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A Serbian Film

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Que el arte sea moral o inmoral, es una cuestión que se viene debatiendo desde que el hombre empezó a crear cultura y dentro de ella, eso inasible llamado arte.

Yo personalmente, no creo que exista algo llamdo arte moral o inmoral, sino búsquedas plásticas unas más logradas que otras.

Por supuesto, el arte tiene la obligación de indagar en todas las capas de la experiencia humana, en su interior, su psique, su alma, o como se prefiera llamarlo.

El quid del asunto está en la manera cómo dichos temas se tratan.En A Serbian Film se tocan puntos de la mencionada  experiencia humana que siempre han estado rodeados de controversia: la liason dangereuse entre el sexo, el dolor, la humillación, la dominación y el vouyerismo, los deseos incestuosos, el dinero, la violencia, los límites hasta los cuales somos capaces de llegar.Sin embargo, el afán de epatar, de sorprender, conlleva a que todos estos temas de gran importancia queden relegados  en aras de imágenes y situaciones cada vez más espectaculares, sin que por ello, en este ascenso, el dramatismo suba al mismo tiempo; simplemente asistimos a cuadros inconexos de degradación, filmados en el estilo entrecortado del videoclip, para acabar con una historia pensada desde el principio para escandalizar, ya que hoy día, la controversia, la censura, generan público.

Queda el tramo en que Milos entra en la habitación donde yacen en una cama los cuerpos desnudos de cintura para abajo de dos personas, una de ellas un niño; no existe suspenso en esta escena porque de una vez el espectador intuye que se trata de la familia del drogado actor porno; que Milos viole a su propio hijo y la escena se recree con crudeza, habla más de la psicología del realizador, que quiere shockearnos a toda costa, que la del plano personaje que pretende relatar; sólo después de violar a su propio hijo y ver cómo su hermano viola a su esposa, Milos reacciona y, por supuesto, su respuesta es sumamente violenta.

El final abierto sólo augura que, si con la esperada controversia generada por el film se consigue financiación, se realizaría una siguiente película.

A mí personalmente, A Serbian Film no me gustó, más que por lo que muestra, por la manera cómo lo muestra; el prólogo soporífero, el pretendido suspense pseudo intelectual que rodea la filmación de la película porno que siento que no cuaja, y luego esa precipitación en impactar con secuencias de violación y violencia, siento que hacen del film una película irregular, sin una indagación psicológica profunda acerca de los límites que somos o no capaces de cruzar.

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