Journey to the Center of the Earth 1959:

Al igual que muchos otros clásicos de la literatura, Alicia en el país de las maravillas, El mago de Oz, etc, mi primer acercamiento a Julio Verne fue a través del cine, o más exactamente, de la televisión.

Recuerdo haber visto esta película cuando era niño, pero no precisaba todos los detalles.

 

El guión contiene muchas variaciones en cuánto a la novela original, pero no demerita el tema central que es el viaje al centro del globo por parte de un geológo y su pupilo. Los personajes difieren en comparación con el libro de Verne, por ejemplo en el caracter del porfesor Lidenbrok, la relación entre éste y su joven alumno Alec, la inclusión de un antagonista, el egoísta Conde Saknussem y un interés romántico, la impresionante viuda Carla, interpretada por Arlene Dahl.

Pero en general, la interacción entre todos funciona, haciendo que la trama avance, más allá de un simple descenso a unas cavernas de cartón piedra.

Porque en este punto la película acierta del todo, la ambientación es espectacular, el paisaje obliga a los personajes a actuar, pero también ofrece un telón de fondo increíble contra el que se inscribe la historia que se nos narra.

 

Los efectos especiales son muy de la época: miniaturas que ofrecen dinamismo a las escenas de desatres naturales y lagartos e iguanas engrandecidos, que ofrecen más realismo que las animaciones stop-motion.

 

Más que por el sentimentalismo que pueda abrigar por esta cinta, considero que es un clásico total, imperecedero y de una frescura que permite disfrutarla con la misma emoción que hace tantos años.