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estabolsanoesunjuguete

Microrelatos de Kafka

Pero bajo aquella gran humareda arde el fuego, y aquél cuyos pies arden no se librará ciertamente por el hecho de que no ve más que turbio humo.

 

 

 

Miramos, asombrados, aquel caballo gigantesco. Había traspasado el techo de nuestra habitación. El cielo nublado se deslizaba perezosamente a lo largo de su forma poderosa y su crin susurraba al viento.

 

 

 

El suicida es un preso que ve, en el patio de la prisión, una horca, cree erróneamente que le está destinada, se escapa por la noche de la celda, baja y se ahorca solo.

 

 

 

Las cosas fáciles son difíciles. Tan fáciles y tan difíciles. Como una cacería, en la que el único lugar donde se puede descansar es un árbol del otro lado del gran océano.

¿Pero por qué emigraron allá? La resaca en la costa es fuertísima, su territorio es tan estrecho y tan invencible. .

Si no hubieses preguntado habrías vuelto a la patria, pero tu pregunta te hará vagar aún por el gran océano. No fueron ellos quienes emigraron, fuiste tú.

 

 

Siempre listo, su casa es portátil, vive siempre en su patria.

 

 

 

Podría estar muy contento. Estoy empleado en el ayuntamiento. ¡Qué importante ser empleado del ayuntamiento! Poco trabajo, sueldo suficiente, mucho tiempo libre, y gran consideración a los ojos de toda la ciudad. Si considero bien la situación de un empleado del ayuntamiento no puedo dejar de envidiarlo. Y sin embargo, ahora lo soy yo mismo, soy empleado del ayuntamiento... y quisiera, si pudiese, arrojar esta dignidad mía al gato de la oficina, que todas las mañanas va de cuarto en cuarto recogiendo los restos de nuestros almuerzos.

 

 

 


 

 

 

 

Novelas adaptadas al cine

Como fanático de la literatura y el cine, quisiera que existiera una especie de hermandad, de transposición, entre las historias escritas y su representación en la pantalla; pero conciente de que esto es imposible, al tratarse de dos medios de expresión totalmente diferentes, uno espera que por lo menos la película haga honor al libro y a los personajes, y no se quede sólo con la premisa básica del argumento, como sucede la mayoría de las veces, y se me viene a la mente La insoportable levedad del ser de Philip Kaufman en la que, ni por casualidad, aparecen las reflexiones de los personajes que le dan la razón de ser, e incluso el título, a la novela, quedándose en una mera historia de amor que sólo ví hasta el final por Juliette Binoche.

Mucho se ha hablado de los cambios en el guión de la serie Game of Thrones, pero teniendo en cuenta que los últimos tomos de la saga han sido bastante aburridos (y me considero super fan,  no detractor), creo que lo que hicieron los escritores de la serie estuvo muy bien, no se adhirieron a lo escrito, sino que jugaron con los personajes, los profundizaron de otra manera a la propuesta por el autor e hicieron suya la historia, incluso cambiandola; algo que debió tener en cuenta Peter Jackson en su adaptación-trilogía innecesaria de El Hobbit.

 

Y es que lo que fue un acierto en El Señor de los Anillos, la creación de los personajes, el enganche que sentimos, la épica, los paisajes, el guión, trasladado a esta nueva trilogía se pierde en una historia plana, llena de tantos personajes que uno no acaba de conectar con ninguno, la búsqueda parece un plan sin sentido, incluso las peleas de orcos y elfos se notan tan falsas y vacías de vitalidad en su derroche de efectos, que yo personalmente sólo ví la primera en cine, la segunda en casa y la tercera no me dan ganas.

Y es que el director no debería sentir remordimiento alguno en irrespetar la historia si nos va a presentar un nuevo mundo a partir de algo ya conocido, y así quedó demostrado en El Resplandor de Kubrick, en la que la película es narrada desde la óptica del hotel, mientras en la novela era mostrada desde el punto de vista del niño,  o siguiendo con Stephen King, cómo Frank Darabont convierte un cuento largo ( o novela corta, como sea, y ni siquiera una de las más conocidas del autor), en una gran película en Sueños de Libertad, al propinarle mayor profundidad a los personajes, tomándose su tiempo para construirlos, creándo un universo particular para esa historia, dónde todos esos elementos encajan unos con otros, hasta condensarse en ese pedazo de paraíso nombrado Zihuatanejo.

APÓLOGO DEL PARAÍSO


Eva, transformada en serpiente, ofreció a Adán una manzana.

Fueron arrojados del Paraíso, pero ellos llevaron semillas consigo,

y Adán y Eva encontraron otra tierra y plantaron allí las semillas de paraíso.

 


Podemos hacer siempre el paraíso alrededor nuestro dondequiera que nos encontremos.

Para eso sólo se requiere estar desnudos.

 

Jaime Jaramillo Escobar

Yeeeeeaaaaaaaaaaahhhhhhh!!!!!!!

Eric Bowman

Get busy livin by cassiaramone

 

Tim Lee

 

Flamenco Dancer - Francisco Pons Arnau

Tous Les Matins De Mond

Fotografías de SemihKanmaz  en Deviantart

 

Tous Les Matins De Mond - II 

UNHIDDEN BEAUTY III

 

 

MIDDLE OF NOWHERE

El mal total lleva las riendas en Occidente

"A menos que el mundo entienda que el mal total reina en Occidente, la humanidad no tiene futuro"Publicado: 22 ago 2015 08:19 GMT

"Durante 14 años, Europa ha apoyado el militarismo agresivo de Washington, que ha asesinado y dislocado a millones de personas que nunca levantaron un dedo en contra de Washington", explica el economista.


El problema de los inmigrantes es un castigo para Europa por su indiferencia y por ser cómplice del militarismo agresivo de Washington, asegura el exasesor económico del gobierno de Ronald Reagan, Paul Craig Roberts.
Europa está siendo invadida por refugiados que huyen de las políticas hegemónicas de Washington e Israel en Oriente Medio y el norte de África, que dan lugar a la masacre de civiles, escribe el analista en su nuevo artículo.
No obstante, aunque en todos los medios occidentales hay informes lamentando el flujo de inmigrantes, "en ninguna parte hay referencia alguna a la causa del problema", agrega el autor.
Mientras tanto, prosigue Paul Craig Roberts, los mismos Gobiernos europeos y "sus poblaciones indiferentes" son los responsables de sus problemas con el flujo de inmigrantes.
A su juicio, "la destrucción de países enteros como Irak, Libia y Afganistán, y ahora Siria y Yemen, y la continua masacre estadounidense de civiles pakistaníes con la complicidad total del Gobierno pakistaní corrupto y traidor, produjo el problema de los refugiados que los europeos imbéciles trajeron sobre sí mismos".
"Europa merece el problema, pero no es suficiente castigo por sus crímenes contra la humanidad al apoyar la hegemonía mundial de Washington", afirma el columnista.
El problema, según él, es que en el mundo occidental, "la indiferencia reina tanto sobre los Gobiernos, como sobre la gente".
"Del mismo modo que los idiotas europeos crean sus propios problemas con los refugiados, los idiotas estadounidenses crean sus propios problemas terroristas", lamenta el autor, añadiendo que "es un sinsentido" que parece no tener fin.

 


Cuando los grupos de interés controlan a los políticos 

En su artículo, el economista crítica también la agresión y las falsas acusaciones de Washington y de la Unión Europea contra Rusia.
"EE.UU. opera sobre la base de teorías que a priori justifican los prejuicios y los deseos estadounidenses", opina el autor, aseverando que "esta es una receta para la guerra, los desastres, y la desaparición de la humanidad".
Sin embargo, aunque en EE.UU. hay "comentaristas que realmente creen que un presidente puede cambiar las cosas", la verdad es que "en la política estadounidense, los grupos de interés son más poderosos que los políticos electos", sostiene Roberts.
En este sentido, revela que "los intereses privados fueron apoyados por la decisión del Tribunal Supremo republicano de que comprar al Gobierno de Estados Unidos por el dinero de las corporaciones es el ejercicio constitucionalmente protegido de la libertad de expresión".
"Para ser completamente claro, la Corte Suprema de EE.UU. dictaminó que los grupos de interés organizados tienen el derecho de controlar al Gobierno de Estados Unidos", detalla el experto.
"En virtud de esta decisión de la Corte Suprema, ¿cómo puede EE.UU. pretender ser una democracia? ¿Cómo puede Washington justificar sus asesinatos genocidas con 'llevar la democracia' a los diezmados?", se pregunta el analista y concluye: "A menos que el mundo despierte y se dé cuenta de que el mal total lleva las riendas en Occidente, la humanidad no tiene futuro".

 


http://actualidad.rt.com/actualidad/183784-roberts-mundo-entender-mal-total-reina-occidente

Pierre-Yves Riveau, PEZ

Pierre-Yves Riveau,  PEZ, ilustra el desierto de lo real.

http://www.pez-artwork.com/

Time bandits

Cuando era niño, ví una secuencia en una película que caló profundo en mi imaginario personal: unos viajeros atrapados en el laberinto rectilíneo del desierto; uno de ellos lanza algo contra el horizonte inalcanzable y el paisaje se rompe como un cristal reflectante, detrás del cual el camino sigue para los viajeros.

Esta idea de la realidad como límite, detrás de la cual hay algo más, el sueño, la locura, me acompañó desde entonces, sin que pudiera recordar el nombre de la película.

Más de veinte años después, revisando la filmografía de Terry Gilliam me encuentro con que la mítica cinta es Los Bandidos del tiempo (Time bandits) de 1981.

Lo primero que me encandiló de esta cinta es que está protagonizada por David Rappaport, el recordado inventor de juguetes y detective de la serie El Hechicero, además de la dirección de Gilliam, quien figura en mi panteón personal por otra cinta de mi niñez como es Las aventuras del Barón de Munchausen, desmesurada en su fantasía al punto que durante mucho tiempo soñé con escribir historias como esa, desbordantes, ilímites; después, en mi adolescencia, El rey pescador,  ese Don Quijote suburbano a cargo de Robin Williams me hizo pensar que la ciudad y el género fantástico no se encontraban distanciados; pero fue hace unos años, con la demencial Brazil que aluciné con el inmenso talento del director.

En Los bandidos del tiempo se notan los titubeos del director que busca su propio universo, una cierta indecisión en la escritura del guión, como si las aventuras se atropellaran las unas a las otras hasta la conclusión final, para mí menos espectacular que el resto del film, pero aún así una película muy personal que refleja la fantasía ochentera que tantos buenos ratos nos brindó.

En youtube se puede apreciar en español "gallego".

Woman with a Book

Woman with a Book - Geza Voros

 

Beatrice Offor (1864-1920, English)1

 

 

EMMANUEL GARANT

 

 

Fulvio De Marinis 

 

Kenton Nelson

 

Leonor Fini 

 

 

Nude on a Pink Divan (c.1925). René François Xavier Prinet (French, 1861-1946)

 

 

John Currin

 

 

 

 


Contra la filosofía de salón

 CONTRA LA FILOSOFÍA DE SALÓN



 Filosofía en la universidad ¿De qué se trata la Filosofía en la academia hoy?


2014/10/23


POR ROBERTO PALACIO*

BOGOTÁ

Fui filósofo académico por más de 20 años, publiqué en revistas sin lectores pero indexadas, les recomendé a los estudiantes ser rigurosos antes que creativos, insistí rabioso que el pensamiento filosófico se agotaba en unos pocos problemas técnicos que no debían injerir sobre la felicidad del pensador. Para parafrasear los síntomas que Fernando Savater identifica con la estupidez, lo hice poseído por un espíritu de seriedad, portador de una alta misión, temeroso de los otros, impaciente ante la realidad (cuyas deficiencias son vistas como ofensas personales), con mayor respeto a los títulos que a la sensatez. En su autobiografía intelectual Búsqueda sin término, el filósofo de la ciencia Karl Popper afirma que sentía vergüenza de decir que era filósofo.
Cuando miro para atrás, me pregunto cómo pude haber creído con tanta convicción que ese mobiliario mental era el único que llevaba a pensar significativamente. No me entiendan mal; para mí la filosofía aún es poseedora de esa belleza austera, a la vez profunda y sobrecogedora que Bertrand Russell veía en la lógica. Quien ha pasado por la filosofía sabe que le debe toda su capacidad de penetrar en los problemas por medio de argumentos, de hacerlos girar sobre sí mismos como una tortilla sobre una sartén en donde los demás solo se saben atragantar. Alejarse de ella ha sido un proceso doloroso y gradual, no una conversión cínica marcada por imposturas intelectuales. En realidad, no me he alejado de la filosofía: sino de una cierta forma de hacer filosofía: la académica. He dejado de ver en ella una ocupación capaz de transmitir la fuerza de la disciplina de la que se cree poseedora. Y, sobre todo, la he dejado de ver como un ejercicio intelectual.
Comencemos por lo que me parece más obvio, los problemas inherentes al tipo de filosofía que hacemos. En su autobiografía intelectual, Rudolf Carnap anotaba una tendencia que consideraba la más perjudicial, el “neutralismo histórico”. Recordaba una tesis doctoral que un estudiante había escrito sobre la prueba ontológica de la existencia de Dios de Anselmo: si Dios es el ser que tiene todos los atributos positivos, ha de tener también el de la existencia, de donde se llega a la conclusión de que Dios existe. El problema que señala Carnap estriba en que “en su opinión [la del estudiante], como en la de algunos de mis colegas, la prueba ontológica no solo tenía importancia histórica –lo cual está fuera de duda– sino que también representaba un problema que aún debía considerarse seriamente”. Había ignorado que Kant mostró que la existencia no es un predicado. Es como si nos sentáramos a considerar sesudamente si la Tierra puede ser plana.
El ambiente intelectual de las facultades de Filosofía en Colombia hoy parece coincidir con el que Carnap describe sobre la Universidad de Chicago. Hace cien años se formaba en el estudio de las fuentes, con un respeto reverencial por el papel que un pensador había jugado en la historia. Los currículos de filosofía aún están armados de esta manera: Platón, Aristóteles, etcétera. Cada pensador se enfoca como parte de una historia que estuvo encaminada desde el comienzo para terminar en el filósofo sobre el cual uno diserta. Se trata de una visión que me gustaría caracterizar con una expresión del comandante de las favelas de São Paulo, Marcos Camacho: “Infectada con el vicio” del historicismo.
 En Colombia, este vicio contrajo matrimonio con lo que la primera generación de filósofos profesionales llamaron ‘filosofía concreta, inspirada en ideas de Hegel y de Martin Heidegger. Me inicié en la filosofía con un texto de Heidegger en el que se leían frases tan concretas como esta: “Solo debe ser investigado Lo-que–está-Siendo y por lo de-más –nada; Lo-que –está-Siendo solamente y –nada más. ¿Cuál es la situación en torno a esta Nada? […] La nada misma nadea”.
No alcanzo a describir la enorme influencia que este tipo de prosa ha tenido en muchos filósofos colombianos y la indignación que causa exponerlo de esta manera. Pero cómo negar que se requiere de una buena dosis de deformación profesional para ver en una afirmación así algo coherente y que uno está dispuesto a defender.
Los tres pilares sobre los que se apoya ese “historicismo concreto”, si se me permite el eufemismo, son perniciosos para hacer de la filosofía una herramienta para pensar algo que no sea la filosofía. En primer lugar, el pensar no se hace para cosa alguna; en segundo lugar, la filosofía es obligatoria porque es salvífica y, en tercer lugar, la filosofía permite desarrollar una visión de mundo que es más que la del científico. Esta visión y otras como ella han moldeado el perfil que ha tomado la filosofía en nuestro medio, cerrando las posibilidades de relación con otros saberes. El historicismo concreto le imponía a la filosofía una visión específica; el filósofo debía desarrollar lo que los románticos alemanes llamaron una weltanschawng. Una mirada pura, exclusiva y sobre todo, así de dientes para afuera se diga otra cosa, que no se debe contaminar con minucias de la vida, como el sufrimiento humano, la felicidad o el sexo. En un departamento de filosofía uno estudia lo que Platón dijo sobre el amor, no el amor a través de Platón. Paradójicamente, en contra de toda la traición socrática en la cual la filosofía formaba parte del enorme poder sugestivo y educador de la ciudad, la filosofía actual no se puede mencionar al mismo tiempo con términos como “oferta cultural”. No me extraña que de los seis filósofos que invité a participar en este debate, solo una se interesó en hablar conmigo. Someter a debate el papel de la filosofía en Colombia simplemente es algo que no impacta en sus currículos.
Las universidades han jugado un papel preponderante en esta historia: no vale en su escalafón que un pensador publique en una revista para el público general. Las formas de volver a trascendentalismos seudorrománticos son complejas, pero están vivas. Si hemos de entender cómo la filosofía académica ha deformado su disciplina, hay que mirar la historia de estas instituciones educativas. Cuando Darwin regresó de su excursión por las islas Galápagos, se reportó no ante una universidad sino ante la Sociedad Geológica Real; en el siglo XIX eran los institutos los que adelantaban la investigación. La universidad, que Von Humboldt definió como un grupo de personas que se unían en torno a la peculiar vida espiritual del saber, apenas si era notoria. Según el filósofo A.C. Grayling, fue en Alemania en donde las dos figuras, la del instituto y la universidad, se unirían. El nuevo modelo tuvo ventajas: ¿cómo concebir la educación sin investigación y está sin la anterior? Se exportó a las universidades inglesas, de estas a las americanas, de allí al resto del mundo. El problema es que con el matrimonio docencia-investigación, la idea de Von Humboldt de la universidad estructurada en torno a la vida espiritual de sus participantes no sobrevivió. Cualquiera con las credenciales para investigar lo podía hacer, independientemente de su pertinencia o habilidad. La afirmación del filósofo G.E. Moore cuando revisó la tesis doctoral de Wittgenstein, el filósofo austriaco que se dedicó a la jardinería luego de haber sido académico, pone en evidencia la partición que ya se daba entre el pensamiento y la vida académica: “Esta es la obra de un genio, pero por lo demás, cumple con los requisitos para obtener el título”.
En la universidad colombiana, que hasta hace poco asumió el modelo del siglo xix, la situación fue desastrosa. Las universidades evalúan a sus filósofos con base en cuántos papers ha publicado, cuantas veces se ha citado. Para ser citado, lo menos efectivo es producir textos escritos para los que se inician en la disciplina. En un medio que no cuenta con tradición investigativa, las entidades de acreditación han favorecido la investigación de punta. Así, las universidades invierten en proyectos alejados de la vida académica en los cuales los números de sus investigadores de punta salgan a relucir. ¿De dónde se exprime el “jugo” para financiar esta investigación? De las clases, de tal manera que la enseñanza se ve doblemente afectada en tanto que se le priva de recursos, destinando fondos a una actividad que no la retroalimenta. Fui profesor de la Universidad de los Andes por más de 17 años; en la universidad más costosa del país fueron muchas las veces que conté con cursos de más de 125 alumnos. Las ventajas de combinar investigación y docencia se anulan; la academia con gran ingenio colombiano se ha ideado la forma de batir el jugo sin revolverlo, desarrollando habilidad para aprobar procesos de acreditación sin hacer lo que demandan. Bryan Magee, el divulgador filosófico de la BBC en un artículo titulado Sentido y sinsentido lo explica así: “Esperar que los profesores universitarios de filosofía sean también buenos filósofos sería cometer el error de pretender que todos los profesores universitarios de literatura también sean buenos novelistas”.
 Pensar que se forma en filosofía creando personas capaces de publicar en revistas indexadas es tanto como creer que haciendo cantar a los grillos cae la noche. A lo que apunta Magee es a un problema mundial, la hiperespecialización. Conocí filósofos de inspiración religiosa que se aprendían a Foucault de memoria; otros que eran expertos en unos pocos teoremas de un capítulo de la lógica. Las opciones para un académico que se inicia son claras: o la oscuridad o la especificidad. Nada de contribuir a formar en filosofía o cualquier otra disciplina. Es por ello que no tenemos en filosofía divulgadores. A las universidades no les interesa esta figura: esa cosa difusa llamada conocimiento es de su incumbencia tanto como lo es la nutrición a los restaurantes.
 Claro que el historicismo concreto no es la única forma de filosofía; existen dos grandes tradiciones. Solía explicarles este punto a los estudiantes con la Escuela de Atenas, de Rafael. En la mitad del cuadro, Aristóteles y Platón aparecen de cara al espectador; el último señala el cielo, Aristóteles señala el planisferio del mundo, un recordatorio de que la filosofía es de este reino. En Colombia hay una corta pero persistente tradición de esa segunda filosofía. Los americanos han desarrollado una visión semejante desde hace años gracias a su influencia pragmática enriquecida por pensadores que tuvieron que abandonar Europa durante la persecución de los nazis. Richard Rorty es uno de los herederos más notorios de esa corriente: “Dentro de una cultura literaria, la religión y la filosofía se presentan como géneros literarios. Como tal son opcionales”, afirma. No hay nada específico de la formación filosófica que no haya en cualquier otra forma de aprendizaje literario. ¿Por qué iba a ser de otra manera? Al humanista concreto le duele verse tan mundano…¡tú te leíste unos libros y yo otros! ¿Y acaso qué más hay? ¿La lectura de Kant forma una visión de mundo más escrupulosa que la que pueda haber en un Dostoievski?¿Realmente los filósofos somos tan imprescindibles como nos creemos? La filosofía quizá no haya que pensarla como una materia, sino como una comunidad cuyos límites son tan fluidos como los intereses de sus miembros.
Este, sin embargo, es un ca-mino que lo conduce a uno a través de la filosofía y de salida. Wittgenstein sostenía en esa tesis que Moore revisó que quien la hubiera comprendido debía arrojarla. El filósofo de la ciencia Moritz Schlick afirmaba hace casi 100 años que la filosofía era una actividad, no un conjunto de teorías. Tal vez esos enunciados no estaban hechos para que nadie se los tomara tan en serio como para abandonar la filosofía académica; todos sus enunciantes fueron académicos. Lo que sí es cierto es que con estas ideas se abre un panorama que no teníamos desde los tiempos de Bertrand Russell: volver a permitir que la filosofía se permee de la labor intelectual. La filosofía tiene la enorme facultad intelectual de la honestidad radical, una que raya en la circularidad propia de la autoinmolación, porque para sostener todo esto, para decir lo que hemos dicho, todo el tiempo hemos estado haciendo filosofía. Claro, no de la que le resulta redituable a la academia.


http://www.revistaarcadia.com/impresa/filosofia/articulo/contra-la-filosofia-de-salon/39575

Musas

Muse on a Ladder por Jacek Malczewski, Polonia, (1854-1929).

 

 

A young nude woman sunbathing on the beach in Skagen - Laurits Tuxen

 

 

The model - Stanislav Fomenok

 

 


The Lone Gunmen

En la llamada Tierra de la libertad, mantener la libertad es una frikada.

Esa pareciera ser la premisa en que se basa esta serie, que todos saben (o deberían saberlo), es un spin off de Archivos X.

 

 

El trío protagonista apareció en Archivos X como unos aliados incondicionales del agente Mulder, periodistas investigadores capaces de penetrar el maremagnum de información-entretenimiento que los poderes dominantes colocan al alcance del público para mantenerlo aborregado, encontrando los motivos oscultos, otorgando sentido a los datos, contextualizando las cifras para que no fueran estadísticas hueras con las que probar cualquier cosa, desfaziendo entuertos y hackeando como los grandes.

 

 

No sé si porque contextualizo con mi adolescencia, pero estos personajes me parecían excelentes, su humor de tres chiflados contrapesaba los guiones densos de Archivos X, el pensamiento lateral de Frohike, Langley y Byers unidos aderezaba la paranoia de Mulder y el escepticismo científico de Scully.

Sin embargo, ahora que he conseguido la serie completa, no sé si debido al paso del tiempo o a que la serie desde el principio estuvo mal diseñada, el humor de los protagonistas me parece hueco y predecible, gags típicos de comedia gringa, argumentos vanales con final feliz, nada de conspiraciones, nada de tramas enrevesadas y personajes poco profundos, de tal manera que hasta ahora no he podido pasar de unos cuantos capítulos.

Debo reconocer sin embargo, que el primer capítulo es genial, y según las leyendas urbanointernautas, premonitorio, al tratar del posible ataque contra las torres gemelas de New York utilizando un avión. Se pregunta uno si esta información no estaría dando vueltas por ahí desde mucho tiempo antes, y si toda la "tragedia" en torno al 11 de septiembre no fue más que un montaje de los gringos.

Creo que The Lone Gunmen es una serie entretenida pero nada más, y ni siquera de las más entretenidas que me haya visto en mucho tiempo.

Una nueva geopolítica del conocimiento para la batalla de ideas

Una nueva geopolítica del conocimiento para la batalla de ideas
José Carlos Bonino Jasaui

Rebelión

“Valen más trincheras de ideas que trincheras de piedras”. José Martí.

Asistimos en la actualidad a una turbulencia en el modelo comunicacional vigente. En las tres últimas décadas se ha venido gestando un nuevo modelo comunicacional y tecnológico en el que casi la totalidad de la información ya está digitalizada, hablamos de un lenguaje universal que puede migrar de un lugar a otro en segundos. Esta información es poder para quien la gestione, y quien tiene ese poder, construye las reglas del juego en nuestra realidad.
El flujo de información moderna ha sido diseñado para tener una velocidad que arrolle al espectador, para que este no tenga el tiempo de reaccionar, discernir o interpretar, para que consuma sin reflexionar, para que sueñe con el rico que un día será, para que se proyecte socialmente como tal y no para que luche hoy con los trabajadores como el y defienda las conquistas sociales que le pertenecen.   
La esfera ciclópica y la única mercancía gratuita
El flujo de información actual ha sido calificado por Ignacio Ramonet como una esfera ciclópica, una unión indiferenciada y acrítica de la comunicación, la información y la propaganda. Hoy por hoy, según Ramonet, existe una sola mercancía gratuita en nuestro tiempo y esa es la información.. pero el sistema que está tan preocupado por los beneficios, ¿por que ofrece una mercancía gratuita?
A simple vista nos parece que el negocio de los grandes media está en el comercio de la información, es decir, que está en vender la información a la gente, a nosotros. En realidad consiste en vender grupos de potenciales consumidores de esa información a los anunciantes, a las grandes transnacionales, cuando consumimos información, estamos siendo ofrecidos a esas transnacionales que luego nos venden objetos y servicios. Pero para que esta lógica funcione, los grupos de potenciales consumidores tenemos que ser lo mas numerosos posibles y así la ganancia será igualmente cuantiosa.
Para esto el nivel de la información debe ser muy superficial, un registro lingüístico muy reducido, el castellano tiene 40,000 vocablos, esta información básica utiliza solamente entre 600 y 800, digamos un castellano a la mínima expresión, para que sea de amplia circulación. Además es necesario que sea una información con una lógica bilateral: o bueno o malo, o blanco o negro, una información deshidratada de su normal complejidad y de sus matices, es como desarrollar una idea en blanco y negro, sin proyección. Para esto es necesario también que esta información posea un fuerte carácter emocional y con emocional entendemos una información fugaz, inmediata y extraordinaria.
Está claro que nadie invierte en una información que regala y una información sin inversión es una información de baja calidad. Y así nos acostumbramos a solo leer los titulares de las noticias, preferimos los textos de tres líneas, sin profundidad. O peor, nos mostramos interesados por las imágenes fugaces, los videos que duran menos de un minuto y lo programas de televisión enlatada que importamos y que no reflejan nuestra realidad, ni nuestras necesidades, estamos alejándonos progresivamente de la radio donde hay que escuchar con atención, para volcarnos en la inmediatez y la superficialidad de la imagen y el video. 
El poder mediático y el Gobierno Mundial
Esta situación está a la raíz de la crisis de la prensa escrita mundial y de las editoriales en general, que no logran vender sus periódicos o libros y no tiene más remedio que alinearse a la crisis y dejar de invertir en información de alto contenido y calidad y “Lo que no existe en los medios, no existe en la mente de los pueblos” (Manuel Castells); y en este escenario perdemos todos, porque la opinión publica se empobrece y la opinión publica es el sistema nervioso de cada sociedad.
Si por un lado a nivel global se privatiza la educación superior, es decir, el saber se convierte en un privilegio para los pocos que pueden pagarlo, paralelamente la información se vacía de su contenido racional y conceptual, se vuelve más superficial. El resultado es una privatización de la intelectualidad pública y, por consiguiente, de la conciencia social; y esto hace parte de una estrategia global ya que “la manipulación de las mentes es mucho mas eficaz que la tortura de los cuerpos” (M. Castells).
En la actualidad la industria mediática es un aparato ideológico creado con el objetivo pedagógico de darle legitimidad al Gobierno Mundial. Este gobierno mundial que comúnmente decimos que es el 1%, esta conformado por el complejo militar industrial, el sistema financiero, su brazo armado que hace la guerra pregonando la paz y el poder mediático a sus servicios que le da legitimidad política y cultural. 
Relación entre letra y poder
En este punto nos preguntamos, ¿cual es la relación entre letra y poder? Un padre y pedagogo llamado Lorenzo Milani, decía que el que sabe mil palabras hará hacer lo que quiera al que sabe quinientas.
Un concepto útil para analizar esta estrecha relación entre letra y poder lo propone el uruguayo Ángel Rama. Habla de una Ciudad Letrada, de un círculo de intelectuales ligados al poder que funcionan como un anillo protector y ejecutor de las órdenes de una elite en el poder, desde la colonia hasta nuestros días. Afirma que el poder del signo y de la palabra es tal, que no representa lo real sino que lo crea.
Durante los últimos 500 años este circulo de letrados han administrado la tecnología de la letra y su funcionamiento, que está a la base de su poder y su prestigio, a través de afirmaciones como “lo que no está escrito no existe”; no basta que esté dicho o solamente imaginado, y de este modo subalternizan todos los saberes originarios porque son orales y los tildan de inferiores por ser organizados bajo otra lógica.
El resultado es que en nuestro tiempo histórico conviven dos cosmovisiones en tensión dialéctica: una cosmovisión hegemónica a la que corresponde una historia y una memoria oficial; y una cosmovisión subalterna, a la que corresponde una tradición oral y una historia no oficial. Una continua negociación sin igualdad de condiciones entre un conocimiento formal y una sabiduría popular.
Durante los últimos cinco siglos la sabiduría autóctona nuestramericana ha resistido a un epistemicidio, hemos sido victimas de un homicidio epistemológico de nuestros saberes autóctonos, pero si intentamos construir nuestra emancipación por reacción a esta injusticia histórica no llegaremos muy lejos. Como decía un religioso colombiano, “una víctima que odia, es victima dos veces y estoy convencido que merecemos un futuro mejor”. 
La batalla de ideas y una nueva geopolítica del conocimiento
Tal vez esa segunda independencia hacia la que caminamos en materia de diálogo de saberes y de construcción de un saber emancipatorio, pasa a través de la construcción de epistemologías múltiples que nacen de un sinnúmero de experiencias humanas, saberes locales, comunitarios contextualizados que nacen de la vida diaria de los pueblos y se legitiman como parte de una red semántica de significados cultural y geopolíticamente situados, que nos permita reorientar la producción, circulación y el consumo del conocimiento y así pensar nuestra realidad a partir de nuestras circunstancias históricas.
“La justicia global pasa a través de la justicia cognitiva” (Boaventura De Sousa Santos). Y la justicia cognitiva a través de la construcción de un conocimiento emancipador que es poder político, porque es capaz de mover a las masas ante su realidad. Nos encontramos en la actualidad en la batalla de las ideas (Cmte. Fidel Castro) y esa batalla se juega alrededor del poder de la información y la batalla por ese poder está en nuestras mentes y solo el conocimiento nos dará conciencia, y la conciencia libertad de acción y de decisión. Basta una idea para cambiar al mundo ya que “una idea se transforma en una poderosa fuerza material, cuando conquista la consciencia de las masas populares”(Marx). 


Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.


http://www.rebelion.org/noticia.php?id=202102

Kiss of the damned

Desde que Bram Stoker hizo de su vampiro un Conde,  condenó a los hematofagos a estar asociados con la nobleza.

Supongo que por un resentimiento de clase, se pensó que la nobleza se alimentaba de los más pobres, devorándolos, consumiendolos, sin devolver nada a cambio.

En un giro, tal vez marxista, terminó pensandose  el vampiro de rancio abolengo como un ser en absoluta decadencia, anquilosado en el tiempo y siempre valiendose de los demás para su subsistencia.

Los vampiros humanos de Anne Rice a pesar de tener alma, siguen siendo ricos, jóvenes, hermosos, atributos que no les restan heroicismo y tragedia.

Pero los vampiros hipsters de Kiss of the damned se pasan; no toman sangre humana, sino plasma sintético, no se esparcen como una plaga, sino que se mantiene aislados como una subcultura de personas ricas y educadas, que disfrutan de excelentes cenas en mansiones fastuosas y, sólo cuando se rebelan, se dejan llevar por sus bajos instintos de predadores nocturnos. Por supuesto, tienen romances bastante insípidos con los que llenar la eternidad.

Visualmente, la película es impecable; las actores intentan darle vida a unos personajes muertos por un guión bastante plano y la historia en general no me pareció nada del otro mundo. Crepúsculo pero con mejores escenas de sexo. Crepúsculo para espectadores un poco mayores que buscan más intensidad y drama, aunque con iguales resultados.

Rick Wright: 28 de julio de 1943

Rick Wright: 28 de julio de 1943

Un día como hoy nació el teclista y compositor Richard Wright, recordado por ser uno de los miembros fundadores de la banda Pink Floyd.

Wright falleció de cáncer el 15 de septiembre de 2008.

Además de su trabajo en Pink Floyd, Wright publicó dos álbumes en solitario, siendo el que más me gusta el Broken China de 1996, un álbum que si bien se aleja del sonido de los Floyd permite reconocer el estilo inconfundible del teclado de Wright, con atmosferas condensadas y voces intimistas.

Los partidos políticos se agrietan

Esto no es democracia, es venderse al mejor postor.

 

 

 

NACIÓN | 2015/07/18 22:00

Los partidos políticos se agrietan



La feria de los avales y el poder de las maquinarias locales están acabando con el prestigio de los partidos.


Si algo ha caracterizado la actual campaña electoral es la feria de los avales. Esta es la credencial que los partidos le dan a un candidato para que los represente en las urnas. La idea original era que se trataba de un mecanismo que fortalecería los partidos y evitaría la atomización de la política. Sin embargo, ha sucedido todo lo contrario. Los avales están acabando con el prestigio de los partidos. Como la decisión de a quién se le dan es arbitraria, los rechazados con frecuencia simplemente buscan el aval en otra parte. Eso ha hecho que en Colombia no solo los partidos escogen candidatos, sino también que los candidatos con votos escogen partidos.

Esta semana arranca en serio la campaña para las elecciones de octubre. El sábado 25 es el último plazo para inscribir candidatos a gobernaciones, alcaldías, concejos, asambleas y JAL. Por eso es ahora cuando se están tomando las grandes decisiones. Aunque hace rato está que arde el debate sobre la manera como los partidos otorgarán los avales, las definiciones se dilatan hasta el último minuto. A solo días del cierre, todavía hay aspirantes que se pasean por los directorios de los partidos para ver cuál de ellos les dará el famoso respaldo.

Lamentablemente, la competencia electoral se ha centrado en las pujas por los avales. Este es un procedimiento tan poco transparente que dos directores de partidos han preferido renunciar a ser asociados con los resultados de esa práctica. Carlos Fernando Galán renunció a la jefatura de Cambio Radical y Viviane Morales salió de la codirección del Partido Liberal.

A todas las colectividades les ha tocado su dosis. No hay jefe partidista que haya dormido tranquilo en las últimas semanas. Las pesadillas de Roy Barreras tienen que ver con Dilian Francisca Toro, aspirante a la Gobernación del Valle y una reconocida política que tiene una investigación pendiente en la Corte Suprema. Las de Rodrigo Lara, de Cambio Radical, con la candidatura de Oneida Pinto a la Gobernación de La Guajira, por su cercanía con el destituido exmandatario Kiko Gómez. También con la de Jorge Rey en Cundinamarca por supuestos nexos con el Cartel de la Contratación. A Horacio Serpa, del Partido Liberal, se le ha visto contra las cuerdas por defender a Luis Pérez en Antioquia y a Didier Tavera en Santander, que en anteriores citas electorales habían sido rechazados por los rojos. Al expresidente Álvaro Uribe se le han detectado gestos ambiguos frente a la aspiración de Liliana Rendón. A última hora el pasado viernes le quitó el aval. Por el lado conservador, David Barguil ha tenido que responder por la nominación de Arnulfo Gasca a la Gobernación de Caquetá, quien aparece en un video con armas, y de Víctor Ernesto Polanía a la Alcaldía de Neiva, un hombre que fue condenado a seis años de prisión en 2012 por enriquecimiento ilícito. Y así.

Estos son los nombres más mencionados, pero no son los únicos. Según un informe de la Fundación Paz y Reconciliación, en todos los partidos hay candidatos en problemas: 22 liberales, 19 de La U, 18 conservadores, 12 de Cambio Radical, diez de Opción Ciudadana, diez del Centro Democrático y cuatro de la Alianza Verde. Eso sin contar a otros que no tienen partido o se presentarán con el respaldo de firmas, que alcanzan a 44. El impacto es enorme: en 19 departamentos hay riesgo electoral y 140 candidatos están criminalizados, un 78 por ciento de ellos con alta probabilidad de ser elegidos. Hace cuatro años, en un estudio semejante, la cifra del total era de 121: el problema ha crecido.

La figura de los avales se ha convertido, definitivamente, en el gran coco de la política. Lo que en otras democracias se define por consultas internas o convenciones entre militantes, en Colombia lo decide el dedo de las directivas. Y eso ha generado un imperio del pragmatismo. Quien quiere ser elegido acepta cualquier programa o color político con tal de conseguir el aval. Y en los partidos, como la prioridad es ganar, el aval se le da a quien más posibilidades tiene, independientemente de su historial.

El mayor símbolo de cómo se ha desfigurado la concepción de los avales lo encarnó el exvicepresidente Angelino Garzón: al principio ni siquiera sabía si se presentaría a la Alcaldía de Bogotá o a la de Cali. Como había sido elegido vicepresidente por La U trató de salirse de ese partido, donde no lo querían, para entrar en el uribismo. Como esto no fue posible ya que incurriría en doble militancia, decidió entonces lanzarse por firmas. Sin embargo, como las encuestas demostraban que era el mejor opcionado para ganar la Alcaldía de Cali, La U, que lo había rechazado por su independencia frente al gobierno de Santos, decidió volver a abrazarlo.

Por su figuración y trayectoria, Garzón ha dado mucho que hablar, pero el fenómeno se multiplica en todos los departamentos. Los candidatos necesitan aval y los partidos necesitan votos. Más aún en un momento de polarización tan profundo como el actual. La elección de octubre será una especie de tercera vuelta entre el santismo y el uribismo y, en la obsesión por ganar, la prioridad está en sumar a quienes tienen votos y no a quienes están comprometidos con una ideología.

Esa versión desvalorizada de la realpolitik no es el único fenómeno corrosivo en la actual campaña. Muchos de los candidatos están empapelados en el sistema judicial, otros son familiares que representan en cuerpo ajeno a dueños de poderosas maquinarias que están inhabilitados por decisiones judiciales, y otros más son simples herederos y miembros de roscas de las organizaciones locales. Para no hablar de la famosa trashumancia o traslado de votos: ciudadanos obligados a inscribirse en circunscripciones determinadas para que depositen su voto por un candidato que los amarra. Hay municipios en los que, desde la última votación, se duplicó el número de inscritos.

Estos problemas no son nuevos y hasta se podría decir que hay diagnósticos exagerados. Que un candidato sea objeto de una denuncia no implica una inhabilidad legal. Puede haber aspirantes empapelados que son inocentes pero no han podido lograr que así lo reconozca un sistema de justicia paquidérmico e ineficaz.

Y se ha llegado tan lejos en la politización de la justicia y en la judicialización de la política, que también se cometen excesos. Es más fácil poner una denuncia contra un competidor que vencerlo en un debate ideológico. Desde ya se puede pronosticar que, a partir de la próxima semana, brotará la cosecha de demandas y denuncias por todo concepto contra los candidatos inscritos. Lamentablemente, la justicia no tendrá cómo responder con agilidad y credibilidad, y la mayoría de los pleitos quedarán pospuestos para después de las elecciones. Habrá gobernadores y alcaldes que probablemente no terminarán sus mandatos. De los mandatarios elegidos hace cuatro años seis dejaron el cargo.

No es que no se haya hecho nada frente al oscuro panorama. El ministro del Interior, Juan Fernando Cristo, dice que la ventanilla única que funciona en su despacho ha servido para que los partidos cuenten con mejor información a la hora de entregar avales. La dependencia les reporta, a las directivas que lo soliciten, si existen investigaciones judiciales o condenas en la Fiscalía, Procuraduría y demás organismos de control o justicia, contra quienes aspiran a ser postulados. Ya se han tramitado cerca de 260.000 solicitudes, según Cristo.

Tampoco se puede negar que el panorama de orden público en esta campaña es mejor que el que reinaba en anteriores elecciones regionales. La parapolítica se desactivó después de la desmovilización de las AUC y de la extradición de los jefes paramilitares a Estados Unidos. Y todo indica que con la guerrilla de las Farc habrá cese del fuego durante los meses del debate. Falta ver qué capacidad y motivación tendrán las bacrim para constreñir a los votantes en sus áreas de influencia, pero en ningún caso será un fenómeno comparable al desafío que en el pasado impusieron los paras y las guerrillas.

Lo que hay en el fondo es una crisis de los partidos cuyos efectos se sienten más en unas elecciones locales. Hay un divorcio entre la provincia y los centros de opinión. Las polémicas por los avales, por ejemplo, se quedan en estos últimos y no bajan al terreno nacional. En la gran mayoría de los centros de votación del país domina, a la hora de votar, la acción de las maquinarias locales.

Son muy poderosas. A pesar del desmonte de las AUC, los caciques locales no se han debilitado y la situación no es tan distinta a la de 2007, en pleno auge de la parapolítica. En ese entonces las maquinarias electorales se aliaron con la ilegalidad armada. Esta última no existe en la forma y dimensión de entonces pero las organizaciones locales se han fortalecido en regiones como la costa Atlántica o han tenido procesos de recambio.

El poder electoral en Colombia no lo tienen los directores de los partidos sino los jefes locales. “Una vez elegidos, los alcaldes y gobernadores no le pasan al teléfono a nadie”, dice un conocedor de la mecánica política. Las grandes decisiones son fruto de negociaciones entre los senadores y los líderes regionales. Por eso se eligen personas cuyos nombres ni siquiera se conocen en las capitales ni en los grandes medios de comunicación. Y por eso, también, los escándalos mediáticos no afectan las elecciones de las regiones.

Los partidos se han convertido en federaciones de maquinarias locales. No es una coincidencia que, en el actual proceso electoral, la mayor parte de las consultas internas que organizó la Registraduría –a petición de los partidos-, para que los votantes eligieran candidatos, no tuvieron visibilidad nacional. El mayor número de las consultas se hizo para definir aspirantes a Juntas Administradoras Locales, JAL. La pérdida del control por parte de los partidos es tal, que están proliferando candidaturas por fuera de sus estructuras: hay 810 comités de ciudadanos que recogieron firmas para inscribir aspirantes ‘sin partido’.

Con una estructura de poder tan erosionada difícilmente podría haber coherencia partidista. Aliados en un departamento pueden estar enfrentados en otro. Si a los candidatos se les aplicara un examen de su afinidad con las colectividades que los avalan, la mayoría se rajarían. ¿Cuánto tiempo de militancia llevan en su partido? ¿Han formado parte de los directorios y órganos de gobierno interno? ¿Han pasado por procesos de formación política partidista? En un sistema de partidos serios la respuesta a estas preguntas sería afirmativa. En la Colombia de hoy son una excentricidad.

¿Hay tiempo, todavía, para que los partidos encuentren un rumbo? La dinámica de la campaña no parece ir en esa dirección. Los partidos saben que el poder local es tan determinante, que desde ahora empiezan a jugar sus cartas con miras a las presidenciales de 2018. Quienes logren mejores posiciones estarán en condiciones más sólidas para la próxima batalla por la Casa de Nariño. Por eso, la solicitud que les hizo el presidente Juan Manuel Santos a los miembros de la Unidad Nacional para que buscaran candidatos únicos no se está obedeciendo. Entre ellos –La U, Partido Liberal, Cambio Radical– hay pugnas más duras que las que, en muchos casos, hay con los partidos de oposición. Las peleas internas pesan más que las externas: el controvertido aval de Horacio Serpa a Didier Tavera se explica en que la batalla de fondo en Santander es entre la casa serpista y la del gobernador Aguilar.

De hecho, ya se empieza a ver que el Centro Democrático se podría subir en el vagón de candidatos victoriosos de la Unidad Nacional, o de alguno de los partidos que la conforman. En Cesar, Uribe apoyará a Arturo Calderón, liberal; en Cali, a Angelino Garzón, de La U; en Barranquilla, a Alex Char, de Cambio Radical. Y habrá más: las elecciones locales son un terreno adverso para el uribismo, porque no tiene estructura regional.

El régimen legal de los partidos en Colombia se ha modificado varias veces en los últimos años. El legislador ha castigado la doble militancia y el transfuguismo. Ha prohibido los partidos de garaje. Y ha incentivado la consolidación de partidos fuertes. Las elecciones de octubre servirán para saber si el cambio de normas era el antídoto efectivo para las enfermedades acumuladas durante muchos años. En el punto de arranque de la campaña, todo parece indicar que no lo fue.



http://www.semana.com/nacion/articulo/los-partidos-politicos-se-agrietan-por-avales/435242-3

Juan José Arreola: Eva.

Juan José Arreola: Eva.

EVA

Él la perseguía a través de la biblioteca entre mesas, sillas y facistoles. Ella se escapabahablando de los derechos de la mujer, infinitamente violados. Cinco mil años absurdos losseparaban. Durante cinco mil años ella había sido inexorablemente vejada, postergada, reducida a laesclavitud. Él trataba de justificarse por medio de una rápida y fragmentaria alabanza personal,dicha con frases entrecortadas y trémulos ademanes.

En vano buscaba él los textos que podían dar apoyo a sus teorías. La biblioteca,especializada en literatura española de los siglos XVI y XVII, era un dilatado arsenal enemigo, queglosaba el concepto del honor y algunas atrocidades de ese mismo jaez.

El joven citaba infatigablemente a J. J. Bachofen, el sabio que todas las mujeres debían leer,porque les ha devuelto la grandeza de su papel en la prehistoria. Si sus libros estuvieran a mano, élhabría puesto a la muchacha ante el cuadro de aquella civilización oscura, regida por la mujer,cuando la tierra tenía en todas partes una recóndita humedad de entraña y el hombre trataba dealzarse de ella en palafitos.

Pero a la muchacha todas estas cosas la dejaban fría. Aquel periodo matriarcal, por desgraciano histórico y apenas comprobable, parecía aumentar su resentimiento. Se escapaba siempre deanaquel en anaquel, subía a veces a las escalerillas y abrumaba al joven bajo una lluvia dedenuestos. Afortunadamente, en la derrota, algo acudió en auxilio del joven. Se acordó de pronto deHeinz Wólpe. Su voz adquirió citando a este autor un nuevo y poderoso acento.

"En el principio sólo había un sexo, evidentemente femenino, que se reproducíaautomáticamente. Un ser mediocre comenzó a surgir en forma esporádica, llevando una vidaprecaria y estéril frente a la maternidad formidable. Sin embargo, poco a poco fue apropiándoseciertos órganos esenciales. Hubo un momento en que se hizo imprescindible. La mujer se diocuenta, demasiado tarde, de que le faltaban ya la mitad de sus elementos y tuvo necesidad debuscarlos en el hombre, que fue hombre en virtud de esa separación progresista y de ese regresoaccidental a su punto de origen."

La tesis de Wólpe sedujo a la muchacha. Miró al joven con ternura. "El hombre es un hijoque se ha portado mal con su madre a través de toda la historia", dijo casi con lágrimas en los ojos.

Lo perdonó a él, perdonando a todos los hombres. Su mirada perdió resplandores, bajó losojos como una madona. Su boca, endurecida antes por el desprecio, se hizo blanda y dulce como unfruto. Él sentía brotar de sus manos y de sus libios caricias mitológicas. Se acercó a Eva temblandoy Eva no huyó.

Y allí en la biblioteca, en aquel escenario complicado y negativo, al pie de los volúmenes deconceptuosa literatura, se inició el episodio milenario, a semejanza de la vida en los palafitos.

Juan José Arreola

Confabulario.

Mundo porno

Mundo porno
Hablar de pornografía es también dialogar con nuestra más íntima imaginación erótica, con los modos en que tenemos sexo y hasta con las formas en que habitamos los espacios públicos. Erotismo colonizado, misoginia y negocios. Consecuencias socio-culturales de una industria al servicio del placer masculino.
Por Federico Polleri 


Mundo porno 


“A veces me vienen a la mente ideas que no comparto”
Woody Allen
 
Somos una sociedad porno. Lo porno nos llena todos los agujeros sociales, culturales, políticos y económicos. Los rebalsa.
Hay porno en la televisión, en los kioscos, en las calles, en los clubes, en las escuelas, en los trabajos, en las playas, en los boliches, en nuestras casas, en nuestras camas, en nuestras computadoras, en nuestras mentes. Lo porno nos puede estimular y dar placer. También nos puede incomodar, someter y violentar. Pero hay algo de lo porno que lo hace inmensamente poderoso: su condición de tabú, su omisión decorosa.
De lo porno no se habla.
Y sin embargo…


Mamita acercate, dale

Hace pocos días, una joven de 16 años de Mar del Plata denunció en su cuenta personal de facebook que, mientras caminaba por la calle, un hombre la siguió repitiendo “sabés las cosas que te haría ahí. Mamita acercate, dale”. Que lo hizo durante el tiempo que lleva caminar dos cuadras. Que no era la primera vez que le pasaba. Que era algo común y cotidiano. Que miembros de su familia y amigos, al relatarles lo ocurrido, le recomendaron no usar más calzas cuando camina por la calle.
A esto se lo conoce como “acoso callejero”, algo que no es nuevo, pero que se denuncia cada vez más. La especialista estadounidense Holly Kearl lo define como: “Las palabras y acciones no deseadas llevadas adelante por desconocidos en lugares públicos, que están motivadas por el género e invaden el espacio físico y emocional de una persona de una manera irrespetuosa, rara, sorprendente, atemorizante o insultante”.
Ahora pensemos un segundo en el seguidor. Supongamos que el hombre no es un desequilibrado, ni un enfermo, ni un monstruo, sino que es, tomando una expresión de Malena Pichot, un “hijo sano del patriarcado”. Un tipo común. El hombre la ve y la joven le gusta. ¿Lo calienta? No. Todavía no. Si la joven lo excitase, sólo la miraría pasar para estimular su fantasía y luego, si así lo deseara, se masturbaría en su intimidad. Pero no. El hombre no la persigue porque la joven lo excite, lo hace en realidad para lograr excitarse. Su excitación, pues, necesita algo más que simplemente ver a una mujer que le guste. Este hombre necesita ver a una mujer que le guste en situación de sometimiento. Su vida erótica necesita ese componente de sutil violencia para poder realizarse. Y ahora sí, el hombre está caliente.


Hipótesis sobre la calentura de un tipo

La pregunta ahora es: ¿por qué? Por qué este hombre necesita esa violencia para estimularse sexualmente. Y por si alguno no se da por aludido, la primera aclaración debería ser la siguiente: la violencia hacia la mujer en lugares públicos no es un problema de patologías psicológicas individuales, es un problema social. Una práctica cultural extendida que padecen el 90% de las mujeres, según estudios de la Stop Street Harassment, una ONG internacional que se dedica a luchar contra las agresiones sexuales a las mujeres en las calles de todo el planeta. Detengámonos en este dato: 9 de cada 10 mujeres que caminan por la calle reciben o han recibido algún tipo de acoso.
Pero volvamos al perseguidor. ¿Por qué lo hizo? ¿Por qué siguió a la jovencita dos cuadras para poder excitarse? Veamos si logramos entender a nuestro hombre erotizado.


Dime cómo coges y te diré quién eres

Existe una relación ineludible entre pornografía, vida sexual y vida social. Pero mientras lo porno siga escondido, poco se podrá problematizar este aspecto paradójicamente tan presente en nuestra cultura.
“Dime cómo coges, y te diré quién eres” podría ser un refrán perfectamente válido. Pero antes deberíamos decir: “Dime dónde educaste tu vida erótica, y te diré cómo coges”.
A riesgo de caer en prejuicios, podemos arriesgar que es muy posible que nuestro hombre erotizado (el que persigue a la joven por las calles marplatenses) coja mal. Porque es más que probable que su vínculo con la sexualidad esté organizado a partir del modelo de supremacía masculina y la dupla dominación/sumisión, tan dominante en nuestra sociedad. Muy probablemente desconozca que es posible un erotismo igualitario, en donde esos roles pueden ser intercambiados como juego erótico y no siempre impuestos unilateralmente como práctica aplastante. Pero, ¿dónde aprendió a coger así nuestro hombre?
Cindy Gallop, una mujer de 53 años que revolucionó las redes con su conferencia TED de cuatro minutos, problematiza la pornografía dura o “hardcore” (el género masificado en los años 90 que reemplazó el porno “softcore”, cuando éste empezó a verse diariamente en la televisión). Su enfoque propone una mirada crítica de la pornografía heterosexual desde una óptica no-conservadora y en función de lo que considera una necesidad social de primer orden: que los seres humanos cojamos más y mejor. Por eso creó una web dedicada a desterrar los “mitos del hardcore”.
Gallop sostiene que vivimos en una sociedad que manifiesta su puritanismo en tres dimensiones: en la todavía influyente moral cristiana, en padres y madres a quienes aún nos avergüenza tener charlas abiertas de sexo con nuestros hijos y en un sistema educativo que insiste en un enfoque biologicista de la educación sexual, centrado en enseñar anticoncepción y cuidados frente a enfermedades venéreas, pero muy poco sobre el deseo y los modos de enfrentar los comienzos de una vida sexual plena (hay que decir que la nueva Ley de Educación Sexual Integral ha avanzado en este aspecto, pero todos coinciden en que aún no se verifican cambios significativos en las aulas).
Para Gallop el resultado es claro: la pornografía hardcore se ha convertido, en los hechos, en la más potente educación sexual de las personas.


Clases de sexo duro

Para quienes les resulte exagerada la idea de que la pornografía es nuestra gran escuela sexual, hay números que pueden ayudar.
En internet hay 4 millones 200 mil sitios dedicados a la pornografía, dentro de los cuales se despliegan 420 millones de páginas webs porno. Estos representan el 12% del total de sitios que existen en internet. Cada segundo, 28.258 usuarios en todo el mundo están mirando páginas porno. Los sitios pagos recaudan 3.075 dólares por cada uno de esos segundos.
El 70% de quienes lo consumen son hombres, el 30% restante corresponde a mujeres. Se estima que actualmente los primeros vínculos con la pornografía en la web se tienen a los 11 años, siendo el segmento más activo el que va de los 12 a los 44. Además, un 34% de internautas se han visto expuestos a pornografía sin pedirlo, ya sea a través de “pop-ups”, “enlaces engañosos” o correos electrónicos. También, las estadísticas informan que el 25% de todas las búsquedas que se realizan en la web, son consultas de contenido porno.
Los datos pertenecen a Top Ten Reviews y dan cuenta de que el consumo de pornografía es mucho más masivo de lo que creemos/reconocemos y que, sobre todo, su poderosa influencia cultural está siendo subestimada.
¿Tendrá buena conexión a internet nuestro hombre erotizado?



Los números de la industria del sexo

En un estudio realizado en 2007, Top Ten Reviews estimó que las ganancias de la industria pornográfica en todo el mundo habían alcanzado los 97.060 millones de dólares, más que la suma de las diez compañías informáticas más grandes de aquel momento, entre ellas Microsoft, Google y Amazon.
La escritora y licenciada en ciencias políticas británica, Sheila Jeffreys, sostiene que la pornografía se ha convertido en una plataforma de lanzamiento en occidente para la industria global del sexo (que incluye, además, a la prostitución, las cadenas de clubes de strip-tease y la trata de mujeres que se desarrolla para proveer a esta creciente industria).
En su libro “La industria de la Vagina”, Jeffreys estudia la globalización de la explotación sexual (a la que entiende como “la comercialización de la subordinación femenina”) y analiza las formas en que la industria del sexo ha sido integrada a la economía política mundial. Los números que ofrece su investigación son impactantes.
En un país como China se estima que ejercen la prostitución unas 20 millones de mujeres y que el dinero que mueve el pago por sexo y las actividades vinculadas alcanzan el 8% de la economía de ese país (y hablamos del Producto Bruto Interno -PBI- más grande del planeta), unos 700 mil millones de dólares. Un informe de la Organización Internacional del Trabajo estimó que la industria del sexo constituye entre el 2% y el 14% del PBI en Filipinas, Malasia, Tailandia e Indonesia. En Corea, donde se prostituye a más de un millón de mujeres, se estima que representa un 4,4% del PBI, más que la forestación, la pesca y la agricultura combinadas (4,1%). En Holanda, que legalizó la prostitución en 2001, representaba en ese año el 5% de su PBI. En todos los Países Bajos donde está legalizada, las ganancias superaran el billón de dólares.
¿Hará su aporte al PBI nacional nuestro hombre erotizado?


Yankees go home

Es sabido que Estados Unidos gusta mucho de exportar sus costumbres hacia todo el planeta. Así, nos ha regalado el placer de morder una Big Mac, la felicidad de destapar una Coca Cola y la emoción de nuestros hijos cada año cuando llega Halloween. Delicias del imperialismo.
Del mismo modo, ha sido Estados Unidos la principal productora de contenidos para la industria pornográfica global. Un sólo dato lo deja claro: en el país del Norte se produce un nuevo video porno cada 39 minutos. Pero hay más: el mayor número de páginas webs del género provienen de ese país, unas 244.661.900 (le sigue, muy lejos, Alemania, con algo más de 10 millones). Con esos videos vienen hacia nosotros los modos de hacer, sentir y pensar el sexo según la idiosincrasia norteamericana.
Para la activista y filósofa Beatriz Preciado, la pornografía opera normalizando y modelando la utilización de los órganos y la relación entre los cuerpos. De este modo, asegura, una película porno lo que nos propone son “pedagogías de la sexualidad”. “No representa la realidad del sexo, sino que opera como una máquina performativa que lo que hace es producir modelos de sexualidad”. ¿Qué quiere decir? Que, sin darnos cuenta, todos terminamos cogiendo, o creyendo que deberíamos coger, como lo hacen los norteamericanos.
¿Será bilingüe nuestro hombre erotizado?


Del cristianismo a lo porno

Podemos considerar que la pornografía tiene un efecto tan espectacular en nuestra vida sexual como el que supo tener, en su momento de gloria, la Iglesia cristiana. El cristianismo socavó las prácticas sexuales tradicionales en el momento que declaró como anticristiana toda actividad sexual no reproductiva y que no tuviera lugar dentro del matrimonio. El impacto de la pornografía ha sido sin duda igualmente poderoso en la promoción de un nuevo sistema de valores sexuales, pero de una forma muy diferente. La nueva forma de colonización cultural consiste, en este caso, en la difusión desmesurada del sistema de valores de la pornografía estadounidense.
Una historia pornográficaEn su famosa crónica sobre la Coca Cola, Osvaldo Soriano cuenta la importancia que tuvo la guerra en su expansión. La decisión de los creadores de la gaseosa de abastecer a los soldados norteamericanos en los frentes de batalla, catapultó las rentabilidad de la empresa. Pero no fue sólo Coca Cola lo que entraba en las trincheras, también lo hacían revistas porno.
El período 1953-1973 es considerado la “edad de oro de la pornografía”. El impulso significativo para el negocio tuvo lugar unos años antes, durante la Segunda Guerra Mundial, cuando los soldados norteamericanos rogaban por “revistas con mujeres”. Cuando la guerra terminó, se lanzaron al mercado “civil”. Playboy se fundó en 1953 y empezó a cotizar en bolsa en 1971. La revista Hustler nació en 1974 y en poco tiempo pasó a vender tres millones de ejemplares por número.
Según Jeffrey, en la “edad de oro” la industria estaba controlada por la mafia, quien se vinculó con los activistas por la libre expresión para pelear los juicios y proteger la industria contra los intentos de limitarla. La película hollywoodense “Larry Flynt: el nombre del escándalo” (1996) es paradigmática en este aspecto. Muestra al fundador de la cadena de clubes de strip-tease y de la revista Hustler, como el abanderado de la Primera Enmienda de la Constitución de EEUU que garantiza la libertad de expresión. Precisamente, fue en los años 70 que la industria tuvo un nuevo impulso. No fueron pocas las contradicciones al interior del propio movimiento feminista de aquellos años, entre quienes se oponían a la explotación sexual de la mujer y quienes combatían la censura de la pornografía, defendiéndola como una expresión de la liberación sexual. “La fisura entre estas diferentes perspectivas sobre la sexualidad era tan profunda, y el campo de la libertad sexual tenía un apoyo tan poderoso de los liberales y pornógrafos en los medios y la cultura, que la campaña feminista contra la pornografía perdió su momentum”, considera Jeffrey.


Garganta profunda

Una noche de 1972, el entonces vicepresidente de los Estados Unidos, Spiro Agnew, tocaba el timbre de la casa de Frank Sinatra, en Palm Spring. La razón de la visita no era un problema de Estado, tampoco un asunto musical. Los muchachos se juntaban a ver una película porno. Sinatra había convocado a un número selecto para ver una función privada de la recientemente estrenada “Garganta profunda”.
En la película, Linda Lovelace da cátedra de sexo oral, ya que representa a una joven que descubre que tiene el clítoris en su garganta. Fue tal el éxito de la película, que fue la primera en pasar de las salas X a las salas comerciales, a las que llenaba sin pausa. Este hito popularizó las “películas para adultos”, que dejaron de ser un secreto y se convirtieron en una parte más del entretenimiento. Lovelace contó luego que no recibió un sólo peso por su papel en el film, solo cobró su pareja y representante, quien recibió 1.250 dólares por realizar tareas de producción. No obstante, la película -cuya realización costó 47 mil dólares- se estima que recaudó 50 millones.
No sólo la política y el arte se entregó al éxito de taquilla. También lo hizo el periodismo: Woodward y Bernstein, artífices del Watergate, pusieron como seudónimo “garganta profunda” a su informante.
Porno neoliberalEl neoliberalismo de los 80 y 90, fue para el mercado en general un “déjalo ser”. Esto ayudó al desarrollo de la industria porno, favorecida por las nuevas tecnologías como el video e internet. A su vez, se volvió más accesible, tan pronto como se extendió al cable y a los sistemas satelitales, permitiendo comprar videos desde el sillón de una casa. Fue en ese momento que la industria dejó de ser un negocio marginal o mafioso y se volvió atractivo incluso para corporaciones como la General Motors, AT&T o el Banco de Irlanda, que invirtieron en canales codificados.
¿Tendría desbloqueado su tocom nuestro hombre erotizado?


Hardcore porn

A mediados de los noventa, la pornografía más dura, en inglés “hardcore porn”, se hizo popular entre los más jóvenes. Atrás quedaron las películas suaves o softcore de I-Sat, en donde se simulaba las escenas de sexo con frotaciones y gestos inverosímiles. La cooptación de este tipo de escenas por la televisión abierta, en sus series y telenovelas, dejó todo el espacio del porno al hardcore, que comenzó con simple sexo explícito, pero que paulatinamente fue incorporando niveles cada vez más elevados de violencia sexual hacia las mujeres. Jeffreys detalla en qué devino actualmente el porno más visto: “Hoy el hardcore incluye prácticas como la de ‘escupir y abrir’, en la que el hombre estira el ano de su compañera tanto como sea posible, coloca un espéculo y lo humecta, ya sea escupiendo u orinando allí. La penetración anal doble se volvió requisito y también lo que se conoce en la industria como el truco del ‘sellamiento’, que consiste en la introducción del pene en cada orificio, la violación en grupo, lo que se llama ‘asfixiar y coger’ y bukkake, una práctica en la que entre cincuenta y ochenta hombres eyaculan a la vez sobre el cuerpo desnudo de una mujer que está acostada en el piso”.


La producción porno, su marca en los cuerpos

Muchos estudios sobre pornografía la consideran prostitución filmada. Con el agravante de que a las actrices porno les pagan (muy poco) por el acceso sexual a su cuerpo una sola vez (al igual que a las prostitutas), pero el contenido lo pueden utilizar en variedad de películas y es reproducido por millones de personas que lo visualizan infinidad de veces en la web.
Como sea, los efectos nocivos sobre la salud de las mujeres que son parte de esta industria son similares. “Vaginas y anos desgastados y un dolor considerable. Esto incluye daños físicos provocados por las enfermedades de transmisión sexual, embarazos no deseados, abortos, infertilidad, enfermedades en el tracto reproductivo, adicciones a las drogas, casos recurrentes de suicidios y severos daños psicológicos”.
Raffaela Anderson, una ex estrella porno europea, da una descripción de lo que implica la producción de pornografía para las chicas explotadas en el proceso, muchas de ellas víctimas de la Trata: “Tome a una joven sin experiencia, que no hable el idioma, que esté lejos de su casa, durmiendo en un hotel o en el set. Sométala a una doble penetración, un puño en la vagina, más un puño en el ano, a veces al mismo tiempo. Luego, usted recibe una niña llorando, que orina sangre a causa de las lesiones y además se caga encima porque nadie le explicó que necesitaba un enema (…). Después de una escena, que las jóvenes no pueden interrumpir, ellas tienen dos horas para descansar”.


La estetización de la violencia sexual

El sociólogo Richard Poulin, quien investigó los daños graves provocados a las mujeres vinculadas a la industria, asegura que la pornografía ha contribuido a “la estetización de la violencia sexual”. Según él, estamos frente a una sociedad que ha erotizado la violación, la humillación y el sometimiento de la mujer.
La paradoja es que criticar la pornografía actualmente dominante puede ser tildado de conservador o moralista. Cuando en realidad, la jerarquía de género es la que limita la posibilidad de abrir nuestras camas a una sexualidad verdaderamente liberada. La apertura erótica a múltiples posibilidades como las experiencias sexuales extra-pareja, compartir la cama con terceros o terceras, o realizar cualquiera de las variadas fantasías que pueden brotar de un vínculo libre de quienes integran una relación afectiva y/o sexual, son posibilidades que sólo pueden disfrutarse en relaciones que se deciden a romper el modelo de supremacía masculina. La razón es simple: la influencia del machismo, tanto en hombres como en mujeres, vuelve intolerable que se realicen las fantasías reales de una pareja, mucho más si se trata de las fantasías de la mujer.


Jerarquías de genero

Ran Gavrieli es profesor de Educación Sexual de la Universidad de Tel Aviv. En su conferencia TED “Por qué dejé de ver porno” sostiene que “la pornografía no es una comunicación sexual erótica”. Y agrega que lo que ofrece “no solo es una práctica sexual, sino una forma de ser. Una jerarquía de género en este mundo”. Gavrieli cuenta que su hábito estaba condicionando fuertemente su imaginación erótica y que, en un momento dado, necesitó recuperar para su sexualidad el control de sus fantasías íntimas y sus pensamientos erotizantes.
Plantea que si preguntásemos qué cosas considera “sexuales” la industria de la pornografía, nos respondería que todo lo que excita al hombre: ¿Excita al hombre asfixiar a una mujer? Es sexual. ¿Excita la violación? Es sexual. ¿Excita ver llorar a una niña sometida sexualmente? Es sexual. Por eso, explica, en muchas galerías porno de la web se puede encontrar la categoría “violación”, al lado de la de “humillación” y al lado de la de “abuso”.
¿Qué lugar en la jerarquía de género de este mundo creerá que ocupa nuestro hombre erotizado? ¿Qué opinión tendrá, por ejemplo, del femicidio de Melina?


Hablar de lo porno

Está claro que no es la pornografía la culpable de todo, y hasta es posible encontrar pornografía no-misógina, como lo intenta la convocatoria de Gallop en su sitio web (#realworldsex). Ciertamente, la cultura machista (que normaliza el odio y desprecio hacia las mujeres, su cosificación) necesita de muchos más actores para consumarse. “Lo porno” está también en la publicidad, en la televisión basura, en la cultura prostituyente. Cada una de ellas merecería su informe también.
Pero empezar a hablar de lo porno es un buen comienzo. Quizás nos ayude a destapar el velo que cubre una práctica mucho más cotidiana e influyente de lo que se reconoce y, de paso, nos ayude a problematizar nuestras vidas eróticas, las maneras de vivir nuestras sexualidades y algunas de nuestra conductas sociales más naturalizadas.

 


http://www.revistaajo.com.ar/notas/1883-mundo-porno.html

Franz Kafka: 3 de julio de 1883

 

Un 3 de julio de 1883 nació el escritor Franz Kafka.
Una de las novelas de Kafka que más me gusta y disfruto es La Metamorfosis.
Acá la comparto en la versión gráfica realizada por Peter Kumper. 

 

Ignacio Ramonet: Comprender cómo nos manipulan

Comprender cómo nos manipulan

Nº: 237   Julio  2015 

Ignacio Ramonet


 Se cumplen ochenta años de la primera edición (1935) 
en lengua española de la gran novela rupturista Un 
mundo feliz (1) (se había publicado tres años antes en 
inglés) del visionario filósofo y escritor Aldous 
Huxley. 
Y, ante tanta “felicidad artificial” en nuestros días, 
tantas manipulaciones y tantos condicionamientos 
contemporáneos cabe preguntarse: ¿será útil releer hoy 
Un mundo feliz? ¿Es acaso necesario retomar un libro 
publicado hace más de 80 años, en una época tan lejana 
a nosotros que Internet no existía e incluso la 
televisión aún no había sido inventada? ¿Es esta 
novela algo más que una curiosidad sociológica, un 
best seller ordinario y efímero del que se vendieron, 
en inglés, más de un millón de ejemplares en el año de 
su publicación? 
Estas cuestiones parecen tanto más pertinentes cuanto 
que el género al que pertenece la obra –la distopía, 
la fábula de anticipación, la utopía científico-
técnica, la ciencia ficción social– posee un grado muy 
elevado de obsolescencia. Pues nada envejece con mayor 
rapidez que el futuro. Sobre todo en literatura. 
Sin embargo, si alguien, superando estas reticencias, 
se vuelve a sumergir en las páginas de esa novela se 
quedará estupefacto por su sorprendente actualidad. 
Constatando que, por una vez, el pasado ha atrapado al 
presente. Recordemos que el autor, Aldous Huxley 
(1894-1963), narra una historia que transcurre en un 
futuro muy lejano, hacia el año 2500, o, con mayor 
precisión, “hacia el año 600 de la era fordiana”, en 
alusión satírica a Henry Ford (1863-1947), el pionero 
estadounidense de la industria automovilística (de la 
que una célebre marca de coches sigue llevando su 
nombre) e inventor de un método de organización del 
trabajo para la fabricación en serie y de 
estandarización de las piezas. Método –el fordismo–  
que transformó a los trabajadores en poco menos que 
autómatas o en robots que repiten a lo largo de la 
jornada un único y mismo gesto. Lo cual suscitó, ya en 
la época, violentas críticas; pensemos, a este 
respecto, por ejemplo, en las películas Metrópolis 
(1926) de Fritz Lang o Tiempos modernos (1935) de 
Charles Chaplin. 
Aldous Huxley escribió Un mundo feliz, visión 
pesimista del porvenir y crítica feroz del culto 
positivista a la ciencia, en un momento en el que las 
consecuencias sociales de la gran crisis de 1929 
afectaban de lleno a las sociedades occidentales y en 
el que la credibilidad en el progreso y en los 
regímenes democráticos capitalistas parecía vacilar. 
Publicado en inglés antes de la llegada de Adolf 
Hitler al poder en Alemania (1933), Un mundo feliz 
denuncia la perspectiva “pesadillesca” de una sociedad 
totalitaria fascinada por el progreso científico y 
convencida de poder brindar a sus ciudadanos una 
felicidad obligatoria. Presenta una visión alucinada 
de una humanidad deshumanizada por el condicionamiento 
a lo Pavlov (2) y por el placer al alcance de una 
píldora (“el soma”). En un mundo horriblemente 
perfecto, la sociedad decide totalmente, con fines 
eugenésicos y productivistas, la sexualidad de la 
procreación. 
Una situación no tan alejada de la que conocen hoy en 
día algunos países donde los efectos de la crisis de 
2008 están provocando (en Europa sobre todo) el 
ascenso de partidos de extrema derecha, xenófobos y 
racistas. Donde las píldoras anticonceptivas permiten 
ya un amplio control de la natalidad. Y donde nuevas 
píldoras (Viagra, Lybrido) dopan el deseo sexual y lo 
prolongan hasta más allá de la tercera edad. Por otra 
parte, las manipulaciones genéticas permiten cada vez 
más a los padres la selección de embriones para 
engendrar hijos en función de criterios 
predeterminados, estéticos, entre otros. 
Otra sorprendente relación con la actualidad es que la 
novela de Huxley presenta un mundo donde el control 
social no da cabida al azar, donde, formadas con el 
mismo molde, las personas son “clónicas”, pues se 
producen en serie, la mayoría tiene garantizado el 
confort y la satisfacción de los únicos deseos que 
está condicionada a experimentar, pero donde se ha 
perdido, como diría Mercedes Sosa, la razón de vivir 
(3). 
En Un mundo feliz, la americanización del planeta ha 
culminado, la historia ha terminado (como lo afirmará 
más tarde Francis Fukuyama) (4), todo ha sido 
estandarizado y “fordizado”, tanto la producción de 
los seres humanos, resultado de puras manipulaciones 
genético-químicas, como la identidad de las personas, 
producida durante el sueño por hipnosis auditiva: la 
“hipnopedia”, calificada por un personaje del libro 
como “la mayor fuerza socializante y moralizante de 
todos los tiempos”. 
Se “producen” seres humanos, en el sentido industrial 
del término, en fábricas especializadas –los “centros 
de incubación y condicionamiento”– según modelos 
variados que dependen de las tareas muy especializadas 
que serán asignadas a cada uno y que son 
indispensables para una sociedad obsesionada con la 
estabilidad. 
Desde su nacimiento, cada ser humano es, además, 
educado en unos “centros de condicionamiento del 
Estado” en función de los valores específicos de su 
grupo mediante el recurso masivo a la hipnopedia para 
manipular el espíritu, crear en él “reflejos 
condicionados definitivos” y hacerle aceptar su 
destino. 
Aldous Huxley ilustraba así en esa obra los riesgos 
implícitos en la tesis que venía formulando desde 1924 
John B. Watson (5), el padre del “conductismo”, esa 
supuesta “ciencia de la observación y del control del 
comportamiento”. Watson afirmaba con frialdad que 
podía elegir en la calle a un niño saludable al azar y 
convertirlo, a su gusto, en  doctor,  abogado, 
artista, mendigo o ladrón, independientemente de su 
talento, sus inclinaciones, sus capacidades, sus 
gustos y el origen de sus ancestros. 
En Un mundo feliz, que es fundamentalmente un 
manifiesto humanista, algunos vieron también, con 
razón, una crítica ácida a la sociedad estalinista, a 
la utopía soviética construida con mano de hierro. 
Pero también hay, claramente, una sátira a la nueva 
sociedad mecanizada, estandarizada, automatizada que 
se creaba en esa época en Estados Unidos en nombre de 
la modernidad técnica. 
Sumamente inteligente y admirador de la ciencia, 
Huxley expresa en esta novela, sin embargo, un 
profundo escepticismo con respecto a la idea de 
progreso y desconfianza hacia la razón. Frente a la 
invasión del materialismo, el autor entabla una 
interpelación feroz a las amenazas del cientificismo, 
del maquinismo y del desprecio a la dignidad 
individual. Claro que la técnica asegurará a los seres 
humanos un confort exterior total, de notable 
perfección, estima Huxley con desesperada lucidez. 
Todo deseo, en la medida en que pueda ser expresado y 
sentido, será satisfecho. Los seres humanos habrán 
perdido su razón de ser. Se habrán transformado a sí 
mismos en máquinas. Ya no se podrá hablar en sentido 
estricto de “condición humana”. 
Pero sí de “condicionamiento”, que no ha cesado de 
intensificarse desde la época en que Huxley publicó 
este libro y anunció que, en el futuro, seríamos 
manipulados sin que nos diésemos cuenta de ello. En 
particular, por la publicidad. Mediante el recurso a 
mecanismos psicológicos y gracias a técnicas muy 
experimentadas, los Mad Men de la publicidad consiguen 
que compremos, ya sea un producto, un servicio o una 
idea. De ese modo nos convertimos en personas 
previsibles, casi teledirigidas. Y felices. 
Confirmando esas tesis de Huxley, Vance Packard 
publicó The Hidden Persuaders (La persuasión 
clandestina) a mediados de la década de 1950 y Ernest 
Dichter y Louis Cheskin denunciaron que las agencias 
de publicidad intentaban manipular el inconsciente de 
los consumidores. Sobre todo mediante el uso de 
“publicidad subliminal” en los medios de comunicación 
de masas. El 30 de octubre de 1962 se llevó a cabo una 
auténtica prueba que demostraba la eficacia de la 
publicidad subliminal: durante una película, se 
lanzaban mensajes “invisibles” sobre unos productos 
cada cierto tiempo. Las ventas de dichos productos 
aumentaron. 
Actualmente, la “publicidad subliminal” ha avanzado y 
existen técnicas más sofisticadas y hasta más 
perversas para manipular la mente del ser humano (6). 
Por ejemplo, mediante los colores que modifican 
nuestras percepciones e influyen en nuestras 
decisiones. Los especialistas en marketing lo saben y 
utilizan sus efectos para orientar nuestras compras. 
En un conocido experimento de finales de los años 
1960, Louis Cheskin, director del Color Research 
Institute, pidió a un grupo de amas de casa que 
probaran tres cajas de detergentes y que decidieran 
cuál de ellas daba mejor resultado con las prendas 
delicadas. Una era amarilla, la otra azul y la 
tercera, azul con puntos amarillos. A pesar de que las 
tres contenían el mismo producto, las reacciones 
fueron distintas. El detergente de la caja amarilla se 
juzgó “demasiado fuerte”, el de la azul se consideró 
que “no tenía fuerza para limpiar”. Ganó la caja 
bicolor. 
En otra prueba se dieron dos muestras de cremas de 
belleza a un grupo de mujeres, una en un recipiente 
rosa y otra, en uno de color azul. Casi el 80% de las 
mujeres declararon que la crema del bote rosa era más 
fina y efectiva que la del bote azul. Nadie sabía que 
la composición de las cremas era idéntica. “No es una 
exageración decir que la gente no sólo compra el 
producto per se, sino también por los colores que lo 
acompañan. El color penetra en la psique del 
consumidor y puede convertirse en un estímulo directo 
para la venta”, escribe el publicista Luc Dupont en su 
libro 1001 trucos publicitarios (7). 
Cuando la empresa productora del jabón Lux empezó a 
vender su producto en color rosa, verde, turquesa, 
sustituyendo la pastilla de jabón habitual de color 
amarillo, se convirtió en número uno de jabones de 
belleza en el mercado. Los nuevos colores sugerían 
delicadeza y cuidado, intimidad y cariño, y los 
consumidores se mostraron entusiasmados. 
Recientemente, McDonald’s dejó su mítico color rojo 
(una tonalidad apreciada por los más pequeños y que 
suele estimular el hambre) a favor del verde en un 
intento de reconducir su marca hacia la comida 
saludable y hacia un estilo de vida sostenible (8). 
La lectura de Un mundo feliz nos alerta contra todas 
estas agresiones (9). Sin olvidarse de las 
manipulaciones mediáticas (10). Esta novela también 
puede verse como una sátira muy pertinente de la nueva 
sociedad delirante que se está contruyendo hoy día en 
nombre de la “modernidad” ultraliberal. Pesimista y 
sombrío, el futuro visto por Aldous Huxley nos sirve 
de advertencia y nos alienta, en la época de las 
manipulaciones genéticas, de la clonación y la 
revolución de lo viviente, a vigilar de cerca los 
progresos científicos actuales y sus potenciales 
efectos destructivos. 
Un mundo feliz nos ayuda a comprender mejor el alcance 
de los riesgos y los peligros que se presentan ante 
nosotros cuando, de nuevo y por todas partes, 
“progresos científicos y técnicos” nos enfrentan a 
desafíos ecológicos que hacen peligrar el futuro del 
planeta (11). Y de la especie humana.(1) “Corría el año 1935 cuando el editor catalán Luis 
Miracle publica la obra Un mundo feliz, primera 
traducción al español de la obra más visionaria de 
Aldous Huxley. Si tenemos en cuenta que Huxley publicó 
su novela en 1932 (año en el que fue publicada por 
Chatto & Windus para Europa, y por Doubleday para 
Norteamérica), podemos afirmar hallarnos ante una 
rápida, acertada y valiente propuesta editorial. La 
persona en quien recae el honor y la enorme 
responsabilidad de traducir la obra al español es el 
poeta, periodista y político falangista cántabro Luys 
Santa Marina (Luis Narciso Gregorio Gutiérrez Santa 
Marina, 1898-1980). Si bien en esta primera edición, 
Luys Santa Marina, pese a sus convicciones morales y 
religiosas, interpreta el texto de Huxley con soltura 
y honestidad profesional, en las siguientes ediciones, 
desde la década de 1940 en adelante, se advierte la 
mano negra de la censura franquista en todos y cada 
uno de los capítulos de la novela. ¿Qué debemos a esta 
primera edición española? Honestamente, pienso que tan 
importante como el traductor, o tal vez más (según se 
mire), fue el editor, Luis Miracle, que demostró con 
esta temprana edición y traducción de la novela 
original tener una extraordinaria visión de su época, 
del mundo que le rodeaba y de los acontecimientos y 
avatares futuros que estaban por perfilar uno de los 
momentos geopolíticos y sociales más claves del siglo 
XX”. Véase Jesuías Castelnuovo: 
http://aldoushuxleyenunmundofeliz.blogspot.com/search?
updated-max=2014-11-04T09:28:00-08:00&max-results=7  (2) Ivan Pavlov (1849-1936), médico ruso, Premio Nobel 
de medicina en 1904 por sus trabajos experimentales 
sobre los “reflejos condicionados”,  siendo el más 
célebre el del perro de Pavlov. (3) https://www.youtube.com/watch?v=-qdIO-0aZk8(4) En su libro de título tan huxleyano El fin de la 
historia y el último hombre (1992).(5) Véase: 
http://www.ilustrados.com/tema/1298/Psicologia-
evolutiva-conductismo-John-Broadus-Watson.html(6) Véase Ignacio Ramonet, Propagandas silenciosas, La 
Habana, 2002; y Noam Chomsky e Ignacio Ramonet, Cómo 
nos venden la moto, Icaria, Barcelona, 1995.(7) Luc Dupont, 1001 trucos publicitarios, Lectorum, 
México, 2004.(8) Véase La Vanguardia, Barcelona, 13 de enero de 
2012.(9) Véase también, por ejemplo: Mertxe Pasamontes, Una 
docena de modos en que nos manipulan para que estemos 
insatisfechos. http://unadocenade.com/una-docena-de-
modos-en-que-nos-manipulan-para-que-estemos-
insatisfechos/(10) Véase también: Noam Chomsky, Diez estrategias de 
manipulación a través de los medios. 
http://www.revistacomunicar.com/pdf/noam-chomsky-la-
manipulacion.pdf(11) Léase Laudato sí, la Encíclica “verde” del Papa 
Francisco, Vaticano, 16 de junio de 2015. 
http://www.lanacion.com.ar/1802790-el-texto-completo-
de-laudato-si-la-enciclica-verde-del-papa-francisco

http://www.monde-diplomatique.es/?url=editorial
%2F0000856412872168186811102294251000%2Feditorial%2F
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