...) resultan estar incluidos en las nóminas oficiales del estado y/o las sociedades privadas corporativas.
(...)
En su análisis de este "nuevo autoritarismo", Herbert Marcuse llama especialmente nuestra atención sobre el "absorbente poder" de la tecnocracia, su capacidad para "proveer satisfacción de manera que es capaz de generar, a su vez, sumisión y que debilita la racionalidad de la protesta". Conforme se va madurando la tecnocracia parece incluso capaz de integrar en el sistema cualquier forma de descontento
(...)
Como con la sexualidad, así en los demás aspectos de la vida. El negocio de inventary producir indignas parodias delibertad, goce y plenitud es bajo la tecnocracia una forma indispensable de control social.
Contracultura
Entendemos por tal una cultura tan radicalmente desafiliada, o desafecta a los principios y valores fundamentales de nuestra sociedad, que a muchos no les parece ni siquiera una cultura, sino que va adquiriendo la alarmante apariencia de una invasión bárbara.
(...)
...La contracultura es, como defiendo aquí, ese saludable instinto que rechaza, tanto a nivel personal como político, la violación sin entrañas de nuestra sensibilidad humana...
La contracultura no es ni ucho menos un movimiento tan disciplinado
(...)
Lo que hace de esta desafiliación juvenil de nuestro tiempo un fenómeno cultural más que un simple movimiento político, es que trasciende el nivel de la ideología para llegar al nivel de la conciencia, buscándo transformar el más íntimo sentido de nosotros mismos, los otros y todo lo que nos rodea.
(...)
La sociedad occidental ha incorporado, en los dos últimos siglos, un cierto número de minorías cuyo antagonismo hacia la visión científica del mundo parecía insuperable, y que además han rechazado durante mucho tiempo la fácil asimilación a que se habían plegado las congregaciones más importantes, deseosas de parecer progresistas. Teósofos y fundamentalistas, espiritistas ymaterialistas, ocultistas y satanistas... todos ellos muestran que la existencia de elementos antirracionales en nuestra sociedad no es un fenómeno nuevo. Pero lo nuevo --es-- que está surgiendo una radical negación de los valores científicos y tecnológicos en el centro mismo de la sociedad actual, no en sus márgenes periféricos.
(...)
Lo dicho ahora pretende solamente sugerir la dificultad que tiene la contracultura para determinar en forma clara sus ideas y proyectos. Se ha apartado tanto de nuestras tendencias culturales actuales que apenas puede decir una palabra en un mundo que entiende la sociedad como simple auxiliar adjunto cada día más subordinado a un gigantesco mecanismo tecnológico que exige constante e instantánea coordinación del centro, cosas tales como "comunidad" y "democracia de participación" son totalmente impracticables. De esta manera vuelven a un estilo de relaciones humanas característicos de la aldea y la tribu, insistiéndo en que la única política de hoy es aquella que lleva a la confrontación profundamente personal con todas estas envejecidas formas sociales. ¿Y dónde encontrar el camino de acceso a la comprensión de ese ideal tan entrañable en un mundo dominado por enormes abstracciones políticas enmascaradas tras relucientes símbolos propagandísticos, eslóganes y mediciones estadísticas: nación, partido, corporación, área urbana, gran alianza, mercado común, sistema socioeconómico...? Falta en nuestra cultura la simple conciencia de los hombres y las mujeres --tal como son--- en su vida cotidiana, que ha sido desplazada por esas gigantescas ficciones. Afirmar que la esencia de la sociabilidad humana es, sencillamente, la abierta comunicación de hombre a hombre y no la realización de prodigiosa hazañas técnicasy económicas,¿no es un puro absurdo?
Alienación
Para el intelectual radical, como para cualquier persona -afirma (Staughton) Lynd-, la verdad ha de tener un contexto biográfico y no sólo ideológico.
Este estilo "personalista" ha conducido a la Nueva Izquierda a ver en la alienación el problema político crucial de nuestros días. No la alienación, sin embargo, en el sentido estrictamente institucional, en la cual el capitalismo (o en este caso, cualquier economía individual avanzada) porpende a alienar al trabajador de los medios y d elos frutos de la producción, sino, más bien, alienación en tanto aniquilación que puede desarrollarse incluso en esos esfuerzos revolucionarios que aspiran, con la mejor intención y humanidad del mundo, a eliminar los síntomas externos de la alienación. Siempre que elementos no humanos -doctrinas revolucionarias o bienes materiales- adquieren una importancia mayor que la vida humana y el bienestar, tenemos alienación del hombre respecto de los demás hombres, abriéndose así el camino para una amni´pulación, supuestamanete bienintencionada en el mejor d elos casos, de los otros como meros objetos.
Pornografía
Muchas de estas publicaciones obran al parecer sobre el supuesto de que hablar claramente sobre algo es hablar tan cruda y salvajemente como sea posible. El erotismo supuestamente libertario de este estilo traiciona su más absoluto fracaso, pues pierde de vista que la pornografía profesional no desafía, sino que ceba la suciedad esencial de la sexualidad de clase media, que tiene un escondido interés en mantener que la noción de sexo es algo sucio.
Felicidad
La felicidad, según escribe Freud claramente y sin rodeos, todavía no tiene valor cultural. La "felicidad" por la que nos afanamos la mayoría d enosotros no es más que un alivio pasajero o una diversión exuberante emparedada entre atrocidades: una "pausa que refresca"antes de la siguiente catástrofe.
Contracultura
Lo que nos ofrece, por consiguiente, la contracultura es una notable deserción de la larga tradición d euna intelectualidad escéptica que ha servido de vector principal para trescientos años de trabajo científico y técnico en Occidente.
Theodore Roszak.
El nacimiento de una contracultura.
Lo 'pop' es, ante todo, una tendencia que se inscribe en la mercantilización extrema, en el consumo, en los dictados de la moda. Lo 'pop' son mercaderías para ser consumidas por el pueblo, mercaderías de signo cultural, pero que ya no guardan relación con la expresión artística. Parafraseando: ¿qué tiene de 'revolucionaria' la imagen del Che Guevara degradada a ícono de camiseta vendida hasta el hartazgo? Así, en esa línea: ¿qué tiene de arte, de premio a la inteligencia y la creatividad, el hoy llamado 'pop'?
Siendo mercaderías para vender, su principal productor -no podía ser de otra forma en un mundo capitalista, industrial, donde todo gira en torno al mer-cado- es Estados Unidos, la principal potencia capitalista.
Una de las mayores exportaciones de Estados Unidos, junto a las manufactu-ras, la agricultura, los productos farmacéuticos, las armas o la alta tecnología, la constituye justamente la cultura popular, entendida como mercaderías 'pop'. Para ejemplificarlo: alrededor del 85 % de las imágenes audiovisuales que circu-lan por el mundo vienen de este país. Más de dos tercios de las entradas que se venden en los cines de Europa son para ver películas de Hollywood (no precisamen-te cinearte). Las canciones de las estrellas pop, como Madonna y Michael Jack-son para citar los símbolos actuales -pronto ya vendrán otros-, son himnos obli-gados para los jóvenes de todo el mundo. Las hamburguesas y las bebidas gaseosas estadounidenses, consumidas hasta en los más recónditos rincones del orbe, han impuesto sus logotipos como íconos de una cultura pop moderna. Casi las tres cuartas partes de los programas de computación que se usan en el mundo obedecen instrucciones en idioma inglés, así como los videojuegos. El arte/industria mo-derno de la diversión tiene el sello del 'american dream' hasta los tuétanos, y por supuesto se desarrolla en in-glés.
En otros términos: la producción cultural masiva ha pasado a ser otra mer-cadería más que ofrece el libre mercado, pero que en realidad no es tan libre. No es libre porque el proceso de concentración ha llevado (hace ya décadas) a la monopolización de unos pocos gigantes multinacionales, cada vez menos, -la libre competencia es ya pieza de museo-, y por otro lado, los pueblos no tienen la más mínima incidencia sobre esa producción sino que se ven limitados a la función de consumidores de los productos terminados.
'El efecto político decisivo de la cultura popular estadounidense consiste en anestesiar, en despolitizar', afirma el crítico Charles Krauthammer. Dicho de otra manera: lo 'pop' es buen negocio para el poder en tanto 1) se vende -y mucho- y 2) juega como adecuado mecanismo de sujeción social.
Sin dudas el mundo capitalista provocó transformaciones espectaculares en la historia humana, transformaciones sin retorno. Gracias a la revolución indus-trial, las grandes masas de las sociedades agrarias, analfabetas y por siempre alejadas del ámbito cultural, pudieron comenzar a tener acceso a un mundo ante-riormente reservado a selectas élites. La llegada de los medios masivos de comu-nicación, desde la prensa en adelante, popularizó la cultura. Obviamente que bienvenido ese movimiento en la historia, en tanto un avance. Pero en vez de po-sibilitar la genuina expansión de una cultura popular -la televisión es, segura-mente, quien mejor lo ilustra- la masificación terminó siendo funcional a los poderes. Lo 'pop' -que de popular tiene sólo lo masivo- pasó a ser en vez de un instrumento de mejoramiento de las masas, una nueva ofensa a la inteligencia. Tal vez, en algún nivel, puedan divertir el Pato Donald, Superman o Britney Spears. ¿Pero por qué conformarse con tan poco?
¿Puede la cultura de masas ir más allá de esta 'anestesia', de esta diver-sión ramplona y banal a la que nos tiene acostumbrado Hollywood y toda la para-fernalia audiovisual actual? Sí, sin dudas. ¿Quién dijo que lo popular tiene que ser barato, sin gusto y chabacano?
Marcelo Coloussi
Cultura pop ¿negocio? ¿ofensa a la inteligencia?
www.guìacultural.com/guìa_tematica/arte_y_cultura/cultura_pop.htm
En nuestra proipia naturaleza salvaje es donde mejor nos resarcimos de nuestra no-naturaleza, de nuestra espiritualidad...
Nietszche.
Muchas cosas, quede dicho de una vez por todas, quiero no saberlas.-La sabidurìa marca lìmites tambièn al conocimiento.
Nietszche.
"Toda verdad es simple" -¿No es esto una mentira duplicada?
Nietzsche.
El grado y fortaleza de la valentìa de uno mismo son los que deciden sobre en què lugar uno se detiene o no se detiene todavìa, sobre en què lugar juzga "aquì està la verdad"; lo deciden màs, en todo caso, que cualquier sutilidad u obtuosidad de ojo o de espìritu.
Nietzsche.
La ociosidad es el comienzo de toda psicologìa. ¿Còmo?, ¿serìa la psicologìa un vicio?
Nietzsche.
Para un guerrero del conocimiento, que està siempre en lucha contra verdades feas, la creencia de que no existe ninguna verdad es un gran baño y un relajamiento de los miembros...El nihilismo es nuestra especie de ociosidad....
Nietzsche.
A finales de los años sesenta un pensamiensto que prolonga por herencia o polèmica la reflexiòn de los de Frankfurt va a tomar como eje la crisis entendida como emergencia del acontecimiento, contacultura, implosiòn de lo social, muerrte del espacio pùblico o impasse en la legitimaciòn del capitalismo. Y màs allà de las ideologìas de la crisis -de los que no se verà libre nadie que lo aborde- en torno a ese concepto va a desarrollarse un esfuerzo importante por pensar el sentido de los nuevos sujetos -actores sociales- desde los jòvenes y las mujeres a los ecologistas- y los nuevos espacios en los que, del barrio al hospital psiquiatrico, estalla la cotidianidad, la heterogeneidad y conflictividad de lo cultural.
J M Barbero
De los medios a las mediaciones, Convenio Andrès Bello, Bogotà, 2003.
Hay màs idolos que realidades en este mundo.
Nietzsche.
Ante todo,la guerra. La guerra ha sido siempre la gran listeza de todos los espìritus que se han vuelto demasiado interiores, demasiado profundos;incluso en la herida continùa habiendo una fuerza curativa. Una sentencia cuyolugar de origen yo mantengo oculto a la curiosidad docta, viene siendo desde hace largo tiempo mi divisa:
increseunt animi, virescit volnere virtus (Se crecen los a`nimos, se fortalece la fuerza con la herida).
Nietzsche.
El crepùsculo de los ìdolos