Blogia
estabolsanoesunjuguete

Para leer en la silla elèctrica

Hombre

Creo que quiero un hombre totalmente libre, y que se vale de su libertad para hacer el bien y para hacer feliz, un hombre sin pecado, sin tristeza, que hace reìr de manera que sea como una herramienta en las manos de Dios.

 Henry Miller.

Conversaciones con Henry Miller. Christian de Bartillat. Granica Editor, S.a. , Barcelona, 1997

Sentimientos

Seguid a vuestro corazòn, y es lo que siempre les digo a los jòvenes de hoy en dìa, porque estàn tan neuròticos y frustrados: Seguid a vuestros sentimientos, y no a vuestro cerebro. Siempre les digo: Olvidaos del cerebro, no es màs que un timòn. Usted sabe què es un timòn para dirigir un barco. Esto es todo, un timòn, pero  vuestros sentimientos son los que os impulsan. Son ellos los que os hacen hacer las cosas, sabedlo, seguid a  vuestros sentimientos, y no a lo que tenèis en la cabeza. No es bueno, y es lo que os vuelve locos.

Henry Miller

Respuestas

 Creo haber dicho en alguna parte: Lo que el mundo tiene de maravilloso es que da respuesta a todas las preguntas que se le plantean. La vida responde a todas las preguntas, y pueden darse todas las respuestas que se desea. Està en nosotros decidir. Se puede decir: es terrible, es malo, es bueno, o cualquier cosa. Todas son verdades, porque la verdad es una mezcla de todo.

Henry Miller.

Condiciòn social

La condiciòn social es mala, pero la vida es siempre buena. Es el hombre quien echa todo a perder. La vida es todo lo que tenemos, todo lo que conocemos. Ella lo es todo, buena y mala, es la vida, y nada màs se puede agregar. Debemos confrontarlo con la vida social, que no es la ùnica- salvo en las pequeñas comunidades donde hay una idea bàsica-, que es un caos.

Henry Miller.

Vida social

Nada anda bien en la vida social, pero es posible fuera de ella tener una vida individual. En este caso, es posible ser feliz.

Henry Miller.

Maestros

Siempre hablamos de los maestros, pero no los reconocemos. El maestro puede ser un vagabundo.

Henry Miller.

Homo sapiens

El homo sapiens està liquidado...

Henry Miller.

Filosofìa

En definitiva, mi filosofìa no es alegre. Para mì, para el individuo, puede ser que sea alegre, pero para la masa, es muy cruel. La condiciòn humana, como suele decirse, es abominable: Vivimos como las ratas, y ni siquiera somos buenos animales.

Henry Miller.

Memoria

Es terriblemente cierto aquello de que la memoria es màs viva que lo que era la realidad.

Henry Miller.

Velos

Siempre hay velos, y se dice que no hay que desgarrar el ùltimo velo, sino te quedas frente a frente con la locura, porque, cuando se levanta el ùltimo velo, se ve la nada... la idea màs terrorìfica: ver o pensar en nada. Puede ser que Dios sea nadie, o quizàs es un cualquiera. Esta idea puede volverte loco.

Henry Miller.

Conocerse

En Grecia, sobre las tumbas, suele escribirse: Conòcete a ti mismo, pero no creo en ello totalmente, porque pienso que nunca te conoces del todo. De alguna manera, siempre sigues siendo un misterio para ti mismo.

Henry Miller.

Escuela

Siempre pienso que todo el mundo es capaz de ser artista. Pienso que todos hemos nacido artistas y que la escuela nos ha destruido. Sì, en la escuela se mata al artista que llevamos dentro.

Henry Miller. 

Dinero

Sì, mi odio va contra la idea del dinero. Reconozco que es necesario tener dinero, pero no me agrada la preocupaciòn por el dinero.

Henry Miller. 

Ascetismo

Nada tengo que ver con el ascetismo. Creo que en el fondo, es muy nocivo para el hombre. Quizàs sea bueno prara los santos, quienes estàn carcomidos por el sexo.

Henry Miller.

Consolaciòn.

Cuànta congoja agazapada

llevas Eusebio

El paisaje moral

de tus contemporàneos

te afectò como una lepra blanca.

 

Eres demasiado sensible muchacho

Recògete en los libros

en tu alquimia

en  el calor de tu madre.

 

El resto no vale la pena Eusebio

Son fantasmas

muchedumbres de fantasmas ebrios.

 

Raùl Gòmez Jattin 

Hombre

...El hombre nunca es del todo bueno o malo.

Henry Miller. 

Cine

Dentro del conjunto de los medios, es uno muy importante, porque se pueden hacer cosas maravillosas con el cine. Pero en mi opiniòn, ha caìdo en un nivel muy bajo en estos dìas. Los viejos filmes sobre los cuales escribì estàn hechos con personajes e historias maravillosas; eran buenos. Pero, ahora, sòlo se trata de violencia y sexo, resulta insuficiente.

 

Henry Miller. 

Crimen y castigo.

-Buenos dìas -dijo Raskolnikof, luchando porque su tono sonara normal-. Le traigo..., le traigo una cosa para empeñar, Alena Ivanovna. Vayamos a la luz.
Y se dirigiò resueltamente al interior, seguido por la vieja (...)
-Mire esto- y le mostrò el paquetito.
Pero la vieja, en vez de  tomarlo, escrutò al joven con sus ojos de bruja. Raskolnikof creyò leer en ellos la burla, y pensò que habìa adivinado sus intenciones. Tuvo miedo y nada faltò para que huyera de allì.
-¿Por què me mira asì? -preguntò a la usurera.
-¡Vaya manera de presentarse! -exclamò la vieja, màs tranquilizada-. ¿Què me traes?
-Una pitillera de plata.
-Pero ¿què te ocurre? Tus manos tiemblan.
-tengo fiebre. No es bueno estar sin comer.
Alena Ivanovna le arrebatò el paquetito de las manos. Mientras lo desenvolvìa, Raskolnikof se desabrochò el gabàn y sacò el hacha del nudo corredizo, mas la mantuvo bajo el abrigo. La vieja se hallaba vuelta de espaldas. Sobreponiendose a sus mareos, el joven esgrimiò el hacha y la alzò por encima de la cabeza de la usurera, dejàndola caer con fuerza. Alena lanzò un leve grito y perdiò el equilibrio. Raskolnikof le descargò dos hachazos màs, en el mismo sitio, y la sangre brotò en chorro. La mujer se desplomò sin vida.

Fedor Dostoiewski.
Crimen y castigo.

Salvador

No pienso que habrà un salvador. Pienso que esto del salvador està terminado. Creo, como usted sabe, que de uno en uno, cada uno para sì mismo, se salva en lo que puede.

 

Henry Miller. 

Poema de Carlos Castro Saavedra

NO MUERE EL HOMBRE

No muere el hombre
cuando su corazón se marchita
y se desprende como una hoja silenciosa.

No muere el hombre
cuando queda inmóvil en la sábana
y su fuerza profunda se evapora.

No muere el hombre
cuando la tierra cubre su estatura
y la hierba le nace entre la boca.

No muere el hombre
cuando la nieve terca de sus huesos
debajo de la piedra se disipa.

No muere el hombre
cuando es polvo en el polvo de los siglos,
sombra del polvo, sombra de la sombra.

No muere el hombre
sólo cuando se niega a creer en el hombre,
en el amor, en la verdad, en el futuro.

Entonces muere tanto
que se pudre de pie su cadáver sonriente
a pleno sol, en medio de las calles.

CARLOS CASTRO SAAVEDRA (1924-1989)

Tomado de cyberhumanitatis.uchile.cl