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Navidad

Navidad

Una Navidad, al filo de la medianoche, (...) la puerta de la galerìa se abriò violentamente de un empujòn y diò paso a un hombre gordo y barbudo, con los ojos enrojecidos por el frìo y con la nariz como una cereza. Los negros lo acorralaron en el pasillo con sus linternas. (...) Con una mano se protegìa los ojos enrojecidos de la luz de las linternas, mientras se chupaba el bigote.

-Jo,jo,jo -dijo-. Me gustarìa quedarme un rato, pero tengo prisa. Llevo un programa muy apretado, saben. Jo,jo. He de irme...

Los negros avanzaron con sus làmparas. Le obligaron a permanecer seis años aquì antes de darle de alta, bien afeitado y flaco como un palo.

Ken Kesey

Atrapado sin salida.

Editorial Oveja Negra, 1984.

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