Los súper poderosos de Bolívar

 

Por: Laura Ardila Arrieta, Lun, 2015-06-08 23:46

La Silla comienza a armar hoy el rompecabezas del poder en el Caribe con esta nueva versión de la serie súper poderosos que hicimos entre 2013 y 2014 en todo el país: Los súper poderosos del Caribe.
Arrancamos con los súper poderosos de Bolívar. Es decir, aquellos que tienen la capacidad de mover los hilos para que pasen o dejen de pasar cosas que afecten las decisiones públicas más importantes de la región. Antes de escogerlos consultamos a un alto funcionario de la Gobernación, a una persona influyente en la Alcaldía, a un exalcalde, a un representante a la Cámara, a un senador, a un exconcejal y a dos periodistas.
Curiosamente, en la lista apenas aparece una congresista, hay cuatro personas que han sido condenadas por la justicia y no está el presidente Juan Manuel Santos, sino su vicepresidente Germán Vargas Lleras. A pesar de los rumores, no clasificaron los Char, pues ejercen menos poder del que se dice en este departamento.
 


Juan José García
Entre siete de ocho conocedores consultados hubo consenso: es el súper poderoso de Bolívar. Que el clan que encabeza haya ganado la semana pasada en la elección de la nueva presidenta de la Cámara de Comercio de Cartagena, es apenas la muestra más reciente del poder que viene ejerciendo hace cuatro décadas. Poder que permanece a pesar de los líos judiciales del exsenador (condenado por corrupción) y su esposa (la exsenadora Piedad Zuccardi, en juicio por parapolítica).
Dueños de una empresa familiar experta en combinar negocios y política, los García Zuccardi mantienen una curul desde hace 37 años en el Congreso a pesar de todo (como si fuera parte de la herencia familiar, hoy la ocupa su hijo Andrés García Zuccardi). Y durante todo ese tiempo solo hay registros del florecimiento de sus inversiones privadas y de su influencia en lo político:
En los 90 llegaron a ser accionistas de la Sociedad Portuaria de Cartagena, luego de una llamativa decisión del alcalde de la época Gabriel García Romero, primo hermano de Juan José García Romero, cuando recién se había creado esa concesión.
El mandatario dijo que la ciudad no tenía plata para comprar las acciones de la Sociedad y recomendó venderlas a una lista de firmas privadas. Entre ellas, a una empresa en la que luego apareció como socia una empleada del servicio de los García. Las acciones de la mujer terminaron en manos de los esposos García Zuccardi, a través de una de sus sociedades.
También han incursionado con éxito en negocios del sector salud y obras públicas.
Con esta gran máquina política y económica han ayudado a llegar a alcaldes y gobernadores y, por esa vía, su grupo ha sumado innumerables cuotas burocráticas. Entre ellas hoy tienen la de Transcaribe y cercanía con la Contraloría distrital. También cuentan con más poder que hace cuatro años en el Congreso porque eligieron representante de su cuerda: Alonso del Río, allegado de toda la vida de los García.
Pero acaso uno de los mayores soportes de su poder hoy sea la gran amistad de los esposos García Zuccardi con el presidente Juan Manuel Santos. “Son los mejores amigos de Santos en Bolívar”, nos dijo un exalcalde de Cartagena. “El Presidente lo adora (a Juancho García)”, agregó por aparte un senador de la coalición santista cercano al Primer Mandatario.
Evidencia de esa cercanía es que, cuando murió el exalcalde de Cartagena Campo Elías Terán, el Presidente designó a un encargado de la cuerda de los García que ni siquiera estaba en el partido de Campo: Carlos Otero, a quien Piedad Zuccardi estaba impulsando para que fuera el gerente de Transcaribe.
Y a pesar de los líos judiciales de los García, el Presidente los recibió en su reciente campaña por la reelección.
Aunque han perdido espacio en el departamento con la casa de los Rangel Villadiego, que sacaron más votos que los García y lograron avalar, por encima de los deseos de Andrés García, a su candidata Yolanda Wong a la Gobernación por La U, Juancho García sigue siendo el más poderoso de Bolívar.
 

Alberto Araújo Merlano
“De lejos uno de los poderes más grandes del departamento”, le dijo sobre Alberto Araújo Merlano un alto funcionario de Bolívar a La Silla.
Patriarca de la tradicional familia Araújo, conocida en política nacional porque de su seno han salido el excanciller Fernando Araújo Perdomo y el hoy senador uribista (hijo del anterior) Fernando Nicolás Araújo Rumié, lidera un clan con poder en lo político, en lo empresarial y en los medios.
Los Araújo son socios del periódico El Universal, una de cuyas cabezas es el gerente Gerardo Araújo Perdomo (hijo de Alberto y hermano del excanciller), el periódico más grande e influyente del departamento.
Araújo Merlano es además socio fundador de la inmobiliaria Araújo & Segovia, que en 2013 recibió un reconocimiento como la más importante del país; de los hoteles Capilla del Mar y Las Américas, del Centro de Convenciones del hotel Las Américas, de la lavandería Lavamejor, de Credinver S.A. y de la fundación Proboquilla.
Con sus credenciales de hombre rico y poderoso, sus posiciones tienen tribuna y son escuchadas. “Con facilidad, moviliza a cualquier ministro o a otro alto funcionario nacional para darle una opinión o impulsar alguna causa”, nos contó un exmandatario.
El hombre, de 91 años, impulsó públicamente y micrófono en mano la candidatura a la Alcaldía del fallecido Campo Elías Terán, quien a instancias de Araújo firmó un pacto por la transparencia. Cuando Campo fue electo, Araújo Merlano sacó una columna en El Universal reiterándole su confianza.
 

Germán Vargas Lleras
Debido a las funciones que ganó con Santos II, Germán Vargas Lleras es visto en Bolívar como el ejecutor del Gobierno Nacional. Tiene el poder de concretar obras por todos los municipios y de exigirles a funcionarios de los distintos niveles que las cumplan. Dos altas fuentes, una de la Gobernación y otra de la Alcaldía, nos dijeron por separado que su influencia se siente hoy más que la del mismo Presidente Santos.
 

Juan Carlos Gossaín
Aunque el poder del Gobernador de Bolívar es temporal, le reconocen una especial influencia en todo el departamento por su capacidad de gestión en Bogotá. Por ejemplo, fue en parte por sus reiteradas peticiones que se concretó la segunda calzada del puente de Gambote, en un episodio que le valió al mandatario un cruce de dardos con el presidente Juan Manuel Santos. También tiene el poder del teflón porque, a pesar de críticas a su gestión (como las de la periodista Salud Hernández, quien en marzo lo llamó “corrupto”) es considerado uno de los cuatro mejores gobernadores del país. Este último dato lo arrojó hace unos días la encuesta de alcaldes y gobernadores que hace el Centro Nacional de Consultoría para CM&. El grupo de Gossaín armó además una candidatura con opción para reemplazarlo: la del exdirector de Deportes Dumek Turbay, avalado por el liberalismo.
 

Capitán Alfonso Salas
Desde que se creó en 1993, es el gerente de la Sociedad Portuaria Regional de Cartagena, la empresa con la que arrancó ese año la privatización de los puertos del país y que hoy es uno de los centros de poder económico y político de la ciudad.
Con el respaldo del bloque de accionistas cartageneros de la Sociedad (que es una concesión que se entregó por 40 años y se rige por el derecho privado): Gerardo Rumié, Jairo Espitia y Manuel Enrique Cavelier, entre otros, el capitán retirado de la Armada se ha mantenido en su cargo y tiene vuelo propio pues es también accionista.
Como buena parte de los recursos de la ciudad se invierten en proyectos relacionados con los puertos, Salas se ha vuelto en estos 22 años un interlocutor natural de alcaldes, gobernadores y presidentes. “Lo escuchan y ejerce un poder de influencia. Lo que piensa es tenido en cuenta”, nos dijo una de las fuentes consultadas para esta historia.
Está en otros espacios en donde se toman decisiones. Por ejemplo, fue el representante del Presidente en la junta de Transcaribe y tiene incidencia en la Cámara de Comercio de Cartagena.
Constantemente se acerca a los mandatarios locales con pequeños gestos. Por ejemplo, si hay en la ciudad alguna visita oficial extranjera no duda en prestar los jardines de la Sociedad y brindar la atención que encabeza el gobierno local o nacional. También presta sin reparos para ese tipo de eventos el catamarán de la concesión. Eso potencia sus excelentes relaciones con los poderosos.
Su peso se sintió especialmente en 2010, cuando los Parody (que son familia de la ministra de Educación Gina Parody) quisieron sacarlo de su cargo, pero el bloque accionista cartagenero lo impidió y se impuso su permanencia.
 

Hermanos Dusán y Dionisio Vélez
La recién nacida casa política de los Vélez tiene el poder obvio de la Alcaldía en cabeza de Dionisio Vélez. Pero además, el hermano del alcalde (Dusán) es los oídos del vicepresidente Germán Vargas Lleras en el departamento. Así, a la influencia desde el Palacio de la Aduana se suma que tienen en la práctica el timón de Cambio Radical en Bolívar.
Dusán es tan cercano a Vargas que su grupo recibió el viceministerio de infraestructura en la cartera de Transporte, uno de los ministerios que maneja el Vicepresidente, en contra del representante Hernando Padauí, quien presentó otra hoja de vida. La cuota está en cabeza del cartagenero Iván Martínez Ibarra, quien venía de ser secretario de despacho de Dionisio.
Los Vélez se eligieron con el aval del liberalismo y de los verdes, pero se convirtieron al vargasllerismo que los apoyó vía el exalcalde Álex Char. Hoy, en manos de Dusán está en parte el aval de Cambio Radical para la Alcaldía. El aspirante de esta casa es el concejal Pastor Jaramillo, cuyo nombre se está imponiendo sobre los deseos de los tres congresistas de Cambio en el departamento, quienes se fueron a apoyar candidatos de otros partidos.
Su poder no les alcanza, sin embargo, para estar más arriba en este top, debido a que perdieron su segundo intento en las urnas (Dusán Vélez se ahogó al Senado con poco más de 25 mil votos) y la influencia no les llega a todo Bolívar.
 

Miguel Ángel Rangel y Sandra Villadiego
Los esposos Miguel Ángel Rangel (excongresista, condenado por parapolítica) y Sandra Villadiego (la senadora más votada de La U en Bolívar) integran un clan con un poder ascendente, que le ha robado espacio a los poderosos García Zuccardi.
Rangel llegó a la Cámara en 2006 siendo aliado de los García como el segundo renglón del también parapolítico Alfonso López Cossio. En 2010, desde la cárcel y ya separado de ese clan, fue capaz de lanzar a su esposa -quien nunca había hecho política- y sacarla con la votación más alta de La U en Bolívar. Más alta incluso que la de la Cámara de los García, Alberto Bernal.
La historia se repitió el año pasado, pero para Senado: Villadiego fue la votación más alta de La U en el departamento, por encima del hijo de los García Zuccardi, Andrés García Zuccardi.
Hoy el clan Rangel volvió a ganarle un pulso a la casa García, al lograr que le dieran el aval de La U a su candidata a la Gobernación: Yolanda Wong. Ella fue secretaria de Minas del departamento, en representación del grupo de los Rangel. Los García no apoyaron su aval.
Gracias en parte a las gestiones de la Senadora Villadiego, Wong ha logrado sumar apoyos poderosos para su campaña como los de los congresistas Daira Galvis, Martha Curi (esposa del parapolítico William Montes) y Karen Cure (la representante del combo de Enilce López ‘La Gata’).
Los Rangel Villadiego, a quienes en la Cartagena política ven como los amigos del parapolítico Juan Carlos Martínez a nivel local (una amistad que Rangel no le negó a La Silla hace dos años cuando lo contamos), tienen además un concejal, una diputada y al alcalde de Pinillos, en el sur de Bolívar: Elkin Rangel, hermano de Miguel Ángel Rangel.
 

Vicente Blel Saad
No es el único condenado por parapolítica que sigue activo en Bolívar, pero sí el que más se está reencauchando. A pesar de sus líos judiciales, su grupo logró sacar a su hija Nadia senadora por el Partido Conservador y a su hijo Vicente concejal por Cambio Radical. El mes pasado, fue nombrado procurador regional de Bolívar Raúl Guerrero, quien le hizo campaña pública a Nadia Blel y es considerado cuota de los Blel. También tiene cercanía con el personero de Cartagena William Matson, quien fue postulado a ese cargo por Vicente Blel hijo en el Concejo. Sus nuevas apuestas son la posible aspiración de su pariente Manuel Berrío Scaff a la Asamblea y las candidaturas de Quinto Guerra a la Alcaldía de Cartagena y Dumek Turbay a la Gobernación.
 

Enilce López 'La Gata'
Aunque ya no tiene el negocio del chance aquí y su grupo está cada vez más desprestigiado, el nombre de la empresaria (condenada por homicidio) sigue a la cabeza de un movimiento que pone votos y tiene cuotas y cargos públicos. Y que sigue siendo buscado o recibido por algunos candidatos, así sea por la puerta de atrás.
‘Los gatos’ son los amos y señores del viejo PIN en Bolívar, que en este departamento sacó casi 50 mil votos en las pasadas legislativas. En su estructura se cuenta al senador Antonio Correa, a la representante Karen Cure (que se eligió por Cambio Radical), a dos diputadas (entre ellas, una hermana de ‘La Gata’ llamada Emilia López) y a dos concejales de Cartagena y seis de Magangué.
Además, según una fuente que conoce por dentro ese clan, tienen influencia en la Secretaría de Educación de Bolívar (el PIN apoyó al Gobernador) y en las alcaldías de Santa Rosa norte, Barranco de Loba, San Estanislao, San Cristóbal y Turbaco.
Aunque ya pasaron las épocas en las que los gobernantes le consultaban hasta la movida de una hoja y se daba el lujo de darles cachetadas (como se asegura que pasó con el gobernador Libardo Simancas), La Gata sigue teniendo el poder de ser necesitada en las elecciones. Hoy, su combo tiene fichas en las campañas a la Gobernación de Yolanda Wong y de Dumek Turbay.
 

Alfonso 'el Turco' Hilsaca
Un alto funcionario de Bolívar, un exalcalde de Cartagena, un concejal y dos periodistas, coinciden en lo que es un secreto a voces en la región: el polémico empresario Alfonso ‘el Turco’ Hilsaca tiene poder porque maneja a la sombra a la corporación autónoma ambiental Cardique.
Se trata de la máxima autoridad ambiental en 21 municipios de Bolívar, incluyendo las zonas rural e insular de Cartagena. Con un presupuesto anual de unos 20 mil millones de pesos, Cardique tiene una fortaleza económica grande porque maneja recursos propios que le llegan vía sobretasa ambiental.
Pero además, es clave porque sus decisiones se le pueden atravesar a todos los proyectos de desarrollo que se realicen en su jurisdicción. Desde la construcción de un puente, el tendido de una línea eléctrica o la canalización de un arroyo, hasta la explotación de una cantera.
Otorgado un permiso, las CAR a nivel regional pueden hacer seguimiento y control a iniciativas públicas y particulares, lo que mantiene su poder más allá del trámite inicial de un proyecto. Como son autónomas, no hay claridad de cómo gastan sus recursos.
Que Hilsaca mueve los hilos en esta entidad lo han contado La Silla, El Espectador y El Tiempo. Según Semana, el anterior director Agustín Chávez había sido gerente de una de las empresas del primero antes de llegar a ese cargo.

 


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