The People That Time Forgot (1977):

Serie B en todo el sentido, esta película narra el enésimo viaje cinematográfico al mundo perdido, donde dinosaurios y cavernícolas todavía subsisten, con el ingrediente de situarla más allá del polo, en reminiscencia a esas teorías de la tierra hueca.Tiene todos los ingredientes ya conocidos: una expedición de occidentales que logran sobrevivir, conformada por el científico, el aventurero y la periodista, dinosaurios de cartón piedra y rígidos movimientos y la cavernícola de turno, una sexy prima hermana de Vilma Picapiedra con enorme escote incluido, interpretada por la también cantante Dana Gillespie. 

Como curiosidad, cuenta con la "actuación" de David Prowse, el mismísimo Darth Vader, como el verdugo encargado de inmolar a las doncellas al dios volcán, y que el único parlamento que recita es un grito ahogado cuando es derrotado por Doug McClure, uno de los actores en los que está basado el personaje Troy McClure de Los Simpsons.

También cuenta con la participación de uno de los rostros más reconocidos de la fantasía ochentera, la inglesa Sarah Douglas, a quien ví por primera vez en Superman y Superman II como la malvada Ursa, secuaz del General Zod; luego como la reina Taramis, antagonista de Conan en Conan El Destructor; más tarde interpretando a la hechicera Lyranna en The Beastmaster 2, cayendo por un portal temporal en Los Angeles contemporáneo y haciendole la vida imposible a Dar; y por último, como Sinclair, una sádica oficial del ejército en El regreso de los muertos vivientes 3, empeñada en atronillar carne zombie en armatostes metálicos en la más oscura de las tres películas de muertos vivientes que ví por entonces (sólo años más tarde supe de una cuarta entrega que nunca pasaron en televisión).

Fuera de estas apariciones casi que anecdóticas, la película no da para más que entretenimiento lineal en un cruce antropológico entre King Kong y El Planeta de los Simios.