Palabra de Marquès
Lo que detiene a los tontos en la carrera del crimen es la debilidad de nuestros òrganos, la falta de reflexiòn, los malditos prejuicios en que nos han educado y los vanos terrores de la religiòn o de las leyes, eso es lo que les impide lanzarse. Pero todo individuo lleno de fuerza y vigor, dotado de un alma energicamnete organizada que se prefiera, como es su deber a los demàs, sabrà sopesar los intereses del pròjimo en la balanza de los suyos, burlarse de Dios y de los hombres, desafiar a la muerte y despreciar las leyes, convencido de que solamente debe beneficiarse a sì mismo , sentirà que la multitud màs extensa de de las lesiones sobre los demàs, de las que nada puede sentir, no puede compararse al màs ligero de los goces adquiridos por este inaudito encadenamiento de las fechorìas.
Marquès de Sade
Justine
Marquès de Sade
Justine
17/07/2005 17:42

