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Mark Boyle explica cómo ha vivido un año sin dinero

Mark Boyle explica cómo ha vivido un año sin dinero

BOYLE SE DEDICÓ A ANALIZAR LAS MANERAS EN LAS QUE PODRÍA SEGUIR 
VIVIENDO CON COSAS QUE DISFRUTA, PERO REDUCIENDO LA UTILIZACIÓN DE 
DINERO A CERO.
POR: PIJAMASURF - 03/11/2013 A LAS 05:11:43
SOCIEDAD / ACTIVISMO-CIVIL

Algunas personas (es decir, la mayoría de las personas) tienen 
problemas para llegar a fin de mes: la cultura del ahorro en América 
Latina no es una asignatura obligatoria y la ley parece ser que 
mientras más dinero tienes, más suben tus gastos. Por esto es 
especialmente asombrosa la historia del irlandés Mark Boyle (aka 
“No-Cash-Man”), quien hace siete años estaba a punto de graduarse de 
una carrera que lo preparaba para la administración y los negocios, 
ahora cumpla un año viviendo una vida sin dinero, pero disfrutándola 
al máximo.
Mark tenía un gran trabajo: era administrador de una enorme compañía 
de comida orgánica, lo que le permitía darse incluso el lujo de tener 
su propio yate. Fue justamente a bordo de su barco, hablando con un 
amigo acerca de todo lo que está mal en el planeta, que empezaron a 
considerar la frase de Mahatma Gandhi, “sé el cambio que quieres ver 
en el mundo”. Pensaron en todas las formas en que el consumo 
desenfrenado destruye no sólo nuestro planeta, sino también a las 
personas que viven en él.
Él y su amigo se sentían de pronto “como dos pequeñas gotas en un 
océando altamente contaminado”. Luego de considerar asuntos como la 
destrucción del ambiente, la guerra y las fábricas de esclavos, 
sintieron la tentación de hacer algo contra el monstruo. “Estos 
asuntos no estaban tan relacionados como había pensado antes”, 
escribe Mark. “Tenían una causa común. Creo que el hecho de que ya no 
seamos capaces de ver las repercusiones directas que nuestras compras 
tienen en las personas, en el ambiente y en los animales es el factor 
que une todos estos problemas.”

Pero ¿qué hacer contra la indiferencia? Para Mark, resultó claro que 
la herramienta que producía esta indiferencia era el dinero, así que 
se dedicó a analizar las maneras en las que podría seguir viviendo 
con cosas que disfruta, pero reduciendo la utilización de dinero no 
sólo al mínimo, sino hasta desaparecerlo del todo. Esto lo llevó a 
deshacerse de todo su dinero, inicialmente por un año
“Hice una lista de todo lo básico que necesitaba para sobrevivir. 
Adoro la comida, así que eso era lo primordial. Hay cuatro patas en 
la mesa de la comida gratis: recolectar comida salvaje, cultivar, 
hacer trueques y utilizar comida desperdiciada, pero hay muchas otras 
formas.”
Lo siguiente en la lista era el alojamiento. Entró como voluntario en 
una granja orgánica la cual ayudó a renovar para que no dependiera de 
energía eléctrica. Aquí se dio cuenta de la importancia de no 
desperdiciar ningún recurso disponible. “Si cultiváramos nuestra 
propia comida, no desperdiciaríamos el 30% de ella.”
“Usaba madera que cortaba o recogía para calentar mi humilde morada 
en un quemador hecho de un viejo bidón de gasolina, e hice composta 
humana a partir de mis desechos.” Además de eso, Mark se bañaba en un 
río, y para ir al baño utilizaba periódicos (actividades que bien 
podrían encontrarse en distintas poblaciones pobres alrededor del 
mundo). Para transportarse, Mark utilizó su bicicleta y para 
alumbrarse, velas hechas con cera de abeja.
La historia de Mark no es el de un “anticapitalista” redomado, sino 
de alguien que, casi en un espíritu científico y de aventura, decide 
cuestionar radicalmente la forma en que vivimos actualmente. 
“Irónicamente, he encontrado que este año ha sido el más feliz de mi 
vida. Tengo más amigos en mi comunidad que nunca, no me he enfermado 
desde que empecé, y nunca he estado más en forma. He encontrado que 
la amistad, no el dinero, es la verdadera seguridad. Que la mayoría 
de la pobreza de occidente es espiritual, y que la independencia es 
realmente interdependencia.”
¿Algo que Mark extraña de su antigua vida como empresario? “El 
estrés. Los embotellamientos de tráfico. Los estados de cuenta 
bancarios. Las cuentas por pagar. Oh, claro, y tomar ocasionalmente 
una cerveza con mis amigos del local.”
Esta historia nos recuerda a la de Benjamin Lesage, un joven francés 
que emprendió la misma ruta que Boyle y que cada vez más aventureros.
Para conocer más de esta historia mira el documental Happy.


http://pijamasurf.com/2013/11/mark-boyle-explica-como-ha-vivido-un-
ano-sin-dinero/

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