Descubrí a Van Gogh en mi adolescencia, en clase de artes en el coelgio, y me gustó muchísimo esa visión tan subjetiva del mundo y la fuerza de los colores; ya en la juvnetud, editorial Norma publicó Las Cartas a Theo, y la lucha por expresarse, el deseo de ser artista que Vincent llevó a sus últimas consecuencias, me impactó profundamente; siempre observaba reproducciones de sus cuadros en los que la imagen se veía como una totalidad, pero no fue sino hasta la película Sueños de Akira Kurosawa, que caí en cuenta que las pinturas de Van Gogh no eran lisas, sino que se componían de capas y capas de pintura, que de una forma torturada y personal, llevaban a la representación.

En el enlace comparto una biografía del artista de la editorial Taschen, muy ilustrada.

 

PD 2015: resubo el archivo y agrego Cartas a Theo y Ultimas cartas desde la locura, además de los gifs animados de Avi Ofer que me encantaron.