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estabolsanoesunjuguete

filosofìa barata y zapatos de goma

Màquinas.

En todas partes maquinas, y no metaforicamente: màquinas de màquinas, con sus acoplamientos, sus conexiones. Una màquina-organo empalma con una màquina-fuente: una de ellas emite un flujo que la otra corta. El seno es una màquina que produce leche, y la boca, una màquina acoplada a aquella. (...) De este modo, todos "bricoleurs"; cada cual sus pequeñas màquinas.

Felix Guattari- Gilles Deleuze.

El antiedipo.

Nosotros

Nosotros

Nosotros, los todos que alimentamos el corazòn y la palabra con el amargo pan de la esperanza (...), Nosotros, los que balanceamos el miedo con verguenza, la prudencia con valor y la indiferencia con memoria. Nosotros, los seres humanos que existimos, es decir, que desafiamos al poder.

EZLN.

Documentos y Comunicados, 1998.

Ediciones Era S.A. de C.V., Mèxico D.F.

Medios y miedos

Medios y miedos

Si la television atrae es porque la calle expulsa, es de los miedos que viven los medios.

J. M. Barbero.

La ciudad virtual.

Revista de la Universidad del Valle, Agosto de 1996, N. 14, pàg. 33.

Tribus

...Grupalidades  nuevas cuya ligazòn no proviene ni de un territorio fijo  ni de un consenso racional y duradero sino de la edad y el gènero, de los repertorios estèticos y los gustos sexuales, de los estilos de vida y de las exclusiones sociales. (...) Basados en implicaciones emocionales y en locaciones nòmadas esas tribus se entrelazan en redes ecològicas u orientalistas que amalgaman referentes locales a simbolos vestimentarios o linguìsticos desterritorializados, en un replanteamineto de las fronteras de lo nacional no desde afuera, bajo la figura de la invasiòn, sino de adentro: en la lenta erosiòn que saca aflote la arbitraria artificiosidad de unas demarcaciones que han ido perdiendo capacidad de hacernos sentir juntos.

Jesùs Martìn Barbero.

La ciudad Virtual.

Revista Universidad del Valle N. 14, agosto de 1996

Ello

Ello funciona en todas partes, bien sin parar, bien discontinuo. Ello respira, ello se calienta, ello come. Ello caga, ello besa. Qué error haber dicho el ello. En todas partes máquinas, y no metafóricamante: máquinas de máquinas, con sus acoplamientos, sus conexiones. Una máqina-órgano empalma con una máquina-fuente: una de ellas emite un flujo que la otra corta. El seno es una máquina que produce leche, y la boca, una máquina acoplada a aquélla. La boca del anorexico vacila entre una máquina de comer, una máquina anal, una máquina de hablar, una máquina de respirar (crisis de asma) . De este modo, todos "bricoleurs"; cada cual sus pequeñas máquinas. Una máquina-órgano para una máquina energía, siempre flujos y cortes.

Felix Guattari-Gilles Deleuze.

El Antiedipo.

Muerte melancólica

...Nosotros traficamos con nuestros muertos con la moneda de la melancolía, los primitivos viven con los suyos bajo los auspicios del ritual y la fiesta.

Jean Baudrillard.

Lo simbólico

Lo simbólico no es ni un concepto, ni una instancia o una categoría, sino un acto de intercambio y una relación social que pone fin a lo real, que disuelve lo real, y al mismo tiempo, la oposición entre lo real y lo imaginario.

Jean Baudrillard.

El intercambio simbólico y la muerte.

El psicoánalisis y la sexualidad

Lawrence (...) tenía la impresión, mera impresión, de que el psicoanalisis estaba encerrando la sexualidad en una extraña caja con adornos burgueses, en una especie de triangulo artificial bastante desagradable, que ahogaba toda la sexualidad como producción de deseo, para rehacerla de nuevo bajo el "sucio secretito", el secretito familiar, un teatro íntimo en lugar de la fábrica fantástica, Naturaleza y Producción. Tenía la impresión de que la sexualidad poseía más fuerza o potencia.

El Antiedipo

Gilles Delleuze- Felix Guattari.

Capitalismo

Sólo existe una sociedad en este mundo: la sociedad capitalista, que es (y siempre ha sido) global. Observa la ropa que llevas puesta, los alimentos que consumes, el vehículo en que viajas, el artículo que estás leyendo en este momento. Todos estamos comprometidos en relaciones sociales que no conocen límites territoriales. El Estado que se declara soberano es, en realidad, uno entre muchos estados que sostienen unaúnica sociedad capitalista.

Cada Estado –lejos de ser soberano- es parte del conjunto de las relaciones sociales capitalistas.

(…)

El hecho de que el Estado se encuentre integrado en el moviendo global del capital no sólo limita externamente lo que este Estado puede hacer. Afecta a cada aspecto de su actividad y organización, de modo que podemos hablar del Estado como una forma del capitalismo o una forma de las relaciones sociales capitalistas.

El capital es un movimiento constante de separación. Sobre todo, separa lo hecho del proceso del hacer y del hacedor. En otras palabras, el capitalista se apropia del producto del proceso de trabajo, separándolo de este proceso y del trabajador. Esta apropiación es el centro de un movimiento de separación o fragmentación que se extiende a todos los aspectos de nuestra existencia. El Estado es parte de este proceso: separa a sus ciudadanos de los ciudadanos de otros estados (una separación que ha causado más muerte y destrucción en el último siglo que cualquier otra cosa), separa lo público de lo privado (y por lo tanto también lo serio de lo frívolo), a los políticos del resto de la sociedad, lo político de lo económico, etcétera.

Elecciones: A través de las elecciones, nuestra ira es canalizada en una forma que la hace inofensiva para el capitalismo.

Reconciliación: La reconciliación con el capitalismo no sólo equivale a la reconciliación con las cosas como son. Cada día queda claro que el capitalismo sólo puede ser entendido como una agresión continua y cada vez más violenta contra la humanidad. Reconciliarse con el capitalismo es formar parte de este ataque contra la humanidad.

Mundo mejor: No podemos crear un mundo mejor a través de las formas capitalistas. Estas son formas que han sido desarrolladas a lo largo de siglos y que son recreadas cada día como un medio de  reconciliación de la humanidad con su propia destrucción. ¿Entonces qué? Para construir un mundo diferente, necesitamos desarrollar nuestras propias formas de organización, formas basadas no en la separación y la individualización, sino orientadas hacia la construcción de nuestra subjetividad social, la construcción del Nosotros hacemos antes del Yo soy. (…) Olvidemos al Estado y construyamos nuestra propia sociedad.

Estado: Todo Estado y todo presidente ataca a la humanidad, nuestra tarea es construirla.

John Holloway.

Chávez, Lula, Kirchner.

Revista El Viejo Topo, 188, Enero de 2004.

 

Causas Perdidas

Sólo de causas perdidas se puede ser partidario irrestricto.

N. Gómez Dávila.

Aventura metafísica

Todo es trivial si el universo no está comprometido en una aventura metafísica.

N. Gómez Dávila.

Amor

Las perfecciones de quien amamos no son ficciones del amor. Amor es , al contrario, el privilegio de advertir una perfeccion invisible a otros ojos.

Nicolas Gomez Dávila.

Ser

El ser rezuma por todos los poros del mundo

Nicolás Gómez Dávila.

 

Individuos

Para Dios no hay sino individuos.

Nicolás Gómez Dávila.

Última esperanza

Nuestra última esperanza está en la injusticia de Dios.

Nicolás Gómez Dávila.

El capitalismo y la màquina

El problema del socius siempre ha sido èste: codificar los flujos del deseo, inscribirlos, registrarlos, lograr que ningùn flujo fluya si no està canalizado, taponado, regulado. Cuando la màquina teritorial primitiva ya no bastò, la màquina despòtica instaurò una especie de  sobrecodificaciòn. Sin embargo, la maquina capitalista, en tanto se establece sobre las ruinas màs o menos lejanas de un Estado despòtico, se encuentra en una situaciòn por completo nueva: la decodificaciòn y la desterritorializaciòn de los flujos. El capitalismo no se enfrenta a esa situaciòn desde afuera, puesto que de ella vive y encuentra en ella a la vez su condiciòn y su materia, y la impone con toda su violencia. Su producciòn y su reperesiòn soberanas no pueden ejercerse màs que a este precio.

El Antiedipo

Gilles Delleuze y Felix Guattari.

El artista

El artista

El artista es el señor de los objetos; integra en su arte objetos rotos, quemados, desarreglados para devolverlos al régimen de las máquinas deseantes en las que el desarreglo, el romperse, forma parte del propio funcionamiento; presenta máquinas  paranoicas, milagrosas, célibes, como otras tantas máquinas técnicas, libre para minar las máquinas tecnicas con máquinas deseantes. Además, la propia obra de arte es máquina deseante.

El Antiedipo.

Guattari-Delleuze

Máquinas

Las máquinas deseantes, por el contrario, al funcionar no cesan de estropearse, no funcionan más que estropeadas: el producir siempre se injerta sobre el producto, y las piezas de la máquina también son el combustible.

El Antiedipo

Felix Guattari- Gilles Deleuze.

Utopìa y desencanto

El desencanto corrige, efectivamente, la utopìa, templa su furia y refuerza su parte de esperanza porque la protege de sus aspectos màs dèbiles e inocentes.

Claudio Magris.

ABC Cultural, 24 de febrero, 2001, pàgina 8.

Dejarse arrastrar

El hombre-masa no afirma el pie sobre la firmeza inconmovible de su sino; antes bien, vegeta suspendido ficticiamente en el espacio. De ahì que nunca como ahora estas vidas sin peso y sin raìz se dejen arrastrar por la màs ligera corriente. Es la època de las corrientes y del dejarse arrastrar.

Josè Ortega y Gasset.