El lìmite
Al final, la muerte limita todos los caminos.
Pero no la muerte del creyente que busca trascendencia, ni siquiera la muerte del escèptico que borra totalmente , sino una muerte carnal, gris y putrefacta y absolutamente vanal...
Al final, la muerte limita todos los caminos.
Pero no la muerte del creyente que busca trascendencia, ni siquiera la muerte del escèptico que borra totalmente , sino una muerte carnal, gris y putrefacta y absolutamente vanal...
El miedo al cambio me hizo sumergirme en el blando estupor del control, bajo la promesa de bienestar y felicidad.
Pero al mismo tiempo me hice adicto al dolor; al dejar toda mi vida al cuidado de las instituciones abrì una herida que nunca màs volviò a sanar...
El destino no estaba escrito, pero yo no querìa correr reisgos.
La libertad era una burbuja de làtex donde estaba a salvo...
Siempre me he sentido solo, aun cuando era niño y vivìa atento a los pasos de mis padres. Es como una desgarradura que hubiera venido conmigo, una escisiòn que me hice tratando de no atravesar los lìmites que me separaban del ùtero-laberinto, donde respiraba lìquido y no el vaho caliente de la gasolina derramada; o quizàs fue una herida que me hice en la infancia, al caerme y rasparme las rodillas...
Las raspaduras en codos y rodillas durante la niñez son casi heridas metafìsicas: si te caiste delante de tus amigos la verguenza podrìa sobrevivirte, y si llegas a casa sangrando y llorando, tal vez te castiguen por tentar al mundo a mostrarte tu propia vulnerabilidad con sus àngulos salientes...
Rastrear tu paso leve
entre las hojas secas
caìdas sobre el piso
beber
del aire càlido
exhalado de tu boca
la larga caricia
de un morir
entre cenizas...
24-03-07
Mi mano con sus huesos
desmadejada en el regazo,
olvidado estandarte
replegado
ante las incursiones del hastìo...
04-04-07
Durante el insomnio escuchas los lamentos de todas las ilusiones que has dejado morir, un quejido tan ensordecedor que ruegas a la divinidad te conceda la pacificaciòn del sueño, la tranquilidad del olvido o la locura...
La mùsica acalla la soledad.
En soledad la mùsica te conduce hacia tì mismo. En compañìa, te arrebata en torbellino y espiral hacia los otros, en un intento mudo por comunicar...
De nuevo he vuelto a caer.
Pero mi caìda es menos dramàtica que el despeñarse adànico; la mìa es una caìda que no representa conocimiento ni libertad, sino una profunda tristeza que obliga a replegarse, a negar cualquier movimiento, a claudicar...
Es una caìda hacia la soledad. Y al fondo de la soledad sòlo està uno mismo, desnudo y esperando, fragmentado...
Vuelvo al desierto,
Dispersiòn de los signos...
Disciplina espiritual en busca de gracia y de indulgencia, en espera de respuestas.
En un desesperado intento por conocer el rostro de su Dios, el penitente enfrenta lo desconocido..
Hombre o animal
de sangre adolorida
mar y firmamento
de alma atormentada
mustio peregrino
perenne en el hastìo...
Peregrino sombrìo,
arribè a este desierto
en procura de Dios y de mì mismo,
sòlo para encontrar
que el camino que recorro
es el mismo cada dìa...
24-05-06
Peregrino sombrìo
de historias rotas abandonadas en la arena,
dejas la ciudad que es sòlo un muro
donde hibernas en un cubìculo de metal y aislamiento,
para recorrer el desierto en busca de palabras,
de respuestas a todas tus preguntas,
de sosiego a tu ansiedad.
A veces regresas con algùn talismàn deslucido:
una revista,
un libro de segunda,
una pelìcula pirata,
algo con lo que puedas pasar las horas
mientras el hastìo se afana inùtilmente por morderse la cola
antes de hincarte los dientes en la garganta...
De nuevo estàs aquì, peregrino sombrìo,
con tus manos rotas y los bolsillos deshilachados,
¿què aprendiste esta vez?
¿què nueva derrota has transcurrido
entre piedras àcidas y nubes de tormenta?
La noche
traslùcida y diciente
irrumpe con su niebla
las grietas tras mis ojos
inoculàndome de sueño...
La noche
como el mar
ofrece una pausa
sin pedir nada a cambio...
Si mi camuflaje falla
tù seràs mi predador...
El cielo de verano
carece de nubes
permanece concentrado
en un òpalo caliente
ajeno a las plegarias
ciego a las respuestas...
28-03-07
La piedra no se hace preguntas...
Se refugia en sì misma
bajo el sol hiriente
se abre en pètalos de polvo
con la llegada de la lluvia...