El naufrago
Alquimia de la infancia y el tiempo transcurridos: el cuadrado pitagòrico del patio en casa de la abuela, transmutado en mar abierto, y los àrboles frutales en navìos piratas aferrados a la tierra, pero de velamenes entregados a la brisa, con un inconmensurable botìn al alcance de las manos: el oro de los mangos maduros, las esmeraldas àcidas de las naranjas, las ciruelas como pequeñas gemas comestibles; sueños que pensamos se verìan realizados, alimentados por la savia vital de la brùjula guiando las ilusiones... Pero el tiempo impuso lìmites que agostaron el pasado, la apatìa y la indiferencia-eso que llaman realidad- hicieron encallar el prao corsario que habrìa de conducirnos a la libertad... Marinero en tierra, naufrago sin naufragar, a veces todavìa añoro salir a la caza de tesoros inexistentes...
20-06-06
Sòlo los seres humanos conciben la esperanza. Los animales parecen guiarse por una oscura fatalidad vìsceral, tal vez porque desconocen -o ignoran ,indiferentes- al tiempo y a la muerte, o quizàs porque al ser màs instintivos y corporeos que nosotros, màs organicos, estàn incluso màs vivos...
No sè còmo la desilusiòn inocula la sangre, haciendote perder las ganas de ser... Un dìa uno despierta y da lo mismo que haber seguido dormido, engulle los alimentos sin saborearlos, se mueve como un automata sin conexiòn con sì mismo, un insecto con una herida en el costado que se arrastra, ciego atormentado, en busca de refugio...
La soledad ofrece la lùcidez del egoìsmo...
...Al parecer, no podìa rebelarse. Por lo tanto, se quedarìa allì, quieto, herido en apatìa y soledad, y dejarìa que el tiempo y las arenas del desierto corrieran hasta agotarse... El mundo se caerìa a pedazos y èl no moverìa ni un dedo, ni para rehacerlo ni para contribuir a su caìda...
Ella se balancea desde el borde de sus cabellos. Êl teme verla caer, pero la desea. Asì que tira del aire hacia èl, respira, y un sistema de baja presiòn se establece entre los dos...