Poema de Eugenio Montale

Vida mìa, no te pido rasgos

fijos, rostros plausibles o poseìdos.

En tu girar inquieto el mismo 

sabor tienen ya  miel  y ajenjo.

 

El corazòn que desprecia todo movimiento 

raramente es agitado por sobresaltos.

Asì suena a veces en el silencio 

del campo un disparo de fusil.

20/06/2006 15:45

Comentarios » Ir a formulario

No hay comentarios

Añadir un comentario




No será mostrado.






Suscrí
bete a este blog. RSS 2.0 Este Blog ha sido creado con Blogia. Ver derechos de autor . Estadísticas. Admin. [Blogia colabora con 1001 relatos.]