Tercera entrega de la saga The Monkey King, empezada en 2014 con The Monkey King, protagonizada por Donnie Yeng y Chow Yun-fat.

Para The Monkey King 2, el reparto cambió y Aaron Kwok tomó el papel de Sun Wukong.

 

En esta tercera parte, el  monje Xuanzhang (Feng Shaofeng) continúa su viaje al Oeste en compañía de sus díscipulos, Sun Wukong, quien lo ha aceptado plenamente como maestro, el cerdo Bajie y el pez Wujing.

Pero es la voluntad de Buda que el monje conozca, además del amor al prójimo, el amor romántico, así que recala en La Tierra de las Mujeres, donde conoce a la Reina por quien experimentará el más sincero amor.

Si la primera parte de esta trilogía, se centraba más en las secuencias de acción de Donnie Yen, las secuelas han variado el tono con argumentos más contemplativos, sin renunciar a los espectaculares efectos especiales y la mezcla entre acción y comedia que ya se había visto en la segunda parte.

El trabajo actoral es aceptable, aunque el peso de la historia se desplaza desde Sun Wukong al Monje, la pareja central de actores demuestran empatía haciendo llevadera una historia que a mi pearecer es demasiado larga.

El guión  oscila entre la aventura familiar, la comedia naif tan cara a los orientales y la acción intrascendente.

Es en el diseño de producción, los efectos especiales, el diseño de vestuario y la producción en general donde brilla esta película, mostrándo una historia de fantasía llevada a buen término por su director Cheang Pou-soi, que sin embargo no logra emocionar más allá del mero entretenimiento.

Un cierre no demasiado satisfactorio para una trilogía que empezó endeble, logró remontar en su segunda entrega pero no alcanzó a moverme como espectador.