Dos películas de 1977 que tratan sobre insectos que atacan a los humanos.

Al parecer a finales de los setenta a Hollywood se le ocurrió que todo tipo de bichos se volcaran contra el hombre, recreándo verdaderas hecatombes seudo ecológicas, supongo que a raíz del éxito de Tiburón; todas estas películas las ví de niño en televisión, ya en los ochenta, enfrentándo en la pantalla el repelente ataque de arañas, tarantulas, abejas africanas y quién sabe cuántos bichos más.

De Kingdom of spiders lo único qué puedo decir es "¿en qué estaba pensándo cuándo decidí ver esta película?????" Uno esperaría que William Shatner, un tipo que ya para el 77 acumulaba muchas horas de rodaje, tuviera un poco más de histrionismo a estas alturas, pero no, la actuación de Shatner es totalmente plana, sin matices, su personaje carece de motivaciones y se dedica a sobrevivir a las patadas a una migración de tarantulas, organizadas por física hambre, debido a que el ser humano ha cambiado por completo su entorno. Los ataques de las arañas no resultan tan aterradores como los productores de la cinta imaginaron, pero no dejan de ser repulsivos, y aunque el guión es muy malo el final abierto presenta un giro tan extraño que uno esperaría una continuación que, gracias a Dios, nunca llegó.

 

 

 

Empire of the ants: Según parece, en los setenta era muy común arrojar los residuos radiactivos en el mar. Que dichos residuos fuesen a parar a la playa y conviertieran una colonia de hormigas en monstruos gigantes que esclavizaran, a base de feromonas, a toda una población perdida en la Florida, era puro folclor.

La película se dice basada en un cuento de HG Wells, pero según leo en reseñas, el guión no tiene nada en común con el citado cuento, así que nos encontramos con una película de serie b, que utiliza imágenes ampliadas de las hormigas reales mezclándolas con los fondos en los que transcurre la historia, y muñecos surreales en los "ataques" a los personajes.

Una de las cosas más molestas de esta película es precisamente los ataques de las hormigas, para generar "suspenso" cada que los bichos van a atacar se escucha un zumbido que termina haciéndose tedioso, y para que no se note demasiado que las hormigas atacantes son el realidad muñecos mal hechos, la camara entra en un frenético movimiento que se supone genera angustia pero que lo único que logra es un dolor de cabeza a base de aburrimiento.

Aunque las actuaciones resultan más convincentes que en el film que comentaba antes, el intento de darle profundidad psicológica a los personajes queda en pura chachara en una película cuyo único foco de atención es la superviviencia de los protagonistas al ataque de los insectos.

Lo más relevante de esta cinta es el supuesto control sobre la población humana que la reina hormiga logra a través de una sesión de feromonas, por lo demás una película más entre las muchas de ataques de animales que el cine estadounidense realizó durante esas fechas.