Facebook Twitter Google +1     Admin

Se muestran los artículos pertenecientes a Junio de 2015.

Frederick Pohl: La saga de los Heechee

20150603182948-fpohl-saga-heechee.png

La saga de los Heechee es un conjunto de cinco libros del escritor Frederick Pohl, que narra el descubrimiento de tecnología extraterrestre en el sistema solar, y los intentos del ser humano de aprovecharla, mientras tratan de averiguar quién la dejó y a dónde se fueron.

Hasta ahora he leído los dos primeros libros, Pórtico y Tras el incierto horizonte, que ralatan los primeros contactos con la tecnología Heechee y el impacto que esta tiene sobre los seres humanos.

Ambos libros los he leído de un tirón, pues si bien es cierto que Pohl intercala aspectos científicos en su relato, estos no entorpecen un estilo fluido en el que la historia se va desarrollando poco a poco.

Sin embargo, me llama la atención el trasfondo psicoanalítico que he hallado en los dos libros,  en Pórtico la novela transcurre en minas, túneles y agujeros negros en los cuales el protagonista se debate en un sentimiento de culpa que relaciona con lo anal, mientras en Tras el incierto horizonte se trata de excreciones, el protagonista nos cuenta en determinado momento de la novela que su cerebro está produciendo más mierda para hacerlo sentir culpable, y otro personaje se pregunta por qué dedica tanto tiempo a pensar en sus intestinos y excrecencias.

No hay comentarios. Comentar. Más...

Franz Kafka La Metamorfosis

20150604042701-fkafka-obras-diarios.png

El escritor Franz Kafka murió un 3 de Junio de 1924. 

 
Nacido en Praga, el 3 de julio de 1883, Kafka es conocido por su novela La Metamorfosis, publicada en 1915, cumpliéndose así 100 años de su publicación. 

 
Leí La Metamorfosis en plena adolescencia y me identifiqué mucho con Gregorio Samsa su personaje principal, quien se ve inmerso en una transformación que no ha pedido y que lo aleja del mundo que hasta ahora ha considerado real, pero sin ofrecerle ningún creciemiento personal, sólo sufrimiento y soledad, lo que convierte a este personaje en una metafora absoluta del hombre moderno. Me explico. En la novela clásica, el héroe desciende al infierno, emprende un largo camino, supera una cantidad de pruebas, después de las cuales puede regresar a casa convertido en un adulto, en un hombre más sabio o en la herramienta que se necesita para vencer la adversidad. Pero en La Metamorfosis, el cambio que ocurre no le permite a Gregor descubrir nada de sí mismo, más que la angustia, la alienación absoluta respecto a su familia, la cual corta toda comunicación con él, convirtiéndolo en un paria, un desclasado, un enfermo, un excluido, y lo que es peor, un ser antieconómico, que no produce ni entra en la maquinaria de la producción, viendose todos los demás obligados a trabajar para suplir esa carencia, esa falta, esa verguenza que es el estado de Gregor.

 

Aunque me considero un seguidor de Kafka, La Metamorfosis es la obra que más frecuento de su bibliografía; de todas formas en este enlace se pueden encontrar los libros que aparecen en la imagen.


No hay comentarios. Comentar. Más...

El precariado: la nueva clase social

El precariado: la nueva clase social
 
 Creado: Domingo, 31 Mayo 2015 21:08

 Escrito por Tatiana Castañeda

Tatiana Castañeda


Este libro trata sobre aquellos que sobreviven en todo 
el mundo de un rebusque cotidiano e inseguro. Ellos 
son el producto de varias décadas de políticas 
neoliberales que han precarizado el empleo y han 
acabado los beneficios de la estabilidad laboral.  


Tatiana Castañeda López*


El precariado, una nueva clase social

Guy Standing
Pasado y Presente.2013. 300 pág.

 


Vivir al borde


¿Qué haría usted si hoy perdiera su trabajo? Y si en 
el año siguiente no consiguiera uno nuevo, ¿qué 
propiedades perdería? ¿Cómo pagaría el arriendo o los 
créditos pendientes? ¿Cómo ayudaría a quienes dependen 
económicamente de usted? Este es el tipo de escenarios 
que analiza este libro, que describe la situación del 
“precariado”, una clase social que vive a diario tales 
realidades.  
El precariado, una nueva clase social analiza la 
transformación global que ha resultado de aplicar las 
políticas neoliberales desde los años 1980. Este 
modelo pretende acelerar el crecimiento económico 
sobre la base de aumentar la competitividad, para lo 
cual sería preciso “flexibilizar” el mercado laboral y 
“transferir los riesgos y las inseguridades a los 
trabajadores y a sus familias”.  

 


Las nuevas clases


Las políticas neoliberales, según Standing, han 
incidido seriamente sobre la vida diaria de millones 
de personas y sobre la estratificación social en todos 
los países. Su impacto ha sido tal que podemos hablar 
de una nueva estructura de clases sociales en el siglo 
XXI.  Ya no cabe hablar sencillamente de ricos y 
pobres. Las nuevas clases son:
La plutocracia. Son billonarios, excesivamente ricos, 
que ocupan la pirámide de la riqueza mundial; ganan 
gran parte de lo que hoy por hoy producen los mercados 
financieros, aparecen en revistas como Forbes y tienen 
injerencia en los gobiernos.Luego se encuentran los altos ejecutivos, con sueldos 
estables y contratos de tiempo completo. Tienen 
conexiones en las élites y aspiran a ser   
plutócratas, influyen sobre los gobiernos y sobre 
quienes toman decisiones públicas.Después vienen los profitécnicos (profesionales y 
técnicos) que pueden ganar mucho dinero mediante 
contratos de consultoría y no permanecen en una 
empresa de tiempo completo.Llegamos así a los trabajadores asalariados que tienen 
oficios más o menos estables, pagan seguridad social, 
intentan tener pensiones y mueven la economía. Esta 
clase es el residuo  del viejo “proletariado”, que a 
juicio del autor se está reduciendoPor debajo de los grupos anteriores encontramos el 
precariado -neologismo que une “el adjetivo precario y 
el sustantivo proletariado”-: el gran grupo de 
desempleados, que sigue en aumento. Aunque Standing 
aclara que esta sería una “clase en formación”, es 
evidente que las clases tradicionales que por ejemplo 
describieron Marx y Engels se han desdibujado y que 
están surgiendo nuevas formas de estratificación 
social.

¿Quiénes son?
El precariado está compuesto por personas de todo 
tipo: jóvenes, adultos y madres cabeza de familia. Es 
un grupo bastante heterogéneo pero al mismo tiempo sus 
miembros tienen elementos en común:
Son personas constantemente expuestas a la 
inestabilidad laboral y a todas las consecuencias de 
no tener tranquilidad económica: entrar y salir 
fugazmente de trabajos, adquirir deudas para pagar más 
deudas, y obtener ingresos únicamente durante cuatro u 
ocho meses al año.Pero su rasgo decisivo es carecer de identidad 
ocupacional: trabajan en lo que aparezca o en lo que 
puedan. Deben realizar trabajos mal remunerados y sin 
perspectiva de una carrera ocupacional. El precariado 
ha tenido acceso a la educación pero sus labores están 
muy por debajo de su formación.

Su sostenimiento depende exclusivamente de ese tipo de 
trabajos y no tienen seguridad social. Sus deudas 
siempre están en el límite. Si perdieran el trabajo o 
los contratos efímeros perderían todo, como ha 
sucedido en algunos países en Europa: pierden la casa, 
pierden sus enseres y deben dejarlo todo. “Un pequeño 
error, un pequeño problema y estarán sin techo” afirma 
el autor.Han perdido sus derechos por no estar dentro del 
sistema laboral. Tienen que pelear con los burócratas 
para lograr conseguir condiciones básicas de 
sobrevivencia. Esto produce desesperanza y alienación 
- entendida como el sentimiento de no controlar el 
producto de su trabajo y de estar fabricando algo 
extraño que no le pertenece-.  El precariado no trabaja para su realización personal 
ni para satisfacer sus propiosm objetivos. Trabaja 
para otro, para los objetivos de otro. Trabaja en 
labores que no desea hacer, solo para poder 
sobrevivir. Esto resulta en sentimientos de 
descontento, ansiedad y rabia contra el sistema.

 


Efecto de la globalización


Del precariado forman parte inmigrantes, refugiados, 
limpiadores o cuidadores. Se le denomina clase 
peligrosa porque no está de acuerdo con las ideologías 
políticas que venían del siglo pasado (el siglo XX).  
Se dice que el precariado es la base de movimientos 
sociales como “los indignados”, y que estas personas 
están dispuestos a protestar en la plaza pública. Pero 
 no todos pertenecen a una tendencia o grupo político: 
están hartos de todo y pueden afiliarse a la extrema 
derecha o a la izquierda, al anarquismo o a lo que 
aparezca, pues van sencillamente a la deriva y con 
demasiados problemas a cuestas.

El precariado ha logrado reunirse y ejercer presión 
sobre la opinión pública. Es una clase  peligrosa para 
los partidos políticos tradicionales, puesto que estos 
no pueden lograr adeptos en ausencia de un Estado que 
proteja sus intereses. Por el contrario, el precariado 
se está interesando en nuevas fuerzas políticas. En 
España, por ejemplo, se han expresado en movimiento 
como Podemos (o como Ciudadanos), que son voces 
importantes en la actual crisis económica.
Estas manifestaciones de protesta del precariado 
representarán, a juicio del autor, un costo para la 
plutocracia o las élites. El precariado se ha unido no 
solo para protestar, sino para transformar, así se 
demore muchos años en hacerlo.
La protesta tendrá un costo y algún impacto negativo 
sobre los mercados. Las desigualdades sociales de las 
que habla el libro son insostenibles: riquezas 
incontables y una pobreza que deja a muchos sin techo 
y sin comida. Y no es que el precariado haya vivido 
siempre así: el sistema los puso en ese lugar.

El libro nos invita a pensar que también en Colombia  
los contratos a plazo indefinido están desapareciendo, 
que las posibilidades de movilidad laboral están 
disminuyendo, y que la reducción de las desigualdades 
por vía de la nivelación salarial será historia de 
nuestros antepasados.
El precariado destruye el mito de la movilidad social 
a través de la educación y nos desilusiona acerca del 
futuro.
El precariado seguirá existiendo mientras exista un 
estudiante que necesite pagar sus estudios, un 
inmigrante que no tenga legalizada su situación, un 
padre que no pueda asegurar la comida de sus hijos 
para el día siguiente, una madre cabeza de familia que 
deba vender cigarrillos en cualquier calle.
 
* Profesora de la Facultad de Filosofía de la 
Universidad de San Buenaventura, estudiante del 
Doctorado en Educación, UNED, España.

No hay comentarios. Comentar. Más...

Henry Miller

20150608010333-henry-miller.png

Un 7 de junio de 1980, murió el escritor Henry Miller.

En mi adolescencia, entre los libros de un vecino descubrí una novela titulada Tropico de Capricornio; cuando empecé a leerlo, me fascinó el desparpajo, la blasfemia y la ironía que sobrevolaban el libro, amén de, por supuesto, las descripciones de los encuentros sexuales del protagonista.

Pero en tanto más leía a Miller, más me fue fascinando esa filosofía de vida de no darse jamás por derrotado, por más que la vida lo ahogara con su diario transcurrir, el sentimiento de que sólo el arte podría brindarle salvación, la convicción tan católica de que el sufrimiento no hace más que enseñarnos, la pasión por escribir pese y por encima de todo, y también esa visión de París tan cara a mi adolescencia de sentimientos de fuga y evasión.

Mucho más tarde descubriría el lirismo surreal que transita su narrativa, el poder de su voz en primera persona y lo que más me atraería de Miller, el hecho de hacer literatura con una vida simple, con una existencia cualquiera, fue un choque para mí, que creía que la literatura debía tratar de seres excepcionales y no de personas comunes y corrientes.

Comparto un paquete con varios de sus libros.

No hay comentarios. Comentar. Más...

Los súper poderosos de Bolívar

Los súper poderosos de Bolívar

 

Por: Laura Ardila Arrieta, Lun, 2015-06-08 23:46

La Silla comienza a armar hoy el rompecabezas del poder en el Caribe con esta nueva versión de la serie súper poderosos que hicimos entre 2013 y 2014 en todo el país: Los súper poderosos del Caribe.
Arrancamos con los súper poderosos de Bolívar. Es decir, aquellos que tienen la capacidad de mover los hilos para que pasen o dejen de pasar cosas que afecten las decisiones públicas más importantes de la región. Antes de escogerlos consultamos a un alto funcionario de la Gobernación, a una persona influyente en la Alcaldía, a un exalcalde, a un representante a la Cámara, a un senador, a un exconcejal y a dos periodistas.
Curiosamente, en la lista apenas aparece una congresista, hay cuatro personas que han sido condenadas por la justicia y no está el presidente Juan Manuel Santos, sino su vicepresidente Germán Vargas Lleras. A pesar de los rumores, no clasificaron los Char, pues ejercen menos poder del que se dice en este departamento.
 


Juan José García
Entre siete de ocho conocedores consultados hubo consenso: es el súper poderoso de Bolívar. Que el clan que encabeza haya ganado la semana pasada en la elección de la nueva presidenta de la Cámara de Comercio de Cartagena, es apenas la muestra más reciente del poder que viene ejerciendo hace cuatro décadas. Poder que permanece a pesar de los líos judiciales del exsenador (condenado por corrupción) y su esposa (la exsenadora Piedad Zuccardi, en juicio por parapolítica).
Dueños de una empresa familiar experta en combinar negocios y política, los García Zuccardi mantienen una curul desde hace 37 años en el Congreso a pesar de todo (como si fuera parte de la herencia familiar, hoy la ocupa su hijo Andrés García Zuccardi). Y durante todo ese tiempo solo hay registros del florecimiento de sus inversiones privadas y de su influencia en lo político:
En los 90 llegaron a ser accionistas de la Sociedad Portuaria de Cartagena, luego de una llamativa decisión del alcalde de la época Gabriel García Romero, primo hermano de Juan José García Romero, cuando recién se había creado esa concesión.
El mandatario dijo que la ciudad no tenía plata para comprar las acciones de la Sociedad y recomendó venderlas a una lista de firmas privadas. Entre ellas, a una empresa en la que luego apareció como socia una empleada del servicio de los García. Las acciones de la mujer terminaron en manos de los esposos García Zuccardi, a través de una de sus sociedades.
También han incursionado con éxito en negocios del sector salud y obras públicas.
Con esta gran máquina política y económica han ayudado a llegar a alcaldes y gobernadores y, por esa vía, su grupo ha sumado innumerables cuotas burocráticas. Entre ellas hoy tienen la de Transcaribe y cercanía con la Contraloría distrital. También cuentan con más poder que hace cuatro años en el Congreso porque eligieron representante de su cuerda: Alonso del Río, allegado de toda la vida de los García.
Pero acaso uno de los mayores soportes de su poder hoy sea la gran amistad de los esposos García Zuccardi con el presidente Juan Manuel Santos. “Son los mejores amigos de Santos en Bolívar”, nos dijo un exalcalde de Cartagena. “El Presidente lo adora (a Juancho García)”, agregó por aparte un senador de la coalición santista cercano al Primer Mandatario.
Evidencia de esa cercanía es que, cuando murió el exalcalde de Cartagena Campo Elías Terán, el Presidente designó a un encargado de la cuerda de los García que ni siquiera estaba en el partido de Campo: Carlos Otero, a quien Piedad Zuccardi estaba impulsando para que fuera el gerente de Transcaribe.
Y a pesar de los líos judiciales de los García, el Presidente los recibió en su reciente campaña por la reelección.
Aunque han perdido espacio en el departamento con la casa de los Rangel Villadiego, que sacaron más votos que los García y lograron avalar, por encima de los deseos de Andrés García, a su candidata Yolanda Wong a la Gobernación por La U, Juancho García sigue siendo el más poderoso de Bolívar.
 

Alberto Araújo Merlano
“De lejos uno de los poderes más grandes del departamento”, le dijo sobre Alberto Araújo Merlano un alto funcionario de Bolívar a La Silla.
Patriarca de la tradicional familia Araújo, conocida en política nacional porque de su seno han salido el excanciller Fernando Araújo Perdomo y el hoy senador uribista (hijo del anterior) Fernando Nicolás Araújo Rumié, lidera un clan con poder en lo político, en lo empresarial y en los medios.
Los Araújo son socios del periódico El Universal, una de cuyas cabezas es el gerente Gerardo Araújo Perdomo (hijo de Alberto y hermano del excanciller), el periódico más grande e influyente del departamento.
Araújo Merlano es además socio fundador de la inmobiliaria Araújo & Segovia, que en 2013 recibió un reconocimiento como la más importante del país; de los hoteles Capilla del Mar y Las Américas, del Centro de Convenciones del hotel Las Américas, de la lavandería Lavamejor, de Credinver S.A. y de la fundación Proboquilla.
Con sus credenciales de hombre rico y poderoso, sus posiciones tienen tribuna y son escuchadas. “Con facilidad, moviliza a cualquier ministro o a otro alto funcionario nacional para darle una opinión o impulsar alguna causa”, nos contó un exmandatario.
El hombre, de 91 años, impulsó públicamente y micrófono en mano la candidatura a la Alcaldía del fallecido Campo Elías Terán, quien a instancias de Araújo firmó un pacto por la transparencia. Cuando Campo fue electo, Araújo Merlano sacó una columna en El Universal reiterándole su confianza.
 

Germán Vargas Lleras
Debido a las funciones que ganó con Santos II, Germán Vargas Lleras es visto en Bolívar como el ejecutor del Gobierno Nacional. Tiene el poder de concretar obras por todos los municipios y de exigirles a funcionarios de los distintos niveles que las cumplan. Dos altas fuentes, una de la Gobernación y otra de la Alcaldía, nos dijeron por separado que su influencia se siente hoy más que la del mismo Presidente Santos.
 

Juan Carlos Gossaín
Aunque el poder del Gobernador de Bolívar es temporal, le reconocen una especial influencia en todo el departamento por su capacidad de gestión en Bogotá. Por ejemplo, fue en parte por sus reiteradas peticiones que se concretó la segunda calzada del puente de Gambote, en un episodio que le valió al mandatario un cruce de dardos con el presidente Juan Manuel Santos. También tiene el poder del teflón porque, a pesar de críticas a su gestión (como las de la periodista Salud Hernández, quien en marzo lo llamó “corrupto”) es considerado uno de los cuatro mejores gobernadores del país. Este último dato lo arrojó hace unos días la encuesta de alcaldes y gobernadores que hace el Centro Nacional de Consultoría para CM&. El grupo de Gossaín armó además una candidatura con opción para reemplazarlo: la del exdirector de Deportes Dumek Turbay, avalado por el liberalismo.
 

Capitán Alfonso Salas
Desde que se creó en 1993, es el gerente de la Sociedad Portuaria Regional de Cartagena, la empresa con la que arrancó ese año la privatización de los puertos del país y que hoy es uno de los centros de poder económico y político de la ciudad.
Con el respaldo del bloque de accionistas cartageneros de la Sociedad (que es una concesión que se entregó por 40 años y se rige por el derecho privado): Gerardo Rumié, Jairo Espitia y Manuel Enrique Cavelier, entre otros, el capitán retirado de la Armada se ha mantenido en su cargo y tiene vuelo propio pues es también accionista.
Como buena parte de los recursos de la ciudad se invierten en proyectos relacionados con los puertos, Salas se ha vuelto en estos 22 años un interlocutor natural de alcaldes, gobernadores y presidentes. “Lo escuchan y ejerce un poder de influencia. Lo que piensa es tenido en cuenta”, nos dijo una de las fuentes consultadas para esta historia.
Está en otros espacios en donde se toman decisiones. Por ejemplo, fue el representante del Presidente en la junta de Transcaribe y tiene incidencia en la Cámara de Comercio de Cartagena.
Constantemente se acerca a los mandatarios locales con pequeños gestos. Por ejemplo, si hay en la ciudad alguna visita oficial extranjera no duda en prestar los jardines de la Sociedad y brindar la atención que encabeza el gobierno local o nacional. También presta sin reparos para ese tipo de eventos el catamarán de la concesión. Eso potencia sus excelentes relaciones con los poderosos.
Su peso se sintió especialmente en 2010, cuando los Parody (que son familia de la ministra de Educación Gina Parody) quisieron sacarlo de su cargo, pero el bloque accionista cartagenero lo impidió y se impuso su permanencia.
 

Hermanos Dusán y Dionisio Vélez
La recién nacida casa política de los Vélez tiene el poder obvio de la Alcaldía en cabeza de Dionisio Vélez. Pero además, el hermano del alcalde (Dusán) es los oídos del vicepresidente Germán Vargas Lleras en el departamento. Así, a la influencia desde el Palacio de la Aduana se suma que tienen en la práctica el timón de Cambio Radical en Bolívar.
Dusán es tan cercano a Vargas que su grupo recibió el viceministerio de infraestructura en la cartera de Transporte, uno de los ministerios que maneja el Vicepresidente, en contra del representante Hernando Padauí, quien presentó otra hoja de vida. La cuota está en cabeza del cartagenero Iván Martínez Ibarra, quien venía de ser secretario de despacho de Dionisio.
Los Vélez se eligieron con el aval del liberalismo y de los verdes, pero se convirtieron al vargasllerismo que los apoyó vía el exalcalde Álex Char. Hoy, en manos de Dusán está en parte el aval de Cambio Radical para la Alcaldía. El aspirante de esta casa es el concejal Pastor Jaramillo, cuyo nombre se está imponiendo sobre los deseos de los tres congresistas de Cambio en el departamento, quienes se fueron a apoyar candidatos de otros partidos.
Su poder no les alcanza, sin embargo, para estar más arriba en este top, debido a que perdieron su segundo intento en las urnas (Dusán Vélez se ahogó al Senado con poco más de 25 mil votos) y la influencia no les llega a todo Bolívar.
 

Miguel Ángel Rangel y Sandra Villadiego
Los esposos Miguel Ángel Rangel (excongresista, condenado por parapolítica) y Sandra Villadiego (la senadora más votada de La U en Bolívar) integran un clan con un poder ascendente, que le ha robado espacio a los poderosos García Zuccardi.
Rangel llegó a la Cámara en 2006 siendo aliado de los García como el segundo renglón del también parapolítico Alfonso López Cossio. En 2010, desde la cárcel y ya separado de ese clan, fue capaz de lanzar a su esposa -quien nunca había hecho política- y sacarla con la votación más alta de La U en Bolívar. Más alta incluso que la de la Cámara de los García, Alberto Bernal.
La historia se repitió el año pasado, pero para Senado: Villadiego fue la votación más alta de La U en el departamento, por encima del hijo de los García Zuccardi, Andrés García Zuccardi.
Hoy el clan Rangel volvió a ganarle un pulso a la casa García, al lograr que le dieran el aval de La U a su candidata a la Gobernación: Yolanda Wong. Ella fue secretaria de Minas del departamento, en representación del grupo de los Rangel. Los García no apoyaron su aval.
Gracias en parte a las gestiones de la Senadora Villadiego, Wong ha logrado sumar apoyos poderosos para su campaña como los de los congresistas Daira Galvis, Martha Curi (esposa del parapolítico William Montes) y Karen Cure (la representante del combo de Enilce López ‘La Gata’).
Los Rangel Villadiego, a quienes en la Cartagena política ven como los amigos del parapolítico Juan Carlos Martínez a nivel local (una amistad que Rangel no le negó a La Silla hace dos años cuando lo contamos), tienen además un concejal, una diputada y al alcalde de Pinillos, en el sur de Bolívar: Elkin Rangel, hermano de Miguel Ángel Rangel.
 

Vicente Blel Saad
No es el único condenado por parapolítica que sigue activo en Bolívar, pero sí el que más se está reencauchando. A pesar de sus líos judiciales, su grupo logró sacar a su hija Nadia senadora por el Partido Conservador y a su hijo Vicente concejal por Cambio Radical. El mes pasado, fue nombrado procurador regional de Bolívar Raúl Guerrero, quien le hizo campaña pública a Nadia Blel y es considerado cuota de los Blel. También tiene cercanía con el personero de Cartagena William Matson, quien fue postulado a ese cargo por Vicente Blel hijo en el Concejo. Sus nuevas apuestas son la posible aspiración de su pariente Manuel Berrío Scaff a la Asamblea y las candidaturas de Quinto Guerra a la Alcaldía de Cartagena y Dumek Turbay a la Gobernación.
 

Enilce López 'La Gata'
Aunque ya no tiene el negocio del chance aquí y su grupo está cada vez más desprestigiado, el nombre de la empresaria (condenada por homicidio) sigue a la cabeza de un movimiento que pone votos y tiene cuotas y cargos públicos. Y que sigue siendo buscado o recibido por algunos candidatos, así sea por la puerta de atrás.
‘Los gatos’ son los amos y señores del viejo PIN en Bolívar, que en este departamento sacó casi 50 mil votos en las pasadas legislativas. En su estructura se cuenta al senador Antonio Correa, a la representante Karen Cure (que se eligió por Cambio Radical), a dos diputadas (entre ellas, una hermana de ‘La Gata’ llamada Emilia López) y a dos concejales de Cartagena y seis de Magangué.
Además, según una fuente que conoce por dentro ese clan, tienen influencia en la Secretaría de Educación de Bolívar (el PIN apoyó al Gobernador) y en las alcaldías de Santa Rosa norte, Barranco de Loba, San Estanislao, San Cristóbal y Turbaco.
Aunque ya pasaron las épocas en las que los gobernantes le consultaban hasta la movida de una hoja y se daba el lujo de darles cachetadas (como se asegura que pasó con el gobernador Libardo Simancas), La Gata sigue teniendo el poder de ser necesitada en las elecciones. Hoy, su combo tiene fichas en las campañas a la Gobernación de Yolanda Wong y de Dumek Turbay.
 

Alfonso 'el Turco' Hilsaca
Un alto funcionario de Bolívar, un exalcalde de Cartagena, un concejal y dos periodistas, coinciden en lo que es un secreto a voces en la región: el polémico empresario Alfonso ‘el Turco’ Hilsaca tiene poder porque maneja a la sombra a la corporación autónoma ambiental Cardique.
Se trata de la máxima autoridad ambiental en 21 municipios de Bolívar, incluyendo las zonas rural e insular de Cartagena. Con un presupuesto anual de unos 20 mil millones de pesos, Cardique tiene una fortaleza económica grande porque maneja recursos propios que le llegan vía sobretasa ambiental.
Pero además, es clave porque sus decisiones se le pueden atravesar a todos los proyectos de desarrollo que se realicen en su jurisdicción. Desde la construcción de un puente, el tendido de una línea eléctrica o la canalización de un arroyo, hasta la explotación de una cantera.
Otorgado un permiso, las CAR a nivel regional pueden hacer seguimiento y control a iniciativas públicas y particulares, lo que mantiene su poder más allá del trámite inicial de un proyecto. Como son autónomas, no hay claridad de cómo gastan sus recursos.
Que Hilsaca mueve los hilos en esta entidad lo han contado La Silla, El Espectador y El Tiempo. Según Semana, el anterior director Agustín Chávez había sido gerente de una de las empresas del primero antes de llegar a ese cargo.

 


http://lasillavacia.com/historia/los-super-poderosos-de-bolivar-50510

No hay comentarios. Comentar. Más...

Corruptocracia

Corruptocracia


La ausencia de democracia electoral deslegitima el resto de las instituciones democráticas.

7:56 pm | 18 de Junio del 2015


La prensa de Bogotá y de las capitales del país ha difundido con amplitud la escandalosa noticia de que para las elecciones de octubre próximo la mayoría de los candidatos a concejos, alcaldías, asambleas y gobernaciones esconden hojas de vida sospechosas, están claramente vinculados con actividades ilícitas o tienen cuentas pendientes con la justicia. Y ha expresado editorialmente su asombro, su indignación y su protesta contra semejante eventualidad “que ensombrece el ejercicio democrático”.
Esa posición editorial de nuestros periódicos, aparte de ser una importante reafirmación de defensa de los principios democráticos y un oportuno llamado de atención a las altas autoridades, no aporta ninguna solución concreta para un problema concreto: cómo atajar la corrupción en el sistema electoral.
El campanazo de alarma lo dio el domingo pasado el magistrado presidente del Consejo Nacional Electoral (CNE), Emiliano Rivera, en una entrevista (El Espectador, 14-6-2015). Advirtió que “la democracia está en peligro” y sostuvo que en el CNE “no tenemos recursos ni técnicos ni humanos para asumir los retos que tiene que enfrentar una autoridad seria. Eso quiere decir que no tenemos cómo enfrentar unas mafias políticas que se han enquistado en la democracia y que se han adueñado del poder local para desangrar el presupuesto, para manejar la minería ilegal y las rutas del narcotráfico. Eso es lo que se ha visto. Pero si el gobierno no se despierta y no nos da las herramientas para hacerle frente a esas estructuras, la democracia va a estar en peligro”.
El Poder Ejecutivo y el Poder Legislativo, a los que corresponde dar al CNE esas herramientas mencionadas por el magistrado presidente en su gravísima y no menos valiente denuncia, no se despertarán. Están durmiendo el sueño de la borrachera que se metieron, y que le metieron al país, con la dolosa reforma del equilibrio de poderes. Un sueño tan profundo y estólido que el señor Ministro del Interior ha salido, en un momento de sonambulismo, a declarar (¡en nombre de Cristo!) que “con la reforma del equilibrio de poderes no habrá más hombres poderosos en Colombia”. Hasta dormido hace malos chistes el señor Ministro del Interior.
La corrupción electoral, que ha convertido a los mil y pico de municipios colombianos en otras tantas satrapías al servicio de la narcopolítica, no es de ahora, ni se va a estrenar para las venideras elecciones de octubre. La he denunciado en esta columna varias decenas de veces. La ha denunciado en la suya Antonio Caballero, en Semana. Por denunciarla han sido amenazados, asesinados y exiliados cientos de periodistas de las provincias. Los alcaldes sátrapas y las mafias que los eligen, los respaldan y ordeñan son muy sensibles a la crítica, sobre todo cuando se les canta la verdad.
El señor magistrado presidente del CNE tiene razón. “La democracia está en peligro”. Mas se queda corto. La democracia electoral en Colombia ha sido eclipsada por la corruptocracia. Y la ausencia de democracia electoral deslegitima el resto de las instituciones democráticas.
Preguntemos ¿por qué el gobierno y el Congreso (el Ejecutivo y el Legislativo) se embarcaron en una reforma innecesaria e irracional como la denominada Equilibrio de Poderes? Y ¿por qué se destruyó una entidad como el Consejo Superior de la Judicatura que ha funcionado con eficiencia y eficacia ejemplares, cuando bastaba con aplicar las sanciones de ley a los magistrados acusados de manejos impropios de su investidura? Es algo tan descabellado como proponer que se extinga el Ejército Nacional porque unos oficiales y unos soldados cometieron esa atrocidad de los falsos positivos. Hay que castigar (como se ha hecho en el caso de los falsos positivos) a los que cometen la falta, no a la institución. ¿Por qué el Gobierno y el Congreso se han hecho los ciegos, los sordos y los mudos ante la verdadera reforma que el país necesita, la Reforma Electoral?
Una reforma como la esboza el magistrado presidente del CNE que, sin escatimar un ápice, dote a esa institución con los instrumentos y los recursos necesarios para arrancar de las manos de la mafia el ejercicio del sufragio y devuelva a las elecciones la pureza democrática sin la cual los colombianos estaremos sujetos, como ya lo estamos, al dominio del Estado por las mafias, que se han tomado, por el camino de la fraudulencia en las urnas, el poder municipal y regional, ni más ni menos.

 


Enrique Santos Molano

http://app.eltiempo.com/opinion/columnistas/corruptocracia-enrique-santos-molano-columna-el-tiempo/15937535

No hay comentarios. Comentar. Más...

Zygmunt Bauman La más decisiva de las batallas

ESPECIAL EDUCACIÓN SENTIMENTAL: EL AMOR EN LOS TIEMPOS DE INTERNET


La más decisiva de las batallas


El sociólogo Zygmunt Bauman es tal vez quien ha analizado con mayor lucidez las relaciones sentimentales online, a las que no duda en considerar como incapaces de acudir en nuestra ayuda en caso de necesidad. En esta entrevista, el autor de Amor líquido: acerca de la fragilidad de los vínculos humanos confirma por qué su análisis de las redes sociales sigue vigente.


2013/09/12
POR FRANCISCO BARRIOS. BOGOTÁ.


Han pasado ya diez años desde que usted escribió Amor líquido. Teniendo en cuenta la rapidez de los avances tecnológicos y el surgimiento de redes sociales como Twitter e Instagram, ¿qué cambios, si los hay, ha notado en la década pasada?


Hoy en día nuestras vidas están repartidas entre dos mundos, el online y el offline. Cada uno tiene su propia lógica, su propio código de comportamiento, y cada uno exige una estrategia diferente. Según las investigaciones actuales, tendemos a pasar al menos la mitad del tiempo en que estamos despiertos inmersos y absortos en el universo online, y quienes han dominado el arte de realizar tareas simultáneas se las arreglan para ganar tiempo y embeber hasta nueve horas de interacción virtual dentro de un lapso de siete horas. Durante esas siete o nueve horas lo que tenemos en frente es una u otra pantalla, pero no otro ser humano.
Su análisis sobre la falta de compromiso y la tendencia a establecer relaciones cortas y desechables es radical: las nuevas generaciones no parecen compartir la concepción romántica de lazos “eternos”. Sin embargo, las relaciones románticas también fueron consideradas situaciones ineludibles e incómodas. ¿Usted cree que, a pesar de su variabilidad, los nuevos modelos de relaciones son una evolución en la libertad?
Ciertamente, en el mundo online es más fácil “estar cerca” de nuestros amigos, de la gente que amamos, de aquellos seres humanos cuya compañía necesitamos; y también es más fácil evitar la horrorosa sensación de estar solos, abandonados, inermes, desamparados, de ser innecesarios y olvidados. Pero hay dos formas diferentes de “estar cerca”, y la forma online es supremamente diferente de la offline. Cada una tiene sus ventajas, pero también tiene un costo. Al pasar de un tipo de cercanía a la otra se gana y se pierde algo. Es razonable contar las ganancias y las pérdidas, pero es terriblemente difícil decidir si las primeras compensan las segundas –decidir en definitiva si las ganancias ameritan las pérdidas está fuera de discusión–. Además, las decisiones al respecto serán tan frágiles y susceptibles a cualquier imprevisto así como la “cercanía” alcanzada.
Pertenecer a una comunidad es una situación mucho más estable, segura y confiable que tener una red, aunque ciertamente es más restrictiva y coercitiva. Una comunidad lo observa a uno de cerca y le impone un margen de maniobra estrecho (puede excluirlo y exiliarlo, pero nunca le permitiría irse voluntariamente). En cambio, a las redes les importa poco o nada si uno obedece sus normas (si es que las tienen). Las redes dan más libertad y, sobre todo, no lo penalizan a uno por renunciar a ellas. Sin embargo, en una comunidad uno puede contar con otros miembros que prueben que “en la necesidad se demuestra la amistad”, mientras que los miembros de las redes existen, en principio, para compartir alegrías, pasatiempos y otros intereses. Casi nunca se pone a prueba su disposición para rescatarnos de nuestros problemas, y extraño sería que pasaran dicha prueba.


En Amor líquido también señala que la gente expresa el deseo de establecer vínculos pero a la vez impide que estos se den. Parece que esta paradoja retrata la conducta propia de los obsesivos compulsivos, ¿no es así?
Se trata de una elección entre seguridad y libertad: uno necesita ambas, pero no puede tener una sin sacrificar al menos una parte de la otra. Y cuanto más se tiene de una, menos se tiene de la otra. En cuanto a la seguridad, sin ninguna duda las comunidades tradicionales se llevan por delante a las redes. Estamos hablando de la seguridad frente a la amenaza de ser arrojados al barro, con las manos atadas, encerrados en la prisión de nuestros compromisos propios y sin salida alguna, bajo la necesidad de inventar excusas elaboradas que expliquen cualquier cambio de opinión. En cuanto a la libertad, sin embargo, ocurre lo contrario. En el mundo online oprimir una tecla es suficiente para romper una “relación” que ya no nos satisface o para mantener cierta distancia con los antiguos “amigos” que han abusado de la hospitalidad. En otras palabras, es un sentimiento placentero de “estar cerca”, impoluto, sin la amenaza real de que la cercanía se acerque tanto que incomode. Una especie de “apuesta segura”.
El uso de los términos “nativos” e “inmigrantes” con relación a la tecnología es espinoso, pues hace referencia a categorías etnográficas, que usted también abordó en Amor líquido. ¿Cuál es su opinión sobre la adopción de estos términos? ¿Cree que los “inmigrantes” gozan de vínculos que son desconocidos para los “nativos” o simplemente los primeros hablan desde la nostalgia por un mundo que ya no existe?
Aquella variedad o “apuesta segura” de la “cercanía” –la cual hemos llegado a conocer, a practicar y disfrutar en nuestras visitas al mundo online– difícilmente sería creíble (o siquiera concebible) sin la llegada y difusión de la tecnología digital. Confundir su velocidad espectacular con el efecto de esa tecnología sería, sin embargo, semejante a empezar la casa por el tejado. Las raíces del triunfo actual de las redes por encima de las comunidades están arraigadas profundamente en los avances logrados por el “estilo de vida moderno” o el “espíritu moderno” en los siglos que precedieron su invención.
En efecto, toda la historia de la era moderna puede ser relatada como la historia de una guerra declarada en contra de todos los malestares, los inconvenientes o los disgustos –o al menos como la historia de una promesa para desatar dicha guerra y verla alcanzar la victoria final–. Aunque hasta ahora ha sido parcial, la emigración masiva de hoy que viene desde el mundo offline hasta el recién descubierto territorio online, podría ser registrada dentro de dicha guerra como la más decisiva de las batallas. Después de todo, la batalla que se está desatando ahora ha sido lanzada, y continúa siendo luchada, en el campo de las relaciones interhumanas: un territorio bastante desafiante y resistente a todos los intentos previos de allanar y suavizar sus caminos escabrosos y desiguales y de enderezar sus sendas oblicuas; y que desafía categóricamente todos los esfuerzos por librarlo de trampas y emboscadas que lo manchan.
En caso de ganarse, esta batalla promete cumplir de forma muy simple la engorrosa y difícil tarea de atar y quebrar los vínculos humanos junto con los compromisos y obligaciones que entrañan: volverlos casi espontáneos, sin complicaciones y despreocupados. Si se gana con las fuerzas que ahora están a la ofensiva, la batalla actual estará acompañada de la conquista y la anexión de esa otra mitad offline del mundo viviente y, por consiguiente, su “aculturación”: la parte offline de la vida adoptará los marcos cognitivos, las predisposiciones, la jerarquía de valores y los patrones conductuales desarrollados y atrincherados en la otra mitad online.
En su discurso durante la ceremonia de graduación del 21 de mayo de 2012 en Kenyon College, EE.UU., Jonathan Franzen sugirió que “el objetivo último de la tecnología, el télos de la téchne, es sustituir un mundo natural indiferente a nuestros deseos –un mundo de huracanes y adversidades y corazones rompibles; un mundo de resistencia– por otro tan receptivo a nuestros deseos que llega a ser, de hecho, una simple prolongación del yo”. Se trata de una conveniencia estúpida, de una comodidad espontánea y una espontaneidad cómoda, de volver al mundo obediente y maleable, de extirpar del mundo todo lo que se interpondría entre el deseo y su realización. De vivir en un mundo hecho solo con los deseos propios.
Un deseo que todos nosotros compartimos y sentimos de una manera particularmente fuerte y apasionada es el deseo de amar y ser amados.

¿Cree usted que las redes sociales están redefiniendo las identidades personales y los vínculos o tan solo son nuevas maneras de perpetuar relaciones tradicionales de poder?
La versión original offline del amor de un ser humano por otro significa, como algunos de ustedes ya saben a raíz de su propia experiencia, compromiso, aceptación de los riesgos, disposición para la abnegación. Significa escoger un recorrido incierto, ignoto e inestable, con la esperanza –y la determinación– de compartir una vida con otro ser humano. El amor quizá puede traer aparejada la felicidad, pero rara vez trae aparejadas la comodidad y la conveniencia, nunca con su expectativa confiada y mucho menos su certeza. Ocurre justo lo contrario: el amor requiere desplegar al máximo la capacidad y la voluntad que se tiene, augurando, en todo caso, la posibilidad de una derrota, de una ineptitud propia que quede al descubierto, de una herida a la autoestima. El producto electrónico esterilizado, suavizado, libre de espinas y de riesgo alguno es, por lo tanto, todo excepto amor. Como Franzen observa con acierto, lo que ofrece es una protección contra “la suciedad con que, inevitablemente, el amor mancha la imagen que el espejo nos devuelve de nosotros mismos”.
Para resumir: la versión electrónicamente urdida del amor, en últimas, no es amor en absoluto. Los productos tecnológicos para el consumidor atrapan a sus clientes con el señuelo de satisfacer su narcisismo. Prometen ser dignos de nosotros, sin importar lo que ocurra o hagamos o dejemos de hacer. Como Franzen señala, “somos protagonistas de nuestras propias películas, nos fotografiamos incesantemente, basta un clic del ratón y una máquina nos confirma nuestra sensación de dominio. Hacerse amigo de una persona se reduce a incluir a esa persona en nuestro salón privado de espejos favorecedores”. Pero añade que “el empeño de gustar plenamente es incompatible con las relaciones amorosas”.
Permítame discutir brevemente otra desviación fatídica en la historia del amor. Ya en 1973 Thomas Szansz (en El segundo pecado) había observado que el sexo, íntimamente entrelazado al amor, es una herramienta bastante efectiva para crear vínculos humanos. Hasta hace poco, las búsquedas sexuales sirvieron como un paradigma genuino de secretos íntimos, destinados a ser confiados con la máxima discreción y compartidos solo con un puñado de personas rala y cuidadosamente seleccionado. Sin embargo, están perdiendo esa cualidad, con consecuencias graves para el estatus del amor.
Jean-Claude Kaufmann dio en el blanco cuando escribió: “Según el ideal romántico, todo comenzó con el sentimiento, que luego se transformó en deseo. El amor condujo (por la vía del matrimonio) al sexo. Ahora parecemos contar con dos opciones muy diferentes: podemos dejarnos llevar alegremente por el sexo como una actividad recreativa, o podemos optar por un compromiso a largo plazo. La primera opción significa que el autocontrol es en esencia una forma de evitar el compromiso: procuramos no enamorarnos (demasiado)”. En tal caso “la línea divisoria entre el sexo y los sentimientos se está haciendo cada vez más imprecisa”, aunque en el segundo caso el sexo y los sentimientos son forzados a mantenerse indivisibles.
Kaufmann señala que las dos opciones corresponden a dos modelos incompatibles de “individualidad”. En consecuencia, los individuos contemporáneos empeñados en seguir ambas son susceptibles de ser jalonados en direcciones contrarias. 
La primera opción se infiere con base en el patrón promovido por la omnipotente “ilusión consumista” (término acuñado por Kaufmann) de hoy: “Pretende hacernos creer que podemos escoger a un hombre (o una mujer) de la misma forma como escogeríamos un yogur en el supermercado. Pero así no funciona el amor. La diferencia entre un hombre y un yogur es que una mujer no puede incluir a un hombre en su vida y esperar que todo permanezca igual”. Todo se ve pulcro, seguro y agradable a menos que. Sí, he aquí el tropiezo: a menos que los sentimientos surjan y el amor se asiente, aturdiendo el juicio.
En la segunda opción, el amor es la felicidad máxima, pero tiene un precio enorme bajo los estándares de la sociedad consumista. El amor se trata de la alegría de dar y no de tomar. El amor no es una receta para un pasatiempo sereno y libre de preocupaciones, sino para una vida de trabajo devoto y de disposición para la abnegación. El amor necesita renacer cada día y cada hora del día, no a raíz de regalos comprados en tiendas, por más caros que sean, sino al más valioso de todos los regalos: el del yo propio. Así, el amor difiere profundamente del modelo acogedor y cómodo, fácil y espontáneo, que ha sido garantizado de manera fraudulenta por las compañías publicitarias. La profusión actual (y creciente) de separaciones y divorcios se deriva de los choques que los hombres y las mujeres sufren por cuenta de esa diferencia que, gracias a la propaganda y la formación de la publicidad, los espera desprevenida.
http://www.revistaarcadia.com/impresa/especial/articulo/la-mas-decisiva-batallas-el-amor-tiempos-internet-zygmunt-bauman/33198

No hay comentarios. Comentar. Más...

El clan que se robó la costa

El clan que se robó la costa (I)


por JOAQUÍN ROBLES ZABALA


Es el grupo político más poderoso que ha tenido la costa norte colombiana en los últimos 40 años. Y a pesar de su debacle, en 2014 sacaron congresistas y hoy sueñan con la alcaldía de Cartagena.

 


La tercera es la vencida, reza el adagio, pero para Jairo Alberto Verbel Villadiego, más conocido como Mono loco, un exparamilitar que según las autoridades de Sucre fue durante muchos años el hombre de confianza del desaparecido líder de las Autodefensas Unidas de Colombia Rodrigo Mercado Pelufo, alias Cadena, la suerte se le acabo en la séptima oportunidad que los sicarios dispararon contra el auto en el que viajaba en compañía de su esposa y su pequeña hija. Hacía apenas unos meses, mientras transitaba por el barrio El Cabrero de Sincelejo fue sorprendido por una ráfaga de disparos. El exparamilitar resultó ileso en esa oportunidad pero en el hecho murió un indigente que pasaba por el lugar cuando se desató la balacera.
El Mono loco era señalado por las autoridades de ser el autor material de una veintena de homicidios y de una docena de intentos de asesinatos. Había sido recluido en varias cárceles de la costa norte colombiana donde trataron de asesinarlo en tres oportunidades. El 13 de noviembre de 2014 tenía poco tiempo de haber abandonado su sitio de reclusión en Las Mercedes, Montería, cuando una ráfaga de disparos impactó su cuerpo, matándolo al instante, e hiriendo a la pequeña de dos años que lo acompañaba. Milagrosamente su esposa, que viajaba a su lado, resultó ilesa.
Nada de lo anterior debería sorprender si se piensa que el paramilitarismo ha sido, al igual que las guerrillas y las bandas criminales, uno de los factores generadores de violencia más significativos de la historia colombiana. Sin embargo, la muerte del paramilitar Jairo Alberto Verbel Villadiego debería ser para las autoridades -por lo menos- el punto de arranque de las pesquisas que den con la captura de los sicarios y los autores intelectuales del crimen, pues era el último de los testigos clave de la Fiscalía General de Nación contra una de las investigaciones que el ente acusador lleva contra Álvaro “El Godo”  García, un excongresista sucreño -cuñado de la también exsenadora Piedad Zuccardi- condenado en 2010 por la Corte Suprema de Justicia a pagar cuarenta años de presión por ser considerado el cerebro de la masacre de Macayepo en septiembre de 2000, donde perdieron la vida quince campesinos.
El Clan García, como se le conoce abiertamente en la costa norte colombiana, especialmente en Sucre y  Bolívar, es, sin duda, uno de los grupos políticos tradicionales más poderosos de la región. Durante las últimas décadas ha manejado gran parte de los municipios de estos dos departamentos como si se tratase de un negocio familiar, ha colocado en sus respectivas administraciones a los alcaldes y gobernadores que ha querido y ha desangrado las arcas municipales y departamentales de manera sistemática, prolongando de esta forma la pobreza que ha caracterizado a una de las regiones, contradictoriamente,  más activas del país en cuento a ganadería se refiere.
La historia de este cacicazgo político es larga y parece sacada de la célebre novela El padrino, de Mario Puzo. Su ascenso meteórico al panorama nacional se dio en la década del ochenta, pero fue en los noventa, durante el cuestionado mandato presidencial de Ernesto Samper Pizano, cuando el país supo de su existencia, a través de las denuncias hechas por el entonces excandidato a la presidencia de la República Andrés Pastrana, quien destapó el escándalo de los narcocasetes que dio origen al recordado Proceso 8000.
Sin embargo, en 1988, Álvaro García Romero, una de las figuras más representativas del clan, un hombre de casi doscientos kilos y de rostro colorado, fue el centro de un escándalo al incluir, en el debate definitorio  de la Cámara de Representas, el ‘orangután’ que echó al traste el proyecto de Reforma Agraria propuesta por el entonces presidente Virgilio Barco y que, por el contrario, benefició a los terratenientes del país y dejó mal parado a los campesinos más pobres de la nación.
En la década del noventa, la fortuna del clan creció como la espuma de una cerveza recién destapada, pero así mismo sus escándalos. En una conversación que las autoridades interceptaron al capo del cartel de Cali Gilberto Rodríguez Orejuela con el periodista y  relacionista público Alberto Giraldo López salieron a relucir los nombres de Juan José y Álvaro García, a quienes se les había hecho entrega de unos cheques cuyos montos no fueron esclarecidos pero que les permitió a los entes de seguridad del Estado poner su lupa sobre el Clan García. Poco después, Juan José, senador de República y esposo de Piedad Zuccardi, se encontró nuevamente en el ojo del huracán cuando la Corte Suprema de Justicia lo investigó por la apropiación de 110 millones de pesos de auxilios parlamentarios. En 2007, la misma Corte determinó su culpabilidad y lo condenó a tres años y medio de presión por el delito de peculado  por apropiación. Pero los acontecimientos que llevarían a los miembros de este clan a protagonizar los escándalos políticos de corrupción más recordados de la región Caribe, aún estaban por darse.
Todo parece indicar que para este grupo de caciques electoreros los escándalos se han constituido en una forma eficaz de hacer política. No olvidemos, entre otros, a Héctor García Romero, un reconocido constructor de ‘La Heroica’, quien en 1992 le propuso al alcalde de entonces, a través del Instituto Nacional de Vivienda de Interés Social y Reforma Urbana [Inurbe], la adquisición de los terrenos de Chambacú para llevar a cabo un proyecto urbanístico. Como era de esperarse, el proyecto se adjudicó, pero poco después, como cosa curiosa, el mismo proponente se convirtió en el gerente del cuestionado Inurbe. La razón: el alcalde de entonces era su hermano Gabriel García Romero y el ministro de Desarrollo, Luis Alberto Moreno, un conocido de la familia.
Ocho años después de este escándalo, el país conoció el entuerto del miti miti por la liquidación de la empresa telefónica de Cartagena, Telecartagena. La publicación del audio de unos casetes por el entonces gerente de la empresa, Francisco Martelo, dejó al descubierto una lista larga de contratos ilegales que involucraban al exsenador Juan José García y a su grupo familiar. Entre los delitos que se le atribuían se encontraban contratos millonarios adjudicados a dedo por más de 880 millones de pesos, sobrevaloración en los contratos de translación de líneas, nóminas paralelas, pagos a contratistas inexistentes y anticipos económicos sin la firma legal de los contratos. No hay que olvidar que los García Romero apoyaron económica y políticamente tanto a Ernesto Samper Pizano como a Andrés Pastrana en la intención de estos de llegar a la  Casa de Nariño.
No obstante, cuando los contradictores del cuestionado emporio veían claro el debilitamiento y su posterior caída,  los García Romero se alzaron de su casi muerte política como el mítico Ave Fénix de sus cenizas. Teresita García Romero, hermana de Juan José y Álvaro, fue nombrada cónsul en Fráncfort, Alemania, y ‘El Gordo’ obtuvo una curul en el senado de la República.
Por eso, a nadie le extrañó en  Cartagena de Indias lo que vino después: la muerte política de los hermanos García Romero, pero el surgimiento de una nueva camada dispuesta a restaurar y sacar adelante el negocio familiar. Fue así en 1998, Piedad Zuccardi, respaldada por la Nueva Fuerza Liberal, cuyo líder en los departamentos de Bolívar  y Sucre era su esposo, el exsenador Juan José García, alcanzó una silla parlamentaria con una de las votaciones más altas de los candidatos al Congreso de ese año: más de 80 mil sufragios. Sin embargo, ese triunfo que parecía ser el triunfo del juego democrático se convirtió nuevamente para el clan en una especie de Espada de Damocles. Las sospechas de que detrás de aquella masiva votación se movían como nubarrones las fuerzas oscuras del paramilitarismo de la región fue el primer campanazo de alerta para las autoridades. El nombre de Alfonso “El Turco” Hilsaca, un cuestionado personaje cuyas empresas han estado siempre asociado en los últimos veinte años a la política local y a las múltiples contrataciones que el distrito y el departamento llevan a cabo con estas, salió a relucir poco después.
Hilsaca, que saltó de ser un trabajador raso del desaparecido Terminal Marítimo de Cartagena a un hombre con una enorme fortuna, ha tenido sobre sus espaldas varias investigaciones de la Fiscalía. A pesar de los señalamientos que lo sindican de ser el autor intelectual de  una veintena de homicidios cometido en La Heroica y su alrededores, entre estos el de cuatro prostitutas que fueron baleadas en febrero de 2003 frente a las bancas que se alzan a un costado del emblemático Reloj Público, la suerte parece sonreírle no obstante de que alias Juancho Dique, el sanguinario exparamilitar del frente Héroes del Canal del Dique, haya declarado en versión libre para la Fiscalía sobre las reuniones que sostuvo con  Hilsaca y un grupo de alcaldes del departamento para hablar, entre otros temas, de la participación de las empresas del “Turco” en los contratos de los municipios.
Para Piedad Zuccardi, actual matrona del clan García, los señalamientos anteriores solo hacen parte del repertorio de cuentos chinos y las acusaciones falsas con las que se ha intentado vincular a su núcleo familiar con el paramilitarismo. A pesar de la negativa de la exsenadora, de acusar a sus enemigos políticos de fabricar testigos  que la señalan de ser partícipe de las reuniones con Iván Roberto Duque o alias Ernesto Báez, uno de los cabecilla del Bloque Central Bolívar de las AUC, las investigaciones realizada por la Corte Suprema de Justicia y la Fiscalía General de la Nación contradicen sus afirmaciones.
No hay que olvidar que Zuccardi fue la mano derecha del expresidente Álvaro Uribe en Bolívar y Sucre  y una de las responsables de esa masiva votación que lo llevó a la Casa de Nariño. Desde entonces su relación con el presidente y su entorno político fue estrecha. Unidos por ese vínculo que parecía irrompible, los beneficios económicos para el clan fueron inmensos, pues muchos de los familiares y cercanos a la senadora se beneficiaron de millonarios contratos con el Estado.

http://www.semana.com/opinion/articulo/joaquin-robles-zabala-el-clan-que-se-robo-la-costa-i/432173-3

 

 

2015/06/30 19:13


El clan que se robó la costa (II)

por JOAQUÍN ROBLES ZABALA

 


Para el clan García Romero-Zuccardi, el color político 
es lo de menos, lo importante es el poder. De ahí que 
hayan apoyado por igual las candidaturas a la 
presidencia de Samper, Pastrana, Uribe, Zuluaga y 
Santos.

 


El escándalo de  la Corporación Autónoma Regional del 
Río Grande de la Magdalena, Cormagdalena, una entidad 
representada en los noventa por Eduardo Hernández 
Peña, primo de Juan José García, y cuya finalidad era 
la prevención y mitigación de inundaciones en varias 
regiones del país, fue apenas la punta de un 
gigantesco iceberg. En 2010, un año después de haber 
recibido los anticipos correspondientes para la 
realización de las obras de mejoramiento y adecuación 
de las riberas del Canal del Dique, se produjo la 
catástrofe que dejó gran parte de esa zona del 
departamento de Bolívar bajo el agua. Las lluvias 
intensas cayeron durante más de quince días seguidos y 
muchas familias perdieron sus casas. Las aguas del  
río abandonaron su cauce y, desde arriba, las cámaras 
de los noticieros que sobrevolaban la zona inundada 
dejaban ver un panorama desolar: animales muertos 
flotando en las aguas estancadas, cosechas perdidas y 
un enorme boquete de varios metros abierto por la 
fuerza de las aguas que dividió la carretera en dos y 
represó la circulación de los automotores que entraban 
o salían en dirección a Cartagena y los corregimientos 
y municipios vecinos.
“Sobre eso no tengo ninguna responsabilidad y no he 
tenido ninguna injerencia”, declaró la entonces 
senadora Zuccardi para la cadena radial Caracol. Así 
mismo explicó que quienes buscaban vincularla con la 
situación, crearon una relación inexistente, pues ella 
no tuvo nada que ver con los contratos que se le 
adjudicaron a Cormagdalena y que la persona a cargo de 
los trabajos de reparación de la ribera era solo un 
primo segundo de su marido, por lo que Hernández Peña 
y quienes adjudicaron las obras debían responder por 
esa lamentable situación. Y concluyó diciendo que 
detrás de esos señalamientos que buscaban crearle 
lazos con Cormagdalena solo se pretendía dañar su 
imagen y su trabajo como senadora de la República.
En Cartagena de Indias, donde Piedad Zuccardi y su 
esposo Juan José García tienen desde hace varias 
décadas su residencia, muy pocos creyeron su versión. 
Los rumores que corrieron por las calles, esquinas y 
plazas de La Heroica no eran solo la innegable 
responsabilidad del clan en el desastre que afectó un 
número amplio de familias que cada año sufría los 
desbordamientos, sino que los dineros de los anticipos 
para darle solución al problema habían sido desviados 
a otros negocios que no tenían nada que ver con la 
contención del cauce del río. Lo anterior pareció 
cobrar fuerza después de que los medios de 
comunicación mostraran las imágenes devastadoras de la 
naturaleza implacable y los directivos de Cormagdalena 
corrieran a taponar con bolsas de arena y estacas de 
madera las orillas del canal para evitar así que las 
furiosas corrientes del río siguieran fluyendo hacia 
los cultivos de arroz y maíz que habían quedado 
sumergidos.
La influencia de los García Romero-Zuccardi llegó a 
ser tan amplia en Bolívar y Sucre que sus decisiones 
eran órdenes. No solo parecían tener el poder político 
y económico de la región sino que mantenían 
prácticamente un control de vigilancia policial sobre 
ese caudal de votantes que habían conquistado con 
tramoyas, regalos, empleos y amenazas. Lo anterior se 
hizo más evidente cuando, al ganar su curul en el 
Senado, el “Gordo” García insultó al comandante de la 
Policía de Sucre porque este, al cierre de la jornada 
electoral, no le permitió entrar a las oficinas de la 
registraduría donde los jurados hacían un recuento de 
los votos. Recuerdan los testigos del hecho que García 
 agarró por la solapa del uniforme y lo amenazó: “Voy 
hacer que te echen de esta mierda”.
Al parecer, no era la primera vez que ese hombre de 
aspecto intimidante, alto y de cuerpo voluminoso 
utilizaba la fuerza física para lograr un propósito. 
Muchos políticos y alcaldes de la región le temían. Su 
fama belicosa y su rostro siempre serio producían 
escozor entre sus contradictores.  Resulta imposible 
olvidar las palabras de Eudaldo León Díaz Salgado, 
Tito para su amigos, el asesinado exalcalde del 
municipio del Roble, Sucre, aquella tarde en que, en 
medio de uno de los consejos comunitarios del entonces 
presidente Álvaro Uribe, tomó el micrófono para 
informarle al mandatario que su cabeza tenía precio y 
que le prestara seguridad porque lo iban a matar. El 
resultado de aquella denuncia la conoce muy bien el 
país: ni el Álvaro Uribe le prestó seguridad, ni las 
autoridades locales hicieron lo suficiente para 
preservarle la vida.
Los únicos que sí tomaron atenta nota de aquella 
intervención fueron los esbirros de Salvador Arana --
gobernador de Sucre y amigo personal de Álvaro García 
Romero--, quienes, desde ese instante, pusieron en 
funcionamiento la máquina de la muerte que terminaría  
con la vida del militante del Polo Democrático.
Era tanto el temor que infundía  el “Gordo” entre sus 
subalternos políticos que los ganaderos del 
departamento debían aportar sus cuotas económicas 
mensuales para la seguridad de la región y, asimismo, 
asistir sin contratiempo a las reuniones que se 
programaban en alguna de las fincas  ganaderas de 
Sucre. Esto le ganó el apodo del mecenas del 
paramilitarismo, pues según la Corte Suprema de 
Justicia, en la sentencia que lo condenó a cuarenta 
años de cárcel, fue él --con la ayuda de los Castaño y 
el apoyo de Salvador Arana y Rodrigo Mercado Pelufo, 
alias Cadena, entre otros— quien le dio vida a ese 
proyecto sanguinario en esa zona del país que no solo 
buscaba defender sus propiedades de los posibles 
ataques de la guerrilla, sino también mantener una   
hegemonía política que fuera tan eficaz como una 
tenaza. Esto implicaba sellar un pacto en el que las 
administraciones de Sucre y Bolívar giraran en torno a 
ese proyecto. 
Fue así como en el 2004 Jorge Anaya, quien fuera 
investigado por la Corte Suprema de Justicia y 
condenado posteriormente por concierto para delinquir, 
organizar, promover y financiar grupos armados al 
margen de la ley, llegó a la Gobernación de Sucre. 
Según declaraciones de Marco Tulio Pérez, alias El 
Oso, para un fiscal de Justicia y Paz, ese año él y 
sus hombres le aportaron al futuro gobernador un poco 
más de 130 mil votos y Rodrigo Mercado Pelufo le hizo 
entrega de 1500 millones de pesos para la compra de 
sufragios en la capital sucreña, souvenirs y gastos 
adicionales para la campaña. Pero Anaya le aportó, ya 
como gobernador, un poco más de 200 millones de pesos 
para la compra de armamentos y  una cifra similar para 
la adquisición de automóviles. Claro que detrás de 
este entramado criminal estaba la mente perversa de 
Álvaro García Romero, a quien la Corte Suprema de 
Justicia lo encontró culpable, en 2010, de los delitos 
de conformación y apoyo a grupo armados al margen de 
la ley, concierto para delinquir, asesinato y 
desplazamiento forzado con relación a la masacre de 
Macayepo.
Por eso, para las autoridades que investigaron las 
denuncias hechas contra la exsenadora Piedad Zuccardi, 
les resultaba difícil creer que esta hubiera 
permanecido al margen de los hechos que se sucedían en 
torno a su grupo político y familiar. Mientras que en 
Sucre el “Gordo” García imponía su ley, llevando a la 
Gobernación del departamento a Jorge Anaya, en el 
departamento de Bolívar Juan José García luchaba por 
sacar adelante la candidatura a la Gobernación de su 
amigo Alfonso López Cossio. Según declaraciones hechas 
por los jefes exparamilitares Diego Vecino y Ernesto 
Báez ante la Fiscalía, las reuniones en las que 
participó Piedad Zuccardi se dieron en torno a este 
tema, la Gobernación de Bolívar, ya que el otro 
candidato, el arjonero Libardo Simanca,  era la ficha 
de Enilce López, la Gata, y el empresario Alfonso 
Ilsaca para alcanzar la administración del 
departamento.
Para Zuccardi, todo lo anterior no ha sido otra cosa 
que un burdo montaje que busca enlodarla a ella y a su 
esposo con la parapolítica. Por otro lado, tanto Báez 
como Vecino han afirmado en reiteradas ocasiones para 
la Fiscalía que en reuniones posteriores, realizadas 
en una finca del municipio de Arjona, departamento de 
Bolívar, estuvo presente Carlos Castaño, quien se 
mostró complacido por la presencia de la entonces 
senadora. A esas mismas reuniones se hicieron 
presentes los mensajeros del entonces presidente del 
Congreso, Javier Cáceres Leal, de quien Zuccardi 
aseguró no haberlo conocido sino mucho tiempo después 
en circunstancias relacionadas con su actividad como 
congresista. Así mismo, ha expresado que ella es una 
ciudadana de bien que nunca ha atentado contra el 
Estado Social de Derecho, que el caudal de sus votos 
proviene de un proceso democrático limpio, sin 
contaminación.
A pesar de las declaraciones dadas por la exsenadora a 
los medios de comunicación, donde ha expresado su 
desacuerdo con el proceso judicial que se lleva en su 
contra, reafirmando no conocer aquellos testigos que 
dicen conocerla y que han sido la punta de lanza para 
la apertura de las investigaciones que hoy la tienen 
ad portas de una posible condena, tanto la Corte 
Suprema como la Fiscalía  han continuado compilando 
las pruebas con las que se busca llegar a la verdad de 
los hechos.
En Cartagena de India, ciudad adoptiva de la 
excongresista, las opiniones al respecto están 
divididas. Para algunos de los comentaristas políticos 
de esquina que abundan en La Heroica, no hay duda de 
esa relación oscura entre Zuccardi y su esposo con el 
paramilitarismo en Bolívar y Sucre. Para otros, el 
asunto no está del todo claro. En lo único en que se 
advierte un acuerdo equilibrado es que el clan García 
Romero-Zuccardi está debilitado, que la fuerza que 
manejó hábilmente la política de la región durante 
casi cuatro décadas empieza a sufrir fracturas.
Por otro lado, no hay que olvidar que este clan parece 
tener más vida que un gato, y que su supervivencia en 
lo últimos cuarenta años se ha debido a esa capacidad 
de mimetizarse. A lo largo de este tiempo ha sido fiel 
a la sentencia maquiavélica “el fin  justifica los 
medios”, lo que lo ha llevado a apoyar a los 
candidatos a la Presidencia de la República sin 
importar el color político. Lo hicieron con Ernesto 
Samper Pizano en 1994 a pesar del escandaloso Proceso 
8000, y con Andrés Pastrana cuatro años después. En el 
2002 se constituyó en la tenaza política de Álvaro 
Uribe Vélez en la costa norte colombiana, sumándole al 
triunfo un poco más de trescientos mil sufragios. Lo 
mismo hizo en el 2010 con Juan Manuel Santo y en el 
2014 dividió el caudal de votos entre el  candidato 
del Centro Democrático, Óscar Iván Zuluaga, en la 
primera vuelta, y el actual residente de la Casa de 
Nariño en la segunda.
Que la exsenadora Piedad Zuccardi sea culpable o no de 
los hechos de los que se le acusa, eso lo decidirá la 
justicia. Pero no hay que olvidar que casi cuarenta 
años de poder hegemónico del clan en una de las 
regiones políticamente más controversiales de país no 
se borran de un plumazo como quien borra un tablero. 
En 2013, ante la grave enfermedad que llevó al alcalde 
Campo Elías Terán Dix a abandonar el Palacio de la 
Aduana, fue nombrado como burgomaestre interino Carlos 
Otero Gerdts, un ingeniero civil de sesenta años, 
egresado de la Universidad Javeriana de Bogotá, amigo 
personal de Piedad y Juan José, quien una vez 
posesionado desmontó el gabinete de Terán Dix y armó 
en su remplazo uno conformado por personas  cercana a 
los García-Zuccardi. Aunque la prensa hizo un poco de 
ruido al respecto, pues no había duda de que detrás de 
esta jugada se movían intereses oscuros que iban en 
contra del presupuesto de la ciudad, en la Casa de 
Nariño no hubo pronunciamientos al respecto. La razón 
era sencilla: el clan, dirigido ahora por la baronesa, 
le había aportado a la primera campaña del presidente 
Santos un poco más de doscientos ochenta mil votos, lo 
que se había constituido para el mandatario en un 
especie de deuda política cuyos intereses debían 
pagarse. Lo anterior empezó a tener sentido en 
diciembre de ese mismo año cuando Zuccardi y su marido 
llevaron a cabo en su residencia de Cartagena de 
Indias una despedida de año a la cual asistieron el 
Primer Mandatario y la Primera Dama y el procurador 
Alejandro Ordóñez y su señora esposa.
A nadie, por su puesto, le extrañó en Cartagena la 
presencia de tan importantes personalidades de la 
política nacional en la residencia de la controversial 
pareja, cuestionada por su cercanía con el 
paramilitarismo y cuyo clan ha estado en el ojo del 
huracán de la violencia en la región desde que el 
“Gordo” García fue condena por la Corte Suprema de 
Justicia por la masacre de Macayepo.
La reunión, más que un evento que tenía como propósito 
despedir el año viejo y recibir al nuevo, se 
constituyó, según lo expresado por algunos 
comunicadores cercanos al grupo, en una actividad para 
engrasar la maquinaria política con miras a las 
elecciones legislativas y presidenciales que se 
avecinaban. De esta reunión hicieron parte, entre 
otros, el gobernador de Bolívar, Juan Carlos Gossaín, 
ficha clave de los García Zuccardi y amigo personal de 
la exsenadora, y un grupo muy cercano al parapolítico 
y expresidente del Congreso de la República Javier 
Cáceres Leal, también condenado por la Corte Suprema 
de Justicia y quien tiene pendiente otros cargos por 
un supuesto desfalco a la Dirección Nacional de 
Estupefacientes cuando era senador.

 


http://www.semana.com/opinion/articulo/joaquin-
robles-zabala-el-clan-que-se-robo-la-costa-ii/433201-3

No hay comentarios. Comentar. Más...

TPP: Negociando a espaldas

“Negociando a espaldas”
Congreso de EE.UU., a punto de aprobar polémico 
tratado

La Alianza Transpacífico es un acuerdo que aglutinará 
el 40% de la economía mundial y afectará temas como 
libertad de expresión, genéricos e internet, entre 
otros.
Por: Álvaro Corzo V.EL MUNDO 23 JUN 2015 - 9:35 PM




“El TPP es sin duda el tratado de libre comercio más 
sucio y nocivo que se haya firmado en la historia. Si 
se aprueba no habrá forma de regresar”, dice Ben 
Beachy, analista de Public Citizen, organización 
protectora del consumidor, con sede en Washington, al 
hablar del acuerdo comercial que reescribirá los 
estándares del comercio mundial en temas tan cruciales 
como propiedad intelectual, manejo y control de 
patentes, acceso a internet, medicinas genéricas, 
regulaciones ambientales y normas laborales, entre 
otros.
“Este es un acuerdo que fortalece a bancos, 
farmacéuticas, empresas de software, la industria del 
tabaco, empresas de biotecnología y petroleras. Todo a 
costa del medio ambiente, la libertad de expresión y 
la soberanía de los países”, añade Beachy.
La Alianza Transpacífico, o TPP por sus siglas en 
inglés, es un acuerdo que aglutinará el 40% de la 
economía mundial en una vasta zona de libre comercio 
que comprenderá 790 millones de consumidores en 
Estados Unidos, Japón, México, Canadá, Australia, 
Malasia, Chile, Singapur, Perú, Vietnam, Nueva Zelanda 
y Brunéi, inicialmente.
Lo más problemático es que este acuerdo ha sido 
negociado desde 2008 en absoluto secreto. Tanto que ni 
los congresistas pueden obtener una copia del mismo. 
Para conocer el articulado sólo pueden hacerlo en un 
cuarto privado en el capitolio y no pueden tomar notas 
ni llevar a ninguno de sus asesores para que lo 
revisen.
¿Quiénes están detrás de las negociaciones? Cerca de 
566 miembros de las industrias en cuestión, es decir, 
representantes de las farmacéuticas, industrias de la 
grabación, telecomunicaciones, entretenimiento y 
software, entre otras. Son 29 comités negociadores, 
con representantes de gigantes como AT&T, General 
Electric, Apple, Dow Chemical, Nike, Wal-Mart, Boeing, 
General Motors, Cisco, Yahoo, Intel y Fed Ex, entre 
otros. La Alianza Transpacífico es un tratado que ha 
sido redactado por y para las corporaciones 
transnacionales. El exrepresentante de comercio de 
Estados Unidos Ron Kirk, quien fue parte del equipo 
negociador en su etapa inicial, dijo que, de ser 
conocida la extensión total del tratado por parte de 
la opinión publica, sería imposible que fuera aprobado 
por el Congreso.
Aunque sigue siendo delito federal revelar cualquier 
parte del contenido del TPP a los medios de 
comunicación, cuatro capítulos del borrador final 
sobre propiedad intelectual, medicamentos genéricos, 
medio ambiente y patentes se filtraron a través de 
Wikileaks, prendiendo las alarmas sobre las 
intenciones del tratado. “El TPP les permitirá a 
compañías como Disney criminalizar y perseguir a 
usuarios y servidores de internet por descargar o 
compartir sus películas en la red. Elevará el costo de 
la salud al cerrarles el paso a los medicamentos 
genéricos”, explica Jim Shultz, director del Centro 
para la Democracia, en San Francisco.
En materia de propiedad intelectual, el TPP no sólo 
pretende aumentar el alcance y la duración de patentes 
para medicamentos y tecnología, sino que también 
pretende crear derechos de propiedad intelectual sobre 
la información que circula en internet. De aprobarse, 
las empresas prestadoras de internet tendrían la 
responsabilidad de vigilar la actividad de sus 
usuarios en línea. Por si fuera poco, el tratado, que 
los más críticos llaman “Nafta con esteroides”, les 
permitirá a la corporaciones demandar a los países 
miembros en tribunales de arbitramento por 
legislaciones locales de medio ambiente o de cualquier 
tipo que afecte sus ganancias.
Las “disputas entre el inversionista y los estados 
miembros” serán resueltas por tribunales compuestos 
por tres abogados de comercio internacional, los 
cuales pueden obligar a los países a pagar 
indemnizaciones multimillonarias a las compañías. En 
otras palabras, un simple y llano golpe de Estado 
corporativo a la soberanía de los países.
A su vez, el TPP hará más fácil que las corporaciones 
muevan su mano de obra a países miembros del tratado, 
como Vietnam y Malasia, donde se pagan escasos US,60 
por hora. Según el material filtrado por Wikileaks, se 
otorgarán privilegios y protecciones a las 
corporaciones que trasladen sus inversiones a países 
miembros de la nueva zona económica del Asia Pacífico. 
Según Richard Trumka, presidente de AFL-CIO, la mayor 
central obrera de Estados Unidos, esto hace del 
tratado el paraíso prometido para conseguir mano de 
obra barata, lo cual terminará con la pérdida de miles 
de empleos en los demás países miembros.
El TPP también le otorga un escenario favorable a la 
banca, al prohibirles a sus miembros emitir cualquier 
tipo de regulación que limite o impida actividades 
especulativas, así como productos financieros de alto 
riesgo, justo como los que llevaron a la crisis 
económica de 2008. Igualmente prohíbe la creación de 
cualquier impuesto sobre transacciones de la industria 
bancaria. Eso obligaría a que las autoridades 
monetarias de Estados Unidos y los demás países 
miembros rescaten a los bancos como lo hicieron en la 
pasada crisis financiera mundial.
“Es increíble que el tratado más grande de la historia 
se siga negociando a espaldas del mundo entero”, dijo 
Julian Assange, el fundador de Wikileaks, al lanzar 
una campaña que ofrecerá una recompensa de US0.000 
a quien revele los capítulos restantes del 
controversial tratado.
Entre tanto la administración Obama sigue a la espera 
de un voto positivo en el Senado que le otorgue la 
capacidad de presentar el proyecto a votación de forma 
cerrada en el Congreso, para evitar que se vote en 
bloque y no se debata punto por punto.
Colombia no hace parte del grupo inicial de países, 
pero ya ha expresado su interés de unirse al tratado 
una vez sea firmado.

http://www.elespectador.com/noticias/elmundo/negociand
o-espaldas-articulo-568100

No hay comentarios. Comentar. Más...

George Orwell: 1984 y Rebelión en la granja.

20150626191317-11117o1-500.jpg

Se cumple un aniversario más del nacimiento del gran visionario George Orwell (25 de junio de 1903-21 de enero de 1950), autor de dos grandes distopías sobre la sociedad del siglo XX, 1984 y Rebelión en la granja.
Orwell planteaba en sus distopías el control total por parte del estado facista sobre la población, a través del miedo, la coherción y la violencia, no sólo física sino también ideológica.
Una de las cosas que más me llama la atención en las obras de Orwell, es que plantea  el control sobre el arte y el ocio, como maneras de adquirir una individualidad que nos convierta en seres libres dentro de la sociedad, algo que ha demostrado ser absolutamente inocuo en la sociedad de hoy en día: a pesar de que tenemos todo el acceso posible al arte en todas sus formas, preferimos el entretenimiento más banal, como prefiguraron otras grandes distopías como Un mundo feliz y Fahrenheit 451, así que creo que ha sido una de las grandes derrotas de Orwell, pensar que los hombres lucharían por su libertad individual antes que caer en la masa aborregada y feliz. Considero que lo que nos está matando es precisamente nuestra tan querida libertad, esta libertad hedonista del neoliberalismo de mercado, en el que cada quien puede seguir sus impulsos infantiles de autosatisfacción, dejando las grandes cuestiones de la humanidad en manos de la  maquinaria capitalista, para no tener que preocuparnos de nada más que nuestro supuesto bienestar.

Comparto las dos obras más conocidas de este autor.

No hay comentarios. Comentar. Más...



Archivos

Enlaces

Blog creado con Blogia. Esta web utiliza cookies para adaptarse a tus preferencias y analítica web.
Blogia apoya a la Fundación Josep Carreras.

Contrato Coloriuris
Plantilla basada en el tema iDream de Templates Next