Tumbos

20080425183214-caida.jpg

Si diera rienda suelta a mis voces, ¿en què parajes nos encontraria el pensamiento? ¿Es què no ves, Señor, que, predestinados a ir dando tumbos, moriremos el uno del otro; porque ni tù ni yo hemos inventado un sostèn fuera de nosotros mismos?

¡He querido contar contigo y he caìdo; has querido contar conmigo y no has tenido donde caer!

Cioràn.

Comentarios » Ir a formulario

No hay comentarios

Añadir un comentario




No será mostrado.






Suscrí
bete a este blog. RSS 2.0 Este Blog ha sido creado con Blogia. Ver derechos de autor . Estadísticas. Admin. [Blogia colabora con 1001 relatos.]