The Dunwich Horror (1970)

Roger Corman produce y Daniel Haller dirige, en una película protagonizada por Dean Stockwell, rostro familiar en el cine y la televisión, y Sandra Dee una dulce rubia que es víctima de un hipnótico seguidor de los Antiguos, que la utiliza como puerta para propiciar el regreso de la mitología lovecraftiana.

La película es bastante pobre en cuanto a guión y las interpretaciones tampoco la hacen más interesante, Stockwell interpreta un personaje que pretende ser misterioso pero que resulta distante y vacío. Creo que la única interpretación destacada es la de Sam Jaffe, quien da vida al abuelo Whateley, quien en una ocasión anterior intentó traer a los Antiguos ocasionando sólo la locura de su hija Lavinia.

Los créditos de inicio, son una animación monocroma impresionante.

 

En cuanto a la escenografía, es donde más destaca la película, la casa de los Whateley es una reminiscencia a las casonas de los filmes de la Hammer y el altar donde se realizan los sacrificios rezuma antigua malignidad; sin embargo, en cuanto a efectos especiales, Corman es conocido por escatimar recursos en este aspecto, así que los monstruos nunca son mostrados, quizás basandose en la premisa lovecraftiana de que son indescriptibles, contentándose con algunos juegos de luces bastante pobres y un atisbo a un ser tentacular hacia el final del film.

 

Puede que la película no sea la mejor, pero es un acercamiento visual bastante certero al panteón lovecraftiano.